Dios nos redimió en Cristo

Efesios 1:6-8

6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,

¿Qué es redención?

  • Significa volver a comprar algo, recuperarlo, pagando el precio del rescate.
  • Antiguamente se podían redimir (recuperar) de este modo mercaderías, bienes, animales, personas, o un pueblo.
  • Un esclavo podía ser redimido si alguien pagaba el precio de su rescate. Si el esclavo lograba pagar el precio de su propio rescate se convertía en un hombre libre, pero si otro pagaba su precio, pasaba a ser propiedad del que lo había redimido.
  • Los israelitas fueron redimidos por Dios de la esclavitud de Egipto, por eso se convirtieron en el pueblo de su propiedad. También en Egipto los primogénitos fueron redimidos (librados) de la muerte mediante la sangre de un cordero; por eso todo primogénito era consagrado a Dios.

… perdón de pecados…

La palabra pecado tiene dos significados principales en la Biblia:

1. Rebelión contra la autoridad de Dios.

2. Desviación del propósito de Dios. En el griego es amartia, y significa ‘errar al blanco’.

Todos nosotros hemos pecado, es decir, nos hemos rebelado contra Dios y nos hemos desviado del blanco, del destino preestablecido por Dios para nosotros.

Todo hombre es responsable de su pecado y por lo tanto culpable. Por cuanto todos pecaron están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23).

De este modo, por causa del pecado, quedamos excluidos del plan y propósito de Dios y expuestos a la perdición y a la condenación eterna.

Necesitábamos imperiosamente ser redimidos. Si no hubiera mediado un redentor, todos estaríamos perdidos eternamente.

… en quien tenemos redención, por su sangre, el perdón de los pecados…

  • Cristo para redimirnos se hizo hombre. (era la única manera que podía tomar nuestro lugar)
  • Y habiendo vivido una vida santa y perfecta, cargó sobre su cuerpo nuestros pecados y culpas. Él padeció sobre la cruz muriendo en nuestro lugar, sufrió nuestro castigo, quitó nuestra maldición, pagó nuestra deuda, murió nuestra muerte…
  • En la antigüedad, cuando un hombre pecaba debía llevar al sacerdote un cordero como sacrificio por su pecado. El pecador colocaba sus manos sobre la cabeza del cordero y confesaba sus pecados. En ese momento, simbólicamente, sus pecados eran transferidos al animal. El sacerdote tomaba el cuchillo e inmolaba al animal inocente y derramaba su sangre. El cordero moría en lugar del pecador, que quedaba perdonado de sus pecados.

Cristo es el Cordero provisto por Dios e inmolado en la cruz por nuestros pecados. El Cordero de la pascua, sacrificado por nosotros, que voluntariamente derramó su sangre, dio su vida, y nos redimió para Dios. Nos hizo el pueblo de su propiedad. Por eso los redimidos cantan al Cordero que hoy está sentado en el trono: Tu fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación… (Apocalipsis 4:9).

Según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros…

La redención es una obra de gracia, un favor inmerecido. Pero aún siendo tan valiosa y significativa la palabra gracia, Pablo, admirado, la amplía más aún al decir: las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros. Nada merecíamos, sólo condenación. Pero Dios, por su gracia, nos proveyó un redentor, su amado Hijo…

La frase nos hizo aceptos en el Amado se podría traducir también como nos agració en el Amado. El sentido es que nos favoreció en el Amado. La misma palabra se usa en Lucas 1:28, cuando el ángel le dice a María: Salve, muy favorecida… (o agraciada).