El funcionamiento de la iglesia como un solo cuerpo

Efesios 4:15–16 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

LA FUNCIONALIDAD DE LA IGLESIA COMO UN ORGANISMO

El cuerpo humano es un organismo. Un organismo es un sistema vivo. Tiene vida y unidad. Crece.

La iglesia no es una organización sino un organismo.

En un organismo existe organización, pero determinada por la misma vida del cuerpo. Cada miembro del cuerpo ha sido colocado en un lugar específico y allí funciona.

Podemos señalar por lo menos nueve características de la iglesia:

  1. Tiene vida: Cada miembro del cuerpo de Cristo tiene la vida de Dios, pues ha nacido de nuevo. Cristo es su vida.
  2. Tiene un gobierno: El cuerpo tiene una cabeza, la que dirige a todos los miembros. Cristo es la cabeza y el único que tiene la autoridad total de gobernar la iglesia. Bajo esa autoridad están los apóstoles y todos los otros ministerios. Cada miembro debe estar sujeto a Cristo y al cuerpo de Cristo.
  3. Tiene unidad: Son muchos los miembros, pero en un solo cuerpo. Dividir el cuerpo es algo antinatural y terrible. Lamentablemente, hoy la iglesia está dividida en muchos ‘cuerpitos’. Pero Dios irá restaurando la unidad orgánica de su iglesia. Lo normal según el Nuevo Testamento es que en cada ciudad la iglesia funcione como un solo cuerpo, bajo un solo presbiterio. Los ministerios trans-locales (apóstoles, profetas y evangelistas) son los que establecen los lazos de unidad entre las iglesias de las diferentes regiones.
  4. Tiene diversidad: Los miembros son diferentes (hay ojos, pies, manos, bocas) pero todos conforman un solo cuerpo. Del mismo modo, nosotros podemos tener diferentes dones y ministerios, pero nunca formar diferentes iglesias.
  5. Hay orden: Cada miembro tiene su lugar en el cuerpo, que está bien concertado y unido entre sí.
  6. Actúa en sujeción: Todos los miembros están sujetos a la cabeza y le obedecen. También reconocen a los apóstoles, profetas, evangelistas y pastores, así como a sus líderes o discipuladores y se sujetan a ellos. Los miembros del cuerpo, además, deben estar sujetos los unos a los otros (Efesios. 5:21).
  7. Los miembros tienen relaciones firmes y definidas. Todo el cuerpo bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas. Las coyunturas son las articulaciones del cuerpo. Cada miembro debe estar relacionado y unido a otro miembro del cuerpo en una comunión de amor, compañerismo, sujeción y transparencia para ser formado y que se produzca edificación.
  8. Está en acción: Según la actividad propia de cada miembro. En el cuerpo cada miembro tiene una función y debe ejercerla para la edificación de todo el resto.
  9. Hay crecimiento: Cada miembro, en buena relación con la cabeza y con los demás miembros, crece siguiendo la verdad en amor, hasta llegar a la estatura de la plenitud de Cristo. Todo el cuerpo crece por la acción de cada parte. Ese crecimiento debe darse en tres dimensiones: calidad, unidad y cantidad.

EL PROPÓSITO DE LA ESTRUCTURA MINISTERIAL DE LA IGLESIA

El propósito de la estructura es:

facilitar que los objetivos sean alcanzados; es unir, organizar y ordenar a los santos para que los planes del Señor se lleven a cabo en la iglesia, y a través de ella en el mundo.

La iglesia, por ser un cuerpo, tiene una estructura viva, dinámica y carismática (es decir, depende de los dones dados por Dios). En cambio, un edificio tiene una estructura estática, fija, muerta (bases, columnas, vigas).

Un árbol también tiene estructura, pero viva. Esa estructura crece y se va desarrollando según el crecimiento del árbol. La función de las raíces, del tronco y de las ramas es hacer posible que la savia llegue a todas las partes del árbol, a sus hojas, a sus frutos.

Del mismo modo, el propósito de la estructura ministerial de la iglesia es: sostener, unir, servir, apoyar, cuidar, alimentar, nutrir y edificar a todos los miembros del cuerpo. Es proporcionar un ordenamiento funcional a la iglesia de tal manera que todos sean bien cuidados, discipulados, capacitados y enviados a hacer la obra.

LA ESTRUCTURA DE LA IGLESIA SEGÚN EL NUEVO TESTAMENTO

  • CRISTO, que es la cabeza del cuerpo y su única autoridad absoluta y plenipotenciaria.
  • LOS APÓSTOLES, que constituyen el ministerio principal de la iglesia, y la máxima instancia humana bajo la autoridad de Cristo.
  • LOS PROFETAS, que junto con los apóstoles trabajan en la edificación de la iglesia.
  • LOS EVANGELISTAS, que son los colaboradores directos de los apóstoles en las diferentes regiones.
  • LOS PASTORES, que conforman el presbiterio de la iglesia de la ciudad. Funcionan bajo la autoridad ministerial de los apóstoles.
  • LOS DIÁCONOS Y LAS DIACONIZAS, que son los colaboradores inmediatos de los presbíteros (diácono significa servidor).
  • LOS DISCÍPULOS FIELES E IDÓNEOS, que enseñan y discípulan a otros (2 Timoteo 2:2).
  • TODOS LOS DISCÍPULOS, que tienen el ministerio de ganar a los perdidos y discipularlos.

Este es el modelo y la estrategia de Cristo para la edificación de su iglesia. Todos somos llamados a ser ministros suyos, a estar unidos al cuerpo por medio de coyunturas específicas, a ser discipulados y capacitados para hacer la obra del ministerio y colaborar en la edificación del cuerpo de Cristo.