<?xml version="1.0" encoding="utf-8" ?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:tt="http://teletype.in/" xmlns:opensearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/"><title>DRK</title><author><name>DRK</name></author><id>https://teletype.in/atom/relatoseroticosdrk</id><link rel="self" type="application/atom+xml" href="https://teletype.in/atom/relatoseroticosdrk?offset=0"></link><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><link rel="next" type="application/rss+xml" href="https://teletype.in/atom/relatoseroticosdrk?offset=10"></link><link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" title="Teletype" href="https://teletype.in/opensearch.xml"></link><updated>2026-09-22T18:45:27.971Z</updated><entry><id>relatoseroticosdrk:MSLLMEECMC</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/MSLLMEECMC?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Mi suegro llega, me encuentra en calzón y me coge</title><published>2026-09-20T21:26:50.115Z</published><updated>2026-09-20T21:26:50.115Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img3.teletype.in/files/6b/e9/6be96745-9a92-4715-929a-36e5a4cc0a92.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img1.teletype.in/files/cd/f5/cdf5366c-694a-4f8c-89bd-c57d558511e9.png&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ 4 min. ]</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;djyp&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img1.teletype.in/files/cd/f5/cdf5366c-694a-4f8c-89bd-c57d558511e9.png&quot; width=&quot;768&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;aebl&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ &lt;strong&gt;4 min.&lt;/strong&gt; ]&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YxlT&quot;&gt;Diego había ido con los niños al cine. Me quedé sola en el departamento. Mi suegro llegó y me encontró en ropa interior, no me resistí y cogimos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;E8En&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pwx2&quot;&gt;Como vivimos cerca y Diego es hijo único, nosotros tenemos llave de la casa de mis suegros y ellos de nuestro departamento. Por seguridad y comodidad, desde siempre hemos tenido esa práctica.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BMQ3&quot;&gt;El jueves, luego de cenar, Diego se fue con los niños al cine. Me quedé sola en casa. Como esta haciendo calor en Lima, me quedé solo en calzón y brasiere. Comencé a ordenar un poco el depa, lavé los servicios de la cena. Me senté un rato a ver tv en la sala.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NO0x&quot;&gt;Estaba viendo la tv cuando abrieron la puerta del departamento. Era mi suegro. Me puse de pie y estaba sólo en ropa interior. Me sorprendió verlo y me sentí un poco incómoda que me encuentre así vestida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sbHG&quot;&gt;Entró raudamente y me cogió de la cintura.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0X4G&quot;&gt;- Así quería encontrarte Nicole.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zDoA&quot;&gt;- ¿Usted sabía que estaba sola?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xWw3&quot;&gt;- Si, hace un rato hablé con Diego y me dijo que estaba entrando al cine con los nenes. Supe que estabas sola. Me dieron ganas de verte&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WpgA&quot;&gt;- ¿Sólo de verme?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SLJH&quot;&gt;- Sabes que no perrita, de verte y cogerte&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9q6G&quot;&gt;- ¿y si no quiero?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TcvT&quot;&gt;- Se que siempre quieres&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;U4cm&quot;&gt;En el corto intercambio de palabras sus manos habían bajado a mis nalgas. Sus labios buscaron los míos y mientras me manoseaba empezamos a besarnos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UZyt&quot;&gt;La sorpresa inicial pasó a ser deseo. Mucho deseo. Le desabroché la correa y el jean, le bajé el pantalón y el bóxer. Mientras me manoseaba, cogí su pene, aún flácido, pero tan grande que me mataba solo tenerlo así en mis manos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Pmpo&quot;&gt;Cogió mi cabeza y me empujó hacia el piso. Me arrodillé. Comencé a lamerle su pene y a chuparlo. Demoró en ponerse duro. Supuse había cogido durante el día o anoche. Con mi suegra o alguna de sus amiguitas. Estaba bien lavadito, sospeche venía de un hotel. Me sentí más puta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NkvB&quot;&gt;Quise preguntarle, pero suele ser reservado con sus cosas. Me quedé con la duda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;B2ki&quot;&gt;Cuando su pene se puso duro ya no me importo nada. No puedo ponerlo todo en mi boca, pero eso me excita. El de Diego entra todito y la diferencia es notable.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oZMh&quot;&gt;Estuve arrodillada no se cuantos minutos. Engolosinada con su verga. El seguía con los pantalones abajo y no se había sacado la camisa. Cuando me levanté quise volver a besarlo y no lo acepto. Debo ir a casa después me dijo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2IGQ&quot;&gt;Debí molestarme. No pude.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gRa9&quot;&gt;Acomódate en el sofá me dijo. Con la voz y el tono dominante que usa cuando estamos solos. Cuando estamos todos es amable y dulce. Cuando estamos solos cambia totalmente. Eso me agrada y me hace comprender bien cual es mi lugar. Soy su nuera, la esposa de su único hijo; pero cuando estamos solos, únicamente la putita sumisa que su enorme verga tiene emperrada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;liUP&quot;&gt;Me acomodé como perrita. Como sabía que el quería. Se colocó detrás de mí. Sentí sus dedos ensalivar mi concha. Si lo necesitaba. Estaba excitada pero no había lubricado casi nada. Otras veces sentía mi vagina hecha una sopa. Esa vez no. Su saliva me vino bien. Antes que termine de pensar en eso ya la había metido toda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3kVV&quot;&gt;Ay Nicole, que rica eres. Ay Nicole, que concha tan ajustadita tienes. Hay Nicole como me haces desearte. Hay perrita, eres la mejor nuera del mundo. La mejor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xsIN&quot;&gt;Sus palabras, sus empujones me llevaron al modo puta. Comencé a hablar también. Si don Alberto si, soy su puta. Don Alberto soy su perra. Don Alberto lléneme de leche. Don Alberto soy su perra, su perra, su perra, crúceme.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5zhp&quot;&gt;No era un diálogo. Era él hablando y yo hablando. Pero en la interacción el morbo fue subiendo. Llegué al punto en el que necesitaba su verga en el culo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jjYW&quot;&gt;Se lo dije. Don Alberto, métamela al culo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;buyD&quot;&gt;No lo pensó. Mientras la sacaba de mi concha me ensalivó el culo. Sobó la punta de su verga unos instantes. Como te abres sola perra de mierda. Como tu culo pide verga puta de mierda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;iOCV&quot;&gt;La empujo. En un instante tenía su enorme verga, quizás el doble de tamaño que la de mi esposo, dentro. Me descontrolé. Le dije que ÉL era mi macho, que ÉL era mi marido. Que ÉL era mi hombre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XoPH&quot;&gt;Fue una penetración de mucho rato, muchos minutos. Sin parar ni cambiar de posición. Yo como perra en el sofá de la sala de mi casa. El de pie detrás de mí, con los pantalones abajo, pero todo lo demás puesto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;23Rv&quot;&gt;Tuve tres orgasmos y luego ya no podía aguantar. Me empezó a arder. Comencé a pedirle que se venga. Que me llene de leche.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DMfl&quot;&gt;En tu boca Nicole. En tu boca. Empezó a decirme.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ojvU&quot;&gt;Me ardía el culo de tanto rato que me estaba cogiendo. Le dije que si. Que si. Eso lo aceleró y comencé a gemir para que se venga en mi culito. Pero viejo pendejo y zorro, la sacó un instante antes. Me hizo levantar y arrodillar. Manejando mi cuerpo con sus manos. Puso su verga en mi boca. Sabia a culo a caca a sudor a todo. Me dio algo de asco, pero antes que lo piense mucho eyaculó.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;htZm&quot;&gt;Miré el reloj y había pasado más de una hora desde que llegó. Se fue al baño y se lavó la verga sobre el lavatorio. Se secó con la toalla. Me dio un beso en la mejilla y se fue.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GXYV&quot;&gt;Tuve que lavar la toalla y limpiar y desinfectar el lavatorio. Luego me metí a duchar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fQ3I&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Fi3X&quot;&gt;&lt;em&gt;©NicoleLima37&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:VTTC</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/VTTC?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Ven tío, tocame</title><published>2026-09-20T21:09:29.647Z</published><updated>2026-09-20T21:22:10.266Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img4.teletype.in/files/fe/ab/feab7fb9-cdb7-4cdd-b923-19ff7e3dbe89.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img4.teletype.in/files/37/56/3756c2f5-3d58-4498-9164-39a45c7254c5.png&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ 7 min. ]</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;uNrR&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img4.teletype.in/files/37/56/3756c2f5-3d58-4498-9164-39a45c7254c5.png&quot; width=&quot;1258&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;h27H&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ &lt;strong&gt;7 min.&lt;/strong&gt; ]&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Pu31&quot;&gt;Sigue cariño, dale un buen espectáculo al muchacho me dijo mi Tío mientras él se tocaba su tremenda verga sobre el pantalón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PsQ8&quot;&gt;—Buenos días— decimos a la vez mi mamá y yo al momento de entrar a la casa de mi abuela.—Buenos días— nos contestan a coro los invitados.— ¿En qué te podemos ayudar?— le digo a mi abuela, para poder desayunar todos, ya que, mis parientes son tan flojos que no mueven un tenedor ni en defensa propia.Con mama iniciamos a hacer el desayuno, no era nada complejo pero para todas las personas resultaba más lento de lo normal; cuando todo estaba servido nos sentamos en la mesa con los demás.— ¿Y qué es lo que nos querían decir?— lo comente al aire, por que odiaba el falso ambiente “familiar”.— ¿Qué te imaginas?— me dijo mi prima en el momento que me mostraba su mano y en el dedo anular resplandecía un hermoso anillo de compromiso.— ¡Felicidades!— fue lo que atinamos a decir, ya que el prometido nunca fue de nuestro agrado ya que era de la moda “ella gana más, ella mantiene”.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ksrf&quot;&gt;Iniciamos con el típico “protocolo” de besos, abrazos y felicitaciones en festejo a la próxima unión.— ¿Ya tienes todo?— le pregunté a mi prima.— Pues referente a eso, quiero que seas una de mis damas de honor— me dijo jugando con su desayuno sin mirarme.—…— yo casi escupía mi desayuno, por la noticia, mientras la veo con asombro y tratándome de recuperar por la noticia.—Te quiero conmigo en el altar ese día— me dijo sonriendo y empezando a buscar algo en su celular.— ¡Mira! Es este el vestido que usarás, será color vino— me dice mientras me enseña una imagen.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SCRK&quot;&gt;El vestido era hasta el piso con una inmensa abertura en una de las piernas, la tela era muy vaporosa por lo cual alcanzaba a ver las piernas de la modelo, un par de tiras se cruzaban en el estómago y de ahí esas mismas cubrían los senos, lo único que sujetaba al vestido eran unas finas tiras que rodeaban el escote inmenso que se encontraba en la espalda, estoy casi segura que llega a un poco arriba de mi culito, es tan profundo y dejaba mucha piel al descubierto; ya me veía usando ese vestido sin nada abajo ya que todo se marcaria y me refiero a todo solo con la idea me empezaba a calentar, al saber que era muy “accesible” a quien deseara descubrirlo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;woPj&quot;&gt;— ¿Segura que quieres esa cosa para mí? Es muy sexy pero yo no tengo el cuerpo de esa chica— le dije después de haberle escupido el jugo en la cara a mi primo quien estaba enfrente, al ver ese bellísimo vestido.—No te preocupes, si consigo la talla adecuada para ti ¿Te lo pondrías?— me dijo guiñandome el ojo.— ¡Por supuesto!— le dije en un grito.— Entonces vámonos a que te lo pruebes— me dijo levantándose de la mesa y tomando las llaves del carro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rJzH&quot;&gt;Tome mi celular, mis llaves y mi fiel encendedor; me despedí de la familia y me encamine a su carro, estaba a punto de subir en el asiento del copiloto cuando una voz nos detuvo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BvZA&quot;&gt;—Las acompaño— nos dijo mi tío.—Pero papá era salida de chicas— le dijo a mi tío en un bohin.— No seas exagerada yo manejo y pasate para atrás que tu prima se quede de copiloto— nos dijo sin dejar un momento para reclamar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eOFl&quot;&gt;Sin decir nada me senté en el lado del copiloto, me puse el cinturón el cual marcaba por completo la división de mis senos, hacía que se notara por completo mi brasier y los dos grandes senos que parecían como si se quisiera salir de su lugar. &lt;em&gt;Cada movimiento que realizaba el carro, mi brasier decidía dejar ver un poco más de mis pechos yo solo intentaba mantenerlos en su lugar lo más disimulado que pudiera pero había decidió jugar con mi calentura previa y dar un buen espectáculo, en cierto momento descubrí a mi Tío viendo mis senos sin disimulo lo cual hizo llegar una agradable sensación a mi parte baja; ya no me molestaba por acomodarme las prendas, me sentía nerviosa por la nueva situación pero la excitación ganaba más.Al momento de llegar a un semáforo el conductor de al lado me vio y se lamió los labios al bajar su vista a mis senos, yo seguí el camino que sus ojos y tenía uno de mis pezones fuera del brasier el cual estaba parado y súper duro, el cambio de luces nos permitió avanzar y yo salir del trance.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wl1C&quot;&gt;&lt;em&gt;—Ya ves lo que provocas— me dijo mi tío mientras seguía conduciendo.— ¿De qué habla?— le dije intentando regresar mi pezón a su lugar de aprisionamiento.—Nada olvídalo— me dijo sonriendo de lado y siguiendo con nuestro camino.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;R5Zk&quot;&gt;&lt;em&gt;Trataba de acomodar mis pezones en su lugar cuando lo descubrí ya mirando sin descaro mi acción, lo cual me incitó a masajear con más descaro mis pezones, de reojo veía a mi prima enojada viendo hacia la ventana y sus audífonos al máximo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kHtN&quot;&gt;&lt;em&gt; —No te preocupes no ve nada, tu sigue lo que estás haciendo— me dijo cambiando de velocidades.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;39to&quot;&gt;&lt;em&gt;Seguí amasando mis senos solo para complacer su vista, me estaba excitando tanto que mis pezones querían atravesar el encaje que los mantenía prisioneros; con una sutil mirada me señalo la parte de debajo de mi cuerpo lo cual entendí sin más explicaciones, lleve mi mano y empecé a acariciar mis piernas, poco a poco llegaba a mi entrepierna la cual se encontraba ya humedad.Él sonrió a mis acciones y me ínsito a seguir tocándome, la situación me estaba poniendo cada vez más mojada; abrí un poco más mis piernas para poder tener un mejor acceso, metí mi mano debajo del leggins encontrando mi tanga súper mojada, la hice a un lado y encontré mi clítoris súper grande, deseoso por ser tocado lo cual no dude en hacerlo.La sensación era lo máximo, estar semi-abierta de piernas, con una mano masturbándome y la otra jalando mi pezón sin compasión era lo más morboso que algún día pensé hacer a plena luz del día, lo único que podía era mantener mi boquita cerrada para que no saliera ningún gemido de placer.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gmt8&quot;&gt;&lt;em&gt;En un semáforo un limpiavidrios se acerca a nuestro automóvil y se quedó viendo la escena que estaba dando al masturbarme “públicamente” él solo sonrió y seguía “según” haciendo su trabajo mientras yo seguía torturando mi clítoris, la emoción de que alguien desconocido por completo me estuviera viendo me estaba haciendo mojarme aún más.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6Uyx&quot;&gt;&lt;em&gt;—Sigue cariño, dale un buen espectáculo al muchacho— me dijo mi Tío mientras él se tocaba su tremenda verga sobre el pantalón.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1LT8&quot;&gt;&lt;em&gt;Yo solo asentí, aproveche el momento ya que ahora limpiaba de mi lado el vidrio; baje un poco más mi mano lo cual hizo que entrara un poco de mi dedo en mi húmedo coño; el cual solo pedía más que un simple dedo quería una verga que lo rompiera, que le dejara llena de leche, que la llenaran con un trozo de carne que la partiera.Seguí maltratando mi pezón duro por la excitación, lo jalaba, lo apretaba, lo retorcía, este pedía que alguien lo lamiera, lo mordiera, lo hiciera disfrutar, que lo mamaran; esto era la gloria.Mientras seguía esparciendo todos mis jugos por mis labios vaginales, yo deje de pensar por completo solo me concentre en darme placer, poder llegar a mi orgasmo, venirme como la puta que soy; olvide por completo mi entorno que incluía al limpia parabrisas y a mi Tío.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Rwea&quot;&gt;&lt;em&gt;El semáforo cambió, lo cual no le agrado al chico que estaba viendo el espectáculo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PxHG&quot;&gt;&lt;em&gt;—Princesa, que mala eres, el chico quería seguir viendo— me dijo en un susurro mientras se tocaba con su mano libre su gran verga.—Ya mero llegamos— me dijo señalando el camino.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;bHIf&quot;&gt;&lt;em&gt;Yo aumente el ritmo, metía y sacaba mi dedo de mi húmedo coñito estaba desesperada por quitarme mi leggins y abrirme de piernas justo ahí, que el tablero me ayudara a tener mis piernas en alto y bien abiertas, que de mi coñito escurriera todos mis juguitos con el cual mojar la piel de los asientos.Sin importar que dejaba por completo mi seno fuera del encaje que lo tenía retenido, mi otra mano decidió torturar y masturbar mi clítoris lo más rápido que podía, lo presionaba, lo jalaba, lo frotaba en círculos, lo masturbada en ese punto que me volvía loca, deseaba una boca que me comiera todo mi coñito en ese momento, que me mordiera mi botón, que me lo chupara, que me lo lamiera mientras me metiera sus dedos en mi coñito y que tocara mi punto para poder darle todos mis jugos en su boca.Iba y venía de la realidad a lo que mi coño pedía lo único que se podía oír en el carro era el típico ¡Plop! del juego de todos mis juguitos, los cuales seguían encharcando más y más mí ya mojado coñito; volteo hacia ver a mi querido Tío, como buscando algo, veo el deseo reflejado en mis ojos mientras con lentitud se masturbada su gran verga.Como me gustaría tenerla dentro de mí, castigando mi coñito tragón, castigando a su putita, dándole su ración de leche a su gatita.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5RdF&quot;&gt;&lt;em&gt;—Correte princesa— fue lo único que escuche, antes de venirme con una gran chorro de fluidos vaginales y conteniendo el gemido en mi garganta para no “delatarme”, moje el asiento donde estaba y mi leggins presentaba una gran mancha de humedad; quede toda vencida en el asiento, todavía con un pecho fuera de mi blusa y una mano dentro de mí.....&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;obR0&quot;&gt;—Eli, despierta, ya llegamos— alguien me decía, mientras me movía y sentía un ligero roce en mi coñito.— ¿Qué?— dije toda asustada y dando un susto por el miedo.—Ya llegamos— me decía mi tío quien tenía su mano muy cerca de mi coñito, si quería movía un dedo y lo tocaría, claro si él quisiera.— Te quedaste dormida— me dijo al momento de ver mi cara de shock.— ¡¿Ha?! okey— es lo único que le atine a decir, al darme cuenta que estábamos muy cerca y su mano está en un lugar muy cerca. Empiezo a parpadear y caer en cuenta que todo fue un sueño, un maldito sueño húmedo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;m36Q&quot;&gt;— ¡¿Pero qué demonios fue eso?!— me digo mientras voy quitándome el cinturón de seguridad y mi prima me abre la puerta ya que está impaciente por que me pruebe el vestido.—Vamos, por aquí— me dice mientras mi prima tira de mí y siento el rozar de mi leggins y tanga súper mojada por lo que acaba de pasar.—Iré a estacionar el carro chicas— nos gritó mi Tío, mientras yo solo me dejaba llevar por mi prima loca.Lo único que atine a ver antes de que se fuera, fue su mirada posada en mi culo, pero fue tan vago que pensé que era una mala jugada de aun mi mente confundida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yOz0&quot;&gt;—Estoy loca y caliente— fue lo único que pensé antes de entrar a la tienda de moda.&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:Cam1</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/Cam1?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Campamento de Verano</title><published>2026-09-17T10:25:39.265Z</published><updated>2026-09-17T12:10:08.135Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img2.teletype.in/files/d7/30/d730d59e-7f1e-4eef-a5ec-cfb105ff65e1.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img1.teletype.in/files/49/05/490597de-d630-4e58-bc7c-f9157c0e030f.png&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ 33 min. ]</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;iCZz&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img1.teletype.in/files/49/05/490597de-d630-4e58-bc7c-f9157c0e030f.png&quot; width=&quot;680&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;pihh&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ &lt;strong&gt;33 min.&lt;/strong&gt; ]&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;P63Y&quot;&gt;Manuel, un viudo de casi setenta años, acepta a regañadientes acompañar a su nieto Dani como voluntario en un campamento de verano. Allí conocerá a Zoe, una joven monitora cuya simpatía y belleza despiertan en él emociones que creía ya olvidadas...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vFHi&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6LZ2&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QHJh&quot;&gt;Mientras caminaba agarrado de la mano de su nieto Dani, Manuel sonrió irónicamente al recordar la conversación que había mantenido con su hijo por teléfono.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;C7B8&quot;&gt;—Vamos, papá, anímate. Yo creo que te vendrá bien ir y desconectar unos días. Además, Dani está deseando que vayas —le había dicho David.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vRbo&quot;&gt;—Pero vamos a ver... ¿Qué pinto yo, a mis sesenta y nueve años, en un campamento de verano lleno de chavales? Además, ¿no hay ya unos monitores para supervisarlos?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;uyRC&quot;&gt;—Sí, pero este año se ve que hay más gente de lo previsto y están buscando familiares y demás para ayudar —le explicó—. Anímate, papá, tampoco está tan mal. Es como un camping enorme en mitad del bosque, hay varias piscinas...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pf2r&quot;&gt;—Que no, hijo, que no. No me vas a convencer. Yo estoy muy a gusto aquí en casa, saliendo a correr cada día, tomando tranquilamente mi café...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FTdp&quot;&gt;David lo había llamado varias veces más, recibiendo siempre la misma negativa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jQ5m&quot;&gt;Y, sin embargo, ahí estaba aquella mañana, de camino al autocar que los llevaría a pasar cuatro días en un camping. Cuando vio a lo lejos el vehículo repleto de juventud, se rascó la cabeza, cubierta por una abundante cabellera canosa, ligeramente ondulada, y murmuró:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rGGN&quot;&gt;—Cómo he acabado aquí...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dItG&quot;&gt;—¿Decías algo, abuelo?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BH5V&quot;&gt;—No, no. Solo decía cuánta gente... Te lo vas a pasar en grande, ¿eh?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;bUzX&quot;&gt;—Sí, sí, tengo muchas ganas —respondió un ilusionado Dani, que a sus diez años era un auténtico terremoto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;d1ne&quot;&gt;Tanto que, en cuanto vio a unos amigos suyos, se soltó de la mano de su abuelo y salió corriendo hacia ellos, dando saltos de alegría.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2gVX&quot;&gt;Manuel se mantuvo al margen, resoplando y llevándose una mano a su cuidada y muy corta barba gris mientras observaba el panorama: padres despidiéndose de sus hijos, niños revoloteando de un lado para otro y, algo más apartados, quienes parecían ser los monitores.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;W6s1&quot;&gt;Eran cuatro: tres chicos y una chica. Todos iban vestidos igual, con una camiseta roja y unos pantalones cortos negros.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CetA&quot;&gt;No era únicamente porque fuera la única chica, pero lo cierto era que resultaba difícil no fijarse en ella. Incluso desde lejos destacaban su piel morena y bronceada y, sobre todo, sus generosas curvas. Parecía una auténtica belleza.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;bZqj&quot;&gt;Entre resoplidos y admitiendo para sus adentros que no había escapatoria, Manuel se acercó a los monitores con paso firme y decidido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1aDN&quot;&gt;—¡Hola! Esto... Soy Manuel, uno de los voluntarios y abuelo del que seguramente será el niño que más guerra os dé —dijo con tono amable y simpático.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RjOc&quot;&gt;—¡Ah, hola! ¡Qué bien, bienvenido! —respondió uno de los monitores, estrechándole la mano—. Nos presentamos: yo soy Álex; el de mi derecha, Hugo; a mi izquierda, Raúl; y la chica del grupo, Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;LAsD&quot;&gt;Ninguno aparentaba tener más de veinticinco años y, como bien había intuido, la tal Zoe era un bellezón. Su cabello era afro y rizado, de un color muy oscuro, prácticamente negro. Sus ojos, también oscuros, destacaban tras unas gafas de montura grande. Tenía un rostro sonriente y precioso, de facciones finas y muy simétricas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rLWL&quot;&gt;A primera vista, todos parecían bastante agradables. Tal vez el que menos, el tal Raúl.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gQb6&quot;&gt;—Pues te llevo con el resto de voluntarios y ahora subiremos al autocar, que estamos a punto de salir —concluyó Álex.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;lgKK&quot;&gt;Antes de marcharse, Manuel lanzó una última mirada hacia Zoe y sus ojos se encontraron. Ella le dedicó una amplia sonrisa, mostrando unos dientes blancos y cuidados.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5VMq&quot;&gt;El resto de voluntarios —cuatro en total, contando con Manuel— parecían estar en su misma situación: abuelos que habían sido engañados para pasar unos «tranquilos días» junto a sus nietos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aaTW&quot;&gt;—En menuda nos hemos metido, ¿eh? —dijo Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1t8b&quot;&gt;Todos asintieron.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;U4Jz&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 2&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ViyU&quot;&gt;Mientras su nieto se acomodaba al fondo del todo con sus amigos, Manuel decidió sentarse en uno de los asientos delanteros. Sonrió para sus adentros cuando el autocar arrancó y comprobó que no tenía a nadie a su lado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OuFk&quot;&gt;La soledad, sin embargo, le duró poco. Una voz con acento sudamericano llamó su atención.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Sryh&quot;&gt;—¿Te importa si me siento aquí? Es que, si me pongo muy atrás, me mareo —preguntó Zoe con amabilidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Wy9f&quot;&gt;—Eh... Claro, claro, ningún problema. No estaría bien empezar el campamento con mareos, ¿no? —respondió él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oOZS&quot;&gt;—Gracias, jeje.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;4xqt&quot;&gt;Zoe se sentó y Manuel comprobó que su vista a lo lejos no le había fallado. Sus curvas eran para perderse, con unas tetas especialmente voluminosas y, al parecer, naturales, ya que al sentarse se movieron ligeramente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QQh4&quot;&gt;—¿Con ganas de vivir estos cuatro días? —preguntó Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qtct&quot;&gt;—Para no romper la alegría desmedida de la jauría de niños que hay ahí detrás, te diré que sí, va... —respondió Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7h9x&quot;&gt;Zoe comenzó a reírse. Manuel percibió entonces el agradable y dulce aroma que desprendía.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Jgm6&quot;&gt;—¡Anímate, va! ¡Ya verás como lo pasaremos bien!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8NbJ&quot;&gt;—Haré lo posible para que así sea... Prometido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;p6Oc&quot;&gt;—Además, viendo que estás casado... —apuntó Zoe, fijándose en la alianza que llevaba Manuel—. Seguro que unos días de desconexión te vienen bien.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UETV&quot;&gt;—Jajaja, bueno... En parte tienes razón, pero a mí esa desconexión del matrimonio no me hace falta. Soy viudo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8ulr&quot;&gt;La sonrisa desapareció inmediatamente del rostro de Zoe, que se llevó una mano a la boca.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;o7sb&quot;&gt;—Perdón, no sabía...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CPRH&quot;&gt;—Tranquila, ¡ni te preocupes! ¿Qué ibas a saber, mujer? Además, pasó hace ya tres meses y, créeme, era lo mejor. El cáncer destruye a una persona.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;i5A2&quot;&gt;Se produjo un pequeño silencio. Zoe parecía sentirse realmente mal por aquella metedura de pata. Manuel lo notó y decidió cambiar el rumbo de la conversación.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hMVb&quot;&gt;—Con esa piel tan bronceada y ese acento... Deduzco que eres colombiana.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1tml&quot;&gt;—Sí, señor, bien visto... Nací en Colombia, pero a los diez años me mudé con mi mamá aquí, a España.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FjPl&quot;&gt;—¿Las dos solas?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hAev&quot;&gt;—Sí, bueno... Mi papá nos abandonó y, aprovechando que mi mamá tenía unos conocidos aquí, decidió que nos fuéramos para empezar una nueva vida. Y no le fue mal, ¿eh? Se volvió a enamorar y todo...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XIyZ&quot;&gt;—¿Sí? ¡Qué bien!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gVOf&quot;&gt;Mientras la escuchaba, Manuel no pudo evitar reparar en algunos detalles de ella: los tatuajes de su brazo, su sonrisa y la seguridad con la que hablaba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HQXc&quot;&gt;—Sí, de hecho siguen juntos... Y eso que él le saca veinte años. Mi mamá tiene cuarenta y cinco y él sesenta y cinco.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;w2aw&quot;&gt;—¡Guau! Bueno, ya lo dicen, ¿no? Para el amor no hay edad...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Cbq1&quot;&gt;—Y tanto que no la hay... Ese hombre es muy bueno. Me crio como si fuera su hija de sangre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IcTD&quot;&gt;—¿Qué edad tienes? —preguntó Manuel con curiosidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oUNU&quot;&gt;—¿Cuántos me echas? —replicó Zoe con una amplia sonrisa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7km3&quot;&gt;Manuel se tomó unos segundos para observarla.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aB7G&quot;&gt;—Pues veamos... ¿Veinticuatro?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YwDk&quot;&gt;—¡Guau, acertaste de nuevo! —contestó Zoe entre risas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kRkI&quot;&gt;Manuel sonrió. Empezaba a pensar que tal vez aquel campamento no iba a estar tan mal...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MQ5n&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 3&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jVmU&quot;&gt;Su hijo no le había mentido: el camping se veía espectacular. Varias piscinas grandes en plena naturaleza y pequeñas y preciosas cabañas de madera repartidas entre los árboles.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Vde5&quot;&gt;—Qué chulo, ¿eh? Anda que no te lo vas a pasar bien —fue lo único que le dio tiempo a decirle a su nieto antes de que este saliera corriendo hacia la piscina junto a sus amigos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sKrp&quot;&gt;Mientras sus pequeños y claros ojos observaban todo a su alrededor, Manuel vio que, tras unos árboles, estaban dos de los monitores: Hugo y Raúl. Se acercó a ellos y escuchó lo que decían.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Pxfz&quot;&gt;—Joder, yo que quería sentarme con Zoe y se ha tenido que poner al lado del viejo ese —protestó Raúl.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;blS3&quot;&gt;—No pasa nada, aún tienes días por delante, tío.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ULCg&quot;&gt;—Ya, ya lo sé... Estoy seguro de que esta vez no se me escapa. Esas tetazas morenas van a ser mías —concluyó Raúl con tono chulesco, soltando una risa bobalicona.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;T2p1&quot;&gt;No le había fallado su intuición con Raúl. Era un chico guapo, alto, de facciones marcadas y en buena forma, con abundante cabello castaño y ojos claros. Sin embargo, ya a simple vista transmitía cierta arrogancia y, después de escuchar aquello, Manuel confirmó que era un presumido y un fanfarrón.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nakF&quot;&gt;Regresó con el resto y suspiró aliviado al descubrir que tenía una cabaña para él solo, lo que significaba que no tendría que dormir ni compartir su espacio con nadie. Además, estaba bastante bien equipada; incluso tenía un pequeño porche donde sentarse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9tOr&quot;&gt;El primer día transcurrió prácticamente en la piscina, aunque Manuel se mantuvo bastante al margen y pasó gran parte del tiempo sentado en el porche de su cabaña. Apenas estuvo con el resto del grupo, salvo a la hora de cenar, ya que las comidas se hacían en un gran comedor cubierto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fyWn&quot;&gt;Allí se cruzó de nuevo con Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;j68b&quot;&gt;—No te he visto en la piscina... —le dijo ella a modo de saludo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;X4p0&quot;&gt;—Ten en cuenta que mi nieto, con esa energía que tiene, ya hace suficiente ruido por los dos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;t063&quot;&gt;—Jajaja, la verdad es que es un torbellino, ¿eh? —replicó Zoe, sonriéndole mientras le agarraba suavemente del brazo durante unos segundos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3mR3&quot;&gt;Raúl los observaba desde lejos. No le pasaron inadvertidas aquellas sonrisas ni aquel leve contacto, aunque terminó negando con la cabeza.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;K6V9&quot;&gt;Sí que le ha caído bien el viejo..., pensó.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;P8O1&quot;&gt;A la mañana siguiente, Manuel fue de los primeros en despertarse. Todavía no había nadie levantado. Asomado al porche de su cabaña, vio a lo lejos una de las piscinas, tímidamente iluminada por los primeros rayos de sol.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ms1q&quot;&gt;No se lo pensó dos veces y se puso el bañador.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BPl5&quot;&gt;Mientras nadaba, escuchaba el aire colándose entre los árboles. Dio unos cuantos largos, animado y de buen humor. A sus sesenta y nueve años se conservaba muy bien. Había trabajado toda su vida en el puerto como mozo de almacén, por lo que su cuerpo todavía conservaba una notable robustez y fortaleza.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;83p4&quot;&gt;—Pensé que no te gustaba la piscina...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OYPt&quot;&gt;Manuel sacó la cabeza del agua y vio a Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EGep&quot;&gt;Llevaba un vestido blanco ceñido al cuerpo, confeccionado con un tejido de rejilla semitransparente que dejaba entrever el bikini que llevaba debajo. A través de la tela también podían distinguirse los laterales de sus piernas y parte de sus torneados muslos, incluido el tatuaje que adornaba uno de ellos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dMQs&quot;&gt;—Bueno, tal vez no me expliqué bien... No me gustan las piscinas con muchos niños saltando y salpicando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;g2yr&quot;&gt;—¡Jajaja! Te entiendo... Por eso estoy aquí, para aprovechar un rato de relax antes de que esto se llene. ¿Te importa si te acompaño?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EcO4&quot;&gt;—Faltaría más... Adelante.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CLTL&quot;&gt;Zoe se quitó el vestido bajo la atenta mirada de Manuel, que procuró observarla con disimulo. Cuando se quedó en bikini, comprendió definitivamente por qué resultaba tan difícil que aquella chica pasara desapercibida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;brzR&quot;&gt;Llevaba un bikini de dos piezas de un llamativo color naranja. La parte superior, anudada al cuello y a la espalda, realzaba sus enormes y abundantes tetas. La braguita, de corte alto, se ajustaba a sus caderas y acentuaba todavía más sus pronunciadas curvas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;44Kr&quot;&gt;Sin darle tiempo a recrearse demasiado, Zoe se lanzó al agua e hizo también unos largos antes de detenerse frente a Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WErX&quot;&gt;—Uf... Qué bien, ¿eh? ¡Qué fresquita está!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OPmm&quot;&gt;Nadaron juntos durante un buen rato hasta que vieron que se acercaba la hora del desayuno y salieron de la piscina para secarse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VdTV&quot;&gt;La piel morena de Zoe, intensamente bronceada, contrastaba con el vivo color naranja del bikini. Tenía una cintura estrecha que daba paso a unas caderas anchas y proporcionadas. Mientras se secaba, Manuel se dio cuenta de que ahora era ella quien lo observaba de arriba abajo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VXNM&quot;&gt;—No quiero ser indiscreta, pero... ¿Qué edad tienes?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PMWw&quot;&gt;—Sesenta y nueve. Dentro de justo dos semanas cumpliré setenta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;w7fF&quot;&gt;—¡Guau! Pues te echaba muchísimos menos, que lo sepas... Estás fenomenal.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XwEY&quot;&gt;—Oír eso de una chica como tú... anima, y mucho. Tanto que hasta voy a proponer que amplíen los días del campamento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MIXr&quot;&gt;Zoe comenzó a reír. Su risa hizo que todo su cuerpo se estremeciera ligeramente y arrancó una sonrisa a Manuel, que no pudo evitar sentir que aquella joven escultural empezaba a remover algo dentro de él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9Bfg&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 4&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;M1GY&quot;&gt;Aquella mañana del segundo día de campamento la pasaron dando un largo paseo por los alrededores, entre bosques y montañas. A lo largo del recorrido, Manuel y Zoe intercambiaron conversaciones y risas, algo que irritó profundamente a Raúl.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mymN&quot;&gt;—Joder, pero ¿este viejo de dónde ha salido? Qué pesado, no se separa de ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8g2T&quot;&gt;—A ver si a Zoe le van los maduritos... —apuntó Hugo entre risas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XUCD&quot;&gt;—¿Qué dices? No digas tonterías.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DXRg&quot;&gt;Sin embargo, durante un fugaz segundo, la enorme seguridad que Raúl tenía en sí mismo pareció tambalearse al observar la complicidad entre ambos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;okRc&quot;&gt;Volvieron justo a la hora de comer. Manuel y Zoe se sentaron juntos, hablando y riendo tranquilamente, aunque la conversación se vio interrumpida por Raúl, que llevaba un rato observándolos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JjkG&quot;&gt;—Manuel, ¿verdad? —preguntó con falsa amabilidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wg3g&quot;&gt;—Sí, ese soy yo —respondió Manuel, limpiándose la boca.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;R5s7&quot;&gt;—Verás, esta tarde vamos a hacer una competición de natación... Era por si querías apuntarte.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Cw63&quot;&gt;Sus miradas se cruzaron. A pesar de que Raúl sonreía, Manuel percibió cierta hostilidad en sus ojos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SnTD&quot;&gt;—Pues... ¿por qué no? Allí estaré.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jsAl&quot;&gt;—Así me gusta, mostrando espíritu guerrero —dijo Raúl, dándole una sonora palmada en la espalda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;l938&quot;&gt;Ya por la tarde, Manuel abandonó la comodidad de su porche y se plantó en la piscina. A lo lejos vio a Raúl, que fanfarroneaba mientras calentaba y hablaba con varios niños.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Okgz&quot;&gt;—Demuestra que esos sesenta y nueve años son solo un número —le dijo Zoe antes de que entrara en el agua, acariciándole la espalda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HLrt&quot;&gt;Llevaba la camiseta roja de monitora y la braguita del bikini. Manuel notó un cosquilleo que le recorrió todo el cuerpo, viniéndose arriba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EEXm&quot;&gt;La competición era sencilla: tenían que recorrer la piscina de un extremo a otro dos veces y el último en llegar quedaba eliminado. Los niños fueron los primeros en caer y, a medida que avanzaba la prueba, fueron quedando menos participantes hasta que finalmente solo quedaron Hugo, Raúl y Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dIsU&quot;&gt;Para sorpresa de todos, el siguiente eliminado fue Hugo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eiSf&quot;&gt;—¡Vamos, abuelo! ¡Tú puedes! —gritó su nieto, orgulloso y expectante, mientras Hugo salía del agua derrotado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rsq0&quot;&gt;Raúl y Manuel permanecieron apoyados en el borde de la piscina, recuperando el aliento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Nvwb&quot;&gt;—Vaya, Manuel... Qué aguante tienes. Quién lo iba a decir, a tu edad... —comentó Raúl con sarcasmo y una sonrisa desafiante.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jmk7&quot;&gt;Manuel no respondió. Mantuvo la mirada al frente hasta que escuchó la voz de Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;lbzw&quot;&gt;—¡Vamos, Manuel! ¡Que casi lo tienes! —gritó mientras saltaba para animarlo, haciendo que sus enormes tetas botaran bajo la camiseta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dG3o&quot;&gt;Aquello irritó todavía más a Raúl, mientras una sonrisa aparecía en el rostro de Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;P3V0&quot;&gt;Ambos arrancaron a nadar. La fatiga empezaba a hacer mella en Manuel, pero luchaba con todas sus fuerzas, manteniendo el ritmo de un sorprendido Raúl, que se vio obligado a exprimirse al máximo. Tanto, que al final logró imponerse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Gya1&quot;&gt;—¡Vamos! —gritó Raúl con tono chulesco al salir del agua.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;08en&quot;&gt;Después se acercó a Manuel y añadió en voz baja:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KB3o&quot;&gt;—¿Ves, abuelo? Al final, la tercera edad no tiene nada que hacer... Estoy en otra liga. Para todo...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oGVg&quot;&gt;Manuel lo vio alejarse para reunirse con varios niños, que lo recibieron entre vítores.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WWSW&quot;&gt;—¡Buah, abuelo, por qué poco...! Has estado a nada —le dijo su nieto con orgullo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DJ4L&quot;&gt;—Sí, por muy poco... —corroboró Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HPcJ&quot;&gt;Se agachó junto al borde de la piscina mientras Manuel todavía permanecía en el agua. Al inclinarse, sus voluptuosas tetas se apretaron bajo la camiseta, acentuando todavía más su volumen.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tVW1&quot;&gt;—Para mí, tú eres el vencedor. Te has ganado que esta noche te invite a una copa en el bar del camping... Si quieres.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;x71t&quot;&gt;—No lo dudes, allí estaré. Solo vine al camping por eso, para que me invitaras a una copa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cRhH&quot;&gt;Zoe rio y se alejó.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YDyT&quot;&gt;Manuel observó cómo sus caderas se balanceaban suavemente al caminar, mientras la braguita del bikini dibujaba el contorno de sus glúteos redondos y firmes. La siguió con la mirada hasta que su figura terminó perdiéndose entre el resto del grupo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MPYH&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 5&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YFNx&quot;&gt;El resto del día se le hizo eterno a Manuel, que estaba deseando tomar aquella copa con Zoe. Cuando al fin llegó la noche, se dirigió con cierto nerviosismo al bar del camping. Ella ya estaba allí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8vkk&quot;&gt;—Vaya... Pensaba que un caballero me estaría esperando al llegar —dijo Zoe con su característico acento colombiano, entre risas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ge2I&quot;&gt;—Perdón, pero quería ponerme guapo para la ocasión. Aunque creo que no estoy a la altura de mi acompañante...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;p5tr&quot;&gt;Manuel tomó asiento. Zoe estaba guapísima. Sus gafas de montura grande realzaban sus expresivos ojos oscuros. Vestía una camiseta negra de manga larga y elástica que se ceñía a su cuerpo. Varios cordones negros se entrecruzaban sobre el pronunciado escote de la prenda, provocando que sus tetas se vieran descomunales.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aFBm&quot;&gt;—¿Sí? Me puse guapa para la ocasión...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dewd&quot;&gt;—Has superado las expectativas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HMlS&quot;&gt;Ambos pidieron un par de cócteles y comenzaron a bebérselos mientras la conversación fluía con facilidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OGS8&quot;&gt;—¿Sabes? Creo que el tal Raúl montó esa competición para impresionarte...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Bsvo&quot;&gt;—Pff... Pues lo lleva difícil. No me llama nada la atención. Veo a Raúl como uno de esos hombres con los que tan mal lo pasó mi mamá, incluido mi padre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;73uz&quot;&gt;—Si te soy sincero... A mí tampoco me gusta Raúl para ti.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;epsQ&quot;&gt;—Aunque también te digo una cosa: ahora mismo no busco pareja. Estoy bien soltera; tan solo quiero pasármelo bien... Pero tampoco con cualquiera.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;97P1&quot;&gt;—Entiendo... Y me parece muy bien esa postura. Además, no creo que te resulte difícil pasártelo bien.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sfyo&quot;&gt;—¿Ah, sí? ¿Y por qué crees eso? —preguntó Zoe con curiosidad y una sonrisa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9So4&quot;&gt;Manuel cogió su móvil, activó la cámara frontal y orientó la pantalla hacia ella. Zoe contempló su propio rostro en el teléfono, con su pronunciado escote asomando por la parte inferior de la imagen.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MQor&quot;&gt;—Una imagen vale más que mil palabras, ¿no?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SLD0&quot;&gt;Zoe estalló en carcajadas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UNio&quot;&gt;—Esa no me la esperaba... ¡Jajajaja!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mlxN&quot;&gt;Manuel también comenzó a reír. Zoe jugueteó con la pajita de su cóctel y, antes de darle un sorbo, le preguntó:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wo2M&quot;&gt;—¿Y tú? ¿Qué me cuentas de tus relaciones?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yGWO&quot;&gt;—Pues conocí a mi mujer con veinte años... A los veintidós ya nos habíamos casado. Tuvimos dos hijos, luego vinieron mis nietos... Y así hasta estar juntos un total de cuarenta y siete años.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DKEH&quot;&gt;—¡Guau! Qué bonito... Pensaba que algo así solo pasaba en las películas, jeje. Entiendo que quizá no quieras hablar de ella, pero... ¿cómo era?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Lpgw&quot;&gt;—¿Mi mujer? Se llamaba Cristina y era perfecta para mí. Aventurera, alegre, divertida, guapa... La verdad es que nuestra vida juntos fue muy buena hasta que... llegó ese maldito cáncer.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Vrwt&quot;&gt;—Qué injusta es a veces la vida...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qFCu&quot;&gt;—Totalmente. Los dos últimos años ya no era ella, no era mi Cristina... Era solo su cuerpo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0wB8&quot;&gt;—Quédate con los cuarenta y cinco años anteriores. Tuvo suerte de dar con alguien como tú.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mnSL&quot;&gt;Manuel sonrió, agradecido por aquellas palabras.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;g8Bl&quot;&gt;—Suerte tendrá quien logre pasárselo bien contigo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oyhF&quot;&gt;—Jajaja... Bueno, yo no cierro puertas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9gY5&quot;&gt;Zoe le guiñó un ojo con complicidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hsDE&quot;&gt;Manuel sintió de nuevo cómo algo se removía dentro de él, aunque aquella vez con mucha más intensidad. Un cosquilleo le recorrió todo el cuerpo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;emPL&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 6&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kkMh&quot;&gt;Llegó el penúltimo día de campamento. Unos días atrás, eso era precisamente lo que Manuel más habría deseado. Sin embargo, ahora pensaba justo lo contrario. Le encantaba pasar tiempo con Zoe y la idea de que aquella experiencia estuviera llegando a su fin le producía una extraña sensación de vacío.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sqVV&quot;&gt;Al ser la última noche, el camping iba a celebrar una pequeña fiesta con música y baile en el gran comedor. Mientras los niños disfrutaban de la piscina, los monitores y los voluntarios se encargaban de decorar el salón para la ocasión.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9oy9&quot;&gt;—Esta noche... ¿nos tomaremos una copa juntos? —preguntó Raúl a Zoe con su habitual fanfarronería.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;maWp&quot;&gt;—Sí, bueno... junto al resto, ¿no?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;L3w3&quot;&gt;—Ya brindaremos, ya verás... Lo pasaremos bien. Tiene que ser una noche especial.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mvxJ&quot;&gt;Acto seguido, Raúl se acercó a Manuel, que estaba moviendo varias mesas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;s27i&quot;&gt;—¿Te echo un cable, abuelo?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PCUH&quot;&gt;Manuel dejó la mesa en el suelo y levantó la vista hacia él. Raúl lo observaba con una amplia sonrisa, esperando alguna reacción.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jtwy&quot;&gt;—El abuelo se vale por sí mismo, créeme.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vWMt&quot;&gt;—Ya veo, ya... La verdad es que no pareces el típico abuelo que se pasa el día mirando obras, dando de comer a las palomas o diciendo aquello de «antes todo esto era campo» —comentó entre risas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;iwml&quot;&gt;Manuel sonrió con tranquilidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;daOc&quot;&gt;—No, la verdad. Igual que tú tampoco pareces de los que vayan a hacer mucho más esta noche que tomarse unas copas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Sjd9&quot;&gt;Las sonrisas desaparecieron de ambos rostros. Durante unos segundos se quedaron mirándose fijamente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;96Hh&quot;&gt;Raúl no esperaba aquella respuesta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hTnV&quot;&gt;—Eso ya lo veremos... Siempre que aguantes despierto. A vuestra edad soléis acostaros pronto, ¿no?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1Kl4&quot;&gt;Sin esperar contestación, se dio la vuelta y se alejó, intentando mantener su aire de superioridad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;z46q&quot;&gt;Zoe, que había presenciado desde lejos la conversación entre ambos, se acercó a Manuel en cuanto Raúl se marchó.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HKhk&quot;&gt;—¿Todo bien?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yIHl&quot;&gt;—Sí, jeje, no te preocupes —respondió Manuel con una amplia sonrisa—. No ha quedado nada mal, ¿eh?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cnQ3&quot;&gt;Zoe recorrió el comedor con la mirada y asintió, satisfecha.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ni4i&quot;&gt;—Jajaja... La verdad es que sí. Al ser la última noche, qué menos, ¿no? En una cosa no se equivocaba Raúl: tiene que ser... especial.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HX9M&quot;&gt;Al pronunciar aquella última palabra, sostuvo la mirada de Manuel durante unos segundos más de lo habitual y le dedicó una sonrisa cargada de complicidad y picardía. Después, le pasó suavemente una mano por los hombros antes de continuar hacia el otro lado del comedor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;335R&quot;&gt;Manuel permaneció inmóvil unos segundos, siguiéndola con la mirada. Cada pequeño gesto de Zoe, por insignificante que fuera, parecía despertar algo nuevo dentro de él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;00US&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 7&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;awc1&quot;&gt;La noche llegó. Todo el camping permanecía en penumbra, salvo el gran comedor, completamente iluminado y con la música resonando entre sus paredes. Los niños bailaban, saltaban y reían sin parar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;98Ug&quot;&gt;Apoyado en la barra del pequeño bar, Manuel observaba con una amplia sonrisa a su nieto, que, sin duda, se lo estaba pasando en grande. Para la ocasión se había puesto una bonita camisa azul marino que realzaba sus anchos hombros y su todavía poderosa espalda, junto con unos pantalones a juego.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;V0hJ&quot;&gt;Al cabo de unos instantes, dejó de mirar a Dani y recorrió el comedor con la vista en busca de Zoe. Por el momento, no había ni rastro de ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;43Lh&quot;&gt;—¡Pero bueno, Manuel! ¡Qué guapo te has puesto! —exclamó Raúl mientras se acercaba junto a Hugo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AQCw&quot;&gt;Iba exageradamente perfumado y con varios botones de la camisa desabrochados, como si quisiera asegurarse de que todo el mundo reparara en él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2uRs&quot;&gt;Manuel no respondió. Se limitó a esbozar una sonrisa educada mientras seguía mirando al frente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fvYr&quot;&gt;Raúl se inclinó hacia él y le susurró al oído:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eR91&quot;&gt;—Pásalo bien esta noche... Nunca se sabe cuándo será la última. Y más cuando uno va cumpliendo años.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cvng&quot;&gt;Después le dio una sonora palmada en la espalda y se alejó junto a Hugo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IjvC&quot;&gt;Manuel dejó escapar un suspiro y volvió a recorrer el comedor con la mirada. Una sonrisa se dibujó en su rostro cuando, finalmente, vio aparecer a Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ESni&quot;&gt;Vestía un top negro de manga corta, muy ceñido al cuerpo y con un pronunciado escote en forma de V que dejaba al descubierto buena parte de sus tetas. Completaba el conjunto con un pantalón blanco de tiro alto, cuyo contraste con el negro del top hacía que su piel bronceada destacara todavía más.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XifA&quot;&gt;Tras varios minutos en los que logró zafarse de Raúl y hablar con algunos niños, Zoe se dirigió directamente hacia Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;k3xV&quot;&gt;—¡Guau! ¡Pero qué guapo!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9ziI&quot;&gt;—Nada comparado contigo... Estás increíble. Un poco más y me da un infarto al verte...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hIcF&quot;&gt;—Jajaja... Gracias, gracias. La ocasión lo merece, ¿no crees?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SZRI&quot;&gt;Durante unos instantes, ambos se quedaron mirándose. Al acercarse, sus dedos se rozaron levemente, casi por casualidad. Después pidieron un par de copas y se acomodaron frente a la barra.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;LaVs&quot;&gt;La conversación, como había sido habitual durante aquellos días, fluía con una naturalidad sorprendente. Manuel luchaba por mantener la mirada fija en los ojos de Zoe, aunque de vez en cuando se le escapaba hacia el profundo escote de su top. Aquella noche estaba especialmente guapa y, por más que intentaba disimular, le resultaba imposible no fijarse en ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mLGr&quot;&gt;—Al final el campamento no ha estado tan mal, ¿no? —preguntó Zoe antes de dar un sorbo a su copa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PGzd&quot;&gt;—Para nada... Pero que sepas que ha sido gracias a ti.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5SKD&quot;&gt;—Jajaja... ¿Y por tu nieto no?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7H2S&quot;&gt;—Claro, claro, también. Se lo ha pasado en grande; seguro que no lo olvidará nunca. Bueno... ninguno de ellos. Yo tampoco olvidaría tener una monitora como tú.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;doHP&quot;&gt;Zoe sonrió, divertida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WPUV&quot;&gt;—¿Ah, sí? ¿Y por qué?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;G0Ah&quot;&gt;—Porque pocas veces se tiene una monitora tan simpática, divertida... y tan guapa. Si los niños fueran unos años mayores, más de uno estaría perdidamente enamorado de ti.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Wu6i&quot;&gt;—¿Solo ellos? —preguntó entre risas, arqueando ligeramente una ceja.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fgXU&quot;&gt;Manuel soltó una pequeña carcajada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hxVX&quot;&gt;—Bueno... Di por hecho que, desde que me preguntaste si podías sentarte conmigo en el autobús, yo ya estaba incluido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;acFM&quot;&gt;Zoe rompió a reír.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0ngZ&quot;&gt;Durante unos largos segundos ninguno de los dos dijo nada. Simplemente se miraron, sonrientes. Manuel terminó desviando la vista, incapaz de resistirse al pronunciado escote que tenía frente a él. Resopló para sus adentros antes de volver a levantar la mirada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9h2Q&quot;&gt;Entonces Zoe habló con una voz algo más suave.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QMkQ&quot;&gt;—¿Sabes una cosa? Me recuerdas mucho a la pareja de mi mamá...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;An3L&quot;&gt;—Ay, si me pillaras más joven... —respondió Manuel entre risas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;k72I&quot;&gt;Zoe sostuvo su mirada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mKlD&quot;&gt;—Bueno... ¿No dijiste aquello de que para el amor no había edad?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2mgZ&quot;&gt;Manuel sintió un calor recorriéndole todo el cuerpo. No era para menos. Zoe mantenía sus grandes ojos oscuros clavados en él mientras sonreía con una mezcla de dulzura y picardía. Estaban cada vez más cerca y Manuel podía percibir incluso su perfume.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IYTc&quot;&gt;Por un instante, ninguno de los dos dijo nada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wPVl&quot;&gt;Fue entonces cuando una voz rompió el silencio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;E994&quot;&gt;—¡Aquí estabas! Mira que eres escurridiza, ¿eh? Pero, aun así, no te me vas a escapar para este baile. Te la robo, Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KvD4&quot;&gt;Raúl sonrió con suficiencia, tomó a Zoe suavemente del brazo y comenzó a alejarse con ella. Antes de darse la vuelta, le guiñó un ojo a Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oamn&quot;&gt;Mientras sonaba la música, Manuel observaba desde la barra cómo Raúl y Zoe bailaban entre el resto del grupo. Sin embargo, no tardó en darse cuenta de un detalle: cada pocos segundos, ella levantaba la vista y lo buscaba con la mirada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;u4Cb&quot;&gt;Raúl no dejaba de pegarse a ella. Intentaba acortar las distancias con cualquier excusa y, cada vez que Zoe parecía encontrar un hueco para alejarse, él llamaba a Hugo, al resto de monitores o incluso a algunos niños para mantenerla allí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dpUZ&quot;&gt;Solo cuando Raúl se marchó un momento al baño, Zoe aprovechó la oportunidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;te1m&quot;&gt;Se acercó rápidamente a Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oUwb&quot;&gt;—Madre mía... ¿Tú has visto? No había manera de quitármelo de encima.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;L39i&quot;&gt;—Aunque no sea precisamente santo de mi devoción... tengo que reconocer que entiendo al chaval.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0Dyj&quot;&gt;Zoe rompió a reír.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ketN&quot;&gt;—Jajaja... Pues a ver si entiende él que, por mucho que me saque a bailar, poco va a conseguir.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Xohp&quot;&gt;En ese momento, ambos vieron a Raúl salir apresuradamente del baño y recorrer el comedor con la mirada, buscándola.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;twx6&quot;&gt;—Pff... No me va a dejar en paz... ¿Por qué no hacemos una cosa?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yIJy&quot;&gt;Manuel la miró con curiosidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jydY&quot;&gt;—Podemos quedar en mi cabaña. Allí estaremos... mucho más tranquilos. ¿Te parece?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Q79O&quot;&gt;Manuel sonrió.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eoPb&quot;&gt;—Es el mejor plan que he oído en todo el campamento...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;B8GA&quot;&gt;Zoe volvió a reír.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;W9Vb&quot;&gt;—Nos vemos allí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cFus&quot;&gt;Le guiñó un ojo y, antes de que Raúl pudiera verla con Manuel, se escabulló entre la gente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3NKT&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 8&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mEuY&quot;&gt;Con paso tranquilo, aunque con un ligero cosquilleo de nervios en el estómago, Manuel se dirigió hacia la salida del comedor. Antes de marcharse, se despidió de su nieto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qoe7&quot;&gt;Cuando ya estaba a punto de cruzar la puerta, una voz lo detuvo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AzQp&quot;&gt;—¡Eh, Manuel! Pero bueno, ¿ya te vas? —preguntó Raúl con una sonrisa burlona.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ib0V&quot;&gt;Manuel se giró despacio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AWNb&quot;&gt;—Pues sí... Tenías razón cuando dijiste que, a mi edad, nos vamos a dormir pronto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oA7a&quot;&gt;Raúl soltó una carcajada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AuCa&quot;&gt;—Descansa, abuelo. Ya disfruto yo de la noche por ti.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TB5K&quot;&gt;Le dedicó una sonrisa chulesca y, acto seguido, comenzó a recorrer el comedor con la mirada en busca de Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IYzI&quot;&gt;Manuel no pudo evitar sonreír para sus adentros.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kTiU&quot;&gt;Todo estaba en penumbra. La cabaña de Zoe, situada en el extremo más alejado del camping, era una de las pocas que permanecían iluminadas. Mientras recorría el camino hasta ella, la cabeza de Manuel no dejaba de dar vueltas. Sentía una extraña mezcla de ilusión y nervios que hacía muchísimo tiempo que no experimentaba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oVCJ&quot;&gt;Nada más poner un pie en el pequeño porche, la puerta se abrió.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Vxne&quot;&gt;Zoe apareció al otro lado con una amplia sonrisa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6TQ8&quot;&gt;—Adelante... Estás en tu casa —dijo entre risas mientras se hacía a un lado para dejarlo pasar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3gRe&quot;&gt;En cuanto Manuel entró, ella cerró la puerta con suavidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fNtV&quot;&gt;—He conseguido llevarme un par de cócteles... Y además bien cargados. Para amenizar la noche.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2DQF&quot;&gt;Sobre la pequeña mesa de madera descansaban las dos copas, todavía intactas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;l5JB&quot;&gt;La cabaña era prácticamente igual que la suya: construida por completo en madera, de estilo rústico, pero acogedora y bien distribuida. Contaba con un pequeño baño, una habitación y un salón en el que apenas cabían un sofá, una mesa baja y un par de sillas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;915n&quot;&gt;Zoe no había mentido cuando dijo que los cócteles estaban bien cargados. Aun así, mientras charlaban animadamente, Manuel terminó el suyo casi sin darse cuenta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qFjg&quot;&gt;—Me parece muy bonito que sigas llevando la alianza —comentó Zoe antes de dar el último sorbo a su copa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IRlh&quot;&gt;Manuel bajó la mirada hacia su mano.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tFDf&quot;&gt;—Qué menos. Aunque ya no esté, siempre la llevaré conmigo. Tuve mucha suerte de conocerla.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Uwkb&quot;&gt;—También la tuvo ella, ¿eh? —respondió Zoe mientras se sentaba a su lado en el sofá.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Uhgu&quot;&gt;Se hizo un pequeño silencio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;iOEv&quot;&gt;—Quién me iba a decir a mí que acabaría tomándome una copa en la cabaña de una de las monitoras...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1mn9&quot;&gt;—Jajaja. Y a mí, con uno de los voluntarios... Pero aquí estamos, ¿no?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Z7aq&quot;&gt;Zoe estaba sentada de lado, completamente orientada hacia él. Al inclinarse ligeramente para dejar la copa sobre la mesa, el escote de su top atrajo inevitablemente la mirada de Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fgsP&quot;&gt;Intentó apartar los ojos de inmediato, pero ya era demasiado tarde.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pfVG&quot;&gt;Cuando volvió a levantar la vista, descubrió que Zoe lo estaba observando. Lo había pillado de lleno y Manuel se puso nervioso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gqgY&quot;&gt;—Perdona... No quería... De verdad, perdón.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FM9k&quot;&gt;Zoe sonrió.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YUKd&quot;&gt;—Jajaja... No tienes nada por lo que disculparte. Cuando me pongo un escote así es porque quiero que alguien lo mire... Y esta noche quería que fueras tú.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WF9Y&quot;&gt;Los nervios de Manuel se acentuaron. Le costaba creer lo que acababa de oír. Levantó la vista y se encontró con los grandes ojos oscuros de Zoe clavados en él. Lo observaba expectante, con una sonrisa cargada de complicidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;M41d&quot;&gt;Manuel tomó aire.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CV6B&quot;&gt;—Pues... objetivo conseguido. Era difícil no mirar...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UoJI&quot;&gt;Esta vez no trató de disimular y dejó que sus ojos descendieran hacia las enormes tetas de Zoe antes de volver a encontrarse con su mirada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jKEV&quot;&gt;Zoe rio. No era la risa espontánea que Manuel había escuchado durante aquellos días. Esta vez fue más pausada, más baja, cargada de una picardía que hizo que a Manuel se le acelerara el pulso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;S5AD&quot;&gt;Zoe se acercó un poco más y se inclinó hacia él. Manuel percibió el dulce aroma de su perfume y notó cómo el corazón le latía con tanta fuerza que parecía querer salírsele del pecho.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;j4Fq&quot;&gt;—Ese era el primer objetivo de la noche... Ahora viene el segundo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;o57s&quot;&gt;Antes de que Manuel pudiera reaccionar, Zoe acortó la escasa distancia que los separaba y posó sus labios sobre los suyos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;acgF&quot;&gt;Fue un beso largo e inesperado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Bqvc&quot;&gt;Cuando finalmente se separaron, lo hicieron despacio. Ambos permanecieron unos segundos mirándose en silencio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Z7cG&quot;&gt;Zoe sonreía con una mezcla de satisfacción y picardía. Manuel, en cambio, todavía parecía incapaz de asimilar lo que acababa de ocurrir.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8brg&quot;&gt;—Esto... ¿No es un sueño, verdad? —preguntó, intentando recomponerse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ozOI&quot;&gt;Zoe soltó una suave carcajada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tQQH&quot;&gt;—Créeme que no... Aunque quizá sí. El sueño de un campamento de verano.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ees4&quot;&gt;Ambos sonrieron.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EYed&quot;&gt;Y, casi de forma instintiva, volvieron a besarse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Cn6F&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 9&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gFAr&quot;&gt;Los besos se sucedían uno tras otro, cada vez más apasionados.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RxKz&quot;&gt;—Esto... Ni en mis mejores sueños yo... —comenzó a decir Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fDgH&quot;&gt;—...te lo hubieras imaginado —terminó Zoe por él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qYwc&quot;&gt;Agarrándose a los extremos del top, lo miró fijamente a través de sus gafas de montura negra.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Oudo&quot;&gt;—¿Todavía sigues pensando que es un sueño? —preguntó con una voz en la que se mezclaban la dulzura y la picardía.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GDBE&quot;&gt;Tiró suavemente del top y dejó al descubierto sus tetazas, que se sacudieron hacia delante al quedar liberadas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wKaC&quot;&gt;Los ojos de Manuel se abrieron de par en par. La sorpresa se mezcló con la incredulidad y la emoción, como si todo aquello siguiera pareciéndole imposible.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3nmU&quot;&gt;Tenía ante él, a escasos centímetros, las enormes y naturales tetas de Zoe, sin duda las más grandes que había visto en su vida. Lucían el mismo tono bronceado que el resto de su piel y estaban coronadas por unos grandes pezones oscuros, rodeados por generosas aureolas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;17WG&quot;&gt;A Manuel le costó articular palabra mientras Zoe lo miraba, expectante y sonriente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fHhe&quot;&gt;—Dios mío, Zoe... —logró decir, completamente extasiado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6BLO&quot;&gt;Ella le tomó las manos con delicadeza y las llevó hacia sus pechos, sin apartar en ningún momento la mirada de él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DncE&quot;&gt;Tras unos segundos de vacilación, Manuel comenzó a acariciárselos con una mezcla de ternura e incredulidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vNst&quot;&gt;Zoe cerró los ojos durante un instante y dejó escapar una sonrisa apenas perceptible. Con cada gesto, Manuel iba perdiendo parte de los nervios iniciales. Poco a poco, la inseguridad dio paso a la confianza y comenzó a dejarse llevar por el momento que ambos compartían.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5cGG&quot;&gt;Las suaves caricias fueron volviéndose cada vez más intensas. Manuel notó cómo una extraña sensación de vitalidad parecía recorrerle todo el cuerpo. A pesar del considerable tamaño de sus manos, era incapaz de abarcar por completo el enorme volumen de aquellas tetas morenas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eeoJ&quot;&gt;—Tienes unas tetas colosales... —murmuró.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7EpW&quot;&gt;A partir de aquel momento terminó de dejar atrás sus reparos y se entregó por completo al deseo que llevaba días conteniendo. Comenzó a besarlas y lamerlas, recreándose en los pezones.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yEcx&quot;&gt;La respiración de ambos se volvió cada vez más agitada y pronto los primeros jadeos comenzaron a llenar la cabaña.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Fft7&quot;&gt;—Uff, Manuel... —gimió Zoe, echando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos. Notaba cómo la boca de un cada vez más desatado Manuel succionaba y mordía cada centímetro de sus pechos, dejándolos impregnados de saliva&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pKyT&quot;&gt;—Uff, Zoe... Qué tetas... —replicó Manuel, que abrió mucho la boca y abordó uno de los generosos pezones, mordiéndolo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3jG7&quot;&gt;Zoe dio un respingo y soltó un placentero chillido mientras Manuel daba rienda suelta a su lengua y relamía como un poseso el pezón que tenía dentro de la boca.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hkwd&quot;&gt;El móvil de Zoe, que reposaba sobre la mesa junto a las copas vacías, comenzó a sonar. En la pantalla iluminada apareció el nombre de Raúl.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NRC1&quot;&gt;Ambos lo vieron.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;w1Qk&quot;&gt;—¿Sabes? El primer día dijo, textualmente: «Esas tetazas morenas van a ser mías». Al final, mira tú por dónde... —comentó Manuel con una sonrisa mientras le daba un sonoro azote en la teta derecha.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JbR6&quot;&gt;Zoe miró fugazmente el teléfono y decidió ignorarlo.Se puso en pie y volvió la vista hacia Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Bqsh&quot;&gt;—¿Qué tal va tu sueño? —preguntó.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CC0T&quot;&gt;La ropa fue quedando a un lado mientras Manuel seguía contemplándola.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;u2B2&quot;&gt;—Tratando de asimilarlo —contestó él mientras comenzaba también a desvestirse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HRim&quot;&gt;—La noche promete... —respondió Zoe con una sonrisa mientras volvía a acercarse, llevando tan solo un ajustado tanga. Sus tetas relucían a causa de la fina capa de saliva que había dejado en ellas Manuel, que se dejó caer sobre el sofá, incapaz de apartar la vista de ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;lCg4&quot;&gt;Mientras tanto, en la fiesta, Raúl insistía con sus llamadas sin obtener respuesta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SrPu&quot;&gt;—¿Dónde se habrá metido? —repetía una y otra vez.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5OWT&quot;&gt;—Tío, se habrá ido a su cabaña a dormir... —respondió un cansado Hugo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wygI&quot;&gt;—Voy a ver... Tú quédate aquí con Álex y vigila a los mocosos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cbge&quot;&gt;Raúl salió con paso firme y decidido mientras volvía a llamarla.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AAyE&quot;&gt;En la cabaña, el móvil de Zoe comenzó a sonar de nuevo. Ninguno de los dos hizo ademán de contestar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;lfe1&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 10&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;b4r9&quot;&gt;Raúl suspiró aliviado cuando, a lo lejos, vio la cabaña de Zoe iluminada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gKk5&quot;&gt;—Seguro que me está esperando... Esta es la mía —dijo en voz alta, sonriendo con superioridad mientras apretaba el paso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FqMz&quot;&gt;A medida que se acercaba, comenzó a oír unos sonidos procedentes del interior. Al principio eran apenas perceptibles, pero cada paso los hacía más claros. Entonces distinguió con nitidez una voz que pronunciaba un nombre:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;iAkL&quot;&gt;—Oh, oh, oooooh... Sí, Manuel, sí...&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;i6Ju&quot;&gt;Raúl se quedó inmóvil a escasos metros de la cabaña, con el rostro completamente desencajado. No podía creer lo que acababa de oír.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Y9ws&quot;&gt;—No... No puede ser... —titubeó mientras reanudaba el paso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;T44p&quot;&gt;Sin embargo, acercarse todavía más a la cabaña no hizo más que confirmar aquello que se negaba a aceptar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HuPn&quot;&gt;Los gemidos llegaban ahora con total claridad desde el interior.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MzaW&quot;&gt;—¡Ah... aaah... aaaah, Manuel! ¡Dios mío! ¡Sííí!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sBZZ&quot;&gt;Con el labio temblando, dio unos pasos más hasta distinguir una pequeña rendija entre las cortinas de una de las ventanas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;09pj&quot;&gt;—No... No me lo creo... Es un... viejo... —tartamudeó en voz alta mientras se asomaba con cautela.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KMxN&quot;&gt;En el interior de la cabaña, el ambiente era cálido y cargado. Manuel, completamente desnudo, al igual que Zoe, permanecía sentado en el sofá. Ella cabalgaba encima de él, totalmente entregada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qEWl&quot;&gt;—¡Uff, Manuel! ¡Qué ganas tenía de esto! ¡Aaah, sí!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DFZz&quot;&gt;Manuel se aferraba a sus poderosas caderas, admirando el espectacular y sudado cuerpo de Zoe, entregada por completo a él. Las grandes tetas le golpeaban el rostro sin cesar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mcrb&quot;&gt;El sofá crujía bajo los movimientos y el peso de ambos. Con el paso de los segundos, la intensidad de la escena iba en aumento. Manuel aferró una de sus manos al carnoso glúteo de Zoe, clavando las uñas en él, mientras con la otra sujetaba uno de sus pechos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FB6B&quot;&gt;Zoe echó la cabeza hacia atrás, casi con los ojos en blanco, mientras Manuel apretaba el ritmo y comenzaba a percutirla aún con más fuerza, haciendo resonar el choque de sus cuerpos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ybhz&quot;&gt;—¡Uff, sí! ¡Así, así, así, Manuel! ¡Así... Ah, Dios! —jadeaba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pI5d&quot;&gt;El generoso culo de Zoe vibraba sin cesar. Sus tetas rebotaban cada vez más, hasta el punto de que parecía que, en cualquier momento, iban a salir despedidas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FYr7&quot;&gt;Durante una fracción de segundo, la mirada de Manuel se desvió hacia la cercana ventana. Allí vio el rostro desencajado de Raúl, que contemplaba la escena completamente perplejo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Fx9X&quot;&gt;Sus miradas se cruzaron.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;y1LF&quot;&gt;Zoe, con la cabeza echada hacia atrás y de espaldas a la ventana, no vio nada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rlIs&quot;&gt;Manuel sintió una enorme satisfacción, e incluso una renovada vitalidad, al contemplar por primera vez a Raúl desprovisto de su habitual fanfarronería. Sin apartar la vista de él, esbozó una sonrisa cargada de triunfo. Sin dejar de mirarlo, alzó una mano y propinó varios azotes al culazo de Zoe, que dejó escapar un grito con cada uno de ellos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1WT0&quot;&gt;Cada uno de aquellos azotes fue como una puñalada para un abatido Raúl, que contempló la escena con una mezcla de incredulidad y envidia, sin poder evitar fijarse en las vibrantes tetas de una pletórica Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Njil&quot;&gt;Derrotado, dio media vuelta y emprendió el camino hacia su cabaña, deseando olvidar cuanto antes lo que acababa de presenciar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aq3c&quot;&gt;Aunque el encontronazo con Raúl le había insuflado un inesperado golpe de energía, la intensidad del momento y tener encima a una joven de veinticuatro años como Zoe comenzaban a hacer mella en Manuel. Notaba que no podría aguantar mucho más.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RvbH&quot;&gt;—Zoe, yo... No sé si voy a poder... aguantar mucho más. Esto está siendo... demasiado... —dijo Manuel, extasiado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cVL0&quot;&gt;Una exultante y sudada Zoe se apartó de Manuel y, para sorpresa de este, se arrodilló ante él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;m8BF&quot;&gt;—Vamos a poner un buen broche final a esta fantástica noche, ¿no? —dijo, cogiendo aire y sonriéndole con satisfacción.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Dgt6&quot;&gt;Comenzó a estrujarse las tetas con una mano, mientras con la otra agarraba la polla de Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mNoB&quot;&gt;Manuel jadeó y tembló al notar las suaves manos de Zoe subir y bajar por su erecto miembro, de un tamaño nada desdeñable y con un gran grosor. De él colgaban dos grandes testículos que se contoneaban bajo la paja que estaba recibiendo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dbdQ&quot;&gt;Mientras lo masturbaba, Zoe no dejaba de mirar a un absorto Manuel, que jadeaba cada vez más sin apartar la vista de ella y de sus tetas, que se sacudían al ritmo de la paja.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QMYx&quot;&gt;—¿Hace cuánto que no...? —preguntó Zoe, cada vez más jadeante.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;4buO&quot;&gt;—Mucho... Demasiado. Pero ha valido la pena poder vivir una noche como esta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FUpL&quot;&gt;Zoe sonrió y aceleró el ritmo. Manuel jadeaba cada vez con más intensidad, hasta que comenzó a temblar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6Deo&quot;&gt;El ritmo de la masturbación era tal que, debido al continuo vaivén de Zoe, sus tetas golpeaban las temblorosas piernas de Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;r7Zd&quot;&gt;Manuel notó cómo su cuerpo llegaba al límite. Los temblores se intensificaron hasta el punto de que tuvo que apoyarse en una de las sillas para no perder el equilibrio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0SZe&quot;&gt;—Ya viene... Uff, ya viene... Dios... Ah... No puedo más... Dios... Dios... ¡Dios! —comenzó a decir entrecortadamente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7sps&quot;&gt;Soltando un enorme alarido, comenzó a correrse bruscamente, dejando escapar densos chorros de semen que fueron a parar sobre el pecho de Zoe, donde cayeron con fuerza.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aS0w&quot;&gt;—¡Ah... Aaah... Dios mío! ¡Aaah! —chillaba una y otra vez, temblando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7OUf&quot;&gt;No dejaba de soltar más y más semen, resultando una corrida monumental.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DyL3&quot;&gt;Zoe, arrodillada, permanecía inmóvil. Recibía como podía la cuantiosa corrida, que estaba dejando sus bronceados pechos teñidos de blanco.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;f7nT&quot;&gt;La eyaculación se prolongó durante largos segundos. Manuel no dejaba de jadear y gritar. Cuando finalmente dejó escapar la última gota, se dejó caer sobre la silla, completamente rendido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1olI&quot;&gt;—Uff... Esto ha sido... demasiado... —dijo, respirando entrecortadamente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GW0a&quot;&gt;Su pecho subía y bajaba con rapidez.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hWfl&quot;&gt;Cuando bajó la mirada, contempló a Zoe, que seguía arrodillada frente a él. Sus tetas estaban totalmente cubiertas por copiosos chorros de semen que las cruzaban por todos lados.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aTHp&quot;&gt;—Madre mía, Manuel... —dijo Zoe, todavía recuperando el aliento mientras lo miraba con una mezcla de asombro y satisfacción—. ¿Seguro que vas a cumplir setenta años? —preguntó entre risas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DeS3&quot;&gt;Manuel, aún recuperándose en la silla, esbozó una sonrisa y soltó una carcajada. Ambos se quedaron mirándose unos instantes, completamente satisfechos y rendidos el uno al otro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;N1Fb&quot;&gt;El denso semen comenzaba a deslizarse lentamente sobre la piel morena de Zoe, cuyo intenso tono hacía resaltar aún más el blanco de aquel contraste.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;o9nN&quot;&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 11&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nXG9&quot;&gt;A la mañana siguiente, desde bien temprano, el autocar de vuelta ya esperaba a la salida del camping. Manuel, con un aspecto alegre y jovial, contempló por última vez las cabañas, deteniendo la mirada unos segundos en la de Zoe.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;liJY&quot;&gt;—Vaya días hemos pasado, ¿eh, abuelo? —le dijo un entusiasta Dani—. Aunque me da pena irme.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;p31Y&quot;&gt;—Y a mí, créeme... —respondió Manuel con sinceridad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2euD&quot;&gt;Quién me iba a decir a mí que acabaría diciendo esto..., pensó para sus adentros con una sonrisa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xOt4&quot;&gt;Entre todos comenzaron a cargar las maletas en el autocar. Raúl también estaba allí, aunque había perdido por completo su habitual aire de superioridad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jMnD&quot;&gt;—En el próximo campamento mi abuelo te gana —le dijo Dani a Raúl con un tono simpático pero directo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;btoI&quot;&gt;Raúl levantó la mirada y observó a Manuel, que cargaba una enorme maleta sobre el hombro. No dijo nada; se limitó a esbozar una leve mueca.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JnuS&quot;&gt;—Dani, a veces se gana... y otras se pierde —respondió Manuel mientras se acercaba—. ¿Verdad, Raúl?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dbWW&quot;&gt;Sus miradas se cruzaron por última vez. Mientras la de Manuel irradiaba serenidad, la de Raúl reflejaba una mezcla de impotencia, derrota y rabia.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AIAR&quot;&gt;De nuevo, Raúl no respondió. Lanzó la última maleta al maletero del autocar y se dio la vuelta. Al hacerlo, se encontró de frente con Zoe, que acababa de llegar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7S4V&quot;&gt;—Buenos días —lo saludó Zoe con su habitual simpatía.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dm3v&quot;&gt;Raúl se quedó mirándola unos segundos y emprendió el camino hacia el interior del autocar sin articular palabra.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;djiT&quot;&gt;—¿Y a este qué le pasa? —preguntó Zoe a Manuel, sorprendida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zhxE&quot;&gt;—Creo que anoche las copas le sentaron mal... —respondió Manuel con una sonrisa de satisfacción.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BTUC&quot;&gt;Se miraron y sonrieron con complicidad. Al verla de nuevo con su vestimenta de monitora, Manuel no pudo evitar recordar lo sucedido horas antes y notó un agradable cosquilleo recorriéndole el cuerpo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;iL2W&quot;&gt;—¿Y tú qué tal, terremoto? ¿Te lo has pasado bien? —le preguntó Zoe a Dani.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PkcF&quot;&gt;—¡Muy bien! Y con mi abuelo aún más... Es el mejor —respondió con orgullo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CJw3&quot;&gt;—Lo es, sí... Ha sido la revelación del campamento —concluyó Zoe con una sonrisa pícara, lanzándole a Manuel una mirada cargada de complicidad—. Así que espero que la próxima vez también lo convenzas para que venga.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ryRy&quot;&gt;—No hará falta que me convenza. Tengo motivos de sobra para volver... —dijo un rejuvenecido Manuel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8hgE&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SmxZ&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;blockquote id=&quot;XMWn&quot; data-align=&quot;right&quot;&gt;&lt;em&gt;© SrLobo - TD261799&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:tssuvX03Cj</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/tssuvX03Cj?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Mí mujer y el Cubano</title><published>2026-09-15T21:39:05.682Z</published><updated>2026-09-15T21:39:05.682Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img3.teletype.in/files/e2/00/e2000af9-6be8-47e4-863d-bf5b043ba76c.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img2.teletype.in/files/d7/da/d7dacd39-6557-4569-b5b5-0beeaf9e0c3a.png&quot;&gt;Mi mujer y el cubano Cuando descubres a tu mujer masturbándose a escondidas, evidentemente no funcionas en la cama. Yo nunca me había considerado un gran amante, más bien lo contrario, pero no imaginaba que estuviera tan necesitada. Con 53 años y un cuerpo rotundo, Rosa, mi mujer, no parecía muy feliz conmigo. La encontré sentada en su ordenador, mirando un vídeo porno de Internet y masturbándose frenéticamente con la mano dentro de su pijama corto. Estaba contrayendo los músculos de sus nalgas, por lo que intuía que estaba para correrse pronto; en la pantalla, un muy musculoso joven se follaba salvajemente a una madura entrada en carnes. Con dos profundos suspiros, mi mujer alcanzó un profundo orgasmo, uno como nunca había tenido...</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;4qPJ&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img2.teletype.in/files/d7/da/d7dacd39-6557-4569-b5b5-0beeaf9e0c3a.png&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;xF6k&quot;&gt;Mi mujer y el cubano&lt;br /&gt;Cuando descubres a tu mujer masturbándose a escondidas, evidentemente no funcionas en la cama. Yo nunca me había considerado un gran amante, más bien lo contrario, pero no imaginaba que estuviera tan necesitada. Con 53 años y un cuerpo rotundo, Rosa, mi mujer, no parecía muy feliz conmigo. La encontré sentada en su ordenador, mirando un vídeo porno de Internet y masturbándose frenéticamente con la mano dentro de su pijama corto. &lt;br /&gt;Estaba contrayendo los músculos de sus nalgas, por lo que intuía que estaba para correrse pronto; en la pantalla, un muy musculoso joven se follaba salvajemente a una madura entrada en carnes. Con dos profundos suspiros, mi mujer alcanzó un profundo orgasmo, uno como nunca había tenido conmigo…&lt;br /&gt;Decidí no decir nada; aproveché cuando fue al baño a limpiarse para abrir la puerta de nuevo y simular que llegaba en ese momento. Me saludó como si tal cosa (si le llego a besar la mano seguro que le olía a coño). Aquella noche en la cama, mientras ella dormía profundamente, medité sobre el asunto, y decidí darle solución. Ya sabía lo que le ponía, los jovencitos cachas, así que decidí buscarle uno en el gimnasio al que va a pilates y que se la trinque.&lt;br /&gt;No fue difícil encontrar candidatos. Allí todos tenían unos brazos como mi pierna. Al final vi a un cubano bastante moreno y fuerte, que además era su profesor; viendo cómo le miraban todas supe que era el candidato ideal. No me costó nada entrarle; hablamos un rato frente a un café y le solté que le pagaría 200 euros si seducía y se tiraba a mi mujer.&lt;br /&gt;Yago, que así se llamaba, me aseguró que en el caso de Rosa lo haría gratis, pero que el dinero le venía muy bien, así que me lo aceptó. Al día siguiente, que ella tenía clase de pilates con él decidí seguirla. Ya verla salir del vestuario me indicó que su profe la ponía mucho; me sorprendió que llevara sus mallas y por arriba sólo el sujetador deportivo, que lucía su talla 100 en todo su esplendor. Yo no se si él siempre es así, pero ese día estaba muy tocón con ella corrigiendo las posturas y aprovechando para pillar bien. Por lo nerviosa que se mostraba ella no parecía ser lo habitual.&lt;br /&gt;Al final Rosa estaba muy sexy, toda sudada. Cuando acabaron Yago la sugirió tomarse algo en la cafetería, y ella no lo dudó un momento. Estuvieron cerca de tres cuartos de hora hablando animadamente, y Yago no desaprovechaba para magrear descaradamente a mi mujer, que se dejaba hacer con el mismo descaro. Al final se fueron para las duchas, pero observé que Yago salió antes y se quedó esperando. A los seis minutos salía mi mujer y se fueron juntos, así que los seguí. Justo entonces recibí un mensaje de Rosa diciendo que se retrasaría un poco con unas compañeras…&lt;br /&gt;Fueron hasta el aparcamiento y se metieron en el coche de Yago, pero en la parte trasera; ni se molestaron en mover el coche, allí mismo estuvieron tres cuartos de hora dándole, que por cómo se movía el coche debió ser intenso. Al fin se abrió una ventanilla y pude ver a mi mujer fumando el cigarro de después, para luego abrir la puerta y colocarse las mallas como pudo.&lt;br /&gt;Llegó a casa muy animada y contenta, la muy puta, diciendo que había decidido ir al gimnasio a diario, y así lo hizo, y todos los días llegaba ya para cenar. Llamé un día a Yago y me dijo que mi mujer estaba muy necesitada, y que él estaba encantado de darle lo suyo, lo que yo no le doy, y gratis, que es una mujer muy fogosa y caliente, y que con él hace cosas inimaginables… por ejemplo, no le ponía ninguna pega a petarle el culo, cosa que conmigo nada…&lt;br /&gt;Una vez la pillé el móvil y le cotilleé las fotos, y tenía algunas de él y de los dos. Cuando vi la tranca que se calzaba, comprendí que Rosa estuviera pillada de esa manera, y en los vídeos se le veía viril y enérgico, justo lo que yo no soy.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;e4om&quot;&gt;Seguimos así una temporada, hasta que un día me lo soltó todo y me dijo que se iba a vivir con él una temporada, o quizá para siempre, que lo sentía, pero no podía seguir disimulando. No era amor, dijo, era puro vicio, con él tenía sexo a diario, y además sexo duro, lo que ella más anhelaba…&lt;br /&gt;La vi al cabo de unos meses, con un aspecto despampanante, en la trasera de la moto de Yago, con unos pantalones cortísimos y unos taconazos de impresión. Por supuesto, ya no volvió más…&lt;br /&gt;Fin&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:2rR5ST3WYP</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/2rR5ST3WYP?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Noche de Bodas</title><published>2026-09-12T14:17:39.560Z</published><updated>2026-09-12T14:17:39.560Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img2.teletype.in/files/54/d5/54d52ae8-5226-45d8-b1e5-41757c40c97f.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/ab/10/ab10ec39-8581-4f22-9ade-01332bb52d21.png&quot;&gt;Noche de bodas Le di un buen trago a mi copa de cava. Tenía mucha sed, pero aquella era una noche para celebrar, así que nada de agua. Mi mujer sudaba mucho más que yo; su cuerpo estaba totalmente cubierto de transpiración, e incluso su cabello castaño mostraba esta humedad. A pesar de estar técnicamente en ropa interior, su atuendo le daba bastante calor; desde el balcón de la habitación del hotel podía ver la humedad dentro de sus medias blancas; el corsé del mismo color cubría todo su torso, y los guantes de raso blanco rebasaban sus codos. Ella iba toda de blanco, como una novia. Y es que lo era, pues esa misma tarde habíamos contraído matrimonio. Mi esposa me miraba desde la cama, y su rostro reflejaba la anticipación, cuando...</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;3wMr&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/ab/10/ab10ec39-8581-4f22-9ade-01332bb52d21.png&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;IEAn&quot;&gt;Noche de bodas&lt;br /&gt;Le di un buen trago a mi copa de cava. Tenía mucha sed, pero aquella era una noche para celebrar, así que nada de agua. &lt;br /&gt;Mi mujer sudaba mucho más que yo; su cuerpo estaba totalmente cubierto de transpiración, e incluso su cabello castaño mostraba esta humedad. A pesar de estar técnicamente en ropa interior, su atuendo le daba bastante calor; desde el balcón de la habitación del hotel podía ver la humedad dentro de sus medias blancas; el corsé del mismo color cubría todo su torso, y los guantes de raso blanco rebasaban sus codos.&lt;br /&gt;Ella iba toda de blanco, como una novia. Y es que lo era, pues esa misma tarde habíamos contraído matrimonio. Mi esposa me miraba desde la cama, y su rostro reflejaba la anticipación, cuando se espera recibir un gran placer. Su expresión cambió para reflejar júbilo y ansia, ansia por lo que le venía. Pero ya no me miraba a mí.&lt;br /&gt;Su mirada se desvió a la puerta del cuarto de baño. El camarero, un chico de unos 20 años, iba desnudo, y mostraba un soberbio miembro viril. Ella lo había elegido, y a mí me costó poco convencerlo. Se lo debía; “en la noche de bodas te haré un regalo increíble”, le prometí, y aunque ella esperaba un diamante, al final fue mejor. Yo quería que en su noche de bodas ella disfrutara. &lt;br /&gt;Esperé al banquete; tras la tarta vino el brindis, y tras acabarnos la botella, ella me dijo que no le había dado el regalo todavía. Yo la sonreí, y le dije que eligiera. Me miró confusa, y entonces señalé a los camareros. Ella rió pícara; no me tomaba en serio; puso su mano en mi muslo y me besó apasionadamente. Yo insistí, que eligiera un chico para la noche de bodas; ya no reía, echaba un trago, miraba a los camareros, todos muy jóvenes y apuestos, y luego me miraba. Para ayudar en su decisión, le dije que si le apetecía yo estaría feliz de complacerla. Mientras nuestros invitados bailaban, bebían y reían mi mujer tomó la decisión. Me besó de nuevo, y luego señaló a un chico rubio bastante musculoso. Me levanté y fui a hablar con él. Hasta le hubiera pagado si hubiera sido necesario, pero no lo fue. A los cinco minutos nos despedíamos de la familia y subimos a la habitación. Mientras nuestro amigo nos subía una botella de cava fui quitando el vestido de novia a mi mujer, sin dejar de acariciarla y besarla. El traje cayó al suelo, justo cuando sonó la puerta. Mi mujer abrió y recibió al chico…&lt;br /&gt;Mi esposa contemplaba al chico salir del baño. Podía ver su mirada de lujuria aunque no iba para mí. Cuando él se arrodilló en la cama ella tomó su miembro con la mano enguantada y lo condujo a su boca. Mi mujer ya lo había hecho antes, ya había sentido ese pene palpitar entre sus labios; su lengua ya había peleado con la de él por compartir el espacio vital de la boca, y ella ya había sentido el intenso placer de su miembro viril penetrándola hasta las entrañas. Esa vez fue mucho más romántico y tranquilo, con intercambio de caricias, besos… ahora era la segunda vez, mi mujer ya había sentido el goce del orgasmo, multiplicado al sentir la semilla del chico inundar sus entrañas. Ahora querían sentir de nuevo ese placer, pero ya sin excusas ni miramientos. Placer puro y duro.&lt;br /&gt;Nunca había visto a la que desde hoy es mi mujer hacer el amor tan apasionadamente. Nunca conmigo había gemido así; boca abajo, tumbada, y él sobre ella. Mientras la penetraba, el chico le besaba el cuello, le decía cosas al oído (ella siempre me lo había pedido), le acariciaba los pechos; mi mujer, aprisionada por el varonil cuerpo, tenía la boca abierta y los ojos cerrados, disfrutando cada momento de placer infinito.&lt;br /&gt;El orgasmo fue intensísimo, tanto que los estertores se alargaron casi medio minuto. Cuando mi mujer al fin abrió los ojos, se centró en los míos; su mirada decía “gracias”.&lt;br /&gt;Fin&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:3qbDn4PxRK</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/3qbDn4PxRK?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Dd</title><published>2026-08-22T14:59:26.937Z</published><updated>2026-08-22T14:59:26.937Z</updated><summary type="html">Eee</summary><content type="html">
  &lt;p id=&quot;KxeG&quot;&gt;Eee&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rUiZ&quot;&gt;Fkfbddn&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:yc_vqdqSnh8</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/yc_vqdqSnh8?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Mi nuevo trabajo</title><published>2026-08-19T02:18:12.176Z</published><updated>2026-08-19T02:18:12.176Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img3.teletype.in/files/e7/ab/e7ab5e25-8073-4af4-8bd3-13e5481e321e.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/a0/8d/a08dca68-0621-449a-84e4-af79dcc3dd34.png&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ 5 min. ]</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;PdQS&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/a0/8d/a08dca68-0621-449a-84e4-af79dcc3dd34.png&quot; width=&quot;720&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;U6d8&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ &lt;strong&gt;5 min.&lt;/strong&gt; ]&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0opK&quot;&gt;Me llamo Daniela. Dieciocho años. Primer día de prácticas en la farmacia del barrio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;adUQ&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Nbaj&quot;&gt;Me llamo Daniela. Dieciocho años. Primer día de prácticas en la farmacia de Don Fernando, en el barrio de siempre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Aw4b&quot;&gt;El cuerpo lo tengo normal: tetas de sujetador de copa B que se marcan un poco bajo la bata blanca cuando me agacho, cintura estrecha, culo redondo y firme que se nota en la falda negra, piernas torneadas, vientre plano. Nada de modelo. Pero todo en su sitio. Y esa mañana, nada más cruzar la puerta, noté cómo me miraba él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2SOf&quot;&gt;Don Fernando. Cincuenta y dos años. Dueño. Alto, hombros anchos, canas en las sienes, manos grandes de dedos gruesos, voz grave que parecía salir del pecho. Llevaba la bata abierta sobre una camisa azul celeste y olía a colonia cara, a tabaco de pipa antiguo y a algo más… a hombre hecho.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GRt6&quot;&gt;—Tú eres la nueva —dijo sin sonreír—. Daniela, ¿verdad? Ven conmigo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OdJl&quot;&gt;Me llevó al trastienda. El olor a medicamentos, a cartón y a alcohol de farmacia llenaba el aire acondicionado. Cerró la puerta con llave. El clic metálico sonó demasiado alto en el silencio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oFAs&quot;&gt;—Aquí se trabaja en silencio y se obedece. ¿Entendido?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zrpU&quot;&gt;Asentí. Él se acercó hasta que sentí el calor de su cuerpo. Me miró de arriba abajo sin ningún disimulo. La mirada se le detuvo en la curva de mis pechos, en la línea de mi cintura, en el bulto de mi culo, en mis labios.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;v4qe&quot;&gt;—Quítate la bata.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;g9Mb&quot;&gt;Parpadeé.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XHFL&quot;&gt;—¿Perdón?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;t6a8&quot;&gt;—Que te quites la bata. Quiero ver qué tipo de chica me ha mandado la universidad esta vez.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IDvO&quot;&gt;Me la quité con dedos torpes. Debajo llevaba una camiseta blanca fina de algodón y una falda negra corta hasta media muslo. Los pezones se me marcaron al instante por el frío. Él soltó un sonido bajo, casi un gruñido de aprobación.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gEzv&quot;&gt;—Camiseta también.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KEwb&quot;&gt;Obedecí. Me quedé en sujetador negro de encaje. Él dio un paso más. Me rozó el pecho con el dorso de los dedos, despacio, como quien prueba la textura de una tela cara. Después bajó hasta el borde del sujetador y lo bajó un poco, dejando al aire un pezón rosado y ya duro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xXcg&quot;&gt;—Bonitas. Firmes. Exactamente lo que esperaba de una de dieciocho. Se te ponen duros solo con que te miren, ¿eh?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HTCq&quot;&gt;Me giró de espaldas. Me bajó la falda de un tirón. El tanga negro se me quedó solo, metido entre los glúteos. Me dio una palmada seca en un lado del culo. El sonido resonó en el trastienda y el escozor me subió directo al coño.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ha08&quot;&gt;—Culo de putita nueva. Redondito. Perfecto para agarrarlo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Scrh&quot;&gt;Me empujó hacia la mesa de acero inoxidable donde preparaban los pedidos. Me dobló sobre ella. El metal frío me pegó en la barriga y en los pezones. Él se arrodilló detrás de mí. Sentí su respiración caliente contra mi entrepierna. Me bajó el tanga hasta los tobillos con dos dedos y me abrió los muslos con las manos grandes.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;h2ee&quot;&gt;—Ya estás mojada y todavía no te he tocado de verdad. Qué ganas tenías de que un hombre de verdad te mirara el coño, ¿eh?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7IzV&quot;&gt;Me lamió. Lento. Ancho. Desde el clítoris hinchado hasta el agujero, subiendo y bajando varias veces. La lengua era gruesa, experta, de alguien que sabe exactamente la presión que hay que hacer. Me agarró los muslos y me abrió más, como si quisiera comérmelo entero. Chupó mi clítoris con fuerza, succionando, mientras metía dos dedos de golpe hasta el nudillo. El sonido húmedo y obsceno llenó el cuarto. Mis jugos le resbalaban por la muñeca.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yz3r&quot;&gt;—Joder, qué apretada. Cómo se nota que eres nueva. El coño se te cierra solo alrededor de los dedos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;J6KJ&quot;&gt;Me folló con los dedos en tijera, abriéndome, buscando el punto exacto dentro. Cuando lo encontró, presionó y frotó sin piedad. Me corrí temblando sobre la mesa, mordiendo mi propio antebrazo para no gritar. Las piernas me fallaron. Él no paró. Siguió lamiendo y dedos hasta que me sacó un segundo orgasmo más corto y violento que me dejó jadeando y con la baba en la mesa de acero.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;a8BL&quot;&gt;Se levantó. Escuché el ruido de la cremallera y el roce de la tela. Cuando me giré un poco por encima del hombro vi su polla: gruesa, venosa, curvada hacia arriba, con la cabeza morada y ya brillante de precum. Nada de chico de mi edad. Polla de hombre de cincuenta y dos años que sabe lo que quiere.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;M1cW&quot;&gt;Me la puso en la boca sin pedir permiso. Me agarró del pelo con una mano y me embistió la garganta. Lágrimas me saltaron a los ojos. Babeé alrededor del tronco. El sabor era salado, fuerte, a hombre. Él gemía bajo, llamándome “putita de prácticas”, “nueva gorrina”, “la mejor que ha entrado por esa puerta en años”. Me folló la boca despacio al principio, después más profundo, hasta que sentí la cabeza golpeándome la garganta y las bolas en la barbilla.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wJC7&quot;&gt;Cuando le temblaron las piernas me sacó de la boca. Un hilo de saliva y precum me unía a la punta. Me volvió a doblar sobre la mesa, me abrió los glúteos con las manos y me entró de un solo empujón.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kxeu&quot;&gt;El grueso me abrió del todo. Me llenó. Noté cada vena, cada centímetro. Empezó a follarme con golpes secos, profundos, agarrándome de las caderas con fuerza. Cada embestida hacía que mis tetas rebotaran libres y el metal de la mesa crujiera. El sonido de su carne chocando contra mi culo llenaba el trastienda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OAR7&quot;&gt;—Di quién te está follando el coño apretado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;R1Th&quot;&gt;—Don Fernando… —jadeé.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Jw2P&quot;&gt;—Más alto, putita.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;46RY&quot;&gt;—¡Don Fernando me está follando el coño!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UQF3&quot;&gt;Cambió de postura. Me levantó como si no pesara nada y me sentó sobre la mesa, de frente a él. Me abrió las piernas en V y volvió a entrar. Ahora me miraba a la cara mientras me embestía. Me agarró los tobillos y me los puso sobre sus hombros. La nueva profundidad me arrancó un gemido agudo. Cada embestida me daba en el fondo. Él se inclinó y me chupó un pezón mientras seguía follándome, mordisqueando, tirando un poco con los dientes.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jvTn&quot;&gt;Me corrí otra vez, contrayéndome a su alrededor. Él no paró. Me bajó de la mesa, me puso de pie, me giró y me obligó a apoyarme con las manos en la estantería de los medicamentos. Me entró por detrás otra vez, más profundo todavía. Una mano me rodeó la cintura y me subió hasta el clítoris, frotándolo en círculos rápidos mientras me daba por detrás.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cpoh&quot;&gt;—Vas a correrte otra vez. Quiero sentir cómo me aprietas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TqcD&quot;&gt;Obedecí. El orgasmo me dobló las rodillas. Él me sujetó. Seguí recibiendo embestidas mientras me corría, el coño espasmódico, los jugos resbalándome por los muslos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;U3aj&quot;&gt;Me hizo arrodillarme otra vez. Me folló la boca un rato más, lento, mirándome a los ojos, hasta que sacó la polla y se corrió en mi cara y en mi lengua. Chorros calientes, espesos, que me bajaron por la barbilla hasta los pechos. Me obligó a tragar lo que tenía en la boca y a lamer lo que había caído en mis tetas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Zydr&quot;&gt;Me levantó, me limpió un poco con un papel de la farmacia y me dio una última palmada en el culo, más suave esta vez.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0arz&quot;&gt;—Límpiate bien. Ponte la bata. Y vuelve al mostrador como si nada. Esta tarde, cuando cerremos la persiana… repetimos. Pero más despacio. Quiero probarte en el sofá de mi despacho. Quiero que te montes tú. Quiero metértela en el culo también. Y quiero que me mires a la cara mientras te lleno.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KjzD&quot;&gt;Me vestí temblando. El semen todavía me resbalaba por los muslos y me manchaba los calcetines blancos. El coño me latía, hinchado, usado. Salí al mostrador con las piernas blandas, la cara sonrojada y el sabor de él todavía en la lengua.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Z0lB&quot;&gt;Don Fernando sonrió por primera vez en el día. Una sonrisa lenta, de poseedor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oyk4&quot;&gt;Y yo supe, mientras atendía a la primera clienta con la voz un poco rota, que mis prácticas iban a ser largas. Muy largas.&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:165977</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/165977?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Entregando a mi esposa por primera vez</title><published>2026-08-09T23:40:14.296Z</published><updated>2026-08-09T23:40:58.644Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img2.teletype.in/files/99/33/99333408-eefb-488d-9b7c-7948bcd31129.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img4.teletype.in/files/b2/00/b2006055-1b35-4d3b-9bc9-8ae750086220.png&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ 49 min. ]</summary><content type="html">
  &lt;p id=&quot;FTps&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ &lt;strong&gt;49 min.&lt;/strong&gt; ]&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PrYK&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;figure id=&quot;noOC&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img4.teletype.in/files/b2/00/b2006055-1b35-4d3b-9bc9-8ae750086220.png&quot; width=&quot;482&quot; /&gt;
    &lt;figcaption&gt;enardecido&lt;/figcaption&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;sWYA&quot;&gt;VERSIÓN MASCULINA&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ya6M&quot;&gt;Me llamo Pablo, tengo 44 años, físicamente normal en todo, incluida mi polla, muy normalita pero le daba buen uso. Mido 1m 75. Juego todas las semanas a fútbol, para que la tripa no se me eche a perder. Los de mi alrededor dicen que soy un tío abierto, simpático y un punto bromista.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pae5&quot;&gt;Mi esposa se llama Begoña y tiene 42 años. Mide 1m 70. Físicamente muy bien y no es que lo diga yo solo, cuando muchas veces viene a recogerme después del fútbol, me hago el loco pero veo cómo la miran el culo y si lleva escote el mostrador que enseña, que es magníficamente hermoso y grande. Se quedó así después de un parto doble.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;A60t&quot;&gt;Soy un consumidor ávido de relatos y videos porno. Poco a poco se me metió en la cabeza que quería ver a mi mujer bien follada, pero no por cualquiera, por un tío que estuviera bien y que tuviera un señor POLLÓN. Soy persistente y tenía que conseguir que mi mujer aceptara ir a un local de parejas, a un sex shop o con alguien a la aventura.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rMSp&quot;&gt;Empecé con suavidad, conocía a mi esposa y no quería que se asustara. Quise que leyera relatos, que viera alguna película conmigo pero pasaba. Teníamos baches de convivencia, no que nos peleáramos, nuestros trabajos eran muy normalitos, algunas veces aparecían gastos imprevistos, la ponían de los nervios y había pocas ganas de juerga, además estaban los niños, que ya se enteraban de todo y eso a Begoña la cortaba muchísimo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KkWB&quot;&gt;De todas maneras empecé a introducir en nuestros encuentros sexuales, pinceladas de que alguien que la había visto me había dicho que cada día estaba más buena. Que era una pena que con ese cuerpo nada más la pudiera follar yo. Que se imaginara que otro tío mientras me la estaba follando le acercaba un pollón a la boca. Me decía que no le gustaba que dijera esas cosas, pero se ponía chorreando y sus orgasmos eran mayores que cuando lo hacíamos normal.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;O6av&quot;&gt;A los tres meses ya la tenía en el bote y un fin de semana dejamos a los niños con la familia. Fuimos a un sex shop, fue un desastre porque a ella no le gustó, decía que se sentía un trozo de carne. Jugué bien mis cartas y fuimos a un local de parejas, según internet el mejor valorado de donde vivimos. Otro fracaso y lo paso mal, no se quedó bien.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tk4s&quot;&gt;Sin decirle nada me puse a buscar por anuncios a un tío que reuniera las condiciones, me llovieron los correos y todos dispuestos a follar ya, eso fue lo que me mosqueo, nada de preámbulos ni nada. Sabía que no le gustaría a Begoña. Mis intentos eran un paso hacia delante y dos o tres hacia atrás. Porque Begoña tampoco quería que nadie se enterase, tenía muchos miedos. Lo bueno es que todos los tíos aceptaban sin rechistar mis condiciones y las de mi esposa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MTpS&quot;&gt;Para situarnos lo que voy a contar sucedió cuando tenía 39 para 40 años y mi esposa 38 recién cumplidos. Al equipo de fútbol uno de los amigos trajo a un chavalote imponente, un armario empotrado. Se llama Ángel y era más joven que todos nosotros. Estaba haciendo el MIR, me pareció entender que el primer año. La edad exacta no la sabía, pero quien lo trajo nos comentó que era un cerebrito, que aprobó todo a la primera y con unas notas acojonantes. En principio parecía seco hasta decir basta y jugando, en las entradas, cuando te chocabas con él, era como darse contra un muro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;flgh&quot;&gt;Una vez que nos conocimos y vimos que era un cachondo y a todos nos caía bien. No era de nuestra ciudad y no la conocía bien. Por mi trabajo yo era como un taxista, no me hacía falta GPS, conocía la ciudad como la palma de mi mano. Todos se cambiaban en los vestuarios menos yo, que como no vivía lejos, prefería darme la ducha en mi casa. Hasta que un día por cuestión de prisas, me tuve que duchar en los vestuarios porque luego no me iba a mi casa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BN3z&quot;&gt;Ese día vi a Ángel desnudo de espaldas, un culo perfecto, unas patorras musculadas y se metió en la ducha, cuando salió me quedé atónito, su polla en flacidez era más del doble de la mía y el primer tío que veía con los huevos depilados. Esa visión me trastorno porque me vino a la mente Begoña. Hasta que llegue a mi casa no deje de pensar en esa polla empalmada que mediría.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OzFj&quot;&gt;Desde ese día a mi esposa no dejaba de hablarle de Ángel y del pollón que tenía el pájaro. Me pregunto la edad y cuando le dije lo que creía, me soltó que ni de coña se iba a acostar con alguien 14 años más joven. Se cerró en el no. De todas maneras mi persistencia la convencería y había que tener todo preparado para cuando ella accediese por lo menos a conocerlo. Cada vez me fui acercando más a Ángel que eso por mi profesión es fácil y tengo un don. Pensaba que ya era el momento de tener esa conversación con él.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XEgN&quot;&gt;Un día le comente que a la hora de comer estaría cerca del hospital donde trabajaba y me dijo que le avisara para comer juntos, que así era menos aburrido. Lo que quedamos le llame, me dijo en el bar donde esperar y allí me fui a coger mesa. Estaba bien y era un sitio de los que había menú del día, mejor imposible. Escogí la mesa más apartada. En los postres ataque y eso que estaba muy nervioso, pero la excitación me daba el valor suficiente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ut0x&quot;&gt;+ Lo que te voy a contar te parecerá una locura. Lo único que te pido que la conversación quede entre nosotros dos solos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NjNo&quot;&gt;+ Adelante, seré una tumba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;D72E&quot;&gt;+ No quiero que piense que no amo a mi mujer, ni que estoy loco. Mi mujer ha disfrutado poco del sexo, aparte de mí. Quiero que lo pase bien con alguien más y se me ha ocurrido pensar en ti.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RS9U&quot;&gt;+ No me esperaba que fuera esto, creía que era un préstamo o algo parecido. Pues me halaga pero no sé qué pensar, qué contestar. Porque tengo mis gustos o manías en el sexo y lo mismo no coinciden con las vuestras.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rk7I&quot;&gt;+ Eso se puede hablar. Pero qué opinas de la propuesta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JjAL&quot;&gt;+ Sinceridad por sinceridad. No sería la primera vez que participo con una pareja. Antes tendría que ver cómo es tu mujer, porque por el primer sitio que entran las personas es por la vista.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;y7yx&quot;&gt;Para ese momento había preparado en mi móvil unos juegos de fotos de Begoña, con ropa, insinuando y alguna desnuda, casi todas esta de la visión de su culo. Ángel no disimulo le gusto lo que vio. Vino la parte en que me pregunto la opinión de mi mujer y le dije la verdad, que todavía no estaba todo bien cocido. Ángel se quedó pensativo, quería decir algo, pero se lo pensaba, no quise interrumpir sus pensamientos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;b6TG&quot;&gt;+ Pablo vamos a suponer que todos estamos de acuerdo. ¿ Hay alguna condición?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;iiNp&quot;&gt;+ Si claro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QJI5&quot;&gt;+ Pues expón esas condiciones.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nnwN&quot;&gt;+ Si Begoña dice en algún momento de parar se acabó. Nada de llamadas a ella sola. Para cualquier cosa que se haga tenemos que estar los tres presentes. Una vez acabo el sexo, si nos encontramos en la calle, como si no hubiera pasado nada. Siempre preservativo. Como ella y yo lo tenemos todo muy hablado, no nos ocultamos nada, digamos que soy el maestro de ceremonia y quien indica cómo se van haciendo las cosas. Nada de secretos hablando bajo, todos nos enteramos de todo. Ahora me dices que te parece?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2p8w&quot;&gt;+ Estoy de acuerdo contigo al 100% en que si ella dice se acabó, se acabó sin ninguna réplica. En el resto poco o nada de acuerdo y a lo que me niego es a que tu seas quien dirija.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8H9L&quot;&gt;+ Podemos hablarlo y buscar un punto de acercamiento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Wt1v&quot;&gt;+ Ahora sí creo que es vuestra primera vez. Para mí ya te he dicho que no lo es. Con los principiantes y no te molestes, ocurre siempre más o menos lo mismo. Os envalentonáis permitiendo a vuestras mujeres follar con otro, pero controlando hasta el milímetro y eso no lo hace un cornudo, porque amigo eres un cornudo a falta de la titulación.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;lSMW&quot;&gt;+ Yo no lo veo así. No hay que ser intransigentes, podemos hablarlo, tú cedes yo cedo y nos encontramos a mitad de camino.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ZFiJ&quot;&gt;+ Tienes mucha labia y se te da bien. Pero no hay encuentros a mitad de camino. Si lo tienes fácil, tu sigue buscando y ya verás cómo el 99,99% de los que encuentres te dirán si a todo y luego cuando estéis enrollados acabáis medio peleados o peleados enteros. Tu mujer se ve que está muy buena y tú la quieres ver conmigo, por ejemplo, es porque ves en ella algo que te indica que le va más la marcha y que la necesita. Es como una botella de champán, está contenido y cuando sueltas un poco el tapón, estalla y eso es lo que tú quieres ver. Pero no lo vas a ver actuando así.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NJuQ&quot;&gt;+ Entonces qué propones tú?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sEKZ&quot;&gt;+ No propongo nada, eres tú quien te tienes que dar cuenta de lo que en realidad quieres, pero si quieres mi participación, los dos seréis dóciles, haré lo que quiera de vosotros para que hagáis como el tapón de champán y sobre todo tú serás muy obediente, eso sí participando en todo momento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Bq1Q&quot;&gt;+ Es que no creo que mi esposa aceptase esos términos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9R5r&quot;&gt;+ Pues a seguir jugando al fútbol y tomarnos una caña cuando se tercie y esta conversación se queda entre nosotros.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;avZd&quot;&gt;A la semana de esta conversación me vino a recoger Begoña y se lo presenté, aunque disimulo a Begoña le gusto, algo normal. Aunque Ángel no le presto mucha atención o me pareció así. A partir de ese día en nuestras sesiones amatorias, Ángel estaba siempre presente y ella ya no se molestaba. Acabábamos exhaustos y como no me gusta tener secretos con mi esposa, le conté toda la conversación con Ángel. Ella me apoyo en todo. Porque éramos lo que habíamos hablado siempre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9N1O&quot;&gt;Ángel tuvo una temporada sin aparecer pero era por acumulación de trabajo, hablábamos de vez en cuando por WhatsApp, nos dábamos algún tirito y no mucho más. Me corría por mi cuerpo mucha rabia, un tío que estaba muy bien, que tenía experiencia, que eso era importante y aun estando cerca era un imposible. Pasaba el tiempo y mi firmeza en las condiciones iban mermando. Me retumbaba lo de que los dos seriamos dóciles y además tendría que ser muy obediente. Sabía dónde vivía y no correspondía un sitio así con lo que se gana de MIR, hice indagaciones con el amigo que nos lo presentó. Su padre murió no hacía mucho y le quedó una buena parte de la herencia. Lo suficiente para vivir a todo tren. La vida que hacía no era de todo tren, trabajo, estudiar, deporte y casa. Tenía la teoría de que cuando acabase el MIR se iba a dar la gran juerga, que iba a durar meses. Se veía que era responsable. Durante varios días trate de hacerme el encontradizo, hasta que por fin lo conseguí un día. Me invitó a subir a su casa, que por cierto la cocina era como toda mi casa. Me ofreció una cerveza y nos sentamos a hablar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;r1EE&quot;&gt;+ Ángel todo eso que me cuentas me parece muy interesante, pero quiero saber una cosa, has cambiado en tu opinión?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oSsG&quot;&gt;+ Si te refieres a lo que hablamos, no he cambiado y es una pena porque mira, los resultados de una analítica que dicen que estoy de puta madre y sin ninguna ETS.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fxz5&quot;&gt;+ Hay algo de lo que hablamos que me martillea en la cabeza, eso de ser dóciles y sobre todo que yo sería obediente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AgBw&quot;&gt;+ Pues porque te haría entrar de lleno en tu papel de cornudo participativo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WchI&quot;&gt;+ Eso qué quiere decir?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;LRcj&quot;&gt;+ Amigo, eso no lo sabrás nunca, perdiste tu oportunidad de saberlo y yo de enseñártelo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EcAa&quot;&gt;Retomo la conversación anterior y prácticamente no le estaba escuchando, hasta que no pude aguantarme más, tuve que decírselo, ya en mi se había convertido en una necesidad que no quería reconocer.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FjsC&quot;&gt;+ Has ganado, accedo a que se haga como tú dices.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yO6o&quot;&gt;+ Y tu mujer?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JOKd&quot;&gt;+ Tratare de convencerla aunque no sé cuánto me llevará.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QOjO&quot;&gt;+ Sé sincero y será más fácil.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0XIr&quot;&gt;Begoña cuando se entere me iba a montar un pollo de mucho cuidado, por decidir sin ella. En un mes era mi 40 cumpleaños un día especial y un fiestón de cuidado. Coincidía en que era sábado el día perfecto. Comida por la mañana con familia y quería hacer un fiestón por la noche pero solo para tres. Soy transparente, nada más llegar Begoña me preguntaba qué me pasaba, que me encontraba raro. Le hice una seña por estar nuestros hijos y que después hablábamos, ella lo único que quiso saber si era un problema preocupante, le dije que no era ningún problema.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YquK&quot;&gt;+ A ver qué has hecho esta vez.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FLy2&quot;&gt;+ He hablado con Ángel y le he propuesto que podemos intentarlo sin condiciones.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TwLE&quot;&gt;+ Pero estas tonto o que. Yo no pinto nada? Cómo te atreves a tomar una decisión así por ti mismo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fSQ8&quot;&gt;+ Espera no te precipites. Le he hecho la propuesta pero con el aviso que eres tú la que tienes que dar el sí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;lldN&quot;&gt;+ Da igual, antes lo tenías que haber hablado conmigo y no quiero hablar más me voy a dormir.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ha6p&quot;&gt;Se marchó muy cabreada y me quede viendo la tv, para dejarla tranquila y no hacer más gorda la pelota. Me quede dormido en el salón sin darme cuenta y me desperté por la mañana cuando Begoña me despertó. No estaba cabreada, estaba como cualquier otra mañana, metiéndonos prisa a todos que llegábamos tarde. Había que dejar pasar unos días y retomar todo. Me sorprendió esa noche cuando después de acostar a los niños, pasó de su programa favorito de la tv y quiso hablar detenidamente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;B8Tz&quot;&gt;+ Creo que es hora de dejarse de niñerías y hablar de todo, no como siempre lo hacemos, sacando lo que llevamos más adentro de nosotros, porque no valen ya las tonterías. Qué es lo que quieres de verdad?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;K7jY&quot;&gt;+ Pues quiero verte con otro, quiero que disfrutes lo que nunca has hecho de verdad. Quiero hacerlo por ti.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Kveq&quot;&gt;+ Ves Pablo, así no hay manera, coño, que parece que soy una ninfómana que necesita que le den caña. Es como si me estuvieras haciendo un favor y no es así. No te he pedido nunca nada de eso, ni tampoco te lo he insinuado. Y así no, Pablo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;afL9&quot;&gt;+ Es la verdad, es así, no te miento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;haVA&quot;&gt;+ Pues si es así, esto se acabó y no se hable más. Pero no se hable más ni ahora ni en la cama, porque en el momento que en la cama hagas cualquier insinuación a Ángel o a quien sea, se acabó. Lo tienes claro? Porque hablo muy en serio y ya sabes que conmigo pocas tonterías.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oAG5&quot;&gt;Me parecía oír a mis tripas. Nos pusimos a ver la tv y dejamos la conversación, en mis adentros sabía que tenía mucha razón en algunas cosas, me sentía fatal y sabía que era el mejor momento, había abierto ella la conversación, dijera lo que dijera no se podía poner peor. Tragué saliva y me decidí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ZkF7&quot;&gt;+ Tienes razón Begoña. No es que no haya sido sincero, pero no lo he sido del todo. Es verdad que quiero verte feliz, pero es verdad, soy injusto lo necesito tanto como tú o más. Solo pensar en verte con otro me pone muy burro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YMBp&quot;&gt;+ Ves así me gusta que seas de verdad un hombre valiente y sobre todo que no nos tengamos secretos. Te lo he dicho y preguntado muchas veces, va bien, lo hacemos y luego? Porque debemos tener la mente fría y saber que puede abrir una fisura en nuestro matrimonio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;T0b3&quot;&gt;+ Lo he pensado mucho, no te imaginas cuánto. Estoy preparado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cz7m&quot;&gt;+ Has pensado en que si lo hiciéramos al verme te podrían dar celos? Que puedes pensar que él es mejor en el sexo? Que esas comparaciones pueden hacer más daño.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;v712&quot;&gt;+ No lo dudes sé que el primer impacto será de un poco de celos pero igual que se eso, sé que lo otro será más, mucho más. Mira solo de pensarlo estoy empalmado ahora mismo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AJzW&quot;&gt;+ Jejejejeje, siempre igual. Me da algo de miedo y tus condiciones? ¿Ya las has aparcado?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VzPz&quot;&gt;+ Serán nuestras condiciones.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VDXn&quot;&gt;+ Pablo con la mano en el corazón, eran tus condiciones y yo pues mas o menos he estado de acuerdo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;50Yw&quot;&gt;+ Es que no estás de acuerdo con ellas?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;njyW&quot;&gt;+ En la que sí coincidimos en la de que si digo ALTO, se acabó, ni Begoña piénsatelo, Begoña un poco más, NADA. En las demás una vez que se está metida en el follón, no se puede estar pensando en esto, no lo voy a hacer, esto no lo voy a decir, a ver qué hace este tío, todo para que tú no te enfades. De esa manera es imposible porque no se puede pasarlo bien. En el sexo hay que liberarse dejarse llevar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6rie&quot;&gt;+ ¿ Y por qué no me lo habías dicho?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;J3Tw&quot;&gt;+ Porque sabía que no iba a pasar nada con esas condiciones, porque no.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Adqs&quot;&gt;+ Y entonces qué?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tPID&quot;&gt;+ Pero Pablo tú tienes asumido que si lo hiciéramos pasarías a ser un cornudo, con consentimiento o no.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sfAl&quot;&gt;+ Ya está bien, entérate, es que quiero serlo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yS28&quot;&gt;+ Nunca te he oído decirlo tan serio y convencido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TY6f&quot;&gt;+ ¿ Tú quieres? ¿Te gusta alguien para estar con él?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jQpV&quot;&gt;+ Pues claro que no me importaría si tú lo tuvieras tan claro y es verdad si no fuera por ser tan joven, Ángel sería un buen candidato.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xbHb&quot;&gt;+ Qué más da la edad, está bien físicamente, tiene educación, saber estar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;faCs&quot;&gt;+ ¿ Y si no le gusto?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0hgm&quot;&gt;+ Jejejejeje, no dudes de que le gustas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;omsO&quot;&gt;+ ¿ Y qué tienes pensado?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2m04&quot;&gt;+ Qué mejor regalo por mi cumpleaños.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GFTv&quot;&gt;+ Jejejejeje, nos tendríamos que poner un lacito de regalo? Jejejejeje.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hEQv&quot;&gt;+ No hace falta lacito. Lo que sí debemos tener claro, si lo hacemos, es que él será el que mande.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;H0GO&quot;&gt;+ Por mí no hay problema, con decir ALTO, se acabó pero si te manda a ti hacer algo, ya sabes, imagina.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AApH&quot;&gt;+ Estoy abierto a todo y salvo que tú protestes de momento voy con mente abierta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;01el&quot;&gt;+ Si que me sorprendes y a mí no me va a molestar nada, mas me pondría, Jejejejeje, lo mismo te lo mando yo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;uVCq&quot;&gt;+ Mientras llega el día, lo que tenéis que hacer es hablar entre vosotros y ver si tenéis feeling y para que veas, ni te preguntare que habláis ni espiare, de hacer algo, solo será preguntarte como va vuestros avances, sin detalles.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MOO5&quot;&gt;Quedamos de esa manera, tuvimos esa noche, una de las mejores de sexo y me quede muy a gusto en todos los sentidos, me relajo la conversación. (lógicamente la conversación no es textual porque no la recuerdo bien, pero fue más larga y se aproxima lo más fielmente posible) El siguiente paso fue hablar con Ángel, le pareció muy bien y empezó ya mandando, quiso que Begoña se pusiera en contacto con él. A Begoña no le pareció muy bien pero lo hizo, tal vez por curiosidad y mucho por satisfacerme a mí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8s6k&quot;&gt;Mientras me dedicaba a preparar el día de mi cumpleaños, sobre todo la noche. Porque hubo más problemas para hacerlo, porque mis amigos y parte de mi familia querían venir, les convencí diciendo que había reservado un sitio muy especial para Begoña y para mí, no sabiendo nada ella, que me tenían que guardar el secreto y eso calmó las ganas de juerga de mis amigos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;K5KO&quot;&gt;Durante esos días no paramos de follar, ya no era hacer el amor, era FOLLAR como adolescentes. Era por las conversaciones seguro. Cuando le preguntaba que si avanzaban, me devolvía una sonrisa excitante porque estaban los niños por los alrededores. Lo que sé es que estaba todo el día mojada y predispuesta a hacer lo que fuera. Claro le decía cómo era el desnudo y le contaba lo que le íbamos a hacer y ya llega el día que mi mujer iba a ser entregada a otro hombre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;R7FL&quot;&gt;Mi mujer se fue a la peluquería y llegó con el tiempo justo, no la notaba nerviosa y lo cierto es que yo tampoco. Ángel hizo amistad rápidamente con algunos invitados y a los del fútbol los conocía a todos. Cercanas las 6 de la tarde nos despedimos y nos fuimos. Habíamos quedado a las 9 de la noche y nada mas despedirnos, me note mas que nervioso con ansiedad y a Begoña si la note nerviosa. Quería llegar a casa y follar, me tachó de loco, porque se tenía que arreglar. Me queje porque ya estaba arreglada y me dijo que era tonto. En mi casa hay un baño en nuestra habitación y uno en el pasillo. Se metió en el de la habitación y que no la molestase.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;w36T&quot;&gt;Yo iba vestido igual, ella a las 8,30 salió de la habitación ya arreglada. Me dejó sin respiración. Llevaba un maquillaje perfecto. La boca era más apetecible. Un vestido que me encantaba, negro, espalda descubierta, sin sujetador y por delante un escote que la hacía fascinante. Porque se le veían parte de los pechos, pero no se veían al completo, aunque daba la sensación de que se le iban a ver. Su cara era de mujer fatal. Estaba previsto de que si ella me hacía una señal en concreto, nos iríamos a un hotel. Ya íbamos a salir, cuando se levantó el vestido y llevaba unas medias que nunca había visto, no llevaban liguero, pero era como si lo llevaran, porque eran como de una pieza, quedando si no llevara el tanga que llevaba, el coño al aire, no era necesario quitar las medias. Se dio una vuelta y por detrás se le veía todo el culo, llevaba una cinta metida entre las nalgas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NAox&quot;&gt;Quien se puso nervioso ahora era yo. No sabía cómo se iba a desarrollar la noche. Todo lo que sabía era que íbamos a cenar a un sitio a las afueras y a tomar una copa a un sitio que había buscado Ángel al igual que eligió el restaurante. Nos retrasamos un poco por el mierda del GPS, pero llegamos y Ángel que no era de aquí, había llegado antes que nosotros, el truco estuvo en que fue en un UBER, así cualquiera. El lugar era muy bonito, pero donde Cristo perdió las sandalias. Lo hizo para que nos sintiéramos más cómodos de alguien que nos pudieran conocer, todo un detalle. Si adulando y halagando, era igual follando iba a ser un éxito. Porque no paro de hacerlo con mi esposa y a ella no tenía que preguntarle, porque sus ojos brillaban.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VJ3a&quot;&gt;El tío no se cortaba, cada dos por tres miraba en dirección a las tetas de mi mujer, que tenía que estar muy burra, porque los pezones empezaban a marcarse, aunque no se le veían bien por el pañuelo que cubría sus hombros y que caía sobre sus pechos. Durante la cena, estaba pendiente de ver si Begoña me hacía alguna indicación que me dejara saber lo que quería, pero no hacía nada, se limitaba a sonreír, a reír y hablar por los codos. Acabamos y como él no llevaba coche se vino en el nuestro. Se sentó detrás, a pesar de que Begoña le ofreció ir delante. Se sentó exactamente detrás de ella y se apoyó en su respaldo echándose hacia adelante y hablando con nosotros. Trataba de verle cuando podía, no todo lo que quería, porque había metido la dirección que me dio en el GPS y tenía que estar pendiente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kK0K&quot;&gt;No habíamos estado nunca por esa zona, se veía un sitio como muy bohemio y las personas que entraban eran más de la edad de Begoña y mía que de la de Ángel. Había más parejas que hombres solos. Mujeres solas solo vi a dos. Había un quinteto tocando en directo y la vocalista era una mujer, cantaban lo que es música melancólica. Se podía hablar entre nosotros sin necesidad de gritar, estaba bien. Los lugares para sentarse eran como herraduras, y una mesa redonda y un asiento corrido que tenía una pequeña abertura, para poder entrar a sentarse. Como es razonable Begoña quedó sentada entre los dos, si quería salir a algo, uno de los dos nos teníamos que salir antes. Se quitó el pañuelo del cuello y cómo estaban sus pezones. Eso me indicaba que había muchas posibilidades. Había varias parejas bailando al son de la música, muy pegaditas. Ángel sin que nos lo esperáramos, invito a mi mujer a bailar. A Begoña le gusta bailar más que a mí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gxiS&quot;&gt;Begoña siempre tan segura, dudo, me miro y esperaba que dijera algo, pero me pasaba como a ella, me quedé en blanco. La cogió por su mano y se la llevó. Esa fue la primera sensación de celos y de excitación, sensación cruzada. Porque me la imaginaba pegada a él y ella notando como iba empalmándose y ella notándolo, porque si crecía en proporción a lo que vi, se notaría mucho. Aunque el sitio de por si era oscuro, se les podía ver. Al principio Begoña tenía colocado sus brazos de tal forma, que era imposible pegarse a ella y además veía los labios de ambos moverse, por lo que hablaban. Poco después ya no hablaban y estaban muy pegados. Trataba de fijarme en las manos de él, que empezaron a mitad de la espalda y ya estaban en el inicio de sus nalgas. De un poco de celos pase a estar con una erección de caballo. Volvieron a la mesa y Begoña pletórica. Mi mujer sin hacerme ninguna señal.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ECDo&quot;&gt;Podía ser que se estuviera calentando y luego simplemente vuelta a casa y desahogarnos entre nosotros. Pedimos otra consumición y quien le hizo la seña a mi mujer fui yo y ella no se dio por aludida. Hasta que por fin Ángel dijo que iba al aseo, sería mi oportunidad de hablar con Begoña, no sé si Ángel lo hizo a posta, pero me venía muy bien.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hVRD&quot;&gt;+ Que pasa, ¿todavía no tienes claro lo que vamos a hacer?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;loQK&quot;&gt;+ No lo tengo muy claro, aunque el sí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;edLc&quot;&gt;+ ¿Estas segura de que el sí?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wHx3&quot;&gt;+ A ver cómo te lo cuento, en el coche ha pasado su mano derecha por detrás y me ha estado tocando el pecho derecho sin darte cuenta y aquí bailando, se ha puesto muy contento y se le ha notado algo muy duro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wAQV&quot;&gt;+ ¿Entonces qué?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hU3P&quot;&gt;+ Pues creo mejor esperar a una segunda salida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;uNpk&quot;&gt;+ Te dije que no insistiría, pero, vale lo que tu digas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;s03F&quot;&gt;+ Por eso será mejor que nos vayamos cuanto antes. Hazlo por mí por favor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5rRU&quot;&gt;Pues otra vez seria, me sabia muy mal, porque ya me había ilusionado. Ángel venía tan sonriente y el pobre no sabía lo que le esperaba. Me levante a pagar y los deje solos, por si mi mujer cambiaba de opinión y no me daba prisa por pagar. Los vi hablándole Ángel al oído, ella sonriendo, con la mirada un poco perdida y en cuanto me vio, le dio un manotazo, cariñoso, para que se apartara. Y me tocó decir que nos íbamos. Mientras caminábamos a donde estaba el coche aparcado, iba pensando cómo decir, sin que sonase brusco, que cada uno se iba a su casa y tratando de que entendiera que quedaba una puerta abierta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;APo7&quot;&gt;Begoña de nuevo le ofreció ir delante y ella detrás, esta vez aceptó. Abrió muy gentilmente la puerta a Begoña mientras yo abría la mía y una vez que Begoña se sentó él se metió con ella. Me quedé asombrado y no dije nada. Por el retrovisor vi la cara de Begoña que denotaba el mismo asombro. Arranque y cuando iba a echar marcha atrás y de paso preguntarle a Ángel que donde le dejábamos, se besaba con Begoña, que al principio hizo amago de no dejarse y al final lo atrapaba bien con sus brazos. les deje y sin quitar ojo empecé a conducir lentamente y esperando que pararan para preguntar. Oía a Begoña jadear profundamente y aunque no podía verlo estaba seguro que la estaba metiendo mano.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5QKU&quot;&gt;Hice una pregunta tontísima si lo pienso ahora. Les pregunté que a donde íbamos y jadeando Begoña, casi enfadada me respondió, “a donde vamos a ir mi amor, qué preguntas tienes, a casa, a casa que te voy a regalar unos buenos cuernos por tus 40 años” estaba fuera de sí, la conozco bien y lo sabía, segunda pregunta incorrecta por mi parte y contestación que casi me hace correrme, le pregunte si íbamos a un hotel mejor, “que hotel ni que tontería, a casa, a nuestra cama, que el regalo sea por todo lo grande, en nuestra propia cama” acelere porque tenía la necesidad de llegar cuanto antes.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;18Ht&quot;&gt;Veía a mi mujer recostada contra el respaldo, los ojos cerrados, haciendo gestos con la boca, bien la abría o la cerraba apretando sus labios, mordiéndoselos, dejándolos abiertos, su pecho que subía y bajaba cada vez más acelerada. Hasta que estando cerca de nuestra casa estalló en un resonante orgasmo, que aunque quiso ser comedida, en un habitáculo tan pequeño, hizo que resonara en mis oídos y estuve a punto de perder el control del coche, de cómo me puse. A Begoña no era fácil hacerla tener un orgasmo con los dedos y mucho menos en tan poco tiempo, por lo que quería decir o que yo era muy torpe o Ángel tenía mucha experiencia con las manos. Menos mal que nos metemos en el parking de la casa, porque ver a mi mujer salir sería un poco sospechoso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;R4X3&quot;&gt;Subimos en el ascensor muy formales y sin hablar, aunque Begoña llevaba la cabeza medio agachada. Estaba nerviosa y muy cachonda. Ya estábamos en nuestra casa, Begoña me mandó al salón con Ángel, mientras ella iba al baño y a despejar la habitación, que era verdad, habían quedado cosas por encima de la cama. No sabía ni que decirle a Ángel, lo que se me ocurrió para entablar conversación, “bueno que tal” y Ángel muy expresivo y señalándose a la bragueta, “pues mira cómo me ha puesto tu mujer, menuda mujer que tienes, vaya suerte, tocarla ha sido un placer, que bien lo vamos a pasar si no se echa atrás en este rato” mire su bragueta y me aturdí, porque parecía que tuviera un tubo metido en sus pantalones, que se marcaba hacia su lado izquierdo, pero de una manera exagerada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WJsv&quot;&gt;Al ver que Begoña tardaba, me disculpé con Ángel mientras le servía una coca cola que es lo que pidió y fui a la habitación. Ya salía Begoña, la pare y no la deje salir, la bese y le metí mi mano para tocarla y estaba más mojada que nunca. “Me tenéis como un burro, ¿lo sabías? Y le he visto la montaña que marca su pantalón y parece más grande de lo que pensaba, tengo ganas de verla en tu boca” Begoña, me acarició la cabeza, “lo veras, lo veras, como veras como te crecen los cuernos de golpe y ya sé que estás cachondo se te nota, que guarro estas empalmado, esta noche descubriremos si vas a ser un buen cornudo o es todo de boquilla” le respondía mientras me tocaba mi polla, con más sinceridad y complicidad que nunca “te voy a amar más y quiero hacer todo lo que te haga a ti más feliz y todo lo que te ponga mas cachonda” me remato al punto de que casi me corro cuando me dijo, “pues no hagamos esperar a mi nuevo macho”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;CNBC&quot;&gt;No la había visto así nunca, tan suelta y resuelta, con ese lenguaje que en vez de molestarme me gustaba. Ángel estaba sentado en el sillón de tres piezas, Begoña se sentó junto a él y cuando me iba a sentar en el mismo, Ángel me dijo que en el otro tendría mejor visión. Poco tardó Ángel en empezar a besar a Begoña, que le respondía como una quinceañera, al principio nerviosa y después como una puta desorejada. Ella solo le tocaba el pecho, mientras él la acariciaba por todas las partes. Habilidoso era hasta decir basta, porque le quitó sus diminutas bragas en nada, Ángel me las lanzó y me dijo que las aprovechara para hacerme una paja. A Begoña le costó un poco más y le desabrocho el pantalón, como se movió, veía su muslos y su culo, pero no lo que quería ver. Vi cómo manipulaba con sus manos hasta que exclamó, “Dios bendito, Pablo menudo ojo, no te lo vas a creer” acércate” me levanté y tenía razón, sus manos que no son pequeñas no abarcaban ese pollón terrorífico.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WJF6&quot;&gt;Trate de disimular que se me notara que tenía una polla bellísima. Su tamaño, su forma y su capullo. Begoña ya no se cortaba, “que jodido eres, si te ha gustado, estas casi babeando, dímelo ¿te ha gustado verdad?” y no quería mentir a mi mujer pero no me salían las palabras y moví la cabeza afirmativamente. Se comportaba como lo que siempre había querido, como una puta y la demostración cuando me dijo, “si te portas bien te la dejare tocar y quien sabe, a lo mejor te dejo que la comas conmigo” y empezó a lamer todo su tallo desde los cojones que eran grandes y bien pegados, hasta el capullo, donde lamia más y con más ganas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Gj6l&quot;&gt;Ya no me anduve con miramientos, puse una silla pegada a ellos, sin molestar, me desnude y con las bragas mojadas de mi mujer inicie a tocarme. Begoña con mas nervios que pericia desnudaba a Ángel, cuando lo logró, le miró con cara de furcia y me gustaba verla con esa mirada. Se puso de pie y se quitó su vestido muy sensualmente mirando a su nuevo amigo. Quedó desnuda pero con algo que no había visto nunca, ahora lo veía mejor que cuando me lo enseño, era entre panty y medias con liguero, de una sola pieza y que dejaba su coño y su culo sin tener obstáculos, se la veía más imponente. Ángel con cierta fuerza, la tumbó en el sillón y metió su cabeza entre sus muslos. Begoña se volvió majara, porque gritaba, le animaba a seguir haciéndolo, me busco con su mirada y no dejaba de mirarme a los ojos, nos decíamos todo con nuestras miradas y cuando se corrió, sentí que esa corrida no era solo de ellos dos, era más de nosotros que de Ángel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;siaR&quot;&gt;Ella quería seguir comiéndose esa polla y se fue como una loba hambrienta, Ángel ante mi estupefacción, agarró con muy mala leche la cabellera de Begoña, impidiéndole que se acercara a su polla, Begoña dio un grito porque no se lo esperaba, me quede parado, con mi polla en la mano y ver que hacían, sobre todo mi mujer, silo mandaba a tomar por culo o que, que le daba ese joven que mi mujer le decía, “te he entendido, eres quien manda y vosotros solo somos el cornudo y la puta de su mujer, haz lo que quieras” ver esa entrega hizo que me la meneara con más ganas. Se levantó y le azoto el culo, que siempre que lo había hecho yo me había “amenazado” con devolvérmelas, y le dijo que le llevara a su habitación. Parecía una reina, andando con sus zapatos de tacón y meneando ese culo como exhibición a su nuevo macho.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cluo&quot;&gt;Se tiró en la cama, se empezaron a acariciar y besar, Ángel le susurraba cosas al oído que no podía oír, en algunos momentos mi mujer ponía risa de furcia. Una de esas veces, mi mujer respondió que le encantaría. “Cuando esté Ángel, te llamaré cornudo, ¿OK? y ahora haz los honores, coge su polla y colócala que lo voy a cabalgar” no le conteste nada a su pregunta, la hizo para que el la oyera, porque en nuestras relaciones sexuales ya nos tratábamos de puta y cornudo y más cosas. Fue lo más, primero ponerle el preservativo y agarrarla para que mi mujer se fuera sentando sobre semejante ariete. Nadie se puede imaginar el gustazo que me dio. Begoña se fue sentando despacio, y su coño se fue tragando el pollón, cuando quedó sentada del todo en Ángel, me miró, sonrió y me dijo que se sentía especial.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gMNH&quot;&gt;Se ponía fuera de sí montándole, su ritmo era frenético y Ángel se dirigió a mí, “no esperes mas cornudo, métele tu polla en el culo a tu mujer, que por fin va a tener dos para ella” se tumbó sobre él y su culo no era virgen, mi polla entra mejor que nunca, como gritaba y como nos decía que los había visto más fuertes. Estaba tan excitado que no pude aguantar lo que quería y lo que era habitual, me corrí como la primera vez de un adolescente. Lo bueno que me ponía tan cachondo ver a mi mujer follada de forma bruta, que me empalme como nunca de nuevo. Otro orgasmo más para Begoña y el tío seguía dándole caña de la buena, porque le vinieron varios orgasmos seguidos. Ángel aviso a Begoña de que no se parase que se corría y Begoña se desmonto, le arrancó literalmente el preservativo y le comía la polla hasta que me di cuenta de que se estaba corriendo. Glotona, glotona, lo que le gustaba la leche de polla.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rpbT&quot;&gt;Acabo, me miro y me dijo, “una leche de categoría, de primera clase, riquísima, ven dame un beso” me acerque y le di un beso con lengua, le sabía a polla toda su boca. Se iba a ir y mi mujer muy amable le dijo que se diera una ducha antes, que no saliera así. Me pidió que trajera una toalla de baño del mueble del pasillo. Se la iba a llevar al baño y mi mujer me dijo, “de eso nada cornudo, la llevo yo que tiene que rematar el jovencito” fue al baño y yo detrás. Dejó la toalla en una percha y se metió con él en la ducha. Por los adornos del cristal no se distinguía justo el centro de sus cuerpos. Begoña se dio la vuelta, se agarró a un soporte de la ducha y él le metía unos meneos desde atrás, que provocan, gritos, gemidos, lamentos de placer. Se la estaba follando y me daba miedo porque no se había llevado un preservativo. No era lo acordado y en vez de cabrearme, paja al canto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Jkds&quot;&gt;Solo oía correrse a Begoña, me despistaba y como chillaba más que de costumbre ya no sabía si se corría o no. Cojones como gritaba él, parecía un toro embistiendo y berreando. Se dejó de oírles y ya solo se oía el agua. Salió, se secó, se vistió y me dijo que no hacía falta que le acompañase. Begoña salió y sin mucho convencimiento le reproche que se hubiera corrido en su coño. Se río, se dio la vuelta, se agachó, abrió sus nalgas y menudo abertura de ojete y soltando leche. Me asombre de que le hubiera entrado y mi mujer me dijo que le había gustado más que por delante. Una vez Ángel nos dejó solos, volvimos a follar y mientras lo hacíamos me entraron unas ganas terrible de follarme su culo y saber que se sentía con la leche de otro, cuando le dije que se diera la vuelta que quería darle por detrás, me sonrió, me dijo que me quería y se tumbó boca abajo, algunos de los que lo lean pensara que fue una guarrada, pero tuve un corrida distinta, única y de un placer de otra dimensión. Se quedó dormida, había sido muy agotador. Me dormí acurrucado a ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TLhR&quot;&gt;VERSIÓN FEMENINA&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6ybg&quot;&gt;Quiero empezar diciendo que la idea de escribir este relato es porque mi marido al que llamaré Pablo porque así lo hemos acordado, está en esta web desde hace más de 4 años y el último año sobre todo me ha hecho leer mucho de lo publicado y en cierta forma aunque no mucho, me ha ayudado algo y porque así se vea mas cornudo, porque a él seguro que le pondría cachondo que lo supieran, pero viviendo donde vivimos, hay que ser muy discretos y vivir nuestra sexualidad particular en secreto o todo lo que se pueda. Voy a ser lo más auténtica que se pueda ser. Será un buen ejercicio para mí y a mi marido ya sé que le sorprenderán cosas y no pasara nada, porque se pondrá cachondo. Esto de escribir es más sencillo a veces que expresarse con palabras. Antes de empezar a escribir Pablo ya me estaba diciendo, los nombres a usar, que me describiera, como siempre tratando de mandar, todavía no se ha dado cuenta que al final la que manda soy yo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ikRP&quot;&gt;Me llamaré Begoña, que por lo que veo es un nombre que le gusta a mi marido. Ahora mismito tengo 42 pletóricos años. Mi estatura no la sé, si mi marido dice que mide 1.75 yo mido como tres dedos menos. A parte de mi edad dos cosas más se seguro, mi peso que son 60 kg justo y me cuesta una odisea mantenerme así, dieta y gimnasio, no solo por el peso, también por el pecho. No voy a andar con detalles, un embarazo gemelar hizo que mi pecho que era de buena talla, que me gustaba mucho, subiera de tallas pasando de 100. Me planteé hasta operarme para reducir volumen. Mi marido me suplicó que no, que en todo caso para colocarlo si no había otra manera. Me recomendaron un gimnasio donde había una monitora que de forma personal ayudaba mucho a lo que para mí era un problema.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FW8R&quot;&gt;Ya me lo avisó que era físicamente imposible que mi peso se quedara perfecto, pero que le daríamos una forma muy atractiva y con el tiempo así fue. Tiene una caída normal para ese volumen, pero está perfecto. Donde tenía al principio problemas era en encontrar sujetadores bonitos, que se sujetaran bien y que no fueran excesivamente caros. En la actualidad se encuentran más. Sigamos, me gusta que me miren y me admiren, no que me baboseen, que eso me da mucho asco. Lo que he tenido y tengo muy bonito es mi culito, tiene una forma grande sin exagerar, respingón y parece un corazón al revés. Pablo me dice que soy una obsesa del culo, porque muchas veces hasta viendo la tele o escuchando música, me pongo a hacer sentadillas, pudiendo hacer una burrada de ellas. Como subir las escaleras siempre andando, nada de ascensor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9VPB&quot;&gt;Más adelante saldrán más facetas mías. Empezaré a describir a mi marido. Tiene 44 años, él dice que mide 1.70, que no es que no lo mida, es que nunca me he medido. No hay hombre más sociable que él, no sé si por su profesión, dicen que las mujeres hablamos, pues él gana a cualquiera. Da más confianzas que yo, para él todo el mundo es bueno y es un payasote, siempre con sus chascarrillos, sus bromas hace reír a quien sea, hasta en un velatorio y no estoy exagerando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QBRW&quot;&gt;Llevamos media vida juntos y he estado con otros hombres, mejor dicho chicos, porque de eso ya hace muchos años. El primer hombre de verdad fue Pablo, en todo. Con los demás rollitos pasajeros de meterse mano y punto. Nada destacable ni para escribir dos líneas de un relato. Lo único que sí, varios tenían la polla más grande que Pablo, pero nada un poco más. Por eso siempre pensé que Pablo estaba en la media sobre el tamaño, si no contamos con las que se ven en las películas de adultos. Nuestras relaciones sexuales las clasificaría en todo este tiempo como muy buenas. Probábamos todo lo que se nos ocurría. Usábamos cualquier accesorio que nos gustara y que la economía nos permitiera. No éramos anda tradicionales a la hora de practicar sexo, nada de hacer siempre la misma posición, variábamos con frecuencia y no hacíamos ascos ni al sexo oral ni al anal.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kSVW&quot;&gt;Lo aprendimos todo juntos y nuestra compenetración era perfecta. Hasta que sin venir a cuento, empezó con fantasías mientras teníamos relaciones, metiendo a una persona más. No me hacía mucha gracia y le deje, poco a poco me iba gustando, lo tome como una manera mas de tener sexo. Como no quería meterme a leer la web de relatos y los que me aconsejaba, no se dio por vencido, se dedicó a imprimirlos y dejarlos en mi mesilla. Algunos leí y algunos me excitaron, todos tenían en común que eran de trio o infidelidades consentidas. Hasta que un día me vino la primera proposición más en serio y directa. Me cogió tan desprevenida que no supe qué decirle, cómo era la horade ir a dormir aproveche para acostarme y cuando vino él a la cama me hice la dormida porque no quería hablar. No dormí en toda la noche, porque para mí el mundo se desmoronaba debajo de mis pies.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WRQ4&quot;&gt;¿Por qué mi marido quiere que otro hombre me toque? ¿Qué satisfacción puede tener entregándome a los brazos de otro? ¿Es que ya no me quiere? ¿Hay otra y está preparando alguna trampa? ¿Le habrá dado algo a la cabeza y no estará bien? Y se me ocurrieron muchas más y las apunte todas. estaba en mi trabajo y era un sin vivir. Le mande todas las preguntas por whatsapp y me terminó de matar que me contestara, que luego. Como contestación un luego. En la noche al quedarnos solos me hablo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YgIH&quot;&gt;-No quiero que te vuelvas loca, no te contestes tú a las preguntas que te tengo que contestar yo. Yo he tenido relaciones plenas con otras mujeres y ya te lo conté, me parece injusto que tu no, por eso quiero verte teniéndolas y que disfrutes de la vida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oIvs&quot;&gt;-No me puedes decir que lo haces por mí, porque ni te lo he pedido ni puedes decir que te lo he insinuado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;F0C3&quot;&gt;-Ya lo sé, es principalmente por ti y también por mí. Porque lo he pensado y me excito demasiado, hasta alguna vez me he masturbado pensando en ello y si te has dado cuenta, cuando lo fantaseamos me corro más.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Tcil&quot;&gt;-Tú sabes que sería una catástrofe en nuestro matrimonio.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;T9g1&quot;&gt;-No tiene porque serlo, si estamos los dos de acuerdo. Que no lo haríamos a la ligera, tendríamos que acordar unas normas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BHvJ&quot;&gt;-¿Cuáles serían esas normas?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2kAm&quot;&gt;-No podrías hablar los dos sin estar yo presente. No podréis deciros cosas al oído y yo no oírlas. Si me molesta algo no se hace.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xcCc&quot;&gt;-No has dicho la norma más básica, que es que si yo digo hasta aquí, todo se terminó. Ni una réplica.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9FwW&quot;&gt;-Por supuesto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xqKD&quot;&gt;Las condiciones o normas fueron algunas más, pero si lee esto ahora se dará cuenta que siempre está el YO, por él. Seguí siendo evasiva para responderle, porque aunque la idea no me disgustaba, me preocupaba que en el momento de estar teniendo sexo, alguna de sus normas se me olvidaran, porque no soy una monja y cuando estoy teniendo sexo, me descontrolo bastante. Su primera idea era ir a un sitio de esos en que las parejas se intercambian y cuando le dije que yo no quería hacer intercambios, porque a mí no me apetecía verle a él con otra, me explico que en esos sitios había chicos solos. Fuimos sin ningún convencimiento por mi parte y pensando que me tragaría la tierra si nos encontrábamos con alguien conocido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;M8Kn&quot;&gt;Estuvimos aparcados cerca de la entrada y las piernas no me daban para salir del coche. Menos mal que Pablo tiene la paciencia que a mí me falta. Tres cuartos de hora después me decidí y las piernas me temblaban. En esa época no tenía ni 40 años. Nos recibió una mujer que rondaba los 45 muy bien arreglada y simpática, me relajo un poco ver a alguien tan amable y que se debió dar cuenta nada más vernos que era nuestra primera vez. Lo hizo todo más fácil. Me había imaginado un antro de perversión y depravación. Pero parecía como muchos bares de copas o pub. Lo primero que se veía, nos hicieron una excursión por todo el recinto y ya mi opinión cambió. Nos explicaron todo y por el recorrido vimos hombres y mujeres manteniendo relaciones sexuales. De entrada rechazamos las parejas y había chicos muy monos, muy jóvenes para mi gusto, estaban con toallas en la cintura y estaban bien elegidos, porque no había ninguno que estuviera gordo no mal parecido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cvoQ&quot;&gt;Al admitir ir a un sitio de esos una ya sabe que no va a hablar de las altas finanzas ni tampoco de los problemas del mundo, se va a lo que se va. Pero Pablo se acercó a dos chicos y vinieron, encima dos. Cinco minutos me bastaron para ver que no iba a tener nada con ellos, uno porque despedía un olor demasiado fuerte, se había bañado en algún tipo de colonia y el otro por su manera de hablar y actuar. Nos fuimos sin hacer nada y Pablo con cara de defraudado, lo que me hizo sentirme muy mal. Para que se sintiera un poco mejor me comprometo a ir otro día a otro. Sucedió el siguiente fin de semana y el sitio fue peor. Luego un día se le ocurrió ir a un sitio en el que te metías en una cabina, había agujeros en la pared y te aparecían pollas. No es que me diera asco, pero me resultaba incomprensible chupar una de un tío que no he visto. Me enfade con Pablo, aunque no me debía haber enfadado porque me dijo a lo que íbamos, pero una cosa era oírlo y otra verlo, como me valoraba tan poco, me enfado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;z91G&quot;&gt;Entró en la fase de que me acostara con algún conocido o compañero de trabajo, incluso del gimnasio. Algo que rechace automáticamente. -Pablo con un compañero imposible, no quiero luego tenerlo dándome la brasa, en el gimnasio igual no quiero eso ni que me estén señalando y a ver cómo iba a entrar a nadie y con un conocido, te has vuelto loco. Porque además solo hay uno que esté bueno, ya sabes quién es y está casado con mi mejor amiga, la mataría del disgusto y por un polvo no voy a romper la amistad más importante que tengo- estábamos en un callejón sin salida, no me importaba darle gusto a mi marido, pero no era tan sencillo o yo era muy complicada, tanto se tensó nuestra situación que un día en medio de palabras altas, cerré cualquier posibilidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KAju&quot;&gt;A Pablo le gusta ver el fútbol y jugar. Todas las semanas juega. Jugaba cerca de casa y yo algunas veces cuando me quedaba hasta tarde en el trabajo, pasaba por él, porque me daba miedo meter yo sola el coche en el parking y si no estaba él lo dejaba en la calle. Uno de esos días me presento a su nuevo compañero de juego Ángel. Este chico aunque ya hubiera acabado medicina, desde que lo vio un día desnudo, no dejo de hablarme y se dirigía a él como su amigo el del pollón. La verdad que el muchacho estaba muy bien físicamente, más alto que Pablo y más fuerte. Lo único que tenía 12 o 14 años menos que yo, lo que me tiraba para atrás y además tenía aspecto de ser aún más joven, hasta dude de que fuera verdad lo de que estaba haciendo la especialidad. Se me quitaron las dudas cuando un amigo nuestro, que trabaja en el hospital, se despidió y habló con Pablo durante unos minutos de un enfermo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sHow&quot;&gt;Me gustó mucho, me gustan los morenos y sobre todo los hombres altos y si tiene los ojos claros ya me pone nerviosa. No debí de gustarle mucho, porque no me prestó mucha atención. No sé si por respeto a Ángel o por timidez. Al haberlo puesto cara y físico, las fantasías cuando Pablo me hacía cosas, me subían la libido al máximo y teníamos el mejor sexo. Sí conocía bien a mi marido estaba segura de que estaría intentando involucrar a Ángel en lo que él quería, sin consultarlo conmigo. Le podía haber dicho que ni se le ocurriera, pero ya me apetecía más, no le animaría pero si lo lograba lo hablaríamos. Un día le note muy raro y como siempre fui directa y le pregunté. Esquivo responderme porque estaban los niños y lo haríamos por la noche.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;os3K&quot;&gt;Así de pronto me cuenta que ha acordado con su nuevo amigo el que me folle, para que buscar otra palabra. Lógicamente le dije de todo menos bonito, no por haberlo hecho, si no por no haberme avisado o preguntado, porque le hubiera dicho que podía intentarlo. Como me había cogido sin defensas me marché a la cama. Durante todo el día había rumiado lo que sucedía y era hora de ser adultos y le dije que se dejara de rodeos y tonterías, que soltase lo que en realidad quería y que si no era sincero, no me dijese nada. Cuando me soltó la historia de que lo hacía por mí, casi le saco los pelos. Me cabree y no lo fingí. Por eso corté todo tipo de conversación y bien alto le dije que de esto ya no se hablaba en nuestra casa nada más. Me fui a hacer unas hierbas que tomo por la noche y luego me senté a ver la tele.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;T5wE&quot;&gt;Todo cambió de golpe, la historia dio un giro de 180º, por fin me reconoció la verdad. Que necesitaba verme con otro y que lo necesitaba tal vez más que yo. Me gustaba la orientación de la conversación, porque le conozco y ya lo sospechaba. Le hice recapacitar sobre algunos puntos y el me reconocía que lo tenía muy asumido y lo aceptaba, que aunque no me lo creyera estaba preparado y deseoso. Dentro del mal trago que estaba pasando, me decía que nuestras condiciones, le corregí diciéndole que en realidad habían sido suyas y me dijo si es que no estaba de acuerdo. Reflexione con el que muchas de ellas serian imposible llevarlas a término, porque sabía de sobra que cuando follaba no pensaba en nada más. Me dio la razón con cara compungida. Seguimos hablando un poco mas y fui directa, -Pablo mírame, ¿estás seguro de que quieres ser un cornudo?- y mas convencido y serio que nuca me respondió – joder Begoña ¿qué me lo tengo que tatuar? Quiero ser un cornudo, si quieres te lo firmo donde quieras-&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;niYE&quot;&gt;Tan convencido estaba que me decía que estaba con la mente abierta y dispuesto a todo. Le hice algunas observaciones con ese todo y le toque su paquete, el muy cornudo estaba empalmado. Me pidió que hablara por él por voz o por whatsapp para ir conociéndonos mejor y me juro que lo único que me preguntaría sería como íbamos. Si que iba en serio, porque algo de celos siempre tenía. Usamos las dos formas, el primer día muy correctos y luego las conversaciones subían de tono. Lo que me llevaba a tener seco a mi marido, porque todas las noches follábamos y él sabía por lo que era, estaba todo el día mojada, porque los whatsapp me llegaban a cualquier hora y en cualquier momento. Un día que Pablo me estuvo llamando al trabajo y no le cogí ni por el fijo ni por el móvil, cuando lo hice, le dije que se fuera al aseo y me llamara.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Zi8I&quot;&gt;Al preguntarme qué pasaba, -Ángel me ha enviado un whatsapp y me ha dicho que fuera a un sitio donde pudiera hablar tranquila. Me he metido en el baño y el hijo de puta me ha hecho tocarme mientras él lo hacía y hemos tenido nuestra primera corrida juntos y ahora necesitaría que me follaran, ha sido algo único- como conocía a Pablo, me pidió que se lo detallara con pelos y señales y le oí correrse y me llamaba puta mientras lo hacía. Todo estaba preparado para el día de su cumpleaños, que siempre había dicho que cuando cumpliera los 40, haría una fiesta que iba a durar un día y ahora lo había cambiado todo, diciéndole a todos los amigos que eran dos fiestas, una de mañana con comida y la de noche una sorpresa para mí.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wvUH&quot;&gt;Ya estábamos en el día y aviso, hay algunos acontecimientos que no recuerdo con la claridad necesaria. Peluquería a primera hora y me encontraba perfecta. Comida con familia y amigos y más de uno no me quitaban el ojo y eso que me había vestido muy discreta, más que nada por mis suegros y mis padres. Al llegar a casa le dije que no me molestase y si necesitaba usar el baño que usara el del pasillo. Protesto como es natural en el cuándo vamos a salir y me decía que porque otra vez a ocupar el baño, si ya estaba perfectamente vestida. Lo que hice fue darme un baño relajante con unas sales, para que mi cuerpo estuviera bien impregnando sin necesidad de usar ningún perfume que pudiera molestar. Acabe y tenía un olor suave, las sales era de frutos exóticos, pero no descubría ninguno, pero era un olor suave y me encantaba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3ULG&quot;&gt;Había preparado un vestido, que mi marido me decía que le encantaba porque tenía pinta de puta y le gustaba como me miraban a mí por lo buena que estaba y a el de envidia. Era con el único vestido que lo decía. La duda estaba si en ponerme medias, liguero o un panty que eran medias y liguero a la vez. Que no tenía que quitármelas para hacer nada, seguro que a los dos les pondría mucho. Eran nuevas me las probé y me gustaron mucho la decisión estaba hecha. Una forma distinta de vestirse. El vestido es uno negro que tengo, bastante espectacular y no me lo pongo mucho porque me he sentido muy observada y me ha dado vergüenza, pero esta noche había que darlo todo. Para que se puedan hacer una idea. Vestido sin mangas, sujeto al cuello, con un escote considerable y una bajada de tela para cada pecho, imposible llevar sujetador y solo queda bien con unos pechos voluminosos como los que tengo. De largo hasta la misma rodilla y holgado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gdQF&quot;&gt;Me lo puse y me dio un poco de reparo, por frío o simplemente por excitación los pezones, que son voluminosos cuando se ponen erectos, se marcarían de una manera importante. Me puse un chal estilo pashmina sobre los hombros y taparían algo, lo importante. Cuando mi marido me vio se le cayó la baba, me di una vuelta rápida y el vuelo que hizo el vestido le dejo ver mi trasero, -¿no te has puesto bragas?- me preguntó alucinado, porque con bastante asiduidad me pedía que no llevara. Me lo levanté bien y pudo ver entre mis nalgas un cinta muy fina. Se empalmo como cuando éramos novios.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5Ld1&quot;&gt;No sabía a dónde nos diríamos, salvo que era un restaurante elegido por Ángel. Me daba que se había perdido aunque la voz del ordenador seguía marcando la ruta. Era un sitio apartado. Nada más verme Ángel me piropeo y estuvo bien, pero más me gusto como me miraba, como me comía. Interrumpía las conversaciones para decirme algo que sabía que me iba a gustar. Me lo esperaba porque en nuestras conversaciones había sido muy descarado. A pesar de todo no estaba del todo convencida, porque una cosa era hablar en la distancia y otra cara a cara. Me tenía con la calentura subiendo y Ángel esperando una señal que habíamos acordado para indicarle si llegábamos al final o no. la cena no dio para más un calentón de los tres y a esperar que sucedía. En el coche porque se vino con nosotros le deje ponerse delante y se negó con rotundidad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pVul&quot;&gt;Mientras nos encaminamos a donde fuera, iba pensando que hotel había elegido o pensado Pablo, porque me moría de vergüenza pedir una habitación y subir con los dos y sin maletas. Blanco y en botella. Ángel se apoyó en mi asiento y se puso a hablar. Sentí como su mano avanzaba por mi lado derecho hasta llegar a mi pecho. No se cortaba para nada y con la protección del pañuelo, me acariciaba el pezón, luego me lo pellizca y me hacía derretirme, mientras Pablo ni se enteraba, que eso también me ponía. Claro que cuando llegamos iba “descompuesta” tenía la sensación de llevar los muslos mojados. Había música en vivo y no lo hacían mal. Los sitios para sentarnos eran asientos semicirculares y de una sola pieza, por eso quien quedara en medio, en este caso me tocó a mí, para salir se tenían que levantar unos de los dos. Era premonitoria yo entre los dos. Sabiendo que mis pezones estaban al máximo, me quite la pashmina sin perder de vista a Ángel, disimuladamente. Su ojos le delataban. Mi marido no es de mucho bailar, si le pones una pistola en la cabeza baila, si no, no hay manera. Ángel sin dudar, me agarró de una mano y me invitó a bailar, iba a decirle a Pablo si no le importaba y pensé, -qué narices si está en su salsa, en sus inicios de cornudo-&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5nfh&quot;&gt;Iniciamos el baile frenado un poco el ímpetu de Ángel, porque bien que me agarro. Se tenía que dar poco a poco, no de golpe y con personas de por medio. Venía pujante que se dice y cuando poco a poco mi cuerpo empezó a notar como le crecía, me excitaba mucho sentir como un chico más joven que yo se excitaba de esa manera y lo que se le notaba era algo de categoría, no solo por su dureza si no por lo que parecía que era de grande. Ahí supe que sería de él o el seria mío. No había marcha atrás ya no era excitación, era estar cachonda como la más perra. Pegaba su boca a mi oído, me mordía el lóbulo, me pasaba la lengua y rozándome el culo con algún dedo, me decía de forma caliente -estamos perdiendo el tiempo, porque mi rabo está reventando y loco por follarte, para que tu marido descubra dos cosas, lo cornudo que es y lo puta que es su mujer- así escrito sonora grosero, pero oyéndolo con una boca en el oído y su aliento profanándolo, la calentura se dispara como un cohete.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rqJB&quot;&gt;Ángel nos dejó solos un momento y no tardo nada mi marido en preguntarme. Aunque me moría por ser follada por Ángel, me dio de pronto la tontería de hacerme la dura y le dije a mi marido, que la próxima vez que quedáramos, no se esperaba esa respuesta. Ángel se portó como se había comprometido, no me insistió de palabra porque su cara imploraba que cambiara de opinión y él había dicho de irnos rápido, se lo dije porque yo misma me podía traicionar. Para no dejarme sola sentada, esperó a que llegara Ángel y luego se fue a pagar, ya que Ángel pagó la cena. Ángel venía guerrero, -que pechos más bonitos que tienes, que ganas tengo de tenerlos en mi boca, he ido a los aseos y hacía tiempo que no me ponía así y desde que estoy aquí no he estado con ninguna mujer, que ganas que te tengo, desde el primer día que nos presentaron y para que no se me notara tuve que mirar para otro lado- todo lo que me decía, lo bonita que era, la boca tan preciosa y todo lo que quiso decirme me tenían fuera de sí y cuando se acercaba mi marido tuve que apartarlo porque parecía que se había quedado pegado a mi oreja. Incluso trató de meter sus manos entre mis piernas y no le deje, que me costó mucho.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;evGc&quot;&gt;Ya nos íbamos y si yo podía ver perfectamente porque era muy llamativo, el empalme que tenía Ángel, Pablo seguro que se había dado cuenta. Esta vez sí aceptó ir delante y me desilusiono, me maldije por habérselo propuesto, porque no me podría tocar. Muy educado y caballeroso, me abrió la puerta, mientras Pablo iba hacia su puerta. Mientras me sentaba me miraba las piernas descaradamente y luego, sorpresa, me hizo que me moviera y se sentó detrás. Pablo tampoco se lo esperaba y reaccionó mejor que yo, se sentó en su asiento y creo que iba a decir algo cuando Ángel me beso. Segundos tarde en abrir la boca y de perdida al rio, le abrace y con el beso que me daba sabía que me iba a follar, de esos besos que más que besar, te comen entera. Con una lengua que vaticinaba que el encuentro iba a ser apoteósico. Ni me entere que el coche estaba en movimiento, es como si perdiera la noción, porque me estaba tocando mi chichi, chocho, usare el termino de Pablo, coño, que suena más potente. Me dejé caer del todo en el asiento, me abrí bien de piernas y me sentí muy mal cuando Pablo me preguntaba a dónde íbamos. Me mordí la lengua para no decirle una burrada y le dije algo así como -cariño, pues a casa a darte tu regalo, esos cuernos que tanto deseas-&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;471i&quot;&gt;Dentro de lo que cabe Ángel fue bastante prudente porque me hubiera podido follar en ese momento y es mas, me dijo al oído, -hoy no, pero otro día te follare mientras Pablo conduce- era inteligente, no quería el primer día forzar todo al límite. Joven pero listo. Eso lo da la experiencia estaba claro y algo que ni mi marido ha logrado, me hizo correrme con sus dedos. Lo que es la luz, al meternos en el ascensor que tiene una potente luz y no estar en la penumbra que habíamos estado, me hizo ponerme vergonzosa y eso que me había provocado una de mis mejores corridas. Los dejé solos y fui a revisar que la habitación estuviera bien. Quite lo que había encima de la cama y quite la ropa de cama, dejando solo la sábana bajera. Entre en mi baño y no era normal lo mojada que estaba, me lave un poco en el bidé y me preguntaba qué estaba haciendo y me respondí, -me han puesto como una perra en celo, mi marido quiere cuernos, pues a por todas, se van a enterar esos dos quien es Begoña- y apareció se sopetón mi marido, no recuerdo lo que me dijo pero si me acuerdo lo que le dije, -vamos a descubrir lo cornudo que eres y si es necesidad o es una fanfarronada- me juró que era de verdad. Le hice una pregunta, -¿Sabes dónde nos metemos? porque si me folla bien, mejor que tú y tiene ese pollón que dices, ¿Sabes que se convertirá en nuestro macho?- su respuesta me demostró que iba muy en serio, -te voy a amar más y cruzo los dedos para que sea nuestro macho como dices-&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;D66l&quot;&gt;Aunque no se lo crea nadie, esas palabras eran una de las muestra de amor más grandes. Llegamos al salón y me fui a sentar donde estaba Ángel y pablo también se podía sentar, pero Ángel ya tenía tomada la postura de macho dominante y eso me ponía. Mando a Ángel que se sentara en otro sitio, fue muy sutil. Era la continuación del coche, nos besábamos sin descanso, no sé si era por su profesión pero sus manos eran expertas, me quito las braguitas que estaban mojadas no, lo siguiente. Se las lanzo a mi marido -hazte la paja con ellas- no vi a mi marido pero oírle dar las gracias, me puso más cachonda. Tocaba su bulto sin sacárselo y ya me parecía grande. Me puse de rodillas para desabrocharle el pantalón y que mi marido me viera el culo bien dispuesto. Ese culo que me había depilado él junto a mi coño, para que otro lo disfrutara. Vi su pollón como decía Pablo porque eso no era una polla normal. Exclame en alto no sé qué y si me acuerdo que llamé a mi marido para que lo viera. Eso me sorprendió gratamente y más me sorprendió ver la mirada de mi marido, le ponía cachondo esa polla y se lo preguntaba directamente, el cabrito no me dijo nada pero movió su cabeza.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;05PD&quot;&gt;Me comía ese pollón con ansias y miraba más a Pablo que a Ángel. Porque me ponía mas cachonda ver la cara de mi marido y como se tocaba. Pero sabía que eso no era suficiente, por eso le decía cosas como, esta buenísima, esto sí que es una buena polla, si te portas bien lo mismo te dejo compartirla, su cara cambiaba y se ponía tan cachondo, que se paraba porque si no se correría. Desnude a Pablo y luego me desnude ante él, quedándome solo con mis medias pantys. Ángel se acercó a mí, su pollón dio en mi tripa, duro como una piedra, me abrazó y me soltó dos azotes uno en cada nalga. Estaba tomando posesión de mí. Me tumbo boca arriba en el sillón. Inició una comida de coño brutal, me metía la lengua por todos los sitios y sus dedos entraban y salían de mis agujeros. Décimas de segundo pensando en ser contenida y a la mierda a pasarlo bien. Deje que mis gritos y gemidos no se ahogaran, los solté todos. Me tenía a su merced y busqué la mirada cómplice de mi marido, era una mirada intensa y excitada, cuando me corrí no deje de mirarle ni un segundo, que viera lo que había conseguido y mi corrida fue mayor cuando vi cómo se corría conmigo y en mis bragas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ctOt&quot;&gt;Nos fuimos a la habitación y quise seguir comiéndome esa polla que me trastornó, otra vez que puso orden y marcó su territorio. Me agarró del pelo y me lo impidió, me miro, me beso y le reconocí delante de mi marido que era su puta, que haría lo que el ordenase. Pablo que se había puesto en guardia por el tirón, se empalmó de golpe. Nos metemos mano, nos besábamos, los dos solos en la cama y Pablo mirando. Él me decía todo tipo de cochinadas y una de esas, cuando me quería sentar encima de él, -no lo hagas todavía, que se estrene bien el cornudo que seguro que le gustara, que agarre mi rabo y te ayude para metértelo, ¿te gustaría puta?- como le iba a decir que no, si me hubiera gustado que se comiera conmigo la polla, me encantaría ver en esas a mi marido, igual que a la mayoría de los tíos le gusta ver dos tías montándoselo. -Pablo tesoro, acércate coge el pollón y colócalo en mi coño, que quiero que participes en el momento crucial de tus cuernos- se acercó y llevaba un preservativo en la mano, lo sacó y delante de los dos se lo ponía, burrísima me ponía verlo hacer eso. Se quiso poner por detrás para coger la polla y colocarle, no le deje, que lo hiciera por delante quería ver su cara. Cara de vicioso se le puso y la movió un poco y todo, tuve que decirle que la soltara, porque si no, no me la podría meter. Se levantó y ,me la termine de clavar mientras nos besábamos apasionadamente mi marido y yo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8MF0&quot;&gt;Pablo ahora se puso detrás a vernos, no le podía ver, pero debía de tener una visión perfecta de ese pollón entrando y saliendo y entrando, en el coño de su mujer. Estaba en el 7º cielo y Ángel me cortó el rollo, porque me hizo parar y otra vez marcó territorio y no se cortó para decirle lo que le dijo a mi marido. -Vamos cornudo, porque te esperas, vamos a follarnos a esta puta por primera vez los dos juntos- el pobre se corrió muy rápido, es lo malo de estar tan cachondo. Ya nos dedicamos los dos solos a follar y el muchacho era incansable, con una potencia inusitada. Me agachaba un poco y me mordía los pezones que parecía que me los iba a arrancar, no sabía porque nos dejó solos Pablo, ¿otra muestra de amor?, pues lo mismo. ya me había corrido varias veces. Me daba palmadas en los costados de las nalgas y en las mismas nalgas, mi marido lo había hecho también, pero nunca tan fuerte ni de la misma forma. Ya estaba mi marido en la habitación y entra justo cuando le pedía que me la metiera más que me corría. Me oyó a la perfección, aunque seguro que me oyó más gente, los vecinos debían de estar alucinando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PmaI&quot;&gt;Me doy cuenta de que Ángel se va a correr, salto y me quito, casi no atino, pero le quite el preservativo y me lo folle con mi boca, que eso se me da muy bien. Debía ser cierto que llevaba mucho sin follar porque tuvo una buena corrida. Quería ver hasta dónde estaba dispuesto mi marido, -menuda leche mas buena, ven dame un beso, veras que buen sabor me ha dejado- tenía previsto decirle algo si no quería o dudaba, pero se acercó y sin problemas me dio tal vez el mejor beso de su vida, como me puso de cachonda. Ángel que se le veía con experiencia y sabiendo lo que hacía, dice que se marchaba, va a ir por su ropa y le digo que se duche antes de irse. A mi marido le digo que traiga su ropa y una toalla de baño. Fue muy veloz e iba al baño a llevarle todo, le tuve que parar y le dije -mira y aprende para próximas veces, un buen cornudo es obediente y ahora me voy a duchar con él y que me remate-&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GanN&quot;&gt;La ducha es de tamaño mediano y cuando me metí con él, todos sabíamos a que había ido. El agua caía con fuerza y después de muchos tocamientos, me dio la vuelta y por petición mía empezó a follarme el culo. El sexo anal con algo d ese tamaño es brutal, parece que te está rompiendo el trasero, pero llena de placer y sobre todo cuando un animal como Ángel, te hace agarrarte al asidero que tiene la ducha y te empotra como un caballo semental. Logré que nos corriéramos a la vez y eso fue gracias al movimiento tan espectacular de mi culo. Sentí como me llenaba.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FvXL&quot;&gt;Cuando se marchó y nos quedamos solos, Pablo estaba un poco enfadado, -habíamos quedado que no te follaría el coño sin protección- y quise ser lo más expresiva que pude, por eso no me había lavado el culo, no por ser una guarra si no por lo que sabía que iba a pasar. Me apoye donde las toallas de mano, me agache y me abrí las nalgas, como con una mano no podía, me solté y las abrí con mis dos manos, diciéndole -quién dice que no he cumplido, por el coño no me la ha metido- puso de nuevo cara de vicioso y me di la vuelta en la cama, deje mi culo para él. No era rabia lo que tenía al follarme, era desahogo, la culminación de algo. me sentía la mujer mas especial y única del mundo, porque había pasado la mejor noche de mi vida, sexualmente hablando. Porque mi marido había tenido una prueba de amor que es imposible medir y lo que más, porque mi marido había roto sus esquemas, sus miedos y por fin fue sincero del todo conmigo e hizo lo que yo sabía que en realidad quería. Nos quedaban muchas cosas por vivir.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vlC5&quot;&gt;DE LOS DOS&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BOUz&quot;&gt;Aunque lo escriba yo, esta parte es consensuada por los dos al 100% no como cuando él decía que las normas eran de los dos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7GXc&quot;&gt;Con este relato y otros que escribiremos si este tiene buena aceptación, queremos dejar claro, que no buscamos que nadie nos escriba para mantener ningún tipo de encuentro sexual que eso no lo buscamos y no somos abanderados de nada de nadie ni de un estilo de vida.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IaSv&quot;&gt;El origen de decidirnos a escribir el relato o los próximos relatos es que nadie se encuentre en la tesitura que me encontré yo o nos encontramos los dos. Lo hacemos no para animar o desanimar a las parejas lo hacemos por si alguien se ve como nos vimos nosotros, poder aclararle las ideas y poder decidir con más conocimiento de causa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rRQC&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;figure id=&quot;0BC5&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/a0/7f/a07f87b6-88b6-48c8-8b2c-bd8b1d2f675a.png&quot; width=&quot;685&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:CAM17</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/CAM17?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Corrompiendo a mamá 17</title><published>2026-08-16T14:15:20.406Z</published><updated>2026-08-16T14:15:20.406Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img2.teletype.in/files/9e/8f/9e8fafbe-439e-41d8-bd1b-1ac4cbcd95d9.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/21/3f/213fb76d-ef85-4d24-9160-5f65fd07b8ac.png&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ 21 min. ]</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;IMTr&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img3.teletype.in/files/21/3f/213fb76d-ef85-4d24-9160-5f65fd07b8ac.png&quot; width=&quot;768&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;h1 id=&quot;DcgC&quot;&gt;/ ENTRE LAS NALGAS DE MAMÁ&lt;/h1&gt;
  &lt;p id=&quot;ahMR&quot;&gt;Tiempo estimado de lectura: [ &lt;strong&gt;21 min.&lt;/strong&gt; ]&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cR0q&quot;&gt;Durante estas vacaciones en las Cabañas de Arteaga, me toca estar entre las nalgas de mamá&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RD09&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;S5Mj&quot;&gt;&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;NzWS&quot;&gt;—¡Joder mamá! —exclamo, cachondo, y mi sexo erecto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Gloy&quot;&gt;Se me hace agua la boca de solo verla.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;A7Hx&quot;&gt;La rosada rajita de mi madre brota hacia afuera, húmeda y sustanciosa. Las uñas largas de sus manos, de color coral, se entierran en la gordura de sus nalgas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IsSr&quot;&gt;Sugey está en el filo de la cama, con su rubia cabellera atada en una trenza que le cuelga por el derecho de su cuello.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Q0uZ&quot;&gt;—¿Te gusta lo que ves, hijo? —me pregunta seductora, moviendo la cola de un lado a otro, abriéndose las nalgas y enseñándome sus dos orificios, el recto y la vagina.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Yo0P&quot;&gt;Sus hermosos pies lucen sonrosados, y sus prominentes muslos y piernas tiemblan ante cada movimiento obsceno de mamá.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Bknc&quot;&gt;—Jamás creí verte tan… así… mami…&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wpBY&quot;&gt;—¿Tan cómo, amor?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;M7jG&quot;&gt;—Tan… —quisiera decirle tan “puta” pero empleo la palabra —“atrevida”.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;06e7&quot;&gt;—Acércate, hijo, y tócame suave, lento, pero profundo —la escucho gemir mientras ondea las nalgas de un lado a otro, en círculos, como péndulo—. Introduce tus dedos en mi abertura, amor, y báteme mis jugos. ¡Estoy muy cachonda, mi bebé! ¡Acaricia a mami, vamos…, vamos, cariño, toca a mami como quieras!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VeFC&quot;&gt;Mis manos están sudorosas. Mi corazón palpita fuerte, con ímpetu. Mi pene se endurece completamente y apunta la cabeza a su agujero. Mis testículos, que están llenos de leche, se comprimen y se ponen tan calientes como un comal al rojo vivo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YmmY&quot;&gt;—Joder…&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9eyn&quot;&gt;Levanto mi mano temblando. Estiro mis dedos medio y anular, y finalmente palpo su humedad de abajo hacia arriba, que se mojan y estilan al tacto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gQWb&quot;&gt;—¡Hoooooh! —jadea mi progenitora, temblando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rZXq&quot;&gt;—¡Ufff, má!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xHc3&quot;&gt;Mis dedos están estilando de su entrepierna. Los acerco a mi nariz y aspiro. El aroma a madre cachonda me excita demasiado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ovj9&quot;&gt;Miro de nuevo su raja y devuelvo mis dedos a ella, que se vuelven a inundar al tacto. Mamá se estremece, lanza un nuevo jadeo, suelta sus uñas de sus nalgas y estas se cierran, dejando atrapados mis dedos en la entrada de su vagina.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;38F5&quot;&gt;—¡Hoh, hijo, hoooh!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sV3l&quot;&gt;Su entrepierna luce brillante, como si fuese una recóndita gruta recién descubierta con aguas termales que hierven al tacto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HN4M&quot;&gt;Saco mis dedos y ahora me los llevo a la boca, así mojaditos como están. Los saboreo y el paladar prueba los sabores cachondos de mi mami.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aSsO&quot;&gt;—Estás cachondísima, mamá, mira cómo escurres —le digo impresionado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;0W1r&quot;&gt;Alicia, mi ex novia, jamás chorreó de esta manera. Es más, dudo que alguna vez se haya humedecido tanto. En cambio mamá, una hermosa milf calentona, no sólo chorrea, sino que escurre de placer. Sus muslos brillan de la humedad de sus propios flujos. Y a mí me fascina que esté tan cachonda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oFpY&quot;&gt;—¡En verdad estás escurriendo, mami!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Gb8U&quot;&gt;—Así me pones, amor, así me pones… anda, bebé, cómeme la choncha, por favor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dDJB&quot;&gt;—¿Quieres que tu bebé le de unas chupadas a la concha de mami?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kKfW&quot;&gt;—Lo estoy deseando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dSPz&quot;&gt;—Gime para mí, mami, por favor…&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dQsd&quot;&gt;—¡¡Haaaaaaah!! —jadea, impulsada por mi pedimento y porque vuelvo a pasar mis dedos por su rajita.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5mUf&quot;&gt;—¡Chúpame amor…! —lloriquea, cachonda, ondeando el culo—, ¡chúpale la rajita a mami… ahora!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cW7a&quot;&gt;—Sí, má, sí… lo que quieras haré.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;r7Jn&quot;&gt;Me pongo de rodillas detrás de su enorme cola y la fragancia de sus pulpas encharcadas inundan mis fosas nasales.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;f3W4&quot;&gt;Así, tan cerca de sus genitales, redescubro que mamá se ha depilado el pubis como una bebé recién nacida. Acerco más mi cabeza a ese trasero obeso y confirmo que sus labios vulvares brillan y que son tan acuosos como gorditos. No tienen un solo pelo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Zzdb&quot;&gt;—¡Luces divina, mamá! —la halago, tragando saliva y acercando mi nariz, que la cosquillean.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;skEP&quot;&gt;De nuevo me intoxico con su aroma a hembra, y es cuando abro la boca, saco la lengua y le doy la primer chupada a toda su rajita.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VEDE&quot;&gt;—¡¡¡¡Uuuuummm!!!! —llora de placer—, ¡¡¡sí, justo así!!!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ISdW&quot;&gt;—¡Joder, mamá!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eurs&quot;&gt;Sus labios verticales gotean con frenesí. Apenas me puedo contener. Son tan rosados como sus pezones, un poco más oscuritos, quizá, pero rosados, como toda ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XGUW&quot;&gt;—¡Vamos, cariño, bésame ahí abajo! ¡Sigue!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3svr&quot;&gt;De sus gordas caderas la sujeto, y la arrastro un poco más hasta el borde de la cama, donde acerco mi cara en su entrepierna, cuyo aroma sexual a madre libidinosa me hipnotiza.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;o5mG&quot;&gt;—Estás chorreando, mami —insisto, porque de verdad su humedad es exorbitante.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;r22d&quot;&gt;—¡Ho… sí… síiii!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;T7Qv&quot;&gt;Y hundo mi cara en su conchita caliente y siento cómo mi lengua ingresa entre sus viscosos labios, dando grandes y prolongadas lamidas. Mi paladar se vuelve saladito, y cuando empiezo a chapalear, mamá cierra sus muslos y me aplasta la cabeza, seguido de un fuerte:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3hoq&quot;&gt;“¡¡¡¡¡Hooooohh!!!!”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3yZP&quot;&gt;“Muuuammmgmmhhh”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;4DVM&quot;&gt;“¡¡¡¡¡¡¡HaaaaaaAAAAaaahhhh!!!!!!!”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;LtMY&quot;&gt;“Muuuuammmahggga”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nJXA&quot;&gt;“¡¡¡Haaaaaahhhhaaaaa!!!”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ip8q&quot;&gt;Sugey desprende más secreciones por el estímulo que le da mi lengua, y con uno de mis dedos palpo con la punta su clítoris.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eY4f&quot;&gt;—¡¡Vamos, hijoooo, vamoooos!!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pxoS&quot;&gt;Muuuammmgmmhhh&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;g7QG&quot;&gt;—¡Qué gustoooo! ¡Sigue! ¡Sigueeeee!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DVYf&quot;&gt;¡¡¡Muuuammmgmmhhh!!!!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;to2m&quot;&gt;—¡Joder mi amorrrr!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rMQX&quot;&gt;Destensa un poco sus muslos de mi cara y aprovecho para enterrar un dedo en su interior.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xeLn&quot;&gt;—¡¡Hoooooh…. Diooos!!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RuYo&quot;&gt;Sobo su nalga derecha y luego le doy un cachetazo que enrojece su piel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BrmC&quot;&gt;“Haaaaah” grita ella de placer.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;LrkP&quot;&gt;Inmediatamente después hundo mi cara dentro de su sexo y le doy nuevas chupadotas de rajita. Su vagina palpita caliente. Y ante cada lamida, parece que desprende flujos sexuales.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JDiu&quot;&gt;De vez en cuando sobo mi polla, que está sumamente erecta y caliente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;hdEw&quot;&gt;Me separo, sobo ahora su nalga izquierda, y después le doy una fortísima nalgada.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Cynq&quot;&gt;“¡¡Hoooooh síiiii!!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PoIB&quot;&gt;—¿Te gusta que tu hijo te nalguee, mami?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kMSM&quot;&gt;—¡Sí, amor, sí!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QQ7M&quot;&gt;—¿Te sigo nalgueando?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2i8k&quot;&gt;—¡Otra, sí, otraaaa!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;adgx&quot;&gt;¡Plash!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FJ1Y&quot;&gt;Mamá tiene la piel demasiado blanca, por eso la marca de mi palma se queda plasmada perfectamente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5NBH&quot;&gt;Hundo mi cara otra vez y ahora hasta la nariz se introduce. Un dedo acaricia su clítoris, y ella se estremece y vuelve aplastar mi cabeza con sus nalgas. Saco mi lengua y la introdujo dentro de sus pulpas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JgCN&quot;&gt;“Haaaaahhh”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yEMg&quot;&gt;Chupo, aspiro sus labios vaginales, y mi lengua golpetea su interior repetidamente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GE37&quot;&gt;“¡¡¡Qué rico, amor qué ricoooo!!!”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;agVj&quot;&gt;Aprieto sus nalgas y mis dedos se hunden en su carne. Mi lengua sigue empapándose de su vagina, y mi otra mano frotando su apuntado botoncito de placer.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;RKF0&quot;&gt;Por la forma en que jadea y se estremece en la cama, mamá debe de estarlo disfrutando. Y yo con ella. Este es mi agradecimiento de ayer que me mamó el pene en la tienda de lencería. Ayer me hizo correr en su boca. Ahora es mi turno, y hago que se venga con insistente piedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PR0k&quot;&gt;—“¡Ho, sí, amor, sí, sí, sí!”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qcuh&quot;&gt;Cuando saco mi cabeza de su coño la tengo súper mojada. Sonrío, satisfecho, y mamá deja de temblar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vmmk&quot;&gt;Me levanto, y me acomodo detrás de sus nalgas. Acerco mi pene a sus pulpas vulvares y froto el glande contra su humedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;o3p7&quot;&gt;Mamá echa su culo contra mí, jadeando, como si quisiera enterrarse en mi dura longitud, pero yo evito encajársela aún. Necesito un juego previo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dlmJ&quot;&gt;—¡Frótala, amor, frótala contra el coñito hambriento de mami!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IYnx&quot;&gt;—Síiii —respondo obediente, restregándome contra su concha.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Qso9&quot;&gt;Respiro hondo, acariciando sus nalgas, pues la sensación de sus flujos mojándome la cabeza de mi pene es arrolladora.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7smz&quot;&gt;Finalmente, después de seguir frotando el glande de abajo hacia arriba sobre su rajita ardiente, con mis manos la agarro de las caderas y separo sus nalgas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VjaX&quot;&gt;—Te la voy a meter, mamá.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;rxwU&quot;&gt;—Sí, hijo, vamos, lo estoy deseando.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QaPT&quot;&gt;—Ahí voy, Sugey.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;l3vX&quot;&gt;Y entierro mi pene lentamente dentro de su hoyo calinoso hasta que mis testículos chocan contra su culo. Mi pene se desliza hasta el fondo gracias a la acuosidad de su interior y mi pecho se estremece.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UOd7&quot;&gt;—¡Me quemas mamaaaa!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Ne9h&quot;&gt;—¡Cógeme, amor, cógeme fuerteeee! —dice ella, meneando las caderas, restregándose su útero completamente en mi falo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;H30Q&quot;&gt;Es ver la posición de mami, que está echada como perra a cuatro patas, y yo detrás de ella, mi diminuto cuerpo contra sus enormes nalgas. Desde lejos debo de parecer que estoy siendo abortado por ella, pero desde mi posición, solo soy Tito, un hijo caliente que tiene su polla ensartada en el pervertido coño de su madre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pjyK&quot;&gt;—¡Hoooh, mamáaaa!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;q20K&quot;&gt;—¡Muévete dentro, báteme por dentro, cariño, báteme fuerteeeee!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fNdu&quot;&gt;Con sus enseñanzas, he podido ir aprendiendo lo que le gusta. Por eso no me cuesta nada comenzar a sacar y meter mi falo dentro de su vagina, haciendo movimientos de cadera que propician su placer.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BWmd&quot;&gt;—¡Eso essss! ¡Eso essss! —grita mamá&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;am55&quot;&gt;—¡Qué bien aprietas, mami, qué bien aprietas!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GdIC&quot;&gt;Mis embestidas toman ventaja cuando veo cómo todo su cuerpo se sacude. Sin verlos, por la postura, sé que sus senos bambolean sobre su pecho cuando se incorpora un poco más. Los pezones giran para arriba y para bajo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Soqq&quot;&gt;—¡Cógeme duro, hijo, duroooo!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;z8AR&quot;&gt;—¡Cómo te mueves, mami, cómo te mueveees!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AF4j&quot;&gt;Mamá echa la cabeza hacia atrás, para mirarme, y casi estallo en llamas de morbo al ver que su lengua babea por su boca, lasciva, entregada, satisfecha. Sus ojos azules se mantienen torcidos, y sus piernas más separadas que antes.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JYFH&quot;&gt;—¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! —grita constantemente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ZWwU&quot;&gt;—¡Uffff, mamáaaa!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;mi8H&quot;&gt;Doy nuevas nalgadas a sus nalgas, y el rojizo color que se marcan en su tersa piel me enloquece.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3MLx&quot;&gt;—“Sácalo todo, hijo, y vuélvelo a meter con potencia”&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;guhO&quot;&gt;—Sí, má.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kdyL&quot;&gt;Extraigo mi pene de su cuevita caliente, y después lo entierro más fuerte dentro de su sexo, y el sonido de los chapoteos me indican que mamá se está corriendo de forma abismal, sobre todo cuando comienza a gritar sin piedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fEsP&quot;&gt;—¡Haaaaaah! ¡Haaaah! ¡Haaaaah!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xlcB&quot;&gt;—Uffff.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xAcR&quot;&gt;—¡Más! ¡Dame más!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6dvw&quot;&gt;—¡Joder, mamá!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ctrB&quot;&gt;—¡Cógeme duro, más duro, ho, Titoooo!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Vx2j&quot;&gt;El sonido de mis huevos chocando contra su culo convierten la habitación en un concierto de chasquidos, flujos calientes derramados de su concha y grititos de placer que nos envuelve a madre e hijo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IS6d&quot;&gt;—¡Eres un hijo vicioso y pervertido! —me acusa entre eróticos gemidos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;6x8C&quot;&gt;—¡Y tú una madre cachonda y pervertida!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SMmi&quot;&gt;—¡Síiiii!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aKje&quot;&gt;—Te amo, mami….&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tMrw&quot;&gt;Y ella, lejos de responder a mi romántica declaración, mientras la follo, responde con un prosaico:&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;biaa&quot;&gt;—¡Párteme la concha a pollazos, amor, así, así, asíii!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zSOD&quot;&gt;Su actitud tan suelta me calienta mucho más.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;QSmY&quot;&gt;Siempre me sentí acomplejado. Como un chico que jamás tendría oportunidad de estar entre las sábanas con una mujer de verdad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zJqc&quot;&gt;Físicamente soy un muchacho escueto y pálido, y mi pene tampoco es la gran anaconda. Y encima, con lo que me hizo Alicia con mi mejor amigo, mi complejo de inferioridad sólo se incrementó. Y ha sido gracias a mamá, que todo complejo se esfumó.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;B9Nm&quot;&gt;Sin embargo, heme aquí, con mi polla dentro de su coño, y yo en medio de su enorme culo, fornicándola, y ella gritando placerosa.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;unJC&quot;&gt;—¡Joder!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vCiJ&quot;&gt;—¡Me corrooo!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Zo8U&quot;&gt;—¡Yo también, mami… me corroooo!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;KrB3&quot;&gt;El interior de mamá me comprime el pene más fuerte. Sus flujos se desprenden de sus carnes y me empapan. Mis testículos, que chocan y se agitan contra su trasero, tiemblan de gusto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GJLR&quot;&gt;—¡Vamos, vamos, vamoooos! —grita mamá.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;e3Uo&quot;&gt;Mi pecho se estremece. Mi glande tiene un cosquilleo impulsado por las acometidas, hasta que siento que mi semen está por expulsarse.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;m5YZ&quot;&gt;—¿Te los echo en la espalda, mami?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;xdL4&quot;&gt;—¡Sí, crúzame la espalda, con la promesa de que esta noche me dejarás toda tu leche dentro de mí!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;oSWt&quot;&gt;—¡Jodeer!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;dmwc&quot;&gt;—¡Haaaah!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ZTAG&quot;&gt;—¡Joder, maaaaa!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AOJm&quot;&gt;Apenas alcanzo a sacar mi pene de su vagina cuando tres largos chorros espesos de mi semen cubren por completo la espalda de mi progenitora, que se estremece al sentir el semen ardiente de su hijo sobre piel.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nzR4&quot;&gt;Finalmente, agotados, agitados, nos echamos en la cama, luego la limpio con un pedazo de papel y nos quedamos dormidos.&lt;/p&gt;
  &lt;h2 id=&quot;w58D&quot;&gt;***&lt;/h2&gt;
  &lt;p id=&quot;cSaq&quot;&gt;La comida ha sido muy sabrosa. Como ha caído una tormenta al mediodía, nos han llevado carne asada, con chile de molcajete, a nuestras cabañas. Fue la mejor idea.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;gtzg&quot;&gt;Mamá y yo, después de comer, volvimos hacer el amor, y esta vez me corrí sobre sus pechos. Ella sigue con el interés de que me corra dentro de ella por la noche, cuando, dice, será el mejor sexo que yo haya tenido en mi vida. Y le creo, porque ambos lo estamos esperando con ansiedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Y6sb&quot;&gt;Ahora ya casi son las nueve de la noche y nos hemos metido a duchar individualmente. Mamá quiere que cuando volvamos, después de follar, nos metamos a la tina, por eso no ha querido que nos duchemos juntos por ahora, para reservar ese gran momento a más tarde.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PaHH&quot;&gt;Finalmente vamos a encontrarnos con la gente de Elvira para la cena. Yo ya me he puesto un pantalón de mezclilla y una camisa de lana. Con la tormenta de la tarde, todo está muy frío allá afuera, y de las copas de los pinos caen goterones de agua en cada ventarrón.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ZNQI&quot;&gt;Estoy preparando la madera para encender la chimenea a nuestro regreso. Quiero que nuestra declaración de amor y el acto sexual que hagamos después sea muy especial.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;HJff&quot;&gt;—¿Hijo? —la oigo de pronto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;VjIn&quot;&gt;—¿Sí, má?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;x1c4&quot;&gt;—¿Me ayudas, por favor? Que no quiero romperlo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;n98s&quot;&gt;—¿Con qué te ayudo?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;pSMU&quot;&gt;Cuando termino de amarrarme las botas y de apilar los maderos cerca de la chimenea, entro al cuarto de mamá y…&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EBkI&quot;&gt;—¡Madre mía! —exclamo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Xb2i&quot;&gt;Mi sacrosanta madre está parada sobre la alfombra, descalza, con unas medias de seda muy sensuales que cubren desde sus pies, pantorrillas, y hasta los muslos, sexy, elegantísima. Jamás había visto en vivo a una mujer con medias de seda, encima que le quedaran tan bonitas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cRqA&quot;&gt;El provocador sostén es el mismo que se probó ayer por la tarde, pequeño, con trasparencias, apenas conteniendo sus gordas mamas que se tensan sobre el sujetador. Son tan grandes que siento que si mamá se agacha un poco, sus pechos se desbordarán.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;5Uj5&quot;&gt;Las transparencias del frente visibilizan sus areolas rosadas y sus pezones paraditos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;kWES&quot;&gt;¡Mierda!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7Upo&quot;&gt;El pelo rubio de mamá está suelto, en su espalda. Parecen destellos dorados. Se ha puesto sombras oscuras en los párpados, y se ha delineado los ojos con un tono muy negro que resalta su iris azul.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Lohp&quot;&gt;El rojo de sus labios los hace lucir más grandes y mamadores que antes.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AVd5&quot;&gt;—¡Joder, mamáaaa! ¡Es que estás hermosísima!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9KXG&quot;&gt;—Perdóname, hijo —dice ella. Se está mirando en el espejo, mientras se termina de vestir—. Quería que fuera sorpresa mi lencería negra, para cuando volvamos después de esta noche, pero no puedo ponerme la tanga por mí misma y necesito de tu ayuda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;u5zY&quot;&gt;No me había dado cuenta, por morbosearla de cabo a rabo. Pero, en efecto, una diminuta tanga negra de hilo minúsculo está atorada a la altura de sus piernas. No puede subírselas hasta la cintura.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;WEuX&quot;&gt;—Creo que estoy demasiado nalgona, hijo, y si tenso la tanga un poco más, se romperá. Ven, amor, yo intentaré subirlas por delante, y tú las subes por detrás, ¿vale?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;r0Mx&quot;&gt;Una tienda de campaña luce en mi pantalón.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;YSk5&quot;&gt;Mamá se percata y sonríe. Es que es imposible verla vestida así, y que no se me ponga dura.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jPJd&quot;&gt;—¡Mamá, joder, estás buenísima, estás hermosa!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MYO7&quot;&gt;—Anda, zalamero, que de todos modos seré tuya para ti toda la noche. Ven, ayúdame.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;qgvD&quot;&gt;—Vale —digo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;txWN&quot;&gt;Me pongo de rodillas detrás de ella y admiro sus lisas piernas. Sus blancas y redondas nalgas, abultadas hacia mi cara. Sus gordos muslos, y mamá intentando subirse la tanga por completo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tNpJ&quot;&gt;—Tiraré por delante, y tú ayúdame con el hilo de atrás, Tito.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nRVH&quot;&gt;—Sí, mamá.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;AzQh&quot;&gt;—Con cuidado, o la romperemos, ¿eh, bebé?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UtoM&quot;&gt;—Sí, má, seré cuidadoso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;jSwO&quot;&gt;Mamá se agacha hacia adelante y sus pechos se desparraman. Sus nalgas se abren, y sus labios vaginales florecen en mi cara. Por instinto saco mi lengua y les doy unas chupadas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vTv5&quot;&gt;—¡Ayyyyyy! —gime mamá, estremeciéndose—. Por Dios, Tito, pórtate bien.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;FXw5&quot;&gt;—Lo siento, mami, no lo pude evitar.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aCy4&quot;&gt;Ella carraspea. Vuelve agacharse, y su culo se vuelve abrir. Su ano brilla, hermoso, como un lindo agujerito que sé que algún día penetraré. Su vagina se tensa y luego se abre cuando mamá llega a su máxima flexión.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;1lRy&quot;&gt;Admiro lo rosado de su interior, lo gordito de sus labios mayores, la mucosidad brillosa de sus caldos, que me desconcentran hasta que mamá me pide que suba la parte de atrás de su tanga.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fgUd&quot;&gt;Con mis dedos estiro la tira delgada y entre los dos la subimos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ONTj&quot;&gt;La tanga logra pasar con cuidado el gordo de sus muslos y sus caderas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Gctd&quot;&gt;—¡Sí, sí, lo hemos logrado! —dice, contenta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;GUBD&quot;&gt;—Eso parece, má. Ahora abre un poquito tus nalgotas, para soltar el hilo de atrás, que aún no ha encajado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yq4P&quot;&gt;Me pongo malo cuando mamá usa sus dos manos para abrirse cada uno de sus cachetes inferiores, y yo estiro el hilo de la tanga, lo suelto, y la tira se entierra entre su culote, hasta desaparecer.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;91r6&quot;&gt;—Joder, mamá, te has tragado el hilo de la tanga con tu gigantesco pedorro.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DvFb&quot;&gt;—Calla, grosero —responde ella echándose a reír.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yxzJ&quot;&gt;—Ahora sí, estás lista —le digo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;nx90&quot;&gt;Me levanto. Rodeo su figura pero mamá me hace una seña con las manos para que ya no la toque, o la arruinaré.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;2NED&quot;&gt;—¿Puedo morder tus pezones, mami?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;MjN8&quot;&gt;—Claro que no. ¿Qué no ves que ya me puse el sostén?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;OB1h&quot;&gt;—Es que se me antoja acariciarte.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;tvcf&quot;&gt;—Arruinarás el sujetador, mi cielo, ahora no. No seas goloso.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;a1pa&quot;&gt;—Tengo ansiedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;50qk&quot;&gt;—Pues te la guardas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TNa2&quot;&gt;—¿Me puedes chupar el pene, aunque sea un poco?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;COhg&quot;&gt;Mamá, que está frente al espejo, detallándose el maquillaje, pone los ojos en blanco.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TKF9&quot;&gt;—¿Y que se me arruine el labial, que me ha quedado chulísimo? Ni loca, cielo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Pikv&quot;&gt;—¡Pero mamá!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Sk4F&quot;&gt;—Por Dios, Tito, es que tú no te quedas quieto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;G6hI&quot;&gt;—Ya te dije que tengo ansiedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8YLs&quot;&gt;—Anda, pues, al menos agárrame las nalgas si quieres, pero no más.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;g9fl&quot;&gt;No se las agarro, pero sí las froto.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UWpz&quot;&gt;Mamá apenas se da cuenta, mientras se pone los pendientes en las orejas, que me he bajado el pantalón, y que mi sensible glande, con mi pene erecto, se hunde entre la rajita de sus nalgas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;cZuj&quot;&gt;—¡Por Dios, hijo!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;EM4O&quot;&gt;—Tú dijiste que podía usar tus nalgas para calmar mi ansiedad.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Q2K9&quot;&gt;—¡Pero con las manos, niñito vicioso, no con tu pene!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;9hVX&quot;&gt;Se pone el otro pendiente, y veo cómo un hilo que sale de mi uretra moja la nalga derecha de mi madre. De vez en cuando hago la finta de hundir mi pene entre sus nalgas, pero mamá, moviendo las caderas, me echa hacia afuera.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;8r61&quot;&gt;—¿Ahora me estás mordiendo, Tito? —me pregunta.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zc4O&quot;&gt;De rodillas, estoy jugando con su culo. Lo he masajeado un par de veces, lo he apretado con mis dedos y ahora estoy lamiéndolo, dándole pequeñas mordiditas.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;52zH&quot;&gt;—¿Te gusta?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;eYC2&quot;&gt;Escucho una risita de resignación.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ZROd&quot;&gt;—Anda, muchacho, ve y péinate, que con esos pelos sin goma pareces espantapájaros.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;fNcC&quot;&gt;Finalmente me levanto, le doy un cachetazo, paso delante de mamá y sin que ella lo pueda evitar, me pongo detrás de ella, entierro un poco mi pene sobre sus nalgas y la abrazo por atrás, masajeando sus enormes melones.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;wyAN&quot;&gt;—¡Ernesto!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;aHWf&quot;&gt;—Ups —digo, mirándola por el espejo con cara de travieso.&lt;/p&gt;
  &lt;h2 id=&quot;DOrs&quot;&gt;***&lt;/h2&gt;
  &lt;p id=&quot;GUyE&quot;&gt;La noche es un poco fría, pero a medida que nos acercamos a la fogata que se ha puesto cerca del conjunto de cabañas donde se quedan la mayoría de invitados, el calor es más acogedor.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;LkmG&quot;&gt;Mamá se ha puesto un sensual pantalón de cuero (para el frío) que se le pega al cuerpo como un guante. La blusa es de lana oscura, también, y un gran abrigo del mismo tono la envuelve desde arriba. Trae unas botas de tacón, y aunque así como está luce demasiado sensual, me da un morbo tremendo saber que debajo de sus pantalones de cuero trae una mini tanga, y un conjunto de lencería negra, erótica, de la cual yo seré el único beneficiado.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Lvtc&quot;&gt;—Hace frío —dice mamá, mientras avanzamos—, se han puesto los pezones duritos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XfkI&quot;&gt;—Uy, mami, no empieces, o te los muerdo delante de todos, ¿eh?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;35iv&quot;&gt;Los dos nos reímos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;7DU2&quot;&gt;La fogata de los adultos es la más grande, y alguien nos dice que del otro lado del claro está la fogata de los jóvenes, donde se supone que Lucy, su novio y el resto de chicos me aguardan. Pero yo no quiero separarme de mamá. No vine con ella este fin de semana, para estar lejos de ella.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;zsAB&quot;&gt;—Hay como unas diez personas —dice mi madre.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XvuP&quot;&gt;—Creí que habrían mucho más invitados, má.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;sbpw&quot;&gt;—Yo también.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;S8xo&quot;&gt;—Oye, má, yo me quedaré contigo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;h5yn&quot;&gt;—Sí, Tito, no tengo problema con ello.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;SXoc&quot;&gt;—¿Y si Elvira y los demás se rehúsan?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Vjzv&quot;&gt;—No te agobies ahora, mi niño, ya veremos cómo lo solucionamos.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;I50G&quot;&gt;Apenas voy a preguntar por el paradero de Elvira, pues en la fogata, asando bombones, solo distingo la figura de su marido, cuando esta mujer hace acto de presencia, a juzgar cuando escuchamos su voz procedente de detrás de nosotros.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;X5sS&quot;&gt;—¡Sugey, querida! —dice Elvira.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;46Nj&quot;&gt;Mamá y yo nos detenemos a la mitad del camino.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;TJ0p&quot;&gt;Nos giramos hacia atrás y vemos que Elvira se acerca a nosotros con un bulto masculino que al principio no logro distinguir.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;yFko&quot;&gt;—¿De dónde, vienes, Elvira? —le pregunta mamá, sonriente.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;BZwX&quot;&gt;—Del estacionamiento general del complejo, querida, es que al final ha venido nuestro amiguito, de último momento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;JhbR&quot;&gt;La copa de los pinos ensombrecen al invitado misterioso de Elvira.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;XxCS&quot;&gt;—¿Amiguito? —duda mamá.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;U6vT&quot;&gt;—Sí, Sugey, ¿es que no adivinas a quién más invité a mi fiesta?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3tVu&quot;&gt;Y no hace falta que responda.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;l2DF&quot;&gt;Todo mi cuerpo se tambalea cuando observo un poco más y logro distinguir al bulto que acompaña a la madre de mi mejor amigo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;DzKp&quot;&gt;—¡Por Dios! —exclama mamá cuando también lo distingue.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;s7LZ&quot;&gt;El hijo de puta de Nacho aparece detrás de Elvira con una sonrisa maligna que no puede contener.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;vNHD&quot;&gt;Mamá queda petrificada, mirándolo con sorpresa, y yo siento que mi corazón se saldrá por mi boca en cualquier momento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;UTxF&quot;&gt;¿Qué mierdas está pasando aquí?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;PEw9&quot;&gt;—¡Joder!&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;Nzb8&quot;&gt;¿No se supone que este estúpido grandulón tenía que estar en casa de mi padre, donde verían la gran final nacional de futbol? ¿Entonces qué mierdas está haciendo aquí?&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;v7Xc&quot;&gt;¿Ahora resulta que Elvira, mi madre y Nacho se conocen? Miro a Elvira con odio y ella me lanza una sonrisita procaz.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;IWqd&quot;&gt;Todo esto me suena a una muy perversa encerrona. Y yo estoy asustado y con una rabia que reviento.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;l0d3&quot;&gt;—¡Ignacio! —exclama mamá, tensándose en mi brazo.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;3fR3&quot;&gt;—Buenas noches, Suge —le dice el cabrón de Nacho, acercándose a mi mamá, que todavía está sujetada de mi brazo, a quien le da dos besos en sus mejillas, con un atrevimiento que me saca chispas—. Un placer enorme saber que esta noche estás aquí y que la pasaremos increíble.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;ptrz&quot;&gt;Mi boca se seca. Mis ojos se crispan.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;a4ux&quot;&gt;Mis peores miedos se han cumplido.&lt;/p&gt;
  &lt;p id=&quot;G1dP&quot;&gt;¿Y ahora qué mierdas sucederá?&lt;/p&gt;

</content></entry><entry><id>relatoseroticosdrk:PDP50</id><link rel="alternate" type="text/html" href="https://teletype.in/@relatoseroticosdrk/PDP50?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_atom&amp;utm_campaign=relatoseroticosdrk"></link><title>Paredes de Papel 50</title><published>2026-08-16T13:51:06.079Z</published><updated>2026-08-16T13:51:06.079Z</updated><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img4.teletype.in/files/34/65/3465e720-70c2-4677-b484-770c9817164e.png"></media:thumbnail><summary type="html">&lt;img src=&quot;https://img1.teletype.in/files/03/86/03860a1a-ab2f-410b-8d01-7edb130a1e8d.jpeg&quot;&gt;Capítulo (50) Ya volvía a tenerle en pie de guerra, casi totalmente rearmado para atacarme con mayor contundencia que mi marido en su época de gloria, pero me gustaba tanto su polla, que no pude resistirme a metérmela en la boca para chuparla tranquilamente, agasajándola con todo el calor, suavidad y jugosidad de mis carrillos, lengua, paladar y labios. La humedad de mi entrepierna se hizo más patente cuando sentí cómo ese manjar terminaba de engrosarse dentro de mi cavidad oral, poniéndose duro como la porra de un policía antidisturbios, excitándome tanto, que comencé a succionar con más fuerza. — Para, golosa, que te vicias —dijo Fer, sujetándome la mandíbula y sacándome el trabuco—. Si sigues comiéndomela así, no voy a querer que...</summary><content type="html">
  &lt;figure id=&quot;5ywt&quot; class=&quot;m_original&quot;&gt;
    &lt;img src=&quot;https://img1.teletype.in/files/03/86/03860a1a-ab2f-410b-8d01-7edb130a1e8d.jpeg&quot; width=&quot;1470&quot; /&gt;
  &lt;/figure&gt;
  &lt;p id=&quot;yGdi&quot;&gt;Capítulo (50)&lt;br /&gt;Ya volvía a tenerle en pie de guerra, casi totalmente rearmado para&lt;br /&gt;atacarme con mayor contundencia que mi marido en su época de&lt;br /&gt;gloria, pero me gustaba tanto su polla, que no pude resistirme a&lt;br /&gt;metérmela en la boca para chuparla tranquilamente, agasajándola con&lt;br /&gt;todo el calor, suavidad y jugosidad de mis carrillos, lengua, paladar y&lt;br /&gt;labios.&lt;br /&gt;La humedad de mi entrepierna se hizo más patente cuando sentí cómo&lt;br /&gt;ese manjar terminaba de engrosarse dentro de mi cavidad oral,&lt;br /&gt;poniéndose duro como la porra de un policía antidisturbios,&lt;br /&gt;excitándome tanto, que comencé a succionar con más fuerza.&lt;br /&gt;— Para, golosa, que te vicias —dijo Fer, sujetándome la mandíbula y&lt;br /&gt;sacándome el trabuco—. Si sigues comiéndomela así, no voy a querer&lt;br /&gt;que pares, y tenemos pendiente acabar lo de antes… Venga, date la&lt;br /&gt;vuelta y ponte como la perrita que eres.&lt;br /&gt;— No soy una perrita —le solté con orgullo.&lt;br /&gt;— No, claro que no… Eres una leona, y como tal te pienso follar…&lt;br /&gt;«¡Dios, cómo sabe accionar siempre la tecla correcta! Que haga&lt;br /&gt;conmigo lo que quiera…»&lt;br /&gt;Fui a quitarme los tacones, pero él me detuvo.&lt;br /&gt;— Estás muy sexy con ellos. En mi opinión, te dan aún más clase —&lt;br /&gt;añadió.&lt;br /&gt;Ese comentario y el fuego de su mirada me hicieron sonreír, por lo que&lt;br /&gt;obedecí sin dudar, volviendo a ponerme a cuatro patas sobre la cama,&lt;br /&gt;ofreciéndole mi retaguardia.&lt;br /&gt;Inmediatamente, me sujetó por las caderas, y con una potencia que&lt;br /&gt;casi me hace dar con mi cara sobre el lecho, me arremetió brutalmente,&lt;br /&gt;ensartándome hasta que nuestros cuerpos restallaron con una&lt;br /&gt;profundísima penetración que hizo las delicias de mi encharcada&lt;br /&gt;vagina.&lt;br /&gt;— ¡Mmmm! —gemí mordiéndome el labio.&lt;br /&gt;Con mayor bravura que antes de mi orgasmo, Fernando comenzó a&lt;br /&gt;darme poderosas embestidas, con las que su ariete parecía querer&lt;br /&gt;reventarme por dentro, a la vez que sus pelotas golpeaban mi vulva&lt;br /&gt;como si pudieran atravesar sus inflamados labios para introducirse,&lt;br /&gt;también, en mi gruta de lujuria.&lt;br /&gt;El placer de tan salvaje arrebato era incontenible. Sentía que me&lt;br /&gt;acuchillaba con su afilada bayoneta como si quisiera matarme de&lt;br /&gt;gusto, y apenas conseguía ahogar los gritos que nacían en mi garganta&lt;br /&gt;para amortiguarlos con mi boca cerrada.&lt;br /&gt;El mástil se deslizaba por mi interior con la lúbrica facilidad de mis&lt;br /&gt;descontrolados fluidos, a la vez que mis músculos internos se&lt;br /&gt;contraían para volverme loca con el desquiciante grosor de una polla&lt;br /&gt;que cualquier mujer desearía para ella.&lt;br /&gt;Haciendo fuerza con los brazos para mantener la postura, aguantando&lt;br /&gt;los empellones, sentí cómo, perseverando en taladrarme, el macho&lt;br /&gt;masajeaba mis nalgas, acariciaba mi cintura, subía por mis arqueadas&lt;br /&gt;lumbares, y terminaba agarrando con fiereza mis colgantes pechos&lt;br /&gt;violentamente zarandeados. Los apretó apasionadamente,&lt;br /&gt;estrujándolos con cada empujón, ampliando las indescriptibles&lt;br /&gt;sensaciones que me hacían temblar, y disfrutó de su volumen y&lt;br /&gt;turgencia disparando mi goce y excitación hasta cotas ya&lt;br /&gt;insoportables.&lt;br /&gt;— Me revientas, me revientas, me revientas… —repetí entre jadeos,&lt;br /&gt;tratando de no alzar la voz&lt;br /&gt;Iba a estallar ya, parecía inevitable pero, de nuevo, el tono de llamada&lt;br /&gt;del móvil del chico llegó a mis oídos, impidiendo mi precipitación al&lt;br /&gt;vacío y manteniéndome en ese intolerable estado de preorgasmo.&lt;br /&gt;— ¡Joder! —protesté con frustración, escuchando la rockera melodía.&lt;br /&gt;El jinete detuvo la cabalgada dejándome su v3rga dentro, y cuando&lt;br /&gt;pensé que iba a tomar el aparato para acallarlo, me sorprendió&lt;br /&gt;agarrándome por los hombros para tirar de mí, clavándome en su lanza&lt;br /&gt;con más ahínco.&lt;br /&gt;— Ni caso —le oí decir entre dientes—. Quien sea, que espere, que ya&lt;br /&gt;te tengo otra vez donde quería.&lt;br /&gt;La melodía se prolongó un poco más, tal vez medio minuto, tiempo en&lt;br /&gt;el que mi amante me ensartó como si estuviera domándome, y cuando&lt;br /&gt;al fin se detuvo, sentí cómo mi hombro derecho era liberado de su&lt;br /&gt;sujeción.&lt;br /&gt;Giré la cabeza y, por el rabillo del ojo, vi cómo el informático se&lt;br /&gt;chupaba un pulgar. Lo siguiente que sentí fue la apoteosis, pues&lt;br /&gt;poniendo la mano sobre mi grupa, sin dejar de taladrarme el coño, me&lt;br /&gt;metió ese dedo por el culo con tal facilidad y gustazo para mí, que&lt;br /&gt;aullé derramándome en un desgarrador éxtasis.&lt;br /&gt;— ¡Auuuuuuu…!&lt;br /&gt;Mi convulsionante coño expulsó a presión cálidos fluidos que mojaron&lt;br /&gt;mis muslos y las sábanas, y todo mi cuerpo vibró llevándome al&lt;br /&gt;olimpo, hasta que las aguas volvieron a su cauce y mi rostro acabó&lt;br /&gt;sobre la almohada.&lt;br /&gt;Estaba recuperando el ritmo respiratorio aprovechando la breve tregua&lt;br /&gt;que me daba mi macho, quien con su enhiesta polla dentro de mí hacía&lt;br /&gt;gala de su aguante para seguir complaciéndome, cuando la melodía del&lt;br /&gt;teléfono volvió a inundar el dormitorio.&lt;br /&gt;— Joder, voy a tener que cogerlo —protestó el joven desenfundando&lt;br /&gt;su arma de mis carnes—. No te muevas, que solo será un segundo.&lt;br /&gt;— Ahora mismo no puedo ni moverme —contesté con una sonrisa de&lt;br /&gt;satisfacción, cerrando las piernas y bajando las caderas para descansar.&lt;br /&gt;— ¿Sí, mamá? —preguntó Fer al descolgar la llamada, tras tomar el&lt;br /&gt;móvil del bolsillo de su pantalón.&lt;br /&gt;Un escalofrío puso toda mi piel de gallina.&lt;br /&gt;— …&lt;br /&gt;— ¿Y eso era tan urgente como para llamarme tres veces casi&lt;br /&gt;seguidas?&lt;br /&gt;— …&lt;br /&gt;— Sí, sí que lo he oído, pero no podía contestar.&lt;br /&gt;— …&lt;br /&gt;— Porque, entre otras cosas, tenía las manos ocupadas —me lanzó un&lt;br /&gt;malicioso guiño.&lt;br /&gt;— …&lt;br /&gt;— ¿Y a ti qué más te da? Cosas mías…&lt;br /&gt;— …&lt;br /&gt;— Venga, vale… Bueno, pues si no os vais a mover de ahí, ya llamaré&lt;br /&gt;cuando vuelva. Pasadlo bien y no te preocupes por mí. Un beso.&lt;br /&gt;Cortó la llamada y tiró el móvil sobre su ropa.&lt;br /&gt;— ¿Qué pasa? —interrogué con preocupación, dispuesta a levantarme&lt;br /&gt;de inmediato.&lt;br /&gt;— Nada, solo quería decirme que me he dejado las llaves en casa. Ya&lt;br /&gt;sabes, madres… Por cierto, que me ha dicho que tienen para rato con&lt;br /&gt;tu marido, así que, ¿dónde lo habíamos dejado? —terminó&lt;br /&gt;preguntándome, hipnotizándome con el movimiento de su monumental&lt;br /&gt;monolito recubierto por mis fluidos.&lt;br /&gt;Cualquier temor que momentáneamente hubiera pasado por mi cabeza,&lt;br /&gt;quedó completamente eclipsado por semejante visión.&lt;br /&gt;Continuará…&lt;/p&gt;

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