<?xml version="1.0" encoding="utf-8" ?><rss version="2.0" xmlns:tt="http://teletype.in/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title>👽🐸 Kronos💀☠️</title><generator>teletype.in</generator><description><![CDATA[👽🐸 Kronos💀☠️]]></description><image><url>https://img1.teletype.in/files/8d/97/8d97ba73-f8f2-4c75-ae9d-c612925c02a6.png</url><title>👽🐸 Kronos💀☠️</title><link>https://teletype.in/@thekronos</link></image><link>https://teletype.in/@thekronos?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><atom:link rel="self" type="application/rss+xml" href="https://teletype.in/rss/thekronos?offset=0"></atom:link><atom:link rel="next" type="application/rss+xml" href="https://teletype.in/rss/thekronos?offset=10"></atom:link><atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" title="Teletype" href="https://teletype.in/opensearch.xml"></atom:link><pubDate>Wed, 24 Jun 2026 01:11:30 GMT</pubDate><lastBuildDate>Wed, 24 Jun 2026 01:11:30 GMT</lastBuildDate><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/0ai-AlCeMmR</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/0ai-AlCeMmR?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/0ai-AlCeMmR?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>La putita de p@p@ 1 a 6</title><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 02:04:09 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img4.teletype.in/files/bd/03/bd0339df-70e3-4011-b67f-48c2b461ae9e.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img2.teletype.in/files/95/ba/95ba794d-17f4-4a29-a311-39e598f9dd72.jpeg"></img>La putita de papa 1aal6]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="zDdK" class="m_original">
    <img src="https://img2.teletype.in/files/95/ba/95ba794d-17f4-4a29-a311-39e598f9dd72.jpeg" width="731" />
  </figure>
  <p id="P6D7">La putita de papa 1</p>
  <p id="4DZ9">Esta noche salíamos a cenar en familia a un italiano. A mí no me apetecía mucho. En plena adolescencia lo que quería realmente era salir con mis amigas, pero tenía que cumplir un castigo por malas notas y no podía escaquearme. Mis padres iban como locos intentando vestir a mis dos hermanos pequeños mientras yo me ponía guapa con la esperanza de que, después de la cena, me dejaran salir con mis amigas a la fiesta de fin de curso de mi colegio.</p>
  <p id="ySsP">—¡Andrea baja ya! ¡Que se nos hace tarde! - vociferó mi padre desde el recibidor de casa.</p>
  <p id="PlLR">—¡Ya bajo papá! – contesté terminando de perfilarme los labios, me miré al espejo que me devolvió una imagen despampanante. Enfundada en un traje de tirantes de lentejuelas negras, que, cubriéndome escasamente hasta medio muslo, me sentaba como un guante. Rematando el conjunto, unas sandalias tacón alto, de tiras, que dejaban al aire mis lindos deditos. El reflejo me arranco una sonrisa satisfecha, guiñándome el ojo. Estaba tremenda.</p>
  <p id="TaRe">—Niña, ¿no había ningún vestido más corto? - me dijo mi padre resignado mientras le daba un beso en la mejilla e ignoraba su comentario. EL olor a madera y especias de su fragancia hizo que me fijara en él.</p>
  <p id="uixA">A sus 40 años, como me insistían todas mis amigas, estaba cañón. Alto, muy alto, su ancha espalda y fuertes brazos transmitían poder y seguridad, aunque mis amigas, y sus madres, con lo que perdían el sentido, provocando más de un sonrojo y un coro de risitas tontas, era con lo que en su entrepierna marcaba cuando iba a recogerme con sus ajustadas mallas de ciclista a la puerta del colegio.</p>
  <p id="go7w">Habiéndome tenido muy joven, parecía que le costaba asimilar que su pequeña había dejado de ser una niña para empezar a transformarse en toda una mujer, con un cuerpo escandaloso y una actitud descarada, desafiante.</p>
  <p id="dbO3">El restaurante estaba a tope, pero mis padres habían reservado mesa, así que pudimos sentarnos sin problemas. Mientras mis padres intentaban que mis hermanos se sentaran correctamente comencé a observar al resto de mesas y me di cuenta de que había un hombre que no apartaba su mirada de mí. La verdad es que estaba en una edad en la que empezaba a darme cuenta del poder que me otorgaba mi cuerpo y lejos de incomodarme me dio un subidón sentirme observada por ese hombre.</p>
  <p id="Jxyh">Apenas comenzada la adolescencia, aburrida por mis compañeros varones que, comidos de espinillas, apenas tenían otro tema de conversación que no fuera el futbol, me sentía atraída por hombres mucho mayores que yo y este tendría la edad de mi padre. La seguridad en sí mismo que mostraban muchos hombres adultos destacaban sobre las inseguridades de los chavales de mi edad y eso me ponía muchísimo.</p>
  <p id="6gYv">Mis padres bastante faena tenían con mis dos hermanitos y mis miradas descaradas con ese atractivo desconocido pasaban completamente desapercibidas para ellos.</p>
  <p id="d82S">Tras un buen rato así, me dispuse a ir un paso más allá y me levanté con la excusa de buscar a algún camarero para pedirle una coca cola. Mi intención no era otra que la de acercarme a ese desconocido para insinuarme y mostrarle mis encantos.</p>
  <p id="hxoj">Él no dejaba de mirarme haciendo caso omiso de los otros dos hombres que lo acompañaban y con todo el descaro de una niña sin prejuicios le guiñé un ojo sonriéndole pícaramente mientras me contoneaba sensualmente.</p>
  <p id="Obol">Tras conseguir mi coca cola pasé por su lado rozándolo sutilmente y me fui alejando lentamente, sabiendo que su mirada estaría focalizada en mi culo y mis largas piernas. Una idea loca pasó por mi mente. Cogiendo con la mano el vuelo de mi vestido lo levanté rápidamente. No serían más de un par de segundos, pero sabía que le habría dado el tiempo suficiente para contemplar mi precioso culito y eso me había puesto a mil.</p>
  <p id="BBWV">Tras sentarme de nuevo observé como me seguía lanzando miradas, pero en esta ocasión señalando en dirección al pasillo que llevaba a los baños. Entendí perfectamente y con una sonrisa pícara le hice ver que aceptaba.</p>
  <p id="YPV0">Terminando de beber un largo trago de su copa, con total tranquilidad se levantó y comenzó a ir hacia los baños. Con el corazón a mil, me levante con la excusa de tener que ir al baño.</p>
  <p id="7rcN">Al entrar en el pasillo allí estaba él, con una tranquilidad amenazadora mientras fumaba un cigarrillo. Uno frente al otro, y comprobando que no había nadie más, cogiéndome de la mano entramos en el baño de hombres. Sin perder un segundo me llevó hasta uno de los aseos y cerró el pestillo.</p>
  <p id="FxYU">El espacio era muy reducido y podía sentir el calor que emanaba. Alto y corpulento, un poco menos que mi padre, con firmeza me sentó en el water y a partir de ese momento me quedó claro que era lo que él quería y yo, aunque temblando, también.</p>
  <p id="gIcF">Mordiéndome el labio para aplacar mis nervios no me anduve con titubeos y, queriendo aparentar una seguridad que ni de lejos tenía, comencé a desabrochar su cinturón y bajando con cuidado la cremallera metí mi mano en busca de su polla que, con su ayuda, no tardó en aparecer.</p>
  <p id="S98S">Sin proponérmelo me encontraba ante la primera polla en vivo que había visto en mi vida. No es que fuera pequeña, tal vez internet me había creado falsas expectativas, pero… Temblándome ligeramente el pulso la agarré suavemente con mi manita para sentir su calor y notar como se endurecía y palpitaba. Estaba como una moto. Tras acariciarla unos segundos aproxime mis labios.</p>
  <p id="NfwB">Manteniéndole la mirada comencé a lamerla lascivamente hasta que una de sus manos se apoyó en mi cabeza y supe que había llegado el momento de probar realmente a que sabía una polla.</p>
  <p id="oSGL">Internet me había ayudado a hacerme una idea sobre el arte de comer una polla, pero ahora tenía una de verdad ante mí y no quería cagarla. Tras un inicio de tanteo comencé a chupársela con suavidad, pero con ritmo. Mis manos se apoyaban en sus caderas y las suyas me acariciaban el pelo mientras jugaba a meter en un trozo cada vez más grande con cada ida y venida de su carne dentro de mi boca.</p>
  <p id="aWid">Durante la mamada se escuchaba a gente que entraba en los baños, pero yo estaba a lo mío, segura de que nadie podía vernos. En pleno frenesí se escucharon voces que reconocí al instante, mi padre con uno de mis hermanos ocupaba uno de los váteres contiguos al mío.</p>
  <p id="3KQE">Me quedé paralizada, había perdido todo mi aplomo. El miedo a que me pillaran me paralizó e interrumpí la mamada, pero mi desconocido amante, impaciente, me pego un tirón del pelo e introduciéndome de nuevo su polla, comenzó a follarme la boca, pero en esta ocasión era él quien marcaba el ritmo. Agarrándome de la cabeza con ambas manos y poniéndome de los nervios, el hombre comenzó a aumentar sus embestidas mientras yo estaba cada vez más segura de que me iban a pillar en cualquier momento.</p>
  <p id="aZFs">—¡Vamos Quique! termina de una puta vez que ya eres mayorcito. En cuanto acabes vamos a ver qué coño hace su hermana que no sé cuánto tiempo lleva en el baño-  La voz de mi padre tuvo el efecto de un rayo, y dando un respingo que pillo por sorpresa a mi amante, saqué de mi boca su miembro, me desembaracé de su aprieto y sin intercambiar palabra salí disparada hacia los baños femeninos.</p>
  <p id="uDhC">Colorada como un tomate y con el corazón a mil apenas atiné a meterme en un cubículo vacío cuando la voz de mi padre me llamó desde la puerta.</p>
  <p id="pqH8">—¡Andrea! ¿estás ahí? Venga niña, acaba ya con lo que estes haciendo que las pizzas están en la mesa.  </p>
  <p id="AIm5">—¡Ya voy! Ir por delante que ya voy, estoy acabando.</p>
  <p id="bo9t">Sintiendo de nuevo el silencio en el baño, me relajé y recomponiéndome atine a echarme algo de agua fría en la cara y retocarme el peinado mientras trataba de controlar mi ansiedad para evitar que mi familia sospechara nada.</p>
  <p id="MjUa">— ¿Porque has tardado tanto Andrea? - preguntó mi madre inquisitiva.</p>
  <p id="y2pC">— Me llamó una amiga y.…ya sabes – respondí queriendo terminar el tema.</p>
  <p id="nxzO">Volví a mirar hacia mi desconocido, devolviéndome la mirada con un gesto de decepción. En esto mi padre se levantó dirigiéndose decididamente hacía él. Creí morirme allí mismo. El color abandono mi cara. Era imposible que me hubiera visto ¿pero acaso había reconocido mis gemidos o visto en el aseo de hombres? Mi corazón se salía del pecho, sudaba de pánico cuando, llegando a su mesa adelantó su mano enérgicamente…</p>
  <p id="AFtT">— Hombre Fernando, ¿Qué tú por aquí? – le oí decir un segundo antes de que me diera un sincope.</p>
  <p id="0hjP">—Hombre Pedro, ¡que sorpresa! - contestó mi desconocido amante.</p>
  <p id="HzKy">—Pues mira, estoy aquí con mi familia, ven y os presento – continuo mi padre mientras cogiéndolo firmemente del brazo lo acompañaba en dirección hacia nuestra mesa, trayecto en el que creí advertir como mi padre fijaba su vista en mi mientras esbozaba una torcida sonrisa.</p>
  <p id="0X7F">—Familia os presento a Fernando mi jefe, Isabel mi mujer, aquí mis dos pequeños y mi hija Andrea.</p>
  <p id="lQNK">Yo me quedé petrificada. Mi boca todavía sentía el regusto a su polla y aquí tenía a mi padre presentándonos y a ese cabrón saludándonos. El saludo no duró mucho y agradecí que así fuera pues estaba muerta de vergüenza y miedo.</p>
  <p id="mtIf">En el camino de vuelta a casa no dejaba de pensar en lo sucedido. Se la había chupado a un desconocido casi en la cara de mi familia, y encima había resultado ser el jefe de mi padre. El temor a haber sido descubierta me tenía temblando, aunque por otro lado sentía como mi coñito me había dejado las bragas completamente mojadas.</p>
  <p id="kScb">Muerta de ganas de llegar a mi cuarto para hacerme un dedo con el que calmar mi ansiedad, sin embargo, mi padre aún no había terminado de darme sorpresas.</p>
  <p id="MDW9">—Isa cari…-comenzó a decirle a mi madre —que te parece si dejamos a Andrea en la fiesta del cole y así nos da tiempo a nosotros de acostar a los niños. En cuanto se duerman me vengo y la recojo, total, nos pilla de camino y no va a ser mucho rato.</p>
  <p id="xQwf">Aquello me pilló de sopetón, tanto que casi doy un bote en el asiento mientras mi madre se revolvía nerviosa en el suyo.</p>
  <p id="OXYh">—Pero bueno ¿tú te estas oyendo? ¡Que solo le ha faltado suspender el recreo! ¿Y ahora le vamos a dar un premio?</p>
  <p id="OMVc">Brusca respuesta ante la que mi padre, conociendo a mi madre, prefirió guardar un prudente silencio.</p>
  <p id="COpq">No habíamos sobrepasado la primera rotonda y ya se vislumbraba el edificio de mi colegio cuando mirando a mi padre y volviendo su serio rostro hacia atrás, mi madre volvió a hablar.</p>
  <p id="Uh5r">—¡Que tu padre sea un buenazo no quiere decir que yo lo sea, ni que te hayamos levantado el castigo! Mañana te quiero ver todo el día sin levantar la vista de los libros, y así hasta Septiembre ¿Entendido?</p>
  <p id="e42v">Sorprendida por el giro de los acontecimientos y deseando ver a mis amigas para contarles los acontecimientos de la noche poco me falto para, de un salto, darle un abrazo de agradecimiento a mis padres.</p>
  <p id="aEzh">Llegada a la fiesta en seguida localice a Sonia y Agatha mis inseparables amigas.</p>
  <p id="Ryrt">—¡Jo tía! ¿Pues no decías que no te dejaban venir? - Me recibieron chillando por encima de la música,</p>
  <p id="uGSz">A duras penas nos podíamos hacer entender por lo que deje el ponerlas al día para otro momento. Pese a la música, se notaba que el ambiente había decaído, los pocos chicos que no se habían ido de botellón se agolpaban más en la barra que en la pista y los profes que controlaban que no nos desmadráramos tenían cara de sueño y no hacían más que mirar al reloj, a ver si llegaba la hora de mandarnos a casa.</p>
  <p id="4gin">Visto el plan, me limite a tomar un par de copas aliñadas por lo bajini con un chorreón extra de ron y a bailar con mis amigas, sin por ello lograr apagar la calentura que arrastraba.</p>
  <p id="HMMf">Había pasado poco más de una hora cuando note que el móvil vibraba. Echándole una mirada comprobé que era un wasap de mi padre anunciándome que salía de casa y que en un rato me recogería fuera del pabellón.</p>
  <p id="cRQ3">Haciéndome oír como pude me despedí de mis amigas y salí donde a lo lejos pude ver las luces intermitentes del SUV de mi padre.</p>
  <p id="SxGi">En el camino de vuelta a casa, queriendo abstraerme y revivir lo vivido en el restaurante, me puse los auriculares, cerré los ojos y comencé a soñar despierta, fantaseando, cayendo en un agradable duermevela. Las imágenes volvían idealizadas a mi cabeza. Ahora si conseguía completar mi primera mamada y la cálida leche discurría espesa por mi garganta mientras entreabriendo mis carnosos labios adolescentes, mostraba los abundantes restos de semen que aun llenaban la boca a mi satisfecho amante.</p>
  <p id="W7de">Tan a gustito estaba que inconscientemente abrí aún más mis muslos y al dejarme deslizar sobre el mullido asiento de copiloto el vestido se me subió algo más dejando asomar la húmeda tela de mi braguita, que de mojada y pegada, era ahora una segunda piel que marcaba descaradamente mi inflamada vulva.</p>
  <p id="1DRT">Y como si mis calientes sueños se hicieran realidad sentí una mano en mi muslo... ¡pero no era la del jefe de papa!... acariciándolo suavemente mientras iba subiendo muy lentamente hasta toparse con la mojada tela que cubría mi palpitante chochito virgen.</p>
  <p id="dwUe">La evidencia de que era mi papá quien me magreaba con todo descaro me puso tensa. El debió notarlo, pero no por eso retiro su mano.</p>
  <p id="7UR7">Firme, áspera, cálida y decidida siguió su camino hasta situarse encima de mi sexo. Me estremecí... ¡Dios! el mismo que apenas hace unas horas me regañaba por lo escueto de mi vestido ¡Mi padre me estaba metiendo mano! Y ese sucio pensamiento me estaba poniendo como una perra. Queriendo hacer más intenso el contacto levante ligeramente mi cadera. Lo notó.</p>
  <p id="bmlk">Presionando con todos sus dedos sobre mi braguita, su dedo corazón marcó el cálido surco entre los inflamados labios de mi vagina, consiguiendo arrancarme un profundo gemido.</p>
  <p id="aZIH">Tras la morbosa caricia, con el índice comenzó a correr a un lado mi mojada braguita dejando totalmente expuesto mi palpitante sexo.  Sus gruesos dedos corazón e índice, abriendo mis inflamados labios mayores, comenzaron a penetrar la húmeda vagina, lenta, decididamente, hasta que topó con mi intacto himen.</p>
  <p id="wdYF">Llegados a este punto no podía disimular mi excitación ante el morboso juego que habían iniciado sus gruesos dedos. Igual tanteaba mi intima telita, que curvando sus dedos arañaba sensualmente el interior de mi húmedo sexo o abriendo dentro de mis sus fuertes dedos dilataba deliciosamente mi carne. Cachonda como una mona, todo ello provocaba que mis caderas, que se cimbreaban sin control, hubieran subido el vestido por encima de mi cintura y mis crispadas manos se aferraran al mullido asiento del automóvil. Solo mis ojitos cerrados mantenían la fantasía de mi adormecimiento.</p>
  <p id="gLjd">Mi agitada respiración subía y bajaba mis pechos que, a esas horas, duros como piedras amenazaban con rasgar la suave tela con mis erectos pezones, soñando con que su boca los hicieras suyos, que los pellizcara, retorciera fuerte, tratándome como la perra que era. Mi boca entreabierta gemía sin freno llenando con mi sensual maullido el silencio del coche, mientras los primeros hilillos de mi baba superaban las comisuras de los labios para desbordarse hacia mi barbilla.</p>
  <p id="RG0o">Los sonrosados labios de mi coño, hinchados, se abrían como una flor entre los sedosos pelillos que lo cubrían. A cada envite suyo, de mi interior exhala el cálido vaho de mi deseo. Ahora eran tres de sus gruesos dedos los que entran y salen de mi sexo chapoteando en los abundantes jugos que lo inundan.</p>
  <p id="h8XN">El cálido jugo resbala por la raja de mi culo, empapándolo todo. Siento que su mano abandona mi sexo y, ya sin recato, intento retenerla con las mías mientras un profundo gemido nace en mi garganta saliendo de mi boca como un aullido de animal herido.</p>
  <p id="yO1M">Momentáneamente venzo, sus manos vuelven a mi sexo mientras levanto mis caderas queriendo hacer más profunda su deliciosa intrusión. La victoria es corta y, firme pero inexorablemente, la retira para llevarla a mi entreabierta boca, que golosa los acoge, lame cada uno de sus mojados dedos como si fueran un falo.</p>
  <p id="dzRn">Limpia su mano, de vuelta a mi sexo, parsimoniosamente recorre el canalillo entre mis pechos provocándome sucesivas descargas que nacidas en mi hinchado sexo recorren mi cuerpo tensando la espina dorsal hasta acabar como una deliciosa explosión en la base de mi nuca.</p>
  <p id="271Y">Entreabriendo mínimamente mis cerrados ojillos apenas llego a percibir su imponente figura que, sin dejar de conducir el auto, me está llevando una morbosa montaña rusa de orgasmos.</p>
  <p id="COly">Siento su mano deslizarse por mi vientre, levanto mi cadera para acortar la distancia con mi palpitante sexo. Deteniéndose, sus fuertes dedos hacen suyo mi descapullado clítoris que, palpita como un loco, provocándome un nuevo e intenso orgasmo con el solo roce de su áspera piel. </p>
  <p id="PeTF">Mis piernas tiemblan sin control dominadas por continuos calambres, mis muslos se aprietan, mi apretado culo reclama, con el ojete palpitando, su parte, y vaciándome lo mojo todo. El pegajoso flujo inunda mi vulva, empapa su mano, chorrea por el culo hasta mojar el asiento y, en un último espasmo, caigo desecha contra el mullido asiento.</p>
  <p id="eLh7">El silencio lo llena todo, noto el coche parado, no se cuánto tiempo lleva así. Cuando por fin abro mis ojos estamos en el jardín de casa, la luz del porche me hace volver a la realidad.</p>
  <p id="biiO">Con miedo, lentamente, giro mi rostro hacia papá. En el salpicadero reposa su móvil, bajo mis ojos y la imagen del húmedo asiento, mis mojados muslos y mi expuesto sexo me muestran que nada de lo sucedido ha sido un sueño.</p>
  <p id="12tT">Roja como un tomate elevo mi vista hacia mi padre. Nada ha cambiado. Su rostro no muestra signo de arrepentimiento. Solo una ligera sonrisa ilumina su rostro. Su firme mano sigue sobre mi muslo.</p>
  <p id="RXr1">—Venga gandula, es hora de entrar en casa, no vayamos a preocupar a mama. - Un solo vistazo al salpicadero del coche me muestra que apenas han transcurrido media hora desde que me recogiera de la fiesta.</p>
  <p id="ismI">Todavía abochornada levanto mis caderas. Al intentar subir mis mojadas braguitas su mano me detiene.</p>
  <p id="qliM">—Esto es para mí.- Con firmeza, desliza la empapada tela por mis muslos, que entreabro a su paso para facilitarle el paso. Llegado a mi pantorrilla levanto mis pies para ayudarle a sacarlas. Llevándoselas a su rosto, hinchando su pecho, aspira mi intimo aroma y con una sonrisa lobuna las guarda en el bolsillo superior de su impecable chaqueta, morboso gesto que provoca un nuevo derrame de mi palpitante sexo.</p>
  <p id="A78f">Sin atreverme a mirarlo a la cara recompongo mi vestido, reajusto mis duros pechos en el escote del vestido, el roce de mis dedos me produce un dulce escalofrío, y abriendo la puerta pongo mis pies en el suelo.</p>
  <p id="ZxbJ">Papá sale con calma del coche. Ajustándose el pantalón y la chaqueta se acerca a mí y cogiéndome de la cintura me acerca a él. Siento su calor y acerco aún más mi cuerpo al suyo dejando descansar mi cabeza a la altura de su pecho.</p>
  <p id="igEI">—Venga, vamos a la cama. - Frase que erizándome todos los vellos de mi cuerpo vuelve a ponerme como una perra. Levantando la vista veo su fuerte mandíbula y el chorreo de mi sexo me obliga a apretar los muslos.</p>
  <p id="hdMU">Abierta la puerta el silencio nos envuelve. Solo la tenue luz de la lamparita del vestíbulo nos recuerda que no estamos solos. A su paso mi padre la apaga. Con calma subimos los escalones. Yo, queriéndome hacer ingrávida subo los escalones como acariciándolos mientras, a mi lado, mi padre aparenta no importarle lo más mínimo que se nos oiga.</p>
  <p id="16mG">Frente a la entreabierta puerta de mi dormitorio me susurra mordisqueándome al oído.</p>
  <p id="dhPe"> —Espérame tal como estas.</p>
  <p id="a280">Continuara…</p>
  <figure id="M5bZ" class="m_original">
    <img src="https://img3.teletype.in/files/20/79/20794768-b449-42e8-b10d-d644f46fbd6f.jpeg" width="1080" />
  </figure>
  <p id="nM9N">La putita de papá 2</p>
  <p id="SSf3">Temblándome las piernas apenas logro traspasar el umbral. De pie frente a mi cama, de espaldas a la puerta, quedo inmóvil. Espero. La luz de la farola entra por la ventana, siento un escalofrío. Sin verlo, una ligera sombra me anuncia que papá está en el umbral de la puerta. No me atrevo a volverme. La aventura con que comencé la noche apenas ocupa ahora un escondido rincón en mi memoria. Papá es el presente, lo temo, lo deseo.</p>
  <p id="Ed2x">Noto como sus pasos traspasan el umbral, el click de la puerta consigue ponerme los pezones como pitones, mis muslos se mojan, mis rodillas tiemblan. Con mis brazos pegados al costado, mi pecho sube y baja agitado. Mi cuerpo transpira, siento un goterón recorrer desde el nacimiento de mi cuello por toda mi espalda.</p>
  <p id="p131">Su calor anuncia su llegada, sus dedos acarician mis hombros y sus labios se acercan a mi cuello. Su caliente aliento eriza mi piel.</p>
  <p id="oX51">—Tu rico chochito no va a ser ahora ni nunca para el pichafloja de mi jefe. - Me susurra mientras sus labios recorren mi cuello. Mi piel se eriza, creo desfallecer. El me sostiene pegándome a su cuerpo. Contra mí siento la dureza y calor de su miembro.</p>
  <p id="lTkK">—¿De verdad creías que no me daba cuenta de tus mohines de zorrita y sus gestos de amante de telenovela? - Ahora eran sus dientes los que mordían mi hombro y sus manos me sujetan agarrando mis pechos, caricias animales que me provocan un profundo gemido. Caliente como una perra pego mi culito contra él. Se mueve y sitúa su dura carne sobre mi vestido, sobre el canalillo de mi culo que ante la presión se abre ansioso. Me cimbreo, subo y bajo levemente mi ardiente culito contra su miembro. Noto que le gusta.</p>
  <p id="dVZ2">Con sus dientes, aferrados al tirante de mi vestido, llevándolo al límite del hombro consigue bajarlo, y apartando por un instante su mano de mi pecho, consigue que quede desnudo. El fresco de la noche eriza mis aureolas, mis pezones se endurecen y crecen. Gimo.</p>
  <p id="jCnV">—¡Por favor…! - Apenas susurro.</p>
  <p id="ziZe">Su mano libre aparta la ligera tela que aun cubre mi otro pecho y desnudos los dos, sus ásperas manos se hacen dueñas de mis pezones. Un nuevo orgasmo me arrasa y nublada mi mente por el deseo me doblo contra él casi hasta caer.</p>
  <p id="1j3R">El inesperado gesto me une más a él. Sus firmes manos me sujetan una vez más agarrando mis turgentes pechos, que hinchados al extremo me duelen, quisiera que nunca dejaran de hacerlo, tanto es el placer que me proporcionan sus bruscas caricias. El vestido, subido por encima de mi cintura, deja mi firme culo al desnudo. Lo siento palpitar debajo de su pantalón, solo la tela me separa de lo que tanto ansió.</p>
  <p id="ynSa">Irguiéndome suavemente, recupero lentamente el sentido. Me giró. Mirándolo desde abajo con ojillos de cordero degollado, parece que lo viera por primera vez. Es tan guapo. Desprovisto de su chaqueta aún conserva el suave jersey cuello cisne que tanto resalta su musculatura, Su fuerte pecho, su plano vientre, sus marcados brazos. Resulta que lo que tanto buscaba siempre lo he tenido al lado. Poniéndome de puntillas pegue mi pubis al suyo.</p>
  <p id="MmdJ">Lo siento duro, enorme, caliente y las rodillas vuelven a flojearme. Me muevo sobre las puntas de mis pies como sé que le gusta, ligeramente arriba y abajo, en pequeños círculos como una danza del vientre. Siento su miembro hincharse aún más bajo su pantalón. Palpita.</p>
  <p id="lMUm">Siento sus manos sobre mis hombros desnudo. Se lo que viene y babeo de cachonda que estoy.</p>
  <p id="yN34">Voy a ponerme de rodillas cuando él me para.</p>
  <p id="sgKL">—De rodillas no. En cuclillas zorrita.</p>
  <p id="gmpF">¡Ostia puta! Su tono autoritario basta para transformar mi coño es una fuente.</p>
  <p id="PsG2">Lentamente, rozando mis labios abiertos y mis manitas por su firme cuerpo, voy acuclillándome hasta tener su bragueta a la altura de mis ojos. Se le ve prominente, largo. Boqueo como un pececito fuera del agua.</p>
  <p id="ES2M">—Sácame la polla.</p>
  <p id="n3vQ">Elevando mi vista hacia su rostro varonil, mi manita levanta la cinturilla de su jersey y comienza a abrir la hebilla de su cinturón. Mi otra manita soba el caliente bulto mientras mi baba comienza a caer sobre mis desnudos pechos.</p>
  <p id="XaV1">Desabrochado el cinturón, mi manita comenzó a liberar el metálico botón de sus jeans.</p>
  <p id="NCZV">—¿Sabes guarrilla? Hoy tú vas a sacarme de una duda que tengo.</p>
  <p id="TF5O">Valeria, la mujer de mi jefe, siempre que me come la polla como una cerda, entre atragantón y atragantón, mientras lagrimea y babea como tú ahora, siempre balbucea algo sobre lo grande que tengo la polla en comparación con la de su marido.</p>
  <p id="HynQ">Nadie parece haberle dicho que no se habla con la boca llena, jajajaja, con lo que nunca me entero si se refiere al doble o el triple de grande. Ahora tú vas a poder aclararme de que me habla esa guarra.</p>
  <p id="7vyn">¡Joder con papá! El mismo que me acurruca al acostarme, él, que me todavía me da un beso de buenas noches en la frente, y se preocupa por con quien me relaciono ¡el muy cabrón se tira a la mujer de su jefe!, ¡Dios, estaba cachonda perdida!</p>
  <p id="TQSc">En esos pensamientos andaba cuando mi manita seguía bajando la cremallera de su bragueta, con lo que el golpe que recibí en mi frente me pillo de improviso.</p>
  <p id="7Lhd">—¡Ostia puita! - Pude solo articular mientras reculaba sorprendida. Como un resorte, su polla había saltado del pantalón y me había dado un cipotazo en la frente.</p>
  <p id="YEcU">Y Dios ¡Que polla!, la madre de todas las pollas. Oscura, dura como una roca, venosa, caliente y grande ¡MUY GRANDE! Eso si era una polla dije para mi reconciliándome con internet,</p>
  <p id="3cOP">Extasiada la contemplaba, teniendo que alejarme de su entrepierna para abarcarla en toda su plenitud. Con los ojos como platos y la mandíbula descolgada miraba hipnotizada como ese pedazo de musculo animal cimbreaba frente a mis ojos como dotada de vida propia.</p>
  <p id="w7AL">—Jajajajaja, Vale zorrita, tu cara me vale como respuesta Jajajajaja. - Comento divertido mi padre ante la cara de pasmo que debía tener en ese momento.</p>
  <p id="ShJK">Como respuesta solo pude ofrecer el brillo de deseo en mis ojos y mi sonrisa bobalicona mientras trataba de abarcar ese fabuloso monstruo con mis manitas.</p>
  <p id="wizM">—Bueno zorrita, ha llegado el momento de que me demuestres si sigues siendo esa niñita que aun usa braguitas de Hello Kity o de verdad mereces convertirte en mi putita.  </p>
  <p id="6ezy">Un buen buche de saliva me recorrió raspándome la garganta, ya no había marcha atrás. Y yo solo deseaba seguir hasta el final.</p>
  <p id="RFEb">Tímidamente abrí mi boquita, sacando mi lengua cuanto pude papá depositó la pesada punta sobre ella, encamándola. Solo tenía ojos para su prepucio. Lentamente mis manitas estiraron su piel hacia abajo apareciendo su hermoso glande.</p>
  <p id="MHqf">Un enorme fresón como no había comido en mi vida apareció ante mis ojos, rojo, brillante, grande, muy grande.</p>
  <p id="mCOA">Levante mis ojos hacia papá y en sus ojos no vi una invitación, vi la orden que su putita estaba deseando obedecer. Lentamente, salivando abundantemente, con mis manitas sosteniendo su caliente miembro comencé a tragar.</p>
  <p id="Aqbn">Apenas había conseguido meter su hermoso glande en mi boca, las comisuras de mis labios ya amenazaban con rasgarse.</p>
  <p id="WryP">—Relájate zorrita, no vas a poder tragártela toda la primera vez. Aprenderás y lo harás, tu boca, tu garganta serán mías. Respira tranquila. Así, por tu naricita.</p>
  <p id="7dFA">Su voz me transmitió seguridad y, recordando lo aprendido en las clases de canto, relajé todo mi cuerpo. Mis labios, el paladar y la garganta parecieron distenderse y de un nuevo empujón logré meterme un cuarto de su tranca.</p>
  <p id="UKJo">Buscando su aprobación, eleve mis ojillos hacia él, respondiéndome con un gesto de impaciencia.</p>
  <p id="TRmx"> —¡Vamos putita! Puedes hacerlo mejor. Acaríciala con tu rica lengüita y degusta el sabor a coño de la perra de tu madre.</p>
  <p id="C4zG">Mis ojos se me salieron de las orbitas. El muy cabrón había aprovechado el tiempo de recogerme de la fiesta para follarse a mi madre y ¡me lo estaba dando a probar! ¡Papá era un puto sátiro y yo no dejaba de chorrearme como una perra!</p>
  <p id="MpUD">Con un nuevo tirón de mi cuello su polla hizo tope con mi garganta y eso que apenas había conseguido meterme poco más de la mitad de su maravilloso miembro. La momentánea pausa me permitió regustarme en el sabor de su miembro, que ahora sabía que lo era del coño de mi madre. Mi memoria gustativa apenas pudo asemejarlo a la salsa agridulce de los chinos y esta idea me arranco una sonrisa.</p>
  <p id="WQYn">Satisfecho, papá puso sus manos sobre mi cabecita.</p>
  <p id="gjL5">—Saboréalo perrita. Pronto aprenderás a identificarlas a todas por su sabor, incluso llegaras a reconocer de que humor estaba, según qué día, la putita de turno, Jajajajaja.</p>
  <p id="aGUn">Bueno guapa ahora comienza lo bueno.</p>
  <p id="89eB">Y sin más tregua comenzó a retirar su miembro de mi boca para, cuando su glande apenas volvía a rozar mis labios, volver a metérmela sin piedad, como un martillo neumático, imprimiendo un ritmo que solo el que me tuviera firmemente fijada con sus manos impedía que callera.</p>
  <p id="yVSV">Mi boca no dejaba de salivar, llenando, desbordando mis labios, babeando sobre mis desnudos pechos, sobre mis muslos, que comenzaban a resentirse de la forzada postura provocándome cada vez mayores, frecuentes, deliciosos calambres.</p>
  <p id="eKby">Los mismos calambres que tenían hipersensibilizado los músculos de mi ingle, se transmitían a mi inflamado sexo con descargas eléctricas que aumentaban mi placer.</p>
  <p id="KxDX">De vez en cuando papá detenía su martilleo manteniendo su polla taponándome al inicio de la garganta. Con sus fuertes manos resistía mis vanos intentos de retroceder, de respirar, y solo cuando mi rostro comenzaba a azularse lo retiraba para continuar con su maravilloso martilleo.</p>
  <p id="mCGP">Mis ojos hace tiempo que estaban arrasados de lágrimas, lagrimas que habían acabado con el rímel con que había adornado mis lindas pestañas y la sutil sombra de ojos de mis parpados. Lágrimas, mocos que salían a borbotones de mi naricita y babas que corrían por mi barbilla y habían transformado mi lindo rostro en una grotesca máscara. Y yo solo deseaba que se corriera en mi boca, sentir su fuerte sabor, que su espesa leche corriera por mi garganta, alimentarme con ella.</p>
  <p id="bfBH">Mis pechos, pesados e hinchados como los de una parturienta, rebotaban en cada acometida, mi hirviente sexo palpitaba fluyendo mi espeso flujo como un río, formando entre mis piernas un charco cada vez mayor.</p>
  <p id="IcCy">Solo la necesidad de mantener mi inestable equilibrio me impedía dejar de agarrar el pedazo de tronco que no lograba meter en mi boca para llevar mis manos a mi inflamado clítoris y frotarlo como una loca.</p>
  <p id="w7SY">Sustitutos de mis entretenidas manos, trataba de aliviar mi calentura rozando mis muslos. Casi vencida por el cansancio, mi culito reposaba sobre mis talones, y el rítmico golpeteo de estos con mis glúteos transmitían crecientes olas de placer que tenían a mi ojete como destino, que boqueando parecía esperar quien lo rellenara.</p>
  <p id="q8QA">En mi delirio sentí como aumentaba el ritmo y su miembro engordaba en mi boca. Elevando mis empañados ojillos hacia papá contemple su rostro crispado, sus ojos cerrados, su boca entreabierta y fui yo la que incremente el ritmo, acompasando sus acometidas a las mías, profundizando su penetración hasta casi traspasar a mi garganta.</p>
  <p id="5go8">Sentir sus crispadas manos sobre mi cabecita me anticipo lo que tanto deseaba que ocurriera. Inmovilizada por sus fuertes manos el primer trallazo de su leche me relleno la garganta, inconscientemente aflojo su presión y al recular su polla un tanto, el siguiente trallazo se estrelló en el paladar.</p>
  <p id="gCSC">Momentáneamente rehecho, volviendo a asir con fuerza mi cabecita, de un golpe de riñón papá volvió a metérmela hasta la campanilla. Un tercer trallazo que manó como un río inundó mi garganta con un gorgoteo continuo que haciéndome difícil tragar provocó que comenzara a toser violentamente, lo que hizo que su espesa leche comenzara a manar por mi naricilla.</p>
  <p id="Okis">Avergonzada, eleve suplicante mi mirada hacia papá, que serio, como única respuesta volvió a metérmela violentamente en la mi boquita.</p>
  <p id="pTxc">—Come puta, trágatela toda ostia, traga puta, zorraaaa</p>
  <p id="hl0r">Imposible de seguirle el ritmo, mi cabecita era un pelele en sus manos, su glande igual atacaba el interior de mis carrillos, que el paladar o el inicio de mi garganta en un golpeteo loco mientras sus bamboleantes huevos golpeaban el bajo de mi barbilla.</p>
  <p id="Bzw3">Mis babas y su rico semen desbordaban mi boca cayendo sobre mis desnudos pechos, cubriéndolos con la espesa mezcla.</p>
  <p id="A8ey">Sintiéndome usada, estaba como loca, desatada, mi mente iba a mil. Mis erizados pezones amenazaban con reventar, mi coño se contraía como queriendo retener un miembro que aún no había probado, y era feliz, feliz de sentir a papá, a mi hombre, mi macho descargarse en mi boca.</p>
  <p id="yJwm">—¡Córrete guarra! Traga, traga, zorraaaaa</p>
  <p id="SH4D">Jamás pensé que mi juvenil cuerpo pudiera albergar tal cantidad de líquido. El orgasmo me mordió la base de mi nuca como una fiera. Vueltos mis ojos creí morir de placer. Solo el agarrarme a su palpitante miembro me impidió caer.</p>
  <p id="2V9P">En mis manos continuaba palpitando, sus últimas descargas llenaron mi rostro, mis piernas temblonas cedieron al fin cayendo de hinojos al suelo, desbaratada, exhausta mientras los últimos estertores de mi orgasmo todavía hacían temblar mi cuerpo.</p>
  <p id="7eeM">Rendida en el suelo, apenas tuve fuerzas para abrir mis ojillos y elevar mi mirada hacia papá. Estaba imponente, ligeramente despeinado, con su erguido miembro en su mano, pajeándolo suavemente, descargaba sobre mi cuerpo los restos de su corrida. Sonreía y saber que estaba contento lleno mi magullado cuerpo de una cálida alegría.</p>
  <p id="ibNW">Sintiendo que aún no había terminado me incorporé como pude, y sustituyendo sus manos por las mías continue masturbándolo, enfrentando su glande a mi cara, sentía como, por espasmos, su leche seguía rociando mi cara. Con los ojos desorbitados de deseo acerque mi boca a su enrojecido glande comenzando a lamerlo en pasadas largas, de la punta hasta los huevos y de vuelta al glande, rebañando cualquier resto de semen que lo cubriera.</p>
  <p id="Yl1C">—Así putita, déjalo reluciente. Esa es la primera regla que has a aprender “quien ensucia limpia”- susurró papá mientras sus dedos se entremetían en mi desecha melena.</p>
  <p id="1Oen">Una de mis manitas hizo suyo uno de sus hermosos huevos de toro. Cálido y pesado, volvía a estar lleno para una nueva faena. Admirada volví mi sucia carita hacia él sonriéndole. Abriendo mi boquita cuanto pude metí el otro huevo en mi boca. Lo lamí, chupé, sorbí destilando el fuerte sabor que desprendía, ese era de él, sin contaminar por el chocho de mamá.</p>
  <p id="P2F2">Con mis mejillas, labios y manos acariciaba su miembro que hacía rato había recuperado su dureza inicial. Una necesidad imperiosa me impedía separarme de él, cual síndrome de abstinencia, su polla era mi droga.</p>
  <p id="pTmG">En un movimiento inesperado su mano se hizo con mi sexo y ello basto para que de mi garganta naciera un rugido animal que él sofocó con su fuerte mano, mientras mi cuerpo convulsionaba sin ser capaz de emanar flujo alguno, tan seca había quedado tras nuestra incestuosa aventura.</p>
  <p id="1ldb">Acuclillándose a mi lado, sonreí al ver como su polla descansaba deslizándose en el frio suelo. La tenía tan cerca, era tan apetitosa que aun intente acercar mi boquita a ese monstruo que tanta felicidad me estaba proporcionando.</p>
  <p id="32IY">Cariñosamente, su fuerte mano acaricio mi mejilla con su reverso.</p>
  <p id="swR8">—Te has portado bien putita. Ahora toca descansar.</p>
  <p id="A4JW">No le pasó desapercibido el pequeño gesto de decepción que dibujó mi rostro. Desde el inicio de la noche era su miembro lo que había deseado que llenara mi sexo.</p>
  <p id="qTxC">—Tendrás tu premio zorrita, te lo has ganado, pero cuando puedas mantenerme el ritmo. Ahora, si todavía quieres ver como folla un hombre, dejare abierta la puerta de mi dormitorio.</p>
  <p id="SnbX">Cogiéndome por mis axilas me elevo como si fuera una pluma hasta sentarme en el borde de mi cama. Posando sus fuertes manos en mis mejillas aproximando sus labios a mi boca nos fundimos en un tórrido morreo. Su lengua entrelazada con la mía me penetraba hasta raspar mi paladar, tocar mi campanilla, tironeando de mi húmedo musculo amenazando con arrancármelo.</p>
  <p id="zRm7">Sus dientes mordían mis labios, estirándolos, lamiéndolos, saboreándolos, compartiendo nuestra saliva. Extasiada, deshecha, me entregue a él, hasta que, de igual modo que empezó, rompió el beso.</p>
  <p id="g001">—No sé porque, pero estoy seguro de que no echaras de menos al pichafloja de mi jefe.</p>
  <p id="E9wz">Dejándome ahí, sin más palabras, viendo su imponente figura recortarse contra el marco de la puerta supe que tenía un nuevo propósito en mi vida. Ser la putita de papá.</p>
  <p id="Zp5V">Continuara…</p>
  <figure id="Y12l" class="m_original">
    <img src="https://img3.teletype.in/files/25/55/2555b4dd-12ba-4ba5-a9af-5ebf4ea67276.jpeg" width="758" />
  </figure>
  <p id="BF7I"> La putita de papá 3</p>
  <p id="MMq6">Sentada en mi cama, todavía con la mirada fija en el marco de la puerta, como esperando que papá volviera, basto un instante para darme cuenta de lo desecha que estaba.</p>
  <p id="nUen">Me dolían todos los músculos, pero lo peor era la deshidratación. La boca seca como un corcho era el menor de sus síntomas, mis piernas temblonas, recorridas por micro calambres, mi piel sin textura y las paredes de mi vagina pegadas entre sí anunciaban la cantidad de líquido que había perdido.</p>
  <p id="XiAP">Sacando fuerzas de flaqueza comencé a levantarme apoyándome en los muebles de mi cuarto y casi a rastras llegué al aseo del rellano. Como el ganado ante la proximidad de la fuente me arrastre hasta el grifo del lavabo y amorrándome comencé a tragar como si no hubiera un mañana.</p>
  <p id="1hqt">Jamás pensé que fuera capaz de tragar tal cantidad de líquido, pero poco a poco mi cuerpo recuperó las fuerzas.</p>
  <p id="KEUn">Ahita. Dejándome caer contra la puerta, comencé a recuperar el resuello y apoyándome en el lavabo logré levantarme.</p>
  <p id="wv4X">Vuelta hacia el espejo, el cristal me devolvió una imagen grotesca. Con el arrugado vestido hecho un gurruño alrededor de mi cintura, mi vulva, mis pechos aparecían inflamados, pringados.</p>
  <p id="iGsr">En un primer momento ni siquiera reconocí la imagen que me devolvía el espejo. Cubierta de babas, semen y restos de fujo, con el rímel corrido, mi imagen era la de una máscara de geisha derretida.</p>
  <p id="buRl">Aun así, el recuerdo de lo vivido aquella noche me hizo esbozar una picara sonrisa.</p>
  <p id="JSHf">Recuperada, comencé a recoger el semen de la cara. Llevada por un morboso impulso lleve los pringados dedos a mi boca. Relamiéndolos, metiéndolos hasta los nudillos no deje de chuparlos hasta dejarlos limpios. Satisfecha, comencé a lavarme la cara.  Con el color retornado a mi cara, volví a reconocerme como la desvergonzada adolescente que había comenzado su tórrida aventura aquella tarde.  Un familiar calorcillo volvió a mi entrepierna al rememorar lo vivido con papá.</p>
  <p id="PAXm">En el silencio de la casa, un profundo gemido me saco de mi ensimismamiento. Saliendo del aseo me dirigí sigilosa hacia el cuarto de mis padres. Papá había cumplido y la puerta de su cuarto aparecía abierta del todo. La luz indirecta de su baño iluminaba levemente el dormitorio.</p>
  <p id="rwTT">Un nuevo gemido acompañado del renqueante sonido del somier rompió de nuevo el silencio.</p>
  <p id="PMve">—Siiii, Ufffff Diossss la tienes tan dura, follameee</p>
  <p id="zLNt">Subida a la cama, de rodilla, sentada su culazo reposando sobre sus piececitos mama estaba de cara a la puerta.  Con su cortita camiseta de dormir por encina de su ombligo, Papá, pegado a su espalda, magreaba sus perfectos pechos.</p>
  <p id="gcac">—Tócate el coñito, tócate para mí, zorra.</p>
  <p id="slp8">Las manitas de mamá, dejándose caer hacia su entrepierna, llegó encima de su tanga, Apartándola a un lado, metió el dedo índice en su húmeda rajita.</p>
  <p id="5kb8">—Aggggghhhhh</p>
  <p id="0iUr">—Así guarra. Susurraba papá mientras, comiéndole el cuello, retorcía sus erectos pezones.</p>
  <p id="QTRG">Totalmente lanzada, me atreví a asomar algo más mi cara para no perderme detalle, dándome cuenta de que los ojos de mamá estaban cubiertos por un pañuelo.</p>
  <p id="l0iz">Habiéndome visto, un gesto de papá me invito a disfrutar del espectáculo.</p>
  <p id="IIqO">— Quítate la camiseta puta, metete los dedos en tu boquita de guarra</p>
  <p id="DRdX">Joder cuando lo hizo, ver esas tetas, las fuertes manos de papá sobándolas me provocó tal calentón que como un autómata mis manos se posaran sobre mi sexo. Estaba que me derretía.  </p>
  <p id="A7uK">—Metete el dedo en el culo.</p>
  <p id="6rf5">Mamá obedecía sin dudar con cara de absoluto vicio. Sus dedos penetraban a la vez su coño y su culo. Sus labios boqueaban como un pececito fuera del agua, babeando de gusto. Se estaba haciendo un dedo de campeonato.</p>
  <p id="zfKa">Mi manita chapoteaba en mi coño.</p>
  <p id="3gQe">Papá sobaba sus tetazas, la morreaba bien guarro. Su lengua penetraba su boca como una polla. Cogiéndola del cuello lo vi apretar… como haciéndole saber quién era su macho.</p>
  <p id="XCU0">Yo me moría por ser ella. Por estar en sus manos, por obedecer lo que me mandara.</p>
  <p id="ATya">Ordenándole que se corriera, mamá cerró los ojos, su manita se escarbaba el coñito a velocidad supersónica y se corrió. Con los dedos de papa llenando su boca. En silencio total, temblando de pies a cabeza, apretando los labios entorno sus dedos, ahogando sus gemidos para no despertar a sus niñitos. Como una madre entregada.</p>
  <p id="OU9C">Girándola, papá hizo que se la mamara. Papá se situó a su costado para sobarle las tetas mientras mamá le comía la polla… como se la chupaba, como una ternera sus hinchados labios parecían sorberla, quererla exprimir, comiéndole los huevos como una gatita con mimo, sus manitas seguían martirizando su palpitante coño. Totalmente fundida.</p>
  <p id="AhuF">Con las manos temblando mis manos se repartían ente mis pechos y mi coño. Transpirando, mi pecho agitado, mis ojos no perdían detalle de la morbosa escena.</p>
  <p id="j6LO">Poniéndola a cuatro patas, frente a mí, papá presionándola entre los omoplatos hizo que su cara reposara sobre el colchón. Su culazo lucía rotundo.</p>
  <p id="XZB4">Plaaaassss! Plaasssss!</p>
  <p id="liv6">—¿Es esto lo que quieres guarra?</p>
  <p id="OpVv">—Siii, Siiiiiiii, dame, dame duro cabrón, dame ese pedazo de polla que cargas -gemía</p>
  <p id="Inzs">Plaassss! Plaasssss! Los azotes resonaban secos, sus nalgas se enrojecían por momentos. Papá me saco la lengua, su húmeda lengua me dirigía gestos obscenos. Me sentía morir.</p>
  <p id="YpMr">—Calla guarra – Y metiéndole un trapo negro en la boca acallo sus gemidos.</p>
  <p id="Dexr">—Saboréala. Saborea esta braga que no es tuya ¿adivinas de cual de mis putas es? Siempre has tenido buen tino para distinguirlas.</p>
  <p id="RnXw">Mamá mugía como una hembra desesperada de polla. Yo, al caer en que esas braguitas eran las mías, ahogando mi grito con la mano, cayendo al suelo con las piernas temblonas, me corrí como una cerda.</p>
  <p id="BQvX">—Mueve el culito guarra. Mueve ese culazo tuyo para mí. Pídeme que te lo parta…</p>
  <p id="Et27">Y mamá movía ese culazo que se gasta, lo cimbreaba, lo empujaba contra la polla de papá. Reclamando lo que creía suyo, gemía, farfullaba, y aunque no se entendía nada, yo sabía que le estaba suplicando a papá que la follara.</p>
  <p id="XBXq">Desde el suelo vi como el cabrón de papá se resistía a darle lo que mamá suplicaba. Restregándole su pedazo de polla por toda su raja, pasándola ente las calientes nalgas, papá no dejaba de martirizarla mientras ella se retorcía de puro deseo. Podía ver como sus flujos mojaban su polla, como brillaba, húmeda, de tan caliente u ligero vaho la rodeaba. Mi boca entreabierta era un mar de babas.</p>
  <p id="El5w">Con su dedo papá me llamo a su lado. Arrastrándome hasta la cama, procurando no hacer ruido, levantándome sobre mis rodillas, llegue a su altura. Y entonces papá, girándose metió su caliente polla en mi boca. Un trallazo me recorrió. Mis flujos se derramaban por mis muslos. Queriendo ser mejor que ella, que me prefiriera a mí, abrí la boca cuanto pude y sin ayudarme con las manos, metí su polla en mi boca hasta hacer tope con mi garganta. Mi lengua ensalivaba su miembro.</p>
  <p id="HcB3">Lo mire interrogante, su sonrisa satisfecha y su mano sobre mi cabecita fueron la mejor respuesta.</p>
  <p id="jDLw">Mamá seguía retorciéndose, intentando hacerse oír. Arrasada  de  lágrimas, suplicaba polla.</p>
  <p id="PsQ5">Y papá sin darse prisa, afirmándose firmemente en sus caderas, apunto su enrojecido glande a la puerta de su palpitante ojete.</p>
  <p id="w3AB">Me pareció oír como mi madre, aliviada, suspiraba profundamente anticipando el final de su martirio.</p>
  <p id="gXhR">Sin aviso, de un fuerte golpe de riñones, papá se la metió. No fue suficiente uno, fueron necesarios tres empellones para que su pubis hiciera tope con el culazo de mamá.</p>
  <p id="qTdh">A esas alturas ella ya había escupido mi tanga de su boca y gemía, lloraba, feliz, llena, berreaba de gusto. Como una buena guarra.</p>
  <p id="dsqT">Y entonces papá comenzó a bombear, fuerte, seco, rítmicamente. Lento al principio, más rápido después. Con sus empellones papá hacía que la cama crujiera, que mamá levantara las rodillas del colchón, que sus babas mojaran las sábanas.</p>
  <p id="VpyP">Plaassss! Plaasssss! Sus manos volvían a azotar su culazo.</p>
  <p id="Mimx">El bamboleo de los gordos huevos de papá golpeando rítmicamente el chorreante coño de mamá me tenía hipnotizada.</p>
  <p id="wdcy">Mis manitas iban de mi sexo a mi boca. Cada golpe de pelvis lo sentía en mi coño, lo deseaba en mi culo. Los celos me devoraban. Quería ser ella. Ser yo a quien abriera mis carnes. Apenas había probado su polla en mi boca, la ansiaba en mi mojado culo y palpitante ojete.</p>
  <p id="s37r">Papá la follaba a cuatro patas y seguía azotando sus erguidas nalgas.</p>
  <p id="N55O">Echándose sobre su espalda papá le susurro al oído.</p>
  <p id="KD6L">—La muy guarra que me he follado antes de recoger a la niña chillaba como una cerda…como tú.</p>
  <p id="yS68">Alargando su mano papá recogió mis babeadas braguitas arrojándolas fuera del dormitorio.</p>
  <p id="vTrM">Echándola de costado, sin sacarle la polla del culo continúo enculándola, morreándola suciamente. Mamá le buscaba la boca como una sedienta en el desierto. Su polla entraba y salía de su culo. Sus lenguas jugaban ansiosas y con una mano le apretaba los melones, le metía dos dedos en el coño…sin dejar de besarla, haciéndole correr de nuevo, sin dejarla respirar…comiéndole los morros.</p>
  <p id="tDWf">Apoyada contra la pared contemplaba la tórrida escena mientras mis dedos entraban y salían de mi sexo.</p>
  <p id="porT">Sentándose contra el cabecero de la cama papá la hizo arrodillar entre sus piernas, volviendo a comerle la pringosa polla. Otra vez todo el repertorio…le comió las pelotas…le repasó los huevos con la lengüecita…los estaba dejando relucientes.</p>
  <p id="Rgwo">Se pasaba la polla por la carita, por los labios como posesa…echándole todo adentro…toda…todita la leche, que se tragó de un bocado.</p>
  <p id="kgT5">Cuando ya se había corrido…mamá seguía con su polla… Aun habiendo perdido parte de su dureza mamá seguía con su polla en la boca y se masturbaba…se pajeaba la muy zorra, nunca había visto algo así… se destrozaba el clítoris con su polla en su boca…hasta que se corrió…. Tenía una cara… parecía a punto de llorar y con la boquita deformada por su polla…Jadeaba, su respiración buscaba recuperar su ritmo normal.</p>
  <p id="fMdd">Silenciosamente, reptando, salí del dormitorio dejando un rastro de flujo en el suelo. Fuera de la habitación recogí mis braguitas, estrujadas entre mis deditos sentí fluir la pegajosa mezcla de sus babas y mi flujo. Lamí las gotitas que resbalaban entre mis dedos.</p>
  <p id="wB0x">Llegada a mi cama me deje caer sobre el colchón.</p>
  <p id="0WPp">Mis manos volvieron a mi sexo mientras masticaba mis mojadas braguitas y como una creciente ola el orgasmo llegó a mi cuerpo mientras suspiraba “Papaaaa…”</p>
  <p id="2ela">Continuara…</p>
  <p id="27D3">La putita de papá 4</p>
  <p id="lJZU">Rendida por el trajín que había disfrutado en apenas unas horas, Adrea cayó rendida al sueño.</p>
  <p id="GcgJ">La vibración que sentía cerca de su cara le pareció una parte más de un extraño sueño, pero la insistencia termino por sacar de su sopor a la aturdida jovencita.</p>
  <p id="dsHM">Abriendo un ojo la luz le cegó y volvió a cerrarlo. Era sábado, podía dormir cuanto quisiera. La molesta vibración comenzó de nuevo. Sobresaltada Andrea abrió los ojos para encontrase que era su móvil el que vibraba.</p>
  <p id="Oo2g">Intrigada, desbloqueo la pantalla para comprobar que era su padre quien la llamaba. De un salto se incorporó en la cama.</p>
  <p id="x4Tz">—¿Si? Contestó en un susurro la sorprendida niña</p>
  <p id="hBtD">—Entérate bien zorra, que sea la última vez que no contestas a la primera. Salta de una vez de la cama y vente a mi cuarto cagando leches. Interrumpiendo bruscamente la comunicación.</p>
  <p id="Ljeo">Como impulsada por un resorte, Adrea echo pie al suelo y cogiendo al vuelo una ligera camiseta que usaba como pijama salió corriendo hacia el dormitorio de sus padres.</p>
  <p id="yv5P">Llegada a la carrera, la adolescente echo el freno en previsión de que pudiera encontrase. En particular por el temor a encontrase de cara con su madre.</p>
  <p id="WjIo">Con precaución asomo su cabecita por la puerta entreabierta para encontrarse con su padre tal como lo dejara la noche anterior. Sentado contra el cabecero de la cama, con el fuerte torso desnudo, permanecía cubierto de cintura para abajo por la arrugada sabana.</p>
  <p id="CrNS">—Pasa ostia, tu madre puede volver en cualquier momento- le dijo secamente su padre mientras retiraba la sabana de un golpe. </p>
  <p id="TOYB">Andrea abrió los ojos como platos. Ante sus ojos el tremendo miembro de su padre se mostraba hinchado, erecto, descapullado, con una brillante gotita empezando a deslizarse por su rojo glande.</p>
  <p id="WPiv">—Solo te lo voy a decir una vez. A partir de hoy cada día te levantas y te vienes para el cuarto, compruebas que mamá no está a la vista y te sirves tu ración de palote relleno. No querrás que baje todos los días con este empalme. O eso o tendré que dárselo a tu madre. Jajajaja.</p>
  <p id="3FxN">Con la boca hecha agua me lance sobre la cama como quien se tira a la piscina y agarrando con mis manitas el duro palote de papá no paso un segundo a que lo tuviera en mi boquita.</p>
  <p id="jz6d">Levantándome sobre mis codos inicie una jugosa y profunda mamada sin ayudarme con las manos. Mientras papá, con una sonrisa satisfecha, se arrellanó y poniendo sus manos detrás de su cabeza se dispuso a disfrutar del espectáculo.</p>
  <p id="dRNU">—Así guarrilla, traga como la cerda que eres. Ummmm que boquita gasta mi niñita. Con un gesto me indico que me acercara y sin interrumpir mi mamada me fui girando para acercarle mi culito.</p>
  <p id="VApl">—¿Notas el sabor a culo de tu madre? . - El solo recuerdo de la tremenda follada de culo que recibió mi madre y el saber que era su agridulce sabor el que tenía en mi boca bastó para ponerme como una perra.</p>
  <p id="m6rC">Ya a su alcance, su dedo corazón comenzó a recorrer de arriba abajo mi húmeda rajita provocándome un sinfín de deliciosos escalofríos.</p>
  <p id="R0dB">—Vamos guarra, no tenemos todo el día. - Me recordó</p>
  <p id="Zack">Acelerando mi ritmo, su gruesa polla se deslizaba en mi mojada boca mientras mis babas comenzaban a gotear sobre sus hinchados huevos. Sabiendo que en cualquier momento podía aparecer mi madre, estimule con mi manita sus huevos de toro.</p>
  <p id="Wqq3">Intentaba concentrarme, pero el delicioso dedo que me estaba proporcionando, pellizcando mi descapullado clítoris, o introduciendo sus gruesos dedos en mi palpitante sexo, me hacía olvidarme de mi tarea, cosa que provocó que papá nalgueara mi duro culito.</p>
  <p id="4Sho">Plaassss! Plaasssss!</p>
  <p id="gP4I">—Venga guarra, a lo tuyo. - Me recordó mientras su mano, haciendo una cola con mi melenita, imprimía un fuerte ritmo a mi mamada.</p>
  <p id="QAG2">Con los mocos saliendo a borbotones por mi naricita, mis babas derramándose, mi boquita inundada por ese delicioso trozo de carne, yo estaba en la gloria y solo ansiaba el momento en que papá descargara su preciosa carga en mi garganta.</p>
  <p id="BQmh">El sentir como su miembro de hinchaba aún más, como palpitaba y papá presionaba mi cabecita hacia su pubis me hizo saber que el glorioso momento estaba cerca. Papá paró de bajar y subir mi cabecita sobre su miembro. Lo miré y vi como entrecerraba sus bonitos ojos. Cada día me parecía más guapo. Sonreí y relajé mi garganta.</p>
  <p id="G7d4">La descarga llegó como una cascada, a un primer chorro que lleno mi boca siguió un verdadero caudal que me afane en tragar y tragar, sin saborearlo, sintiendo su espesa leche recorrer mi garganta hasta el estómago. Buffff, creía que sería imposible tragar tal cantidad, sentía mi barriguita llena. Un último espasmo provocó que parte de su corrida saliera por mi naricilla.</p>
  <p id="TnAA">Estaba relamiendo el pringoso miembro de papá, babeando al verlo todavía erecto, duro como una roca, cuando el ruido de la puerta de casa me provocó un respingo y temiendo ser pillada por mamá inicie mi huida.</p>
  <p id="Duy3">Un fuerte tirón de pelos me paro en seco.</p>
  <p id="udBT">—De aquí no te vas hasta que termines tu faena. Así no remolonearas mañana.</p>
  <p id="shcQ">Entre divertida y atacada de los nervios mi lengua parecía un torbellino y cuando creía que había completado mi tarea papá volvía a retenerme, señalándome algún grumo que se me había quedado atrás.</p>
  <p id="koR5">El ruido de pasos empezó a oírse en la escalera. El corazón amenazaba con salirme del pecho. Aterrorizada mire a papá, que con una sonrisa dejo por fin que me fuera.</p>
  <p id="dwOV">Apenas había llegado al cuarto con la boca aun rezumando la calentita leche de papá cuando oí la voz de mamá.</p>
  <p id="qRAR">—Ummm, ¿mi machote esta aun remoloneando en su camita? Guauuuu, Mi macho está muy recuperado ¿No te basto con la zorrita que te follaste ayer y con la enculada que me diste? Uyyyy Jijijiji, shiiii, loco, loco jijijiji, déjame…ohhhhh siiii ostia, con este pollón tengo que perdonarte todo…uuummmm.</p>
  <p id="oT6c">¡Ostia! mi madre era una cornuda consentidora y satisfecha. Alucinaba. Comenzando a escuchar el inconfundible sonido del colchón, en mi desecha cama comencé a darme un delicioso dedo recordando el cuerpazo de papá.</p>
  <p id="0VUR">Pasado un buen rato y tras adecentarme un poco, vestida solo con una corta camiseta que dejaba a la vista el nacimiento de mi culito con idea de alegrarle la vista a mi padre, bajé a la cocina donde encontré a mamá dando de desayunar a los gemelos. Ni rastro de mi padre.</p>
  <p id="gllm">—¿Y papá? – pregunté con un toque de ansiedad en mi voz</p>
  <p id="CRpB">—Tu padre ha salido con la bici, no volverá hasta media mañana. No sé qué le ve a eso de la bici, pero bueno a él le gusta. - Contesto distraída, pero con un inconfundible brillo de alegría en los ojos.</p>
  <p id="dn0F">—Desayuna, arregla tu cuarto que está hecho una leonera. Cuando acabes te pones a estudiar y ni se te ocurra levantar los ojos del libro. Y olvídate del móvil. – Me reprochó con un toque de irritación – Yo voy a bajar con tus hermanos a la piscina, cuando acabes te bajas y me ayudas.</p>
  <p id="nV25">—Oki.- respondí bufando por lo bajo.</p>
  <p id="zlBL">Bufff, la mañana pasaba lenta como un caracol. Abiertos los libros sobre la mesa, hacia más de media hora que no pasaba ni una hoja. Girando el lápiz entre los dedos, la vista se me iba continuamente de la piscina de la urbanización donde veía a mamá hablando con las vecinas, mientras de reojo miraba el móvil, leyendo envidiosa en Instagram los reels e historias de mis amigas.</p>
  <p id="nNwL">Planchada por el aburrimiento, no dejaba de mordisquear el lápiz mientras mi menta divagaba sin rumbo. De pronto una sonrisa ilumino mi rostro y comprobando que mamá estaba entretenida con los peques decidí darme un merecido descanso.</p>
  <p id="JVeX">Frente a mi revuelto armario decidí espantar el aburrimiento probándome los bikinis del año anterior para ver si alguno me podría servir. La verdad es que mirándome al espejo con el que, hasta entonces, había sido mi bikini favorito podía darme cuenta de lo mucho que mi cuerpo había cambiado en tan solo un año. Era un bikini de dos piezas amarillo muy bonito pero que, a duras penas, era capaz de cubrir mis tetas y mi culo.</p>
  <p id="Ysi1">Cumplido un año más, aún conservaba mi cara aniñada de labios gruesos y mirada traviesa pero mi cuerpo ya era el de toda una mujer, con unos buenos pechos coronados con unos pezones que atravesaban la fina tela del bikini y unas marcadas caderas que resaltaban un culito respingón por donde se perdía la braguita sin remedio convirtiéndose en poco menos que un tanga. Estaba claro que necesitaría renovar mis trajes de baño si quería escaparme algún rato a la piscina o a la playa porque usar eso incrementaba demasiado las probabilidades de acabar siendo violada.</p>
  <p id="e0yV">Mientras me probaba un segundo bikini rosa tuve la sensación de que alguien me observaba. Al creerme sola en casa, la puerta de mi habitación estaba abierta y al fijarme, el espejo me devolvió la imagen de mi padre que sin inmutarse disfrutaba sonriente del espectáculo de estriptís.</p>
  <p id="tMHb">Dispuesta a alegrarle la vista y otras cosas, mordiendo mi carnoso labio inferior, me calcé unas lindas sandalias de plataforma que hacían mis piernas más largas y levantaban mi culito. Con esas prendas tenía pinta de golfa de polígono que tiraba para atrás.  </p>
  <p id="0wuA">Una vez calzada y sin volver la vista continue con el morboso espectáculo. Igual que el otro el bikini, este, rosa chicle, cubría una ridícula parte de mis tetas y marcaba de manera clamorosa mi vulva, dejando entrever parte de mis labios vaginales por los laterales, la verdad es que con este parecía un putón...</p>
  <p id="Q5L6">Chorreando, anticipando el momento, quise darle un toque mas guarro a un y cogiendo un chicle comencé a mascarlo hasta conseguir una buena pompa. Sabia que con esa pinta de nena cachonda mi papá debía estar reventando de ganas de follar a su nena.</p>
  <p id="3pzC">Caliente, comencé a cimbrear mi insinuante cuerpo haciendo posturitas delante del espejo, acariciando mis curvas con mis pintadas uñitas. Sacando mi culito, sentía sin verlo que papá me estaba comiendo con sus ojos. Dispuesta a subir la apuesta, llevando mis manitas a mis turgentes pechos, comencé a acariciar mis duros pechos, que sentía llenos, pesados. Sacando de la escueta tela mis erizados pezones comencé a retorcerlos, a estirarlos, entreabriendo mi jugosa boquita, sacando mi húmeda lengua entre mis blancos dientes, mascando escandalosamente el chicle, mientras sensualmente gemía como una gatita caliente.</p>
  <p id="Jt5q">Al oír sus pasos supe que había ganado.</p>
  <p id="wiQi">Sin necesidad de volverme sentí su presencia, su calor.</p>
  <p id="dxlo">La excitación erizo los vellos de mi cuerpo. Una corriente eléctrica me tenía en una deliciosa tensión.</p>
  <p id="Et2v">Sentir sus fuertes manos en mi cintura hizo que humedeciera mi sexo y mis rodillas temblaran.</p>
  <p id="81wu">Plassss! Una fuerte nalgada sacudió mi culito.</p>
  <p id="2kUV">—Vaya culazo que gastas guarra. Es un sueño tener una putita como tú en casa- Susurro, mordisqueando mi cuello mientras sus dedos recorrían de mis caderas al nacimiento de mis pechos.</p>
  <p id="DpHb">Solo oírlo susurrar me puso a mil.</p>
  <p id="xJez">Echando mi culito hacia atrás, creí derretirme de gusto cuando mis nalgas sintieron su duro miembro sobre mi piel. Cogiendo sus fuertes manos las posé sobre mis turgentes pechos.</p>
  <p id="0cxn">Sus dedos sustituyeron los míos, pellizcando, estirando, retorciendo mis erectos pezones. Un profundo gemido salió de mi boca.</p>
  <p id="X95l">—¡Ostia puta! ¡Papá!¡me tienes tan perra!</p>
  <p id="T4Y9">Sus dedos índice y corazón comenzaron a acariciar mis mojados labios, entreabriendo mi boquita, punteándolos con mi lengua, les invite a penetrar en ella. Penetrándome, lenta, pero inexorablemente comencé a comerlos hasta los nudillos. Los chupaba golosa mientras mi culito cimbreaba sobre su dura entrepierna. Papá magreaba, estrujaba mis pechos.</p>
  <p id="a2jr">Girándome lentamente, le mire con cara de vicio. Vi fuego en sus ojos, sus manos se crisparon en mi culito. El fuego que me consumía me hacía traspirar, sentía mi coño abrirse y cerrase, inflamar mis labios vaginales y comenzar a chorrear como una cerda.</p>
  <p id="uqql">Poniéndome de puntillas eleve mis brazos cerrándolos entorno a su fuerte cuello. De un grácil saltito me encarame a él. Abrazándolo con mis piernas, mi hinchada vulva cayo sobre su duro miembro. Su delicioso calor me abrasaba, eche mi cabecita para atrás y exhale un profundo gemido. Papá me sostenía agarrándome, magreándome mi firme culito.</p>
  <p id="H0GD">Sensualmente comencé a rozar todo mi cuerpo contra él. Podía sentir como mis erectos pezones arañaban su pecho, como mi vulva recorría a lo largo su palpitante miembro, a cada centímetro me sentía morir.</p>
  <p id="fWs3">Su boca comenzó a morder la mía, mi boca se abrió, entregándome, dejándome poseer por su larga y húmeda lengua que tomó posesión de la mía. No hubo un rincón de mi boca que no explorara, superando mi campanilla parecía querer llegar a mi garganta.  Estaba cachonda, me derretía entre sus brazos, mi cuerpo se adhería al suyo.</p>
  <p id="7gn4">Desde donde estábamos veíamos la piscina de la urbanización.</p>
  <p id="21RN"> —¿Mi sucio papí va a desvirgar a su puta niñita a la vista de mami y sus hermanitos? - Susurre morbosamente mientras le mordisqueaba el lóbulo de su oreja. Quería ponerlo hirviendo, sacar su instinto animal, que lo dominara. No podía dejar que se echara atrás.</p>
  <p id="KdPW">La forma en que me llevo contra la pared, como ciño mi cuerpo con el suyo, como echo para delante su prominente pubis contra mi húmeda rajita me confirmo que había vencido, que no habría marcha atrás, que papá haría de su pequeña, su putita.</p>
  <p id="5h3L">Sus carnosos labios, sus afilados dientes saboreaban mi cuello, sus empellones y restregones contra mi vulva amenazaban con hacerme correr sin haberme penetrado. La ostia fue cuando su dedo corazón, sin previo aviso profano mi culito. Creí morir, me corrí como una perra, agitándome, gritando, como una cerda.</p>
  <p id="C27m">Despacio, en volandas, papá me llevo hasta la cama y dejándome caer de espaldas pude al fin contemplarlo en plenitud.</p>
  <p id="8hlZ">Su rostro, desencajado por el deseo, mostraba signos de nuestra reciente batalla. Sus labios inflamados, su rostro recorrido por nuestras babas, sus ojos dilatados le daban una apariencia animal.</p>
  <p id="29vW">Simulando un miedo que no sentía, recule levemente como un animalillo asustadizo, como queriendo escapar. El vicio en mis ojos me delataba. Un simple gesto suyo bastó para detenerme. Me tenía cachonda perdida.</p>
  <p id="bENF">Sonriéndole lascivamente, asomando mi lengüecita entre mis labios, aun con mis lindas sandalias, con los pies sobre la cama, separe aún más mis rodillas mostrándole la humedad que empapaba la braguita del bikini.</p>
  <p id="5fkR">Sonrió lobunamente, con sus dientes brillando. Ahora si me dio miedo.</p>
  <p id="Ea5k">Su pecho, marcado por el maillot de ciclista se mostraba firme y musculado. Su calzón marcaba obscenamente su prominente miembro mientras ceñía sus musculosas piernas…</p>
  <p id="2eLU">Acercándose a mí se deshizo del maillot descubriéndome su musculado y depilado pecho. Yo babeaba con la sola contemplación de su cuerpo. Coqueta, deslice a un lado la escueta tela de mi bikini dejando a la vista mi chorreante e hinchada vulva, que, como apetitoso melocotón, invitaba a ser devorada.</p>
  <p id="9Tv2">Sus dedos índice y corazón recorrieron desde abajo la raja entre mis nalgas. Desde mi sonrosado ojete hasta mi clítoris, arrancándome una nueva descarga, recogiendo un buen churretón de mi flujo, dándomelo a probar.</p>
  <p id="QBUc">—Aaaggggghhhhh ¡LA OSTIA PUTAAAA!</p>
  <p id="jCBm">Girándome, poniéndome a cuatro patas, con los ojos hinchados de deseo ciego, avance con sensualidad felina. Sin perderle la vista, invitándole con mi boca entreabierta, mi lengua húmeda, mi fuerte olor a hembra caliente.</p>
  <p id="3xyR">Llegando a la altura de su prominente entrepierna, con su inmenso bulto marcando obscenamente su pantalón, mi boca babeaba, comenzando a mojar mis sabanas.</p>
  <p id="7AyN">Mi manita se hizo con la cinturilla, mi dedo índice comenzó a bajar su ceñido pantalón. Prevenida por lo pasado la noche anterior, la salida como un resorte de su enorme miembro no me pillo de sorpresa, cogiéndolo al vuelo con mi manita.</p>
  <p id="2wmK">Con su caliente polla en mi manita, con su brillante glande ante mis ojos, y aunque creía conocerlo desde las dos veces anteriores, mis ojos se abrieron como platos, mi mandíbula volvió a descolgarse, mis flujos se derramaron por mis muslos.</p>
  <p id="FwN6">Mirándolo a los ojos, mi lengüecita comenzó a saborearlo, mis carnosos y húmedos labios a rodear su glande como una rica bola de helado. Su mano derecha se apoyó en mi cabecita. Mirando su hermoso rostro le sonreí y comencé a tragar su hermosa carne.</p>
  <p id="Jwmy">Un brillo de sorpresa ilumino mis ojillos, desviando una interrogante mirada a papá, el sabor de su polla era distinto, diferente al regusto del coño o culo de mamá.</p>
  <p id="EnHK">—Jajajajajaja. ¡Te has dado cuenta! Eres buena. Comienza la cata de sabores. - Respondió divertido mientras empujaba mi cabecita hacia su pubis.</p>
  <p id="uCvK">—Tercera muestra para tu catálogo. Apunta a Jimena en tu lista, su culo.</p>
  <p id="tpNT">Ostia puta. Papá venia de tirarse a la estirada mujer del presidente de la Inter comunidad. En realidad, era ella la verdadera presidenta Jajajajaja. La misma que nos mira por encima del hombro y abusa de los jardineros como si dirigiera un campo de algodón en el profundo sur americano, se acababa de abrir de patas a papá.</p>
  <p id="BBle">—Jajaajjaja. Si, es como te lo imaginas. La estirada pija se abre como una guarra, abriéndose el culito con sus cuidadas manos, suplicando que le abra el ojete, babeando ante la contemplación de mi polla. Jajajajaja. Y ahora deja de distraerte y chupa.</p>
  <p id="pQ7p">Haciendo tope con mi campanilla, papá comenzó a retirar su polla para volver a meterla, superando su anterior límite. Primero lentamente, al poco aumentando su ritmo. Las lágrimas comenzaron a aflorar, mojando mis mejillas, los mocos a borbotear en mi naricilla.</p>
  <p id="pcKx">Sus dos manos se posaron a los lados de mi cabeza. Sabia lo que venía, comencé a salivar abundantemente, me tenía encendida como una guarra.</p>
  <p id="Yrcf">Sus envites, secos y firmes, comenzaron a traspasar mi garganta. Cada poco, haciendo tope, papá mantenía su enorme tranca en mi boca. Sonriendo esperaba hasta que mis manitas, impelidas por la falta de aire, trataban de empujar para sacarla. Su presión lo impedía. Y cuando él lo decidía, volvía a retirarla. Era el puto amo y yo su entregada guarrilla.</p>
  <p id="gPyp">Llevaba un buen rato con el mete y saca, mi boca dilatada, encharcada en mis babas, cuando paró.</p>
  <p id="Rysb">Cogiéndome suavemente de mis mejillas papá me elevó ligeramente, besándome, tiernamente, para pasar a morrearme, comerme los labios. Me derretía en sus manos, me faltaban las fuerzas, haría lo que fuera que me pidiera.</p>
  <p id="uIyh">Girándome hacia el cabecero, poniéndome a cuatro patas, la expectativa de que por fin hubiera llegado el momento me provocó un delicioso escalofrío. De que como una perrita por fin me desvirgara sintiendo los rítmicos golpeteos de su pubis en mi culito me puso a mil.</p>
  <p id="W07f">Sintiendo como sus rodillas hundían el colchón, miré hacia delante, frenética por que ocurriera, me llevé una sorpresa cuando colocó su móvil sobre la almohada. </p>
  <p id="EhdF">El que se dispusiera a grabar mi inminente desvirgamiento me dio otro subidón. Papá era un pervertido y ese pensamiento morboso hizo que el coño se me hiciera agua.</p>
  <p id="7tBX">Sentí sus manos en mi culito, separando mis nalgas. Sentir su carnosa y húmeda boca sobre mi palpitante vulva me provocó tal orgasmo que, fallándome las fuerzas en mis bracitos, mi cabeza cayó a peso sobre el colchón.</p>
  <p id="eDRp">Su jugosa boca abarcaba mis hinchados labios vaginales. Dejandola sobre ellos, sorbiendo mis jugos, creí morir. Arrastrándose desde abajo, su rasposa lengua recorrió mi entreabierta vulva, desde mi sobresaliente clítoris hasta mi palpitante ojete.</p>
  <p id="fKAW">El orgasmo fue tan brutal que, flaqueándome las piernas caí a plomo sobre el colchón. Agitándome epilépticamente disfrute de un goce eterno. El roce de mis erectos pezones, de mi hinchado sexo con las sábanas me provocaban continuos calambres.</p>
  <p id="laGG">Sentir su caliente miembro sobre mis nalgas hizo que me fuera recuperando. Sin necesidad de ninguna orden, lentamente, volví a ponerme a cuatro patas, recostándome sobre mis codos, situándome en plano inclinado, saqué lo que pude mi precioso culito, cimbreándolo sensualmente.</p>
  <p id="hofF">Papá volvió a situar sus ásperas manos sobre mis nalgas.</p>
  <p id="PE1R">—Dale al play. - Me ordenó mientras su lengua comenzó a puntearme el sonrosado ojete, violándolo, penetrándolo, mientras su saliva actuaba como cálido lubricante.</p>
  <p id="kFUq">Gimiendo, temblando, mis deditos atinaron a dar al triangulo de la pantalla.</p>
  <p id="fccw">La aparición de Sonia y Agatha en la pantalla me provocó un fuerte respingo y que sorprendida girara mi cabecita hacía papá.</p>
  <p id="uER1">—No te distraigas guarra. - Contestó mientras continuaba con su lujuriosa caricia en mi palpitante ojete.</p>
  <p id="qwkN">—¡Hola guapi!.- Comencé a escuchar a mis íntimas amigas. —Si estas viendo esto es que ya has probado, o estas a punto de hacerlo, la tremenda polla de tu papi. Jajajajaja, daríamos lo que fuera para verte ahora la carita.</p>
  <p id="RMR4">Realmente mi cara debía ser un poema, los ojos desorbitados, mi boca completamente abierta de la sorpresa.</p>
  <p id="bCDx">—Jajajajaja, tú, que te creías tan lanzada y va a resultar que, en probar ese pedazo de polla que se gasta tu papi, vas a ser la última. – Les oía relatar mientras en la imagen mis amigas intercambiaban sus manitas para hacerse un morboso dedito. —Si Andreita, tu papí hace tiempo que se pasa por la piedra a la mitad de las chicas de la clase. ¿No te has dado cuenta de lo popular que te has vuelto? Pues todo es para estar cerca de tu papá y tener la oportunidad de probar esa deliciosa tranca que se gasta. Jajajajaja. Pero no te creas que solo son las compis…casi todas las mamis del colegio lo menos que le han hecho al macizo de tu papá es comerle el rabo. Jajajaja, hasta nuestras mamis…aunque ellas no saben que nosotras lo sabemos.  Tendrías que oírlas como chillan como cerdas cuando les rompe el culo, a solas o en pareja. ¡Si! ¿Te lo puedes creer? Nuestras mamis comiéndose la boca mientras tu papá les rompe el culo. Ríete tu del porno, no sabes la de deditos y comidas de coño nos hemos hecho visionando los videos. Bueno guapa…disfruta, ya nos cuentas...- Terminando el video tirándome un besito.</p>
  <p id="iJiF">La sorpresa me había dejado grogui, atontada, sin palabras, pero hirviendo de la calentura que tenía.</p>
  <p id="vRio">La intrusión de dos dedos en mi dilatado ojete, la rugosa lengua de papá penetrando mi chorreante sexo, logro sacarme de mi ensimismamiento, arrancarme un profundo gemido.</p>
  <p id="Nq9b">Ciñéndome la cintura, papá comenzó a darme la vuelta.</p>
  <p id="CHdN">—Estas a punto guarrilla.</p>
  <p id="ojTp">Situándome de espaldas, abriendo mis piernas, elevando mis rodillas, poniendo mis piececitos sobre la sabana, volví a ver a papá. Su imponente cuerpo me pareció la de un Dios. Mis ojos encendidos, carnosos labios, palpitante sexo, el calor de mi cuerpo invitándole a hacerme suya le arranco una torcida sonrisa, como la de una fiera.</p>
  <p id="UxvQ">Cogiendo su enorme miembro, comenzó a golpearme el chorreante sexo, salpicando mi vientre con mi propio flujo. Mi inflado clítoris era el epicentro de las ondas de placer que dominaban mi cuerpo. Mis manitas, separando aún más mi rodilla, ofreciéndome totalmente rendida, mi pecho sube y baja agitadamente.</p>
  <p id="22PB">Llevando mi manita a la boca, penetro en ella con mis deditos índice y corazón, embadurnándolos con mi saliva. Con un brillo de perra caliente iluminando mis ojitos, sin perderle la cara, mis mojados deditos retornan hacia mi caliente vagina. Entreabriendo mis hinchados labios, un cálido vaho sale de mis entrañas. Gimo lascivamente.</p>
  <p id="4YLU">Meto y saco mis deditos en mi palpitante sexo. El calor los atrapa. Runruneo como una gatita viciosa.</p>
  <p id="NEvm">Mi flujo, borboteando desde el sexo, comienza a chorrear hasta mi ojete, encharcándose en las sábanas.</p>
  <p id="YJIi">Poniendo sus manos sobre el interior de mis sudados muslos, papá me abre aun más. Su glande se sitúa en la puerta de mi vagina. Mis hinchados labios se entreabren queriendo atraparlo. Me mira duramente a los ojos.</p>
  <p id="yDrx">—No dejes de mirarme mientras te rompo. Quiero ver tu carita de puta viciosa cuando te haga mi hembra. Me dice seco, sin rastro de cariño en su voz, gruñendo como un animal salvaje.</p>
  <p id="FQDh">Mi sexo palpita, los hinchados labios parecen tocar las palmas, ansiosos.</p>
  <p id="a8Bp">Mientras papá comienza a estirarse sobre mi cuerpo alargo mis bracitos para tomarlo de su fuerte cuello.</p>
  <p id="hUaa">Siento como su ardiente miembro se abre paso en mi ceñida vagina. Me produce el primer y delicioso dolor. Levanto ligeramente mi cadera, ansiosa por hacer más profunda su penetración.</p>
  <p id="MwTM">Siento su tronco abriendo mi cálida vagina, la intensa humedad facilita su camino.</p>
  <p id="sbjJ">Su glande hace tope con mi himen. Fija sus ojos en los míos. Una sonrisa ilumina su rostro.</p>
  <p id="peo1">Su olor a macho dominante llena mi nariz, hincha mis pulmones. Noto como papá retira levemente su cadera. De un golpe firme y seco hunde su enorme miembro en mi sexo. Rompe la última frontera, mis manos se crispan tras su cuello, mi cadera se eleva queriendo hacer más profunda su penetración.</p>
  <p id="8UPd">—Ayyyyyy, agh, aghhhhh</p>
  <p id="0VHo">Unas pocas lagrimas mojan mis mejillas mientras un brillo de felicidad iluminan mis ojos. Estoy feliz, soy suya. Ahora sí. Soy su puta.</p>
  <p id="2sbP">Apenas la mitad de su miembro ha entrado en mi cuerpo. Papá se detiene, me come la boca. Lo recibo ansiosa. Mi lengua penetra su boca enredándose con la suya, intercambiamos nuestras salivas mientras el espeso flujo, mezclado con unos hilillos de sangre, comenzaba a desbordar mi ardiente sexo.</p>
  <p id="BXRJ">—Dios que a gustito se siente estrenando a otra zorrita. A mi pequeña, mi putita.</p>
  <p id="nqeZ">—Ooouuufffff – Gimo tal como lo va sacando para meterlo de nuevo, pero esta vez mucho más despacio.</p>
  <p id="IpdO">Comienza a entrar en mi cuerpo lentamente para retirarlo de la misma forma.</p>
  <p id="VQHr">—Ummmm- gimo embargada por una deliciosa sensación de plenitud mientras papá me mira sonriendo, disfrutando de la humedad y la estrechez de mi cuerpo. Cada vez que entra, cierra los ojos para disfrutar de como domina mi interior, entrando y saliendo al ritmo donde el siente más placer. Yo solo lo abrazo por el cuello gimiendo en su oído, runruneando. Mis piernas ciñen su cintura, cerrándose en torno a él, impidiéndole salir. Son ya dos tercios de su miembro los que penetran mi cuerpo. Mis erizados pezones arañan su duro pecho. Lo abrazo con mis manos y piernas impulsándome, tratando de que cada vez que me penetra lo haga más y más profundo, empujando con mis talones en su duro culo, chorreando como la golfa que soy.</p>
  <p id="POag">Sus embestidas aumentan de velocidad. Gemimos a coro, el morbo del incesto consumado aumenta nuestra pasión.</p>
  <p id="OQxM">Papá se endereza sobre sus rodillas y me toma de la cadera. Al mismo tiempo que empuja su cadera, tira de la mía, entrando y saliendo de mi cuerpo, contemplando como el martillo pilón que tiene por polla horada mi cuerpo.</p>
  <p id="H1Hj">A la vista de mis tetas que se agitan al ritmo de sus embestidas, firmes, duras, redondas, rematadas por mis rectos pezones, papá se relame los labios. Sin pensarlo dos veces llevo las manos a mis senos para estrujarlos, apretarlos entre ellos y con dos dedos pellizcar mis pezones, con la boca muy abierta en forma de “O” y la mirada cachonda igual que una estrella porno.</p>
  <p id="rt9X">Papá pasa una mano hacia atrás para tomar mi tobillo y abriendo el abrazo de mis piernas, sin interrumpir su penetración, coloca mi tobillo sobre su hombro y lo mismo con el otro. Mi cuerpo se dobla ligeramente haciendo que mi vagina se abra un poco más, aferrándose él a mis piernas para continuar metiendo y sacando su verga a ritmo creciente, sin aun meterla totalmente. </p>
  <p id="B3Iv">—Aggggghhhhh .- Mis gemidos se oyen por toda la casa, traspasan la abierta ventana que da a la piscina comunitaria. Ha dejado de importarme que mamá descubra la puta que tiene por hija.</p>
  <p id="YmFL">—Prepárate zorrita que aquí viene lo mejor –me dice papá, comenzando a cogerme con más rapidez. </p>
  <p id="3bKu">—Aggghhhh, la virgen puta</p>
  <p id="lxpQ">Papá me está llevando al cielo. Las hinchadas venas de su miembro raspan las paredes de mi ardiente vagina.  Siento como su verga entra y sale de mi cuerpo. En mi rendida postura no puedo hacer otra cosa que recibirlo en mi vagina, lo miro, está feliz y concentrado. En ocasiones cierra los ojos para disfrutar de mi cuerpo, pero en otras me mira, grabando en su mente que se está cogiendo a su nenita recién estrenada, a la putita que habita bajo su techo. </p>
  <p id="HADv">Mi vagina se distiende a la par que el placer aumenta. Su verga comienza a entrar más profundo a cada segundo, y cuando menos me doy cuenta de lo que está pasando, sus huevos comienzan a chocar con mi sonrosado ojete. Su polla entra en su totalidad, nuestros pubis chocan rítmicamente. Por la rítmica penetración, por mi obligada inmovilidad, me siento sometida al placer de papá, tiene el total control de mi cuerpo.</p>
  <p id="onOH">Me siento usada, morbosamente sucia. Perdiendo el control de mi cuerpo exploto en un tremendo orgasmo que me arrasa.</p>
  <p id="wnNW">Mientras mi cuerpo sigue dominado por los espasmos, mi mirada perdida, papá pasa una de mis piernas a un solo hombro y tomando mis dos piernas muy pegadas hace que mi vagina se estreche aún más y sin dejar de meter y sacar rápidamente toda su inflamada polla, mi cuerpo explota en otro orgasmo devastador, no terminaba ese nuevo arrebato cuando mi cuerpo explotó en un tercer orgasmo, sintiendo como la caliente leche de papá rellena mi sexo en continuos chorreones, su polla se hincha dentro de mí, su espesa leche inunda mi útero, lubricando mi sexo, su leche comienza a chorrear por la raja de mis nalgas, manchando mi espalda, empapando las sabanas.</p>
  <p id="zRVf">No sé cuánto tiempo paso, cuando comencé a tener conciencia de mi alrededor, abriendo los ojos pude ver como papá se estaba incorporando. Le sonreí satisfecha, agradecida, feliz.</p>
  <p id="9mKX">—¿Lo he hecho bien? ¿Te ha gustado? – pregunte tímidamente.</p>
  <p id="b30h">—Ha sido la ostia zorrita. Pero esto no acaba más que de empezar. Ventila el cuarto, arregla un poco este desastre y lleva la ropa a la lavadora. Mamá estar por llegar. - Me contestó, sin rastro de ternura, dominante, mientras salía de la habitación en dirección a la ducha.</p>
  <p id="9EZl">Viendo su fuerte espalda, duro culo y fornidas piernas abandonar la habitación, un calor abrasador volvió a mi sexo, y con una sonrisa iluminando mi carita, estuve segura de que papá, ahora sí, era mi macho y yo su putita.</p>
  <p id="yatw">Continuara…</p>
  <figure id="d5fR" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/89/02/890283f6-b818-4fd2-a462-401e29b9ae0e.jpeg" width="737" />
  </figure>
  <p id="FaBD"> La putita de papá 5</p>
  <p id="G7DE">Dominada por la euforia me deje caer en la cama revolcándome de felicidad. Jajajajajaja me oí reír sin razón aparente.</p>
  <p id="LttQ">Quedándome quieta fije mi vista en el techo esbozando una satisfecha sonrisa. De pronto me acorde de las zorras de mis amigas Sonia y Agatha. Las dos habían disfrutado de papá a mis espaldas, las muy guarras, seguro que riéndose al ver como me las daba de chulita mientras ellas llenaban sus coñitos con el pollón que yo apenas acababa de probar. La rabia dio paso a una sonrisa al pensar en cómo podríamos disfrutar juntas de nuestro macho. Jajajajajaja, Sonia, Agatha y sus mamas, de pronto me entro ansia de saborear el regusto de sus sexos en la polla de papá. De un humor excelente me levanté de la cama y comencé a hacer lo que había mandado papá. Papa, mi macho. Volví a mojarme.</p>
  <p id="KIzk">Haciendo un poco de fullería, enfundándome unos leggins que se pegaba a mi cuerpo como una segunda piel y un top que dejaba a la vista mis hombros y ombligo, termine mis tareas con tiempo aun de llegar a la piscina para ayudar a mamá a traer de vuelta a los peques. Aunque me lleve una pequeña regañina, ese pequeño gesto hizo que la cosa no llegara a mayores.</p>
  <p id="rQYR">Comencé a sentir un dolor en todo mi cuerpo como si hubiera corrido un maratón, pero a diferencia de haber hecho ejercicio, este pequeño dolor era placentero. Arrastrando de mis hermanitos iba pensando en el pollón de papá.</p>
  <p id="Qzp6">De vuelta a casa, al entrar oímos caer el agua en la ducha de mis padres.</p>
  <p id="skae">—Parece que papá ha vuelto. Anda quédate con tus hermanos que voy a ver si necesita algo.</p>
  <p id="01X6">La prisa que se dio y la sonrisa con que subió la escalera me hizo pensar que más que en lo que pudiera necesitar mi padre, mamá buscaba rellenar el vacío de su entrepierna.</p>
  <p id="OoBo">El rato que tardo en volver a bajar, la humedad de su pelo y la sonrisa bobalicona que iluminaba su cara, me confirmo mi sospecha.</p>
  <p id="jri2">—Anda ve preparando la mesa mientras termino el almuerzo. ¡Eh peques no pongáis los pies en el sofá!</p>
  <p id="pQtz">Acabábamos de poner las cosas en la mesa y mamá sacaba la comida del horno cuando papá apareció en el marco de la puerta. Recién duchado, con su bermuda y su ceñida camiseta lucia imponente. El rubor tiño mis mejillas y el calor abrasaba mi coño.</p>
  <p id="NdKA">—Huele de miedo. Tengo un hambre de lobo, me como lo que me pongas delante. – Rio mientras palmeaba el prieto culo de mamá, gesto que saco una sonrisa de los peques.</p>
  <p id="wbxD">Durante la comida un solo pensamiento me rondaba por la cabeza y dándole vueltas planee como llevarlo a cabo.</p>
  <p id="uzav">Tras la comida mi madre se fue a la cocina a fregar, papa le ayudaba, y mis hermanos se fueron a jugar fuera. Tendida a todo lo largo del sofá oía sus risitas en la cocina. Para entretenerme cogí sin fijarme un álbum de fotos familiar que estaba por la mesita. Así estaba cuando vi acercarse a papá. Sentándose junto al reposabrazos su olor a macho me devolvió la calentura.</p>
  <p id="lF8B">Una vez sentado puse mi nuca sobre su fuerte muslo, mientras continuaba viendo el álbum.</p>
  <p id="YgbZ">—¿Qué miras guarrilla?</p>
  <p id="E7Wc">Sus palabras erizaron mis pezones, marcándose en mi top. Levemente moví mi cabecita hasta situar la nuca sobre su entrepierna. Muy despacito y suavemente no tardé mucho en sentir su bulto. La acariciaba con mi nuca, teniendo el efecto inmediato de alcanzar un tamaño y dureza considerable. Me sorprendía su pasividad ante tremendo descaro por mi parte, no podía evitar sentir cierta excitación y un morbo tremendo sabiendo que mi madre se encontraba a unos pocos metros.</p>
  <p id="XR1v">No era realmente consciente, con mi madre tan cerca, de adonde podían llevarme estos juegos, pero una fuerza irresistible me impulsaba a quemarme. Tras unos minutos de caricias, su paquete estaba duro como una piedra, listo para follar. Yo babeaba.</p>
  <p id="7G6M">—Um, estaba aburrida y estaba ojeando el álbum de fotos de las últimas vacaciones.</p>
  <p id="ujnJ">Mostrándole una foto en que aparecíamos con la familia materna, tíos, primos y abuelos incluidos.</p>
  <p id="pgNM">—Dicen que cada día me parezco a la abuela. – Continue sin pensar señalando a la madre de mamá.</p>
  <p id="ECAB">—Si, en lo puta. – Su brutal respuesta hizo que aparte de dar un respingo, mi coño comenzara a destilar flujos como una fuente.</p>
  <p id="JqeB">Sus ojos se centraron en mi entrepierna donde, ausente de braguitas, los leggins marcaban los labios de mi inflamada vulva y comenzaba a marcar una creciente humedad. Gemí, mirándolo con los ojos como platos, sentí su mano, caliente como el fuego, rozando la cara interna de mis muslos. Fue subiendo lentamente, y noté como su dedo índice, penetrando entre los leggins y mi piel, comenzaba a tocar mi empapada vulva.</p>
  <p id="oh8v">En ese momento se escuchó el sonido de algo hacerse trizas contra el suelo. El sobresalto hizo que medio me incorporara, mirándolo aterrada ante la posibilidad de que nos pillaran. Impasible, manteniendo la presión sobre mi sexo, papá impidió que me levantara.</p>
  <p id="sUVm">—Perdonad se me ha caído un plato - dijo mi madre desde la cocina.</p>
  <p id="hlNj">Su dedo índice penetro mi rajita. Me arranco un profundo gemido</p>
  <p id="14qD">—Aggggghhhh, uffff papaaaá</p>
  <p id="hLhx">Su dedo comenzó a acariciar mi descapuchado clítoris. La áspera piel me arrancaba constantes escalofríos. Comencé a retorcerme. Un nuevo dedo comenzó a penetrarme. Entre tanto gustito una pregunta había arraigado en mi mente.</p>
  <p id="QB0v">—Papaaaaaá…buffff ¿Por qué has dicho eso de la abu?</p>
  <p id="nEVw">—Porque es así, es una tragona de campeonato. A la segunda vez que aparecí por casa de tu madre, se me tiro encima y acabamos follando, desde entonces no hemos parado. - Contesto sin alterarse mientras continuaba acariciándome.</p>
  <p id="vdBh">¡La Virgen santa! ¿Pero había una mujer que se le resistiera a papa?  Pensaba mientras me retorcía de gusto en sus manos. Una ola iba creciendo en mi interior, los pechos se me endurecieron. Mis manos retorcían los pezones. El orgasmo me arrastro, me retorcía en el sofá, convulsione, mordiéndome la mano para no gritar.</p>
  <p id="ZQp8">—¿Qué veis?.- Dijo mamá desde detrás del sofá.</p>
  <p id="bP76">Roja como un tomate, quede rígida, temiendo que pudiera haberme visto.</p>
  <p id="wp47">—Estoy reventada, me voy a echar un rato a la siesta. ¿Te vienes cariño?  Andrea, échales un vistazo a tus hermanos y deja descansar a papá. Terminó mi madre dirigiéndose hacia las escaleras.</p>
  <p id="ZErk">No acababa de desaparecer por las escaleras cuando, tomando la iniciativa, me arrodillé frente a él y de un tirón le bajé la bermuda, dejando libre de su cautiverio ese gran trozo de carne venoso con un glande que brillaba. Me quedé unos instantes observándola, notaba como palpitaba a escasos centímetros de mi cara, era tremenda, sus enormes pelotas como dos globos colgando me tenían fascinada.</p>
  <p id="myeH">Acerqué la punta de mi lengua a sus pelotas y empecé a jugar con ellas mientras mis manitas agarraban su caliente polla. Le pegaba mordisquitos, intentando meterme una de sus preciadas bolas en la boca. Empecé suavemente a masturbarlo. Mi lengua estaba en frenesí lamiendo los huevos de mi padre mientras el ritmo de la paja aumentaba y con mi mano libre jugaba con mi coñito.</p>
  <p id="Yh83">Sentía como disfrutaba mi padre, pero, apartando su polla de mí y con un rápido movimiento me quitó el top dejándome con las tetas al aire. Sentándome a horcajadas sobre sus rodillas, de manera lasciva se acercó a mis pechos y golosamente sus carnosos labios se hicieron con mi erecto pezón mientras mis manos acariciaban su pelo, sus hombros, sus brazos...</p>
  <p id="wiYx">Su mano, cogiendo la cinturilla, comenzó a bajarme los leggins. Caliente como estaba me puse de pie y en dos movimientos los saque por los pies.</p>
  <p id="RrNI">Acelerada volví a subirme de rodillas al lado de sus piernas. Mirándole a los ojos, cogiendo su erecta polla con mi manita, comencé a penetrarme lentamente, sintiendo como abría mis carnes.</p>
  <p id="bMCM">—¡Ostia puta! ¿Te gusta papi? ¿Es tu nena una buena putita? .- Le dije al tiempo que le besaba el cuello y sus manos se esmeraban en amasarme el culo</p>
  <p id="sIOX">Sus pelotas chocaban contra mí en cada embestida. Mi coño palpitaba, los labios estaban inflamados y chorreando flujo como jamás habían estado, mi cuerpecito estaba revolucionado.</p>
  <p id="OX5b">Plaassss! Papá me dio una fuerte nalgada. Sentía su polla entrar y salir de mi apretado sexo. Estaba cardiaca. El aire me faltaba y abría la boca al máximo. Al borde del orgasmo, agarrada de su cuello, mi cara desencajada veía la puerta del patio. Papa mordió mis pechos.</p>
  <p id="zLBJ">El orgasmo venia, se abría paso, mis músculos se contraían entorno a su hermosa polla. Papá me metió su dedo corazón en el culo. Aquello fue el disparadero. Comencé a correrme como una loca, me derramaba, giraba mi cabeza de un lado a otro ahogando un grito.</p>
  <p id="O4Vk">La puerta del patio comenzó a entreabrirse, el corazón se me paró. Uno de los peques asomo su cabecita.</p>
  <p id="dUe1">—Andrea ¿vienes a jugar?</p>
  <p id="PAtA">—Siiiii…Siiiiii…Siiiiiiiiiiiiiii respondí mientras mi cuerpo convulsionaba.</p>
  <p id="fkZC">—Manu, que Andrea viene a jugar. - Termino el peque mientras volvía sobre sus pasos saliendo de nuevo al patio.</p>
  <p id="UDxN">Como loca comencé a devorar la boca de papá, quería comérmelo, queriéndole devolver todo el placer que me había proporcionado.</p>
  <p id="bDrT">—Buffff papi, no sé si podría soportarlo otra vez. Creía que me moría. Ha sido la ostia. Mi papi tiene unos huevos de toro. - Le decía mientras seguía besándolo sin dejar de balancearme con duro su miembro para eternizar el placer.</p>
  <p id="tsXf">Ya más calmada le pregunte lo que me andaba rondando desde que descubriera que papá era un sátiro.</p>
  <p id="n6Rk">—¿Y mamá?</p>
  <p id="Wmey">—Bueno zorrita, a mamá le doy toda la polla que pide y creo que está contenta de saber que las demás la envidian por tener en casa lo que ellas quisieran. Bueno, creo que te esperan tus hermanos. - concluyo mientras se levantaba. —Y ahora me toca cumplir con mamá. No hagáis mucho ruido.</p>
  <p id="cCBh">Mordí mi labio, envidiosa de que mama disfrutaría de la dura polla de papa y sus huevos rellenos de leche que yo no había sabido exprimir.</p>
  <p id="NsZ7">La tarde trascurrió tranquila, apenas aliñada por la desdibujada figura de mama contra la ventana de la habitación, el vaho de su cálido aliento empañando los cristales. Los celos me carcomían, envidiosa de que no fueran mis pechos y boca la que tuviera estampada papá contra el cristal.</p>
  <p id="wFIZ">La tarde llegaba su termino, el sol empezaba a ocultarse cuando, arrastrando a mis incansables hermanitos, volví a entrar en casa para encontrarme a mama en la cocina tomándose un té. Una sonrisa y esa mirada perdida me confirmaron que otra había disfrutado lo que yo había dejado escapar.</p>
  <p id="VoTj">—¿Y papá? -  Pregunte</p>
  <p id="slvW">—¿Umm? -  Respondió distraída, — Se durmió tarde y estará remoloneando en la cama, venia cansado de tanto ejercicio, déjalo descansar. - mención que me hizo sospechar que mamá comenzara a intuir algo.</p>
  <p id="D1ix">—Vale, me voy a mi habitación, los peques están en el salón comiendo galletas.</p>
  <p id="ADuv">Sigilosamente, conteniendo la respiración, subí la escalera hasta mi cuarto. Con una picarona sonrisa en mi rostro rápidamente me cambie de ropa.</p>
  <p id="AQg7">Con una risa nerviosa y una calentura en aumento, frente al espejo de cuerpo entero de mi habitación volví a colocarme el bikini amarillo del año anterior.</p>
  <p id="9EoR">Las copas apenas cubrían las aureolas y los erizados pezones, rebosando el resto de mi generoso pecho. Si eso era en mis senos, el escueto triangulo apenas lograba cubrir los turgentes labios vaginales. Dispuesta a parecer un verdadero puntón estire al máximo las tirillas de mi cintura logrando que la escasa tela se entremetiera por los húmedos labios de mi vagina, mientras la tirilla posterior se metía completamente en la raja del culo dejando mis rotundas nalgas al aire.</p>
  <p id="Figs">Nerviosa y cachonda por mi travesura, saque la cabeza por el marco de mi puerta para comprobar que el campo seguía despejado. Deslizándome de puntillas llegué al cuarto de Papá y mirando tímidamente al interior lo vi todavía recostado contra el cabecero, fumando un puro mientras trasteaba el móvil con su mano izquierda.</p>
  <p id="np5w">Agachándome para ocultarme, repte hasta los pies de su cama y con el máximo sigilo me encarame en su cama.</p>
  <p id="2K6v"> El peso de mi cuerpo sobre el colchón fue suficiente para advertirle de mi presencia. Sus ojos muy abiertos, su satisfecha sonrisa, fueron suficientes para saber que había acertado con mi procaz indumentaria.</p>
  <p id="NK5P">Con mi mejor sonrisa me encaramé sobre él, y poniéndome a horcajadas sobre su entrepierna comencé a apretar mis duros pezones, a retorcerlos y estirarlos, a humedecer mis gruesos labios con mi lengüita, mientras mi cadera se deslizaba adelante y atrás sobre su durísimo miembro.</p>
  <p id="L3kx">—Papi, estoy malita. Tengo mi chichi muy caliente y las tetitas me duelen de duras que las tengo ¿no tendrías algo para aliviarme? Sabes, ese palote tuyo podría aliviar a tu nenita… ¿vale papi? Le rogué sensualmente fingiendo un pucherito</p>
  <p id="i1z4">—Jajajaja, así que mi niña necesita el palote de papa para quitarse la calentura. Bueno habrá que probar…- contestó divertido mi papa, y dejando en la mesilla el puro y el móvil, ciño con sus fuertes manos mi cintura, aupándome ligeramente. Momento que aproveche para cogiendo con mi manita su duro cipote llevar su cabezota grande a la puerta de mi caliente vagina, que la absorbió como un helado.</p>
  <p id="BQQ1">Con una cara de zorra que hubiera asustado a cualquier puta de polígono, comencé a dejarme caer sobre esa barra de durísima carne que tanto deseaba.</p>
  <p id="sUdC">—¡Papi! ¡Diossss! Como me gustaaaagggghhh. - gemí mientras su polla abría mi carne en dos.</p>
  <p id="Nqug">—Vamos potrilla, demuéstrame como cabalga una verdadera zorra como tú.</p>
  <p id="YPle">En el séptimo cielo que estaba, mi cuerpo comenzó a actuar por su cuenta buscando su máximo placer, cuando mis sentones nos llevaban a juntar nuestros pubis, mi sobresaliente pipita del clítoris se dejaba arrastrar, arañar con el tacto de su piel. Todo mi cuerpo era una enorme terminación nerviosa que respondía al más mínimo contacto con olas crecientes de placer.</p>
  <p id="1F0V">—Si, si, siiiiiii gemía totalmente ida.</p>
  <p id="Hwpk">Me deje caer sobre su pecho, mis duros pezones recorrían el pecho de papa, una y otra vez, arriba y abajo, caricia que me arrancaba eléctricas corrientes de placer.</p>
  <p id="IQf2">Sus fuertes manos apretaban mis nalgas, ayudando a mis sentones, haciendo que su glande golpeara repetidamente contra mi útero.</p>
  <p id="itRt">Apretujando mis pechos con sus manos, su boca se hizo dueña de mis pezones.</p>
  <p id="2eXl">—Que melones gastas zorrita.- suspiraba mientras su lengua embadurnaba mis tetas.</p>
  <p id="Msmc">Mis manos agarraban su cabeza, mis dedos se aferraban a ella apretándole contra mi pecho. Elevándome bruscamente, papa sacó su dura polla de mi húmedo chocho poniéndome en perrito sobre la cama, con mis piernas abiertas y mis rodillas al borde. Bajando de la cama papa se puso detrás mío, y ciñendo mi cintura, de un solo empellón, volvió a metérmela a fondo, logrando levantar mis rodillas de la cama.</p>
  <p id="RyjC">El intenso martilleo, sus fuertes manos en mis pechos me tenían en una nube, jadeando como una perra, cimbreado mi culito como una gata, empujando mis nalgas contra él para que me llegara más y más profundo, el orgasmo llegó como una descarga.</p>
  <p id="CuRD">—Agggghhhhh, si, si, siiiiiiii gemía mientras su pubis continuaba golpeando mis nalgas, una vez subía al cielo, para encadenar una y otra subida, mientras papa, infatigable continuaba con su delicioso martilleo.</p>
  <p id="a6pd">Sin previo aviso Papá saco su caliente polla de mi sexo, lo que me dejo un vacío imposible de rellenar. Como un rayo, poniéndome de rodillas ante él apunté su miembro a mi cara y abriendo al máximo mi boca comencé a tragar las ráfagas de semen que iban embadurnando mi cara.</p>
  <p id="asgk">Golosa, no me conforme con lo que ese maravilloso rabo me ofrecía y apretando con mis manitas el delicioso tronco lo exprimí, saboreando hasta la última gota.</p>
  <p id="KFwK">Con una sonrisa de boba, elevé mi mirada a él y le sonreí agradecida, como una devota a su Dios. Y como había aprendido, comencé a relamer su miembro hasta dejarlo reluciente.</p>
  <p id="iE7i">De nuevo en la cama, deje reposar mi cabecita en su firme pecho mientras Papá se continuaba fumando un medio consumido habano y mis manos acariciaban sus gordas pelotas.</p>
  <p id="NRxm">—¿Y tu madre?</p>
  <p id="sxaf">—Abajo, con los peques. Me dijo que te dejara descansar.</p>
  <p id="V8QM">—Me encanta lo obediente que eres jajaja rio mientras me comía la boca. Sus palabras y su tórrida caricia me volvieron a humedecer el coño. No podía estar mejor.</p>
  <p id="0wOe">Continuara…</p>
  <p id="fh3o">La putita de papá 6</p>
  <p id="ajL2">El domingo amaneció esplendido, los primeros rayos de sol entraron por mi ventana, descansada, me desperece con una sonrisa iluminando mi rostro.</p>
  <p id="DDHN">El recuerdo de la orden que me diera papa me puso repentinamente tensa.</p>
  <p id="UH69">Echando las sábanas a un lado puse los pies en el suelo y sigilosamente salí al pasillo en dirección al cuarto de mis padres.</p>
  <p id="r00k">Asomando la cabeza llegue a ver un bulto sobre la cama, la suave bajada y subida de las sábanas indicaban que el ocupante aun dormía plácidamente. El ruido de la ducha me avisó de que alguien estaba despierto. Intrigada, arrastrándome al interior del dormitorio llegue a ver la melena de mama caer por el borde de la cama, sumida en un profundo sueño, reafirmado con un suave ronquido.</p>
  <p id="POdA">Con una sonrisa traviesa y un agradable cosquilleo en la entrepierna me dirigí al amplio baño de mis padres. Entrando en él, la figura de papá se adivinaba a través de la ahumada mampara de la ducha. La visión de su robusto cuerpo siendo embadurnado con abundante espuma hizo que la boca se me hiciera agua.</p>
  <p id="hOdE">Desprendiéndome de la corta camiseta que me servía de pijama me introduje en la ducha.</p>
  <p id="uxJJ">—Hola zorrita, veo que esta mañana no he tenido que llamarte al orden.</p>
  <p id="4Bhf">Me soltó sin siquiera volverse mientras seguía enjabonándose. Cachonda como estaba arrime mis pechos a su espalda y rodeándole la cintura con mis brazos mis manitas cayeron sobre su polla, que para mi sorpresa mostraba una dureza increíble.</p>
  <p id="SKHR">—¡Guauuu!, resople excitada cuando mis manitas intentaron rodear su miembro.</p>
  <p id="OJmi">Animada por la excitación de papá comencé a hacerle una suave paja, deslizando mis manitas por su pellejo, descapullándolo y cubriéndolo como las olas en la playa.</p>
  <p id="3vvJ">Sintiendo como el calor crecía, rodeé su cuerpo y postrándome ante él, puse mi boca a la altura de su miembro. El agua que seguía fluyendo distorsionaba mi vista, pero sus fuertes manos sobre mi cabecita me anunciaron que era eso lo que quería.</p>
  <p id="pHOA">Su amoratado glande ocupaba todo mi campo de visión. Lo tenía delante apuntando directamente a mi cara y me maravillé. Lo lamí y lo introduje en mi boca. Aun no siendo la primera vez, sin embargo, encontraba dificultades para albergar su tamaño. Cogí la base del tronco, abriendo al máximo mi boquita, mi lengua sirvió de cama a su brillante glande en mi boca, comenzando a devorar su inflamada verga, lo trago, vuelvo a sacarlo, me relamo los labios sin que papá pierda detalle.</p>
  <p id="LWcY">Vuelvo a tragármelo, su miembro se abre paso camino de mi garganta cuando el agua de la ducha dejó de caer. Elevando mis ojillos hacia él, el brillo de sus ojos me animo a seguir tragando. Su varonil apostura hizo que mi sexo comenzara a mojarse ¡estaba tan guapo!</p>
  <p id="Nzt9">Queriéndole demostrar mi total entrega lleve mis manitas detrás de mi nuca, continuando, tragando su inmenso miembro, a golpe de cuello, hasta que lo note a la entrada de mi garganta.</p>
  <p id="gH88">Como me había enseñado en nuestra primera noche comencé a relajar mi garganta, pausar mi respiración, salivar abundantemente, y para darme impulso agarré sus duras nalgas.</p>
  <p id="bsht">Animada por su bonita sonrisa continue tragando polla hasta notar que su glande había sobrepasado la última frontera y comenzaba a recorrer mi garganta. Sujetándome en su firme culo para no perder el equilibrio, retrocedí levemente para coger aire, volver a tragar hasta repetir mi morboso movimiento como un embolo.</p>
  <p id="rIGi">Poco a poco su durísima polla fue avanzando poco a poco en mi garganta. Papá, en un gesto de dominio que provocó que me corriera de gusto, posó la palma de su mano en mi cuello para comprobar como su polla recorría mi garganta.</p>
  <p id="RlW0">Viéndome desfallecer, papá ciñó firmemente sus manos en mi cabecita y, tomando el mando comenzó a follarme la boca como si no hubiera un mañana. Los mocos salían a borbotones de mi naricita mientras mis babas chorreaban sobre mis tetas, el aire me faltaba y mi vista comenzó a nublarse.</p>
  <p id="rPDA">Al borde del desfallecimiento, papá saco su miembro de mi dilatada boquita y, asiéndome de las axilas me elevo como si fuera una pluma.</p>
  <p id="afml">Nuestras bocas están frente a frente, mis endurecidos pezones arañan su pecho y mi abierto sexo se desliza a lo largo de su duro tronco. Quiero hacer desaparecer cualquier distancia entre nosotros, necesito su calor, sentir su carne dentro de mí.</p>
  <p id="t5Us">En perfecta sincronía mis brazos se cruzan detrás de su robusto cuello, mi inquieta lengua penetra su húmeda boca enroscándose furiosa contra la suya, intercambiando nuestros fluidos como dos seres perdidos en el desierto. Mis piernas se ciñen a su cadera y siento su sexo palpitar, ardiendo contra el mío.</p>
  <p id="QpPL">Con un leve movimiento de su cadera se separa levemente de mí, lo justo para con su mano poner su inmenso glande en la abierta entrada de mi inflamada vulva.</p>
  <p id="3v6t">Ahora soy yo la que con un brusco movimiento de mi cadera lo introduzco hasta el fondo. Mi chorreante sexo facilita la tarea y de pronto siento su glande golpear con mi útero. Morboso contacto que provoca un nuevo orgasmo. El latigazo es tal que, faltándome el aire, mi cuello se inclina hacia atrás, nuestros pubis entran en contacto, mi inflamado clítoris sufre una descarga que me quita el aliento.</p>
  <p id="U03f">La boca de papá se hace dueña de mi cuello. Avanzando levemente apoya mi espalda conta la pared. Con ese nuevo punto de apoyo, ese punto de no retorno, papá comienza su delicioso martilleo.</p>
  <p id="8m4o">Su polla entra a tope en mi sexo una y otra vez. Sus bamboleantes huevos golpean rítmicamente mi sonrosado ano. Sus fuertes manos me sostienen agarrando y separándome las nalgas. Nuestras bocas vuelven a enroscarse, nuestros jadeos hacen el vacío entre nosotros, no es posible separar nuestras bocas.</p>
  <p id="8DiZ">Su dedo anular perforándome el ojete mientras su polla entra y sale de mi coño me provoca el enésimo orgasmo. Mis ojos se quedan en blanco. Ahora son dos los dedos que me dilatan el ano. Creo morir de gusto, mi pubis se acompasa con el suyo para que la penetración sea más profunda. Siento mi clítoris hinchado, palpitar, el tacto de su piel, los pelos que rodean su polla me provocan continuas descargas de placer…un orgasmo más. Pierdo el sentido sin que mi incansable amante baje el ritmo.</p>
  <p id="KCZh">Como en un sueño siento de nuevo que mis rodillas tocan el húmedo suelo. No sé cómo he llegado allí, lo miro desconcertada y aparte de su sonriente cara lo único que veo es su amoratado glande frente a mis ojos.</p>
  <p id="GQMU">Lo quiero todo para mí, abro al máximo la boquita, mi boca se ciñe entorno a su glande como una ventosa, mi manita recorre todo su tronco, lo siento palpitar. A dos manos cojo sus gordos huevos mientras no dejo de mamar. Cogiéndolos al peso, hinchados y pesados los siento llenos de su esencia. La quiero toda para mí.</p>
  <p id="cO7b">En mi boca las palpitaciones de su miembro se transmiten como ondas sísmicas. La firmeza de sus manos sobre mi cabeza me anuncia la inminencia de su sabrosa descarga. La quiero todo para mí, quiero ser la mejor, el depósito donde pida descargar su semen de por vida.</p>
  <p id="aeJF">Trago hasta el fondo, las lágrimas brotan de mis ojillos, el aire me falta, los mocos desbordan mi naricilla, noto su glande penetrar en mi garganta. Nada me importa.</p>
  <p id="EalJ">La primera lechada entra directamente por mi garganta hasta el estómago, tres lechadas seguidas me llenan. Retiro lentamente para que su última descarga choque contra mi paladar, quiero saborearlo, dejar su varonil sabor en mi boca. La relajación de su cuerpo me anuncia que todo ha acabado. No he desperdiciado ni una gota.</p>
  <p id="FrKH">Lo miro hacia arriba, hasta ahora no he notado como me dolían las rodillas, el cuello, mi coño. Nada me importa, lo veo feliz y eso es lo que quiero. Vuelvo a mirarlo, mi lengua recorre mis hinchados labios, él acaricia satisfecho mi cabeza.</p>
  <p id="Srm2">Con igual discreción que empezó, termina nuestro morboso escarceo saliendo de rodillas del cuarto de mis padres, dejando atrás a mama aun profundamente dormida en la cama conyugal.</p>
  <p id="FJpi">Llegada a mi cuarto, volví a acostarme y de puro agotamiento caí profundamente dormida.</p>
  <p id="bfKd">—¡Vamos gandula! El desayuno está en la mesa.</p>
  <p id="FkoX"> Me despertó bruscamente mi padre con su eterna sonrisa, para añadir en un susurro</p>
  <p id="ch08">—En casa de tu abuela, en cuanto veas que desaparezco te subes al palomar. Tiene las mejores vistas de la casa jajajaja. Terminó dejándome perpleja.</p>
  <p id="K9Li">La verdad es que con los últimos acontecimientos se me había olvidado de que como cada mes la familia de mi madre se reunía un domingo en casa de mis abuelos. Normalmente eran ocasiones divertidas pues los primos nos lo pasábamos en grande mientras nuestros padres atendían la nevera y la barbacoa. Hoy, después del vapuleo que me había dado mi padre no tenía cuerpo para ello y me levante con desgana.</p>
  <p id="mDBR">—¡Por fin se levanta la reina! Fue el jocoso saludo de mi madre mientras atendía a mis hermanitos y papá leía el periódico en su Tablet mientras terminaba su café.</p>
  <p id="kgQ1">—Vamos, date prisa que tienes que encargarte de tus hermanos, salimos en media hora y aún no he podido ni ducharme. Continuo mi madre, saliendo escaleras arriba.</p>
  <p id="EYXm">En apenas dos bocados termine mi tostada de mantequilla con mermelada y el Colacao, haciéndome cargo de mis hermanos.</p>
  <p id="3prt">Estaba tratando de que terminaran sus cereales cuando sentí la áspera mano de papá acariciando el interior de mis muslos, camino de mi entrepierna, lo que me provocó un delicioso escalofrío y que abriera mis piernas facilitándole la tarea.</p>
  <p id="v2Sl">—Ufff, mi niña sigue caliente, jajajaja, Menos mal que vamos a la piscina de la abuela, allí podrás refrescarte jajajaja. Bromeo mientras sus dedos recorrían lentamente mi húmeda rajita, haciéndome flaquear las piernas.</p>
  <p id="QvLi">—Papiiii. Gemí mientras trataba de controlarme.</p>
  <p id="yzUu">Sonriente, papá llevo sus dedos a mi boca, a lo que yo, golosa se los rechupete como si fuera el mejor postre.</p>
  <p id="LSGl">Apunto estaba de sentarme a horcajadas sobre papá cuando el sonido de mi madre bajando las escaleras me hizo recomponerme, terminar de arreglar a mis hermanos y recoger la cocina.</p>
  <p id="hSFe">—Bueno venga, al coche. Nos urgió mi madre y detrás de ella salimos todos camino de la casa de mis abuelos.</p>
  <p id="7me1">La casa de los abuelos es en realidad una antigua casa de campo, remodelado para vivienda y con todas las comodidades para que una familia tuviera todas sus necesidades cubiertas, sobre todo en verano pues la amplia piscina y la barbacoa al aire libre la convertían en un lugar ideal para pasar los rigores del calor de la ciudad.</p>
  <p id="XAcc">Algo mas recuperada, el corto trayecto en coche me sirvió para recuperar el entusiasmo y comenzar a preguntarme sobre las palabras de papá sobre mi abuela y él.</p>
  <p id="D2A7">Mi abuela, la madre de mamá, actualmente tiene 55 años y, aunque hasta ahora solo la había visto como una abuelita cariñosa, las revelaciones de mi padre habían hecho que la mirara de otra manera. Prejubilada de banca, dedicaba su tiempo libre en el gimnasio, clase de natación y otras actividades al aire libre que la mantenían en forma, con las carnes prietas. Físicamente muy parecida a mama, destacaba sus grandes ojos verdes, sus carnosos labios, sus prominentes pechos, que aun después de dos maternidades mantenían su firmeza.</p>
  <p id="f4DQ">Frente a su espíritu jovial, que acompañaba con una forma moderna y desenfadada de vestir, mi abuelo es todo lo contrario. Mediano empresario, acomodado a una fuente de ingresos que funcionaba por si sola, hacia años que se había dado a la comodidad y el único ejercicio que hacía ver todo deporte desde el sofá, tomar cervezas frías y no desperdiciar ninguna oportunidad de llevarse algo grasiento a su boca, lo que había provocado que luciera una generosa barriguita cervecera.</p>
  <p id="c1Ns">Aparte de mis abuelos y nosotros, completaba la familia la hermana mayor de mamá, la tía Aurora, su aburrido marido y sus cuatro hijos, mis primos, una de las cuales Nicol, que me sacaba un año, odiaba con toda mi alma- sentimiento reciproco- porque era la típica niña creída, la mas mona, deportista, lista…como insistían en recordarnos continuamente su padre y mi abuelo.</p>
  <p id="ZSue">—Venga, hemos llegado. Abajo todos. Chicos portaros bien y no deis la lata al abuelo, que ya sabéis que le gusta dormir la siesta. Nos recordó mi madre.</p>
  <p id="mHMe">Una vez en tierra, a las puertas de la parcela nos esperaban mis abuelos y mi tía lo que me permitió observar como de especial era el recibimiento de mi abuela a papá. Quien no estuviera avisado no hubiera visto nada especial. Yo que, si lo estaba y con la mosca detrás de la oreja, si me percate de que el abrazo entre ellos era tal vez más prolongado, apretado, que con el resto y que las manos de papá reposaban más debajo de la cintura con evidente intención. Si eso era lo que esperaba, lo que me sorprendió fue la extraña mirada de mi tía Aurora, como de envidia. Decidí estar atenta.</p>
  <p id="zUrN">Rápidamente terminamos con los saludos y despojados de la ligera ropa que cubría los trajes de baño los primos enseguida estuvimos metidos en la fresquita piscina. Con alivio vi que no estaba mi prima Nicol. Mi alegría duro poco pues a mi tío le faltó tiempo para informarnos que vendría después de ganar su enésimo campeonato de tenis, cuya recogida de premios era el motivo de su retraso.</p>
  <p id="MDMD">Pronto el abuelo y mi tío se encargaron de encender la barbacoa, sacar las carnes, todo acompañado con las consabidas cervecitas. Papá sin embargo aprovechaba para, tirado a todo lo largo en una hamaca, disfrutar de una fría cerveza, bronceándose mientras exponía su trabajado cuerpazo.</p>
  <p id="6Zu2">Entre chapuzón y chapuzón no perdí ocasión de observar como mi abuela, enfundada en un llamativo bikini turquesa que destacaba sus exuberancias de desvivía porque a papá no le faltara de nada, intercambiaba comentarios, risitas cómplices y sensuales caricias dismuladas en friegas de protector solar.</p>
  <p id="U1Jh">El ambiente se animó cuando a voces llamaron a comer y los niños nos arremolinamos en torno a la barbacoa saqueando la mesa de bocadillos y bebidas frías. Tal como subió, el ambiente bajó considerablemente después de la abundante comida, el pegajoso calor y para los mayores el efecto de las repetidas cervezas.</p>
  <p id="sV6W">Metida en la piscina para aliviar el bochorno del mediodía, pese a las advertencias de mi madre  y abuela sobre el efecto del agua sobre mi digestión, con los brazos para el bordillo eche un vistazo a mi alrededor comprobando como mi abuelo y mi tío roncaban sonoramente en sus respectivas hamacas, mi madre desaparecía en el interior de la caseta de la piscina con mis hermanos  para echar la siesta y como mi abuela, cimbreando sus caderas, entraba en la casa echando una  sugerente mirada a mi padre que este respondió con esa sonrisa canalla que tan perra me pone.</p>
  <p id="P05N">Sin siquiera preocuparse de quien pudiera verlo, levantándose sin prisa, papá siguió los pasos de mi abuela en el interior de la vivienda.</p>
  <p id="rvOC">Avisada como estaba, salí rápidamente de la piscina y sin pensar en que iba empapada y dejando un rastro húmedo que cualquiera podría seguir me dirigí al palomar. Era este una terraza semi cubierta donde antaño mi abuelo criaba palomas mensajeras, pero ahora, abandonada esa afición se había convertido en un lugar donde se acumulaba lo que no servía y por ello poco o nada transitado. Tenía como característica, que hacia que desde chicos nos prohibieran subir allí, el que el pretil que daba al patio interior apenas alcanzara el medio metro, con lo que si querías ver sin ser vista debías hacerlo de rodillas.</p>
  <p id="Dxwj">Con curiosidad y precaución saque mi cabeza por encima del pretil para comprobar que una planta más abajo y enfrente, las vistas de uno de los dormitorios de la casa eran extraordinarias.</p>
  <p id="MnZA">La inesperada imagen de mi abuela a través del amplio ventanal que iba del suelo al techo de la habitación hizo que, en un acto reflejo, volviera a retirarme para evitar ser vista. Como en la piscina, seguía vistiendo su bikini turquesa, si bien con la humedad de la prenda, resaltaban aún más sus tiesos pezones y los marcados labios de su vulva.</p>
  <p id="yFtu">Vuelta a asomarme, pude ver como se volvía hacia la puerta y de inmediato los fuertes brazos de papá la abarcaban, se posaban en su tremendo culo, lo amasaban, mientras se fundían en un tórrido morreo.</p>
  <p id="qyHY">Poco tardaron las copas y la braguita del bikini de la abuela en caer al suelo. Y poco tardó mi abuela en caer de rodillas ante papá y con una ansiedad nada disimulada bajarle el bañador de donde emergió, dura y erecta su tremenda polla. Sin estar presente podía sentir el estupor, el ansia y la necesidad de mi abuela que por un momento quedo como paralizada, hipnotizada ante la visión del imponente miembro.</p>
  <p id="0FT3">La imagen de mi abuela con la boca entreabierta, con los primeros hilillos de saliva desbordando sus labios hicieron que mi coño comenzara a emanar fluidos. Con mis manitas clavadas en el pretil no perdía detalle de la morbosa escena.</p>
  <p id="0AN5">Recuperada de su ensimismamiento, mi abuela, recogiendo su rizada melena en una improvisada cola, asió con ambas manos el hinchado miembro y, elevando la vista a papá, pidió permiso para saborear su ansiado premio.</p>
  <p id="8mwu">Una sonrisa de papá fue suficiente para que la abuela se tirara ansiosa a devorar el palpitante miembro. De seguro no era la primera vez que lo hacía pues, a los pocos empellones, su nariz ya tocaba el peludo pubis de papá.</p>
  <p id="Ym9l">Los primeros momentos fueron frenéticos, pareciera que la abuela tenía hambre de sexo atrasada. Su boca tragaba una y otra vez, como un pistón, mientras las babas comenzaban a formar un charquito a sus pies.</p>
  <p id="UcQr">Al poco, más tranquilizada, ralentizo el ritmo, dedicando delicadas chupadas a los gordos huevos de papá, lamidas que iban de la base al glande y todo ello con una sonrisa en sus labios, un brillo vicioso en sus ojos que no perdían de vista a papá.</p>
  <p id="MqXu">No dispuesto a que otro marcara el ritmo de su placer, papá, cogiendo con su mano la improvisada coleta de mi abuela, fue imponiendo su ritmo. Unas veces pausado, otras atropellado, provocando arcadas, que aumentara la salivación y que las lágrimas asomaran al rostro de su suegra.</p>
  <p id="SMKW">Esta, como mero receptáculo de su placer, puso sus brazos a su espalda, entregándose sumisa a la follada de boca que le estaba proporcionando su yerno.</p>
  <p id="gukt">Cuando más intenso era el ritmo de su follada papá paró de pronto, provocando que a sus pies mi abuela lo mirara desconcertada.  Sin palabra alguna, tirando bruscamente de su coleta, la levanto, tanto y tan rápido que la obligo a ponerse de puntillas e iniciando una rápida marcha hacia la puerta de cristal la estampo de frente a ella.</p>
  <p id="7ksY">Podía ver los ojos desorbitados de mi abuela. Aunque no tan directamente como desde donde yo estaba, sin embargo, la desnuda imagen de la abuela sería visible desde algún ángulo de la piscina, con lo que advertí que con un rictus de miedo en su rostro lo volvía implorante hacia mi padre.</p>
  <p id="p5gi">Este, sin importarle su muda suplica, volvió a estamparla con tras el cristal, aplastando, su rostro, sus hermosas tetas y su coño contra la transparente superficie.</p>
  <p id="opAN">Pronto las manos de papá cubrieron los pechos de mi abuela. Observe como prendían sus erizados pezones, los estiraban, retorcían, provocando en ella gestos de dolor que al poco comenzaron a tornarse de placer. Su boca se entreabría, su húmeda lengua mojaba el cristal, sus ojos vueltos, una visible humedad mojaba el interior de sus firmes muslos…</p>
  <p id="IAcx">Una fuerte palmada en sus nalgas provocó que mi abuela sacara e irguiera el culo. Atrás suyo podía ver como la polla de papá golpeaba sus nalgas, como entremetiéndola entre sus muslos golpeaba su coño haciendo que salpicaran sus flujos, que mancharan el cristal del ventanal.</p>
  <p id="vG5v">Ahora mi abuela no lo miraba con miedo, vuelta su cara hacia él lo miraba con deseo. Se veía abrir su boca, sin oír sabia que le estaba pidiendo polla, que le suplicaba…y sabía que papá se estaba haciendo de rogar, enseñando a su caliente suegra cual era su lugar, el de caliente perra cachonda hambrienta de su polla…y me corrí, me corrí en aquella solitaria terraza sin siquiera tocarme, solo deseando estar en el lugar de mi abuela, de esa hembra madura sedienta de sexo.</p>
  <p id="rRKm">El cambio del aplastado rostro de mi abuela contra el cristal me indico que el macho había hecho suya a su hembra. La relajación de sus facciones, esa jugosa boca que esbozó una satisfecha sonrisa fue suficiente. Sus turgentes pechos aplastándose y retirándose del cristal no fueron sino la confirmación.</p>
  <p id="wJQ1">Dejando de fijarme en la abuela lo vi a él. Sus fuertes manos aferradas a las amplias caderas de mi abuela, el bamboleante movimiento de su pubis empujando una y otra vez su miembro dentro de la hembra, su pecho, su cara de dominio.</p>
  <p id="FEJX">El ritmo se incrementaba y ralentizaba, los fuertes empellones levantaban los pies de suelo a mi abuela. Las babas de esta embadurnaban ahora todo el cristal. Ya no le importaba nada, solo sentirse hembra, mujer en brazos de un hombre, de un verdadero macho.</p>
  <p id="4fbn">El orgasmo le llegó como un rayo, vi sus piernas desfallecer, el squirtin empapar el cristal. Papá la sostuvo firme, manteniendo su ritmo. No puedo saberlo, pero el rostro amable de mi abuela se había transformado en puro vicio. Orgasmo tras orgasmo, la vi aullar, el sonido no me llegaba, pero sabía lo que significaba su boca desencajada, sus ojos vueltos.</p>
  <p id="lEez">Lentamente papá fue sacando su miembro. Los fluidos lo hacían brillar, hinchado, erecto, desafiando la gravedad era una visión animal.</p>
  <p id="oE8P">Cogiéndola de los hombros la hizo volverse, arrodillarse y situando el amoratado glande frente a sus vidriosos ojos comenzó a pajearse, lentamente. Sumisa, volvió a arrodillarse cruzando sus brazos a su espalda, esperando lo que su macho mandara. El rostro de mi abuela mostraba ansia, hambre, hambre de la esencia, la simiente de su hombre. Lo esperaba con la boca entreabierta, la lengua sacada, jadeando.</p>
  <p id="b0Qj">Y pronto recibió su premio, trallazo tras trallazo el caliente semen que emanaba de la palpitante polla de papá fue dibujando su obsceno dibujo en la cara de su suegra que lo recibía hambrienta, buscaba que la mayor parte cayera en su boca para deleitarse, saborearlo, alimentarse con él.</p>
  <p id="17rs">Los últimos churretones alcanzaron sus ojos. Toda su cara era una mascara blanca, y debajo de ella se adivinaba la sonrisa satisfecha de la madre de mi madre. Ahora no era mi abuela, era una hembra viciosa, dominada por el vicio, la lascivia de sentirse mujer en brazos del único hombre que le daba lo que solo se atrevía a imaginar en sus calientes sueños.</p>
  <p id="ZTjG">Papá parecía decirle algo. La abuela elevo su rostro hacia él, sonreía.</p>
  <p id="nKw8">Lentamente sus dedos fueron rebañando los grumos de semen de su rostro, Los acumulaba y llevándolos a su boca los saboreaba, premiando a papá con una agradecida sonrisa.</p>
  <p id="CvOz">Hasta que no termino de retirar hasta el último grumo, la abuela no abandono su posición de sumisión. </p>
  <p id="5YMR">Por algo que le dijo papá comenzó a levantarse y recogiendo las copas y braguitas de su bikini se los entrego a papá.</p>
  <p id="UjPg">Tranquilamente y con el interior de las húmedas prendas, papá termino de limpiar el rostro de mi abuela. Luego le hizo que se las volviera a colocar y ese simple gesto de marcar su dominio sobre ella hizo que, de nuevo, sin tocarme siquiera, volviera a correrme. La cabeza me explotaba, los pezones me dolían, los pechos me pesaban. No perdía detalle.</p>
  <p id="1uIg">El escabroso encuentro parecía haber llegado a su fin. Mi abuela deshizo su maltratada cola, y cardando con sus dedos su rizada melena fue recomponiendo su figura. Con un brillo de deseo en sus ojos, cerrando sus brazos entorno al cuello de papá y empinándose sobre los deditos de sus pies, volvió a comerse la boca. Un beso interminable, que unía al lascivo roce de su pubis con el duro miembro de papá.</p>
  <p id="AxeZ">Como todo lo que comienza, llego el final y abandonando la estancia mi abuela, con un brillo de deseo y pena en sus ojos dejó solo a papá.</p>
  <p id="XAl1">No se el tiempo que había pasado. El sol aparecía todavía en lo alto y el silencio reinaba en la casa. Comenzaba a retirarme cuando un gesto de papá llamo mi atención. Parecía que alguien más había entrado en la habitación.</p>
  <p id="B6rF">Intrigada, volví a ocupar la posición de furtiva espectadora. La súbita aparición de mi tía Aurora, la hermana mayor de mamá, provocó que en mi pecho naciera un grito de sorpresa.</p>
  <p id="Dr4h">Grito que hubiera descubierto mi posición de no haber sido por la mano que firmemente, tapaba mi boca y el cuerpo que sobre mi me inmovilizaba. </p>
  <p id="7nMC">Un terror frio me domino, bloqueada, inmovilizada, comencé a transpirar. Mi corazón desbocado, mi respiración agitada hacían que mi cabeza girara como una lavadora, interrogándome sobre en manos de quien había caído.</p>
  <p id="Gqqb">Una susurrante, irritante y conocida voz me descubrió la identidad de mi opresora.</p>
  <p id="I5nK">—Vaya, vaya. Va a resultar que la mosquita muerta de mi primita es una sucia mirona ¿No te da vergüenza espiar las cosas de los mayores? ¿Qué pensarían mi papi, el abu si supieran esto? Seguro que tendrías que dar muchas explicaciones jajajajaja. Decía a mi oído la irritante de mi prima Nicol.</p>
  <p id="hv4A">Sin rebajar su presión, mi prima me mantenía callada e inmóvil. Aunque solo nos superara un año, su constante entrenamiento le conferían de una fuerza que no podía desafiar. Pese a ello, moviendo mi cabeza bruscamente, intentando morderla, trataba de desasirme de su abrazo.</p>
  <p id="8ahl"> —Quieta fierecilla, vamos tranquilízate. Pensándolo bien creo que podemos entendernos. Vamos que si sabes de este mirador privilegiado…si hoy estas aquí dándote el atracón de porno en directo solo puede ser porque alguien te haya avisado y si mis sospechas son ciertas creo saber quién es él…jajajaja ¡Acerte!- Casi grito después de haber introducido sus dedos índice y corazón en mi chorreante coño.</p>
  <p id="wKSj">—Jajajaja. ¡Vaya, vaya! La mosquita muerta de mi prima ya no es virgen…oiuiui…jajaja ¿y no será que el galán no es otro que el que acaba de pasarse por la piedra a la buena de nuestra abuelita?</p>
  <p id="bXQh">Mis ojos como platos fueron toda la respuesta que necesitaba para saber que había acertado.</p>
  <p id="pRGx">—Jajajaja, vaya con el tío. No deja de aumentar su harem. Sabes, no le culpo. Con el pollón que gasta y lo guapo que es desde luego no podías tener mejor maestro ¿Ha sido él quien te ha estrenado o ya venias usada? Se por experiencia que puede ser muy celoso. </p>
  <p id="KYEW">De nuevo un simple gesto le sirvió de confirmación.</p>
  <p id="cSzI">—Mejor. Hubiera sido una pena que te hubiera estrenado un picha corta, eyaculador precoz, en cualquier excursión escolar o lo que es más triste en un portal o los aseos del colegio. ¿Sabes la pena? Que después de comenzar con el mejor lo que siga te va a saber a poco. Te lo digo por experiencia.</p>
  <p id="lNBB">Cual no sería mi cara de sorpresa que mi prima prosiguió con ese tono de suficiencia que tanto me irritaba.</p>
  <p id="p70l"> —¿Ah, no lo sabias? ¿No te lo ha dicho? Pues si primita, tu papí me lleva al cielo cada vez que me toca al menos desde hace un año, fíjate a la misma edad que te ha estrenado a ti ¿No es casualidad? Parece que tiene un escrúpulo o es que a esta edad las nenas comenzamos a babear por una buena polla. Bueno y ahora dime ¿Puedo soltarte y no harás ninguna tontería?</p>
  <p id="xhs7">De nuevo un gesto de asentimiento le sirvió para que aflojara su llave y dejara que recuperara mi movilidad.</p>
  <p id="YPgL">—Bueno y ahora que ya somos cómplices en esto podemos disfrutar del espectáculo. Porque a eso habíamos venido ¿ok?</p>
  <p id="GY3y">Asomadas de nuevo al pretil de la terraza la escena era bien distinta de la que había disfrutado con mi abuela.</p>
  <p id="VM7u">Desnudo, repanchingado en un mullido sillón, papá, con una expresión sarcástica escuchaba pacientemente lo que parecía una airada reprimenda de mi tía Aurora que con amplios gestos de sus brazos parecía estar echándole algo en cara no.</p>
  <p id="vYIg">Hasta ahora no he descrito a mi tía Aurora. A diferencia de mamá y la abuela, la hermana mayor de mi madre no podía ser más diferente en lo físico. Frente a la exuberancia de mi abuela, la tía era menuda. Bonita figura, curvilínea, destacaban sus medianos pero firmes pechos, como meloncitos, nada caídos a pesar de haber tenido cuatros hijos y haberlos amamantado.</p>
  <p id="Fxtv">Grandes ojos negros que iluminaban su bonito rostro, enmarcados por una media melena castaña. Boquita pequeña rematada por unos carnosos labios, en fin, una monada. Como dice papá, un rico perfume en frasco pequeñito.</p>
  <p id="3Nb0">—¿A que parece que mi mamá estuviera enfadada? No te creas nada de lo que veas. En realidad, es que se la comen los celos. Jajajaja, si no me mires así.</p>
  <p id="24yO">Si la abuela comenzó a follarse a tu papá a la segunda vez que llego a su casa, mi madre lo hizo desde la primera, Jajajajaja, si te vieras la cara Jajajajaja.</p>
  <p id="jQXU">Y es que con los ojos como platos y con mi boca abierta por sorpresa mi cara debía ser un poema.</p>
  <p id="A655">—Pues si tontina. Para mi que lo que está echándole en cara a tu papí es que la tenga desatendida. Ufff, basta que pasen un par de días sin que se la folle y se sube por las paredes. Se ve que desde que ha comenzado a follarte la visita menos a menudo. Jajajaja.</p>
  <p id="PR0s">De nuevo volvimos la mirada a la escena. En ese momento papá comenzó a levantarse lentamente, lo que provoco que mi tía quedara paralizada y muda. Ante la corpulencia de papá mi tía Aurora, temerosa, dio un paso atrás.</p>
  <p id="z6qS">Llevando sus manos a las tirantas de su ceñido bañador de una pieza, papa comenzó a deslizarlo hasta dejar a la vista sus bonitos pecho que ya mostraban unos empitonados pezones. La cara de mi tía era un poema, entre el estupor y el ansia, su entreabierta boca comenzaba a babear.</p>
  <p id="foNy">A un gesto casi imperceptible de papá mi tía comenzó a flexionar sus rodillas hasta quedar arrodillada, con las manos detrás de su nuca, mirando suplicante a papá.</p>
  <p id="VHMb">Este, con su hinchada polla en su mano la paseaba frente al rostro de mi tía, pintando con el precum sus mejillas mientras mi tía trataba ansiosa de cogerlo con su boca. Papá se divertía jugando con ella, esquivando sus vanos intentos de llenar su boca.</p>
  <p id="E1Dp">Desesperada, mi tía comenzaba a lagrimear de desesperación cuando de repente papá le metió su duro miembro en la boca. Sorprendida por la brusca incursión a punto estuvo de caer. Rehecha, y teniendo como punto de agarre el firme miembro de papá, la tía comenzó a mamar como una loca.</p>
  <p id="yn37">Fijada mi atención en la morbosa escena, apenas percibí al principio como los delgados dedos de mi prima comenzaban a palpar mis nalgas, y echando la braguita a un lado comenzó a acariciar mi hinchada vulva.</p>
  <p id="K71g">Al principio sorprendida y empujada por la animadversión que sentía por mi prima a punto estuve de rechazar sus caricias, pero, el vacío que desde el principio sentía en mi palpitante chocho hizo que al contrario empujara mi culito hacia ella para hacer mas profunda su incipiente penetración. Una sonrisa de triunfo ilumino el irritante rostro de mi prima y yo, vencida, gemí sensualmente.</p>
  <p id="PjTT">En la habitación papá follaba la boca de mi tía como el embolo de una locomotora.</p>
  <p id="c21N">Las afiladas uñas de mi prima arañaban la húmeda pared de mi palpitante vagina llevándome al cielo, bastándole rozar con su pulgar mi sonrosado ojete para arrancar mi primer orgasmo.</p>
  <p id="TTnv">—Ummm como me gustan los culitos vírgenes, tan estrechitos. ¿Papi no te ha hecho aun el culito? Ummm lo disfrutaras, te lo aseguro. Rajándote, creyendo que no serás capaz y a la vez deseando que te la meta más y más. Ummm.</p>
  <p id="rRkl">Dios, la puta de mi prima sabia como ponerme caliente. Mi ojete comenzó a palpitar pidiendo más.</p>
  <p id="sBy1">Lejos de parar, sus dedos se volvieron más atrevidos y desentendiéndose de la morbosa escena que teníamos ante nuestros ojos, a la vez que con una de sus manitas penetraba a todo lo hondo mi chorreante coño con dos dedos de la otra dilataba a cada momento más mi sudado ojete.</p>
  <p id="BvUk"> El orgasmo me sacudió como un rayo, atravesada por una corriente eléctrica mi cuerpo convulsiono, se retorció, aullando como un animal herido, suerte que previéndolo la manita de mi prima ahogo mi grito, pues si no de seguro nos hubieran descubierto.</p>
  <p id="mgqk">Apenas recuperada del intenso orgasmo, con la neblina del placer aun cubriendo mi juicio, sentí los carnosos y húmedos labios de mi prima sobre los míos y, olvidada la animadversión que le tenía de antaño, devolví agradecida y ansiosa su caricia, mordisqueando sus labios, introduciendo mi lengua en su boca y recibiendo la suya en la mía, intercambiando nuestras babas nos dejamos caer en el caliente suelo revolcándonos la una contra la otra, con nuestros muslos entre las piernas de la otra, frotando furiosas contra nuestros sexos hasta alcanzar un delicioso orgasmo.</p>
  <p id="4LNX">Con la respiración agitada, nuestros pechos subiendo y bajando, gire la mirada para ver a mi prima. A diferencia de mí, que en la refriega había perdido ambas partes del bikini, aparecía completamente transpirada, impregnada de nuestras babas y densos flujos, mi prima aun mantenía su uniforme de tenis, un poco arrugado pero impoluto, la blanca camisa polo, su plisada faldita a juego ceñían como un guante su sensual figura.</p>
  <p id="yZAo">Al igual que mi tía, mi prima Nicol, si bien carecía de exuberancia de mis pechos exudaba sensualidad por todos sus poros. Sus largas piernas, rotundos muslos, caderas pronunciadas, culito respingón que elevaba con gracia el vuelo de su faldita, un vientre plano y fuerte, unos pechos, deliciosos meloncitos, todo ello rematado por un atractivo rostro, piel blanca, labios rojos, ojos azules y una lacia melena rubia ceniza que en esta ocasión remataba con dos coletas altas que le daban imagen de niñata rica de serie americana.</p>
  <p id="M42b">Ante la visión de tan apetecible cuerpo, el recuerdo de los recientes orgasmos, no pude aguantar un profundo suspiro y que mi sexo volviera a humedecerse.</p>
  <p id="r90w">Notándolo, Nicol acerco su rostro al mío y mi boca se abrió ofreciéndose. Dominante, cruel, apenas sus labios rozaron los míos, arrancándome un gemido. Su manita, firme, apretando mi erecto pezón comenzó a retorcerlo mientras su legua jugaba con la mía, su mano acaricio mi descapuchado clítoris y cuando más próximo estaba de estallar de nuevo, fríamente corto de raíz su caricia.</p>
  <p id="zgu3">—Bueno perrita, es hora de que devuelvas algo de lo recibido ¿no te parece zorrita?</p>
  <p id="cbCT">Agitada, la mire, sonriente y volviéndose hacia el pretil, de rodillas, en pompa elevó graciosamente su faldita dejando a la vista su sonrosado culito. Entreabriendo sus muslos quedó a la vista su abultada vulva, ligeramente húmeda, pequeñas gotitas cubrían la pelusilla dorada que la cubrían como un delicioso melocotoncito.</p>
  <p id="tIQu">—Tu papi se lo está pasando genial, aunque creo que mamá se lo está pasando mejor. Es hora de que me hagas disfrutar.</p>
  <p id="Y0oa">Levantando ligeramente la vista sobre el pretil pude ver como enroscada entorno a la cintura de papá, sujeta por sus firmes nalgas, papa la martilleaba contra el cristal del ventanal, dejando a quien quisiera ver imagen de las nalgas y su espalda.</p>
  <p id="BAhB">—Vamos perrita, no te distraigas, tú a lo tuyo. Ya te iré contando mientras tanto.</p>
  <p id="s85n">Obediente, situándome tras suya, mi boca se posó sobre la palpitante vulva. Su gusto agridulce me enervo desde un principio. Tal era el delicioso sabor que desde ese momento solo pensaba en comer y comer, glotona cuanto sus carnes pudieran ofrecerme.</p>
  <p id="ATXr">Posadas las manitas en sus nalgas, las abrí ligeramente, dejando mi naricilla sobre su sonrosado ojete. Golosa, mi húmeda lengua se posó en su arrugado ano, lamiéndolo en amplias lengüetadas. Deslizando a todo lo largo, humedeciéndola, sentía como se distendía, palpitaba. Su agrio sabor me abrió el apetito, la firme punta de mi lengua se entremetía en la estrecha abertura, rebañaba sus jugos. Mis manos abrían sus nalgas, a cada palpito la abertura se hacía mayor, la sonrosada carne se abría ante mis ojos, cada vez mi lengua penetraba en ella más y más, retorciéndose dentro de su carne. Las primeras falanges de mis deditos penetraron en ella, ensanchadora, mi rostro incrustado en sus nalgas, mi naricilla aspirando su aroma.</p>
  <p id="GsY1">Soltando un espeso salivazo, mis deditos lo esparcieron en su interior arrancándole un sensual gemido, tres de mis deditos penetraron en ella, perforándola, sintiendo la calidez y humedad de su recto.</p>
  <p id="7avA">Comencé un suave mete y saca mientras mi otra manita, posada a todo lo largo de su cálida vagina comencé a recibir sus espesos flujos.</p>
  <p id="kjPq">Hundiendo mi dedo medio en su mojado coño, martilleando su dilatado ano, le arranque su primer orgasmo. Vuelta la cara hacia mí, la visión de su rostro, su satisfecha mirada llenó mi pecho de un delicioso calorcillo. Sin interrumpir las sensuales caricias, deje caer mis duros pechos, restregándolos contra su espalda.</p>
  <p id="En0J">Arrastrándome sobre ella, mi boca llegó a la suya fundiéndonos en un morboso morreo.</p>
  <p id="g0iu">—Ummm zorrita, ten seguro que a partir de hoy iré a visitarte a menudo. No podemos dejar que esta renacida relación se apague, sigue zorrita, sigue. ¡Ostia puta! Siiii que manitas tienes golfa.</p>
  <p id="UX2e">Corriéndose de nuevo, su cuerpo se tensó, tembló, hasta llegar al relajo. Rendidas, una contra otra, un ligero beso volvió a estamparse en mis hinchados labios.</p>
  <p id="wV3G">—Bueno guarrilla, si conozco a tu papi seguro que aun le queda un cartucho, y hoy el trofeo que pienso cobrarme está entre sus piernas. Jejejeje. Disfruta del espectáculo.</p>
  <p id="QboW">Y alisándose el vestidito salió de la terraza.</p>
  <p id="HUCu">Continuara….<br />© <a href="https://movil.todorelatos.com/perfil/1572033/" target="_blank">lideruno1</a> </p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/F1QwTQioXI9</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/F1QwTQioXI9?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/F1QwTQioXI9?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Lucero: trabajo de verano 10 y 11.</title><pubDate>Sun, 31 May 2026 03:41:13 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img2.teletype.in/files/9a/cc/9accbcca-0703-48a3-b16a-8263646323c5.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img3.teletype.in/files/25/64/25648855-d203-40dc-b955-83cf5507dd5d.jpeg"></img>La sorpresiva llegada de Omar obliga a su hermana a cambiar el plan que tenía de pasar la tarde cogiendo con su amiga, no obstante, ambas le ayudarán al chico con la erección que le provocó lo que su clienta le dio de beber, un esfuerzo que podría llevar a los hermanos a romper las reglas de mamá]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="9KS6" class="m_original">
    <img src="https://img3.teletype.in/files/25/64/25648855-d203-40dc-b955-83cf5507dd5d.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="klYR">La sorpresiva llegada de Omar obliga a su hermana a cambiar el plan que tenía de pasar la tarde cogiendo con su amiga, no obstante, ambas le ayudarán al chico con la erección que le provocó lo que su clienta le dio de beber, un esfuerzo que podría llevar a los hermanos a romper las reglas de mamá</p>
  <p id="JFvg">No era un secreto que tenía muchas ganas de tener sexo con mi hermana, un deseo que nació en esa manera como coqueteaba conmigo en cada ocasión en la que tenía la oportunidad de hacerlo, el mismo que se vio impulsado ante la aparente disposición de las mujeres de la familia por mantener relaciones íntimas sin que importaran los lazos de sangre; un impulso que durante aquella tarde, al encontrarme a las afueras del cuarto de Yolanda mientras la escuchaba gemir, me hizo sentir tentado a entrar en la habitación e intentar hacer algo como respuesta a ese persistente coqueteo que mantuvo desde que regresé a casa, sin embargo, había un pequeño problema con todo eso, y es que ella no se encontraba sola en su recámara.</p>
  <p id="e12a">- ¡Ahhh! ¡Me encanta cómo me comes la concha! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Méteme los dedos! ¡Ahhh! ¡Hazlo como sabes que me gusta! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Así bebé! ¡Ahhh! ¡Justo así! - gritaba Yolanda, arqueando la espalda hacia atrás, dejando que sus senos se pronunciaran hacia el techo, obsequiándome una vista envidiable de esos pezones que parecían deliciosamente duros, mientras una chica de cabello blanco enterraba la cara entre las piernas de mi hermana, moviendo su cabeza de una forma ansiosa, dejándome escuchar aquellos sonidos pegajosos que escapaban de entre las piernas de Yolanda en las pocas ocasiones en que mi hermana se quedaba callada, una imagen que logró paralizarme por un instante, hasta que recorrí el cuerpo de aquella desconocida y mis ojos se detuvieron momentáneamente en su trasero blanco y desnudo, disfrutando de la imagen que me daban los labios de esa misteriosa chica que parecía tener una gran habilidad en lo que hacía.</p>
  <p id="nqgb">- ¡¿Estás segura de que tendremos la casa para nosotras durante toda la tarde?! - dijo la chica, mientras levantaba un poco la cara y penetraba a mi hermana con sus dedos, de una manera salvaje, a una velocidad que a mí seguramente me hubiera provocado un cierto temor de lastimarla, pero con lo cual hizo que Yolanda temblara de placer, que se pellizcara los pezones y se retorciera en la cama mostrando espasmos violentos mientras gemía con todas sus fuerzas en medio de lo que interpreté como un orgasmo muy violento.</p>
  <p id="uIGZ">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - gritó mi hermana, tomando una almohada para colocársela en la cara y ahogar aquellos gemidos que le provocó su amiga, novia o lo que fuera esa chica para ella - ¡Carajo! ¡Ahhh! ¡Eres increíble! ¡Tienes una facilidad absurda para hacerme venir! ¡Ahhh! - exclamó Yolanda mientras su amiga se subía a la cama y se acomodaba de tal forma que le permitió entrecruzar sus piernas con mi hermana, pasándole una por encima y otra por debajo, provocando que sus sexos quedaran juntos antes de que esa chica comenzara a mover las caderas a un ritmo calmado, como dándose un descanso pero sin que quisiera renunciar al momento que estaba teniendo con Yolanda - ¡Ahhh! ¡Ya te lo dije! ¡Mamá y mi hermano regresarán por la noche! ¡Tenemos toda la tarde libre! ¡Ahhh! ¡Eso se siente muy rico!</p>
  <p id="40rr">- ¿Y cuándo me vas a presentar a tu hermano? Por lo que me has contado creo que podría hacer cosas muy interesantes con… ¡Ay, dios mío! ¡¿Por qué me pegas?! - se quejó la chica, aunque me dio la impresión de que en realidad disfrutó mucho de aquella nalgada que le dio mi hermana.</p>
  <p id="I3u8">- ¡Ahhh! ¡No puedes tocar a mi…! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡No quiero que toques a mi hermano! ¡Él es solo mío! ¡Ahhh! - le reclamó Yolanda, haciendo que mi erección se pusiera aún más dura si es que eso era posible, provocando que me quedara de piedra mientras escuchaba aquella conversación.</p>
  <p id="QUXF">- ¡Ahhh! ¡Vamos, Yoli! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Sabes mejor que yo que no te lo vas a coger! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Qué concha tan suave tienes! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Tu mamá te mataría si se entera de que tuviste sexo con él! ¡Ahhh! ¡¿O me equivoco?!</p>
  <p id="HZfi">- ¡Eso es asunto mío y…! ¡Ahhh! ¡El que no me lo pueda coger no quiere decir que no podamos hacer otras cositas! - exclamó mi hermana, dejándome intrigado con lo que esas dos acababan de decir, mientras su amiga se apartaba de ella para luego tirarse a un lado de Yolanda.</p>
  <p id="SPvM">- Sigo sin entender cómo es que tu madre es tan complaciente con algunas cosas, pero tan estricta con ese detalle en particular, ¿Por qué no tiene problema con que Omar te la meta por todos lados, pero se escandaliza con la idea de que hagan el amor en toda regla? Quiero decir, no es como que ella misma no haya fantaseado con cogerse a su hijo - comentó esa chica, provocándome un vacío en el estómago cuando lo dijo, haciendo que suspirara peligrosamente fuerte, que diera un paso atrás para tratar de mantener mi anonimato, aunque al parecer ninguna de las dos notó que yo estaba ahí, pues siguieron hablando entre ellas con normalidad.</p>
  <p id="NWN0">- Si, bueno, tiene sus motivos, no quiere que por accidente vaya a quedar embarazada de él, y considera que jugar, toquetearnos, incluso usar nuestras bocas está bien, pero que llegar como tal a la penetración ya sería cruzar un límite muy extremo, porque, bueno, ya sabes, somos hermanos, él es su hijo.</p>
  <p id="MFYX">- Sí, bueno, eso lo entendería viniendo de una mujer tradicional, pero después de todo lo que he visto y he hecho en esta casa… bueno, no te molestes, pero ¿No crees que es un poco absurdo que ponga un límite tan alto? Quiero decir, con base en esas reglas Omar podría hacerte una cantidad obscena de cosas que harían ver la penetración vaginal como algo puritano - comentó la chica, cuyos ojos eran tan claros que incluso al estar a varios metros de ella podía notarlo.</p>
  <p id="PSXl">- Sí, lo es, pero reglas son reglas, así que…</p>
  <p id="ChDG">- ¡Oh, vamos! ¡Tú jamás sigues ninguna regla! ¿O acaso no te presumes a ti misma como una rebelde y una revolucionaria? - Yolanda soltó una risilla ante ese comentario, antes de que ladeara su cuerpo y comenzara a acariciar sutilmente los senos de su amiga, cuyos pezones eran un poco más grandes que los de mi hermana, de un color rosado que combinaba muy bien con su piel tan blanca.</p>
  <p id="Lxqf">- Soy una rebelde con las reglas del capitán, incluso con algunas leyes, no lo niego, pero con mamá es distinto, a ella la respeto mucho más que a cualquier otra persona y odiaría decepcionarla, eso simplemente no me lo perdonaría a mí misma - aseguró mi hermana, antes de que se subiera al cuerpo de su amiga, de que viera cómo comenzaba a besar la piel de esa chica, comiéndole los senos de una forma golosa, provocando que esa preciosa joven de cabello blanco cerrara los ojos y comenzara a suspirar cada vez con más frecuencia, acompañando de esa manera el momento en el que mi hermana llegó al fin a su entrepierna y comenzó a darle la misma clase de trato que acababa de recibir.</p>
  <p id="pXTD">- ¡Entonces deberías dejar que yo me coja a tu hermano! ¡Ahhh! ¡Si quieres puedes ver cómo me lo hace! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Sabes que nunca he tenido problema con tener público! ¡Ahhh! ¡Qué rico! - exclamó, mientras mi hermana se acomodaba entre sus piernas, comiéndole la concha con perseverancia a pesar de que cambiara una y otra vez de posición, como si no lograra acomodarse.</p>
  <p id="tA4P">- No, esto no funciona - dijo de pronto Yolanda, apartándose abruptamente de su amiga, arrodillándose en la cama mientras la chica la miraba desconcertada.</p>
  <p id="WruL">- Vale, no me acuesto con él, pero tienes que…</p>
  <p id="IUHP">- No, no me refiero a lo de mi hermano, digo que no me acomodo, ¿Por qué no mejor te sientas en mi cara? Con respecto de Omar - suspiró con severidad  - sí, quizás sería bueno que estuvieras con él alguna vez, tal vez así logre sacármelo de la cabeza, pero mientras eso no pase, vamos, siéntate en mi cara - sugirió Yolanda antes de tirarse de espaldas sobre las cobijas, de que su amiga se sentara en su cara tal y como ella se lo pidió, dejándome contemplar un par de senos enormes y muy lindos, cuya magnitud no pude apreciar correctamente cuando estuvo recostada, porque en realidad ese par de mamas eran impresionantes.</p>
  <p id="7UfR">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Sí! ¡Definitivamente se siente mucho mejor! ¡Ahhh! - exclamó la amiga, arqueando su espalda, haciendo que sus senos se pronunciaran hacia delante, llevando sus manos a su nuca mientras movía ligeramente las caderas para el deleite de mis ojos y su placer, pues en cuanto comenzó a hacerlo sus gemidos se incrementaron en volumen y frecuencia, incitándola a que se acariciara los senos, antes de que se chupara los dedos y los introdujera en el coño de mi hermana, acariciándola al principio con una paciencia enloquecedora, antes de que volviera a penetrarla de la misma forma salvaje y violenta como lo hizo cuando le estuvo mamando el coño, provocando un concierto de gemidos que hizo que inconscientemente me tocara por encima del pantalón, cerrando los ojos, dejándome cautivar por un momento por los sonidos que escapaban de esa recámara, perdiendo la prudencia lo suficiente como para no conservar correctamente el equilibrio y empujar la puerta un poco, lo necesario para que la amiga de mi hermana abriera mucho los ojos cuando me vio ahí parado, sin que dijera nada mientras su mirada y la mía se conectaban, hasta que me puse un dedo en los labios y ella sonrió, aunque sin perder la sorpresa que cautivó su cara mientras se mordía el labio inferior al ver el bulto enorme de mi pantalón, una imagen que la hizo dejar de tocar a mi hermana, llevarse las manos a los senos y comenzar a pellizcarlos con esmero, mirándome a los ojos cuando no me veía la entrepierna, siendo una tentación ante la cual no supe qué hacer más allá de quedarme justo donde estaba, con la mitad de mi cuerpo en el interior de la habitación de Yolanda y la otra en el pasillo, apretándome la verga sin decidirme a unirme a ellas o conformarme con solo mirarlas, porque un minuto antes me hubiera lanzado por todo, pero en aquel momento tenía en la cabeza lo que esas dos dijeron con respecto de que al parecer estaba prohibido que yo tuviera sexo con Yolanda.</p>
  <p id="Xypx">Fue en medio de aquella duda que me acogía, cuando la mujer en la cara de mi hermana comenzó a sacudir sus caderas con fuerza, gimiendo con un ánimo que me hizo comprender que estaba a punto de venirse, que el momento de tomar una decisión llegaría en un par de minutos, tal vez en unos pocos segundos, una sospecha que se vio confirmada cuando la chica se quedó de pronto muy quieta, sufriendo los espasmos propios de un orgasmo, tentándome a quedarme ahí hasta que de pronto la duda me acogió y salí de la habitación, entrecerrando la puerta para que Yolanda no se enterara de que estuve ahí, antes de bajar las escaleras y dirigirme a la entrada de la casa para abrir y cerrar con fuerza la puerta principal, anunciando de esa manera mi llegada, un movimiento que en realidad no estuvo bien planeado, pues a pesar de que tratara de fingir que acababa de llegar, no era mucho lo que podía hacer para disimular mi erección, más allá de meterme en la cocina y servirme un vaso de agua para darle tiempo a mi hermana de hacer lo que tuviera que hacer al saber que estaba en casa.</p>
  <p id="32D3">- Y tú ¿Qué haces aquí? - preguntó mi hermana segundos más tarde, en cuanto entró en la cocina y mientras yo me tragaba aquel vaso de agua, dándole la espalda porque por alguna razón no quería que viera mi erección, pues justo en ese momento, aquella prohibición de la que habló con su amiga mientras hacían el amor, hizo que recordara lo que me dijo Trina días atrás acerca de que no esperara que pasara mucho más con Lucero de lo que ya había pasado, una advertencia que parecía concordar con aquellos límites que no se permitió cruzar cuando me dio ese masaje en mi cama o cuando me obsequió aquella sesión de sexo oral en la ducha, saliéndose del baño cuando yo me planteaba tener sexo con ella, aunque debo decir que con respecto de los límites de Lucero yo también creía que dejaba muy alta la frontera de lo prohibido.</p>
  <p id="whSU">- Trina me mandó a la casa de una de sus amigas, Catalina, y por lo que entendí hubiera pasado todo el día ahí de no ser porque su esposo llegó y… bueno…</p>
  <p id="3T7B">- ¡No digas! ¡¿Te pegó?! ¡¿Te amenazó con su arma?! ¡Ese idiota está chiflado! ¡¿Estás bien?! - exclamó mientras se apresuraba hacia mí, tirando de mi brazo, quizás pensando que estaría lastimado o herido, observando mi rostro con mucho interés, como queriendo encontrar algo que no anduviera bien conmigo.</p>
  <p id="3Cex">- No, bueno en realidad trató de golpearme, pero…</p>
  <p id="yjOK">- ¡Carajo! ¡En serio te dejaron a medio palo! - gritó sin contenerse cuando notó mi erección, antes de soltar una carcajada y dar algunos brinquitos como si estuviera festejando el hecho de que estuviera tan excitado, una reacción que logró ponerme nervioso ante la posibilidad de que conectara aquella erección con lo que pasó entre ella y su amiga minutos atrás, algo que por fortuna no ocurrió.</p>
  <p id="xX8K">- ¡Me alegra que te divierta, tonta! - le reclamé por reírse de mí.</p>
  <p id="x4BQ">- Déjame adivinar, te dio a beber la cosa de hierbas esa que pone a los chicos como burros durante horas, ¿Cierto? - asentí - ¡Alguna vez escuché que esa porquería hace ver al viagra como un dulce para niños! - exclamó con ganas, antes de soltar aquellas carcajadas que resultaron mucho más molestas que las anteriores, hasta que me miró de nuevo y se reprimió al notar que la miraba con cara de pocos amigos, un momento en el que en su rostro se dibujó la clase de expresión que mostraría el personaje de una caricatura cuando le aparece un foco encendido en la cabeza - ¿Sabes algo? ¡Carajo, esto sí que es una gran coincidencia! Quizás el que hayas llegado en ese estado podría ser una bendición para ti - comentó contagiando su voz de una sutil coquetería, antes de que se me acercara y me apretara el pene por encima del pantalón - porque casualmente estoy con una chica bastante hermosa que me ha pedido conocerte desde que llegaste, y por supuesto que va a estar más que encantada de ayudarte con tu problema.</p>
  <p id="Z4FN">- ¿Y por qué no me ayudas tú? - la desafié, viendo cómo se sonrojaba antes de que se me acercara un poco más y me diera un pico en los labios.</p>
  <p id="0dZk">- ¿Y por qué no te ayudamos las dos? - dijo con ese tono sensual, antes de tomarme de la mano y sacarme de la cocina, de que subiéramos las escaleras y nos metiéramos en su habitación, donde esa chica de cabello blanco me miró con una sonrisa contenida, vistiendo una playera larga similar a la que Yolanda llevaba encima - ¡Mira quién llegó! ¡Este es Omar, mi hermano! ¡Ella es Janet! ¡Es una amiga muy íntima! - dijo, haciendo énfasis en esas últimas dos palabras.</p>
  <p id="dKWV">- ¡Guau! ¡Parece que a tu hermano le dio mucho gusto conocerme! - exclamó Janet, clavando su mirada en mi erección, desplegando un comportamiento un tanto exagerado en sus intentos por aparentar que no me había visto unos pocos minutos atrás.</p>
  <p id="YxYs">- Sí, lo sé - contestó Yolanda con una voz de pena fingida - por eso le dije que subiera, necesita un poco de ayuda con ese problemita, al parecer se tomó una cosa con hierbas que lo va a tener así durante algunas horas, así que… bueno, si no te molesta, me gustaría que se nos uniera a nuestra pequeña fiesta ¿Qué opinas? - le preguntó mi hermana con ese tono insinuante, provocando una amplia sonrisa en el rostro de Janet, quien saltó de la cama y se acercó a nosotros, mordiéndose el labio inferior sin dejar de mirarme la erección, antes de que su mano apretara mi pene y sus labios se pegaran a los míos, dándome un beso que al principio solo fue un pico, pero que muy pronto fue subiendo de intensidad hasta que nuestras lenguas comenzaron a jugar a la vez que sentía un par de manos quitándome la ropa, interrumpiendo aquel beso cuando me sacó lo que llevaba encima, antes de que la misma Janet comenzara a desabrocharme el cinturón, bajarme los pantalones y capturara mi pene con su mano, sobándolo de una manera apretada, utilizando como lubricante aquellos fluidos viscosos que escapaban por la punta de mi glande, provocándome sobresaltos cuando sus caricias resultaban particularmente placenteras, sin dejar de besarme hasta que Yolanda tomo mi barbilla y me hizo girar mi cabeza para besarla a ella.</p>
  <p id="xoah">- No mentiste cuando me hablaste de su pene, es muy hermoso - escuché la voz de Janet en el segundo justo que precedió al instante en el que engulló mi miembro, sin prisa, acariciándolo despacio con sus labios, succionándolo un poco, como si quisiera sacar de mi sexo todos los fluidos que se encontraran aun dentro, antes de que sintiera su mano tocando mis huevos y dejara que mi pene entrara por completo en su boca, hasta el fondo, que tocara su garganta y sintiera cómo se atragantaba antes de que lo deslizara un poco hacia afuera para tomar un respiro, para luego volver a meterlo por completo, dejándolo ahí por un momento mientras la lengua de mi hermana enloquecía al jugar con la mía y sus manos recorrían mi pecho, mi abdomen y mis nalgas con una ansiedad curiosa, como si no quisiera desaprovechar aquella oportunidad para tocarme tanto como pudiera, un comportamiento casi obsesivo que solo se detuvo cuando gemí en su boca y se apartó de mí, mirando con una mezcla de sorpresa y envidia a aquella hermosa chica que en ese momento movía su cabeza de atrás hacia delante para obsequiarme una cantidad enorme de placer al estimular mi miembro de esa manera tan sensual y placentera.</p>
  <p id="7LHD">- Yo también quiero probarlo - se quejó mi hermana, haciéndome creer por un segundo que se arrodillaría junto a su amiga, antes de que me tomara de la mano y tirara de mí para llevarme a la cama, obligándome a brincar un poco para no atropellar a su amiga, quien sin pensárselo demasiado se unió a nosotros una vez que mi hermana me obligó a acostarme en la cama y comenzó a besar mi pene, con mucha menos habilidad de aquella que Janet demostró, pero viéndose favorecida por el hecho de que fuera mi hermana, pues algo tan simple como eso convertía aquella escena en algo alucinante.</p>
  <p id="4tdP">- ¿Qué te parece si me siento en tu cara? Aunque espero que no te moleste que esté empapada, porque antes de que llegaras tu hermana y yo ya estábamos jugando entre nosotras - dijo esa chica atrevida, compartiendo una sonrisa de complicidad conmigo mientras me pasaba una pierna por encima y me dejaba deleitarme con el olor de su coño y la humedad de sus labios, sintiendo de pronto esa oleada de sabor a hembra que se dispersó por mi lengua cuando probe su concha y empecé a lamer su clítoris como si la vida me fuera en ello.</p>
  <p id="0Djs">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Lo haces muy bien! ¡Ahhh! ¡No te detengas! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Yolanda! ¡Ahhh! ¡Tienes que probar esto cuando me coja a tu hermano! - gritó, de una forma forzada, como si con aquel comentario esa chica le estuviera presumiendo a mi hermana lo que haría, sabiendo que quizás Yolanda no se atrevería a llegar tan lejos por cualquiera que fuera la regla que Lucero le hubiera impuesto.</p>
  <p id="nrh0">La aludida no dijo nada, solamente se concentró en lo que hacía, en mamarme la verga como mejor podía hacerlo, acariciando mis testículos, lamiéndolos, en ocasiones incluso metiéndolos ambos en su boca para jugar con ellos, algo que resultó inesperadamente placentero, mientras mi lengua se perdía entre los pliegues vaginales de su amiga y mis manos le apretaban las tetas a esa deliciosa mujer que gemía y movía el culo estando sentada en mi rostro, profiriendo tal clase de alaridos que de inmediato me quedó claro que aquello era fingido, que era nada más que un intento por tentar a mi hermana, por desafiar su fuerza de voluntad y tratar de provocarla para que traspasara los límites que le había impuestos su madre.</p>
  <p id="EEbJ">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Quiero coger contigo, Omar! ¡Ahhh! ¡Ya no quiero esperar más! ¡Ahhh! - exclamó Janet, provocando que en ese preciso instante Yolanda dejara de besar mi sexo y se levantara de la cama, que tomara el sillón de su computadora y lo colocara cerca de mí, al alcance de mi mano, invitándome a mirar cómo levantaba las piernas para recargar sus pies en la cama y se abría para mí, mostrándome sus labios, antes de que se chupara los dedos y comenzara a tocarse, sin dejar de mirarme, mostrándose tan excitada que su rostro adquirió un color rojo bastante intenso, creando una imagen que me resistí a dejar de ver tanto como pude, hasta que sentí la calurosa humedad del coño de Janet y mi atención se concentró en esa chica y en ese impactante par de tetas que comenzaron a sacudirse al ritmo que Janet imponía con sus caderas.</p>
  <p id="j1Hc">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Que delicia! ¡Ahhh! ¡Que pedazo de verga tienes, Omar! ¡Ahhh! ¡Ahhh! Yoli ¿Por qué no te sientas en la cara de tu hermano? ¡Ahhh! ¡Dios mío! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Tiene una lengua divina! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - exclamó Janet sin dejar de mover el trasero, antes de que reacomodara sus piernas para darse de sentones con mi pene enterrándose una y otra vez entre sus labios.</p>
  <p id="P4bv">- No, no quiero perderme esto - comentó Yolanda, con la voz extraviada, mostrándose muy distraída, como si las palabras de su amiga no le importaran en absoluto, como si la imagen de mi miembro entrando una y otra vez en el coño de Janet fuera algo tan importante y alucinante que no quisiera perderse un segundo de ello; no obstante, las sensaciones que me provocaba Janet al subir y bajar sobre mí, no superaron al morbo que me provocó detectar el aroma que escapaba por entre las piernas de mi hermana, el mismo que me llevó a estirar el brazo y tocar su concha con mis dedos, haciendo que se sobresaltara antes de que retirara su mano y me dejara acariciarla, de ver cómo sus ojos titubeaban hasta que al fin se cerraron por completo cuando le metí los dedos, comenzando a acariciar su vientre por dentro, dejándome llevar hasta tal extremo por la imagen que me brindaban sus expresiones de placer, que de pronto dejé de prestarle atención  a Janet, permitiendo que mi atención fuera por completo capturada por mi hermana retorciéndose de gusto ante la forma como yo la tocaba.</p>
  <p id="0QvK">Los enormes senos de Janet aplastándose sobre mi pecho fueron lo que me hizo desviar la mirada de Yolanda, sintiendo casi de inmediato los labios de esa exuberante chica sobre los míos a la vez que me acariciaba la cabeza con sus manos con una pasión que no parecía natural, que me hizo sospechar que esa chica se traía algo entre manos.</p>
  <p id="DiG4">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Omar! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Hermanito! ¡Ahhh! - gritó Yolanda con fuerza, sin dejar de gemir, prolongando aquellas expresiones de placer mientras su amiga me besaba el rostro, lamía mi cuello y acercaba poco a poco sus labios a mi oído.</p>
  <p id="6AtZ">- Voy a fingir que me vengo y luego iré al baño. Aprovecha tu oportunidad y cógete a tu hermana. Ella lo desea y sé que tú quieres lo mismo. Nada tiene por qué salir de esta habitación. Lo que pase será un secreto entre los dos - me susurró, dejándome de piedra cuando vi cómo movía las caderas a un ritmo salvaje y luego se abrazaba con mucha fuerza a mi cuerpo, interpretando espasmos que resultaron bastante convincentes, antes de que se bajara de encima de mí, se sentara un momento en la cama y observara aquella escena en la que mis dedos se metían una y otra vez en el coño de Yolanda, sonriendo al ver lo mucho que mi hermana lo disfrutaba.</p>
  <p id="kjIR">- Voy al baño, chicos, traten de no extrañarme demasiado - dijo apresurada, agitada, saliendo de inmediato de la habitación mientras yo continuaba con lo que le hacía a mi hermana, disfrutando de aquella escena que me obsequió al tocarse los senos y pellizcarse los pezones con fuerza, gimiendo con los ojos cerrados, disfrutando de las caricias de su hermano.</p>
  <p id="GZhA">- Al fin se fue - comenté como si tal cosa, sacando los dedos del interior de Yolanda, haciendo que abriera los ojos, que me mirara con ese brillo de deseo y ansiedad que me obsequió - ven aquí Yolanda, quiero probarte, quiero mostrarte lo que puedo hacer - le comenté, sintiendo un calor muy intenso y agradable cuando ella me sonrió, antes de que se subiera a la cama y se sentara con las piernas abiertas, de que yo me arrodillara frente a ella, notando lo nerviosa que de pronto parecía, viendo cómo su pecho subía y bajaba a una velocidad intrigante mientras acariciaba sus piernas, disfrutando de ese momento previo al instante en el que perdería el control, en el que comenzaría a explorar lo lejos que podría llevar las cosas y desafiar la fortaleza de aquella decisión que según le dijo a su amiga que ya había tomado.</p>
  <figure id="sUxS" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/c8/76/c8767fd9-e0be-434a-bb22-b6b02cb3c0ef.jpeg" width="1080" />
  </figure>
  <p id="mBxP">11</p>
  <p id="TpJW"></p>
  <p id="T1YP">Desde que regresé con mi familia no había parado de tener sexo, ya fuera con Trina, con alguna de sus amigas o durante esos juegos nada inocentes que de vez en cuando tenía con Lucero o con mi hermana, sin embargo, aquella tarde en la que tenía a Yolanda frente a mí y con las piernas abiertas, entendí que sin importar la cantidad de placer que pudiera recibir ni la gran variedad de cosas que viviera con todas esas mujeres, siempre habría algo más que querría experimentar, algo que no hubiera hecho, que despertara morbo y deseo en mi interior, un hecho que comprobé cuando sentí mi boca inundada de saliva de solo mirar los hinchados labios de mi hermana y oler el aroma a hembra que emanaba de entre sus piernas, teniendo su vulva a tan solo unos pocos centímetros de mi cara y esperando a que yo me la comiera, a sentir la misma clase de cosas que experimentó su amiga Janet unos minutos atrás, aunque debo decir que a mi hermana no planeaba tratarla de la misma forma como traté a esa chica, porque con ella las cosas serían distintas, más especiales, pues con cada día que pasé en esa casa se había ido acumulando el deseo que sentía por esa chica que en aquel momento me miraba ansiosa y expectante.</p>
  <p id="soTd">Tomar sus piernas y colocar sus pies en mi espalda fue lo primero que hice antes de besar la parte interna de sus muslos y sentir cómo se le erizaba la piel, a la vez que le provocaba aquellos pequeños sobresaltos que me obsequiaba de tanto en tanto, acompañados de gemidos tímidos que continuaron saliendo de la boca de mi hermana mientras mis besos se iban acercando cada vez más a su vagina, provocando ruidos estridentes que favorecían esas reacciones naturales en Yolanda, llegando lentamente a sus labios para darles algunos besitos discretos y sonoros, algo que también hice en su clítoris, induciéndole tal sensación que el gemido que expulsó fue uno especialmente largo, señal de un placer tan intenso que incluso sus piernas le temblaron mientras yo acariciaba su punto de placer con mis labios, sin sacar la lengua, dejando que el olor de mi hermana se impregnara en mi boca mientras recorría la longitud de su hendidura, antes de que mis manos se deslizaran por su abdomen hasta apoderarme de sus senos, de que sacara la lengua y comenzara a deslizarla por entre sus labios, sintiendo la tensión de su cuerpo, disfrutando de la sensación que me provocaban sus manos al acariciar las mías a la vez que el sabor de sus fluidos se dispersaba por mi lengua.</p>
  <p id="oCQT">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Qué boquita tan traviesa! ¡Ahhh! - exclamó mientras mis labios succionaban su clítoris y disfrutaba de ver a mi hermana retorciéndose de placer, arqueando su espalda hacia atrás, llevándose las manos a la cabeza sin dejar de gemir, incapaz de controlar su respiración ante las intensas sensaciones que le estaba provocando, llevándola a mover las caderas de una manera que parecía ser instintiva, como si aquella parte de su cuerpo se moviera de manera autónoma a los deseos y la voluntad de Yolanda, forzándome a pegar la boca con mayor ahínco a su vagina, moviendo mi lengua alrededor de su clítoris, de vez en cuando bajando un poco para meterla en su vagina antes de volver a concentrar mi atención en estimular ese punto de placer con el que sabía que la haría enloquecer.</p>
  <p id="ridk">Tener a mi hermana desnuda, presenciar lo mucho que disfrutaba de mis caricias y mis besos y el saber que se estaba dejando llevar conmigo, fue demasiado para mí, algo tan intenso y morboso que desconectó aquella parte de mi cabeza que me decía que debía tener cuidado con lo que hacía, que era mi hermana y que a pesar de lo laxas que eran las reglas en esa casa, eso no justificaba que quisiera cogérmela siendo quien era.</p>
  <p id="DwbY">En ese momento nada importaba, porque el mundo se redujo a nosotros dos y a lo que pasaba entre sus piernas y mi boca, siendo sus gemidos y aquel sonido pegajoso que escapaba de su vagina la banda sonora de un momento que jamás olvidaría, el mismo que se vio coronado cuando esa chica me tomó de la cabeza apretándome contra su cuerpo, gimiendo desaforada, embarrándome el coño en toda la cara hasta que se vino de una forma ruidosa y sumamente húmeda, bañando mi rostro con sus fluidos, haciendo que mi excitación se fuera al cielo al sentirme abrumado por los olores, sabores y sonidos que nublaron mi razón y colmaron mis sentidos, una mezcla de estímulos que me motivó a deslizarme hacia arriba por encima de su cuerpo, que me hizo disfrutar mucho más el tener sus senos en mi boca, el chupar sus pezones y lamer su cuello mientras me acomodaba entre sus piernas para cogérmela, dejándome llevar por mis deseos hasta que colocó la mano sobre su vagina impidiendo que mi miembro coqueteara con ella, haciendo que la mirara a los ojos en aquel momento en el que su cuerpo se sacudía aún por los efectos del orgasmo que le provoqué.</p>
  <p id="WCSw">- No… no podemos ¡Ahhh! - gimió, haciéndome saber que aún no había terminado de experimentar esa explosión de gozo que le induje con mis labios - hazme lo que quieras, pero no penetres mi vagina, mamá me mataría si se enterara - dijo, dejándome escuchar ese tono temeroso, sin que aquellas palabras fueran suficientes para que me rindiera y dejara de buscar que pasara lo que tanto había deseado hacer con ella - ¡Omar! ¡Por favor, no lo hagas! - exclamó con ese aire de preocupación cuando le retiré la mano de la concha y empecé a mover las caderas restregando mi sexo entre sus labios, viendo cómo los ojos se le ponían en blanco cuando lo hice, escuchando esos incitantes gemidos que me obsequió mientras mi glande coqueteaba con su clítoris, disfrutando de la imagen que me regaló cuando arqueó la espalda y sus senos se pronunciaron hacia el techo, antes de que dejara que mi cuerpo descansara sobre el suyo, sin apartar mi pene de entre sus labios, habiendo colocado mi glande justo en la entrada de su coño sin penetrarla, quedándome de pronto muy quieto mientras le tomaba la cara y la besaba, metiéndole la lengua en la boca, sintiendo cómo ella respondía a mis besos, sin que intentara meter de nuevo su mano entre los dos, ni siquiera cuando me aparté y ella me observó con los ojos muy abiertos, mostrándose nerviosa, sabiendo que bastaría un pequeño movimiento de mis caderas para entrar en su vientre.</p>
  <p id="DTER">- Dime que no lo deseas y te dejaré en paz - le dije sin interrumpir la conexión que se formó entre nuestras miradas, viendo cómo tragaba saliva mientras las dudas y el miedo luchaban en contra de lo que en realidad quería hacer, tratando de mitigar la excitación que podía ver en sus ojos.</p>
  <p id="J4Hs">- No se trata de desearlo o no… nosotros no podemos… no debemos… si mamá se entera… si acaso ella… - respondió titubeante, tragando saliva cuando la interrumpí.</p>
  <p id="ZIiu">- ¿Y tú se lo vas a decir? - le pregunté, viendo cómo parpadeaba rápidamente al sentir lo que yo empezaba a hacer entre sus piernas.</p>
  <p id="nGSZ">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Claro que no! ¡Ahhh! ¡Pero…! ¡Ahhh! - balbuceó entre gemidos mientras movía las caderas tan solo un poco, lo necesario para que la mitad de mi glande se introdujera en su coño, para presionar el contorno de su vagina, sintiendo cómo se sobresaltaba y su cuerpo temblaba con cada incursión - ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Carajo! ¡Ahhh! ¡Te deseo demasiado! ¡Ahhh! - dijo al final, antes de que fuera ella quien empujara sus caderas haciéndome entrar en su cuerpo, comenzando de inmediato un sensual y excitante movimiento con el que me tomó por sorpresa cuando sentí mi pene deslizándose por el interior de su vientre, siendo apretado por las estrechas paredes de su vagina, invitándome a moverme en respuesta, haciendo que el ritmo con que nuestros cuerpos se sacudían se acompasara al tiempo que disfrutaba de sus gemidos, de la sensación tan deliciosa que me provocaba el contacto de nuestros cuerpos desnudos.</p>
  <p id="VGui">- ¡Ahhh! ¡Eres una delicia! ¡Ahhh! ¡No voy a dejar de cogerte en horas! ¡Tienes un coño bien apretado! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Qué bien se siente estar dentro de ti, hermanita! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - exclamé en susurros, entre aquellos gemidos delirantes que se me escaparon, sintiendo algo muy rico y morboso cuando la llamé hermanita.</p>
  <p id="S1Rr">- ¡No se lo digas a nadie! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Mamá no puede saberlo! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Coges tan rico! ¡Ahhh! - susurró cerca de mi oído, abrazándose de mi cuello, provocando con esas palabras que por alguna razón el mantenerlo todo en secreto hiciera de aquello algo mucho más excitante, induciendo el incremento en la fuerza y velocidad con la que movía las caderas, volviéndome loco ante las suculentas expresiones que se dibujaban en el rostro de Yolanda en cada ocasión en que llegaba al fondo de su vientre hasta que se abrazó de mi cintura con sus piernas y mordió con fuerza mi hombro en lo que interpreté como un intento de venirse en silencio, provocando en mí una mezcla de dolor y placer que inevitablemente me llevó a empujar un par de veces más mi miembro en su interior para quedarme en el fondo de su concha y venirme justo  ahí, sintiendo las palpitaciones de mi pene mientras le llenaba el coño de leche, buscando sus labios para comernos la boca mientras yo me vaciaba en su interior y ella seguía disfrutando de los efectos de aquel primer orgasmo que compartimos, sin que ninguno de los dos se moviera, gimiendo juntos, abrazados, disfrutando del calor de nuestros cuerpos y la humedad de nuestras pieles, relajándonos poco a poco en la medida en la que el éxtasis alcanzado fue claudicando, hasta que ella aflojó el cuerpo quedándose recostada en la cama, mirándome con los ojos entrecerrados y la boca fruncida, como recriminándome lo que acababa de pasar, como si de alguna manera me quisiera regañar por haberla tentado con algo que ella deseaba tal vez más de lo que yo lo hubiera imaginado.</p>
  <p id="dVd4">- ¿Qué pasa? ¿No te gustó? - jugué con ella, sintiendo la nalgada que me dio antes de que ambos nos riéramos, pero sin que su hermoso rostro perdiera ese algo que delataba lo culpable que se sentía por haber hecho el amor con su hermano, una expresión a la que tuve que renunciar para poderme recostar a su lado, dejándome cobijar por esa oleada de ternura que me acogió cuando mi hermana colocó su cabeza en mi pecho y rodeó mi cintura con su brazo.</p>
  <p id="v0Ii">- Si me hago adicta a lo que acaba de pasar, te voy a golpear muy fuerte - susurró con una voz caprichosa, provocándome reír mientras acariciaba su cabello y Janet se metía de nuevo en la habitación, mirándonos con los ojos muy abiertos, las cejas levantadas y una sonrisa de oreja a oreja en los labios - si dices una sola palabra te voy a morder el clítoris y se lo voy a regalar a mi hermano - la amenazó Yolanda, provocando una risa incontrolable en su amiga quien hizo un ademán como si estuviera cerrando un cierre sobre sus labios, antes de que la viéramos vestirse y tomar sus cosas para luego marcharse.</p>
  <p id="V3Fl">- Disfruten de su tarde, cochinos - expresó la chica, provocándome una carcajada antes de que viera una almohada volando en dirección de aquella puerta que Janet alcanzó a cerrar antes de marcharse, dejando la habitación en silencio por unos minutos, hasta que Yolanda se recostó sobre mi cuerpo de tal forma que colocó sus manos sobre mi pecho y sobre ellas recargó su barbilla para mirarme.</p>
  <p id="3PGj">- Y entonces ¿Qué haremos toda la tarde? ¿Se te ocurre algo? - preguntó con ese tono seductor e insinuante, provocando mis risas mientras deslizaba mis manos sobre su trasero y se lo apretaba - claro, eso. Sí, creo que está bien, después de todo, una vez que la regla se rompió, supongo que dará lo mismo que lo hagamos una o veinte veces ¿No? - contestó a mis gestos mudos.</p>
  <p id="Tu4E">- Veamos qué tan lejos podemos llegar antes de que llegue Lucero - le respondí, sintiendo casi de inmediato sus labios sobre los míos, metiéndome la lengua en la boca, reanudando lo que sería una extenuante tarde de placer en la que hermano y hermana cogimos hasta el cansancio, hasta que no pudimos más, perdiendo la noción del tiempo y del hecho de que Lucero no debía enterarse, quedándonos dormidos sin remedio cuando la fatiga nos doblegó, condenándonos a un sueño tan profundo que ninguno de los dos escuchó la puerta de la casa al abrirse ni tampoco a Lucero subiendo las escaleras, siendo conscientes de su llegada solamente cuando de su boca escapó un grito estruendoso que puso fin al hermoso momento que compartí con Yolanda.</p>
  <p id="iceG">- ¡Por dios! - exclamó, despertándonos a ambos para darnos cuenta de la manera asombrada y horrorizada como nos observaba, quedándose callada por unos segundos hasta que al fin habló para hacer una sola petición, una ante la cual ni Yolanda ni yo fuimos capaces de decir una sola palabra - ¡Por favor, díganme que no lo hicieron!</p>
  <p id="BACN">***</p>
  <p id="EhpG">La mañana se tornó sumamente incómoda después de que fuéramos descubiertos por Lucero, pues a pesar de que ni Yolanda ni yo dijimos una sola palabra con respecto de lo que hicimos, era claro que la mujer sabía que habíamos hecho el amor, lo cual se tradujo en un silencio sepulcral a la hora de compartir el desayuno, antes de que me tuviera que despedir para ir a la casa de Trina, asumiendo que las cosas serían con mi tía como en cualquier otro día pues no me había hablado para cambiar los planes como lo hizo cuando me mandó con Catalina.</p>
  <p id="MD7y">- Nos vemos más tarde - me despedí, contemplando cómo Yolanda mantenía la cara agachada, mostrándose triste y arrepentida por lo que hicimos, algo que en realidad me parecía muy injusto, pues aquella regla de Lucero me seguía pareciendo ridícula y su actitud al respecto me resultaba hipócrita, porque ¿Cómo era posible que adoptara esa actitud tan represiva en contra de mi hermana por lo que hicimos, después de que esa mujer me hubiera tenido en su boca durante aquella ducha que tomamos juntos? Una pregunta que me hizo mirar a Lucero con la intención de hacerle saber cómo me sentía de una manera muy poco amable, hasta que ella, creo que al darse cuenta de mis intenciones, tomó la palabra antes de que yo pudiera decir algo.</p>
  <p id="9eXc">- Que te vaya bien, Omar - dijo con frialdad, mirándome a los ojos de tal manera que me quedó claro que no quería escucharme, resignándome a resoplar indignado mientras negaba con la cabeza, sintiéndome asqueado por la hipocresía que demostraba esa mujer antes de que le diera un beso en la cabeza a mi hermana y me fuera de la casa, manteniéndome enojado durante todo el tiempo que me llevó reunirme con Trina, con esa sensación de impotencia que me provocó el no poder decir lo que sentía, que incluso me hizo considerar pedirle asilo a mi tía para que me permitiera dormir en su casa durante aquella noche, porque sabía que si regresaba con Lucero no tendría nada bueno que decirle a esa mujer y que, lejos de que nuestro reencuentro fuera como supongo que ella lo esperó, las cosas terminarían muy mal para todos los involucrados.</p>
  <p id="43J4">- ¡Guau! ¡Qué carita! ¿Estás bien? ¡Te vez furioso! - exclamó mi tía en cuanto me vio, abriendo mucho los ojos, dándome un momento para contestarle, pues tenía claro que algo verdaderamente malo estaba pasando.</p>
  <p id="Oxi2">- Si no te importa, prefiero no hablar de ello, al menos no por ahora ¿Está bien? - le respondí con tanto tacto como pude hacerlo, con ese tono suplicante con el que intenté que no insistiera a pesar de creer que trataría de enterarse de lo que me ocurrió, llevándome una gran sorpresa cuando mi tía me abrazó y me besó en los labios, dejando en mi boca un rico y refrescante sabor a pasta dental antes de que se apartara un poco y me acariciara ambas mejillas.</p>
  <p id="fZdF">- Dime lo que quieras cuando quieras hacerlo, cariño, solo me interesa que estés bien, y si necesitas que te ayude en algo, no dudes en pedírmelo, ¿De acuerdo? - respondió, sonriéndome al final, haciendo que yo asintiera con la cabeza antes de que me tomara de la mano y me llevara a la cantina, donde me sirvió un trago que me tomé sin preguntar de qué se trataba, intentando relajarme porque no quería que mi tía lo pasara mal por mi estado de ánimo, por culpa de las absurdas reglas y la hipocresía de su hermana - bien, escucha; hace un rato hablé con Catalina y está súper apenada por lo que pasó con su esposo, me dijo que entiende si no quieres volver a verla, pero que le gustaría que se encontraran de nuevo, dice que el encantó cómo la trataste y quiere pasar algo más de tiempo contigo, de hecho, me hizo un depósito hacer rato para que te lo diera como compensación por lo que ocurrió, al parecer quedó muy impresionada por cómo te comportaste cuando ese idiota te atacó y… - comentó mi tía, hablando un poco nerviosa, algo que en realidad no iba con ella ni con la imagen que yo tenía de una mujer tan segura e imponente como lo era Trina.</p>
  <p id="GFYp">- Gracias, pero prefiero pasar, no quiero tener problemas con ese hombre, además mi hermana me dijo que suele ir armado y prefiero evitar esa clase de altercados - le respondí a mi tía, aunque por la cara que puso, creo que lo hice con más dureza de la necesaria - mira, yo sé defenderme, pero estoy haciendo esto solo por dinero, para pagar mi universidad, y si las cosas se pusieran mal y saliera lastimado de alguna forma, yo… - comencé a explicarme, sintiéndome un poco apenado por la forma como le respondí en un principio, hasta que mi tía me puso un dedo en los labios y me sonrió.</p>
  <p id="Q743">- No tienes que explicarme nada, lo que pasó con el esposo de Catalina no debió ocurrir, incluso le dije que podían usar mi casa para estar juntos y seguros, pero ella no quiso aceptarlo, así que no te sientas apenado por negarte a pasar más tiempo con ella, Catalina fue la culpable de lo que ocurrió, no tú ¿Vale? - dijo en un intento por hacer que me relajara, recibiendo un asentimiento de cabeza por toda respuesta - muy bien, entonces yo manejaré las cosas con Catalina, no te preocupes; por otro lado, hoy no tendremos un día muy convencional que digamos, porque vendrá una amiga con su hija, no se trata del tipo de visita que harían Astrid o Catalina, para nada, ellas son más conservadoras y tremendamente más recatadas, así que mientras estén aquí mantendremos las cosas lo más frías posible, ¿Vale? Es que al parecer mi amiga Crystal le cachó los cuernos al esposo y… bueno, es que esa parte no la entendí muy bien, pero al parecer, tanto ella como su hija Paula, se enteraron el mismo día de que sus respectivas parejas les estaban poniendo los cuernos. Sí, vaya coincidencia - dijo cuando notó la cara de sorpresa que compuse - pero eso fue lo que pasó, así que ahora creo que quieren desahogarse bebiendo unos tragos y quejándose de sus respectivos idiotas, por lo que mientras estén por acá tú solo no servirás de bar tender y cosas así, entonces… bueno, no sé, si quieres mira algo en el televisor mientras todo pasa ¿Vale? Lo único que te pido es que no te alejes mucho por si se ofrece que me ayudes con algo ¿De acuerdo? - me preguntó y yo asentí con la cabeza, viendo cómo me sonreía antes de que le diera un trago más a su bebida, sintiendo de pronto una oleada de agradecimiento con esa mujer que además de resolverme la vida tuvo el tacto como para no entrometerse en aquello que había provocado mi desmejorado estado de ánimo, un sentimiento que me hizo tomar su mano y besar su dorso, llamando su atención, encontrándome con esa expresión extrañada que me dirigió cuando nuestras miradas se cruzaron.</p>
  <p id="2yEI">- Gracias por todo, tía - le dije con toda sinceridad, provocando que la mujer me abrazara y me besara una vez más en los labios, dejando que las cosas avanzaran repentinamente, que comenzáramos a comernos la boca con más ganas, que nos tocáramos un poco por encima de la ropa hasta que el timbre sonó anunciando que las visitas de mi tía habían llegado.</p>
  <p id="92wN">- ¡Santo dios! ¡En qué momento llegaron! - se quejó, provocándome una sonrisa que ella imitó mientras se obsequiaba un minuto para mirar mis labios sin apartarse del todo de mí, disfrutando de aquella erección que se aplastaba contra su cuerpo, antes de que me diera un pico en los labios y corriera a recibir a sus amigas, quienes muy pronto se reunieron conmigo en el bar, por fortuna, lo hicieron cuando yo ya me encontraba sentado en uno de esos bancos altos de cantina - chicas, les presento a Omar, es mi sobrino, ese del que tanto te he hablado, amiga.</p>
  <p id="NDDH">- Encantada de conocer al famoso Omar, yo soy Crystal - dijo esa mujer rubia cuya elegancia resaltaba incluso al ir vestida solamente con una camiseta blanca y un pantalón de mezclilla, estrechándome la mano mientras sus ojos recorrían mi cuerpo, con discreta curiosidad.</p>
  <p id="qgtb">- Un placer, Crystal - respondí, sin poder evitar que mis ojos curiosearan un poco recorriendo el escote de esa mujer.</p>
  <p id="w8DM">- Y esta hermosa señorita es su hija, Paula - intervino mi tía, antes de que la mencionada diera un paso al frente y me saludara con un beso que seguramente trató de darme en la mejilla, a pesar de que sus labios tocaron la comisura de los míos.</p>
  <p id="r4WY">- Encantada, Omar, eres más lindo de lo que te imaginé - comentó, tomándome por sorpresa con aquel atrevimiento, pues ciertamente un comentario así no lo esperaba de una mujer que mi tía había descrito como conservadora y recatada.</p>
  <p id="jYsv">- Gracias, es un placer conocerte - expresé, un poco desconcertado porque la forma como esas mujeres me veían no concordaba del todo con el plan que mi tía había diseñado para el tiempo que estarían en la casa de Trina.</p>
  <p id="X5A9">- Amiga, me muero de calor, ¿Te parece bien si nos metemos a la piscina? En serio necesito un buen chapuzón - le preguntó Crystal a mi tía, quien asintió mientras sus ojos titubeaban, dejando en claro que no se esperaba nada de lo que estaba pasando, mostrándose al menos tan sorprendida como yo lo estaba.</p>
  <p id="v439">- Tú también te vas a meter con nosotras ¿Cierto? Porque no sería muy correcto que privaras a tres mujeres de tu compañía - comentó Paula, observándome con esa mirada coqueta mientras componía una expresión caprichosa en su rostro, tomándome una vez más por sorpresa, provocando que me quedara callado y la mirara como idiota por unos segundos hasta que mi tía me dio un codazo en el brazo para hacerme reaccionar, un gesto que incitó las risas tanto de Crystal como de su hija.</p>
  <p id="wFn4">- Por supuesto - respondí sin más, antes de que ambas se dirigieran a la piscina, de que viera a través del ventanal cómo se desprendían de su ropa hasta quedar cubiertas tan solo por esos trajes de baño de dos piezas que no dejaban mucho a la imaginación, creando una escena que nos dejó con la boca abierta tanto a mí como a mi tía.</p>
  <p id="8vhs">- Conservadoras y tremendamente recatadas ¿Eh? - le dije a Trina sin poder evitar que una sonrisa muy amplia apareciera en mis labios, porque esas dos mujeres estaban muy buenas y le agregaba algo de morbo el saber que eran madre e hija.</p>
  <p id="jCbr">- Estoy tan sorprendida como tú - respondió mi tía antes de que lograra salir de su ensimismamiento, suspirara y luego me hiciera mirarla a los ojos.</p>
  <p id="XRNY">- Hay una jarra de margarita en el refrigerador, sirve tres copas y reúnete con nosotras en la piscina y… bueno espero que estés descansado, porque por lo que veo esas dos no vinieron solamente a platicar - me advirtió, antes de que la viera caminando en dirección de la piscina, de que contemplara cómo se quitaba la bata que llevaba encima quedando en traje de baño, obsequiándome un momento para contemplar a esas tres hermosas mujeres, olvidándome por algunos minutos de lo que pasó con Lucero y Yolanda, sin poderme creer que mi vida hubiera cambiado tanto en cosa de unas pocas semanas, que estuviera a punto de tener sexo con esas hembras tan hermosas, sintiendo cómo mi miembro se endurecía al pensar en que, quizás, con un poco de suerte, antes de que Crystal y Paula se marcharan a casa, podría saber qué se sentía estar con madre e hija en la cama.</p>
  <p id="jju1">- Cariño, date prisa con los tragos, te estamos esperando - gritó mi tía, sacándome de ese sueño despierto que tuve para hacer que me apresurara con lo que me pidió y sacarme la ropa dejando sobre mi cuerpo nada más que ese apretado traje de baño que solía usar, saliendo de la casa con una bandeja ocupada por cuatro copas y una erección que durante un breve instante capturó la atención de esas mujeres, que hizo que mi tía sonriera y discretamente negara con la cabeza, antes de que se mordiera el labio inferior mientras yo observaba con morbo las expresiones en los rostros de sus amigas.</p>
  <p id="GNBi">- Creo que hoy lo pasaremos muy bien - murmuró Crystal y Paula apoyó el comentario de su madre con un breve asentimiento de cabeza, sin que ninguna de las dos retirara su mirada de mi entrepierna, sin que siquiera trataran de disimular que estaban observando mi erección, mientras yo repartía los tragos comportándome como si lo que estaba pasando fuera lo más normal del mundo, sabiendo que no tardaría mucho en conocer y tal vez saborear los cuerpos de las hermosas amigas de mi tía.</p>
  <p id="BUVt">                   </p>
  <figure id="39Mu" class="m_original">
    <img src="https://img3.teletype.in/files/25/bb/25bb2e7e-880e-4a83-8baa-a131f8bdd67d.jpeg" width="959" />
  </figure>
  <p id="efT7"><br />© <a href="https://www.todorelatos.com/perfil/1521645/" target="_blank">Jane Cassey Mourin </a></p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/7xlz5lMKytU</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/7xlz5lMKytU?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/7xlz5lMKytU?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Lucero: trabajo de verano 8 y 9.</title><pubDate>Sun, 31 May 2026 03:22:24 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img1.teletype.in/files/c5/e9/c5e90153-ba20-44cc-b167-1aa9f0a2bbb3.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img1.teletype.in/files/07/16/0716cc7c-5e5d-4efb-87bb-e9d56be24b91.jpeg"></img>- Omar, no deberías irte a casa con lo que sea que traes en la cabeza. Lo que tu mamá hace tiene una explicación, y no creo que sea una buena idea que te reencuentres con ella estando molesto, o sin entender qué es lo que… - comentó Trina con un aire preocupado minutos después de que al fin termináramos de hacer el amor, justo en el momento en el que logró recuperar el aliento, estando recostados en la cama de aquel hotel, cuando se dio cuenta de que yo no hacía otra cosa que mirar al techo, tras haberme estado observando por un rato sin que yo hiciera o dijera nada.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="XreI" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/07/16/0716cc7c-5e5d-4efb-87bb-e9d56be24b91.jpeg" width="640" />
  </figure>
  <p id="qAW1">- Omar, no deberías irte a casa con lo que sea que traes en la cabeza. Lo que tu mamá hace tiene una explicación, y no creo que sea una buena idea que te reencuentres con ella estando molesto, o sin entender qué es lo que… - comentó Trina con un aire preocupado minutos después de que al fin termináramos de hacer el amor, justo en el momento en el que logró recuperar el aliento, estando recostados en la cama de aquel hotel, cuando se dio cuenta de que yo no hacía otra cosa que mirar al techo, tras haberme estado observando por un rato sin que yo hiciera o dijera nada.</p>
  <p id="bF6s">- Estoy seguro de que Lucero debe tener buenas razones para hacer lo que hace, pero si no te importa prefiero escucharlas de ella, además, por lo que vi, no pareció molestarle que descubriera su secreto, al menos no lo demostró cuando me la encontré después de que la viera recibiendo ese sobre - respondí con la voz un poco perdida en mis obstinados pensamientos.</p>
  <p id="SHT8">- Solo digo que no será bueno ni para ti ni para ella que regreses enojado a casa, porque… - trató de decir, hablando de esa forma cautelosa como suelen hablar las personas cuando se ven obligadas a decir algo que podría resultar problemático para quien los escucha.</p>
  <p id="5frF">- No estoy enojado, tía - dije, riendo un poco al final al notar que Trina no entendía en realidad la razón de que me encontrara en aquel estado de parcial perplejidad - no tendría razón de estar enojado y estoy bastante seguro de que Lucero es perfectamente capaz de llevar su vida por donde mejor le convenga, es solo que… - suspiré con fuerza, tratando de ordenar mis ideas - tengo mucha curiosidad, no lo puedo evitar. Me cuesta trabajo entender cómo fue que siendo la esposa del capitán, llegó a hacer algo como eso. No, no la estoy juzgando - atajé a mi tía en cuanto vi que estaba por interrumpirme - pero desde que regresé no he dejado de sorprenderme con cosas que no parecen concordar con la imagen que tenía de Lucero, de mi hermana, incluso de ti, y de pronto creo que necesito entender cómo llegamos hasta este punto donde tú tienes una especie de caridad en la que ayudas a algunos chicos a llenarse los bolsillos con el dinero que algunas mujeres solitarias les dan a cambio de tener sexo con ellas, donde Lucero se vende por unos miles la hora y… lo siento, en verdad no juzgo a nadie, pero todo esto… tengo muchas cosas que procesar. Es de alguna manera desgastante y muy abrumador - dije, sin mirar a mi tía, sintiendo cómo ella se reacomodaba en la cama orientando su cuerpo hacia mí.</p>
  <p id="JcRg">- Vale, puedo entender que no sea fácil asimilar cómo funciona nuestra peculiar familia, pero… escucha. El tenerte lejos no fue sencillo para tu mami, tu papá… el capitán, encontró la manera perfecta para mantener a Lucero a raya cuando te apartó de ella, pero a partir de ese momento todo cambió entre esos dos, pues aunque no lo creas, antes de que eso pasara tu madre amaba mucho a tu padre, no obstante, lo que hizo rompió algo entre los dos creando un vacío que tu madre tuvo que llenar con… bueno, supongo que con eso ya te das un idea. En cuanto a Yoli, ella se pinta en un lienzo aparte, y es que si bien tu padre ha sido un hijo de puta durante toda su vida, la verdad es que la única que no ha dejado que controle lo que hace ha sido Yoli, y no le ha resultado fácil, porque en más de una ocasión ese asno ha tratado de manipularla para que haga su voluntad, incluso hace unos meses hizo el intento de casarla con el hijo de un tipo rico que le debía un favor, pero Yolanda lo mandó al carajo y, cuando le dijo que no le pagaría la universidad, tu hermana le respondió diciéndole que entonces abriría una página donde la gente le pagara por enseñar las chichis y… - Trina guardó silencio por un minuto, mirándome con interés, con curiosidad, como si no pudiera creer que en realidad no estuviera enojado, que solamente tuviera curiosidad - solo digo que para las chicas no ha sido fácil vivir bajo el mismo techo que tu padre, incluso cuando el imbécil solamente pasa unas pocas semanas al año en casa.</p>
  <p id="63Yy">- Sí, bueno, eso no lo sé de cierto, pero me doy una idea sabiendo lo estúpido que suele ser ese hijo de puta - respondí, mirando al fin en dirección de Trina, sonriéndole a mi tía, a pesar de que aún no lograba superar la impresión que me provocó el saber que mamá era prostituta, una idea que más allá de escandalizarme logró excitarme tanto que, para el momento en el que mi tía y yo tuvimos esa charla, ya habíamos tenido sexo cuatro veces durante el último par de horas, nada que en aquel instante me impidiera ponerme duro una vez más en cuanto en mi cabeza volvieron a proyectarse las imágenes de lo que pudo haber pasado entre Lucero y el tipo con el que la vi haciendo aquel intercambio.</p>
  <p id="Qdu3">- Creo que deberíamos regresar a la recaudación, al menos a que me despida de mi amiga, porque la verdad ya no tengo muchas ganas de convivir con esas personas tan engreídas - comentó, antes de que yo soltara una risa divertida, de que pusiera mis manos en su cintura cuando se sentó al borde de la cama en un intento por levantarse y empezar a vestirse.</p>
  <p id="9jPs">- No sé por qué quieres irte tan rápido, si apenas estamos empezando - le dije mientras la obligaba a recostarse de nuevo, colocándome entre sus piernas en un segundo, deteniéndome en mis intentos de volver a penetrarla cuando encontré ese brillo de preocupación e incertidumbre en los ojos de mi tía.</p>
  <p id="cSAy">- ¿Sabes algo? A pesar de que las cosas no salieron como lo planeaba, Lucero está encantada de tenerte en casa, así que… bueno, tómalo en cuenta cuando hables con ella ¿Vale? Trata de no juzgarla, al menos no demasiado, porque mi hermana solo es una buena mujer que lamentablemente tuvo la desgracia de hacer su vida con un tremendo hijo de perra - comentó mi tía, dejándome en claro que no creía que estuviera siendo del todo sincero con ella, antes de que yo asintiera y ella dibujara el atisbo de una sonrisa insegura en sus labios, de que volviéramos a besarnos y yo entrara de nuevo en su vientre, que para ese entonces ya estaba bañado por dentro con mi leche, iniciando una vez más ese enloquecedor vaivén que en cosa de unos pocos segundos volvió a robar los gemidos de esa cautivadora mujer, sin que yo pudiera sacar de mi cabeza aquella imagen de Lucero recibiendo un sobre con dinero, ni de imaginar lo que pudo haber hecho con ese tipo que la contrató para ganarse cada uno de aquellos billetes.</p>
  <p id="90jl">***</p>
  <p id="Od5J">Obviamente llegar a casa aquella noche resultó tan raro como supuse que sería, porque sabía que la plática que tenía pendiente con Lucero no sería sencilla, y no era que me fuera a poner a gritarle como loco o algo como eso, más bien la complejidad de aquella charla radicaba, al menos de mi parte, en lo vergonzoso que me resultaría abordar aquel tema con esa mujer, una incomodidad que sospeché que compartía con Lucero pues en cuanto puse un pie en el interior de la casa, tanto mi hermana como ella se quedaron calladas, manteniendo un silencio sepulcral que se extendió durante algunos segundos después de que me reuniera con ellas en la cocina, donde al parecer ambas compartían un café y, dada la expresión curiosa y un tanto morbosa en la cara de Yolanda, estoy casi seguro de que también hablaban de lo que pasó más temprano en aquel hotel.</p>
  <p id="V5zo">Lo que es un hecho que no me esperaba, fue la actitud risueña y relajada por parte de Lucero, porque dado lo que pasó supuse que estaría al menos avergonzada de que yo me hubiera enterado; a diferencia de lo que ocurría con mi hermana, porque en realidad no me pareció nada fuera de lo ordinario encontrarme con la mirada traviesa y una tanto morbosa que Yolanda me dirigió, con esa expresión que me hizo pensar que esa chica escandalosa había estado esperando a que llegara para saber cómo reaccionaría, dibujando en su rostro la misma clase de gestos que pondría si estuviera delante de una bomba que podría explotar en cualquier momento, una expresión que solamente se borró de su cara en el momento en el que Lucero la hizo marcharse de la cocina.</p>
  <p id="GyNA">- Vete a tu cuarto, hija, tu hermano y yo tenemos algo de lo que debemos hablar.</p>
  <p id="lhhN">- ¡Oye! ¡No se vale! ¡Quiero saber en qué termina todo esto! - se quejó la escuincla escandalosa, recibiendo de parte de Lucero nada más que una mirada severa con la que logró socavar toda intención que Yolanda hubiera tenido de quedarse en la cocina para escuchar nuestra charla - ¡Es injusto! ¡Y de igual forma los voy a molestar hasta que me digan qué pasó! ¡Groseros! - se fue quejándose, con su taza de café en la mano, mientras Lucero y yo intercambiábamos una mirada significativa al tiempo que me sentaba a la mesa.</p>
  <p id="DrJD">- ¡El pasillo no es tu habitación! ¿O sí? - exclamó Lucero, provocando aquel quejido que profirió Yolanda, haciendo que ambos riéramos un poco, antes de que la escucháramos subir las escaleras de una manera innecesariamente ruidosa - supongo que tienes muchas dudas, así que…</p>
  <p id="teZK">- Sí, bueno, entre todos los escenarios en los que se me ocurrió pensar que podrían tener lugar en ese hotel cuando Trina me dijo que iríamos a una recaudación, créeme que una situación como esa no estaba contemplada en ninguno de ellos - comenté, antes de que tomara la jarra de café y una taza limpia y me sirviera un poco.</p>
  <p id="DSCp">- Me imagino - respondió, tomándose unos segundos antes de seguir hablando - no me enorgullece que me vieras así, es la verdad, pero al menos me tranquiliza ver que no te volviste loco por ello, aunque sospechaba que no lo harías dada la forma como te comportaste cuando nos encontramos. De cualquier manera, creo que te mereces una explicación al respecto y no tengo ninguna objeción con dártela - comentó, acomodándose luego en su silla antes de que volviera a hablar - verás. No voy a tratar de engañarte diciéndote que esto es algo nuevo, para nada, llevo haciéndolo desde hace un par de años y solo lo hago con personas muy específicas, con clientes de discreción comprobada que sé que no andarán por ahí contando mi secreto, hombres con quienes estoy segura de que pasaré un rato delicioso, con quienes sé que me harán sentir en las nubes, que me someterán y me obligarán a cumplirles sus más perversas y condenables fantasías - comentó la mujer, impregnando su voz con una emoción que poco o nada tenía que ver con la imagen recatada que tuve de ella hasta el momento en el que la vi recibiendo aquel sobre en el hotel - como seguramente ya lo dedujiste, no lo hago por dinero, porque en realidad no es algo que me haga falta, en eso debo decir que tu padre ha cumplido cabalmente con sus obligaciones. La verdadera razón de que venda mi compañía por algunos billetes, tiene que ver más bien con la clase de relación que he tenido con tu padre desde que te apartó de mí, porque a partir de ese momento las cosas cambiaron radicalmente entre él y yo, pues ya no soportaba que me tocara, me molestaba mucho estar cerca de un hombre tan despreciable que se atrevió a alejar a una madre de su hijo, un cambio que en realidad rompió las cosas entre nosotros, pues a pesar de lo mal que ahora está todo con él, por aquellos días yo seguía muy enamorada del capitán, lo amaba mucho, pero ni todo el amor del mundo sería suficiente para perdonarlo por apartarte de mí.</p>
  <p id="PE8n">Lucero hizo una pausa un tanto dramática para tomar un gran trago de café, dejando que sus ojos destellaran un brillo de tristeza, antes de que suspirara con fuerza, quedándose callada por algunos segundos para luego continuar hablando.</p>
  <p id="rxTX">- Siendo así las cosas, todo se tornó triste y aburrido, porque por si fuera poco el hecho de que ya no te tenía conmigo, de pronto en mi vida marital ya no había emoción, ya no existía amor hacia ese hombre y tampoco sentía ese algo que me hacía esperar a que tu padre llegara los viernes por la noche para hacerme el amor de esa manera tan salvaje como solía hacerlo; no, todo eso se había acabado y yo me sentía cada vez más sola, aburrida y enojada de la vida que estaba llevando al no haber sido lo suficientemente valiente como para obligar a ese maldito a que me dijera donde estabas o… - una nueva pausa detuvo el discurso de Lucero, quien le dio otro sorbo a su café y luego continuó - mis días se redujeron entonces a cuidar de una niña a la que no era capaz de hacer sonreír porque no dejaba de preguntarme por su hermanito y yo no tenía idea de qué decirle, haciendo que cada vez me sintiera más miserable por no tenerte en casa, obligándome a tratar de encontrar algo que me permitiera fugarme de vez en cuando de lo abrumador y a veces insoportable que era vivir sin saber si estabas bien, sin tener un hombre que me hiciera sentir segura y feliz.</p>
  <p id="WB4p">- Y me imagino que en ese momento fue cuando Trina entró en la ecuación.</p>
  <p id="0es4">- Así fue. Obviamente yo no estaba bien y ella lo notó, así que un buen día me dijo que fuera a su casa y que llevara a la bebé, me aseguró que había contratado a una nana de primera que la cuidaría mientras nosotras hacíamos nuestras cosas y… bueno, fue ahí cuando supe de su pequeña y peculiar operación que llevaba a cabo con esos chicos guapos que necesitaban dinero y a quienes ella recomendaba con sus amigas. Y claro que al principio todo aquello me dio mucho miedo, porque no me quería ni imaginar lo que el capitán haría si se enteraba de que le estaba poniendo los cuernos, sin embargo, tarde o temprano la monotonía despedazó mi vida y comencé a experimentar con los chicos de tu tía, y es que antes no eran las cosas como ahora que solo tiene un muchacho a la vez, para nada, antes esa chiflada manejaba a dos o tres muchachos al mismo tiempo, los mismos que a veces me atendían solamente a mí, por lo que llegué a divertirme mucho con ellos mientras a tu hermana la cuidaba una nana, claro, eso hasta que tu tía se encariñó tanto de Yoli que de pronto dejó de gustarle la idea de que la cuidara una extraña; pero bueno, me estoy desviando del tema; el punto es que con esos muchachos volví a sentirme viva, porque esos chicos hicieron lo que quisieron conmigo, con ellos conocí lo que se sentía tener a tres hombres metidos al mismo tiempo en mi cuerpo, supe lo que era volver a sentirme como una mujer deseable y esa sensación se convirtió en algo tan importante en mi vida, que de alguna forma creo que estuve a nada de volverme adicta al sexo, porque estoy convencida de que si las cosas hubieran seguido por ese camino, tarde o temprano me hubiera convertido en una fanática de coger con quien fuera que se me parara enfrente; sin embargo, por fortuna, antes de que eso pasara encontré algo que me provocaba mucho más placer que solo coger por coger, algo que trajo a mi vida la dosis perfecta de emoción y satisfacción que tanto necesitaba - explicó, tomándose luego un momento para servirse un poco más de café y darle un sorbo a su bebida, haciendo que yo hiciera lo mismo, no porque sintiera sed, sino porque la boca se me había secado tan solo de escucharla, pues aquella historia me tenía tan impactado como intrigado - cuando empecé con esto, la primera vez que lo hice fue casi como un juego y  todo comenzó cuando Trina…</p>
  <p id="Rabm">- ¡Pero claro que mi tía también tuvo que ver algo en todo eso! - exclamé sin poder evitarlo. Lucero sonrió y asintió antes de continuar.</p>
  <p id="fxZB">- Todo comenzó en una fiesta de tu tía. Yo asistí sabiendo que ahí habría muchos hombres a quienes no conocía, con quienes podría pasar una noche de placer sin compromisos, además de que Trina subió la apuesta considerablemente cuando me dijo que asistirían sus amigos de Francia, un tal Pierre y un tipo que se llamaba Jules, buenos chicos, y eso lo digo en el más extenso y vulgar sentido que pueda tener esa palabra, porque en realidad los dos estaban bastante bien - comentó con un tono soñador, como si el solo recordar a esos tipos le provocara cosas que dudo mucho que pudiera explicar con palabras - en fin, una vez en la fiesta tu tía me los presentó y estuve charlando con ese par durante algunas horas, dejando que los tragos siguieran llegando, bailando de tanto en tanto, sin que nos importara que el tiempo pasara y las cosas se fueran calentando cada vez más, hasta que en algún momento Pierre me platicó que durante un tiempo se dedicó a ser el representante de algunas chicas que ofrecían sus servicios de acompañamiento a gente adinerada de las zonas más exclusivas de París.</p>
  <p id="0kdo">- Un proxeneta.</p>
  <p id="Y9Q2">- Básicamente, sí, aunque el término no le agradaba; pero bueno, el caso es que en medio de mi borrachera se me hizo divertido preguntarle qué precio me pondría y él me respondió con algo que jamás me hubiera esperado, me dijo que era imposible saber si valía algo con tan solo mirarme y me aseguró que siempre probaba a sus chicas antes de valuarlas y ofrecerlas a sus clientes. Por supuesto que en cualquier otro momento y viniendo de cualquier idiota, aquel comentario me hubiera puesto como diabla y seguramente hubiera mandado al infierno al imbécil que se atreviera a hablarme de esa manera, sin embargo, teniendo a un hombre tan atractivo enfrente y habiéndome tomado ya algunas muchas copas… bueno, imaginarás que llevarme a la cama no fue una hazaña demasiado complicada - explicó, dándole luego un nuevo y gran sorbo a su café.</p>
  <p id="7iBB">Para mí fue algo inmanejable escuchar toda aquella narración e imaginarme a ese tal Pierre penetrando a mi madre en estado de ebriedad, haciéndola gemir, provocándola para revolcarse moviendo las caderas en plena búsqueda de hacer más placentero lo que pasaba entre los dos, creando en mi cabeza una escena que no se detuvo cuando Lucero volvió a retomar la conversación y que por supuesto que comenzó a traducirse en una considerable erección que se apretaba cada vez con más fuerza por debajo de mi pantalón.</p>
  <p id="glan">- Lo más curioso del asunto fue que, mientras estaba con Pierre, él se comportó como supuse que lo haría con una de sus prostitutas francesas, dándome órdenes con una seguridad que me hizo suponer que daba por hecho que lo obedecería sin cuestionarlo, comportándose como si fuera mi dueño y no como un amante, incluso me golpeó un poco mientras lo hacíamos y… bueno, creo que no debería entrar en tantos detalles contigo, pero lo que me hizo fue increíble, en serio, me encantó cada cosa que hizo conmigo, porque me sentí deseada y principalmente porque hacía mucho tiempo que no experimentaba un placer tan intenso y morboso como el que ese tipo me provocó, y fue asombroso tener entre las piernas a un hombre tan varonil, a un macho de esos que pareciera que no había nada que no pudiera hacer, que logró dominarme, que me obligó a necesitar tener algún indicio de que estaba disfrutando de mi cuerpo, provocando que me sintiera obligada de alguna manera a satisfacerlo, como si para mí no hubiera nada más importante que dejarlo satisfecho, que obligarlo a decirme que era un diamante perfectamente acabado cuando llegara el momento de ponerme un precio. Claro que hay que considerar que seguramente no hubiera llegado a ese punto de humillación de no haber ido tan tomada aquella noche.</p>
  <p id="yzsh">- Okey, pero… ¿Cómo pasaste de una noche de placer a…? - le pregunté, sintiendo de pronto la angustiante y desesperada necesidad de saber cómo terminaría aquella historia.</p>
  <p id="srI9">- Esa es la parte más interesante de esto, porque si bien pasé una noche increíble con ese francés, lo que en realidad me hizo perder la cabeza fue el hecho de que, al otro día, cuando me desperté en una de las recámaras de la casa de Trina, él ya no estaba, pero en la mesita de noche había un sobre con unas palabras escritas sobre él que decían: este es tu precio; una frase intrigante que me hizo abrir el sobre y encontrarme con 200 euros dentro. Y claro que en un principio me sentí ofendida y casi grito de la rabia, pero eso solo duró unos segundos, porque luego pensé en todo lo que eso significaba y de alguna manera me puso cachonda el considerar que alguien pudiera estar dispuesto a pagar por estar conmigo, tanto que incluso me masturbé teniendo ese dinero en la mano y… bueno, luego se lo conté a Trina y… en fin, ya sabes cómo es, en menos de una semana ya tenía una lista de clientes y todo listo para iniciar mi… ¿Negocio? ¿Aventura? Y… - Lucero se detuvo por un instante, segundos en los que me contempló como si de pronto no pudiera creer que aquella historia me la estuviera contando justo a mí, al hijo que pasó tanto tiempo alejado de sus brazos - mira, no pretendo que te sientas orgulloso por lo que hago, pero de no haber empezado con todo eso, la verdad es que mi vida hubiera sido bastante miserable, porque de no haberme aventurado en todo este asunto, me hubiera vuelto loca pensando en ti, en si estarías bien, en si me extrañarías de alguna forma y… - la voz se le cortó antes de que terminara aquella frase, de que viera cómo le daba un trago especialmente largo a su café para luego escucharla continuar - el hacerlo no solo le inyectó emoción y un poco de riesgo a mis días, lo cual en realidad me encantaba sentir, sino que además me permitió cobrarme una pequeña venganza en contra de ese gran hijo de puta que es tu padre y, claro, luego de un tiempo comencé a encontrarle otros beneficios a lo que hacía, empezando por la clase de historias que esos hombres llegan a contarme, porque muchos de los que me contratan lo hacen en buena medida por tener alguien con quien hablar, pues no suelen durar más de unos pocos minutos y hay que hacer algo durante el tiempo que estoy con ellos, claro, eso es lo que hace la mayoría, a excepción del hombre que viste hoy, porque ese tipo es excepcional, es un tigre en la cama y me hace cosas que… - Lucero soltó una risilla nerviosa que pronto se convirtió en una discreta carcajada cuando recordó a quién le estaba contando aquella historia, un entendimiento que llegó acompañado de ese color rojizo que adoptaron sus mejillas - lo siento, creo que me dejé llevar más de lo que debería - se disculpó, dejándome con la boca abierta ante la forma como me lo dijo todo, porque en sus ojos podía distinguir ese brillo de lujuria, morbo y la reminiscencia de un deseo que era claro que revivía al contarme lo que hacía, que la hizo lucir radiante en medio de aquella cocina, que hizo que incluso algo tan simple como darle un trago a su taza de café, resultara extraordinariamente sensual - vas a tener que decirme algo para saber qué es lo que estás pensando, porque no tengo idea de cómo interpretar tu silencio - comentó con algo de picardía tras un par de minutos en los que me quedé callado.</p>
  <p id="6opF">- Solo pienso en todo lo que tiene sentido ahora que conozco tu historia.</p>
  <p id="7I8n">- ¿Cómo por ejemplo…?</p>
  <p id="ALdO">- El que no te molestara lo que hago con Trina, el masaje tan extraordinario que mediste el otro día, la forma tan laxa como parece que todo el mundo entiende todo lo que tiene que ver con el sexo en esta casa y…</p>
  <p id="R7Uh">- ¿Todo el mundo? - preguntó.</p>
  <p id="hoQq">- Sí, bueno, cuando regresé nunca se me hubiera pasado por la cabeza que tendría la clase de relación que tengo con Trina, o que mantendría esta clase de charlas que estoy teniendo contigo, o… - me quedé callado, sin saber qué tanto sabía Lucero de mis acercamientos con Yolanda, hasta que la mujer se rio y meneó la cabeza.</p>
  <p id="2bHq">- Y supongo que tampoco imaginaste que Yolanda sería tan desinhibida y poco recatada como lo es ¿No? - comentó, haciéndome reír apenado - sé de sobra quién es mi hija, cariño - expresó sin demostrar ninguna actitud negativa al respecto.</p>
  <p id="6mZW">- ¿Yolanda hace lo mismo que tú? Quiero decir…</p>
  <p id="hLTo">- No lo sé, pero no lo creo, ella tiene sus propias y muy variadas formas de darle emoción a su vida, y como no le hace falta el dinero, dudo mucho que tenga que hacer algo como eso para emocionarse, además, a ella parece que no le van tanto los chicos como las chicas - comentó Lucero, haciendo que una vez más me hundiera en mis propios pensamientos, antes de que la mujer se levantara, lavara su taza, se secara las manos y luego se acercara a mí, tomándome de la barbilla para hacer que levantara la cabeza - creo que tienes muchas cosas que pensar, cariño, así que te dejaré solo, pero si en un rato necesitas un masaje para que te ayude con esto… - dijo mientras se agachaba un poco y me sobaba el pene, el cual se encontraba muy duro, un detalle del que me había olvidado hasta que Lucero comenzó a tocarme por encima del pantalón - no dudes en pedírmelo. Estaré más que encantada en complacerte - me ofreció, antes de que sorpresivamente me diera un pico en los labios para luego marcharse de la cocina, dejándome ahí sentado, con mi taza de café a medio llenar y una erección tan importante que incluso me dolía al apretarse bajo la tela de mi pantalón, que me incitó a apurar el resto de mi bebida, lavar mi taza y luego subir las escaleras de la casa con la intención de darme un buen baño que me tranquilizara un poco, pues aquella noche ni siquiera el cansancio de un día agotador, parecía ser suficiente como para apaciguar el inmenso deseo que experimentaba al imaginar a Lucero desnuda, siendo penetrada por quién sabe cuantos cabrones que seguramente ya habían pagado por sus servicios en algún momento.</p>
  <p id="p0rd">Durante algunos minutos estuve bajo el agua sin hacer nada más que sobarme la verga, imaginando a mi madre desnuda, soñando despierto con una escena en la que ella gemía sin guardarse nada mientras me cabalgaba, apretando mi miembro con sus labios, componiendo una expresión similar a la que Trina mostraba cuando la penetraba, una imagen que me hizo sentir en más de una ocasión cómo toda mi piel se erizaba, que me hizo venir más de una vez sin salirme de esa ducha, sin que pudiera controlar lo inmensamente excitado que me sentía, que capturó mi atención con una intensidad tan grande que ni siquiera noté en qué momento alguien entró en el baño, hasta el instante en el que la cortina fue abierta y una mujer se metió conmigo a la ducha.</p>
  <p id="DCjO">- Lo siento, cariño, pero como te tardabas tanto en la bañera, creí que tal vez necesitarías un poco de ayuda - comentó Lucero a mis espaldas, haciendo que tragara saliva, sintiendo casi de inmediato cómo me pegaba los senos por detrás, robándome un suspiro sin que yo atinara hacer algo más mientras ella colocaba sus manos en mi espalda y las deslizaba lentamente hasta llegar a mi cintura, un punto en el que las desplazó con suavidad hacia delante de mi cuerpo para aferrarse con una de ellas a mi miembro, apretándolo con fuerza, acariciándolo, jugando con mi glande, provocándome un placer tan inmenso que me hizo cerrar los ojos y gemir mientras su mano se apoderaba tanto de mi carne como de mi cordura - bendita sea tu juventud, mi amor, después de un día con Trina y de todas las veces que te masturbaste, tu verga sigue estando tan dura como una roca - susurró cerca de mi oído, sin que yo fuera capaz de hacer algo más allá de estremecerme, sonreír y disfrutar de sus caricias - pero sabes algo, mami también necesita lavar su cuerpo, así que ¿Por qué no me ayudas con eso? - me ofreció, provocando que diera media vuelta para encontrarme con esa figura tan hermosa, con ese par de senos que no parecían pertenecer a una mujer con dos hijos y una concha hinchada por la excitación que supuse que Lucero llevaría encima, algo que pude comprobar cuando llevé mis dedos a sus labios, sintiendo ese calorcito tan delicioso que rodeó mis dedos a la vez que los humedecía con sus fluidos - ¡Ahhh! ¿Me creerías si te digo que me puse muy cachonda de solo contarte lo que hice con Pierre? ¡Ahhh! Y ni que decir del momento en que te toqué en la cocina, por poco me arrodillo frente a ti para meterme este pedazo de carne en la boca - susurró de nuevo, con esa sensualidad que impregnaba en su voz y que a mí me hacía delirar de placer, provocando que mi mano volara entre sus piernas mientras mis ojos se perdían en ese par de hermosos senos que temblaban ante los sobresaltos que le provocaba con lo que mis dedos le hacían a su vagina.</p>
  <p id="HWWw">- ¿Y por qué no lo haces ahora? Sigue igual o más dura de lo que estaba cuando me tocaste en la cocina - dije sin pensarlo, experimentando una alucinante ansiedad ante la idea de que esa mujer se metiera mi pene en la boca, contemplando la forma como me sonrió en medio de aquellos gemidos que se le escaparon, antes de que acercara su boca a mi cuerpo, de que sintiera cómo sus labios besaban mis hombros, la forma lamía mis pezones y luego recorría mi abdomen con su lengua hasta arrodillarse en aquella bañera, mirándome desde abajo con esa expresión turbada por el morbo y la excitación.</p>
  <p id="ZG7F">- Estás a punto de saber qué se siente que te hagan una mamada de cinco mil billetes, cariño - comentó, antes de que la mujer a mis pies cerrara los ojos y se metiera mi pene en la boca, de sentir el calor que de ella emanaba, el mismo con el que mi miembro se vio rodeado, de experimentar su lengua siendo el artífice que esa hembra empleó para estimular mi glande, llevándome a gemir, a sentir cómo las piernas me temblaban, obligándome a agarrarme de donde podía para no caerme mientras Lucero se esmeraba en infligirme tanto gozo como pudiera hacerlo, llevándose mi miembro hasta el fondo de su garganta, lamiéndome los huevos con su lengua cuando todo mi pene estaba dentro de ella, sin provocarle arcadas, sin hacer otra cosa que demostrar la maestría que había adquirido con los años, volviéndome loco con esa forma como me arañó el culo con sus uñas, provocando que la tomara de la cabeza y comenzara mover las caderas, sin que ella hiciera nada por evitarlo, dejándose hacer lo que yo quería, sin poner objeciones cuando perdí el control de mí mismo y comencé a embestirle la cara con todas mis fuerzas en medio de aquellos jadeos y gemidos que no dejaban de salir de mi garganta.</p>
  <p id="Ms8x">- ¡Ahhh! ¡Me voy a venir en tu boca! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Por dios! ¡Qué boca tan deliciosa! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - grité poco antes de que sintiera cómo mi semen abandonaba mi cuerpo, de que dejara de tomar a Lucero de la cabeza, de sentir cómo ella dejaba salir mi miembro de su boca para escupirle los últimos chorros de semen en su cara, viendo con mucho morbo la manera como mi leche se deslizaba por su hermoso rostro a la vez que ella empujaba algo de ese viscoso líquido por entre sus labios, chupándose los dedos con tanto vicio que me dejó ahí parado como idiota sin hacer nada más que mirar la escena que me estaba obsequiando.</p>
  <p id="9oM7">- ¡Qué delicia! - dijo mientras se llenaba las manos de leche y luego se las lamía, haciendo aquello mismo por los minutos que le tomó limpiarse la cara, sin desperdiciar una sola gota de mi semen, abriendo al final los ojos para mirarme con ese brillo de lujuria y morbo que me hizo creer que aquello iría a más, que me hizo excitar de nuevo, sin tener idea de que los planes de Lucero no corresponderían con mis deseos - ¿Sabes algo? Creo que me iré a dormir sin lavarme la cara, será delicioso sentir el aroma de tu leche por todo mi rostro - comentó con una calma asombrosa, saliendo de la ducha en aquel instante, sin decir nada más ni mirarme de nuevo, dejándome como idiota con aquella erección creciente, sintiéndome perplejo ante lo que parecía ser el inicio de algo que deberíamos terminar algún día, pero no esa noche en la que ella había dado todo por terminado, la misma en la que tuve que masturbarme un par de veces más para calmarme, antes de que saliera de la bañera y me metiera en mi cama, rindiéndome a ese sueño profundo en el que caí después de un día plagado de tan intensas y estremecedoras experiencias. </p>
  <p id="Z3vj">9</p>
  <figure id="fWHo" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/0a/5e/0a5e26d5-bf16-46ce-bc6f-9281fc225b1a.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="amVn"></p>
  <p id="yGJC">El despertador sonó por la mañana y en cuanto abrí los ojos sentí esa oleada de cansancio que me acogía cada día al despertar desde que empecé a trabajar con mi tía, solo que en esa ocasión en particular no parecía haber nadie en casa, pues no se escuchaba el rutinario escándalo de mi hermana ni tampoco el ruido que solía hacer Lucero al estar en la cocina, una sospecha que se confirmó cuando bajé las escaleras y encontré en el comedor un plato con emparedados y una nota que explicaba la ausencia de ambas mujeres.</p>
  <p id="CTLp">Buenos días, cariño, espero que hayas dormido bien. Tuve que salir temprano así que te dejé algunos emparedados para desayunar. Ojalá que los disfrutes. Tu hermana también madrugó y no regresará hasta la tarde. No me esperes a cenar, no creo llegar antes de la medianoche.</p>
  <p id="Karj">Con la casa sola y sin mucho que hacer, solamente me quedaba sentarme a comer y dejar que el tiempo pasara hasta el momento en el que tuviera que salir de ahí para reunirme con Trina, minutos en los que no pude dejar de pensar en lo que pasó con Lucero, en lo frustrado que me quedé al no poder coger con ella y lo mucho que deseaba que aquello pasara, algo que de alguna forma también experimentaba con respecto de mi hermana, aunque en su caso el deseo no era tan intenso como el que sentía hacia mi madre.</p>
  <p id="SF01">Tras el desayuno y después de tomar una ducha fría para terminar de despertarme, me alisté para salir de casa, pero justo cuando estaba por pedir un auto, mi teléfono sonó, provocando que mirara la pantalla del móvil y me enterara de que era mi tía quien me estaba llamando.</p>
  <p id="X90j">- Hola, tía, ya estaba por salir a… - le dije, mirando luego el reloj para asegurarme de que no se me hubiera hecho tarde.</p>
  <p id="UFCH">- ¡No, no, no! ¡hoy no te quiero ver! - exclamó, con la voz un poco afectada, algo que me hizo preocuparme un poco por el estado de mi tía.</p>
  <p id="cnmr">- ¿Estás bien?</p>
  <p id="FyY7">- ¡Tengo una resaca insoportable! ¡No debiste dejar que me acabara toda la botella sola! - me reclamó, provocándome una sonrisa mientras me recargaba en una de las paredes de la casa - hoy tendrás una cita con una de mis amigas. Recuerdas a Catalina ¿No? La mujer que organizó la recaudación.</p>
  <p id="qPEK">- Sí, claro.</p>
  <p id="WcBe">- Pues resulta que le encantó verte, quedó fascinada contigo y quiere que le hagas compañía durante todo el día, así que te mandaré su dirección e irás con ella. Vive en un complejo residencial, por lo que seguramente te van a detener en la caseta de vigilancia. Les vas a decir que vas con la señora Catalina, que eres el chico de mantenimiento - dijo y yo solté una carcajada, porque no se me ocurría una excusa más absurda y evidente para colarme en ese lugar - tú solo dilo y te dejarán pasar - replicó mi tía, riendo un poco antes de que se volviera a quejar del dolor de cabeza - de cualquier manera si tienes algún problema te voy a dar el teléfono de mi amiga para que le llames si el idiota de la caseta se pone difícil ¿Todo entendido?</p>
  <p id="rgG0">- Sí, bueno, eso creo.</p>
  <p id="E0ZJ">- Vale, confío en que lo harás bien. Sé sumamente gentil con ella y muy cariñoso, porque la mujer lo necesita, su esposo es probablemente más idiota que el mío, así que hazle muchos mimos y esas cosas, ya sabes cómo hacerlo, solo que esta vez lo harás sin mi ayuda. Y cuando termines llámame para saber cómo te fue ¿De acuerdo?</p>
  <p id="78MO">- Vale, así lo haré.</p>
  <p id="5NIA">- Bien, me voy a dormir y tal vez me tome unas pastillas para eso, porque no soporto el dolor de cabeza ¡Dios mío! ¡No volveré a tomar alcohol en mi vida! - exclamó antes de cortar la llamada, segundos previos a que recibiera su mensaje con la ubicación de la casa de su amiga y todos los datos que necesitaba para reunirme con ella.</p>
  <p id="NMeI">***</p>
  <p id="9K2i">- Nombre y asunto - dijo el guardia en la caseta a la entrada del complejo residencial, hablando en un tono entre cansado y fastidiado, tal vez incluso un poco perezoso, pero sin perder aquella actitud de un tipo malencarado que miró al conductor del Uber con suspicacia.</p>
  <p id="2LH4">- Vengo a dejar un pasaje - respondió el chico, haciendo que el sujeto amargado lo observara por unos segundos como si tratara de decidir si aquel sujeto se estaba tratando de burlar de él, antes de que se agachara un poco y me mirara, levantándome una ceja como para hacerme entender que aquella pregunta me la dirigía ahora a mí, pero sin querer pronunciarla de nuevo.</p>
  <p id="0QTU">- Vengo con la señora Catalina, soy el chico de mantenimiento - respondí, repitiendo exactamente las palabras que me dijo mi tía que debía decir, observando cómo el imbécil ese ponía los ojos en blanco y le hacía una señal a su compañero para que levantara la pluma.</p>
  <p id="VT4i">- ¡Otro chico de mantenimiento! Es el tercero en las últimas dos semanas - comentó con cansancio, casi como si se estuviera quejando, apuntando algo en las hojas que llevaba sujetadas a una tabla.</p>
  <p id="NeGQ">- ¿Mantenimiento? - preguntó el muchacho que conducía una vez que dejamos atrás la caseta de vigilancia, quien por cierto creo que era algunos años más joven que yo.</p>
  <p id="GCxR">- Creo que es la casa de ahí - le respondí, sonriente, señalando una lujosa mansión, ignorando deliberadamente su pregunta mientras veía por el retrovisor la cara asombrada que puso cuando vio a Catalina en la puerta de su casa, vestida con un camisón de seda negra que obsequiaba una imagen muy generosa de sus senos a quien quisiera verla, llevando en su mano una copa de lo que supuse que sería vino, luciendo mucho más hermosa y atractiva de como yo la recordaba.</p>
  <p id="0nH7">- Viejo, te daré lo que quieras, si quieres puedes quedarte con mi auto, pero dime ¿Cómo rayos…? - comentó ese tipo con un tono ansioso, como si quisiera tener una respuesta antes de que bajara del auto, como si creyera que si salía de su vehículo perdería la oportunidad de su vida, una actitud con la que me provocó una sonora risa nerviosa mientras le pagaba por el servicio.</p>
  <p id="aWBG">- Que tengas una buena tarde - me despedí, observando por un instante la expresión decepcionada que componía.</p>
  <p id="QvFQ">- ¡Carajo! ¡Esa vieja está buenísima! - alcancé a escucharlo mientras bajaba del auto, antes de que caminara hacia Catalina y ella me recibiera con una gran sonrisa en sus labios.</p>
  <p id="AHw8">- Querido, no sabes cuánto me alegra que me visitaras - dijo la mujer antes de extenderme aquella copa - ten, cariño, lo preparé especialmente para ti, bébetelo todo - me indicó y yo la obedecí mientras entrábamos en su mansión, sintiendo un sabor no muy agradable en mi boca cuando me bebí aquella cosa que me dio, componiendo una expresión de asco que no pude reprimir y que a Catalina le provocó una fuerte carcajada.</p>
  <p id="244j">- ¿Qué me acabo de tomar? - pregunté mientras sentía cómo los músculos de mi rostro se contraían de la misma forma como lo hubieran hecho de haberme bebido un vaso de jugo de limón, sintiéndome a la vez algo preocupado al notar que mi cuerpo comenzaba a calentarse de una manera poco regular.</p>
  <p id="V7Hw">- Es un coctel especial para ti, cariño, te va a mantener duro durante un par de horas - respondió, soltando una risa estruendosa cuando se encontró con la expresión preocupada que apareció en mi rostro - no te preocupes, bebé, es una infusión de frutas y hiervas poco comunes, pero te juro que no es nada malo. Te prometo que estarás bien - contestó, quitándome la copa de la mano para ponerla en una mesa en cuanto estuvimos en la sala, antes de que se me acercara, de que sintiera cómo se me pegaba, metiendo su pierna entre las mías, haciendo que mi miembro se presionara contra su muslo - eres un chico muy lindo, Omar, y tu tía me contó maravillas de ti, así que, si no te molesta, me gustaría comprobar qué tan cierto es todo lo que me dijo - comentó mientras sentía cómo su mano me apretaba el pene, de una forma firme y sensual, mordiéndose después el labio inferior, dejando que en sus ojos brillara un destello de deseo que había visto muchas veces en Trina justo antes de que nos metiéramos en la cama, mientras observaba mis labios con esa actitud golosa que me hizo saber que quería ser besada, que necesitaba que eso pasara.</p>
  <p id="k1G1">- Tienes unos labios muy apetitosos, Catalina - susurré, hablando de la forma como mi tía me enseñó que debía hablarle a una mujer, diciendo las palabras correctas para hacer que Catalina se sonrojara, antes de que soltara una risilla nerviosa, se acercara a mí con la boca entre abierta y comenzáramos a besarnos, al principio, jugando solo con nuestros labios, dejando que ella llevara el ritmo, que me mordiera el labio inferior, que nuestras lenguas coquetearan con timidez, sin dejarnos llevar, como si quisiera que nuestros labios se reconocieran antes de ir más lejos.</p>
  <p id="HalT">Y por supuesto que aquella actitud de exploración fue replicada con lo que hacían sus manos, pues a pesar de que me sintió completamente erecto, ella no se dejó tentar por mi erección, por el contrario, solo lo sobaba con calma por encima de mi pantalón, dejando que su mano se concentrara en distintas partes de mi miembro de tanto en tanto, mientras con la otra acariciaba mi cuello y mi nuca, provocándome un cosquilleo muy rico que en más de una ocasión me hizo erizar la piel, el mismo con el que me fue calentando paulatinamente.</p>
  <p id="vafa">Yo no quise acelerar las cosas porque sabía que intentarlo sería un error, porque quería que esa mujer se sintiera segura conmigo, que se confiara, que de alguna manera creyera que tendría el control de las cosas por completo, que yo no era más que un corderito a expensas de la voluntad de aquella tigresa que jugaba con su comida antes de devorarme; una actitud que le permitió irse soltando de a poco, que con el pasar de los minutos le dio la confianza para dejarse llevar, metiendo un poco más la lengua en el juego que interpretaban nuestras bocas, de una manera tímida, pero deliciosa, acelerando la sensualidad y la pasión con que nos devorábamos hasta que al fin las cosas se pusieron más salvajes, sintiendo cómo succionaba mi lengua con su boca, cómo la mamaba como si de mi pene se tratara, cómo a ratos sacaba toda su lengua para invitarme a hacer lo mismo, restregándolas en movimientos circulares por algunos segundos antes de dejar que nuestros labios volvieran a entrar en juego, llevando las cosas a un punto en el que tuve la certeza de que era el momento de tomar el control, un instante en el que deslicé mis manos por su espalda, llegando al final de aquel camisón que llevaba encima, metiendo mis manos debajo para apretar sus nalgas semidesnudas, provocándole ese gemido que se le escapó en el breve instante en el que nuestras bocas se separaron, en el que me permití observar su rostro y contemplar esa expresión de placer que me hizo sonreír al asumir que estaba justo en el punto donde la quería llevar.</p>
  <p id="K4kK">Deslizar su camisón hacia arriba se sintió tan natural que ella solamente levantó las manos para dejar que la desnudara, dejando ese par de estupendos senos a la vista, con sus areolas de color café claro y esas tetillas ligeramente alargadas que me tentaron a metérmelas en la boca para succionarlas mientras apretaba un poco sus senos con mis manos, sintiendo cómo ella acariciaba mi nuca mientras gemía y respiraba con una agitación que para nada resultaba natural, una respuesta biológica que se hizo más intensa cuando comencé a recorrer uno de sus pezones con mi lengua, deslizándolo sobre su areola, acariciando su tetilla con cuidado, jugando a veces con la punta, sintiendo ese sabor delicioso que escapaba de ella, algo que de alguna manera le agregó a la situación el morbo que condimentó lo que ocurría entre nosotros de la manera perfecta, mientras llevaba mi boca a su otro seno y le daba el mismo tratamiento que al primero, claro, sin dejar a solas a esa teta que ya habían conocido mis labios, pues me dedique a presionar su tetilla entre mis dedos usando mi saliva como lubricante para provocar que esa mujer gimiera con más intensidad en la medida en que los minutos avanzaban y ella se iba poniendo cada vez más cachonda.</p>
  <p id="uaB8">- ¡Ahhh! ¡Cariño! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Qué boquita tan traviesa! ¡Ahhh! - exclamó mientras sentía cómo se aferraba de mi cabello, lastimándome un poco, permitiéndome entender que estaba perdiendo el control de sus actos, que en aquel momento podría hacerle lo que quisiera y no se negaría a nada de lo que me viniera la gana intentar con ella.</p>
  <p id="ae4p">Sin decirle nada, enderecé mi cuerpo, la tomé de los hombros y la hice dar media vuelta, obligándola de inmediato a inclinarse sobre uno de los sillones que componían la sala, observando cómo sus manos y sus piernas temblaban ante la excitación que estaba experimentando.</p>
  <p id="mC4J">- ¡Ahhh! ¡Métemela! ¡Ahhh! ¡Lo necesito! - gritó con un tono ligeramente enloquecido, sin embargo, aquello que me pedía no era parte del plan y no estaba dispuesto a cambiar en lo más mínimo aquello que pretendía hacerle.</p>
  <p id="X3Qx">- No lo haré, no aún ¿O acaso tienes prisa? - le dije con firmeza mientras tomaba los elásticos de sus bragas y los deslizaba hacia abajo, contemplando lo hinchados que tenía los labios de su vagina, sintiendo lo húmedas que se encontraban sus bragas mientras percibía ese olor a hembra al que le había agarrado un gusto particular después de todas las porquerías que ya había hecho con mi tía.</p>
  <p id="nmR1">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - gimió ante el sutil toque que le di a sus labios con uno de mis dedos, deslizándolo por toda su raja con una lentitud que pareció enloquecerla de placer, que la hizo perder la fuerza de sus brazos y enterrar la cara en el sillón en el que estaba recargada.</p>
  <p id="92vT">- Estás empapada, Catalina, me muero por conocer tu sabor - susurré, antes de que le pasara la lengua por entre los labios, haciendo el mismo recorrido que hice antes con mi dedo, recogiendo en el camino una buena cantidad de sus fluidos, sintiendo cómo temblaba de pies a cabeza mientras lo hacía, antes de que le metiera la lengua en la vagina, de que sintiera cómo se tensaban sus músculos, de que estirara la lengua para alcanzar su clítoris mientras mis manos le apretaban las nalgas y la garganta de esa mujer se deshacía en gemidos de un placer necesitado, expresando una lujuria que no había contemplado ni siquiera en mi tía Trina en alguna de todas aquellas veces que la hice mía.</p>
  <p id="zZZH">Escupir entre sus nalgas fue el siguiente paso de mi plan, de la misma forma como lo fue el comenzar a aflojar el culo de esa mujer tan sensual, sin que ella se negara, sin que diera el más mínimo indicio de no querer hacerlo, mientras mi lengua se volvía loca con su coño y los dedos de mi mano libre se metían en esa concha que estaba ardiendo por dentro, cuyo calor incluso llegué a sentirlo en mi rostro, una sensación que logró cautivarme por un instante, que de alguna forma despertó algún demonio lujurioso en mi interior, provocando que su clítoris conociera lo ágil que podía moverse mi lengua mientras su coño se contraía para apretar aquellos dedos que lo penetraban, de una forma similar a como lo hizo su ano cuando al fin pude meterle un par de mis dedos.</p>
  <p id="przk">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Omar! ¡Ahhh! ¡Para! ¡Me voy a correr! ¡Ahhh! ¡Para! ¡Por favor! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - me suplicó pero yo la ignoré, antes de notar cómo explotaba en un orgasmo, viendo con morbo y curiosidad la forma como un chorro de líquido abandonaba su cuerpo mientras ella se sacudía de una manera incontrolable, llevándose la mano al coño para impedirme que la siguiera estimulando, tirándose en el sillón boca abajo mientras se revolcaba de un placer agobiante, reaccionando de una forma que resultó un poco angustiante para mí, pero que me hizo sentir en las nubes al saber que yo había tenido mucho que ver con aquel resultado - ¡Ahhh! ¡Lo siento, Omar! ¡No puedo controlarlo! ¡Yo…! ¡Por favor…! - exclamó con un tono aterrado, develando una angustia que me confundió mucho, porque en un principio no entendí por qué se estaba disculpando, hasta que de pronto vi una foto de ella con su marido, ubicada en una mesita de aquella sala y se me ocurrió que quizás ese imbécil tenía algo que ver con que aquella mujer tan asombrosa reaccionara de esa manera.</p>
  <p id="S3aK">- No tienes nada de que disculparte. Eso fue asombroso - le dije mientras me desnudaba, un minuto antes de que me abalanzara sobre ella, colocándome entre sus piernas, dejando que mi verga coqueteara con sus labios, que se enterrara tan solo un poco en su vientre, sintiendo cómo esa vagina aún palpitaba, experimentando lo mojada que se encontraba mientras le lamía los hombros y ladeaba un poco su cuerpo para meter mis manos bajo sus tetas y sobárselas, sin dejar de hacer que sus labios se abrieran un poco para recibir solamente mi glande en su interior - y si alguien te dice lo contrario, seguramente es un imbécil que no vale un segundo de tu tiempo - le aseguré, penetrándola justo en el instante en el que terminé de hablar, sintiendo cómo los músculos de su concha se apretaban alrededor de mi pene, dándome la bienvenida a la vez que mis oídos se deleitaban con ese gemido largo, rasposo y delicioso que me obsequió cuando al fin me sintió por completo adentro de su coño, antes de que mi mano se deslizara por entre sus piernas y uno de mis dedos comenzara a dibujar círculos alrededor de su clítoris, provocando que ella parara un poco el culo, que aflojara su cuerpo, que empezara a mover las caderas para obligarme a penetrarla, para forzar ese vaivén enloquecedor que me llevó a apretarle su seno y acelerar los movimientos de mis dedos en su botón de placer, acompañando muy pronto el movimiento de su trasero con el vaivén de mis caderas, lamiéndole el cuello, jadeando cerca de su oído, sintiendo cómo ella se estremecía en cada ocasión en que mi pene se alojaba por completo en su interior, dejándome que llevara las cosas a un ritmo delicioso con el cual la llevé a un nuevo orgasmo en un par de minutos, antes de que me cansara de ser un chico bueno para esa mujer, de que la reacomodara en el sillón completamente boca abajo y pusiera mis manos en su espalda.</p>
  <p id="AtMm">- Es mi turno de volverme un poco loco - le susurré, sintiendo cómo ella abría un poco más las piernas, llevando sus manos a su trasero para abrirse las nalgas sabiendo lo que se aproximaba, gimiendo con fuerza cuando me sintió entrando en su trasero, tensando los músculos de todo su cuerpo mientras me metía en sus entrañas lentamente, dándole el tiempo necesario para que se acostumbrara mi tamaño una vez que le llené el ano, quedándome quieto hasta que fue ella quien empezó a moverse, dándome la señal que necesitaba para hacer lo mismo, para iniciar ese vaivén que muy pronto comenzó a degenerarse en movimientos más fuertes, permitiéndome ir cada vez más allá cuando noté que no era ajena a esa clase de trato, un hallazgo que me hizo cogérmela de la manera más brutal y salvaje como pude hacerlo, sabiendo que estaba tan lubricada que aquello sería una experiencia deliciosa para ella, deleitándome con ese aplauso sensual que producía mi cuerpo al reventarle el trasero, acompañando esa percusión corporal con el gutural sonido que escapó de su boca en cada ocasión en que la embestí hasta que al fin me vine dentro de ella, quedándome muy quieto con la verga enterrada al fondo de sus entrañas, abrazándola, acariciando sus senos mientras le daba besitos en el cuello y las mejillas, antes de que lentamente me deslizara fuera de ella, de que la escuchara suspirar y sonreír, de que girara su cuerpo para recostarse boca arriba y mirarnos a los ojos, sonriendo, disfrutando de ese momento tan delicioso que acabábamos de compartir.</p>
  <p id="HMPc">- Por lo general Trina suele ser un poco exagerada con sus chicos, pero creo que contigo se quedó un poco corta, eres increíble cariño - dijo con una voz soñadora, antes de besarme, metiéndonos lengua en todo momento, acariciando nuestros cuerpos desnudos y humedecidos por el sudor, dejándonos llevar hasta que un sobresalto la acogió cuando escuchó la puerta de su casa al abrirse - ¡Carajo! ¡Qué demonios está haciendo aquí! - exclamó, empujándome, haciendo que me levantara de inmediato al notar que algo malo estaba pasando, una sospecha que se confirmó cuando un hombre apareció en la sala, fulminándome con la mirada, viendo luego a Catalina con una ira tan intensa que incluso me hizo temer por ella, al menos hasta que vi la expresión asesina que mi clienta compuso, una que me dio mucho más miedo que la que aquel tipo me dirigió.</p>
  <p id="XBBt">- Lo siento, cariño, por hoy hemos terminado. Vístete por favor - me indicó y yo la obedecí sin cuestionarla, teniendo que soportar un momento tan incómodo como el que suponía vestirme frente al esposo de esa mujer, quien en aquel momento sacó un sobre de un cajón de la mesa de centro de su sala para dármelo cuando al fin terminé de ponerme la ropa - ten, cariño, lamento que tengas que irte tan pronto, pero creo que tendré una plática con mi esposo- me dijo, sin mirarme, sin retirar la vista de su marido, dejándome claro que tenía que irme, algo que hice después de que tomara el sobre, poniéndome muy alerta al saber que tendría que pasar a un lado de ese hombre, temiendo que quisiera golpearme o algo como eso, una suposición que confirmé de inmediato cuando ese tipo trató de darme un puñetazo en la cara, nada que no pudiera esquivar, logrando con ello que ese imbécil trastabillara y estuviera a punto de caerse de no ser porque alcanzó a agarrarse de la pared, sin que yo hiciera nada más que salir de aquella casa, encontrándome a tres tipos que me miraron como si quisieran matarme, nada que no hubiera vivido ya miles de veces en ese estúpido colegio militar donde me vi obligado a lidiar con esa clase de idiotas durante más de una década, aunque no niego que una vez que los dejé atrás, fui apretando el paso un poco a cada minuto que me alejaba de ellos, pues si bien los golpes y el maltrato no era algo a lo que le temiera, no era tan estúpido como para pensar que podría ganarles en una pelea a tres tipos entrenados para hacer mucho daño a personas que se metieran con el hombre que pagaba sus sueldos, justo de la manera como acababa de hacerlo con el esposo de Catalina.</p>
  <p id="iAHJ">- ¡Hey, amigo! ¡Por aquí! - gritó el chico que me llevó hasta ese lugar minutos atrás, haciendo aspavientos al otro lado de la pluma que vigilaban aquellos guardias perezosos, provocándome una cierta sensación de alivio cuando vi una cara conocida, y más al considerar que tenía un auto en el que me podría sentir un poco más seguro mientras me llevaba de vuelta a casa - cuando iba saliendo escuché que el tipo de la caseta hablaba con alguien y le dijo que había llegado otro chico de mantenimiento - me explicó una vez que me subí en el auto y comenzó a avanzar de camino a mi destino - como estaba hablando con el altavoz activado, escuché que el sujeto al otro lado de la línea le dijo que regresaría de inmediato, así que supuse que necesitarías una mano si tenías que escapara de aquí, aunque por lo que veo, no pareces haber tenido que correr ¿O sí?</p>
  <p id="an4r">- No, no en realidad, pero gracias por quedarte, me has sacado de un buen aprieto.</p>
  <p id="qqNK">- No es nada, pero sí quiero que me digas cómo le haces, porque trabajar todo el día con el culo metido en este auto no es algo tan grandioso como lo que tú haces, y quiero lo que tienes, o al menos tener una idea de por dónde debería empezar - comentó, haciéndome reír un poco antes de que le diera una clase exprés contándole todo lo que me enseñó mi tía, algo que dudaba que cambiara en algo la realidad de ese sujeto, pues por mucho que lo intentara, jamás podría transmitirle la clase de conocimiento que Trina me brindó al enseñarme todo aquello con su cuerpo; aunque admito que hablar de eso me ayudó a tranquilizarme, a pesar de que la erección que llevaba bajo el pantalón no cedió ni siquiera un poco.</p>
  <p id="9kJI">- ¡Caray, amigo! ¡Tu vida suena fantástica! Aunque creo que si quisiera dedicarme a una cosa como lo que haces, tendría primero que bajar unos kilos y… bueno, no hace daño soñar ¿No? - comentó en plan resignado mientras estacionaba el auto afuera de la casa de Lucero.</p>
  <p id="6b9A">- Sí, bueno, eso ayudaría - comenté, sintiéndome muy agradecido con ese hombre, sacando algunos billetes de aquel sobre que Catalina me dio para pagarle, añadiendo un poco más de dinero de lo que me costaría normalmente aquel viaje, pues el hecho de que se hubiera quedado a esperarme parecía haberme evitado un gran problema.</p>
  <p id="I60k">- Gracias por la propina, amigo. Suerte con tu nuevo negocio - comentó con amabilidad, estrechando mi mano antes de que me bajara del auto, de que entrara a la casa y escuchara un caos de gemidos y crujidos de cama que provenían de la planta alta, gemidos que logré identificar como provenientes de mi hermana, que me hicieron subir las escaleras con sigilo para que no delatara que había regresado a casa, llegando a su habitación en unos pocos segundos, encontrando su puerta entre abierta, llevándome una gran sorpresa cuando contemplé aquella escena que estaba interpretando mi hermana, la misma que solo me hizo recordar la erección que tenía bajo el pantalón, un hecho que me hizo considerar lo que haría a partir de ese momento, porque podría atenderme solo, o quizás…</p>
  <p id="PWyW">                     </p>
  <p id="Hd9A"><br />© <a href="https://www.todorelatos.com/perfil/1521645/" target="_blank">Jane Cassey Mourin </a></p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/KWIAnoQ0Nqe</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/KWIAnoQ0Nqe?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/KWIAnoQ0Nqe?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Lucero: trabajo de verano 6 y 7.</title><pubDate>Sun, 31 May 2026 03:19:15 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img1.teletype.in/files/cd/8a/cd8abc02-fdcc-4bcc-8817-8a1b5ffef830.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img4.teletype.in/files/b6/03/b6034616-6abe-4393-956d-a0599681d830.jpeg"></img>- ¡Joven! ¡Joven! ¡Ya llegamos a su casa! - dijo el conductor del Uber, levantando la voz para despertarme pues, a pesar de que el trayecto de la casa de Trina a la de Lucero no fuera largo, aquel día terminé tan cansado que me quedé noqueado en el asiento trasero del vehículo.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="Tl3U" class="m_original">
    <img src="https://img4.teletype.in/files/b6/03/b6034616-6abe-4393-956d-a0599681d830.jpeg" width="959" />
  </figure>
  <p id="vH26">- ¡Joven! ¡Joven! ¡Ya llegamos a su casa! - dijo el conductor del Uber, levantando la voz para despertarme pues, a pesar de que el trayecto de la casa de Trina a la de Lucero no fuera largo, aquel día terminé tan cansado que me quedé noqueado en el asiento trasero del vehículo.</p>
  <p id="Yd62">- Lo siento - me disculpé con el conductor antes de darle unos billetes y bajarme del auto, sintiendo cómo los músculos de todo mi cuerpo clamaban por un poco de descanso después de todo lo que hice con Trina una vez que su amiga nos dejó solos.</p>
  <p id="meDC">Y es que si lo que le hice a Astrid ya me había demandado un importante despliegue físico, lo que después me exigió mi tía terminó por acabarme, porque esa mujer no se conformaba con cualquier cosa y a pesar de que en realidad disfrutaba mucho de estar con ella, aun siendo un hombre con buena condición física, no resultaba fácil seguir el ritmo de sus deseos y satisfacer todos los caprichos de una mujer a quien su marido tenía tan abandonada.</p>
  <p id="3Lm0">- ¡Qué carita! ¡Parece que Trina está desquitando lo que te está pagando! - comentó Yolanda desde la sala, mirándome con una expresión maliciosa, estando recostada en uno de los sillones, poniendo en pausa la película que en aquel momento veía en el televisor, provocándome un vacío en el estómago ante lo que sugería pues no creía que Lucero estuviera al tanto de lo que pasaba en la casa de mi tía.</p>
  <p id="wmTw">- Te ves agotado ¿Quieres que te prepare algo de cenar, cariño? - preguntó Lucero, haciéndome sentir un poco extraño al llamarme de esa forma, aunque si he de ser honesto, estaba tan agotado que no tenía cabeza para pensar en nada que no fuera darme una ducha caliente y meterme en la cama.</p>
  <p id="PJgh">- Gracias, pero prefiero tomar un baño y dormir tanto como pueda, ¿No les molesta si…?</p>
  <p id="ywtp">- No, no, adelante, disfruta tu baño - respondió Lucero, sonriendo al final mientras Yolanda la miraba de una forma extraña y yo les hacía un gesto con la mano a modo de despedida, encaminándome de inmediato al baño, donde me quité toda la ropa, abrí las llaves de la regadera y me metí a la ducha, experimentando esa deliciosa calidez del agua en todos mis músculos, sintiendo cómo se iba relajando mi cuerpo de a poco, suspirando al ser cobijado por esa sensación de bienestar por la que me dejé abrazar, cerrando los ojos, recargando mis manos en la pared, permitiendo que el agua me acariciara todo el cuerpo por algunos minutos, perdiendo la noción del tiempo hasta que la voz de Lucero me hizo salir de aquel nirvana de tranquilidad en el que me permití vivir por unos minutos.</p>
  <p id="QduS">- Lo siento, cariño, es que vi que te metiste directo al baño y como acabo de lavar, no había toallas aquí, así que te traje un par para que te seques cuando salgas - dijo mientras abría alguna gaveta y acomodaba algo.</p>
  <p id="3i9X">- Gracias, Lucero, eres muy amable - respondí, lamentando un poco aquella interrupción del momento tan relajante que viví unos segundos atrás.</p>
  <p id="Zk0A">- No es nada, cariño - contestó, incomodándome de nuevo al llamarme de esa forma, haciéndome pensar que se iría del lugar al no tener otra razón para continuar ahí, hasta que volvió a hablar y supe que pasarían algunos minutos antes de volver a quedarme a solas - Omar… ¿Estás bien? Hoy llegaste muy cansado y me preocupa que Trina te esté exigiendo más de lo que puedes soportar, así que… bueno, no sé, si quieres podría hablar con ella para que se calme o… - comentó, mostrándose auténticamente preocupada por mi bienestar, dejándome un poco perplejo con sus palabras, pues a partir de lo que dijo, parecía que ella sabía qué era lo que estaba haciendo para Trina, una suposición que me tomó por sorpresa y a la vez me hizo preguntarme si acaso, cuando ella y Yolanda me consiguieron aquel trabajo, Lucero ya estaría al tanto de lo que implicaba pasar el verano con mi tía.</p>
  <p id="jFIm">- Si, bueno, es solo que no estoy… yo no… - intenté decir algo, pero no tenía idea de cómo terminar aquella frase que inicié, porque no sabía hasta dónde estaba esa mujer al tanto de lo que estaba haciendo con su hermana, una duda que me hizo ponerme muy nervioso, aunque, por fortuna, antes de que siquiera estuviera cerca de decir algo más, Lucero volvió a hablar.</p>
  <p id="vUez">- ¿Sabes algo? Me alegra que estés pasando tiempo con mi hermana, ella necesita del cariño de un hombre guapo y fuerte como tú. Estos últimos años no han sido fáciles para ella y me alegra que la estés haciendo feliz, porque su esposo es un patán y un infiel que la ha descuidado mucho y ella no se merece que la traten de esa manera, así que supongo que le caerá bien que un chico como tú la consienta durante el verano - comentó como si nada, a pesar de que sus palabras fueran cargadas de algo tan condenable como lo que estaba pasando entre mi tía y yo.</p>
  <p id="WWM1">Mis ojos se abrieron mucho más de lo que ya lo estaban cuando al fin me quedó claro que Lucero estaba al tanto de todo lo que pasaba con Trina, porque a pesar de que no me dijo las cosas de una manera tan directa, era evidente que lo sabía, un hecho que me heló la sangre, que me hizo suspirar, sin entender muy bien como fue que en esa familia llegaron las cosas al punto de entender la sexualidad de una manera tan liberal, más aún teniendo al imbécil del capitán como patriarca, siendo el hombre más estricto y mojigato que hubiera conocido en mi vida. Lucero dejó escapar una risa muy divertida.</p>
  <p id="0uTJ">- ¿Pensaste que no sabía lo que harías con mi hermana durante el verano? - preguntó, sin que yo fuera capaz de decir una sola palabra - sí, lo sé, yo misma he pasado algunas tardes en su casa cuando me siento muy sola - confesó, induciéndome un breve estado de shock cuando entendí todo lo que aquello significaba.</p>
  <p id="Hz3X">- Y si lo sabías ¿Por qué me mandaste con ella? ¿No te provoca nada que yo esté haciendo… bueno, esas cosas con mi tía? - pregunté llevado por la curiosidad y la sorpresa que me provoco aquella actitud tan relajada de parte de Lucero, puesto que desde que llegué a esa casa no me parecía que pudiera comportarse de esa manera.</p>
  <p id="lMo4">- Mira, por supuesto que me lo pensé bastante antes de mandarte con ella, principalmente porque no sabía cómo reaccionarías cuando te enteraras de lo que suele hacer con los chicos que mete en su casa, pero… - Lucero suspiró y se sentó en la taza del baño, de lo cual estuve al tanto por el ruido que provocó al hacerlo - mira, yo sabía que al estar en el colegio militar, tu contacto con mujeres probablemente había sido casi nulo, así que pensé que sería una buena idea que espabilaras un poco, darte algo de experiencia con mujeres antes de que fueras a la universidad, además de que te ayudaría a reunir el dinero que necesitas para tus estudios. En cuanto a la parte de que me pueda molestar o algo como eso, bueno, no me molesta, en absoluto, porque nadie está haciendo las cosas obligado y todos los involucrados ya son lo bastante mayores como para saber lo que hacen, además, supuse que estar con tu tía sería una buena forma de pasar el verano, claro, con Trina y con todas las mujeres que la buscan para pasar un rato divertido con sus chicos - dijo antes de soltar una risilla un tanto nerviosa.</p>
  <p id="l469">El descaro de Lucero ante todo aquello resultaba desconcertante y al mismo tiempo refrescante, porque de cierta manera me hizo sentir mucho más tranquilo el saber que ella estaba al tanto de lo que pasaba con mi tía, algo que me tomó por sorpresa y logró despertarme un poco, aunque en aquel momento decidí que el tiempo en la ducha ya debía terminar y cerré las llaves del agua antes de sacar mi mano para tomar una toalla, una que me dio Lucero, la misma con la que envolví mi cuerpo antes de abrir la cortina y ver a esa mujer sentada en la taza, observando mi cuerpo semidesnudo, sin disimular la sorpresa que le provocó verme así ni la mirada que le dirigió a mi bulto que en aquel entonces estaba un poco más pronunciado de lo normal, pues la clase de plática que tuve con Lucero había despertado un poco de mi libido, algo que en realidad resultaba una proeza después de todo lo que le demandé a mi amiguito durante el día.</p>
  <p id="i1N4">- Y me apuesto algo a que seguramente mi hermana lo está pasando muy bien, porque eso que tienes ahí no lo tiene cualquier chico - comentó Lucero, riendo luego de su broma, haciéndome ruborizar mientras me perdía unos segundos en la forma como sus senos se asomaban por los costados de aquella blusa de tirantes que llevaba encima, provocando que me sintiera un poco intimidado por esa actitud tan relajada y un poco descarada que de pronto estaba tomando conmigo, como si la tensión de aquellos primeros días se hubiera desvanecido, comportándose como si de pronto todo lo que se guardó durante años con respecto de mí y del hecho de que no nos hubiéramos visto, lo hubiese superado en un abrir y cerrar de ojos.</p>
  <p id="5qCV">- ¿Y has visto a muchos chicos? - pregunté sin pensarlo, dominado por la curiosidad que me embargaba al preguntarme ¿Cuántas veces Lucero le habría puesto los cuernos al imbécil del capitán mientras ese idiota andaba de servicio? Una pregunta que a pesar de que no logré pronunciar, si hizo que la cara se me pusiera de mil colores, mientras veía cómo Lucero me miraba con los ojos muy abiertos y el rostro invadido por la sorpresa, antes de que soltara una risilla nerviosa y negara con la cabeza, como si de alguna manera me estuviera regañando por ser tan entrometido.</p>
  <p id="Yt1h">- Algunos, no tantos como los que me gustaría haber visto - respondió, con ese tono y ese brillo de complicidad que irradiaban sus ojos, dejándome con la boca entreabierta, quedándonos unos segundos en silencio mientras nos mirábamos con detenimiento y hasta que la voz de mi hermana se escuchó proveniente de la sala.</p>
  <p id="EMon">- ¡Mamá! ¡Apúrate! ¡Ya solo faltan veinte minutos de la película y no me quiero ir a dormir tan tarde! - gritó a modo de reclamo, sin que Lucero y yo dejáramos de mirarnos y sonreírnos, hasta que la mujer rio un poco y se levantó de donde estaba sentada.</p>
  <p id="HFkY">- ¿Estás seguro de que no quieres cenar nada, cariño? - preguntó, colocando sus manos en mis hombros, deslizándolas suavemente por mis pectorales, mirando mi cuerpo con ese brillo de deseo que jamás pensé que vería en esa mujer.</p>
  <p id="sJKR">- Gracias, pero comí bien con Trina y ahora prefiero dormir - respondí, sin poder creer que aquello estuviera pasando, antes de que Lucero se me acercara tanto que pude sentir la forma como sus senos se aplastaron en mi cuerpo mientras besaba una de mis mejillas.</p>
  <p id="AaVy">- Vale, entonces hasta mañana, descansa - se despidió, dando luego media vuelta, obsequiándome una escena muy linda de sus piernas largas y hermosas, junto con aquella porción de sus nalgas que dejaban a la vista los diminutos shorts que llevaba encima, una escena que disfruté hasta que salió de la habitación, dejándome en el baño suspirando y con el pene muy tieso tras aquel inesperado y excitante momento que compartimos.</p>
  <p id="G0uw">Después de los minutos que me llevó recuperar la cordura, sequé mi cuerpo y salí del baño para luego meterme en mi habitación, sin tener siquiera la precaución de asegurarme de cerrar bien la puerta, antes de que me tirara en la cama boca abajo, con el cuerpo medianamente cubierto por la toalla con la que me envolví, pensando que en unos minutos me levantaría a ponerme un short o algo para dormir, pero necesitando descansar en ese preciso instante porque el día había sido agotador y necesitaba un momento de relajación con mucha urgencia, un instante que me obsequié sintiendo las ventiscas de aire que se colaban por la ventana en aquella noche calurosa de verano, algo que resultaba bastante refrescante y placentero, lo suficiente como para no quererme mover durante algunos minutos, sintiéndome un poco soñoliento, pero sin terminar de conciliar el sueño, pues nunca había podido dormir estando boca abajo y, como tampoco tenía ganas de moverme, solo dejé que los minutos pasaran estando semidesnudo y tirado en mi cama, permaneciendo con los ojos cerrados incluso cuando escuché que alguien se había colado en mi recámara, pues pensé que sería Yolanda y no quería abrir los ojos con la esperanza de que al verme así creyera que estaba dormido y se fuera de mi cuarto.</p>
  <p id="6oyA">- ¿Estás dormido? - escuché de pronto, llevándome una gran sorpresa cuando me di cuenta de que era Lucero quien entró en mi habitación y no mi alocada y algo impertinente hermana.</p>
  <p id="s86T">- No, solo estoy descansando y… ¿Qué estás haciendo? - le pregunté cuando sentí que se subió a la cama, desanudó mi toalla y descubrió la parte trasera de mi cuerpo, sentándose luego sobre mis piernas, sin que le importara que me encontrara desnudo, sin tener idea de lo que pretendía hacer.</p>
  <p id="R1ps">- Te vi tan cansado que supuse que te caería bien un masaje, aunque tal vez te quedes dormido antes de que termine ¿Qué te parece? ¿Me dejas que te consienta un ratito? Creo que te lo mereces después de un día de trabajo tan agotador - dijo la mujer, provocándome algunas risas con aquel último comentario, sin esperar una respuesta de mi parte antes de que sintiera sus manos embadurnadas con algo tibio que comenzó a esparcir por mis hombros y mi espalda alta, sintiendo de inmediato una relajación bastante agradable en las partes del cuerpo que Lucero estaba tocando.</p>
  <p id="lWYD">- Gracias, eso se siente muy rico - respondí, sin saber qué más decir, dejándome consentir por esas manos tan suaves que parecían saber muy bien lo que hacían.</p>
  <p id="KC9R">Muchos suspiros me fueron robados mientras Lucero masajeaba mi cuello y mi espalda, porque la verdad es que lo hacía tan bien que conforme los minutos avanzaban yo me sentía cada vez más soñoliento y relajado, disfrutando de la forma como apretaba mis brazos y mi espalda baja, sentándose luego casi a la altura de mis pies para masajearme las piernas y el trasero, haciéndome tragar saliva cuando sentí sus manos metiéndose entre mis piernas y tocarme los testículos con roces que podrían pasar como accidentales, hasta que esa mujer me tomó de nuevo por sorpresa al levantarse por un minuto para tomar uno de mis pies y hacerlo a un lado, obligándome a abrir las piernas, sintiendo cómo mis testículos se relajaban sobre mi pene que para ese momento ya estaba bastante duro apuntando hacia Lucero, aplastándose contra las cobijas de mi cama.</p>
  <p id="DgdY">- Lo siento, yo… - traté de disculparme por mi erección, sintiendo cómo la cara se me ponía de mil colores mientras experimentaba las manos de Lucero sobando la parte interna de mis muslos, acariciando de pasada mis testículos y la cabeza de mi pene con esos roces tan persistentes que empecé a sospechar que quizás no eran tan accidentales.</p>
  <p id="ib2i">- Shhh - me hizo callar - no digas nada, solo cierra los ojos y relájate - dijo en un susurro, robándome las palabras antes de que sintiera cómo una de sus manos comenzaba a sobar mis testículos con mucho cuidado y bastante descaro, de una forma tan suave y deliciosa que me robó un gemido y me hizo cerrar los ojos, que me hizo suspirar y dejar que mi cuerpo entero se relajara mientras ella me tocaba, a pesar de que en mi cabeza no lograra superar el hecho de que fuera mi madre quien me masturbaba de esa manera tan deliciosa.</p>
  <p id="h0bH">Oleadas de un placer exquisito sacudieron toda mi anatomía mientras Lucero me masajeaba de esa manera tan experimentada, sintiendo tanto placer que en algún momento decidí facilitarle las cosas y levanté un poco el trasero, sin saber que con ello haría que las cosas escalaran a un punto que resultó mucho más placentero y condenable que lo que ya me estaba haciendo, porque en cuanto mi pene dejó de estar aplastado en las cobijas, ella lo tomó y comenzó a recorrerlo con su mano desde la base hasta la punta, a un ritmo calmado, pero no demasiado despacio, jugando con sus dedos en mi glande cada vez que llegaba a la punta mientras que su otra mano continuaba acariciando mis testículos de una manera tan perfecta que de pronto me di cuenta de que aquello no podía ser un accidente, que una habilidad como esa no podía ser adquirida de la noche a la mañana, una observación que despertó aquella curiosidad que sentía con respecto de Lucero y de su vida sexual, algo que muy pronto se perdió entre el placer que sentía y el morbo que me provocaba el pensar que la mujer que me tocaba era mi mamá.</p>
  <p id="aKnh">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Me voy a venir! ¡Ahhh! - susurré entre gemidos, sintiéndome avergonzado de mencionar aquellas palabras frente a mi madre, algo que en ella solamente provocó que la velocidad de su mano acelerara, no de una forma descontrolada, sino tocándome con tal maestría que me hizo sentir el cielo entre mis piernas.</p>
  <p id="B6tO">- Déjalo salir, cariño, tienes una toalla abajo, solo deja que pase, déjame ver cómo te vienes en mis manos - susurró Lucero sin dejar de tocarme, mientras mis genitales sufrían algunos espasmos y mi pene escupía aquel primer chorro de leche, sin que esa mujer se detuviera, sintiendo cómo continuaba acariciando mi glande con sus dedos sin importarle que se estuvieran llenando de mi semen, experimentando una súbita oleada de cansancio y relajación que se fue haciendo más intensa conforme el semen se me iba agotando, hasta que al final me quedé profundamente dormido, sin saber cómo había terminado aquello, sin notar en qué momento me quedé solo en mi habitación.</p>
  <p id="I467">***</p>
  <p id="8oMy">Despertar a la mañana siguiente fue extraño, porque me costaba asimilar el hecho de que lo que pasó con Lucero en realidad hubiera ocurrido, y no es que me escandalizara o que no lo hubiera deseado o que no me encantara que me tocara de la manera como lo hizo, porque en realidad lo que pasó fue alucinante, pero me costaba trabajo entender que la misma mujer que me recibió unos pocos días atrás y que trató de presentarse ante mí como esa mujer que me extrañó durante tanto tiempo y que sufrió al tener a su hijo lejos, la última noche se hubiera comportado de la manera como lo hizo. En pocas palabras, estaba fascinado con lo que pasó, pero necesitaba aclarar algunas dudas con Lucero para poder mantener mi curiosidad a raya.</p>
  <p id="3vyY">- ¡Cariño, el desayuno está listo! ¡Apúrate o llegarás tarde con Trina! - gritó Lucero desde la planta baja, haciendo que me parara y me vistiera para luego reunirme con ella en la cocina, donde para sorpresa mía, no se encontraba mi hermana.</p>
  <p id="AXwZ">- ¿Y Yolanda? - pregunté un poco desconcertado, sorprendiéndome al notar que en realidad me decepcionó que no estuviera en la cocina para desayunar conmigo.</p>
  <p id="4Iui">- Salió con unas amigas, me dijo que no regresaría hasta la noche - respondió mientras yo me sentaba, antes de que frente a mí apareciera un gran plato de hot cakes con miel y tocino - buen provecho, cariño - comentó, regresando de inmediato al otro lado de la cocina, sin que yo fuera capaz de asimilar el hecho de que se comportara de esa manera tan indiferente después de lo que hizo la noche anterior, una cualidad que de cierta manera me recordó a la actitud que demostró Yolanda después de que me toqueteara durante aquella película y luego de lo que pasó en la ducha.</p>
  <p id="zfh8">- Lucero, lo de ayer en la noche… ni siquiera sé cómo preguntarte algo acerca de lo que pasó - dije, haciendo un alarde de sinceridad mientras esa mujer se reía un poco, regresando después con dos humeantes tazas de café que desprendían un rico olor a canela.</p>
  <p id="YnSC">- ¿No te gustó el masaje? - me preguntó, mostrándose divertida, como si aquello no hubiera sido nada más que una travesura.</p>
  <p id="rMIO">- Sí, me gustó, pero ese no es el punto - respondí, viendo confundido cómo ella se reía de nuevo mientras le daba un sorbo a su café. </p>
  <p id="pyKh">- Mira, si te incomodó de alguna manera, te prometo que no volveré a hacerlo, pero… - suspiró con un aire de resignación que en ese momento no entendí a qué se debía - a ver, cuando te ofrecí venir a casa estaba muy entusiasmada por tenerte de nuevo conmigo, quería recuperar el tiempo que te tuve lejos, quería reconectarme contigo como madre e hijo y pensé que una conexión como la que tuvimos cuando eras un niño no se perdería sin importar cuánto tiempo pasara, pero luego llegaste convertido en un hombre, con un proyecto de vida en el que yo no figuraba y un pasado del que yo solo formaba parte en una proporción insignificante - nuevo suspiro acompañado de una mirada triste y una expresión resignada - traté de verte como mi hijo ¿Sabes? Traté de volver a sentir la conexión que un día tuvimos cuando eras pequeño, de compartir ese algo que me hacía sentirme parte de ti, que me hacía sentir tu madre, pero la verdad es que el hombre que eres ahora ya no tiene nada que ver con ese niño mimoso y tierno que recordaba y, a pesar de que no lo quisiera aceptar en un principio, no puedo ver en ti nada más que a un hombre de quien sé muy pocas cosas, a un chico guapo y atractivo, tan valiente que tomó la decisión de hacer su vida por su cuenta a pesar de tenerlo todo en contra y… bueno, siendo así las cosas, entendí que no puedo convivir contigo de la manera convencional como una madre debería convivir con su hijo, así que lo que pasó ayer fue un intento de acercarme a ti de una forma diferente, más como… bueno, no sé, como ¿Una amiga, tal vez? O algo como eso, porque aunque no me guste la idea, creo que el tiempo para ser tu madre ya quedó muy atrás, pero no me gustaría que cuando termine el verano decidas marcharte de aquí y no volver nunca, porque aunque no me veas como tu madre y yo no pueda verte como ese niño del que me despedí cuando era una criatura, sigo queriendo ser parte de tu vida - explicó Lucero, dejándome tan asombrado que por unos segundos no pude hacer nada más que mirarla mientras trataba de entender qué significaba todo aquello, tragando saliva al no querer asumir que podría tener con ella la misma clase de relación desinhibida, cuestionable y tan excitante que tenía con Yolanda.</p>
  <p id="Kcdf">Por fortuna no tuve que buscar entre mis pensamientos las palabras correctas para responder a esa clase de declaración pues, antes de que se me ocurriera qué decir, el móvil de Lucero sonó y salió de la cocina para contestar, provocando que espabilara y escapara de mi ensimismamiento para empezara a comer, tratando de no pensar en lo que acababa  de decirme porque no creía estar listo para analizarlo todo en ese momento, interrumpiendo mi desayuno solo cuando Lucero volvió a entrar en la cocina, mostrándose algo apresurada, pero a la vez muy contenta por alguna razón que no conocía y que ella no se tomó la molestia de explicarme.</p>
  <p id="UMyf">- Lo siento, cariño, tengo que salir en una hora y primero me tengo que arreglar, así que te dejaré desayunar solo, pero si quieres podemos continuar esta conversación en la noche, porque me encantaría que empezáramos a entendernos de una manera más adulta, pues como te lo dije, ya abandoné mis intenciones de que me veas como a tu madre, pero me interesa mucho que seamos amigos o algo como eso - dijo Lucero antes de acercarse a mí y darme un beso en la frente - ten un gran día, cariño - se despidió, dejándome con más dudas que respuestas, antes de que me volviera a concentrar en mi comida y en imaginar lo que me esperaría en un día más con Trina, porque seguía sin querer pensar en lo que me dijo Lucero ni en todo lo que implicaba, solo quería concentrarme en lo que haría con mi tía, sin tener idea de que esa misma tarde, en cosa de unas pocas horas, descubriría una nueva faceta de aquella mujer que renunció a ser mi madre, una que me sorprendería mucho, que me brindaría muchas explicaciones con respecto de todo lo que pasó y de todo lo que descubrí desde que regresé a esa casa que fue mi hogar durante mis primeros años de vida.</p>
  <p id="e2hZ">7</p>
  <figure id="3T8N" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/0a/5e/0a5e26d5-bf16-46ce-bc6f-9281fc225b1a.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="yBG8"></p>
  <p id="o5wV">- Hoy no pasaremos el día en casa, cariño - dijo Trina en cuanto me vio, tomándome de la mano para llevarme a su habitación, sosteniendo en su otra mano una copa de vino, haciéndome sentar en la cama cuando al fin llegamos a su alcoba - verás, una buena amiga organizó un evento de caridad en la terraza de un hotel muy lujoso, así que tenemos que ir ahí, pero no te dejes llevar por la apariencia, porque todos los eventos que se llevan a cabo en hoteles suelen terminar con muchos de los asistentes teniendo sexo en alguna de las habitaciones, por lo que generalmente las recaudaciones de mi amiga terminan convirtiéndose en nada más que el pretexto para que los asistentes encuentren a alguien con quien divertirse por un par de horas - explicó, antes de terminar con la copa de vino que llevaba en la mano y meterse en el vestidor - por supuesto que tú y yo iremos juntos, pero como no tengo idea de a quiénes podamos encontrarnos ahí, vamos a tener que portarnos bien para mantener la apariencia de que eres mi respetuoso sobrino y que nada está pasando entre nosotros - gritó desde el vestidor, mientras yo veía cómo volaba su lencería al bote de ropa sucia que quedaba a mi vista desde donde estaba.</p>
  <p id="gaPi">- Ojalá me hubieras avisado para ponerme algo más apropiado de ropa - respondí, mirando los jeans desgastados y la camiseta blanca que llevaba encima. Mi tía dejó salir una risilla desde el vestidor.</p>
  <p id="qVTr">- Cariño, tú no tienes que preocuparte por nada además de mí. Ye tengo preparado lo que te vas a poner, aunque como no estaba segura de tu talla, le pedí al encargado de la tienda que me enviara varias prendas de diferentes tamaños para que te quedes con las que mejor te ajusten - explicó, haciéndome sonreír pues aquello era demasiado para mí, y es que aún me costaba trabajo creer que en verdad una mujer como mi tía me estuviera pagando por pasar tiempo con ella y además me comprara ropa para encajar en la clase de evento al que asistiríamos.</p>
  <p id="viSu">- Vale, entonces dime dónde está para…</p>
  <p id="ozwJ">- ¡No, no, no! Antes de que te vistas primero tienes que evaluar mi atuendo, porque tengo tres opciones y no sé cuál de ellas debería llevar - comentó, un segundo previo a que saliera del vestidor y yo me quedara con la boca abierta al contemplar aquel atrevido y nada recatado atuendo que escogió, uno de color blanco que se transparentaba por todos lados, dejándome observar el atisbo de la tanga blanca que se puso, así cómo la forma como sus pezones se marcaban en esa tela que se transparentaba un poco, obsequiándome una vista maravillosa de sus senos - okey, es demasiado, no hace falta que me digas nada, tu amiguito ya me lo dijo todo - comentó con una voz pícara, señalando la forma como mi erección se marcaba en mi pantalón, mientras ella sonreía para luego volver a meterse en el vestidor.</p>
  <p id="xk8K">- Quizás podrías usarlo si te pusieras un sostén blanco - le comenté, escuchando de inmediato aquella risa que dejó escapar.</p>
  <p id="uYCM">- Pero si lo hago dejaría de tener sentido el llevarme ese atuendo tan coqueto - comentó, robándome una sonrisa mientras me quedaba ahí sentado en la cama, sintiéndome un poco nervioso, pensando en cómo sería aquel evento hasta que comencé a repasar todas las cosas de las que hablé con Lucero desde la noche anterior cuando se metió en la regadera hasta la conversación que tuvimos esa misma mañana antes de que me reuniera con Trina en su casa.</p>
  <p id="arId">- Tía, necesito saber algo, aunque… bueno, si no me quieres contestar está bien, pero tengo curiosidad - le comenté, un poco inseguro de lo que estaba por preguntarle, pero dejándome llevar por la curiosidad, porque la clase de cosas que me dijo Lucero y lo que hizo conmigo durante la noche, me hicieron pensar que esa mujer llevaba una vida de la que yo no estaba enterado, una que sospechaba que poco tenía que ver con la imagen recatada que aún conservaba de ella.</p>
  <p id="RkJo">- Pregúntame lo que quieras, cariño, soy un libro abierto - dijo mientras salía de nuevo del vestidor, en aquella ocasión con un vestido negro cuyo escote era tan atrevido que una porción de sus senos se escapaba por un costado, mientras que en la parte baja una de sus piernas quedaba descubierta casi por completo - ¿Qué te parece este?</p>
  <p id="BQzt">- Bastante lindo, pero si vamos a estar al aire libre, probablemente te acalores mucho vistiendo de negro, bajo el sol y… - se me escapó un suspiro cuando me perdí en la imagen de ese hermoso par de senos - te ves hermosa, pero no creo que sea la mejor opción para ese tipo de evento, menos si lo que quieres es dar una imagen de que vas con tu sobrino.</p>
  <p id="vYKy">- Tienes razón, mejor buscaré algo más aburrido; pero no dejes que te interrumpa cariño, venga esa pregunta que me quieres hacer.</p>
  <p id="6GyZ">- Sí, bueno es que no es de ti, tiene que ver con Lucero. Verás, ayer por la noche estuvimos charlando y… bueno, es que no parece ser la clase de mujer que pensé que era…</p>
  <p id="lbl0">- ¡Ay dios! ¡Pues qué te dijo! - exclamó con un tono divertido antes de soltar algunas risillas.</p>
  <p id="pQD4">- No me malentiendas, no la estoy juzgando, pero tengo curiosidad porque… - suspiré de nuevo en un intento por darme valor - a ver, es que ayer que llegué a casa, ella me vio muy cansado y se metió en mi cuarto para darme un masaje y… - las risas de Trina explotaron desde el vestidor.</p>
  <p id="BviH">- ¡Así que al fin se atrevió! ¡Bien por ella! - exclamó de una forma tan vigorosa y escandalosa que de inmediato supe que me estaba perdiendo de algo, dejándome perplejo mientras mi tía salía de nuevo del vestidor, en aquella ocasión, sin que yo pudiera quitar mis ojos de los suyos pues mi cabeza demandaba una explicación a su reacción, algo que ella notó de inmediato - ¡Ay dios! ¡Creo que ya abrí la boca de más! - dijo antes de sentarse a mi lado en la cama - a ver cariño, primero tienes que entender que su situación es muy complicada, demasiado particular, pues dudo mucho que alguien haya pasado por lo que ustedes vivieron cuando el imbécil de tu papá te alejó de tu mamá. Mira, cuando lo de tu regreso era solamente una idea, tu mami estaba muy contenta de que pasaras con ella el verano, estaba ilusionada de volver a verte y tener de nuevo a su hijo en sus manos, pero cuando llegaste se dio cuenta de que ya no era lo mismo, porque a pesar de que te sigue amando, lo que sentía por ti ya no parecía tener mucho sentido al verte convertido en un adulto, ya que ella te dejó de ver cuando eras un niño y… - mi tía suspiró al notar la manera tan atenta como la veía - mira, ella se esforzó para ignorar la clase de cosas que le provocabas desde que regresaste, porque sabía que eras su hijo y se sintió culpable de sentirse atraída por ti - ese comentario me hizo tragar saliva - y luego aceptaste trabajar conmigo y yo le conté lo bueno que eras y… al final supongo que solo se dejó llevar por un deseo que no pudo controlar, pero no te lo tomes tan en serio, no es como que se haya enamorado de ti o algo como eso, solo es atracción animal y nada más, además, dudo mucho que entre ustedes dos pase algo más allá de lo que haya ocurrido con ese masaje, porque a diferencia de mí y de Yoli, ella tiene algunos límites con respecto de lo que se puede hacer o no con personas de la familia, así que no te hagas ilusiones con que la cosa con Lucero llegue más lejos.</p>
  <p id="K3J2">- Entonces ¿Tú no crees que esté mal que me sienta atraído por ella, a pesar de que sea mi madre?</p>
  <p id="MUQ6">- Madre o tía o hermana, da igual, antes de ese parentesco, las chicas somos chicas, y en particular las chicas de tú familia somos mujeres muy pasionales y entregadas, que nos gusta que un hombre nos haga cosas ricas y que no solemos ser muy buenas para contenernos con respecto de lo que deseamos o de a quién deseamos, además tú ya no eres un niño, así que supongo que si no te sientes a gusto con eso, pues bastaría con que se lo dijeras, aunque por lo que Yoli me contó que hiciste con ella, no creo que ese sea tu estilo - comentó al final con un tono travieso en su voz y una expresión lasciva y maliciosa en su rostro, provocando que la cara se me pusiera de mil colores al saber que ella estaba al tanto de lo que pasó con mi hermana, algo que por alguna razón me hizo sentir mucho más excitado de lo que ya lo estaba - solo te sugiero que si lo de Yoli crece, procura que lo que sea que hagan ocurra sin que Lucero se dé cuenta, porque si se entera y ustedes dos llegan a un puto que ella considere excesivo, van a tener muchos problemas con tu mami ¿Vale? - me advirtió y yo asentí con la cabeza, sin poder procesar del todo lo que me estaba diciendo, al tiempo que me preguntaba en que punto empezarían los límites de Lucero en los que ella consideraría condenable lo que estaba pasando con Yolanda - bueno, ahora que ya te respondí, dime ¿Qué te parece este? - preguntó mientras se ponía de pie y daba una vuelta, luciendo un vestido que combinaba bastante bien con el color de su cabello, que delineaba su figura de una forma casi perfecta, estando ajustado y siendo un poco revelador pero sin llegar a ser vulgar.</p>
  <p id="Gfvd">- Es perfecto - comenté con la voz un tanto perdida, sintiendo de pronto esa ansiedad que me acuciaba en cada ocasión en que me sentía excitado y no veía la hora de satisfacer mis deseos, mientras contemplaba el trasero de mi tía, quien no se dio cuenta de la manera como la miraba al estarse observando en el espejo, sintiendo de pronto la necesidad de pararme y acercarme a ella, caminando despacio a sus espaldas - te ves increíble - susurré cuando estuve cerca de ella, colocando mis manos en su cintura, dirigiendo mi mirada al espejo para encontrarme con sus ojos, necesitando fornicar con ella en ese momento, porque la curiosidad que me provocó con sus palabras de explorar hasta dónde podría llegar con mi hermana y con Lucero, me pusieron tan cachondo que tenía que desahogarme en ese instante, algo que inició con la forma como me pegué a su cuerpo por detrás, deslizando mis manos hasta atrapar sus senos, sin interrumpir aquella conexión que se formo entre nuestras miradas a través del espejo, eso se siente muy bien cariño, pero no tenemos mucho tiempo, debemos darnos prisa o… ¡Ahhh! - gimió cuando la empujé con mi mano en su espalda alta mientras con la otra sujetaba sus caderas, haciendo que se inclinara hacia delante, que parara el culo para mí, que recargara sus manos en la superficie de su tocador.</p>
  <p id="Nw4f">- Pues tendremos que hacernos un poco de tiempo, tía - le susurré, desconociendo mi voz por un momento tras haber pronunciado aquellas palabras con un morbo y de una manera tan lasciva como jamás había hablado en el pasado, tomando a esa mujer porque quería hacerlo y no solo porque ella lo deseara, siendo por primera vez quien tomaba el control de la situación, mientras mi tía me miraba entre sorprendida y excitada, al tiempo que mis manos tomaban la parte baja de su vestido y se lo levantaba, dejando expuesto ese trasero tan redondo y lindo, sin que ella dijera una sola palabra, sin perder el asombro ante el hecho de que su sobrino estuviera tomando la iniciativa de aquella manera por primera vez.</p>
  <p id="6NWU">- ¡Ahhh! ¡Cómeme así! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Cabrón! - gimió y exclamó después de que hiciera sus bragas a un lado, mientras yo hundía mi cabeza entre sus nalgas, lamiendo sus labios a la vez que le apretaba el trasero, sintiendo cómo poco a poco su coño iba respondiendo, obsequiándome aquellos fluidos que empezaron a dispersarse por mi lengua mientras le comía la concha y ella movía el trasero sin retirar sus manos del tocador, sin tratar siquiera de abandonar aquella posición en la que la había dejado.</p>
  <p id="FJTx">Ella me miró por el espejo con esa expresión perturbada por el deseo cuando me levanté, me aflojé el cinturón y luego me bajé los pantalones, dejando que mi miembro y su concha juguetearan por un momento antes de tomarlo con mi mano y metérselo sin miramientos, contemplando la forma como el rostro de mi tía se contraía en expresiones de placer, disfrutando de ver cómo cerraba los ojos y se mordía el labio inferior mientras yo entraba en su vagina, sintiendo ese apretado abrazo de bienvenida que le dio a mi miembro, dejando que se me escaparan algunos gemidos ante el placer que el cuerpo de esa mujer me provocaba, llevando mis manos a los tirantes de su vestido para hacerlos a un lado y dejar sus senos expuestos a mis curiosos ojos y mis impetuosas manos que los sobaron con ansiedad mientras mis caderas iban y venían, haciendo temblar el cuerpo de Trina con esas embestidas que le daba, sin dejarme llevar del todo, manteniendo un ritmo que me permitiría disfrutar de su coño por un buen rato, una intención que ella no dejó que se viera satisfecha, pues cuando se dio cuenta de que no me estaba entregando del todo, dijo algo con lo que logró hacer que perdiera la cabeza, con lo que me hizo enloquecer y perder el control de mis actos.</p>
  <p id="2g3F">- ¡Ahhh! ¡Dame más duro, sobrino! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Hazlo más fuerte! ¡Ahhh!  ¡Ahhh! ¡Quiero que me destroces por dentro! ¡Quiero que me cojas como te cogerías a tu madre! ¡Ahhh! - exclamó mirándome a los ojos con mucha atención, provocando que me detuviera por un momento cuando sentí el efecto que aquellas palabras tuvieron en mí, cuando de pronto parecía como si mi erección se hubiera hecho aún más dura, provocando que, en el momento en el que volví a moverme, lo hiciera con mucha más fuerza que antes, que de pronto tomara sus tetas y atrajera a esa mujer a mi cuerpo mientras gemía como loca ante la forma tan salvaje con que la embestía, obligándola a cerrar los ojos mientras le chupaba el cuello y le lamía las orejas, disfrutando de aquella fantasía que se creó en mi cabeza en la que de pronto ya no era mi tía la mujer a quien penetraba sino mi madre, inspirándome para apretarle los senos de una forma diferente, más ansiosa, sobándoselos como si necesitara tocarlos por completo, sintiendo ese calor que de pronto se apoderó de todo mi ser, que me hizo deslizar una mano hacia su entrepierna y atrapar su clítoris entre mis dedos, castigándolo, sacudiéndolo de la forma correcta para hacer que perdiera el control de sí misma, obligándola a gritar como perra en celo mientras mis dedos se volvían locos acariciando el centro de placer de esa hembra que en mi cabeza no era otra que mi propia madre.</p>
  <p id="NAbe">Tomarla del cabello y obligarla a que se inclinara una vez más al frente, resultó mucho más placentero de lo que lo esperaba, porque de pronto el morbo que se apoderó de mí cuando la tuve dominada, me hizo sentir un cosquilleo muy intenso por todo mi cuerpo, provocando que mis caderas se movieran con mucha rapidez para penetrar a esa mujer que se vino mientras la tomaba del cabello, siendo aquellos gemidos el estímulo que me hizo falta para meterle todo mi miembro hasta el fondo de su concha y vaciarme justo ahí, experimentando la manera como las paredes de su vagina se contraían una y otra vez en medio de esos deliciosos gritos y los salvajes movimientos de cadera que ejecutó como resultado del placer que le provoqué.</p>
  <p id="AYtC">- ¡Eres un cabrón! ¡Ahhh! ¡Me encanta que un hombre tome lo que quiere! ¡Ahhh! ¡No sabes lo perra que me hiciste sentir! - exclamó sin abandonar aquella posición a pesar de que yo hubiera soltado su cabello, antes de que me saliera de ella, de que me agachara para recoger el semen que alcanzó a salir de su concha para luego meterlo de nuevo entre sus labios y acomodarle las bragas, sonriendo cuando se me ocurrió algo divertido y muy morboso, algo que de alguna forma supe que a esa zorra le encantaría hacer.</p>
  <p id="TbUL">- No quiero que te limpies ni que te cambies las bragas. Vamos a ir a esa recaudación con tu coño lleno de mi leche - le dije a modo de orden, viendo cómo ella se mordía el labio inferior, contemplando la manera como se acariciaba uno de sus senos mientras asentía con la cabeza, antes de que se riera de esa manera tan lasciva como lo hizo, recibiendo al final una nalgada que la hizo levantarse y arreglarse el vestido, tragando saliva cuando estuvo por completo enderezada, sin dejar de mirarme a través del espejo mientras me le acercaba con el pene desnudo, sabiendo que su vestido se ensuciaría un poco con el semen que aún yacía en mi miembro - ¿Dónde está mi ropa, creo que ya es momento de que me vista? - le pregunté, sintiendo cómo ella me llevaba de la mano hasta el vestidor, donde me cambié mientras mi tía escogía unos zapatos, sin dejar de mirarme con esa expresión sorprendida y nerviosa que mantuvo desde que le di aquella orden y hasta que salimos de su casa para subirnos a su auto, sentándose a mi lado, riendo un poco cuando eché a andar el carro.</p>
  <p id="KPKk">- Tengo las bragas empapadas… y me encanta - comentó, mirándome con un brillo de lujuria en sus ojos, haciéndome sonreír antes de que pusiera mi atención al frente, preguntándome ¿Qué pasaría si de pronto adoptara esa misma actitud con mi hermana? ¿Cómo actuaría si dejara de ser solamente un actor pasivo de sus deseos y tomara la iniciativa para disfrutar de su cuerpo?</p>
  <p id="ggt2">***</p>
  <p id="30EE">La fiesta de recaudación a la que fuimos se parecía bastante a lo que yo esperé que sería cuando mi tía me contó a dónde iríamos, porque a pesar de estar en un lugar que en realidad era muy hermoso, con jardines por todos lados y una vista de la ciudad a la que no se accedería fácilmente, la mayoría de las personas mostraban la actitud propia de alguien que se cree por encima de todos, aunque por fortuna, las personas que se acercaron a mi tía, en su mayoría mujeres, no caían en ese patrón, algo que me hizo suponer que tenía más que ver con lo buena que Trina resultaba para escoger a sus amistades.</p>
  <p id="M7l9">- ¡Trina, Querida! ¡Me alegra mucho que vinieras! - la saludó una mujer cuya elegancia resultaba demasiado evidente como para dejarla pasar por alto, una señora morena de piel clara, con las facciones tan finas y perfectas que sospeché que le habían pasado el bisturí en más de una ocasión, y con un cuerpo digno de la descripción que Yolanda hizo de las amigas de mi tía días atrás - no sabes lo mal que lo he pasado teniendo que lidiar con todos los pretensiosos que… ¡Hola, querida! ¡Muchas gracias por contribuir con sus donaciones! - se interrumpió para saludar a una mujer que iba pasando que encajaba perfectamente con la clase de idiotas que describí antes - en fin, me encanta que hayas venido, pero en realidad vine contigo porque vi que venías acompañada de este chico tan hermoso y quiero conocerlo - explicó, mirándome sin el más mínimo recato, mientras se mordía su labio inferior y Trina dejaba salir una risilla.</p>
  <p id="vFCD">- Es mi sobrino, el hijo de Lucero - comentó mi tía ante de que me mirara - y esta mujer tan hermosa y descarada, es mi amiga Catalina, es quien organizó esta recaudación benéfica.</p>
  <p id="Iof9">- Mucho gusto - respondí, sintiéndome un poco incómodo ante la forma como esa mujer me miraba, porque me hacía sentir como si en cualquier momento pudiera saltar sobre mí.</p>
  <p id="vnqx">- El gusto es todo mío, mi amor. Pero qué hombre. Mira nada más los brazos que tiene - dijo la mujer sin mirarme a los ojos, concentrando su mirada en mi cuerpo, haciéndome sonreír de nervios, una reacción que de alguna manera hizo que esa mujer despertara del trance en el que parecía estar para sonreírme mientras su rostro se sonrojaba un poco - dime algo, Trina ¿Tu sobrino es de tus chicos o…? - le preguntó en un tono tan bajo que por poco y no la escucho.</p>
  <p id="MNwM">- Sí, lo es.</p>
  <p id="Lh1C">- Fantástico - respondió con un tono casi soñador, antes de que suspirara y se aclarara la garganta - tendré que visitarte muy pronto, amiga, porque este chico…</p>
  <p id="7bcU">- ¡Catalina! ¡Llego el alcalde! - gritó alguien, provocando que Catlina compusiera una expresión de pena, antes de que se me acercara u me diera un fuerte abrazo con el que me hizo sentir sus senos aplastándose en mi pecho.</p>
  <p id="qFHj">- No tienes idea de todo lo que te voy a hacer cuando estemos solos. Ya quiero ver lo que tienes ahí abajo - susurró cerca de mi oído mientras metía una de sus piernas entre las mías para aplastarme el pene con ella - ¡Un gusto tenerlos aquí! ¡Disfruten! - se despidió, dejándome con una importante erección que por supuesto que Trina notó de inmediato.</p>
  <p id="BBR1">- Creo que te agradó mucho mi amiga, cariño, tal vez demasiado - comentó y se rio mientras yo me retorcía un poco tratando de disimular mi erección - tranquilo, mi amor, me haré cargo de eso en un minuto - comentó, antes de que de su bolso sacara una tarjeta que resultó ser la llave de una de las habitaciones de aquel hotel - no creíste que después de lo que me hiciste en mi alcoba dejaría así las cosas ¿O sí? - presumió, y yo sonreí, antes de que mi tía apurara un último trago de su copa y me tomara de la mano para caminar con disimulo por entre toda esa gente, llevándose una botella de vino de pasada para luego meternos en el elevador, donde mi tía se pegó a mi cuerpo, besándome los labios, dejándome claro que tal vez ya había bebido más de lo que resultaría conveniente, nada que evitara que pusiera mis manos en su delicioso trasero y lo apretara a mi antojo - por poco y no venimos a este lugar después de que me cogieras como lo hiciste, así que espero que te queden muchas energías, sobrino, porque no dejaremos este hotel en varias horas - me advirtió, justo antes de que se apartara abruptamente de mí cuando el sonido del elevador nos indicó que estábamos llegando a nuestro piso.</p>
  <p id="ys58">Caminar junto a mi tía por el pasillo del hotel resultó extrañamente morboso, algo que tenía sentido solo al considerar que estábamos por tener sexo en el mismo lugar en el que se encontraban todas sus amistades, una idea que me hizo caminar un poco más rápido, deteniéndome solamente cuando mi tía estuvo a punto de caerse dado que no estaba tan sobria como para caminar bien con los enormes tacones que decidió ponerse para ese día.</p>
  <p id="gsOn">- ¡Ay dios! ¡Por poco me caigo! ¡Qué bueno que tengo a un macho tan fuerte para sostenerme! - comentó mientras recargaba la mano en una mesita que se encontraba sobre el pasillo para quitarse los tacones, reanudando poco después su marcha con los pies desnudos, un detalle que solo me hizo desearla más de lo que en aquel momento ya lo hacía, que me incitó a querer abrazarla por detrás cuando se detuvo frente a la puerta de nuestra habitación, un deseo que tuve que reprimir al recordar que alguno de sus conocidos podría vernos - ¡Ay, carajo! ¡Cariño! ¿Podrías traerme la llave? La dejé en la mesita donde me recargué, amor - me pidió mi tía, haciendo que regresara sobre mis pasos, encontrando la tarjeta justo donde me dijo que la dejó, regresando luego con algo de prisa hacia la habitación, sin pensar en nada que no fuera lo que le haría durante aquella tarde, hasta que una puerta se abrió unos metros más delante de mí y por ella salió una mujer a quien yo conocía, quien iba vestida con una gabardina larga, la misma que recibió un sobre de esos donde la gente suele meter billetes, antes de que besara al tipo que se lo dio y luego caminara hacia mí, sin darse cuenta de que estaba ahí por algunos segundos, hasta que levantó la mirada y lejos de lo que yo supuse que haría, me sonrió, colocando un dedo en sus labios para indicarme que no debía hablarle, sin que yo pudiera quitar mis ojos de su rostro hasta que pasó a un lado de mí y se perdió de mi vista, momento en el que reanudé mi camino mientras mi verga se ponía tan dura como una roca.</p>
  <p id="S950">- Es preciosa ¿Cierto? Podrías tenerla por 5 mil las dos horas, y te aseguro que esa zorra vale cada centavo - comentó el tipo que le pagó cuando pasé a su lado, seguramente habiendo notado la sorprendida expresión que compuse en mi rostro, sin que yo le hiciera caso, sin que pudiera reaccionar hasta que llegué con mi tía y me le pegué por detrás mientras metía la tarjeta en la ranura para ingresar a la habitación.</p>
  <p id="CvOv">- ¡Ahhh! ¡Guau! ¡Dime que fui yo quien te puso así! - respondió Trina ante la forma como mi verga se hundió entre sus nalgas.</p>
  <p id="fiC4">- Lo siento, pero no fue por ti - le comenté mientras entrábamos en la habitación, teniendo mis manos aferradas a sus senos, sintiendo cómo ella movía el culo para hacer que mi miembro se apretara con más fuerza contra su cuerpo - acabo de enterarme de que mi madre es una puta - susurré cerca de su oído, haciendo que la mujer diera media vuelta y tratara de detener lo que estaba ocurriendo.</p>
  <p id="oYTe">- Omar, todo tiene una… ¡Ahhh! - gritó cuando la empujé hacia atrás, haciendo que cayera sobre la cama.</p>
  <p id="1lmc">- No quiero que me digas nada hasta que termine de cogerte - le ordené, viendo cómo volvía a aparecer ese brillo de lujuria y morbo que noté en sus ojos cuando me la cogí en su casa, contemplando la manera como abrió las piernas para mí, conservando aquella expresión expectante en su rostro.</p>
  <p id="YHYY">- Entonces ven aquí cariño, veamos qué puedes hacer con el cuerpo de mami.</p>
  <p id="A4XA">             </p>
  <p id="Yjze"><br />© <a href="https://www.todorelatos.com/perfil/1521645/" target="_blank">Jane Cassey Mourin</a> </p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/1URlnZnihLw</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/1URlnZnihLw?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/1URlnZnihLw?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Lucero: trabajo de verano 4 y 5.</title><pubDate>Sun, 31 May 2026 03:09:13 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img3.teletype.in/files/21/3e/213ed11d-5d95-4ad2-b601-1bad992d56b8.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img1.teletype.in/files/89/da/89dafbb5-8add-4c41-8146-d44717ede0a6.jpeg"></img>Imagina que durante toda tu vida te has preguntado que se sentirá subirte a una montaña rusa que luce particularmente emocionante sin que se te haya presentado la oportunidad de vivir esa experiencia por ti mismo, teniendo que conformarte con las miles de historias que la gente te cuenta acerca de cómo se siente, de lo emocionante que resulta, de lo divertido que es y las ganas que tienen de volver a vivir esa aventura en cuanto tengan la oportunidad; ahora imagina que un día entras al parque de diversiones y te subes una vez, y otra más, y una más, y muchas veces más, sintiéndote cada vez más excitado y emocionado porque estar ahí es tan increíble que no puedes creer que eso te esté pasando.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="W3LM" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/89/da/89dafbb5-8add-4c41-8146-d44717ede0a6.jpeg" width="959" />
  </figure>
  <p id="hKmx">Imagina que durante toda tu vida te has preguntado que se sentirá subirte a una montaña rusa que luce particularmente emocionante sin que se te haya presentado la oportunidad de vivir esa experiencia por ti mismo, teniendo que conformarte con las miles de historias que la gente te cuenta acerca de cómo se siente, de lo emocionante que resulta, de lo divertido que es y las ganas que tienen de volver a vivir esa aventura en cuanto tengan la oportunidad; ahora imagina que un día entras al parque de diversiones y te subes una vez, y otra más, y una más, y muchas veces más, sintiéndote cada vez más excitado y emocionado porque estar ahí es tan increíble que no puedes creer que eso te esté pasando.</p>
  <p id="rQcr">Bueno, pues algo así fue lo que viví con mi tía Trina aquella tarde después del masaje que le di a la orilla de la piscina, pasando horas conociendo todos sus trucos y secretos, probando por primera vez los sabores de una mujer, viviendo en carne propia todos los placeres que el cuerpo femenino podría brindarme y aprendiendo todo lo que yo mismo era capaz de provocar en una chica, enloqueciendo con cada orgasmo que le provocaba a mi tía y en cada ocasión que esa diosa del sexo me hacía eyacular, sin que ninguno de los dos pareciera tener suficiente a pesar de las muchas veces que lo hicimos, sin que alguno quisiera detenerse porque lo que estábamos haciendo era maravilloso, porque con cada cosa que le hacía, en mi cabeza nacían otras tres o cuatro ideas que quería experimentar con ella.</p>
  <p id="yzaK">Por desgracia, el cuerpo humano tiene sus límites y en algún momento de la tarde nos quedamos dormidos en la cama donde Trina solía dormir con su marido, recostados en una sábana que quedó empapada de sudor y de todos los fluidos que salieron de nuestros cuerpos, agotados después de todo el sexo que tuvimos, despertando después de varias horas y solamente porque el teléfono de mi tía sonó, algo que me hizo abrir los ojos para darme cuenta de que estaba por anochecer, mientras Trina se levantaba de la cama sin hacer siquiera el intento de vestirse, para luego salir de la habitación y responder aquella llamada que le hicieron, regresando a los pocos minutos de haberse ido, caminando hacia mí con tranquilidad, mostrando una enorme y lasciva sonrisa en sus labios.</p>
  <p id="ElA4">- ¿Y bien, sobrino? ¿Qué me dices? ¿Qué tal estuvo tu primer día de trabajo? - preguntó con picardía, robándome una risilla nerviosa sin que supiera qué debía responder a esa pregunta, antes de que se agachara para besarme en los labios y luego se metiera en su vestidor - no creas que todos los días serán iguales, dudo mucho que lo soportáramos, pero era necesario que aprendieras algunas cosas y me parece que lo has asimilado todo muy bien, así que mañana invitaré a una amiga para que te conozca y… bueno, supongo que para este punto ya te habrás dado una idea de qué es lo que pretendo hacer contigo ¿No? - comentó Trina desde el vestidor, haciendo que me sintiera incómodo ante la perspectiva de prostituirme con las amigas de mi tía, sin embargo, no dije nada al respecto.</p>
  <p id="nHSJ">- Sí, creo que tengo una idea - respondí, sin comentar nada más, sin exponer mis dudas al respecto, viendo poco después cómo mi tía salía del vestidor usando solamente unas bragas cacheteras y una camiseta holgada que no restaba nada a su hermosa y sensual apariencia.</p>
  <p id="Sq58">- Vamos, cariño, deberíamos comer algo antes de mandarte a casa y creo que también te caería bien tomar un baño - comentó, haciendo que me levantara de la cama antes de que me lanzara mis calzoncillos a la cara, riéndose al hacerlo - te espero en la cocina, amor, no tardes - se despidió con un tono juguetón, dejándome solo en su habitación con miles de preguntas, sin decidir si de verdad quería pasar aquel verano de la forma como me lo había planteado mi tía.</p>
  <p id="6aNk">***</p>
  <p id="Jhbp">- ¡Llegó mi hermano! - exclamó Yolanda poco después de que entrara a la casa, anunciándome con mucho entusiasmo, levantando la voz a pesar de estar a un lado de mi madre, sosteniendo un sartén en una mano mientras en la otra agarraba una espátula - ¡Estamos haciendo hot cakes para cenar! ¡Ya casi terminamos! - comentó esa chica tan extrovertida, haciendo que tomara asiento en una silla, no tanto porque tuviera hambre o porque se me antojara mucho lo que estaban preparando, sino más bien porque resultaba delirante observar aquel espectáculo que brindaban esas dos mujeres al ir enfundadas en esos atuendos tan ligeros, dejándome observar la forma como sus pezones se marcaban en sus delgadas camisetas, provocando que suspirara de vez en cuando al ver sus largas piernas y sus traseros apenas cubiertos con aquellos shorts que llevaban encima, algo que no me extrañó en lo más mínimo considerando el tremendo calor que estaba haciendo.</p>
  <p id="LRTg">- ¿Cómo te fue con Trina? Espero que no haya sido demasiado abrumador pasar el día con ella, sé que mi hermana puede ser un poco excéntrica - comentó Lucero sin dejar de prestar atención a lo que hacía su hija, como si se estuviera asegurando de que lo hiciera bien, haciéndome suponer que quizás esa chica tan alocada estaba aprendiendo a hacer hot cakes.</p>
  <p id="UQq4">Como era de esperarse, aquella pregunta provocó que recordara lo que hice con Trina durante el día, que reviviera sus gemidos como si los estuviera escuchando en aquel momento, que recordara el inmenso placer que me provocó al tenerme en su boca y lamer mi glande con esa cara de vicio que le resultaba tan natural, que sintiera cómo mi sexo se endurecía mientras revivía la escena en la que la penetré recostada en la cama, viendo cómo los senos se le movían de arriba hacia abajo al ritmo con que me la cogía.</p>
  <p id="kL5M">- Bien, supongo. Es una mujer un poco intimidante, pero con el pasar del rato nos fuimos entendiendo y… creo que lo pasaré bien trabajando con ella, aunque dudo que algo de lo que hicimos pudiera considerarse un trabajo real - respondí sin pensarlo demasiado, sin poder hacer algo para evitar que mi voz sonara un tanto soñadora mientras recordaba todo lo que viví con esa hermosa mujer, a la vez que le miraba el trasero a Yolanda, notando que lo tenía muy redondito y que al menos a la distancia parecía bastante firme. Ambas dejaron salir algunas risillas ante aquello último que dije.</p>
  <p id="nwOo">- ¡Ay, hermanito! ¡Lo que yo daría por tener un trabajo como ese! ¿Te imaginas? Estar todo el día con una mujer sensual yendo por ahí medio encuerada y sin preocuparme de nada más que de pasarlo bien ¡Suena fantástico! - exclamó la chica, levantando un poco los brazos sin soltar el sartén ni la espátula que tenía en la mano, provocando que su madre le diera un golpecillo en el brazo para recordarle que estaba cocinando.</p>
  <p id="WCr4">- Sí, supongo que lo es - respondí con el mismo tono de voz soñador, sin poner mucha atención a lo que esas mujeres me decían, pues me costaba trabajo apartar los ojos del trasero de Yolanda y más aún dejar de recordar todo lo que hice con Trina, algo que cautivó mi atención hasta que Lucero me volteó a ver y me atrapó viendo el cuerpo de su hija, supongo que de una manera muy poco inocente, provocando que me sonrojara y desviara la mirada, sintiéndome muy avergonzado al haber sido atrapado con los ojos en la masa.</p>
  <p id="DHQH">Para mi sorpresa, Lucero no se enojó, solamente sonrió con complicidad antes de regresar a lo que hacía un minuto atrás, sin volver a mirarme hasta que terminaron de preparar lo que les quedaba de la mezcla y se reunieron conmigo en la mesa, sin que esa mujer hiciera o dijera algo con respecto de lo que me atrapó haciendo, una ausencia de respuesta que me permitió relajarme conforme los minutos pasaron, mientras escuchaba aquellas historias que mi hermana contaba de su pasado, de sus amigas, de cómo se despidieron entre lágrimas cuando terminaron la preparatoria y de lo mucho que las extrañaría, temas que fueron una y otra vez interrumpidos para que la chica contara alguna anécdota de cada una de sus compañeras, haciendo de aquella charla algo muy ameno y divertido que me arrancó algunas risas, que incluso hizo que me sintiera un poco más en confianza, que empezara a dejar de percibirme a mí mismo como un extraño en esa casa, como si solamente fuera un invitado en el hogar de esas mujeres.</p>
  <p id="lQMd">- ¡Santo dios! ¡¿Pero qué estoy haciendo?! ¡Se supone que tú deberías estarnos hablando de tu vida y no yo! ¡Eres un…! - exclamó un tanto molesta, reclamándome como si yo hubiera sido el responsable de que no cerrara la boca, aunque por fortuna no alcancé a escuchar lo que era antes de que Yolanda bostezara sin poder evitarlo, haciendo que su madre se levantara de la mesa y empezara a recoger los platos, como dando por terminada la cena al ver que su hija estaba llegando a su límite de energías.</p>
  <p id="NSQh">- Creo que ya es hora de que duermas, cariño ¿Por qué no subes a ducharte para que te relajes un poco mientras yo…?</p>
  <p id="4UC4">- ¡No, no, no, de eso nada! Tú me hiciste el favor de enseñarme a hacer hot cakes, así que los trastes son cosa mía, y como mi hermano parece haber llegado muy fresco de su no trabajo, él me ayudará con todo esto ¿Verdad que sí? - me preguntó al final, dedicándome una sonrisa acompañada de ese divertido gesto que al parecer hacía con mucha frecuencia en el que levantaba las cejas varias veces y muy rápido, robándome algunas risas mientras asentía en su dirección, poniéndome de pie para dirigirme al fregadero mientras Yolanda hacía lo mismo.</p>
  <p id="vcNL">- Cariño, yo… - respondió Lucero, mirándome un poco avergonzada, pero Yolanda la atajó de inmediato, antes de que dijera alguna otra palabra.</p>
  <p id="8you">- ¡Nada, nada! Ve y tómate ese baño relajante mientras nosotros nos encargamos de esto. Yo lavo y él seca, así terminamos más rápido - le dijo la chica a su madre, sin que la mujer dejara de mirarme como disculpándose conmigo, como si creyera que al irse de la cocina con la intención de tomar un baño, no demostrara sus buenos modales o algo parecido.</p>
  <p id="kUnz">- Bueno, gracias, chicos - se despidió al final, supongo que cuando entendió que no tenía caso discutir con su hija, marchándose de ahí un segundo después mientras Yolanda y yo nos poníamos a lo nuestro.</p>
  <p id="ZAz8">- Ahora que mamá se fue, ya puedes contarme cómo te fue en realidad con la loca de Trina, y no trates de omitir los detalles vergonzosos, porque conozco a esa mujer muy bien y sé que debió ponerte muy incómodo al menos una decena de veces desde que llegaste a su casa - comentó, tomándome por sorpresa, haciendo que la cara se me pusiera como un tomate, algo que esa chica notó de inmediato, que incitó aquellas risas que salieron de su boca - ¡Lo sabía! ¡Esa mujer está más chiflada que yo! ¡Vamos! ¡Cuéntame qué hicieron!</p>
  <p id="bLSa">- No me sentiría cómodo hablando de eso contigo - le respondí, nervioso y con voz titubeante, provocando que me mirara con una expresión de sorpresa en su rostro, deteniéndose por algunos segundos de lo que hacía antes de que volviera a los trastes, quedándose de pronto muy callada, como dándose un momento para tranquilizarse o para ordenar sus ideas antes de retomar las cosas como si aquella reacción que tuvo jamás hubiera ocurrido, un comportamiento que de alguna manera me recordó a los abruptos cambios de humor de Trina.</p>
  <p id="eZwa">- A ver, después de lo que hicimos ayer mientras veíamos la película, no me puedes decir que te da vergüenza hablar de ciertas cosas - me soltó de golpe, haciendo que me sintiera mucho más avergonzado que antes - además, Trina es más mi amiga que mi tía, yo misma he hecho en esa casa cosas que no andaría contando por ahí, así que… ¡Vamos! ¡Cuéntame lo que hicieron! ¡Te prometo que no se lo diré a nadie! ¡Será un secreto entre nosotros dos! ¡Un secreto de hermano y hermana! - suplicó, mirándome de reojo, dejando incluso de poner atención a lo que hacía, algo que noté cuando lavó tres veces el mismo plato.</p>
  <p id="mAUe">La verdad es que si bien en general no solía sentirme cómodo hablando de esas cosas con ninguna persona, Yolanda me hizo entender que desde lo que pasó con ella durante la tarde anterior, las cosas en realidad habían cambiado entre los dos, porque lejos de ser solo una desconocida, lo que pasó me conectó de cierta manera con ella al compartir un secreto, creando un vínculo de complicidad entre nosotros, un algo que, mientras estábamos en la cocina y miraba cómo terminaba de lavar los trastes, de pronto me hizo sentir bastante a gusto ante la idea de contarle lo que hice con mi tía.</p>
  <p id="9888">- Trina es muy desinhibida y no parece tener mucho problema con que la gente la vea medio desnuda - comenté, viendo cómo Yolanda volvía a concentrarse en los trastes, dándose tanta prisa como pudo para acabar con ello cuanto antes, creo que con la intención de poner toda su atención a lo que estaba por contarle - después de que me enseñó la casa me dijo que fuéramos a nadar, pero antes me llevó a su habitación y se puso un bikini muy provocativo y…</p>
  <p id="Pa2g">- ¡¿Y?! - me exigió cuando me detuve por unos segundos, llamando mi atención ante la aparente ansiedad que le provocaba saber cada cosa que pasó con mi tía durante mi primer día de trabajo.</p>
  <p id="n3hd">- Bueno, es que me atrapó mirando su cuerpo en bikini y se dio cuenta de que me excité, así que me tomó la mano y me hizo tocarle uno de sus senos - Yolanda soltó una carcajada con la que me contagió un poco de su alegría.</p>
  <p id="mw5r">- ¡Siendo tan tímido como eres, ya me imagino la cara que habrás puesto!</p>
  <p id="cXjG">- Sí, bueno, fue muy incómodo, pero las cosas no se quedaron ahí. Después de que la tocara, ella se fue de su recámara y me dejó para que me pusiera un traje de baño, me dijo que no tenía problema con que me tardara un poco más si quería relajarme, porque… bueno es que estaba un poco excitado, aunque claro que no hice nada en su habitación, solo me coloqué el traje de baño y luego me reuní con ella en la alberca - dije mientras mi hermana se desternillaba de risa, provocándome un poco para reírme de mi precaria situación hasta que sus imparables carcajadas comenzaron a ser un poco molestas - ¡Esto va a ser mucho más difícil si te la pasas riéndote de cada cosa que te cuente!</p>
  <p id="PtsR">- ¡Está bien! ¡Está bien! ¡Me calmo! ¡Lo siento! ¡Continúa! - dijo sin dejar de reírse del todo, fascinada con cada cosa que le contaba.</p>
  <p id="IBvT">- El caso es que cuando al fin salimos del agua, me pidió que le diera un masaje profundo y… bueno, eso fue lo que hice - comenté, sintiendo cómo la cara se me ponía toda colorada al recordar lo que pasó con Trina, rogando que Yolanda entendiera lo que aquello significaba sin necesidad de pronunciar las palabras que describirían con precisión lo que pasó a un lado de la piscina, porque sabía que hacerlo me costaría mucho trabajo y me haría sentir mucho más avergonzado de lo que ya me sentía. Mi hermana tuvo que morderse los labios por dentro para no reírse de nuevo, algo que le llevó un par de minutos antes de que pudiera abrir de nuevo la boca.</p>
  <p id="yW4g">- Y ¿Se puede saber qué tan profundo fue ese masaje? - preguntó mientras me dirigía una mirada traviesa y ejecutaba de nuevo la cosa que hacía con las cejas, empleando ese tono malicioso que ya había escuchado desde que nos quedamos a solas en mi habitación la tarde anterior, poco después de haber llegado a su casa.</p>
  <p id="kwVL">- No diré nada más al respecto, esto ya es bastante incómodo como para ponerme más descriptivo con ese asunto - traté de cortarla, pero esa chica no parecía estar dispuesta a irse de ahí sin escuchar una descripción más detallada.</p>
  <p id="pFAr">- ¡Oh, vamos! ¡Me encanta enterarme de cosas que no debería saber! - se quejó, haciendo gala una vez más de esa sinceridad sin filtros que poseía - ¡Vamos, hermanito! ¡No seas malo! ¡Dame más detalles o…! - hizo una pausa repentina mientras yo terminaba de secar y guardar los platos, provocando que la mirara para encontrarme con aquella expresión que me dedicó, como si me hubiera atrapado en algo malo, mirándome con los ojos muy abiertos, fingiendo alguna clase de sorpresa o indignación que no combinaban para nada con su forma de ser - ¿No será que preferirías mostrarme cómo estuvo ese masaje? Porque si quieres hacerlo tengo aceite en mi cuarto y… - sus risas estallaron en cuanto notó la cara que puse ante tal clase de ofrecimiento, algo que después la hizo abrazarme con mucha fuerza desde atrás, pegándome todo su cuerpo para finalmente darme un beso en la mejilla - lo siento, hermanito, no quería torturarte tanto, es solo que no es común encontrar a un chico tan tímido y tan lindo, en serio, la mayoría de los animales que conozco son unos puercos, así que resulta refrescante ver a un hombre que se pone nervioso al hablar de esas cosas y estar en esa clase de situaciones; pero mira, ya hablando un poco más en serio, Trina es un alma libre como yo, mamá dice que no tenemos remedio, así que lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar, disfrutar de las locuras que se le ocurran a mi tía y nada más, porque estoy segura de que lo vas a pasar muy bien con ella sin importar la clase de cosas que te pida hacer por ella, o con ella, o sobre ella, o dentro de…</p>
  <p id="yQnx">- ¿En serio no crees que tenga nada de malo que esté haciendo esa clase de cosas con mi tía? Quiero decir, a pesar de todos los años en los que no nos vimos, sigo siendo su sobrino y… - le pregunté, sorprendido ante lo relajada que se mostraba al decirme aquellas cosas, sin que al parecer le afectara en lo más mínimo el saber que estábamos teniendo sexo a pesar de pertenecer a la misma familia.</p>
  <p id="zt1J">- No, al menos yo no le veo nada de malo, porque más allá de la relación familiar que puedan compartir, son adultos con necesidades y deseos, así que si para los dos está bien hacer esas cosas, entonces no hay problema, y como su amargado de cabecera no andará cerca durante el verano, creo que lo pasarás muy bien con ella si logras deshacerte de esa idea de que estás haciendo algo indebido, hermanito - dijo, antes de volver a hacer ese gesto con las cejas.</p>
  <p id="073c">- Hablas como si tú hubieras tenido algunas aventuras con esa mujer, como si lo que estoy viviendo con ella ya lo hubieras vivido en carne propia - le comenté sin poder contener mi curiosidad, ella me sonrío con complicidad.</p>
  <p id="pcdw">- Eso es porque así fue - respondió sin demostrar el más mínimo ápice de vergüenza - a ver, entre ella y yo no pasó nada porque a Trina no le van las chicas, pero la acompañé en su casa durante las vacaciones de primavera y… en realidad lo que ocurrió no fue nada del otro mundo, es solo que en más de una ocasión llevó chicos a su casa y… bueno, no hicieron nada conmigo porque yo no quise que me tocaran, porque a excepción de unos pocos muchachos deliciosos, como tú por ejemplo, no me van mucho los hombres y… bueno, eso no viene al caso, el punto es que durante esas vacaciones me la pasé de maravilla acariciándome mientras la escuchaba haciendo salvajadas en su recámara con esos muchachos, en serio, no sé cómo no me dio algo después de todas las cosas que me metí mientras la escuchaba, y es que Trina tiene una gran colección de juguetes en su caja secreta, seguramente ya los conocerás, porque a esa mujer le gusta mantener las cosas interesantes en la cama - explicó la muchacha, dejándome con la boca abierta mientras la escuchaba, haciendo que al final tragara saliva en un intento por devolverle el color a mi cara, mientras mi hermana me observaba con mucha atención, hasta que de pronto un montón de palabras salieron de mi boca, como de una forma automática, como si no pudiera contener el impulso de sacarlas de mi sistema.</p>
  <p id="mW8k">- Ella me dijo que me enseñaría a perderle el miedo a las mujeres y que para cuando el verano terminara me habría convertido en un rompecorazones, también me dijo que si aprendía rápido todo lo que quería enseñarme, podría hacer dinero con eso, pero… bueno es que yo…</p>
  <p id="NXZs">- ¡Carajo! ¡Quiere que seas uno de sus chicos! - respondió la chica con mucho asombro, abriendo tanto los ojos que de alguna manera temí que pudieran salirse de sus órbitas - ¡Pero entonces…! ¡Eso quiere decir que…! ¡Tú no me has contado todo lo que hicieron! ¡Ya te enseñó lo que tienes que hacer! ¿Cierto? ¡Eso fue lo que hiciste con ella toda la tarde! ¡Verdad! - preguntó como necesitando una explicación inmediata, impregnando de cierta desesperación su voz, haciendo que volviera a sentirme muy abrumado ante todo lo que pasó y, principalmente, ante los planes que Trina parecía tener con respecto de mí.</p>
  <p id="Dazd">Después de dejar el último plato en su lugar, coloqué la toalla que tenía en las manos sobre el mueble de la cocina y me senté en la mesa, viendo cómo Yolanda me imitaba sin permitir que su vista se apartara de mi cara.</p>
  <p id="PPa4">- Sí, eso fue lo que hicimos durante toda la tarde - le confesé, sorprendiéndome al ver cómo se dibujaba una desconcertante sonrisa en sus labios - pero la verdad es que no estoy muy convencido de que quiera hacer lo que me propuso, porque… bueno, es cierto que necesito dinero, pero no estoy seguro de querer tomar ese camino.</p>
  <p id="aRBX">- ¡Esa mujer es una zorra! - exclamó en cuanto dejé de hablar, antes de que suspirara, se cruzara de brazos y recargara la espalda en el respaldo de la silla, mirándome pensativa, como si quisiera escoger muy bien las palabras que me diría - escucha, tal vez las cosas las estás interpretando de una manera equivocada, y no quiero decir que no pretenda promocionarte como si fueras un jugoso pedazo de carne, pero tampoco es como que pretenda pararte en una esquina a esperar que una mujer necesitada pase en su auto y te pregunte cuánto cobras; no, no se trata de nada de eso. Déjame te explico. El círculo social en el que nos movemos está lleno de mujeres muy descuidadas por sus maridos, chicas que pasan semanas y a veces meses sin ver a sus hombres, ya sea porque tienen viajes de trabajo o por diversas obligaciones propias de lo que hacen para vivir. Ahí tienes a Trina, por ejemplo, el tarado de su esposo pasa la mayor parte del tiempo de viaje, apenas regresa a casa por unos días antes de volver a irse quién sabe a dónde, dejándola sola, aburrida y sin sentirse apapachada por un hombre, algo que según lo que he visto resulta ser frustrante y a veces se convierte en algo muy triste; y así como ella sufre al quedarse sola en casa, hay otras muchas mujeres en nuestro círculo social a quienes les hace falta compañía. Otro ejemplo de eso podría ser mamá. El capitán se la pasa la mayor parte del tiempo de servicio, viene a casa solo de vez en cuando y cuando lo hace casi siempre están discutiendo por algo, luego se va por algunos meses sin que sepamos nada de él y… bueno, el punto al que quiero llegar es que una mujer necesita sentirse querida, amada y deseada, así que si su hombre no le da lo que necesita…</p>
  <p id="h3ZA">- Espera ¿Me estás queriendo decir que Lucero ha recurrido a esa clase de servicios?</p>
  <p id="Fg0E">- Yo no dije eso - se defendió, pero en su mirada pude ver que se avergonzó, que acababa de decir algo que no debía - el punto al que quiero llegar es que, dadas las circunstancias en las que viven todas esas mujeres, mi tía encontró la forma de hacer que esa clase de servicios puedan brindarse de una manera un poco más discreta, disfrazándolo todo con invitaciones a su casa para tomar el té o cosas como esas, pero sin que nadie ajeno sepa lo que en realidad ocurre dentro de la casa de mi tía, donde generalmente tiene a algún chico delicioso para atender a sus amigas, el cual en este caso serías tú, por supuesto - comentó, mirándome de una forma significativa, resoplando cuando notó la manera como se me estaba yendo el color de la cara, porque aquella clase de negocio no era para nada lo que yo pensé hacer durante el verano para reunir el dinero que necesitaba para la universidad - a ver, no pongas esa cara, solo trato de hacerte entender cómo son las cosas y cómo va a funcionar tu nuevo… negocio, claro, eso siempre y cuando logres complacer los estándares de una de las amigas de Trina que se llama Astrid, ella es algo así como el control de calidad del asunto, aunque dado el tamaño de la cosa que tienes ahí abajo, dudo mucho que te cueste trabajo satisfacerla, porque además tienes un cuerpo muy lindo y eres bastante guapo, así que… bueno, lo que tienes que saber es que tanto a ella como a sus amigas, les gusta manejarse como si todo pasara de forma casual, como si estuvieras con ellas porque quieres hacerlo y no solo por las cosas que te van a dar, así que lo que más te conviene es que nunca manejes precios o hables de pagos o digas algo que no dirías al convivir con alguien solo por diversión, mantén las cosas como si fueras amigo de todas esas mujeres y te sintieras enloquecidamente atraído por ellas.</p>
  <p id="gKAK">- Pareciera que me van a entrenar para ser una zorra como la que contrataron esos chicos para quitarme la virginidad - dije con sinceridad, sintiéndome bastante incómodo con la forma como Yolanda estaba hablando de aquella situación.</p>
  <p id="MHy7">- ¡Por supuesto que sí, zorrita! - bromeó, creo - pero estoy casi segura de que solo lo hace porque sabe que necesitas el dinero, y no creas que lo hace por ganar algo de plata, para nada, ella solo es como un agente del caos, como un pequeño demonio que le gusta ver que los demás hagan cochinadas en su casa, aunque… - suspiró de pronto con algo de gravedad y un aire de resignación al ver que seguía sin estar convencido de querer ser parte de todo eso - mira, si todo esto de verdad te molesta, puedes negarte a entrar en su juego, pero si eso es lo que decides, es importante que seas muy directo con Trina, que le digas las cosas como son, sin rodeos ni buscar atajos, solo dile lo que piensas y establece cómo quieres que sean las cosas, aunque… - Yolanda hizo una nueva pausa, mirándome con un brillo de algo parecido a la desconfianza en sus ojos, como mostrándose escéptica ante mi reticencia - a ver, quiero que respondas una pregunta, no tienes que decirme lo que piensas, pero responde esta cuestión para ti mismo: ¿En serio te molestaría tanto pasar algunos ratos sensuales con las amigas de mi tía y ganar dinero por hacerlo? Tienes que pensarlo bien antes de responder, porque todas esas mujeres han hecho hasta lo imposible por llamar la atención de sus esposos, en serio, se han pasado una gran parte de sus vidas metidas en gimnasios y sometidas a rutinas extenuantes para quedar deliciosas, son chicas muy lindas, mucho más que cualquier mujer que pudieras encontrar en la calle un día cualquiera ¡Vamos, que casi parecen modelos sacadas de alguna revista! Así que… bueno, piénsalo tú mismo, pero si me lo preguntas, creo que no te vendría mal esa clase de experiencia cuando estás por entrar en la universidad, porque además estoy segura de que todo lo que aprenderías con Trina y sus amigas te vendría bien al querer ligarte a una universitaria, y por si eso te parece poco, el dinero que vas a ganar satisfaciendo mujeres hermosas, no lo conseguirás de ninguna otra manera, sin importar lo mucho que trabajes ni que consigas una cantidad absurda de empleos  - explicó Yolanda, antes de levantarse de su silla, rodear la mesa y abrazarme de nuevo por detrás, sin que yo me hubiera levantado, pues aún consideraba todo lo que esa chica acababa de decirme, siguiendo una línea de pensamientos que solo se vio interrumpida cuando dejó salir una carcajada, justo en el momento en el que notó el gran bulto que se levantaba en mis pantalones - y esto - dijo mientras ponía su manos sobre mi paquete y lo apretaba - no pasaría tan seguido si tuvieras sexo con más frecuencia - comentó, para luego besar mi mejilla y susurrarme algunas palabras al oído - en serio, un verano como el que mi tía quiere que pases, te ayudaría a que no te pongas así de duro cada vez que veas o pienses en una chica hermosa y… - bostezó de nuevo como lo hizo al final de la cena - ¡Diablos! Me encantaría ayudarte con tu problemita, pero en verdad estoy muy cansada, hermanito, aunque… me apretó el pene con más fuerza antes de sobarlo un poco por encima de mi pantalón - si crees que necesitas mucho de mí, puedes visitarme cuando quieras en mi cuarto, dejaré la puerta sin seguro a partir de hoy, y no me importaría que te diviertas mientras yo duermo, siéntete libre de manosearme aunque esté dormida, porque seguramente en algún momento me voy a despertar y terminaremos lo que sea que empieces conmigo - dijo con ese tono malicioso que resultaba tan seductor y sensual, dándome al final un beso en la mejilla y una palmada en el pene, para luego marcharse de la cocina, moviendo el trasero de una forma llamativa, sabiendo que la estaría mirando, haciendo que tragara saliva al saber que tendría que hacerme cargo de aquella erección por mi cuenta, porque a pesar de todo lo que hice con Trina, me conocía lo bastante bien como para entender que no tendría el valor de escurrirme por la casa y meterme a su cuarto a hurtadillas, aunque, pensando en ello, no pude evitar preguntarme ¿Cuánto tiempo pasaría antes de que me atreviera a hacer esa clase de cosas con esa chica tan hermosa, que además de todo resultaba ser mi hermana?</p>
  <p id="PCmN">5</p>
  <figure id="gF0y" class="m_original">
    <img src="https://img3.teletype.in/files/a6/77/a677b8f8-c70a-49dd-8364-989466eade16.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="Q2sP">A pesar de lo preocupado e indeciso que me fui a la cama, estaba tan cansado que no tardé más de unos pocos minutos en quedar noqueado, sin enterarme de nada hasta que la mañana llegó anunciada por el escándalo que mi hermana armó en el pasillo, cantando a todo pulmón una canción que no conocía, algo que interpreté como una nada sutil forma de despertarme, dado que el caos que armó empezó justo a la hora que tenía que levantarme.</p>
  <p id="zxUE">Esa mañana, mientras me sentaba a la orilla de la cama y veía a mi alrededor, me pareció increíble haber regresado a esa casa y estar de nuevo en esa recámara en la que viví siendo un niño, una idea en la que me permití perderme por unos minutos hasta que a mi cabeza regresó la decisión que tenía en las manos y que debería tomar esa misma mañana, pues debía estar seguro de lo que haría para el momento en el que regresara a la casa de Trina.</p>
  <p id="3HxZ">A decir verdad, si bien cuando llegué a casa la noche anterior estaba más inclinado a rechazar la propuesta de Trina, mi perspectiva cambió después de que platiqué con Yolanda, porque esa chica escandalosa planteó las cosas de una forma muy diferente de como yo las había visto, de una manera que me tentaba, que me hacía querer intentar lo que mi tía proponía, que le restaba algo de inmoralidad a todo ese asunto, y es que tomando en consideración todo lo que me dijo esa muchacha ¿Quién en su sano juicio querría negarse a coger con mujeres tan sensuales como las que ella me describió, a cambio de algunos billetes que además resolverían mis asuntos financieros con respecto del pagó por mis estudios?</p>
  <p id="nhBO">Para sorpresa mía, cuando decidí abordar una vez más el asunto al estar sentado en mi cama, entendí que la decisión ya estaba tomada, algo que al mismo tiempo me hizo sonreír y sentirme muy nervioso, y ¿Cómo no hacerlo? Después de todo solamente había tenido sexo con una prostituta y con mi tía, aunque debo reconocer que la tarde que pasé con Trina fue tan instructiva que supongo que tendría que contarlo por más de una ocasión.</p>
  <p id="b2OV">Obviamente la inseguridad que me provocaba mi inexperiencia fue lo que me hizo ponerme un poco mal al considerar la posibilidad de que quizás pudiera fallar al estar con alguna mujer, una idea que me provocó un poco de inestabilidad, que me hizo preguntarme si tendría lo que hacía falta para satisfacer a una de esas mujeres que describió mi hermana, hasta que de pronto recordé los gestos que Trina hizo la noche anterior mientras hacíamos cosas, sus gemidos y aquella sensación de mi miembro siendo bañado por sus fluidos cuando se venía conmigo dentro de su cuerpo, un recuerdo que a la vez que me hizo sonreír, también me hizo pensar que quizás tendría una posibilidad, que a lo mejor no lo haría tan mal cuando el momento de actuar llegara.</p>
  <p id="4gj1">El problema con pensar en todo aquello y principalmente al dejar que mi atención se concentrara por completo en lo que pasó con Trina, fue que no me di cuenta de la erección con la que salí de mi cuarto, un detalle que Yolanda sí que notó en cuanto me miró en el pasillo, que la hizo abrir mucho los ojos y obsequiarme esa traviesa y lasciva sonrisa con la que me acompañó mientras ambos nos metíamos al baño.</p>
  <p id="yCIo">- Amaneciste muy animado, hermanito - comentó con ese tono tan irreverente como sugerente - supongo que la plática de ayer te puso algo travieso, aunque la verdad es que me decepcionó un poco que no me visitaras por la noche, pensé que haríamos cositas por un rato. Tal vez mi invitación debió ser un poco más descarada - dijo componiendo un puchero, pronunciando aquellas últimas palabras como si se estuviera haciendo un recordatorio a sí misma, pero sin dejar de ver la erección que se levantaba debajo de los shorts que llevaba puestos.</p>
  <p id="wZFd">- Sí, bueno… yo… tengo que bañarme, así que… - comenté titubeante en un vano intento por hacer que se fuera del baño.</p>
  <p id="Q13w">- ¡Claro, claro! ¡Hazlo! ¡Yo…! ¡Yo me lavaré los dientes! - dijo eso último como si acabara de ocurrírsele, empleando aquella excusa para justificar el quedarse en el baño mientras me duchaba, teniendo que resignarme al hecho de que no se iría de ahí, provocando que me pusiera nervioso y que mi rostro se me acalorara mucho, pues a pesar de lo que ya había pasado entre nosotros, no lograba sentirme cómodo con todo aquello que a mi hermana parecía resultarle de lo más natural, una reticencia que tuve que hacer a un lado cuando llegó el momento de desnudarme, a pesar de que esa chica estuviera en el baño.</p>
  <p id="720u">Los ojos de Yolanda se abrieron como platos cuando me bajé el short delante de ella y dejé que mirara mi erección por unos segundos, viendo con algo de orgullo ese brillo en su mirada que irradiaba deseo y mucho morbo, hasta que di media vuelta y abrí las llaves del agua, dejando que ella fingiera que se había quedado ahí para lavarse los dientes.</p>
  <p id="nUgB">- Y… ¿Ya tomaste una decisión? - preguntó después de un minuto, con la voz turbada por cualquier cosa que se le estuviera pasando en aquel momento por la cabeza.</p>
  <p id="qTGm">- Sí, ya lo hice - respondí, sin poder contener una gran sonrisa al saber que dejar aquella respuesta tan abierta, haría que mi hermana perdiera la cabeza.</p>
  <p id="klHu">- ¡¿Y bien?! - preguntó exasperada, exigiendo una respuesta concreta después de algunos segundos en los que me quedé en silencio, antes de que asomara una mano y le hiciera un gesto afirmativo con mi dedo, de que la escuchara cuando dejó salir una risa nerviosa, aunque no estaba del todo seguro de por qué mi respuesta podría ponerla así.</p>
  <p id="UrK2">- ¡Entonces decidiste convertirte en una zorrita! ¡Bien por ti, hermanito y…! - exclamó, riéndose durante unos segundos antes de que se quedara de pronto muy callada, cortando sus palabras de una manera tan abrupta que de inmediato entendí que tenía algo más que decirme - ¿Sabes algo? Si quieres practicar, podrías hacerlo conmigo, no tengo problema con eso, además, puedo ser una muy buena jueza de tu desempeño en esa clase de cosas, y podría darte muy buenos consejos y trucos, porque he estado con otras chicas, así que…</p>
  <p id="R938">- Gracias, por la oferta, pero me parece que solo quieres tener una muestra gratis de mis servicios - bromeé con ella, riendo al final, escuchando luego ese gemido de indignación que profirió, antes de que la cortina de la ducha se abriera y la encontrara ahí parada, mirándome justo en el momento en el que estaba enjabonando mi erección.</p>
  <p id="FqUP">- No seas engreído, hermanito - comentó con la voz un poco distraída, sin dejar de mirar mi sexo, provocando que sintiera un poco de vergüenza y dejara de tocarlo, haciendo con ello que Yolanda negara con la cabeza mientras se sentaba en la taza del baño con sus piernas dirigidas hacia mí, abriéndolas luego con mucha lentitud para después hacer a un lado sus bragas y mostrarme esa vulva tierna y perfecta que poseía, a la vez que se mordía el labio inferior mientras una de sus manos se acercaba a su entrepierna - aunque debo admitir que esa cosa llama mucho la atención - dijo sin dejar de mirarme el pene - ¿Por qué no te acaricias mientras yo hago lo mismo? Así te ayudo a que te relajes antes de ir al trabajo y me compensas por no visitarme en la noche, porque no es de buenos modales dejar a una chica esperando - propuso, dejándome hipnotizado por la imagen de su coño expuesto ante mis ojos, sin que apenas me diera cuenta del momento en el que mi mano comenzó a recorrer mi miembro, sintiendo cómo la piel se me erizaba cuando de pronto se puso de pie y se sacó toda la ropa que llevaba encima, dejándome ver esas hermosas tetas que me motivaron a mover mi mano con más fuerza mientras ella se sentaba de nuevo y comenzaba a meterse los dedos, gimiendo de inmediato, obsequiándome la escena más morbosa que había presenciado en mi vida.</p>
  <p id="klND">- ¿De verdad no te importa hacer esto a pesar de que seamos hermanos? - pregunté, sin poder creer que esa chica estuviera deshaciéndose en gemidos y gestos de placer mientras me masturbaba a tan solo unos centímetros de ella.</p>
  <p id="hqnv">- ¡Ahhh! ¡No, claro que no! ¡Ahhh! ¡Estás muy bueno como para desperdiciarte por ese insignificante detalle y…! ¡Ahhh! ¡Y como te lo dije ayer, a mí no me van mucho los chicos, pero…! ¡Ahhh! ¡Tienes algo que me hace sentir muy cachonda y que no puedo evadir! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Tienes algo que me hace querer jugar contigo! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Mírame! ¡De solo verte la verga ya me tienes toda mojada! - exclamó, dejando que su mano enloqueciera entre sus piernas mientras se negaba a desviar la mirada de mi sexo y yo la miraba de cuerpo entero, disfrutando de la imagen de esa hermosa chica al estar desnuda frente a mí, al saber que se estaba masturbando inspirada en la clase de cosas que yo le provocaba, queriendo meterme entre sus piernas para cogérmela, pero sin tener el valor de hacerlo, teniendo que conformarme con tocarme aprovechando la alucinante imagen que me estaba brindando y los gemidos con los que me estaba volviendo loco.</p>
  <p id="P3Em">Cerrar los ojos fue algo que no pude evitar mientras me masturbaba, dejándome embriagar por los gemidos que no paraban de salir de la boca de esa increíble y sensual chica, mientras sentía el agua cayendo sobre mi cuerpo y me acercaba cada vez más a un orgasmo que resultó bastante inusual, uno que ocurrió entre mis propios gemidos y la sorpresa que me llevé al sentir la forma como Yolanda apartó mi mano de mi miembro para ser sustituida por su boca, metiéndose mi pene tan adentro de su garganta como pudo para recibir en ella toda mi leche, sin que yo atinara a hacer nada más que gemir y mirar la cara de vicio que compuso mientras chupaba mi pene, hasta que no salió más semen de él y comenzó a mover su cabeza de atrás hacia delante, despacio y con mucha sensualidad, succionando con fuerza como no queriendo dejar una sola gota de mi leche fuera de su boca, dejándome por completo limpio antes de que se apartara, se pusiera la ropa que llevaba encima cuando entró en el baño y se colocara frente al espejo para lavarse los dientes como si nada hubiera pasado, adoptando la misma actitud que asumió después de que me masturbara mientras mirábamos aquella película.</p>
  <p id="0S9w">Por supuesto que yo tampoco dije una sola palabra, y es que para ser honesto no se me ocurrió nada que pudiera decirle, así que solo regresé a mi ducha y me dejé consentir por la sensación del agua tibia escurriéndose sobre mi piel, concentrándome de una manera tan inmersiva en mi baño que ni siquiera me di cuenta del momento en el que Yolanda salió de ahí, hasta que yo mismo abandoné la ducha y sequé mi cuerpo para luego ir a mi recámara y vestirme, antes de bajar a la cocina donde Lucero ya tenía el desayuno listo.</p>
  <p id="RFnu">- Buenos días - saludé antes de sentarme, viendo cómo Yolanda me dirigía una expresión alegre cuando lo hice, mientras Lucero me servía un plato con huevos revueltos, jamón, un poco de queso y dos rebanadas de pan.</p>
  <p id="YIsc">- Cariño, ¿Quieres un poco de leche? - preguntó Lucero a su hija, quien me sonrió con malicia aprovechando aquel momento en el que su madre no la veía.</p>
  <p id="tP8M">- Sí, mami, me encanta tomar un buen trago de leche por la mañana - respondió, compartiendo una mirada y una sonrisa cómplice conmigo, antes de que ambos fingiéramos que no pasaba nada, de que platicáramos de cualquier cosa mientras terminaba mi desayuno y luego me marchaba a pasar otro día con Trina en mi peculiar trabajo de verano.</p>
  <p id="Eoe1">***</p>
  <p id="Xvuz">- ¡Hola, cariño! ¡Me alegra que llegaras temprano! ¡Ven conmigo! ¡Te voy a presentar a una muy querida amiga! - exclamó mi tía con un tono de voz ansioso, mientras caminábamos por el pasillo de entrada de su casa hasta llegar a la sala, donde una mujer muy hermosa nos esperaba, una señora de piel blanca, cabello largo y oscuro, con los ojos claros y un cuerpo que me hizo recordar aquella peculiar forma como Yolanda describió a las amigas de mi tía - esta de aquí es mi querida amiga Astrid, la conozco desde hace muchos años y recientemente se ha quedado viuda - comentó Trina con algo de pesar, haciendo una breve pausa mientras la mencionada se ponía de pie, regalándome una imagen muy linda de su escote cuando se agachó un poco al momento de levantarse, permitiéndome ver sus torneadas piernas dado lo cortó que llevaba aquel vestido, provocándome sensaciones muy placenteras que comenzaron a dispersar un calor muy agradable por todo mi cuerpo, hasta que recordé que Yolanda describió a esa mujer como el control de calidad de los chicos a los que mi tía les asignaba esa clase de trabajos - hubieras escuchado cómo se emocionó cuando le dije que tenía a mi sobrino en casa, se moría de ganas por conocerte y… bueno, Astrid, este es Omar, mi sobrino - me presentó mi tía, sin que yo lograra salir del estupor en el que me dejó esa mujer, porque en realidad era muy hermosa, tenía un cuerpo delicioso y mostraba una actitud tan segura que de alguna manera muy extraña resultaba seductora y a la vez intimidante.</p>
  <p id="CWjL">- Mucho gusto, Omar, ayer por la noche estuvimos platicando mucho de ti, así que espero que los halagos de tu tía no fueran solo anécdotas manipuladoras para hacerte quedar bien conmigo - dijo la mujer, con un algo en su voz que me hizo sonreír, que me hizo sentir muy cómodo al estar en su presencia.</p>
  <p id="tL6q">- Yo también lo espero - bromeé, rompiendo un poco la tensión que sentía mientras mi tía me tomaba de la mano y me llevaba al sillón, haciendo que me sentara entre esas dos mujeres para iniciar una conversación que divagó por cientos de temas, que poco a poco me fue llevando a un estado más relajado hasta que Astrid se puso de pronto de pie.</p>
  <p id="ufoV">- Voy por más tragos, chicos, en serio, qué buena idea fue venir a pasar el rato con ustedes. Tu sobrino es encantador, amiga - le dijo a Trina antes de levantarse y perderse de nuestra vista, un momento en el que mi tía dejó de sonreír y me miró con una expresión muy seria en su rostro.</p>
  <p id="1D7G">- Escucha. Ella sabe todo lo que pasó entre nosotros ayer y quiso venir para comprobar por ella misma lo bueno que eres; así que tarde o temprano los dejaré solos y… bueno, ya sabes lo que tienes que hacer; pero tú tranquilo, te prometo que nada ocurrirá de manera forzada, así que solo déjate llevar y permite que nosotras hagamos lo nuestro ¿Vale?</p>
  <p id="PRR3">- Sí, yo… Yolanda me dijo que ella es algo así como tu control de calidad - dije sin pensar, sintiéndome un poco abrumado a pesar de que en realidad no estuviera tan nervioso. Trina dejó salir una risilla.</p>
  <p id="EDk6">- Bueno, nunca había pensado en Astrid de esa forma, pero sí, supongo que de cierta manera Yolanda está en lo correcto, porque las cosas en tu nuevo negocio serán mucho más sencillas si logras hacer que se vaya de aquí con una sonrisa en los labios, pues ella tiene una agenda de contactos mucho más grande que la mía, así que si la logras complacer, seguramente hará que ganes cantidades obscenas de dinero durante el verano, pero… a ver, si estuviste hablando de esto con Yoli, seguramente te dijo otras cosas de mí y de lo que hacemos cuando los maridos no están, así que dime, ¿Qué tanto te platicó de todo esto?</p>
  <p id="B7hD">- Mucho, pero creo que de no ser por ella, tal vez no hubiera regresado, porque ayer que salí de acá no estaba tan seguro de entrar en este… negocio - me sinceré, viendo cómo mi tía sonreía con algo de sorpresa.</p>
  <p id="iLdP">- ¿En serio? - respondí asintiendo con la cabeza - entonces supongo que le debo una a mi querida Yoli - alcanzó a comentar antes de que Astrid se reuniera de nuevo con nosotros y reanudáramos aquella charla en la que pude notar que esa mujer comenzó a acariciar mis brazos y mis piernas de una forma discreta, pero asegurándose de que la notara, de que sintiera cómo me pegaba sus senos al brazo y la manera como a ratos me pasaba los dedos por los pectorales.</p>
  <p id="Yqrj">- Chicos, no sé ustedes, pero a mí me apetece mucho meterme a nadar, está haciendo un calor horrible - comentó Astrid, parándose en ese preciso momento, tomándome por sorpresa cuando llevó sus manos a la parte baja de su vestido y se lo sacó ahí delante de nosotros, dejándome con los ojos y la boca muy abiertos, sonriendo al ver la cara que puse cuando se quedó en un diminuto bikini, luciendo ese cuerpo tan hermoso y apetecible - ¿Qué me dicen? ¿Me acompañan? - preguntó con una voz sugerente con la que me hizo asentir con la cabeza sin que pudiera dejar de admirar su cuerpo y esa piel que parecía ser perfecta.</p>
  <p id="btHg">Dada la experiencia que tuve desde el primer día que pasé con Trina, aquella mañana tomé la precaución de ponerme desde casa un traje de baño de mi reducido guardarropa, uno que me resultaba mucho más cómodo para nadar, aunque en realidad no hacía mucho para disimular lo que se ocultaba debajo de su tela, un detalle que notó Astrid en cuanto me desvestí a un lado de la piscina, mientras ella y mi tía me miraban con tanta atención que me hicieron sentir un poco apenado hasta que me metí al agua y di algunas brazadas para dejar que se mitigara lo colorado que se me puso el rostro.</p>
  <p id="ijnm">Las horas pasaron entre tragos, risas y juegos bajo el agua donde toqué los cuerpos de esas mujeres tanto como me vino en gana, comportándonos como si no pasara nada que no debiera pasar, como si lo que hacíamos fuera de lo más normal, quedando en algún momento abrazado de Astrid quien rodeó mi cintura con sus piernas y me miró los labios por unos segundos, sonriendo con ese brillo lascivo en sus ojos.</p>
  <p id="qLNl">- Voy a poner un poco de música chicos - dijo Trina de pronto, haciéndome saber que aquello no era más que un pretexto para dejarme a solas con su amiga, que mi prueba de control de calidad estaba por iniciar.</p>
  <p id="RI1r">- ¿Sabes? Tienes una cualidad que aún no logro descifrar, pero que me hace sentir extrañamente bien al estar contigo, no sé si es esa mezcla de timidez y atrevimiento que has mostrado desde que nos metimos en la piscina o si se trata de algo más, pero de alguna forma haces que me sienta muy bien al estar cerca de ti - comentó, sin dejar de mirar mis labios mientras hablaba, apretándome las nalgas con sus piernas, como si quisiera tenerme más pegado a su cuerpo, mientras yo dejaba que mis manos abandonaran su cintura y se colocaran en su trasero, viendo cómo esa mujer sonreía - sí, a eso me refiero - dijo antes de darme un beso en los labios, de que metiera su lengua en mi boca y me dejara jugar con ella, experimentando ese dulce sabor de las bebidas que estuvo consumiendo, mientras sentía sus manos recorriendo mi espalda con suavidad, estando ambos en medio de la piscina, con el agua cubriendo nuestros cuerpos hasta el cuello.</p>
  <p id="qYep">La música comenzó a sonar desde el interior de la casa, haciendo que Astrid se apartara de mí y moviera sus hombros y sus brazos al ritmo de aquellas sensuales notas.</p>
  <p id="6ay8">- ¡Tengo ganas de bailar! - exclamó de pronto, sonriéndome mientras se bajaba de mi cuerpo.</p>
  <p id="oJW4">- Yo no tengo idea de cómo…</p>
  <p id="oUxV">- No te preocupes, cariño, yo te enseño - dijo mientras me tomaba de la mano y comenzábamos a caminar hacia afuera de la piscina, quedándonos parados justo a un lado, donde me tomó de las manos y me enseñó cómo colocarlas antes de que empezáramos a movernos, provocando nuestras risas en cada ocasión en que me equivocaba hasta que de pronto me abrazó una vez más buscando mis labios, teniendo que ponerse un poco de puntitas al ser más baja de estatura que yo - tendremos que pulir tus habilidades de baile, Omar - dijo mientras me llevaba de la mano hasta los camastros a un costado de la alberca, donde le dio un trago a su bebida y luego se tiró en uno de ellos, boca abajo, desatando la parte alta de su bikini y luego la parte baja - tu tía me dijo que das unos masajes deliciosos, así que quiero probar esas manos mágicas de las que me habló Trina, y por favor no te contengas, hazme todo lo que quieras, por los siguientes minutos seré toda tuya - declaró, cerrando luego los ojos, haciendo que mi erección se pronunciara aún más, que sonriera al sentirme tan afortunado de poder tocar el cuerpo de una mujer tan sensual.</p>
  <p id="MlQA">Por supuesto que no cometí el descaro de abalanzarme sobre las partes más atractivas de su anatomía, hacerlo hubiera sido un error. No, aquel masaje empezó más o menos como el que le di a mi tía, concentrándome primero en su cuello y en sus hombros, bajando después por su espalda, aprovechando aquel momento para acariciar los costados de los pechos de Astrid, de una forma con la que traté de fingir que el contacto era accidental, antes de que mis manos bajaran un poco más, sentándome en las pantorrillas de esa mujer mientras contemplaba ese trasero tan carnoso y bien cuidado, el mismo que no tardé mucho en masajear, separándole las nalgas para dejar que mis dedos rozaran su ano, haciéndolo al principio de una manera discreta, notando la forma como esa mujer comenzaba gemir y retorcerse con disimulo, hasta que la discreción dejó de tener sentido y ni ella ni yo pudimos contenernos, un instante en el que Astrid se removió en el camastro para sacar una de sus piernas de debajo de las mías y dejarla caer por un costado, dejándome ver ese hermoso coño expuesto ante mis ojos, haciendo que de pronto comenzara a salivar, que me dejara guiar por mis instintos cuando hundí mi cara entre sus nalgas y comencé a mamar de su vagina, sintiendo cómo ella levantaba el culo para facilitarme la tarea, dejando que el sabor a hembra se dispersara por mi lengua mientras mis dedos masajeaban su ano, provocándole gemidos y espasmos violentos que pronto se convirtieron en es indicio que me hizo saber que esa mujer se estaba viniendo, señal de que había hecho un buen trabajo, de que esa chica estaba lista para recibirme entre sus labios.</p>
  <p id="9h6v">Sin perder el tiempo me arrodillé detrás de ella y me bajé el traje de baño tan solo lo necesario para sacar mi miembro, viendo cómo Astrid movía el trasero para mí, percibiendo el aroma que escapaba de su sexo, dejándome llevar por esa enloquecedora fragancia mientras sentía cómo esa mujer tomaba mi miembro con su mano desde debajo de sus piernas para guiarlo, experimentando ese húmedo y seductor contacto con sus labios que me hizo empujar mi miembro hacia su interior.</p>
  <p id="N7u2">- ¡Ahhh! ¡Por dios! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Qué pedazo de verga! ¡Ahhh! - gritó desaforada, regalándome una sinfonía de gemidos mientras enterraba su cara en el camastro y yo comenzaba a sacudir su cuerpo con mis embestidas, perdiendo el control tal vez demasiado pronto, siendo algo que no podía reprimir después de las horas que estuvimos coqueteando, de todo el tiempo en que les estuve metiendo mano a Astrid y a mi tía, dejándome tan excitado que en aquel momento cualquier enseñanza de Trina quedó relegada a un segundo plano mientras yo me preocupaba por nada más que mi placer, experimentando cómo el trasero de esa mujer se aplastaba contra mi cuerpo cada vez que enviaba mi miembro hasta el fondo de su vientre, dejando que mis manos recorrieran su espalda y luego descendieran para capturar sus senos y apretarlos, para pellizcar sus pezones y robarle con ello gemidos mucho más intensos, antes de que Astrid se irguiera, poniendo sus manos sobre las mías para luego buscar mis labios y fundirnos en ese beso baboso, vulgar y salvaje que nos dimos, donde nuestras lenguas disfrutaron mucho de las mutuas caricias que se brindaron mientras esa hembra gemía en mi boca, quedándose de pronto muy quieta, con la boca entre abierta pegada a la mía, sacudiendo luego su cuerpo de una forma incontrolada mientras gemía ante la llegada de un nuevo orgasmo, una reacción que le hizo apretar la concha y mover el culo con la cadencia necesaria para que me derramara dentro de ella, gimiendo en su boca a la vez que sentía cómo toda mi leche abandonaba mi cuerpo para resguardarse en su concha.</p>
  <p id="PKIa">- ¡Trina fue demasiado precisa cuando describió lo que le hiciste ayer! ¡Carajo! ¡Qué bien lo hiciste! - exclamó Astrid cuando se tiró en el camastro, llevando sus dedos a su concha para luego metérselos en la boca, antes de que yo me tirara en el camastro de a lado, tratando ambos de recuperar el aliento, quedándonos luego muy callados hasta que Astrid se levantó y caminó hacia el interior de la casa completamente desnuda, sin decir una sola palabra, sin siquiera mirarme.</p>
  <p id="c5Ui">- Vaya espectáculo el que acaban de dar ustedes dos - escuché de pronto la sorprendida voz de mi tía que se fue a sentar al camastro que Astrid dejó vacío - estoy segura de que lo lograste, pero habrá que esperar a que te dé el sobre.</p>
  <p id="1uen">- ¿El sobre? - pregunté y mi tía asintió.</p>
  <p id="tSWJ">- Astrid te dará un sobre antes de irse de aquí, ahí estará tu pago, si te da menos de 2 mil, quiere decir que no te recomendará, si te da más de 3 mil… bueno, tus problemas económicos se habrán resuelto - dijo mi tía como si nada, antes de recostarse en el camastro y relajarse, dejándome pensar en todo lo que estaba pasando, en cómo mi vida dio un giro tan drástico desde el momento en el que me encontré con Lucero, en cosa de tan solo unos pocos días.</p>
  <p id="xQ4Y">Astrid se reunió con nosotros una hora más tarde, regresando bañada y con el cuerpo cubierto por aquel vestido tan atrevido con el que la vi cuando llegué a casa de Trina, provocando que mi tía se pusiera de pie y que yo siguiera su ejemplo, más aún al ver que en la mano llevaba un sobre que parecía bastante abultado.</p>
  <p id="LXr0">- Deberías quedarte otro rato con nosotros, odio que te vayas tan temprano de mi casa - se quejó Trina, robándole una amplia sonrisa a su amiga.</p>
  <p id="psKA">- Me encantaría quedarme, pero tengo muchas cosas que hacer, así que supongo que nos veremos después, antes de que se acabe el verano, claro - dijo aquello último mirándome, sonriendo con coquetería, antes de que se me acercara y me abrazara, besándome la mejilla, dejando que sus labios se quedaran pegados a mi piel durante algunos segundos, hasta que se separó de mí y me miró a los ojos - tu tía me dijo que estabas reuniendo dinero para la universidad, así que me tomé la libertad de traerte un pequeño obsequio - dijo, haciendo que recordara aquello que Yolanda me comentó acerca de que no les gustaba hablar de precios, pagos y esas cosas, tomando aquel sobre que me extendió sin poder creer que de verdad me estuvieran pagando por hacer algo como lo que acababa de suceder con esa mujer.</p>
  <p id="SzE4">- Gracias - dije sin más, sintiendo el peso del dinero que me dio, viendo cómo me sonreía antes de que se fuera, de que abriera el sobre y me encontrara con una cantidad de dinero que no había tenido nunca en mis manos.</p>
  <p id="QiXt">- ¡Cielos! Al parecer le encantó lo que le hiciste - dijo mi tía cuando vio el contenido del sobre, antes de que me abrazara, pasándome la mano por los pectorales y el abdomen para luego tomarme de la barbilla y hacer que la mirara - espero que no creas que tu día se terminó con lo que le hiciste a Astrid, porque tienes una tía muy caprichosa que requiere de muchos mimos, cariño - comentó, haciéndome sonreír antes de que nos besáramos, de que dejara el sobre en un camastro mientras ocupábamos el otro en hacer aquello para lo que Trina me estaba pagando.</p>
  <p id="xOEP"></p>
  <p id="qz7b"></p>
  <p id="Bkiu"><br />© <a href="https://www.todorelatos.com/perfil/1521645/" target="_blank">Jane Cassey Mourin </a></p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/jz3P5WBAIhd</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/jz3P5WBAIhd?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/jz3P5WBAIhd?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Lucero: trabajo de verano 2 y 3.</title><pubDate>Sun, 31 May 2026 02:59:58 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img1.teletype.in/files/06/07/060701c5-4291-469c-8964-426e0dffdad4.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img2.teletype.in/files/9f/61/9f61f106-23a0-4aab-a936-e5303e4ed15b.jpeg"></img>- ¡Omar! - exclamó una chica morena de cabello largo en cuanto bajé del auto, tras abrir de manera abrupta la puerta de aquella que alguna vez fue mi casa, una mujer muy bonita que en aquel momento llevaba una camiseta blanca de tirantes, la cual dejaba ver la forma como sus senos se movían debajo de aquella prenda mientras corría hacia mí, provocándome un shock emocional cuando entendí que esa linda muchacha era mi hermana, siendo de pronto incapaz de relacionar la imagen de esa mujer con la niña frente a la cual solía hacer toda clase de idioteces para hacerla reír cuando éramos pequeños.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="HCNK" class="m_original">
    <img src="https://img2.teletype.in/files/9f/61/9f61f106-23a0-4aab-a936-e5303e4ed15b.jpeg" width="1280" />
  </figure>
  <p id="6Ed0">- ¡Omar! - exclamó una chica morena de cabello largo en cuanto bajé del auto, tras abrir de manera abrupta la puerta de aquella que alguna vez fue mi casa, una mujer muy bonita que en aquel momento llevaba una camiseta blanca de tirantes, la cual dejaba ver la forma como sus senos se movían debajo de aquella prenda mientras corría hacia mí, provocándome un shock emocional cuando entendí que esa linda muchacha era mi hermana, siendo de pronto incapaz de relacionar la imagen de esa mujer con la niña frente a la cual solía hacer toda clase de idioteces para hacerla reír cuando éramos pequeños.</p>
  <p id="Wkuz">No resultó sencillo reaccionar a esa clase de afecto a la que no estaba acostumbrado, mientras mi cabeza trataba de entender a marchas forzadas que esa mujer que me abrazaba con tanta fuerza era la misma bebé que dejé de ver quince años atrás, esa chica hermosa que casi me provoca una erección al pegarse tanto a mi cuerpo, sin que yo pudiera responder a su cariñoso gesto con nada más que una ligera palmada en su espalda.</p>
  <p id="weM5">- ¡No sabes cuántas ganas tenía de verte, hermano! ¡Mamá me platicó tantas cosas de ti que…! - comentó la chica, incapaz de contener su entusiasmo, mirándome cuando al fin se separó de mí para darse cuenta de que aquella alegría no era compartida, de que yo no estaba tan contento de estar ahí, algo que además se sumó al impacto que me sacudió al darme cuenta de que, a pesar de los recuerdos que tenía de esa chica siendo muy pequeña, en realidad no sentía ninguna clase de vínculo afectivo con la mujer en la que se convirtió, porque en mi cabeza ella no era la bebé a quien amé durante sus primeros años de vida, no era nada más que una hermosa desconocida a quien no podía ver como a mi hermana - lo siento, no debí emocionarme tanto - se disculpó, agachando la cabeza mientras la cara se le ponía muy colorada - mamá me advirtió que debían tener una charla antes de que… no quise molestarte, hermano, es solo que… - trató de excusar su comportamiento, poniéndose cada vez más colorada mientras yo la miraba, sin saber qué decir, mostrándose tan avergonzada que me sentí un poco apenado por ella.</p>
  <p id="10Io">- No te disculpes. No me molestaste. Es solo que la última vez que te vi eras una pequeña que repetía mucho mi nombre y… bueno, me cuesta trabajo aceptar que seas la misma persona - respondí, abrumado, sintiéndome completamente ajeno a esa chica, de la misma forma como me sentía ante la mujer que nos miraba con mucha atención y ante esa casa donde viví mis primeros años de vida, a pesar de que no parecía haber cambiado demasiado.</p>
  <p id="J6tC">- Entremos a la casa y pasemos a la sala, ahí podremos hablar con calma - dijo Lucero, sin demostrar la más mínima intención de bajar mi equipaje del auto, haciéndome entrar en su hogar para recorrer el pasillo que nos llevaría hasta la sala, provocando que decenas de recuerdos reaparecieran de pronto en mi cabeza como si hubieran estado desde muchos años atrás esperando el momento adecuado para volver a presentarse, notando de inmediato que el lugar seguía tal cuál lo recordaba, con los mismos objetos sobre los mismos muebles, todo organizado de tal manera que parecía que el tiempo no se hubiera tomado la molestia de pasar por ese sitio, un detalle que supuse que no era accidental, sospecha que Lucero tuvo a bien confirmar en cuanto notó que yo miraba en todas direcciones con sorpresa e incredulidad.</p>
  <p id="Mp45">- Traté de conservar las cosas tal y como estaban el día que te fuiste. Quería que te sintieras en casa el día que regresaras y… bueno, será mejor que nos sentemos, tenemos muchas cosas de qué hablar - dijo la mujer con un aire soñador cuando empezó a hablar, sin lograr capturar por completo mi atención cuando noté aquellas estatuillas de un par de viejitos con las que jugaba siendo un pequeño niño.</p>
  <p id="TVwG">Un suspiró se me escapó mientras me sentaba en uno de los sillones de la sala, justo en el momento en el que de pronto una oleada de nostalgia y ansiedad me sobrecogió, porque todo aquello no concordaba con la historia que yo me conté a través de los años acerca de Lucero y del desinterés que creí que sintió siempre hacia mí desde que me fui de esa casa.</p>
  <p id="BBVy">- Sé que tienes muchas preguntas, hijo, pero te pido que por favor me dejes contarte cómo pasaron las cosas antes de que me cuestiones acerca de lo que sea que quieras cuestionarme - me pidió, mientras se ponía algo tensa, estando sentada en aquel sofá, justo frente a mí, a un lado de Yolanda, quien me miraba con un gesto que vagaba entre la ansiedad y la emoción.</p>
  <p id="nPzF">La verdad es que durante todo el camino del aeropuerto a ese lugar, mantuve una actitud defensiva con respecto de la clase de cosas que esperaba escuchar, porque durante aquellos minutos que nos tomó llegar a nuestro destino, no pude dejar de pensar que esa mujer no haría nada más que relatar un montón de excusas y pretextos para justificar el hecho de que no hubiera mostrado el más mínimo interés por mí durante los últimos quince años, no obstante, la historia que me contó me dejó helado, porque al parecer había mucho más detrás de la decisión que tomó el capitán, una resolución que partió de lo que ese imbécil egoísta creyó que era una crianza demasiado consecuente, diciéndole a Lucero que me mimaba demasiado, que viviendo así jamás me convertiría en un hombre, una tendencia que al parecer lo motivó a apartarme de mi madre, obsesionado con la idea de que siguiera sus pasos y me convirtiera en un miembro respetado del ejército, sin importarle la clase de daño que la distancia le haría a mi familia, sin considerar mis sentimientos o los de Lucero, pues al parecer ese bastardo no tenía tiempo para pensar en esa clase de estupideces.</p>
  <p id="OYln">De acuerdo con lo que me dijo Lucero, una vez que logró apartarme de casa, el capitán usó la distancia para mantenerla de alguna manera controlada a su esposa, usando aquellas llamadas en las que apenas podíamos saludarnos una vez al año como un medio de control en contra de su mujer, quien durante aquella narración me dijo de manera insistente que en muchas ocasiones trató de encontrar un teléfono o una dirección para hallarme o comunicarse conmigo, algo que por desgracia no logró hacer, teniendo que conformarse con nada más que rogar para que estuviera bien y algún día regresara a casa, porque además me confesó que nunca tuvo el valor de confrontar al capitán y obligarlo o al menos tratar de presionarlo de alguna manera para que le dijera en donde me encontraba, puesto que siempre que Lucero trataba de tocar el tema de formas sutiles ese maldito idiota la amenazaba diciéndole cosas que como que si lo seguía molestando ni siquiera tendría aquellas llamadas que me hacía cuando me visitaba, las cuales por desgracia dejaron de ocurrir desde aquella pelea que tuve con ese hombre algunos años atrás, cuando le grité a la cara diciéndole que no quería estar más en ese instituto, dándole la excusa que necesitaba para dejar de visitarme y olvidarse de mí de una manera casi definitiva.</p>
  <p id="W2rA">Y por si aquella explicación fuera poca cosa, cuando Lucero terminó de contarme acerca del infierno que vivió al no saber nada de mí, entre ella y Yolanda sacaron de debajo del comedor una caja enorme y llena con todos los regalos de navidad y cumpleaños que jamás pudo darme, pues como era de esperarse el capitán no se lo permitió, diciéndole que eso me haría débil, que los juguetes no eran para aquellos chicos destinados a convertirse en soldados.</p>
  <p id="6goo">Con los ojos muy abiertos y sintiendo un nudo en la garganta que muy pronto me llevó a las lágrimas, contemplé con asombro y una atención obsesiva aquellos obsequios que Lucero fue coleccionando con el pasar de los años, regalos que mostraban toda clase de juguetes, junto con algunas cartas donde esa mujer me decía lo mucho que me extrañaba y lo mucho que desearía poder tenerme cerca, mensajes que leí uno a uno, mirando de vez en cuando aquellos objetos que lograron conmoverme con solo verlos, porque al notar el desgaste que sufrieron con los años y la clase de cosas que había en esa caja, entendí que la versión que Lucero me contó era cierta, que esa mujer frente a mí jamás se olvidó de mí, que el verdadero bastardo que destruyó mi vida y me dejó sin familia fue mi padre, el único culpable de todo lo que me vi obligado a sufrir, de ese rencor injustificado que sentía en contra de una mujer que no merecía el resentimiento que experimentaba por ella.</p>
  <p id="1laR">Pero ¿Cómo hacer que todo lo que sentía se anulara de la noche a la mañana? ¿De qué forma podría lograr recuperar la clase de conexión que una vez tuve con Lucero? ¿Cómo volver a amar a una persona que había desaparecido de mi vida, a quien no podía ver como nada más que una extraña, quien para ese momento ya no tenía relevancia alguna en mi historia?</p>
  <p id="TdsA">Las cosas no resultaban tan sencillas al pensarlas de esa manera, porque a pesar de que me hubiera explicado todo, de que entendiera la razón que daba sentido a la distancia que hubo entre nosotros, de que asimilara el hecho de que el miedo hacia el capitán y la inocencia propia de una mujer que se casó a una edad muy temprana fueron lo que la hizo desistir en sus intentos por acercarse a mí; no podía dejar de sentirme fuera de lugar en esa casa que no era mía, con esas personas que ya no formaban parte de mí, ni de lo que era ni de aquello en lo que quería convertirme, una conclusión dolorosa, pero real, que me hizo quedarme en silencio en aquella sala, muy quieto, sopesando lo que pasaría cuando esa plática terminara, cuanto tuviera que decidir a dónde me iría y qué haría durante el verano para ganarme la vida, para reunir el dinero que necesitaba para pagar mi residencia universitaria y mis estudios.</p>
  <p id="ATQ5">- Sé que esto no debe ser fácil de escuchar, hijo, pero es la verdad. Y lamento no haber hecho algo más por buscarte, no haber confrontado a tu padre o llevar las cosas a un plano distinto para obligarlo a decirme en dónde estabas, pero… fui una tonta, fui demasiado débil y temerosa de lo que pudiera hacer conmigo y… perdón por haberme rendido - explicó Lucero, con una voz suplicante, dejando que las lágrimas se deslizaran por sus mejillas mientras Yolanda le daba palmaditas en la espalda, de una manera que resultaba risible, como si esa chica no tuviera la más mínima idea de cómo debería consolar a su madre, una actitud que me hizo pensar que tal vez aquella tendencia del capitán a evitar las muestras de afecto, quizás se había extendido también a esa chica, aunque seguramente no de la manera tan radical como ese bastardo me obligó a aprenderlo.</p>
  <p id="npd7">- Bueno, ahora que ya sabes qué fue lo que pasó ¿Qué piensas hacer? - preguntó Yolanda, mirándome con una curiosidad poco educada, sin tratar siquiera de disimular el morbo que sentía ante mi posible respuesta, observándome con una insistencia que resultaba incómoda pero que al mismo tiempo me provocaba cierta gracia, pues no me imaginaba cómo podría actuar el capitán ante esa chica que no parecía ser la clase de persona que acatara órdenes sin dudar ni cuestionar.</p>
  <p id="1nSM">- Bueno, como le dije a Lucero en el aeropuerto, necesito un trabajo porque tengo que reunir dinero para pagarme la universidad y un lugar donde vivir mientras estudio, así que supongo que mi opción es rentar un cuarto en algún sitio donde…</p>
  <p id="ObiQ">- ¡Estás de joda ¿No?! - exclamó Yolanda, con una sinceridad que resultaba refrescante después de haber pasado tanto tiempo con militares que no sabían pensar por sí mismos, que seguían las reglas como si no hubiera nada más importante en la vida - desde que supe que venías me la pasé limpiando tu cuarto e incluso cambié los posters que tenías en las paredes por unos nuevos, y no creas que no me costó trabajo, porque esas caricaturas ya no están de moda y tuve que pagar para que buscaran las fotos y los reimprimieran, así que no me salgas con que te vas a ir a pagar un cuartucho feo cuando aquí tienes tu habitación - me regañó mi hermana, sin que yo pudiera evitar sonreír, sintiéndome muy extraño ante tales muestras de afecto, ante aquel cariño proveniente de una chica que seguía resultando una desconocida para mí - no, no, tú no te vas de acá. A lo que me refería con esa pregunta, es a que no sabemos nada de ti, no tenemos idea de qué es lo que quieres estudiar ni la clase de trabajo que buscarás para pasar el verano, porque jamás se me pasó por la cabeza que tuvieras la estúpida idea de irte de aquí, además, el capitán no estará por acá durante el verano, así que no tienes pretexto - me advirtió, como si considerara que aquel tema había quedado zanjado al hablarme de esa manera, haciendo que mi sonrisa se ensanchara mientras la contemplaba, sintiendo que esa chica me agradaba cada vez más en la medida en que continuaba hablando de esa forma tan llena de libertad.</p>
  <p id="rzlf">- Bueno, pretendo entrar a la escuela de arte y diseño. Estuve trabajando en un salón de tatuajes en mis licencias desde hacer un par de años y me gustó, además siempre me ha gustado el dibujo y…</p>
  <p id="py2b">- ¡¿Dejaste el colegio militar para estudiar arte?! ¡Genial! ¡Pero ahora entiendo por el capitán estaba tan furioso! - Soltó la chica, haciendo de nuevo gala de esa sinceridad que no parecía tener ninguna clase de filtros.</p>
  <p id="wcM5">- Y en cuanto al trabajo - continué, aunque no pude evitar aquella sonrisa que de pronto apareció en mis labios - en realidad hice un par de llamadas en sitios donde buscaban gente de seguridad. En algunos de ellos me dijeron que cumplía el perfil y que solo tenía que presentarme con mis papeles para…</p>
  <p id="mhAo">- ¿Y crees que juntes el dinero que necesitas con esos trabajos? Quiero decir, porque lo que quieres estudiar no suena barato, así que… - preguntó Yolanda, hablando de una manera un tanto peculiar, haciéndome sospechar que aquellas preguntas no me las estaba haciendo solo porque sí, como si tuviera algo en mente que dependiera de las respuestas que le estaba dando.</p>
  <p id="bPt6">- Sí, bueno, en realidad no lo sé, supongo que tendré que emplearme en dos o tres trabajos, pero… ¿Qué? ¿Por qué se miran de esa forma? - pregunté cuando ya no pude contener por más tiempo mi curiosidad al ver que Yolanda y Lucero intercambiaban una mirada significativa, antes de que esa chica tan extrovertida me mirara con un gesto desconfiado en el rostro.</p>
  <p id="cOzl">- A ver, es que cuando mamá me dijo que venías para acá, y que necesitabas encontrar un trabajo, pues… - de pronto se quedó callada, mirando a su madre como esperando que Lucero terminara de decirme aquello que de pronto parecía algo importante.</p>
  <p id="e4n7">- No sé si recuerdes a tu tía Trina, de pelo castaño, delgada, alta, ojos color miel - comentó Lucero, haciendo que forzara un poco la memoria hasta que recordé a una mujer que me regalaba dulces siempre que me veía, claro, escondidas del capitán, pues el hijo de puta parecía estar peleado con cualquier cosa que pudiera hacer feliz a un niño.</p>
  <p id="sT1g">- Sí, la recuerdo - respondí con el atisbo de una sonrisa en los labios que apareció justo en el instante en el que recordé una peculiar ocasión en la que Trina discutió con el capitán tras haberme obsequiado un chocolate enorme, diciéndole que tal vez si le hubieran dado dulces de niño no sería un patán y un amargado.</p>
  <p id="ZpmC">- Bien, pues el otro día vino a la casa para quejarse de su esposo y mientras charlábamos tu hermana sacó a la plática que vendrías a casa y… bueno, me dijo que ella se quedará sola durante el verano y que le gustaría que le hicieras compañía, no solo se trataría de estar con ella, la acompañarías a hacer sus cosas, la llevarías por aquí y por allá y… bueno, no sé cuánto te paguen en los otros lugares, pero ella te ofrece 5 mil a la semana, sin días de descanso, pues no le gusta quedarse sola por las mañanas y las tardes, así que… tal vez no es lo que esperabas encontrar, pero creo que es un buen dinero y quizás te agrade reencontrarte con ella, se emocionó mucho cuando le dije que venías y tiene muchas ganas de verte, así que…</p>
  <p id="cMDz">- Pero antes de que respondas, te advierto que ese trabajo está condicionado a que te quedes con nosotras, que pases acá las noches, que nos platiques muchas cosas de ti y que cuando puedas pases el tiempo con mamá y conmigo, porque si sigues empeñado en esa estupidez de ir a rentar un cuarto, esa oferta se cancela - me regañó de nuevo Yolanda, robándome una sonrisa más significativa, dejándome notar cómo el ánimo parecía componérsele cuando se dio cuenta de que aquella decisión ya la había tomado desde el momento que me habló de lo mucho que trabajó para que mi habitación estuviera lista para cuando llegara, un entendimiento que la hizo pegar un brinco y aplaudir muy rápido, robándome una risa que compartí con Lucero, junto con esa mirada tímida y llena de culpa que me dirigió, que me hizo conmoverme y apretó de nuevo aquel nudo en mi garganta - ¡Voy por tus maletas! ¡Pero no subas al cuarto antes de que regrese! ¡Quiero ver tu cara cuando lo veas! - me advirtió la chica, antes de tomar las llaves del auto y salir corriendo de la casa, dejándome a solas con mi madre, mirándonos a los ojos con algo de aprensión, sin saber qué decir, sin movernos de donde estábamos.</p>
  <p id="WO7Z">- Lamento mucho… - comenzó a decir, pero yo ya tenía suficiente de escuchar sus disculpas, de oír lo arrepentida que estaba por cosas que no fueron su culpa.</p>
  <p id="Mos7">- No, ya no te sigas disculpando. Ya entendí lo que pasó. Gracias por recibirme en tu casa y por decirme la verdad - le comenté, antes de que me pusiera de pie y de que ella hiciera lo mismo, de que me cercara a esa mujer con la intención de abrazarla a pesar de que no supiera cómo hacerlo, de que no me sintiera seguro al intentarlo, hasta que sentí sus brazos rodeando mi cintura y yo envolví su cuerpo entre los míos, sin poder evitar notar la forma como su anatomía se pegaba a la mía, la manera como sus senos hacían contacto con mi pecho de esa manera apretada y tan excitante que se combinó con el aroma de su perfume y lo bien que se sintieron esas caricias que le brindaba a mi espalda, provocando que mi cuerpo reaccionara, no a las caricias de mi madre, sino al contacto con el cuerpo de una mujer muy hermosa, porque a pesar de todo lo que me contó, no lograba sentir por esa mujer una conexión entre madre e hijo, sino una atracción que de alguna manera se sentía muy natural, que me hacía querer quedarme ahí, abrazando a ella a pesar de que comenzara a ponerme un poco duro.</p>
  <p id="t7Ah">- ¡Ay, dios mío! ¡¿Pero qué demonios tienes en estas maletas?! - gritó Yolanda mientras arrastraba mi maleta con mucha dificultad, haciendo que me separara de Lucero a tiempo para que no notara la erección que ya se había levantado bajo mi pantalón, dándome el pretexto que necesitaba para alejarme de ella e ir a ayudar a Yolanda con mis cosas, terminando con ese momento que compartimos, el cual creo que para ella significó algo muy distinto de lo que significó para mí.</p>
  <p id="3GXP">- Déjame a mí - le dije a Yolanda, concentrándome en mi equipaje antes de que notara aquella expresión de sorpresa que mostró su rostro, acompañada por esa mirada que se instaló justo en el bulto que se levantaba en mi pantalón, algo que me hizo sentir muy nervioso al creer que esa chica que no parecía tener filtros haría un escándalo al respecto, lo cual por fortuna no ocurrió, limitándose únicamente a mirarme la entrepierna hasta que sus ojos se encontraron con los míos y me sonrió, mostrándose un poco nerviosa y desconcertada.</p>
  <p id="3MZy">- Sígueme, te llevo a tu cuarto - dijo con la voz contagiada por la sorpresa de la cual aún no era capaz de deshacerse, una que se pronto se vería superada por el impacto que me provocó ver lo bien que quedó mi recámara</p>
  <p id="LlCE">- Mientras le muestras su habitación, prepararé algo de comer, porque tu hermano debe estar hambriento después del viaje - comentó Lucero, aunque de alguna forma creo que aquella fue su excusa para alejarse unos minutos de nosotros, tal vez para llorar a solas o algo como eso.</p>
  <p id="Lojb">Estar en mi antigua habitación me hizo sentir de alguna manera muy vulnerable, como si al estar ahí volviera a ser un niño, porque nada parecía haber cambiado, haciéndome sentir de la misma forma como lo hice cuando entré en la casa, provocando que dejara caer mis maletas al suelo mientras me acercaba a la cama y me sentaba en ella, contemplando los posters que pegó Yolanda por todo el cuarto, con un cuidado asombroso, porque estaban justo en el lugar y la posición como los recordaba.</p>
  <p id="wjPC">- Parece que te encantó cómo quedó tu habitación, hermano - comentó Yolanda mientras se sentaba a mi lado e inesperadamente me tomaba de la mano - aunque creo que no tanto como te gustó el abrazo que te dio mamá - dijo con malicia, haciendo que la volteara a ver, encontrándome con esa expresión traviesa en su rostro, con ese gesto que interpretó moviendo varias veces las cejas antes de que me lanzara un guiño.</p>
  <p id="wmx4">- Lo siento, no es algo que pueda controlar - me disculpé, sintiéndome muy avergonzado mientras la cara se me acaloraba de una manera incómoda.</p>
  <p id="2hCU">- No te culpo, mamá es una mujer muy hermosa y me imagino que en esa prisión militar no había muchas chicas a quienes abrazar ¿O sí? - comentó, dejándome ver una vez más ese toque de indiscreta sinceridad que le resultaba tan natural, tomándome por sorpresa al no demostrar ninguna clase de alarma ante el hecho de que me hubiera excitado al estar en contacto con mi propia madre.</p>
  <p id="j3Lv">- Sí, bueno, la única mujer que veíamos todos los días era una señora obesa, con el pelo blanco y de mal carácter que nos servía la comida. De hecho, la primera chica atractiva con la que me crucé, la vi hasta que cumplí los 18, durante mi primera licencia.</p>
  <p id="ugxO">- ¡Rayos! ¡Qué horrible! ¡No sé cómo no te volviste gay o algo así! - comentó, robándome una carcajada, escuchando la divertida risa que escapó de su boca mientras me apretaba la mano - entonces… tú… ¿Nunca has estado con una mujer? Me refiero a… - preguntó con ese tono malicioso y esa mirada ansiosa que me dedicó.</p>
  <p id="dRmX">- ¡Vaya preguntas! - exclamé, nervioso y abrumado ante la sinceridad y descaro de esa muchacha.</p>
  <p id="PMnq">- Te recuerdo que aceptaste pasar tiempo conmigo y con mamá, y compartirnos cosas de tu vida, así que mis preguntas son legales, por raras y entrometidas que te parezcan, son legales - respondió con un cierto tono de hilaridad mientras yo sentía cómo el calor se me subía por toda la cara, negando con la cabeza sin poder contener mis risas, sin sentirme en realidad demasiado incómodo con esa chica con quien de una manera natural comenzaba a crear una cierta conexión de empatía y complicidad.</p>
  <p id="BLqm">- Estuve con una mujer cuando cumplí los 18. Los chicos más grandes nos llevaron a en nuestra primera licencia a…</p>
  <p id="oBc9">- ¡Te cogiste a una zorra! - declaró, haciendo que una vez más me riera ante esa tendencia a decir lo que pensaba sin guardarse nada mientras yo asentía con la cabeza.</p>
  <p id="jUat">- No fue algo lindo ni muy placentero en realidad, pero pasó, después de eso… bueno, es que en realidad aquello no me gustó tanto como para que me dieran ganas de repetirlo.</p>
  <p id="xQ4I">- Con razón andas como perro con la cosa de fuera, pero no te preocupes por mí, te guardaré el secreto y tienes mi permiso para verme todo lo que quieras, aunque por lo que vi parece que te gustan más bien las maduritas - comentó, haciendo nuevamente ese gesto en el que movía las cejas para luego guiñarme un ojo, antes de que soltara mi mano, me diera una palmada en la pierna y se pusiera de pie - me encanta que te haya gustado tu cuarto y espero que lo disfrutes. Te dejaré desempacar y le ayudaré a mamá con la comida - comentó antes de caminar en dirección a la puerta, moviendo el trasero de una forma exagerada, haciendo que lo mirara, sin poder creer que aquella bebé a la que alguna vez traté de ganarme interpretando tonterías para ella, se hubiera convertido en esa chica tan increíble que me inspiraba una sensación de libertad como jamás nadie lo había hecho.</p>
  <p id="kIcu">***</p>
  <p id="X5lm">- ¿Sabes algo? ahora que lo pienso tiene gracia que los dos entremos a la universidad al mismo tiempo, porque tú me llevas tres años, así que supongo que te pondrán apodos como el abuelo, el fósil o algo parecido. Aunque creo que si no te los ponen tus compañeros yo se los voy a sugerir - comentó Yolanda después de que terminamos de comer.</p>
  <p id="p5sp">- Sí, bueno, ni siquiera sé todavía si voy a poder inscribirme, necesito juntar 40 mil en el verano para poder pagar el semestre y mi residencia universitaria, de los cuales apenas tengo una cuarta parte, así que…</p>
  <p id="YELy">- Ahora que lo mencionas, hablé con tu tía Trina y me dijo que te espera en su casa mañana a las 11. Sonaba muy contenta, dice que no puede esperar a ver cuánto has crecido - comentó Lucero, mirándome de la misma forma tímida y algo retraída como me miraba desde que nos encontramos en el aeropuerto - me dijo que podías irte en Uber y que ella te lo pagaría.</p>
  <p id="tJ2r">- La tía Trina te va a encantar. Es una rebelde como yo. A papá lo odia y él también la detesta, pero es genial, y más cuando no está su odioso y amargado marido - comentó Yolanda mientras recogía los trastes de la mesa, sin notar la forma como Lucero la miraba, dejando que sus ojos brillaran con un poco de reprobación ante lo que dijo su hija.</p>
  <p id="lPDH">- Me alegra que no tenga que verla tan temprano, así tendré algunas horas para descansar después de viaje y…</p>
  <p id="xQj2">- No, no, no, de eso nada - intervino Yolanda - hoy será una tarde de películas en familia, y una amiga me recomendó una que dice que está para volverse locos, aunque en realidad no sé de qué se trata. Luego de eso tal vez te deje irte a dormir, pero solo si te portas bien - bromeó antes de que se dedicara a lavar los trastes mientras Lucero me contaba la historia del infeliz matrimonio de Trina, de lo mal que lo pasaba con un esposo que viajaba mucho y de quien siempre decía que seguramente le era infiel, una charla que se extendió por algunos minutos, incluso después de que Yolanda terminara con los trastes.</p>
  <p id="1bcs">- Entonces supongo que seré algo así como su chofer, asistente o algo como eso ¿No? - pregunté cuando terminaron de contarme la complicada vida de mi tía, quien no parecía ser muy feliz a pesar de que tuviera mucho dinero.</p>
  <p id="KQUK">- Más o menos, pero no creo que a ella le agrade que lo veas de esa forma, más bien creo que solo quiere un poco de compañía y le fascinó la idea de estar contigo, le apetece porque no sabe nada de ti, pero principalmente porque tú no sabes nada de ella y a mi hermana le encanta hablar de su vida.</p>
  <p id="jZb3">- Sí, hablar de sí misma es su tema favorito, pero bueno, basta de charlas y vamos a la sala a ver esa película - intervino la hija de Lucero, haciendo que nos levantáramos y nos dirigiéramos a la sala, algo que hice con gusto a pesar de que no terminara de sentirme del todo cómodo en esa casa donde me sentía como un turista, con esas dos mujeres que parecían experimentar sentimientos por mí que yo no compartía, algo en lo que no me favorecía el hecho de que, después de la clase de vida que llevé en el colegio militar, el sentarse en la sala a mirar una película parecía ser demasiado complaciente, aunque mentiría si dijera que no disfruté lo que pasó en ese lugar aquella tarde.</p>
  <p id="H6Ij">De acuerdo con lo que Yolanda comentó mientras buscaba la recomendación de su amiga, lo que veríamos se trataba de una historia de terror o suspenso donde un hombre deja entrar a su casa a un par de chicas en problemas con quienes luego tiene que lidiar para salvar su vida, una historia que en realidad sonaba interesante por sí misma, que logró capturar mi interés desde el principio al igual que el de Lucero, quien poco después de que la película iniciara tuvo que marcharse cuando la llamaron por teléfono, dejándonos a Yolanda y a mí solos, justo en el momento en el que la historia subió considerablemente de tono.</p>
  <p id="UXnT">Decir que era incómodo estar sentado a lado de Yolanda mientras veía a ese par de chicas desnudas y tratando de seducir a un tipo, sería quedarme muy corto, más aún después de saber lo indiscreta que esa chica podía ser, porque inevitablemente mi cuerpo reaccionó a lo que veía en la pantalla, a esa escena en la que el protagonista se dejaba consentir por ese par de mujeres hermosas, donde las tocaba y se dejaba complacer por ellas, provocando que de pronto sintiera cómo mi sexo se ponía muy duro, que me pusiera muy incómodo, que me revolviera en mi asiento para sentarme de tal manera que pudiera disimular mi erección, experimentando cómo el corazón me palpitaba con fuerza y las manos me sudaban mientras me negaba a mirar a un lado donde mi hermana estaba sentada, hasta que de pronto, sentí su mano en mi pierna, justo en el momento en el que una chica morena era salvajemente penetrada por el protagonista y una rubia contemplaba la escena con una atención morbosa.</p>
  <p id="olkJ">Yolanda fue desplazando la mano mientras aquellas imágenes tenían lugar en la pantalla, provocando mi ansiedad, haciendo que me pusiera muy nervioso, mirando en dirección de donde Lucero desapareció minutos atrás, sin saber qué hacer o cómo comportarme, sin decidir si quería que aquello pasara o no, un titubeo que le dio a mi hermana la oportunidad de deslizar su mano hasta colocarla sobre mi sexo y apretarlo, haciendo que yo me sobresaltara, que la mirara de reojo mientras sentía cómo comenzaba a masajearme por encima del pantalón.</p>
  <p id="3dol">- Yolanda… esto… yo… - balbuceé, incapaz de terminar una sola frase.</p>
  <p id="j4Od">- ¡Shhh! Es de mala educación hablar mientras miras una película - dijo mi hermana, comportándose como si aquello no estuviera pasando, apretando mi pene con fuerza, haciéndome sentir un placer increíble mientras me tocaba, provocando que suspirara, que cerrara los ojos, que echara la cabeza hacia atrás mientras sentía su mano al acariciarme.</p>
  <p id="piNC">- ¡Ahhh! - escapó de mi boca, provocando que mirara a Yolanda cuando eso pasó, viendo cómo una sonrisa se dibujaba en su rostro sin que la chica renunciara a tocarme de la forma tan deliciosa como lo estaba haciendo, sin prestarme demasiada atención, sin apartar su vista de la pantalla, dejando que me retorciera de placer en aquel sillón, llevándome a ese extraño, pero delicioso orgasmo que explotó en el interior de mis pantalones, que me hizo tensar todo el cuerpo mientras sentía cómo los chorros de semen me mojaban la ropa interior, sin saber cómo reaccionar a lo que acababa de pasar a la vez que veía cómo mi hermana dejaba de tocarme para luego tomar su botella de agua y darle un sorbo, comportándose como si nada no hubiera pasado, como si en ningún momento hubiéramos dejado de mirar la película, desplegando una indiferencia que me hizo sentir muy incómodo, más aún cuando escuché los pasos de Lucero bajando las escaleras y mi hermana me puso un cojín en las piernas para tapar la mancha de humedad que ya se había dibujado en mis pantalones, manteniendo esa actitud indiferente, aparentando que solo estuvimos haciendo lo mismo que hacíamos antes de que su madre se marchara, mientras Lucero regresaba a su lugar y volvía a concentrarse en la pantalla, al tiempo que yo me esforzaba por entender lo que pasó, sin poder resolver aquella pregunta que se repetía con incesante insistencia en mi cabeza: ¿Qué demonios acaba de pasar?</p>
  <p id="K9jG">3</p>
  <figure id="0V07" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/43/3f/433f3151-5534-41fa-a026-2485577e5f31.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="vF0q">Aquellas vacaciones no comenzaron de una forma ortodoxa, no solo porque me acababa de reencontrar con una familia que desde mucho tiempo atrás había dado por perdida o porque tuviera la necesidad de reunir una cantidad enorme de dinero para pagarme la universidad, sino principalmente por el hecho de que mi hermana me hubiera masturbado aquella tarde mientras veíamos una película, en medio de la sala, apenas unas horas después de que nos reencontráramos y mientras ella fingía que no pasaba nada, como si el acariciar a su hermano fuera la cosa más natural del mundo.</p>
  <p id="6ul9">Y por si todo eso pareciera irrelevante, también estaba el asunto de que trabajaría durante el verano con otra mujer a quien dejé de ver durante muchos años, por quien en realidad no tenía sentimientos, pero que me pagaría una cantidad de dinero absurdamente alta a cambio de hacerle compañía mientras su esposo trabajaba lejos de casa.</p>
  <p id="kpJv">Suena fabuloso ¿No? Ganar tanto dinero por un trabajo que al parecer no me demandaría hacer gran cosa. Bueno, sí, todo parecía ir viento en popa, tanto que incluso mientras viajaba en el Uber que me llevaba esa mañana a la casa de mi tía, me permití creer que podría reunir el dinero que necesitaba sin tanto problema, una ilusión que se desvaneció cuando el auto se detuvo afuera de la casa de Trina, donde una mujer muy hermosa tenía una fuerte pelea con un tipo que al menos le doblaba la edad.</p>
  <p id="r4KE">- ¡Es que siempre es lo mismo! ¡Ya son tres años de esta mierda! ¡Y ya estoy harta de que te marches quién sabe a dónde durante semanas y solo regreses a casa un par de días para luego volverte a ir! ¡Estoy segura de que tienes alguna zorra a la que llevas a todos esos viajes! ¿Esa esa ladina que tienes por secretaría? ¿Acaso es la golfa de Martha, tu ramera de relacionas públicas? ¡Dímelo! ¡Dime quién es la puta con la que te acuestas mientras no estás en casa! ¡El menos ten el valor para eso!</p>
  <p id="gsq9">- ¡No estoy teniendo ninguna aventura con nadie, maldita loca! ¡Y si viajo tanto es por trabajo! ¡Para poder pagar por esos costosos y ridículos tratamientos faciales que te pones y por tus continuas visitas a esa maldita estética que cobra hasta por mirarse en el espejo! ¡Porque cuando vas por ahí gastándote todo mi dinero no te quejas de lo mucho que trabajo! ¿O sí?</p>
  <p id="71OL">- ¡Eso no tiene nada que ver! ¡Y si gasto tanto es porque no tengo nada que hacer y tengo que entretenerme en algo! ¡Pero si no te gusta que despilfarre tu dinero, pues entonces quédate conmigo y…!</p>
  <p id="DA5x">- ¡Tengo que trabajar! ¡Con una chingada! ¡Entiéndelo de una buena vez! ¡A veces me gustaría que te consiguieras un amante para que no estés tan histérica! ¡Ya me tienes hasta la madre! - gritó quien supuse que era el marido de Trina, mientras lanzaba un par de maletas a un auto del que no conocía la marca pero que parecía ser muy lujoso, de esos carros que solamente puede permitirse la gente que gana cifras de 6 dígitos al mes - ¡¿Y a ti qué se te perdió?! ¡¿Qué demonios me estás viendo?! - me gritó el hombre, obligándome a levantar las manos como si me estuviera excusando de algo, mirándome con un odio muy cercano a aquel que el capitán me dirigía cada vez que tenía la oportunidad.</p>
  <p id="Hdsz">- Yo, soy Omar, vine a trabajar con… - respondí, nervioso, sintiendo que no debía estar ahí, creyendo que tal vez había sido un error aceptar el trabajo que Lucero y Yolanda me consiguieron.</p>
  <p id="Ni0Y">- ¡¿Omar?! ¡¿Sobrino?! - exclamó de pronto Trina, mirándome con los ojos muy abiertos, sonriendo ampliamente después de que escuchara mis palabras, provocando que su esposo se mostrara desconcertado, aunque creo que esa reacción se debía en mayor medida a lo abrupto que resultó el cambio de ánimo de Trina, una mujer pelirroja y muy hermosa que corrió hacia mí sin importarle que solo llevara un camisón negro del que se le escapaba una considerable porción de sus senos - ¡Sobrino! ¡Qué gusto me da verte, cariño! - exclamó mientras se me lanzaba a los brazos, apretándose contra mi cuerpo, atacándome con tal entusiasmo que por poco nos caemos al suelo mientras el marido de esa mujer nos miraba con los brazos en jarra, como esperando una explicación ante el hecho de que su esposa estuviera dando aquellas muestras de cariño a un completo extraño.</p>
  <p id="5Kmh">- ¡¿Y este quién es?! - preguntó el muy cretino, haciendo que Trina se girara de inmediato, con una actitud confrontativa y una mirada desafiante.</p>
  <p id="Zdvc">- Es el hijo de mi hermana Lucero y pasará el verano conmigo, ya que te vas a largar de aquí, él me hará compañía ¿Tienes algún problema con eso, mi amor? - le preguntó, haciendo mucho énfasis en aquellas dos últimas palabras, mirándolo con gesto de pocos amigos, provocando que el hombre perdiera la paciencia antes de que suspirara con fuerza y luego me mirara.</p>
  <p id="ujV2">- Lo siento, muchacho - se disculpó ante su exabrupto - siéntete bienvenido en mi casa y… - el hombre suspiró de nuevo, mostrándose exasperado cuando sus ojos volvieron a encontrarse con los de su esposa, quien no dejaba de mirarlo como si quisiera matarlo con la mirada - y de verdad espero que tú soportes a esta vieja histérica sin volverte loco - dijo el tipo antes de meterse al auto, de que Trina tomara un enorme gnomo de su jardín, lo levantara en todo lo alto y lo lanzara en contra de ese costoso vehículo mientras avanzaba hacia a la calle. Por fortuna no logró hacerle daño al auto, aunque lamentablemente el gnomo de jardín quedó hecho mierda sobre el camino de asfalto que conducía al garaje de aquella casa tan bonita.</p>
  <p id="PHyN">- ¡Desgraciado! - gritó la mujer antes de que me mirara y me sonriera demostrando mucha alegría, dejándome por completo desconcertado, porque no parecía normal que una persona pudiera cambiar de ánimo de una manera tan abrupta como ella ya lo había hecho varias veces en los pocos minutos que llevaba en ese lugar - ¡Ven conmigo, Omar! ¡Te mostraré la casa! ¡Tengo muchos juguetes aquí! ¡En serio! ¡Te va a encantar! - exclamó mientras tomaba mi mano y luego tiraba de mí, adentrándonos de inmediato en aquel sitio que más bien parecía una mansión, porque era asombrosamente enorme.</p>
  <p id="DTKH">Y como bien lo mencionó, su hogar estaba equipado con todos los juguetes: tenía una piscina, un gimnasio bastante completo, un bar con cientos de botellas, un centro de entretenimiento en el que había una pantalla gigante con acceso a todas las plataformas de streaming existentes, juegos de video, una máquina dispensadora de latas de soda y otra con botanas que no parecían muy saludables.</p>
  <p id="60e7">Lo admito, ver la clase de vida que esa mujer se daba me impresionó bastante, porque no solo eran las instalaciones de su casa, sino también la clase de cosas que la decoraban, como estatuillas, pinturas, alfarería, muebles entre otras muchas cosas que llamaron mi atención, todo luciendo abrumadoramente costoso, una colección de cosas que me hizo entender cómo era que esa mujer se podía permitir pagar 5 mil tan solo para que alguien como yo le hiciera compañía.</p>
  <p id="gAhw">- ¿Y bien? ¿Qué te pareció la casa? - preguntó la mujer en cuanto llegamos a la sala y se tiró en uno de los sofás, mirándome con mucha alegría, sonriendo ampliamente mientras esperaba una respuesta de mi parte.</p>
  <p id="WHJX">- Es un poco abrumadora - dije, sintiéndome muy nervioso ante la insistente forma como me miraba y el hecho de que uno de sus senos estuviera a nada de salírsele del camisón, además de que por la parte baja no era mucho lo que su escaso atuendo le cubría, pues era tan pequeño que incluso podía ver la orilla de sus bragas. Ella dejó salir una carcajada - no me malentienda, es que nunca había estado en una casa tan lujosa, donde hubiera tantas cosas en tantas habitaciones.</p>
  <p id="RZKk">- Pues siéntete como en tu casa. Siéntete libre de usar cada cosa que encuentres las veces que quieras, pero con la condición de que no me vuelvas a hablar de usted ¡Por dios! ¡Me haces sentir como si tuviera noventa años!</p>
  <p id="GVg9">- Esta bien, Trina, te hablaré de tú, pero… bueno es que no entiendo qué es lo que voy a hacer aquí, quiero decir, Lucero me dijo que me pagarías 5 mil a la semana, pero…</p>
  <p id="yWbF">- ¡Oh, ya veo! ¡Bueno, por eso no te preocupes! Lo que quiero de ti es que estés conmigo cuando no quiera estar sola. Me explicó. Tal y como lo viste cuando llegaste, mi esposo es básicamente un hijo de puta que me tiene muy abandonada. El cabrón no va a regresar en varias semanas y no quiero estar sola en esta casa, así que tu trabajo será hacerme feliz. Empezando por contarme todo acerca de ti, porque quiero saber qué hiciste durante todos los años que dejé de verte, quiero saber qué harás a partir de ahora y todo, todo, todo de ti. Además, por lo que veo eres muy disciplinado con el ejercicio, de otra forma no tendrías ese cuerpo tan apetecible, así que sería bueno que me entrenaras, también pasaremos tiempo en la piscina y saldremos y… - suspiró, dándose al fin un respiro de ese discurso que por momentos llegó a parecer inagotable - ¡Te aseguro que nos vamos a divertir!</p>
  <p id="IHi9">¿Apetecible? Me pregunté a mí mismo, sintiéndome de pronto como si de alguna forma me estuviera prostituyendo con eso que dijo que mi trabajo sería hacerla feliz junto con el hecho de que hubiera calificado mi cuerpo con esa palabra que resultaba tan insinuante, una serie de ideas que me llevaron a sentirme extraño, aunque mentiría si dijera que no me encantaba la idea de estar con esa mujer durante todo el verano, porque además de hermosa se veía que no era muy recatada y estaba seguro de que me obsequiaría hermosas postales de ese cuerpo tan apetecible que tenía mi tía.</p>
  <p id="2tNs">- ¡Bien! ¿Qué te parece si empezamos con unos tragos y nos vamos a la piscina para que me cuentes qué ha sido de ti, cariño? - dijo la mujer, parándose de un brinco para tomarme de nuevo de la mano y llevarme con ella hasta su habitación, donde me hizo sentar en la cama mientras ella se metía en lo que parecía ser un vestidor, donde pude notar que se quitó el camisón y las bragas, no porque la viera a ella, sino porque el cesto de ropa sucia donde cayeron podía verse desde donde yo me encontraba sentado - y ¿Cómo te ha ido con tu regreso a casa? Debió ser impactante reencontrarte con tu mami y con tu hermana ¿No? - preguntó, sacándome de mi ensimismamiento, obligándome a dejar de pensar en el hecho de que esa mujer se encontrara desnuda en esa habitación, a tan solo unos pocos metros de donde yo estaba sentado.</p>
  <p id="cZPO">- Ha sido extraño - respondí sin pensarlo mucho, hablando por impulso, diciendo lo primero que se me vino a la cabeza mientras pensaba en lo que pasó la tarde anterior con Yolanda.</p>
  <p id="7Vfz">- Me imagino, después de tantos años debes sentir que no las conoces ¡Ay, dios! ¡Pero es que tu padre es un imbécil! ¡¿Cómo se le ocurrió que era una buena idea mandarte a esa prisión para niños?! ¡Es ridículo!</p>
  <p id="3C4L">- Sí, bueno, según él eso me iba a convertir en un mejor soldado, aunque por como salieron las cosas creo que la estrategia le falló.</p>
  <p id="z9y7">- ¡Y de qué forma! ¡Lucero me contó que quieres ser artista! ¡Tu padre debió haber pegado el grito en el cielo! ¡Lo que hubiera dado por ver la cara que puso cuando se lo dijiste! - exclamó mientras la miraba saliendo del vestidor, enfundada en un diminuto y casi inexistente bikini que en la parte de arriba solo cubría los pezones de mi tía mientras que por abajo batallaba con contener los labios de esa hermosa mujer.</p>
  <p id="ISAD">- ¡Diablos! - se me escapó cuando la tuve frente a mí, sin poder apartar la mirada de aquel par de senos que se erguían en su pecho, tragando saliva al ver ese hermoso cuerpo casi desnudo mientras ella se reía divertida.</p>
  <p id="JnZP">- ¡Te gustó! ¿Eh? ¿Verdad que es un conjunto muy lindo? ¡Hace que las nenas se vean deliciosas y mira…! - dijo mientras daba media vuelta y se inclinaba hacia delante, parando un trasero muy redondito y hermoso, por completo descubierto, pues la fina tira de tela que sostenía su tanga se perdía entre sus nalgas - ¡A que está postal también te encanta! - exclamó Trina, provocando que mis nervios terminaran por colapsar, haciendo que me quedara muy callado, que me obligara a desviar la mirada mientras sentía cómo la cara se me ponía de mil colores y una erección comenzaba a crecer bajo mis pantalones.</p>
  <p id="40BI">- Lo siento, Trina, no debí… yo no… - me disculpé en un hilo de voz, avergonzado por mi comportamiento, sin dejar de mirar al suelo, notando cómo esa mujer se acercaba a mí hasta pararse justo a unos pocos centímetros de donde yo estaba sentado, provocándome un sobresalto cuando sentí sus dedos en mi barbilla obligándome a levantar la cabeza para mirarla.</p>
  <p id="vuec">- Eres demasiado tímido para ser tan guapo y tener ese cuerpo de infarto - me soltó sin medir sus palabras, mirándome de una forma extraña, como si se estuviera planteando un problema que debía resolverse cuanto antes - dime algo, sobrino ¿Has estado con una chica? Me refiero a hacer el amor o algo como eso - preguntó sin inhibiciones, haciendo que abriera mucho los ojos y levantara las cejas mientras la miraba, sin que pudiera contestarle, completamente paralizado de los nervios y la vergüenza que me provocaba sentir cómo mi miembro se endurecía cada vez más al estar frente a esa mujer tan desinhibida y hermosa.</p>
  <p id="u5YX">- Una vez, cuando tenía 18, los chicos me llevaron con una mujer para… bueno, para hacer eso y… - por un momento los nervios me hicieron que estuviera a punto de decirle que otra mujer me había masturbado mientras veíamos una película, sin embargo, por fortuna la prudencia regresó a mí a tiempo para recapacitar y dejar lo que pasó con mi hermana fuera de mi récord - y solo eso.</p>
  <p id="9qQ5">- Mi amor, pero qué desperdicio de muchacho - dijo mi tía mientras colocaba sus manos en mis hombros y me los apretaba - no te preocupes cariño, yo te ayudaré a que nos pierdas el miedo, ya verás que cuando termine el verano serás todo un rompecorazones, déjalo en mis manos, pero mientras tanto… - dijo de pronto, agarrando una de mis manos para colocarla sobre uno de sus senos, tomándome por sorpresa, sonriéndome mientras contemplaba la cara de idiota que puse cuando sentí su teta en contacto con la palma de mi mano - ¡Bienvenido de vuelta, cariño! - exclamó, divirtiéndose ante lo colorado que me puse y más aún cuando notó la tremenda erección que había debajo de mi pantalón, una imagen que la hizo soltar una risotada antes de dar un paso atrás y tomar una toalla.</p>
  <p id="VAIX">- ¡En serio te hace falta convivir con chicas! ¡Yo me hago cargo de eso! Pero por ahora tienes que ponerte un traje de baño, así que entra en el vestidor y escoge alguno de los que están de lado derecho en el cajón de hasta abajo, los que tienen etiqueta son los que no ha usado el idiota de mi esposo, toma uno de esos, póntelo y te veo en la piscina, aunque… - se detuvo de pronto, mirándome de cierta forma insinuante, con un brillo de complicidad en sus ojos - ¿Sabes qué? No me importaría que te tomarás un par de minutos extra si quieres hacerte cargo de eso - dijo señalando mi erección - y si necesitas ayuda, puedes usar mi camisón o mis bragas, tienen mi olor. Los dejé sobre el cesto de la ropa sucia - comentó con esa voz llena de sensualidad, antes de guiñarme un ojo y marcharse de ahí, dejándome con una erección que dolía de lo dura que se puso, haciendo que mirara en dirección al cesto de la ropa sucia, donde podía ver las bragas de esa mujer encima de todo.</p>
  <p id="8lOD">***</p>
  <p id="Ri7O">Todo lo que estaba pasando era demasiado como para poderlo asimilar en tan solo un par de días, porque parecía como si al estar en ese internado el mundo se hubiera transformado de tal manera que esa clase de interacciones entre hermano y hermana y entre tía y sobrino parecían estar permitidas, algo que en realidad no me molestaba, pero que si me hacía sentir un poco inseguro y desubicado, pues no era bueno para hablar con las mujeres y parecía como si Trina quisiera avanzar a pasos agigantados conmigo y con aquella tarea que se había impuesto a sí misma de convertirme en un rompecorazones, palabras suyas, no mías.</p>
  <p id="1qrD">Cuando bajé a la piscina Trina nadaba de un lado al otro, obsequiándome una vista inigualable de su trasero brillando en el agua bajo los rayos del sol, sin que yo fuera aún capaz de asimilar el hecho de que esa mujer pareciera no tener el más mínimo problema con que yo la mirara, con que incluso la tocara como ocurrió minutos atrás en su recámara.</p>
  <p id="Qx1Z">- ¡No esperaba que bajaras tan rápido! - exclamó desde la piscina en cuanto me vio, componiendo una expresión decepcionada, como si el que no me hubiera masturbado le molestara de alguna manera - pero está bien, aunque espero que no te duelan los huevos por aguantarte - dijo de una forma demasiado natural, como si estuviera acostumbrada a tener esa clase de charlas y a hablar de esa manera tan vulgar - ven conmigo, métete a nadar - dijo, sonriéndome, estirando sus brazos hacia mí como si yo fuera un niño pequeño al que su tía tenía que motivar para meterse al agua.</p>
  <p id="dtD9">La verdad es que para nada me sentía cómodo con el hecho de que mi trabajo fuera divertirme con mi tía, básicamente, porque aquello no podía considerarse un trabajo propiamente, sin embargo, ya que estaba ahí y más aún después de ver la clase de cosas en las que esa mujer y su esposo se gastaban su dinero, decidí que si era eso lo que mi tía quería que hiciera, lo haría con gusto, a pesar de lo mucho que me intimidaba esa mujer y de lo vergonzoso que resultaban aquellas erecciones que se levantaban bajo mi traje de baño con una frecuencia alarmante.</p>
  <p id="481Z">Quitarme la camiseta llamó mucho la atención de mi tía cuya expresión lasciva y esa sonrisa encantada me hizo sentir más nervioso de lo que ya lo estaba, mientras me metía en el agua y me acercaba a ella, sin que esa mujer dejara de contemplar mis pectorales endurecidos a base de los largos y extenuantes entrenamientos a los que me sometía cuando estaba con los militares.</p>
  <p id="YFYf">- ¡Ay, cariño! ¡Si tú supieras lo que tienes, no tendrías razón para sentirte inseguro con ninguna mujer! - comentó, colocando sus manos en mis hombros, apretándolos mientras se mordía el labio inferior, dejando que sus manos se deslizaran por el frente de mi cuerpo para tocar mis pectorales, antes de que levantara la mirada y ella sonriera nerviosa, retirando sus manos de mi piel, para luego tirarse de espaldas y comenzar a nadar de esa manera, incitándome a que siguiera su ejemplo y nadara un poco para acompañarla durante algunos minutos, hasta que Trina se cansó y decidió que quería abandonar el agua, dejándome nadando en la piscina, observándome mientras se sentaba en un camastro, sin apartar la mirada de mí al secar su cuerpo con una toalla, sin decir nada, solo contemplándome, poniéndome cada vez más nervioso, sin que supiera qué hacer o si debía decir algo, sin atreverme a salir porque sabía que al hacerlo tendría que enfrentar a esa intimidante mujer.</p>
  <p id="bCUH">- Cariño ¿Por qué no vienes aquí y me ayudas a ponerme bronceador? Además creo que me haría bien un buen masaje, de un hombre fuerte y con manos enormes como las tuyas - dijo la mujer, de una forma amable, pero que no dejaba lugar a las dudas o al debate, haciéndome salir del agua para secarme mientras ella se tiraba en un camastro y se desataba la parte superior de su traje de baño, provocando que tragara saliva cuando vi que lanzaba a un lado aquellas delgadas tiras de tela que un minuto atrás estuvieron conteniendo sus senos.</p>
  <p id="a7NE">La verdad es que no tenía idea de cómo se suponía que debía darle un masaje a una mujer, así que solo dejé caer sobre su espalda un chorro de aquel líquido aceitoso que me dio cuando me acerqué, y luego comencé a esparcirlo por su piel, apretando un poco sus hombros y su cuello como ella me pedía que lo hiciera, resintiendo casi de inmediato los efectos de estar tocando su cuerpo, sintiéndome incómodo al no poder hacer nada por detener aquella erección que se levantaba debajo de mi traje de baño, una situación que me robó la atención de una manera tan evidente que incluso Trina lo notó, reclamándome de inmediato en cuanto la intensidad del masaje decayó.</p>
  <p id="Slaf">- Cariño, tienes que hacerlo con más fuerza. Además, creo que mi espalda ya tuvo suficiente de ti, así que ¿Por qué no continuas con mis piernas y mi trasero? Un buen masaje debe abarcar todo el cuerpo, así que no seas tímido, amor - dijo justo un segundo antes de que viera cómo llevaba sus manos a los cordones de su tanga y se la sacaba sin más, provocando que mis ojos se abrieran como platos antes de que tomara la botella de bronceador y me echara un poco en las manos, recorriéndome en el camastro hasta llegar a sus piernas, las cuales abrió un poco, no demasiado, tan solo lo suficiente para dejarme trabajar, permitiéndome ver cómo se apretaban los labios de su concha entre sus muslos.</p>
  <p id="4CFw">Entre suspiros nerviosos y lo abrumadora que resultaba aquella situación, comencé a masajear el cuerpo de Trina por sus pies, escuchando una y otra vez cómo gemía mientras apretaba su cuerpo, una reacción que se hizo más frecuente en la medida en que mis manos iban subiendo por sus piernas, apretando sus pantorrillas, la parte trasera de sus muslos, concentrando mi atención en esa parte de su anatomía durante unos minutos en un intento por evitar llegar a su trasero, hasta que no pude postergar más ese momento y comencé a apretarle las nalgas, contemplando la manera como mi tía se estremecía una y otra vez mientras lo hacía, tragando saliva cuando abrió más las piernas y paró el culo, dejando que sus glúteos se abrieran, dándome un primer plano de su ano y su vagina, reduciéndome a un ser que comenzaba a dejarse llevar por la excitación que me dominaba, que contra todo pronóstico dejara que mis manos siguieran mis impulsos y se deslizaran por entre sus nalgas, tocando el orificio anal de mi tía, sintiendo cómo se sobresaltaba en cada ocasión que lo acariciaba, a pesar de que no supiera muy bien cómo hacerlo, sin lograr superar todo lo que me provocaba mirar a una mujer tan hermosa en una posición tan comprometedora.</p>
  <p id="OmCz">- ¡Ahhh! ¡Lo haces muy bien, cariño! ¡Pero quiero que vayas por todo! ¡Así que…! ¡Ahhh! ¡Vamos, mi amor! ¡Hazlo! ¡Ahhh! ¡Déjate llevar! ¡Ahhh! - exclamó entre gemidos mientras levantaba el trasero y metía su mano por debajo de sus piernas, tomando mi mano, dirigiéndola hasta su coño, mostrándome con acciones cómo debía tocarla y los lugares exactos donde debía hacer presión para complacerla.</p>
  <p id="zHG5">Todo aquello era enloquecedor, porque tener a una mujer tan hermosa como Trina a mi merced me resultaba ridículamente excitante, y más aún al ver cómo se sacudía ante mis caricias y contemplar la manera como gemía y se estremecía mientras le metía los dedos, presionando de la forma como me lo indicó, acelerando el ritmo con que la penetraba para ver cómo se volvía loca y movía las caderas como desesperada, bramando, gimiendo y jadeando como una hembra en celo hasta que de pronto su cuerpo se contrajo y se recostó en el camastro de lado, explotando en un orgasmo tan intenso que se colocó en posición fetal mientras su cuerpo se sobresaltaba de tanto en tanto, contrayendo su rostro en expresiones que me indicaron que estaba disfrutando de una experiencia sumamente placentera.</p>
  <p id="lrM8">- ¡Ahhh! ¡Sí! ¡Lo tuyo es natural! ¡Tienes ese algo que puede volver loca a cualquier mujer! - comentó mientras miraba su cuerpo, tirándose boca arriba en el camastro, dejándome contemplar ese hermoso par de senos y sus labios brillantes ante la abundante cantidad de fluidos que de ellos salieron.</p>
  <p id="8cAi">Ella me sonrió cuando notó la forma tan embelesada como miraba su desnudez, sin poder creer que todo aquello me estuviera pasando cuando solamente llevaba un par de días de vuelta a la realidad, cuando una semana atrás era un tipo de uniforme sometido a la disciplina militar.</p>
  <p id="NOBL">- ¿Te confieso algo? Tengo una cierta debilidad por sentir el semen de un hombre cayendo sobre mi cuerpo, por ver cómo un chico se masturba, así que… ¿Me complacerías ese capricho? - preguntó, empleando el tono más insinuante y la mirada más lasciva que pudo componer, haciendo que tragara saliva mientras me ponía de pie y ella se acercaba a mí para deslizar mi traje de baño, abriendo mucho los ojos cuando mi miembro quedó expuesto ante ella, tragando saliva antes de mirarme a los ojos para luego dejar que su atención regresara a mis genitales, mientras se recostaba de nuevo en el camastro y llevaba sus manos a sus senos - hazlo, por favor, no me hagas esperar - dijo con la voz turbada por la excitación, sin perder luego detalle de la forma como empecé a tocarme, de la manera como mi mano recorría el largo de mi miembro de ida y vuelta mientras mis ojos no querían renunciar a la imagen de su cuerpo desnudo, a esa morbosa escena que montó para mí con sus piernas abiertas mientras se tocaba los senos con agresividad, pellizcándose los pezones, haciendo que perdiera toda clase de inhibición y me masturbara con fuerza, y velocidad, sintiendo cómo continuamente salían gotas de líquido preseminal de mi verga, viendo cómo iban a dar a su cuerpo, logrando de esa manera que esa mujer se excitara en cada ocasión en que eso pasaba.</p>
  <p id="KWoK">- ¡Vamos, cariño! ¡Quiero que termines! ¡Dale tu lechita a la tía Trina, mi amor! ¡Ahhh! ¡Mira cómo me toco por ti! ¡Ahhh! ¡Mira cómo me tienes, cariño! ¡Ahhh! - me incitó, siendo aquellas palabras el elemento que terminó por descomponerme, lo que hizo que de pronto sintiera un cosquilleó enloquecedor que nació en mis testículos y recorrió todo mi miembro hasta arrojar aquellos chorros de leche que mojaron el cuerpo de mi tía, impregnando sus senos su abdomen y su cara con mi semilla, en medio de aquellos jadeos que escaparon de mi boca sin que me permitiera perder detalle de la forma como mis fluidos caían sobre el cuerpo de mi tía, quien cerró los ojos y gimió mientras la bañaba hasta que ya no salió nada de mí y me quedé ahí parado, si saber qué hacer o qué decir.</p>
  <p id="L4rz">Trina dejó Salir una risilla coqueta cuando aquello terminó, mientras esparcía mi semen por sus senos, disfrutando de la manera como sus manos recorrían su piel, mirándome mientras lo hacía, antes de que se sentara en el camastro, sin tratar siquiera de proteger su desnudez, tomándome de la mano para que me sentara a su lado.</p>
  <p id="grBr">- Sí, eres buen material, definitivamente lo eres, así que durante los siguientes días te enseñaré a complacer a una mujer y, si lo haces bien, tal vez puedas ganar dinero de otra forma, de una manera mucho más placentera, aunque claro, todo depende de lo que hagas en estos días y de lo rápido que puedas aprender.</p>
  <p id="kHRO">Mi cara debió haber sido un poema después de que escuchara las palabras de mi tía, quien al parecer estaba sugiriendo que podría ganar dinero teniendo sexo, una idea que en realidad no estaba seguro de si me molestaba o no, porque si bien necesitaba dinero y no me agradaba recibirlo sin hacer trabajo real, lo que mi tía me sugería era tal vez demasiado para mí, tal vez algo que no quería hacer, a pesar de que en aquel momento no pudiera evitar preguntarme ¿Cuánto podría pagar una mujer para tener un momento íntimo conmigo?</p>
  <p id="AdAs">          </p>
  <p id="ICbr"><br />© <a href="https://www.todorelatos.com/perfil/1521645/" target="_blank">Jane Cassey Mourin </a></p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/LAW7ZRFmfXl</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/LAW7ZRFmfXl?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/LAW7ZRFmfXl?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Lucero: trabajo de verano 1</title><pubDate>Sun, 31 May 2026 02:29:36 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img1.teletype.in/files/cd/8a/cd8abc02-fdcc-4bcc-8817-8a1b5ffef830.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img1.teletype.in/files/07/16/0716cc7c-5e5d-4efb-87bb-e9d56be24b91.jpeg"></img>Era un deleite para la vista contemplarla caminando hacía mí, atravesando la habitación con ese andar tan insinuante, llevando encima nada más que un diminuto camisón y aquellas bragas tan seductoras que me hacían perder la cabeza, dejando salir esa risilla con la que me invitaba a mirarla y apreciar su rostro mientras me sonreía, mirándome de esa forma astuta y lasciva, haciendo gala de toda la coquetería que era capaz de desplegar en cada uno de sus gestos y cada uno de sus movimientos.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="t94J" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/07/16/0716cc7c-5e5d-4efb-87bb-e9d56be24b91.jpeg" width="640" />
  </figure>
  <p id="EPSN">Era un deleite para la vista contemplarla caminando hacía mí, atravesando la habitación con ese andar tan insinuante, llevando encima nada más que un diminuto camisón y aquellas bragas tan seductoras que me hacían perder la cabeza, dejando salir esa risilla con la que me invitaba a mirarla y apreciar su rostro mientras me sonreía, mirándome de esa forma astuta y lasciva, haciendo gala de toda la coquetería que era capaz de desplegar en cada uno de sus gestos y cada uno de sus movimientos.</p>
  <p id="hxnV">La piel se me erizó cuando la vi colocando una de sus rodillas sobre las cobijas, cuando la sentí acariciando mi pierna con las yemas de sus dedos, provocándome un estremecimiento que recorrió todo mi cuerpo e hizo que mi erección se pronunciara aún más, llevándome a enloquecer en la víspera de lo que estábamos por hacer, de compartir otra noche en la que seguramente no dormiríamos mucho, porque no era muy sencillo quitarnos las manos de encima cuando estábamos solos.</p>
  <p id="E4Mm">Un risa nerviosa e incitante escapó de su boca al contemplar la embelesada manera como la miraba, porque era demasiado hermosa como para permitirme siquiera parpadear mientras esa espectacular hembra gateaba sobre la cama, mirándome con tanta intensidad que me era imposible desviar la mirada de sus ojos salvo por aquellos breves momentos en los que me atrevía a echar un vistazo a ese par de hermosos senos que parecían querer saltar por el atrevido escote de su camisón, una insolencia que la hizo reír antes de pasarme una pierna por encima de mi cuerpo y dejar que su trasero se acomodara sobre mi miembro, robándome un gemido con tan solo sentir la presión que ejercía sobre mi erección, sonriéndome de esa forma con la que me llevaba al borde de perder el control de mis impulsos y lanzarme sobre ella para apresurar el momento en el que por fin hiciéramos el amor.</p>
  <p id="kXsE">- Eres un chico muy travieso, cariño - susurró cerca de mi oído, irguiéndose después para dejar que mi cara se hundiera entre ese hermoso par de senos precariamente cubiertos por esa renda que se transparentaba para dejarme admirar sus pezones, elevando al máximo mi temperatura, invitándome a tomar sus tetas con mis manos para apretarlas, para sentir cómo se estrujaban entre mis dedos hasta que la tentación pudo conmigo y saqué esas deliciosas masas de carne de su encierro para llenarme la boca con ellas, sintiendo la dureza de sus pezones en contacto con mi lengua, disfrutando de ese fluido que salía de sus pechos dispersando un sabor delicioso que hacía de aquel momento algo mucho más morboso.</p>
  <p id="AA6d">- ¡Ahhh! ¡Así, bebé! ¡Ahhh! ¡Lo haces muy bien, cariño! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Cómeme! ¡Cómeme! ¡Ahhh! - expresaba, con sus senos en mi boca mientras movía sus caderas para dejar que su sexo se rozara con el mío, sintiendo esa fricción deliciosa que era mediada por sus bragas y los bóxers que yo aún llevaba puestos, disfrutando de esa sensación que me hacía querer más, que me impulsaba a hacer a un lado sus bragas y penetrarla, pero sin dejarme llevar por ese instinto al saber que la espera valdría la pena, al mirar arriba y ver esa expresión apretada en su rostro que me decía que estaba haciendo bien las cosas, que la estaba llevando al punto exacto de excitación donde la haría abrir los ojos y rogarme para que la penetrara, para que le hiciera el amor como tantas veces ya se lo había hecho en esa misma cama.</p>
  <p id="pD0M">- Ven aquí, quiero meterte la lengua hasta la garganta - expresé, sintiendo cómo ella se retorcía para cumplir mi capricho, dejando que sus labios y los míos se encontraran, iniciando esa deliciosa y apasionada batalla de lenguas donde nos comimos las bocas sin que ella se permitiera dejar de mover las caderas, gimiendo entre mis labios, dejando que su mano se deslizara por mi cuerpo hasta llegar a mi miembro y empezar a sobarlo, apretándolo, sacándolo de su encierro para usar mis propios fluidos en la tarea de acariciarme de esa manera tan adictiva como solo ella sabía hacerlo, con la que me hizo tensar los músculos de todo mi cuerpo y gemir en su boca, experimentando la enloquecedora forma como sus dedos jugaban con mi glande, logrando que fuera yo quien renunciara a sus labios, incitándola a que volviera a erguirse para que le comiera los senos una vez más, provocando aquellos gemidos que hicieron explotar su garganta, sin que nos importara que mi hermana pudiera escucharnos, pues para ese momento, lo que hacíamos por las noches había dejado de ser un secreto.</p>
  <p id="yDDi">- ¡Ahhh! ¡Bebé! ¡Hazlo ya! ¡Ahhh! ¡Quiero tenerte dentro, mi amor! ¡Ahhh! ¡Quiero me hagas tu mujer, una vez más! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - me suplicó, usando las palabras correctas para tentarme a perder el control mientras metía su mano entre sus piernas para hacer sus bragas a un lado y luego acomodar mi miembro entre sus labios, dejándose caer despacio sobre mi cuerpo, enterrándose me sexo poco a poco, permitiendo que mi carne se deslizara con mucha suavidad en su interior, explotando en gemidos mientras sentía ese dulce y apretado abrazo con el que me recibía en su vagina, sin renunciar al placer de comerme sus senos, ni siquiera cuando comenzó a mover las caderas para que hiciéramos el amor al ritmo con el que a ella le apetecía hacerlo.</p>
  <p id="wfQ8">- ¡Ahhh! ¡Me encanta estar dentro de ti! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Me vuelves loco! ¡Ahhh! - exclamé, provocándola para mover el trasero como ella sabía que me gustaba, haciendo que me mirara con esa pervertida expresión de deseo turbada por la excitación que corroía hasta el más ínfimo rincón de su cuerpo, dejando que su boca y la mía volvieran a encontrarse para darnos un beso atrevido y vulgar, disfrutando de ese roce tan delicioso que ocurría cuando nuestras lenguas se encontraban y bailaban al ritmo que nuestros gemidos dictaban, incitándome a dejar esa actitud pasiva a un lado, a derribarla sobre la cama para penetrarla a mi antojo, tomándola de sus muñecas con mis manos para colocarlas sobre su cabeza, induciendo en ella esa sensación de sometimiento que tanto disfrutaba sentir cuando tomaba las riendas de lo que hacíamos en la cama, llevándola de esa manera al punto justo donde gemía y se retorcía como loca en medio de esa placentera desesperación que le inducía al limitar sus movimientos, al dejarla expuesta por completo a mis deseos.</p>
  <p id="evP1">- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Me vengo! ¡Ahhh! - gritó enloquecida de la misma forma como lo hacía cada noche en la que la poseía, invitándome a penetrarla con más fuerza, a dejar que mis caderas volaran para sacudir su humanidad sin compasión, sin darle un respiro mientras las contracciones de su vagina me indicaban que estaba teniendo un orgasmo muy intenso, uno que le provocaba esos espasmos que yo aprovechaba para llevarme a mí mismo a la cima del placer y enterrarle todo mi miembro hasta el fondo de su concha en el momento justo para inundar su vientre con mi semilla, buscando de inmediato su boca para fundirnos en ese beso apasionado que solo terminó cuando nuestros orgasmos se desvanecieron y abrimos los ojos para mirarnos, sonrientes, sudorosos y agitados.</p>
  <p id="Z3gS">- Me encanta estar así contigo, Lucero - le susurré, desafiando su paciencia al llamarla por su nombre, haciendo que se riera mientras me daba una palmada en el trasero a modo de regaño.</p>
  <p id="SjUF">- Odio que me llames por mi nombre ¿Acaso te cuesta mucho trabajo decirme mamá?</p>
  <p id="hiUj">                 </p>
  <p id="zm19">Algunas semanas atrás</p>
  <p id="W5XP">                </p>
  <p id="K4SH">- Debe sentirse bien volver a ver a tu mamá y a tu hermana después de tanto tiempo, ¿No? - preguntó Alonso, uno de mis compañeros y un buen amigo del colegio militar, mientras recogíamos nuestras maletas en la banda corrediza del aeropuerto.</p>
  <p id="aTUe">- No lo sé, la verdad no había pensado mucho en eso, pero ahora que lo mencionas, creo que no me provoca nada especial la idea de volver a verlas; supongo que es normal que me sienta así puesto que no he vuelto a ver a Lucero ni a mi hermana desde que el capitán me sacó de la casa y me metió al internado, y eso pasó cuando tenía seis años, así que tanto una como la otra se han convertido en personas desconocidas para mí y… bueno creo que por esa razón no estoy particularmente emocionado de verlas, además, si he de ser honesto contigo, ni siquiera creo que vengan a recogerme.</p>
  <p id="nYG6">- ¡Vamos! ¡No seas rencoroso! ¡Son tu familia! ¡Algo debes sentir al reencontrarte con ellas! - comentó mi amigo, haciendo que sonriera con pesar, sintiendo un atisbo de la tristeza que experimenté durante aquellos primeros años en los que viví en el internado militar, un sentimiento que para aquel entonces ya había superado, después de que desde años atrás me hubiera hecho a la idea de que había perdido a mi familia.</p>
  <p id="ZXq7">- Sí, eso supondría uno, pero… - suspiré - viejo, durante los quince años que estuve en ese internado solamente hablé con Lucero cuando el capitán me visitaba y me daba su celular para saludarla, lo cual pasó menos de diez veces en quince años, así que ¿Cómo se supone que pueda entusiasmarme por ver a una mujer que se desentendió por completo de mí y que no hizo nada ni siquiera para al menos saber que estaba bien? - le respondí, con una voz tranquila, haciendo una declaración de hechos que ya no iba cargada de la clase de sentimientos y dolor que llegué a experimentar años atrás.</p>
  <p id="x1nR">- Bueno, en realidad no puedes saber si tu mamá hizo algo o no para saber cómo estabas y estoy seguro de que en eso tuvo mucho que ver tu padre, porque si no recuerdo mal, la razón de que te enviara al internado militar fue porque decía que de esa forma ibas a ser un mejor soldado, que esa era la manera como los hombres formaban el carácter, así que no creo que sea justo que juzgues a tu madre de una forma tan dura, porque en realidad no puedes estar del todo seguro de cómo pasaron las cosas - expresó, tratando inútilmente de cambiar una perspectiva que se había fortalecido con el pasar de los años, con cada día que no recibía una llamada de mi madre y cada navidad que tenía que cenar con los oficiales que se quedaban a cargo de los pocos chicos que pasábamos las fiestas en el internado.</p>
  <p id="WEMS">- Bueno, con respecto del capitán tienes razón, es un imbécil que vendería a su madre si con ello le dieran una medalla, pero con respecto de Lucero… no lo sé, hermano, ¿Qué tan difícil puede ser tomar al teléfono y hacer una llamada? - respondí, mientras veía la hora en mi reloj de pulso.</p>
  <p id="Q501">- Viejo, deberías darle una oportunidad a tu madre, al menos deberías dejar que te dé una explicación, que te cuente su versión de lo que pasó, de lo contrario… bueno, es que si no quieres recuperar algo del tiempo que te alejaste de tu familia, entonces no entiendo cuál es la razón de que aceptaras regresar con ellos.</p>
  <p id="cRTr">- En realidad nunca estuvo en mis planes ir a la casa de Lucero, porque como ya te lo dije, estoy seguro de que nadie va a venir por mí, porque estoy convencido de que esa llamada no fue otra cosa que el resultado de un arranque de ira por alguna pelea que tuvo con el capitán, donde la hizo perder el control y decidió hablarme para hacer enojar a ese idiota. No creo que en algún momento haya tenido la intención real de que pasara el verano en su casa y para ser honesto, tampoco quiero encontrarme con el imbécil de mi padre todos los días. Además no necesito de su ayuda, porque con el dinero que tengo ahorrado puedo permitirme rentar un cuarto durante el verano mientras trabajo para pagarme la universidad.</p>
  <p id="32Sm">- No lo sé, viejo, toda la historia de tu madre suena extraña, porque ¿Qué clase de persona podría desentenderse de esa manera de su hijo? Deberías hablar con ella y… bueno, quién sabe, tal vez te esté esperando en el área de llegadas, quizás estés a punto de llevarte una sorpresa - comentó, en lo que interpreté como un intento por revivir alguna clase de esperanza que en realidad había muerto muchos años atrás. Yo solo dejé salir una risilla antes de responderle.</p>
  <p id="REC5">- No, hermano, hace mucho tiempo que dejé de creer en los milagros. Además, creo que estaré bien por mi cuenta, llevo mucho tiempo soñando con el momento en el que pudiera deshacerme del capitán, porque me cansé de que mi vida estuviera planeada por ese imbécil, y supongo que, si pude soportar todos estos años yendo por mi cuenta y rodeado de patanes como tú, mantenerme por mí mismo será pan comido - Alonso se rio con ganas cuando escuchó aquellas palabras.</p>
  <p id="NxOK">- ¡Eres un imbécil! Pero si te soy franco, me sorprendió mucho que el capitán accediera a que pasaras el verano en casa después de que le dijiste que abandonabas. Debió haber estado furioso cuando se enteró de que te marchabas a dos años de concluir tu instrucción profesional - aquel comentario dibujó una enorme sonrisa en mi rostro - ¡Hijo de puta! ¡Al menos deberías aparentar que no lo estás disfrutando tanto! - exclamó, provocando que los dos riéramos mientras caminábamos por aquel pasillo del aeropuerto que nos llevaría al área de llegadas, donde la familia de Alonso seguramente lo estaría esperando con ansias.</p>
  <p id="H2ym">- En realidad él no lo aceptó, el capitán imbécil me dijo que no quería verme en casa, que después de desperdiciar tantos años de educación, para él ya estaba muerto. Enfureció cuando se dio cuenta de que pasé estos quince años esperando a cumplir los veintiuno para poder firmar mi baja voluntaria. Seguramente me hubiera tratado de golpear si hubiera estado frente a mí cuando lo llamé desde la oficina del teniente, y por supuesto que desde ese momento empecé a planear a dónde iría y cómo le haría para ganarme la vida; sin embargo, a los dos días de que discutí con él, me habló Lucero y me dijo que me vendría a recoger y que pasaría el verano en su casa y… bueno, pensar en lo que pudo hacer para convencer a mi papá creo que es inútil, porque sigo creyendo que aquello solo fue un ardid para hacer enojar a ese viejo estúpido.</p>
  <p id="i8HE">- Ya me imagino la cara del capitán cuando la escuchó hablando contigo - comentó y ambos reímos de nuevo - pero a diferencia de lo que tú crees, yo no desecharía tan pronto la posibilidad de que tu madre quiera tenerte en casa. Debe estarse muriendo de ganas por ver de nuevo a su hijo y dudo mucho que todo esté perdido con tu familia, porque si no fuera así no se hubiera atrevido a confrontar a tu padre para que pasaras el verano con ella ¿No lo crees? - comentó, insistiendo una vez más con esos intentos de cambiar de alguna manera mi forma de pensar al respecto.</p>
  <p id="ajhT">- No, para nada lo creo, y de cualquier forma, si es verdad que lo enfrentó ¿No crees que pudo hacerlo hace 15 años cuando ese desgraciado me fue a tirar al internado para olvidarse de mí? - le pregunté, sonando mucho más sombrío de lo que pretendía sonar, mientras salíamos de aquel corredor que desembocó en el área de llegadas del aeropuerto, donde Alonso se detuvo para darme un gran abrazo.</p>
  <p id="6Qqv">- Viejo, trata de pensar las cosas de otra forma, al menos dale la oportunidad de escuchar su historia, porque de verdad que no creo que todo pasara como crees que pasó, hay muchos huecos de información en todo eso - insistió por última vez, mirándome con algo de seriedad hasta que dejó salir una risilla y negó con la cabeza, seguramente entendiendo que nada de lo que me dijera me haría cambiar de opinión - eres tan terco como tu estúpido padre - bromeó -pero de cualquier forma, te deseo mucha suerte, amigo, espero que lo logres por tu cuenta y que le demuestres a ese hijo de puta que eres mucho más fuerte de lo que cree; y sabes que siempre puedes contar conmigo si necesitas algo, así que llámame si las cosas no salen como lo planeaste, aunque, si todo termina por irse al carajo, al menos espero que le puedas dar un buen puñetazo en la cara a ese idiota, créeme que si lo hicieras te convertirías automáticamente en el héroe de nuestra generación - dijo, haciendo que ambos riéramos durante algunos segundos - cuídate mucho, hermano. Te extrañaremos - se despidió, estrechando al final mi mano para luego tomar sus cosas y dirigirse a un pequeño grupo de personas que lo recibió con mucho entusiasmo, donde una chica pelirroja y muy linda lo besó en los labios, creando una escena que me hizo sonreír al saber lo bien que lo pasaría mi amigo durante las vacaciones, a pesar de ese atisbo de envidia que sentí cuando contemplé lo felices que se veían esas personas al recibirlo, porque hubiera querido tener una familia como esa, que me quisiera lo suficiente como para recibirme de esa manera tan afectuosa, tener una novia que me mirara con tanto cariño y deseo como lo hacía su chica y gozar de una vida que no tuviera nada que ver con uniformes, armas y esa estúpida disciplina militar que aprendí a odiar después de tantos años.</p>
  <p id="v9o3">Sí, aquellos pensamientos resultaban un tanto deprimentes al considerar que era imposible lograr de la noche a la mañana algo como lo que tenía Alonso, sin embargo, el recordarme a mí mismo que estaba empezando un nuevo camino en el que andaría por la vida bajo mis propios términos, fue lo que me hizo levantar la cabeza y reanudar mi andar por el aeropuerto en dirección a la salida, sin mirar a mi alrededor, sin esperar nada de ninguna persona, sintiendo ese algo tan emocionante que me provocaba el saber que por fin estaría por mi cuenta, que podría estudiar lo que yo quisiera, que tendría la oportunidad de convertirme en cualquier cosa que me viniera en gana, una idea que me hacía sentir entusiasmado, que me cautivó de una manera tan inmersiva en el mundo de mis propios pensamientos que no pude evitar sobresaltarme cuando escuché a una mujer pronunciando mi nombre a mis espaldas, estando a tan solo unos pocos metros de que cruzara la puerta de salida del aeropuerto.</p>
  <p id="pXlJ">- ¡¿Omar?! ¡¿Eres tú, hijo?! - escuché, deteniéndome de inmediato, siendo asaltado por la sorpresa que me provocaron aquellas palabras, quedándome de pronto muy quieto, tratando de convencerme de que tal vez le estaban hablando a otra persona, porque era imposible que Lucero hubiera ido por mí, que se hubiera presentado en el aeropuerto como si nada después de todos los años en los que no le importé lo suficiente como para levantar el teléfono y hablar conmigo al menos para saber si estaba bien; no obstante, fue la curiosidad y alguna especie de esperanza que brotó desde la parte más oscura de mi lama, lo que me hizo mirar hacia atrás, encontrándome con aquella mujer que me habló, una que en realidad no fui capaz de reconocer, quien para mí resultó ser una completa extraña, una desconocida que ha decir verdad era muy hermosa, tanto como para hacerme dudar que en realidad se tratara de mi madre, porque además no parecía ser mucho más grande que yo.</p>
  <p id="t4u2">Quedarme parado y esperar a que esa mujer dijera o hiciera algo más, fue lo único que hice mientras la miraba caminar hacia mí, contemplándome con la misma intensidad que una persona observaría a alguien que creyó muerto, recorriendo mi cuerpo con su mirada como si no diera crédito a lo que veía, dejando que sus ojos se poblaran de lágrimas mientras avanzaba en mi dirección hasta quedarse quieta a tan solo un metro de mí, sin lograr que yo reaccionara de alguna forma pues me resultaba inverosímil pensar que esa mujer que me miraba, fuera la misma que se desentendió de mí durante los últimos quince años de mi vida.</p>
  <p id="Pg3V">- ¿Eres Lucero? - le pregunté cuando el silencio se prolongó tanto que resultaba ridículo permanecer callado, soltando aquella pregunta porque en realidad no supe qué más decirle, provocando que esa desconocida frente a mí me sorprendiera al componer una expresión con la que me hizo entender lo mucho que aquellas palabras le dolieron, llevándome a suponer que, a pesar de todo, no le resultó sencillo que su propio hijo no la reconociera, que la llamara por su nombre en lugar de decirle mamá.</p>
  <p id="sv7y">Lucero asintió con movimientos lentos de cabeza, antes de que yo suspirara con pesar, tratando de controlar todo ese caos de sentimientos nada gratos que comenzaron a hacer mella en mi tranquilidad, porque era verdad que no esperaba encontrarme con esa mujer en el aeropuerto, y el verla ahí parada hacía que en mi cabeza navegaran cientos o tal vez miles de preguntas, porque su sola presencia contradecía todo lo que yo pensaba de ella, abriendo la posibilidad de que tal vez Alonso hubiera tenido algo de razón, de que quizás me faltaba conocer su versión de una historia que me hizo sufrir desde una edad muy temprana.</p>
  <p id="oxDx">- No pensé que en realidad vendrías por mí - dije, sintiendo cómo el estómago se me encogía cuando escuché mis propias palabras, viendo el dolor que se reflejó en los ojos de Lucero, antes de que agachara la cabeza, sufriendo ante el significado que conllevaba aquello que acababa de decirle.</p>
  <p id="XaUU">- Cuando hablamos te dije que vendría por ti para llevarte a casa - respondió la mujer, hablando en un volumen tan bajo que apenas fui capaz de escucharla en medio del barullo del aeropuerto, soltando esa frase como si de alguna manera creyera que me incredulidad estaba por completo injustificada.</p>
  <p id="Cbod">- Sí, eso fue lo que dijiste, pero… - suspiré de nuevo con algo de cansancio, sintiéndome molesto, enojado y desconcertado por la presencia de esa mujer, experimentando de pronto esa sensación de incertidumbre que me hizo cuestionar mis ideas y todo aquello que pensé de Lucero durante los últimos años, sintiéndome incapaz de encontrar una explicación al hecho de que hubiera ido al aeropuerto a recogerme - ¿Qué estás haciendo aquí? Quiero decir, en quince años no me llamaste una sola vez, nunca recibí una carta, un obsequio o algo que me hiciera pensar que te importaba, así que, ¿Qué significa esto? ¿Por qué de pronto pareces tan interesada en mí después de todo el tiempo en el que me las tuve que arreglar solo y en el que tuve que asumir que no le importaba a mi familia? - le solté, con la fría crueldad que conllevaba una verdad que para nada fue fácil de escuchar para esa mujer, quien me miró con los ojos muy abiertos, sin que yo lograra sentir aquella conexión y cariño que recordaba haber experimentado por la persona a quien recordaba como mi madre y que no parecía ser la misma que estaba frente a mí, quien lejos de provocarme la clase de cosas que induciría una mujer en su hijo, solamente me hacía sentir un poco de interés por su belleza y por mirar ese cuerpo tan atractivo que parecía haber cuidado en el gimnasio durante años.</p>
  <p id="Isdm">- Hijo, yo… - comenzó a responder, deteniéndose casi de inmediato, mirando mis ojos con un cierto brillo de alarma y desesperación, como si en aquel momento hubiera querido decirme miles de cosas, ninguna de las cuales parecía ser simple - sé que tienes muchas preguntas que hacerme y me imagino que debes odiarme por haber desaparecido de tu vida durante tanto tiempo, pero las cosas no ocurrieron como crees que pasaron, y no te voy a pedir que me perdones si después de escucharme no quieres hacerlo, pero al menos déjame contarte mi versión de las cosas, y si después de eso quieres alejarte de mí y seguir odiándome a la distancia, te prometo que lo entenderé y que ni siquiera haré el intento de convencerte de hacer algo distinto, porque sé que tuve mucha culpa en el hecho de que pasáramos tanto tiempo alejados, pero también estoy segura de que estás enojado conmigo por razones incorrectas - expresó con una voz afectada por el llanto, hablando de una manera tan suplicante que logró conmoverme a pesar de todo lo malo que sentía por esa mujer, hasta que hice el esfuerzo de sobreponerme a mis sentimientos y endurecer la voz para decir aquellas palabras con las que le respondí.</p>
  <p id="Oy63">- No tengo la más mínima intención de encontrarme con el capitán y la verdad es que no creí que vinieras a buscarme, por lo que pretendo encontrar un cuarto en renta para pasar ahí el verano, así que si tienes algo que decirme, tendrá que ser aquí, y te pido que no te demores demasiado, pues no quiero pasar la noche en un hotel o algo parecido - le advertí, con una voz fría que no era otra cosa que un reflejo exacto de aquellos sentimientos que me agobiaban en ese momento.</p>
  <p id="0rql">- Tu padre estará en servicio durante los siguientes dos meses, así que no se parará por la casa durante el verano y… - explicó Lucero, antes de que se acercara a mí y me tomara de la mano - Omar, por favor, ven conmigo a casa, la plática que tendremos no puede ocurrir en un lugar como este, hay muchas cosas que aclarar, demasiadas cosas que decir y… por favor, ven conmigo, Yolanda se muere por verte y yo… yo… - las lágrimas volvieron a traicionar a Lucero, interrumpiendo su discurso, provocando que sintiera compasión por esa mujer a pesar de que siguiera experimentando una gran cantidad de rencor en su contra; sin embargo, lo que en realidad hizo que terminara por ceder ante sus deseos no fue lo que me sentí al verla llorando, sino la posibilidad de ver a mi hermanita, porque antes de que el capitán imbécil me apartara de mi familia, yo aprendí a amar a esa niña siendo una bebé con la que jugaba haciéndole caras para que sonriera, tratando de ganarme su afecto, de ser el hermano mayor que mi padre me impidió ser para ella - solo te pido unas horas, una oportunidad de explicarlo todo, solo eso - dijo Lucero en un hilo de voz, logrando que yo asintiera en su dirección, dibujando con ello una incipiente sonrisa en sus labios, antes de que recogiera mis maletas del suelo y la siguiera hasta su auto, sin saber muy bien qué podría esperar de aquello que tuviera que decirme, incrédulo ante la idea de que la historia que estaba por contarme, pudiera cambiar en algo lo que sentía por esa mujer a quien, desde muchos años atrás, había dejado de ver como mi madre.</p>
  <figure id="C8Qf" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/8e/8c/8e8ca3bd-7753-4d2b-9ea0-b00f618bb723.jpeg" width="959" />
  </figure>
  <p id="ImyG">                 <br />© <a href="https://www.todorelatos.com/perfil/1521645/" target="_blank">Jane Cassey Mourin  </a></p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/A4s8LSZq428</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/A4s8LSZq428?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/A4s8LSZq428?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>Sonia y selena ya no son unas nenas.</title><pubDate>Sat, 10 Jan 2026 07:14:13 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img4.teletype.in/files/b4/83/b4838ee0-daff-4aac-bb81-1e0dd128a71f.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img1.teletype.in/files/0e/b5/0eb51096-46bb-4873-a26c-702873ff9fa5.jpeg"></img>¿En qué momento se le ocurrió llamar a sus hijas así? Cuando las niñas nacieron, esas dos cantantes ya ni siquiera estaban de moda. Su mujer no puso objeciones tampoco, pero ahora le resulta raro. -piensa Daniel mientras ve a sus hijas jugando en el sofá-. Cree que ya son mayores para esos juegos tan infantiles, y se dispone a decírselo.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="Rk2e" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/0e/b5/0eb51096-46bb-4873-a26c-702873ff9fa5.jpeg" width="576" />
  </figure>
  <p id="RXOM">¿En qué momento se le ocurrió llamar a sus hijas así? Cuando las niñas nacieron, esas dos cantantes ya ni siquiera estaban de moda. Su mujer no puso objeciones tampoco, pero ahora le resulta raro. -piensa Daniel mientras ve a sus hijas jugando en el sofá-. Cree que ya son mayores para esos juegos tan infantiles, y se dispone a decírselo.</p>
  <p id="irTW">-Sonia, Selena, ya tenéis una edad para jugar a esto, ¿no creéis? -le recrimina con los brazos en jarras.</p>
  <p id="PlYV">-Seguimos siendo tus niñas, ¿no papá? Podemos jugar todavía a esto. -le contesta Selena girando la cabeza.</p>
  <p id="1zew">Daniel no contesta, de hecho, espera la reacción de Sonia que siempre va acorde a la de su hermana. Pero esta vez Sonia no dice nada, se limita a mirar a su padre poniendo cara de niña buena. -seguro que quiere pedirme algo-. Piensa para sus adentros.</p>
  <p id="mQXr">-Cariño, las niñas no hacen nada malo, no molestan a nadie, si acaso al sofá. -comenta Mariela, la esposa de Daniel y madre de Sonia y Selena que aparece en ese momento en el salón.</p>
  <p id="vbbM">Él se vuelve para contestar a su mujer, cuando, sin que las vean, ambas le sacan la lengua al unísono. Es un gesto sin maldad, pero les gusta chinchar a su padre de vez en cuando.</p>
  <p id="exz0">-Anda diablillos, ayudadme a poner la mesa. -les pide su padre, mientras ellas vuelven a retomar sus juegos.</p>
  <p id="iMEk">-Jo, papá, ya lo hicimos ayer. -protesta Sonia poniendo morritos, y Selena la mira sin decir nada-. Por un momento no quiere seguirle el juego.</p>
  <p id="ti8o">-Venga niñas, que hoy he preparado lo que más os gusta para comer. Ternera a la jardinera. ¿Qué me decís? -anuncia Mariela para animar a sus hijas.</p>
  <p id="l42c">Sonia se cruza de brazos y acentúa sus morritos como si se fuera a poner a hacer pucheros, hasta que Selena le da un codazo leve para que deje de hacer el tonto porque su padre la está mirando fijamente.</p>
  <p id="T7L8">Los cuatro caminan hasta la cocina con Daniel cerrando el grupo.</p>
  <p id="p5pA">Después de comer en silencio, Sonia y Selena no han dicho ni mu en toda la comida, salvo para halagar lo bien que cocina su madre, y después de recoger la cocina, Mariela se dirige a la terraza para dormir un poco en su hamaca, y las niñas desaparecen de la vista de Daniel.</p>
  <p id="gJKg">Poco después, Daniel está medio tumbado en el sofá mirando la televisión, pero sin apenas verla, cuando de repente ve a Sonia a su lado de pie vestida con el bañador de rayas moradas que le regalaron el año pasado, aunque en ese momento no vayan a ir a la piscina.</p>
  <p id="E060">-Papá, ¿me ayudas a depilarme el chocho? -le suelta así de sopetón a Daniel.</p>
  <p id="D2Kp">Él imagina por un momento que es algo que ha oído en la tv, aunque tiene el volumen muy bajo, hasta que reacciona y se da cuenta de que esa frase ha salido de la boca de su hija.</p>
  <p id="DosU">-Ese vocabulario hija. Y baja el tono que tu madre está durmiendo ahí al lado y podria oírte. -le recrimina mientras se incorpora un poco y piensa: ¿cuándo ha aprendido a hablar así?</p>
  <p id="UfZy">-Es que se me están saliendo los pelos por debajo de la tela, mira. -y se abre un poco de piernas para que su padre vea, que, efectivamente, unos pelos castaños y rizados, hasta hace poco infantiles, han comenzado a sobresalir por esa parte.</p>
  <p id="bY6k">-Hazlo tú, que ya eres mayorcita. -le contesta él cruzándose de brazos tratando de mantener la calma.</p>
  <p id="qq9n">-Selena me ha dicho que tú le has ayudado alguna vez a depilarse el chocho. -le responde con esa mezcla de inocencia y picardía propia de su hija.</p>
  <p id="SqlB">-Baja la voz. -le dice señalando con el dedo a su madre que sigue dormida al otro lado de la puerta corredera-. Yo no he ayudado nunca a tu hermana.</p>
  <p id="GGXy">Justo en ese momento aparece Selena vestida también en bañador, en este caso uno de rayas azules y rosas.</p>
  <p id="baH5">-Papá dice que no te ha ayudado nunca a depilarte el chocho. -le dice Sonia mecánicamente a su hermana.</p>
  <p id="Whks">Otra vez la palabra chocho. -piensa Daniel que cada vez se está poniendo más nervioso de tener a sus hijas ahí delante marcando sus curvas bajo la tela de los bañadores, ya completamente desarrolladas.</p>
  <p id="zohh">-No es verdad papá. Si que me has ayudado. Y más de una vez, de hecho. -responde Selena para acabar de confirmar lo que ha dicho su hermana-Ya son dos contra uno.</p>
  <p id="TdIs">-¿Ves? Te lo dije. Ahora vas a depilarnos el chocho a las dos, o se lo chivamos a mamá. -le amenaza Sonia poniendo los brazos en jarras.</p>
  <p id="kaDf">-Yo ahora casi no tengo pelos. -dice Selena estirándose la tela del bañador y mirándose la entrepierna.</p>
  <p id="PpOi">-Anda, no seas tonta y aprovecha que papá te depile a ti también. -le dice Sonia dándole un toque en el costado.</p>
  <p id="0r2a">Daniel sabe que le tienen cogido por los huevos y que no tiene escapatoria. Su hija le ha pillado en una mentira y ahora debe pagar el precio.</p>
  <p id="ajFr">-Vamos a mi habitación. -dice Selena adelantándose.</p>
  <p id="teIa">-¿Tenéis la cuchilla aquí o en el baño? -pregunta Daniel aún más nervioso cuando los tres entran en la habitación de Selena.</p>
  <p id="ynMU">-La tengo aquí. Selena también guarda la suya en mi mesilla. -contesta Sonia muy decidida.</p>
  <p id="5Vbo">-Bueno, pues, podemos empezar. -comenta Daniel que a esas alturas no sabe dónde meterse. Aunque haya ayudado a depilar antes a una de sus hijas, ahora las tiene a las dos juntas de pie mirándole fijamente como si nunca hubieran visto a su padre.</p>
  <p id="NZn3">Selena es la primera que se quita el bañador con ese gesto de desparpajo habitual en ella. Sonia es un algo menos lanzada, aunque un poco más bruta a la hora de actuar.</p>
  <p id="mz9p">Ambas se tumban en la cama de Selena, pequeña, pero suficiente para que quepan las dos, y completamente desnudas, algo que en ese momento pasa desapercibido para Daniel.</p>
  <p id="FFFu">Miran a su padre desde abajo que sujeta una de las cuchillas de color verde, nervioso, y no sabe por cual comenzar.</p>
  <p id="lu56">-Esa es la mía papá. -le dice Sonia a su padre que se ha quedado alelado.</p>
  <p id="5WHf">Tras separar un poco las piernas de su hija, Daniel comienza a depilar con cuidado ese sexo juvenil bajo la atenta mirada de Selena, que no quita ojo a lo que está haciendo su padre, y no entiende porque ahora se ve tan cortado cuando con ella era todo lo contrario. Cariñoso, tierno, pero también muy decidido. Quizá el hecho de que fueran a chivarse a su madre le ha hecho cambiar de actitud, o el tenerlas ahí desnudas a las dos.</p>
  <p id="5S7g">Durante unos segundos Daniel roza sin querer con el dedo meñique el clítoris de Sonia que se estremece sin querer.</p>
  <p id="BUuD">-Uuuuuhhh. -gime la niña acelerando su respiración.</p>
  <p id="jEuy">Selena abre mucho los ojos. Cree que su padre ha empezado a masturbar a su hermana, pero en realidad no es así, ha sido algo involuntario. De hecho, Daniel retrocede nervioso, lo que hace que casi corte a Sonia con la cuchilla.</p>
  <p id="ARrp">Sonia, con los ojos cerrados y con la cabeza mirando hacia al techo, nota unos segundos la ausencia de la cuchilla sobre su entrepierna. Su padre empieza a toser, no quería llegar hasta ese punto, y la niña baja sus dedos hasta su sexo y acaricia sus labios, más para saber si aún le queda algún vello púbico, que para masturbarse, aunque él apenas ha empezado a depilarla.</p>
  <p id="idfq">Ni siquiera se ha molestado en cubrir el pecho firme y duro de sus hijas con alguna prenda o las toallas del baño. Sonia y Selena siguen ahí tumbadas desnudas, y Daniel podría follarse a cualquiera de las dos si se lo propusiera de lo caliente que está.</p>
  <p id="GqSs">Después de unos minutos de pura excitación, y de pensar que en cualquier momento podría cortar a alguna, Daniel finalmente termina la tarea. Está sudando, y la erección que muestra es completamente visible para Sonia y Selena cuando las dos chicas se incorporan.</p>
  <p id="uexE">Su padre duda si debe aplicarles la crema para después de la depilación que usa también su mujer cada vez que termina de afeitarse su precioso coño, pero Sonia le saca de dudas cuando desenrosca un pequeño tubo que parece haber sacado de la nada, y tomando un poco entre sus dedos, se lo unta en su vulva mientras no deja de mirar a su padre con ojos pícaros, mientras Daniel traga saliva, y trata disimular mirando hacia otro lado, para encontrarse con la figura de Selena, la cual se lleva la mano a la boca para disimular una sonrisa mezcla de excitación y sorpresa.</p>
  <p id="Xh4s">Cuando ambas han terminado de untarse la crema, su padre sale de la habitación y observa desde la puerta del salón que su mujer sigue dormida en la hamaca ajena a lo que acaba de pasar unos metros más allá.</p>
  <p id="dUYb">-¿Tu crees que papá se hará una paja mientras nos echamos la siesta? -le pregunta Selena a Sonia en un tono lo suficientemente alto para que Daniel lo escuche, mientras ambas caminan desnudas cogidas de la mano hasta llegar a la puerta corredera de la terraza.</p>
  <p id="tWXc">En lugar de cortarse por lo que acaba de oír, Daniel se envalentona, la erección tiene en parte de culpa de ello, y les responde:</p>
  <p id="gz7I">-Venga, iros a dormir la siesta antes de que, en vez de hacerme una paja, acabe follándome a las dos.</p>
  <p id="5IUW">Sus hijas no pueden creer que su padre acabe de decirles eso, ni siquiera Daniel, fuerte y duro como lo ha estado pocas veces, se imaginaba capaz de expresar en voz alta sus pensamientos que le arden en la cabeza, el pecho y, sobre todo, en la polla.</p>
  <p id="10on">Tampoco ayuda el hecho de que después de oír esto, las niñas sigan de espaldas a él, con sus jóvenes y apetecibles nalgas a la vista de Daniel, que en ese momento está a punto de andar hasta ellas, y quién sabe si penetrarlas ahí mismo, cuando Mariela se despierta, y al girarse ve a sus hijas a través del cristal como ella y Dios las trajo al mundo.</p>
  <p id="gYAJ">-¿Qué hacéis las dos desnudas? -pregunta su madre al verlas de esa guisa-. Daniel ha retrocedido un poco haciendo que quede fuera de la vista de su mujer.</p>
  <p id="YLwn">-Nos hemos ayudado a depilarnos mutuamente. -contesta Selena mientras aprieta con fuerza la mano de su hermana, a la que seguramente iba a escapársele decirle a su madre que había sido su padre quien las depiló.</p>
  <p id="aWSW">-Esta bien, pero podríais vestiros. Hace calor, pero pueden veros los vecinos desde el otro edificio. Por cierto, ¿dónde está vuestro padre? -les pregunta Mariela alzando la cabeza, aunque sigue medió tumbada en la hamaca.</p>
  <p id="HXfo">-Se ha quedado echándose la siesta. -contesta Sonia que ya sabe que quería decir su hermana con ese apretón de manos.</p>
  <p id="d5aD">-Vosotras podéis hacer lo mismo. Todavía es pronto. ¿Qué os parece?</p>
  <p id="qVCQ">-Claro mamá. Es una idea genial. -contestan las dos al unísono dando un pequeño saltito que hace que sus pechos boten a la vez mientras Daniel no les quita ojo de encima desde donde está escondido.</p>
  <p id="3nVx">Al cabo de un rato las tres duermen profundamente. Mariela en la terraza, y sus hijas en la habitación de Selena. Daniel se aproxima a la puerta sin hacer ruido, y ve a sus dos pequeños tesoros una al lado de la otra, casi pegadas, con sus pequeñas respiraciones acompasadas.</p>
  <p id="8uWZ">Ve los bañadores que reposan en una silla, y se acerca casi de puntillas hasta ellos. Coge las prendas, y se lleva hasta la nariz la parte de la entrepierna, y aspira el olor suave y dulce que emana la tela donde han estado sus sexos todavía virgenes.</p>
  <p id="QirU">Sigue aspirando un rato más el dulce aroma y su polla le aprieta todavía más, si es que es eso posible, bajo la ropa.</p>
  <p id="8s9c">Cuando nota por el rabillo del ojo que Selena se gira y posa su brazo sobre los pechos de Sonia, deja los bañadores donde estaban, y sale de la habitación con cuidado para no hacer ruido.</p>
  <p id="Oieu">Si Mariela no estuviera durmiendo tan profundamente, sin duda saldría a la terraza y se lo haría sobre la hamaca, sin importarle que les vieran los vecinos. Sin embargo, tiene que conformarse con hacerse una buena paja pensando en esos coñitos recién depilados, el olor que han dejado en sus bañadores, y la turgencia de sus pechos y sus cuerpos desnudos a solo unos metros de él.</p>
  <p id="GeAT">Sentado en la taza del vater, con los pantalones y calzoncillos por los tobillos, y con el pestillo que pusieron en la puerta del baño cuando las niñas eran pequeñas echado, para evitar que vieran precisamente lo que está pasando ahora, solo que con Mariela cabalgándole mientras gemían y gemían como dos animales en celo, Daniel se masturba de forma urgente, necesita correrse cuanto antes. Hasta ahora no había experimentado con Selena la misma excitación que cuando ha depilado a las dos.</p>
  <p id="AmsY">Las imágenes de sus hijas abiertas de piernas le vienen a la cabeza en oleadas. Sus coñitos sin vello, rasurados por su propio padre le vuelven como una bestia sexual sedienta de su orgasmo.</p>
  <p id="gFeP">Daniel experimenta un placer indescriptible, mientras su mano se acelera más y más, hasta que cae de rodillas en el suelo del lavabo, y su glande más rojo que nunca, comienza a borbotear su semen en oleadas que salpican la puerta.</p>
  <p id="4uSX">Uno, dos, tres, y hasta cuatro chorros del preciado líquido blancuzco caen sobre la madera, mientras Daniel se muerde el labio para no gemir mientras se corre, hasta qué finalmente el vendaval se diluye.</p>
  <p id="xnAy">Se incorpora. Limpia la puerta, su glande, se enjuaga la cara y piensa que es una buena idea que él también se eche una buena siesta después de todo.</p>
  <p id="BFBE">Amanece un nuevo día. Es domingo y Mariela se ha ido a comer a casa de su madre. Últimamente Daniel y ella no se llevan demasiado bien, por lo que él ha puesto la excusa de que tiene algo de gripe, cosa rara en primavera, para no ir, y que las niñas han quedado con sus amigas. Pensaban verse con su abuela el siguiente fin de semana, por lo que tienen la casa para ellos tres solos.</p>
  <p id="UJwo">Daniel pasea por el jardín ajeno a todo, cuando oye un sonido de agua a sus espaldas. Alguien ha abierto la manguera, y el preciado líquido corre a sus anchas.</p>
  <p id="qPqd">Otra vez se habrá colado el hijo de los vecinos para recoger su pelota de baloncesto, y habrá pateado el grifo, piensa. Pero de repente se detiene. Ve una silueta inequívocamente femenina agachada al lado del muro que separa el chalet de al lado, vestida solo con unas bragas. Las nalgas parece que vayan a salirse de la tela.</p>
  <p id="6vMP">A esa distancia no reconoce aún el culo de Sonia. La niña está trasteando con algo, pero Daniel no sabe que es. En ese momento, y de sopetón, aparece Selena vestida igualmente solo con unas bragas. Ambos se miran y él está a punto de decirle que se ha colado una chica que viste tan poca ropa como ella. Selena señala con el dedo a su hermana.</p>
  <p id="FNpC">-¿Que estás haciendo? -le pregunta en voz alta, casi en un grito a su hermana.</p>
  <p id="x4wu">Sonia se incorpora de golpe, y el agua moja su pecho desnudo. Daniel nota un empujón ahí abajo. Otra vez su pequeño amigo empieza a despertar por culpa de una de sus hijas.</p>
  <p id="iUTE">-Se había colado el gato del vecino y quería espantarlo con el agua. A los gatos no les gusta nada el agua. -responde ella como si fuera lo más normal del mundo espantar a un gato vestida solo con unas bragas.</p>
  <p id="hLDk">Daniel mira a Sonia, a la cual le brillan los pechos y los pezones por el efecto del agua, ahora que sabe que es su hija la que estaba agachada, y nota como le sube una ola de calor desde su pene hasta su pecho.</p>
  <p id="UntK">-Papá, ¿nos depilas el chocho otra vez? -le pregunta Sonia como quien no quiere la cosa.</p>
  <p id="bc8K">-Si ya os lo depilé el otro día. -contesta Daniel llevándose nervioso la mano a la boca.</p>
  <p id="H9yE">-Anda papi, depílanoslo. Queremos ver cómo se te pone dura otra vez. -le dice Sonia agarrándolo del brazo y pegando su pecho contra él, mientras Selena llega también junto a su padre y le agarra del otro brazo.</p>
  <p id="sqUb">Daniel no tiene escapatoria. Lo de la depilación es una excusa como otra cualquiera. Sus hijas solo quieren verle la polla erecta. Tienen edad suficiente para habérsela visto a alguno de sus novios. Sobre todo, en el caso de Selena al que alguna vez ha visto tontear con algún chico del instituto. Sonia es distinta, tan reservada en ese aspecto, que no está seguro de que haya tenido o tenga novio. Pero ahora les puede el morbo de verle el pene a su propio padre, el mismo órgano con el que las concibió.</p>
  <p id="xKZD">Aunque está seguro de que todavía son vírgenes las dos.</p>
  <p id="npYv">Mientras piensa esto, las dos han posado sus manos, pequeñas para su edad, sobre el pantalón de su padre que marca una gran tienda de campaña. De hecho, Sonia se agacha hasta tener su paquete a la altura de su cara, cuando oye una voz al otro lado de la pared.</p>
  <p id="xq2n">-Vecino, que vas a inundarme el césped, jajaja. Y no estamos como para derrochar agua. -es Fernando, el vecino del chalet de al lado, que alza un poco la cabeza a través de la pared que los separa para hablarle a Daniel.</p>
  <p id="YOzn">Daniel se acerca para contestarle, tratando de que su cuerpo oculte a sus hijas, pero en ese momento se da cuenta de que Sonia y Selena han desaparecido.</p>
  <p id="gUHI">Yo quiero bailar toda la noche, baila, baila, bailando, va, baila, baila, bailando, hey.</p>
  <p id="Epvl">No sabe porque le viene a la cabeza la canción de ese dúo musical que se llamaba igual que sus hijas. Daniel se agacha para cerrar el grifo de la manguera, cuando Fernando va al otro lado del muro, y le pide que le abra la cancela por el que se puede pasar de un chalet al otro.</p>
  <p id="6grD">Cuando Daniel lo hace, ve a Lola, la hija de Fernando de trece años, vestida con un bikini verde, al lado de su padre. La niña se la ha puesto dura mucho antes de que se la pusieran dura sus propias hijas. Es toda una belleza y de curvas incipientes. No entiende porque viste así, si todavía no han llenado las piscinas, al menos faltan un par de meses para que comience la temporada de verano.</p>
  <p id="UKpn">La mano izquierda de su vecino sobre la cadera de Lola le hace pensar que él también siente lo mismo que Daniel por las suyas. La niña no opone resistencia al toqueteo de su padre como quien no quiere la cosa, hasta que su mano grande y callosa se posa sobre las tersas nalgas de su hija, sin importarle que su vecino esté ahí mismo frente a ellos.</p>
  <p id="dsig">Daniel abre mucho los ojos como queriendo preguntarle a su vecino que necesita con la vista, en lugar de con la boca.</p>
  <p id="nWnv">-Me he quedado sin cloro, vecino. ¿Podrías prestarme algo hasta mañana que pueda comprar? -le pregunta mientras sigue amasando las nalgas de su hija como si fueran masa de pizza.</p>
  <p id="ewmp">-Claro. Me quedan un par de garrafas, y todavía no voy a limpiar la piscina. ¿Tú ya vas a llenarla? -le pregunta disimulando, aunque ve perfectamente que está haciendo su incestuoso padre.</p>
  <p id="Tu56">-Este diablillo quiere bañarse ya, ahora que empieza a hacer buen tiempo. -le contesta Fernando señalando con la cabeza a su hija mientras sigue con el intenso magreo.</p>
  <p id="GEQD">-Está bien. Ahora te paso una garrafa. -dice Daniel agachándose para abrir el armario donde guarda todo lo de la piscina y el jardín, cuando por el rabillo del ojo cree ver como la mano de Fernando pasa del trasero de su hija a su entrepierna, acariciándola con ansia.</p>
  <p id="OvXw">La niña posa las manos con fuerza sobre la cancela, y Daniel experimenta un morbo inédito en él que le hace demorarse aposta en encontrar la garrafa de cloro, aunque la tenga bien a la vista, para ver hasta donde es capaz de llegar su   vecino.</p>
  <p id="sExt">Después de unos minutos de puro nerviosismo, decide coger la garrafa e incorporarse. Está sudando a chorros por la situación, y el calor que comienza a apretar, cuando oye a su espalda los pasos de Sonia y Selena en chanclas, ahora en bañador, como si fuera la primera vez que aparecen en el jardín, y Fernando suelta las nalgas de su hija disimuladamente, si es que alguna vez pasó su mano de su culo a su entrepierna, o fue cosa de la imaginación calenturienta de Daniel.</p>
  <p id="EIrS">Cuando las dos llegan a su altura, Fernando coge la garrafa de cloro que Daniel le pasa por encima de cancela.</p>
  <p id="zdD0">-Bueno chicas, divertíos con vuestro padre. -le dice este mientras Lola saluda con la mano a sus vecinas-. No tiene mucho trato con ellas, pero mantiene una relación cordial como buenos vecinos.</p>
  <p id="3emc">-Eso haremos. -contestan al unísono pícaras.</p>
  <p id="9urx">-Vecino, me has salvado la vida. -le dice Fernando mientras estira la mano por encima de la cancela, y le da un buen apretón de manos-. Lola mira con ansia a su padre.</p>
  <p id="k0QV">Si Daniel pudiera verlo, notaría una mancha creciente que ha comenzado a formarse bajo la tela del bañador de la niña, justo en la zona de su entrepierna.</p>
  <p id="rfcK">Cuando los vecinos están a suficiente distancia, Selena pregunta:</p>
  <p id="b3Dr">-¿Tú crees que nuestra vecinita también se la pone dura a su padre? -pregunta Selena.</p>
  <p id="e8Au">-Claro tonta. Esa preciosidad se la levantaría a un muerto. -contesta Sonia llevándose la mano a la boca mientras no puede dejar de reír de pura picardía.</p>
  <p id="nzPc">-Y a ti papá, ¿te pone Lola, o te ponemos más nosotras dos? -pregunta Selena tomándole de la mano.</p>
  <p id="ByOV">Daniel no sabe que decir realmente. Lo piensa mejor y no dice nada. Simplemente coge a sus hijas de las manos, como si estuviera hipnotizado, y los tres entran en la casa y se dirigen a la habitación de matrimonio que está en ese momento en penumbra, en la que solo entran escasos rayos de sol a través de la persiana casi bajada del todo.</p>
  <p id="6e7O">Sonia y Selena se desprenden de su ropa con esa gracia propia de su edad, mientras ayudan a su padre a quitarse la camiseta.</p>
  <p id="Ta4q">Daniel se deja hacer medio obnubilado por una sensación entre deseo y timidez, porque son sus hijas las que llevan la iniciativa, sin que, hasta el día de la depilación a ambas, y después, hubiera pasado antes, porque la depilación en solitario a Selena nunca le produjo ninguna atracción física por su hija, cosa que ahora se ha convertido en algo inesperado, y para nada buscado.</p>
  <p id="vw6O">Al cabo de unos segundos, Daniel ya se encuentra completamente desnudo, tumbado boca arriba, y con la polla erecta y descapullada, apuntando a su ombligo.</p>
  <p id="RwFb">Sonia y Selena se suben a la cama, quedándose cada una a un lado de su padre. Sonia a la izquierda de rodillas y Selena a la derecha con las piernas flexionadas.</p>
  <p id="lsNk">Ambas admiran el trabuco de carne de su padre. Selena, más decidida, lo coge con la mano derecha con suavidad, y lo levanta un poco más de lo que ya lo está, como midiendo hasta donde puede hacerlo.</p>
  <p id="M0oY">-Anda, escúpele en el capullo. -le ordena Selena a su hermana.</p>
  <p id="5ehf">-¿Yo? No, que asco. -contesta Sonia poniendo cara de asco.</p>
  <p id="FMH3">-Vamos escúpele. Así es más fácil chupársela. Se desliza mejor en la boca. -le cuenta Selena mientras Daniel la mira asombrado de que su hija use ese vocabulario.</p>
  <p id="Inyt">-Me da cosa. -le contesta Sonia agarrándose ella misma los brazos.</p>
  <p id="3UyJ">-Pues entonces luego no podrás chupársela. Será toda para mí. -le explica Selena.</p>
  <p id="zG30">-Vaaaaale. Está bien. -acepta finalmente Sonia, que abre la boca y deja escapar un poco de saliva que queda colgando unos segundos, hasta que finalmente cae en el glande de Daniel.</p>
  <p id="MRXY">-¿Ves? No era tan difícil. -le dice Selena, y se agacha hasta meter la punta de la polla de su padre en la boca.</p>
  <p id="wBMw">Glog glog glog. Se escucha cuando Selena empieza la felación ante la atenta y sorprendida mirada de su hermana.</p>
  <p id="o7Y6">Daniel gime en voz baja mientras su hija obra con ganas. De vez en cuando ella alza la cabeza un poco sin sacarse la polla de su boca, para mirar a su padre y a su hermana que no sale de su asombro.</p>
  <p id="MBgZ">Tal y como Daniel suponía, no es la primera vez que su hija practica una felación.</p>
  <p id="eQ3N">Cuando su polla está bien cubierta de saliva, Selena se la saca de la boca y se la ofrece a su hermana como si fuera un polo de limón.</p>
  <p id="1pqB">Sonia la coge, pero no sabe muy bien que hacer con ella. Selena saca la lengua para enseñarle lo obvio, ya que acaba de verlo hacer a su hermana.</p>
  <p id="QdT4">En ese momento Daniel le empuja suavemente la cabeza hasta que Sonia abre la boca y se mete el capullo húmedo en la boca.</p>
  <p id="ps1c">-Uggggh. -gime Sonia mientras comienza a tragarse más allá del glande su padre-. Al poco y casi sin dificultad, le entra en la garganta hasta la mitad del pene.</p>
  <p id="vCUf">Pero pronto se envalentona y traga de tragársela toda, hasta que comienza a dar arcadas, y se la saca de la boca llena de babas y tosiendo con fuerza.</p>
  <p id="UqiQ">-Anda, no seas tan avariciosa, jejeje. -le dice Selena dándole unos golpecitos en la espalda, mientras Daniel no sabe a esas alturas si está soñando, o es todo realidad.</p>
  <p id="4WE4">-Ufff, me gustó tanto al principio tragarme el capullo que creía que podía con toda. -le contesta Sonia con lágrimas en los ojos, pero sonriendo abiertamente.</p>
  <p id="OPHn">-No pasa nada hermanita, es tu primera vez. Ahora terminaré yo. -le dice Selena con todas las ganas del mundo.</p>
  <p id="OShp">La niña, ansiosa, vuelve a meterse en la boca ese falo paterno, ahora colapsado por un urgente orgasmo que amenaza a Daniel con explotar en cualquier momento.</p>
  <p id="1zIa">Sonia mira fijamente como su hermana lleva a su padre al paroxismo con esa tremenda mamada que le está haciendo, mientras sus coños hace rato que están completamente empapados.</p>
  <p id="AXp1">Unos segundos más tarde, Daniel empieza a correrse mientras todo su cuerpo tiembla gracias a las extraordinarias dotes de su hija Selena.</p>
  <p id="Ldzv">Su polla rezuma chorros de semen a pesar de solo un día antes se haya corrido.</p>
  <p id="djHm">Gime y gime sin importarle que puedan oírle Fernando y su hija, o cualquiera de los vecinos de alrededor.</p>
  <p id="QA9a">Sonia casi se asusta al ver a su padre en ese estado, mientras la boca experta de su hermana comienza a tragar el blancuzco regalo que este le proporciona a borbotones.  </p>
  <p id="sz4y">La niña no deja de chupar esa polla madura que acaba de exprimir al máximo, pero lejos de rendirse, sigue con su cometido hasta que no deja una gota de semen en su glande.</p>
  <p id="dr91">Cuando termina, se incorpora y abre la boca todo lo que da de sí para mostrarle a su hermana el fruto de su trabajo. Una boca con restos del preciado líquido que ha dejado sin tragar para enseñárselo a Sonia.</p>
  <p id="aTMz">-¿Quieres probar hermanita? -le pregunta mientras su padre yace ahora completamente inmóvil con los ojos cerrados.</p>
  <p id="NXtb">-A ver. -dice Sonia estirando el dedo para alcanzar su boca, cuando Selena se acerca a ella y pega su boca contra la de su hermana, entrelazándose en un tremendo beso.</p>
  <p id="MrHp">Al principio Sonia trata de retroceder, pero Selena la abraza con fuerza mientras sus bocas siguen besándose, sus lenguas enrollándose, y Sonia probando por primera vez el semen de un hombre.</p>
  <p id="ty0y">Ambas gimen de puro placer, casi encima de su padre, y a punto de correrse de gusto.</p>
  <p id="ziAt">Selena alcanza con sus dedos la vulva de su hermana y la masturba hasta que finalmente se corre con un gemido alto, fuerte, boca pegada con boca, y experimentando el mayor de los orgasmos que haya tenido en mucho tiempo.</p>
  <p id="GxBB">Torpemente le devuelve el favor a su hermana, masturbándola como puede, hasta que separan sus bocas, y Selena guía con su mano los dedos de su hermana que frotan con ansia sus labios vaginales, hasta llegar a su clítoris y volver a besarse, y al poco ella estalla en un tremendo orgasmo que empapa las piernas de su padre de los fluidos vaginales, como antes lo habían hecho los de Sonia.</p>
  <p id="CVTZ">Ambas caen exhaustas y temblando sobre el cuerpo de Daniel que parece que haya perdido el sentido.</p>
  <p id="pquC">A las 7 de la tarde se desató una tormenta primaveral que se derramó sobre la urbanización como hacía unas horas se habían derramado tres de los cuatro componentes de esa familia.</p>
  <p id="zaEp">Sonia y Selena duermen abrazadas a su padre, cada una a un lado, cuando este se despierta con la cabeza llena de pensamientos.</p>
  <p id="63cN">Contempla a sus dos pequeños diablillos a su lado, acaricia sus cabellos sudados, y se incorpora en la cama.</p>
  <p id="9AO6">Mira su reloj que no se había quitado para aquel encuentro, y ve que es tarde. Mariela no tardará en volver.</p>
  <p id="SqoJ">En ese momento Sonia ronronea como si fuera un gatito y Selena se gira</p>
  <p id="tpu5">dándole la espalda a Daniel.</p>
  <p id="QvBb">-Chicas. Es muy tarde. Vuestra madre estará a punto de llegar. Vamos, levantaos perezosas. -les ordena Daniel, aunque de forma cariñosa.</p>
  <p id="T7IU">-Ufff el orgasmo me ha dejado agotada. -dice Selena mientras se incorpora y trata de arreglarse el pelo con los dedos.</p>
  <p id="CarA">-A mí también. -contesta Sonia picara mientras se lleva los dedos a la boca en un gesto que desarmaría a cualquier hombre heterosexual.</p>
  <p id="8pWS">-Anda, calla, que seguro que tú nunca has tenido un orgasmo como el de antes. -le dice Selena sonriendo.</p>
  <p id="hL33">-Pues la verdad es que no recuerdo haberlo sentido tan fuerte. Ufff, creía que me iba a desmayar. -le contesta Sonia frotándose los ojos.</p>
  <p id="b9u0">-Claro hermanita. Ya has aprendido que tu hermana puede proporcionarte los mejores orgasmos. -le dice Selena segura de sí misma.</p>
  <p id="hkW5">-Vamos chicas. Daros una ducha que estáis empapadas. No solo arriba, sino también abajo por lo que he podido observar. -les dice Daniel ya de pie.</p>
  <p id="4jIk">-Valeeeee papá. -contestan ambas al unísono.</p>
  <p id="JKEO">Daniel se agacha hasta ponerse a la altura de sus caras.</p>
  <p id="4Xuk">-¿Y no habéis pensado en quien os puede proporcionar aun mejores orgasmos? -les dice a las dos al haber oído eso de su hija mientras siguen sentadas en la cama.  </p>
  <p id="8TwF">Sonia y Selena se quedan mirando a su pene que ha vuelto a alegrarse un poco ante su mirada.</p>
  <p id="yijx">-Oh. ¿En serio papá quieres meternos eso dentro? Menudo monstruo tienes ahí. -dice Sonia mordiéndose el labio que todavía está manchado de semen de Daniel y las babas de Selena.</p>
  <p id="yZ2s">-Y tu Selena. ¿Quieres ser la primera en ser follada por tu padre? -le pregunta a su hija señalándola con el dedo.</p>
  <p id="K0UH">-Joder, papá. Así a bote pronto. No sé qué decirte. Además, las dos somos vírgenes. -contesta Selena pensándose la propuesta.</p>
  <p id="OisE">-Chivata. -le suelta Sonia dándole un golpecito en el brazo, pero sin estar enojada.</p>
  <p id="c1H8">-Bueno, si os ha cabido en la boca, en el coño os cabe fijo. -contesta Daniel con las manos en las rodillas y su polla casi erecta otra vez-. En ese momento imagina a su vecino Fernando enculando en el sofá a su hija de 13 años, y habiendo hecho lo que acaban de hacer, ambas cosas le hacen sentirse, muy, pero que muy cerdo.</p>
  <p id="4tAm">Suena el aviso de WhatsApp en el móvil de Daniel desde el salón.</p>
  <p id="QwNe">-Ostias, seguro que es mamá que ya llega. -dice Selena saltando de la cama.</p>
  <p id="7TC1">-Vamos, a la ducha las dos. Y nada de morreos ni de dedos, ¿eh? -comenta Daniel riéndose.</p>
  <p id="oRQh">-¡Si señor! -contestan las dos al unísono llevándose la mano a la cabeza haciendo el saludo militar.</p>
  <p id="4MzN">Me toca cambiar las sábanas antes de que llegue Mariela, están empapadas. -piensa Daniel con una sonrisa en los labios y la polla de nuevo bien dura-. A ver que ropa me pongo ahora.</p>
  <p id="vlfD">Mariela llegó sobre las 20:05, despues de saludar a Daniel y a sus hijas, se cambió de ropa, y pidieron pizza para cenar. Ninguno de los cuatro tenía ganas de cocinar, y menos aún los tres amantes.</p>
  <p id="tJTN">Se fueron a la cama temprano. Sonia y Selena se quedaron un rato más viendo la televisión.</p>
  <p id="MyMz">Daniel estaba sediento de sexo. Su polla hacia rato que se había recuperado del asalto de esa tarde, y necesitaba meterla en el coño de su mujer hasta que pudiera follarse a sus hijas.</p>
  <p id="Ao5y">-¿Los oyes? -le pregunta Selena a su hermana-. Creo que ya están liados.</p>
  <p id="K9j9">-Si, se oye moverse la cama. -le contesta Sonia.</p>
  <p id="3ypu">-Si, está dándole a mamá bien fuerte. Uff, joder, a veces me da envidia mamá. Tener esa tranca dentro de ella. Uff, me pongo cardiaca solo de oírlos ahora que sabemos la polla que gasta papá. -dice nerviosa Selena.</p>
  <p id="TDcA">-Me estoy mojando otra vez. -le dice Sonia metiéndose la mano bajo el pijama y las bragas para tocarse la humedad con los dedos.</p>
  <p id="xxdx">-Anda, gírate y mírame. -dice Selena-. Necesitas hacerte otro dedo. Yo te lo hago hermanita.</p>
  <p id="3Sf9">Selena se quita la camiseta mientras su hermana lo hace con el pantalón del pijama y las bragas, y la pone debajo de las piernas de su hermana que se sienta en cuclillas.</p>
  <p id="3I8X">-Oooooh. - comienza a gemir Sonia mientras su hermana no para de mover los dedos por sus labios vaginales. Es una experta, más que su Sonia, y no para de demostrárselo.</p>
  <p id="mecq">Selena la mira fijamente a los ojos mientras lo hace. Ve la tremenda excitación en su hermana, y eso la pone más todavía.</p>
  <p id="KYth">De repente los gemidos de Sonia se coordinan con los que vienen de la habitación de sus padres que llevan un buen rato follando.</p>
  <p id="zbQc">-Oooooh si, ooooooh si, así cariño así. -exclama Mariela que baja de repente el tono de sus gemidos como si hacerlo así escondiera más que Daniel está empotrando a su mujer con toda la fuerza de sus caderas y su pelvis contra la cama de matrimonio.</p>
  <p id="TPo6">Selena sigue con el trabajo manual. Sonia ya no puede aguantar más, y no deja de jadear todo lo bajo que puede, mientras nota como se acerca de nuevo el orgasmo.</p>
  <p id="Wuws">Su clítoris enrojecido la lleva a la máxima cota de placer. Entonces se agarra a los hombros de su hermana con fuerza, hasta que ya no puede más y comienza a correrse, circunstancia que aprovecha Selena para comerle de nuevo la boca, y que ambas terminen abrazadas, mientras Sonia comienza a temblar mientras se corre, y hace que Selena comience a gemir también, hasta que el orgasmo de su hermana se diluye, y ambas se quedan así, abrazadas piel con piel, respirando agitadamente, con sus babas mezcladas.</p>
  <p id="1MS6">Daniel sale de la habitación desnudo, cubierto solo por una toalla, y cruza el salón para dirigirse al baño, está muy cansado y necesita una buena ducha, despues de tan buena sesión de sexo con Mariela, y ve a sus hijas sentadas de costado en el sofá y abrazadas todavía.</p>
  <p id="85su">-Chicas, vuestra madre puede salir en cualquier momento. -les dice en voz baja-. Se que nos habéis oído, y por eso estáis como estáis, pero no podéis quedaros así cielos. -les dice y les besa el pelo a las dos.</p>
  <p id="hEGg">Esto parece sacarlas de su ensimismamiento y miran a su padre con ojos cansados y algo llorosos.</p>
  <p id="twz8">Finalmente se separan, y cogidas de la mano caminan hasta la habitación de Selena.</p>
  <p id="izZc">Han pasado dos días y ninguno de los tres ha vuelto a hablar lo que pasó. Sonia, Selena y Daniel actúan como un padre normal con sus hijas, sin dejar de lado las muestras de cariño, pero guardando todo eso en su interior.</p>
  <p id="f1Br">Mariela no ha vuelto a faltar demasiado tiempo de casa, tan solo el ir y venir del trabajo, y algún día para hacer la compra, lo que ha impedido un mayor acercamiento de Daniel a sus hijas.</p>
  <p id="Uau0">Selena se muerde el labio cuando se queda a solas con su padre, deseando que llegue el momento de hacerlo con él. En el fondo, aunque le vaya a doler tener ese instrumento en su interior, lo desea con toda su alma, sobre todo desde la noche en que escucharon tan claramente hacerlo a sus padres.</p>
  <p id="hWfu">Y a sus 15 años está deseando tener sexo con un chico, cosa que la mayoría de sus amigas y compañeras, ya han hecho con mejor o peor impresión. Y quien mejor para estrenarse que con su propio padre. Quizá cuando sea más mayor le importe mucho el incesto, pero por ahora lo ve como algo lógico y normal si no tiene ningún chico al que acudir, y además cuenta con todo el amor de su padre.</p>
  <p id="nEO4">Por otro lado, Sonia no se queda atrás. Cuando comen juntos los cuatro, procura sentarse al lado de su padre y acariciarle el muslo cuando su madre no mira. Si no pueden sentarse juntos, a veces Selena le hace rabiar y le quita el sitio, se sienta enfrente y alza la pierna para llegar a tocar con el pie el paquete de su padre, tanto, que alguna vez le hace atragantarse.</p>
  <p id="oSIv">Es domingo de nuevo. Mariela ha salido el viernes por temas de trabajo. De vuelta a casa, un camión tuvo un accidente en plena autopista, y además, la fuerte lluvia que cae en esos momentos la tiene atascada junto a todos los vehículos.</p>
  <p id="kFzN">-Cariño, ¿te encuentras bien? -le pregunta Daniel cuando recibe la llamada.</p>
  <p id="Vgnx">-Si, cielo, no te preocupes. Estamos todos igual de atascados. -le contesta Mariela tranquilizando a los tres.</p>
  <p id="b4pg">La tarde transcurrió tranquila. Los tres merendaron en silencio, pero la tensión sexual se podía palpar en el ambiente. Selena no dejaba de morderse el labio como esos días. Sonia los miraba a ambos como si no fueran de su familia.</p>
  <p id="9mJJ">De vez en cuando cruzaba las piernas sentada sobre la mesa, y se tocaba sin disimular el coño levantando un poco el pantalón del pijama.</p>
  <p id="Ng9I">Selena no podía aguantar más lo que le ardía ahí abajo. Se levantó a fregar su plato y su vaso, cuando Daniel se puso detrás de ella y comenzó a besarle el cuello.</p>
  <p id="3eOp">-Aaaah papá. Que gusto me das. Como me gusta esto.</p>
  <p id="Hwqo">-¿Te gusta cielo? Tengo más para ti. -dice él susurrándole al oído, aunque Sonia les está escuchando.</p>
  <p id="y7uh">-Ooooh si, dámelo, papá. Dámelo ya. -contesta Selena echando hacia atrás su culo hasta pegarlo a su paquete, mientras Daniel comienza a frotarse contra el hermoso trasero de su amada hija.</p>
  <p id="dflF">Daniel mueve su polla sobre la raja del culo de su hija por encima de la tela del pantalón.</p>
  <p id="YQEW">-Mmmmmmm. Uffffff. No puedo más. Fóllame ya papá. -exclama Selena mientras se gira y besa en la boca con lengua a su padre.</p>
  <p id="kO4J">Daniel estira su mano y coge la de Sonia.</p>
  <p id="ze12">-Vamos cielo, tú también debes estar con nosotros. -dice él presa de una tremenda excitación, tanto, que ha comenzado a manchar el pantalón de líquido preseminal.</p>
  <p id="6BJA">Los tres van a la habitación de Selena, mientras Sonia los acompaña cogida de la mano de Daniel.</p>
  <p id="cfIG">Enseguida padre y e hija se desnudan, y se suben a la cama. Sonia observa sentada en el suelo mientras no deja de masturbarse.</p>
  <p id="tCnL">Daniel abre las piernas de su hija y comienza a pasar su lengua por sus labios vaginales muy enrojecidos e hinchados, Sonia no va a tardar en correrse.</p>
  <p id="aJx3">Selena se agarra a la cabeza de su padre mientras este sigue con el cunnilingus sobre el mojado coñito de su amada hija.</p>
  <p id="nP8W">-Aaaaah papá, no pares, sigue así por dios, no te pares ahora, ni aunque entre mamá ahora mismo por la puerta. -dice muerta de gusto, sabiendo que Mariela no volverá en un par de horas por lo menos.</p>
  <p id="IEUb">Daniel se incorpora dejando a Selena con la miel en los labios. Ella lo mira desde abajo, con las piernas ahora muy abiertas, y un charco de fluidos de ella y de babas de su padre.</p>
  <p id="DhAw">Entonces comienza a subir desde su clítoris hasta su ombligo. Ella se muere de gusto, mientras su padre sube más hasta sus pechos, de pezones enhiestos y ahora completamente erectos.</p>
  <p id="UcBQ">Se recrea en chuparlos alternativamente. Los coge con los labios sin morderlos, y luego los suelta sin cuidado. Selena no deja de gemir mientras echa la cabeza hacia atrás y mira al techo.</p>
  <p id="WBqo">Daniel le pide a Sonia que le traiga una toalla del baño. La niña obedece y sale de la habitación.</p>
  <p id="KgiH">Al poco vuelve con la toalla. Daniel la pone bajo las nalgas de su hija, cubriendo estas, y el comienzo de sus muslos.</p>
  <p id="K9Ps">-Espérame cielo. -le dice mientras la besa en la boca y se incorpora.</p>
  <p id="7tN6">Cuando vuelve trae algo de color metálico en los dedos. Es un condón. Daniel se sube de nuevo a la cama.</p>
  <p id="erBN">-Pónmelo cielo. -le pide dulcemente a su hija.</p>
  <p id="Opda">Selena rasga el envoltorio, pero duda como ponerlo. Aunque supiera hacerle a su padre una buena mamada, el hecho de que no haya tenido nunca sexo, no le hace saber exactamente como poner un preservativo.</p>
  <p id="M4X9">-Dale la vuelta tesoro. Por aquí está el depósito. Ponlo sobre el capullo, y ve deslizándolo hacia abajo, hasta que se desenrolle del todo. -le ayuda a su hija tan tiernamente.</p>
  <p id="quck">Selena mira fijamente su polla mientras va desenrollando el condón de látex hasta que llega hasta la base.</p>
  <p id="siVI">Daniel se coloca mejor entre sus piernas y le anuncia lo que va a ocurrir, aunque Selena sea perfectamente consciente.</p>
  <p id="JVtW">-Ahora cielo voy a empezar. No te preocupes, voy a ir muy despacio. Notarás un dolor al principio. Perdóname tesoro. -le dice mientras le besa la frente, y con su mano derecha acerca el glande hasta su clítoris y comienza a frotarlo hasta que enrojece.</p>
  <p id="4IVK">Selena cierra los ojos y se muerde el labio inferior cuando nota como esa parte de su padre se introduce lentamente en su vagina.</p>
  <p id="y8fj">Daniel se queda quieto unos segundos. Quiere que su hija se acostumbre a sentir esa parte en su interior.</p>
  <p id="a3JS">Cuando cree que ya está lo suficientemente acostumbrada a tener su glande en su interior, empuja un poco más. Nota el coño ardiente y extremadamente estrecho de su hija envolver su polla como si fuera una cueva húmeda, pese al condón.</p>
  <p id="up01">-Papá, me duele, unggggh. -le dice Selena que sigue con los ojos cerrados.</p>
  <p id="ClS1">-Lo sé cielo, lo sé. No quiero que sufras, pero es necesario para que luego goces. -le dice él mirándola fijamente a la cara, mientras Selena abre un momento los ojos.</p>
  <p id="U8i6">Daniel la coge suavemente de las muñecas y le separa los brazos poniendo uno a cada lado de su cabeza. Sin decirle nada, da un empujón con las caderas, y su polla entra del todo. El himen se rompe con un chasquido, y se añaden la mezcla de los fluidos, y el látex del condón al rozar, y mancha la toalla puesta a propósito bajo ella.</p>
  <p id="B1xJ">Selena cierra los ojos con más fuerza aún, y se agarra a su padre por los hombros, le duele mucho, pero no quiere gritar, no quiere asustar más a su padre ni a su hermana que ha dejado de masturbarse, y tiene los dedos empapados de fluidos.</p>
  <p id="QsgW">Decide abandonarse a las sensaciones. Dolor, mucho dolor, que va diluyéndose poco a poco, en cada empujón de su padre, en cada embestida.</p>
  <p id="WMrp">Luego, cada vez se aleja más el dolor. En cada follada, en cada embestida, en cada momento en que la polla de su padre sale hasta casi la mitad, para luego volver a penetrarla hasta el fondo de su tierna y apretada vagina de 15 años, Selena deja más atrás el dolor y por fin comienza a gozar.</p>
  <p id="yjmP">-Papaaaaaaa, mmmmmmhhhhh. -gime Selena cuando después de la intensa follada su coño empieza a palpitar de puro placer.</p>
  <p id="vzkv">Daniel no se detiene. Mira a su hija a la cara fijamente y hacia abajo, hasta su coño, donde ve como se traga su polla, ya sin dificultad.</p>
  <p id="B3C5">-Así cielo, así, por fin empiezas a gozar. -dice él con la voz entrecortada, mientras suelta sus muñecas, y la coge de las caderas aumentando un poco más los bombeos continuos.</p>
  <p id="eltJ">Sonia sigue mirándolos fijamente sin perderse nada. Ha dejado de masturbarse, aunque su coño chorreé, deseando que luego su padre la penetre a ella.</p>
  <p id="JH0I">Ahora Selena aprieta las piernas tras la espalda de Daniel dejando que su padre no escape, cosa que él no piensa hacer hasta que se corra. La niña le mira con ojos llorosos, está gozando de puro placer, ahora ha conseguido por fin sentir como la polla de su padre entra y sale dándole todo el placer que necesita, ni el látex del condón puede frenar lo que está sintiendo.</p>
  <p id="ivYP">-Papá, sigue así por favor, papá, no te pares, la siento tan bien, oooooooohhh siiiiiiiii, aaaaah, aaaaah, fóllame así por favor, fóllame asiiiiiiiii. -le ruega Selena que ahora es una con su padre, unidos en un solo cuerpo.</p>
  <p id="WzmA">Sonia retoma la masturbación. Frota rápidamente sus dedos de nuevo contra su clítoris, y entonces Daniel la hace un gesto para que se acerque.</p>
  <p id="NTlB">La niña lo hace, dejando de masturbarse, y mientras Daniel sigue embistiendo a su hija con fuerza, la guía para le coma de nuevo la boca a su hermana.</p>
  <p id="sT7a">Sonia lo hace con todo el deseo del mundo. Además, el tener ahí mismo a su padre dentro de su hermana la excita todavía más.</p>
  <p id="nnHA">Las dos hermanas se siguen besando con ansia, con deseo, con todo lo que sienten la una por la otra y los tres a la vez. Daniel nota cerca el final. El coño de Selena le aprieta bien fuerte la polla. No va a durar mucho más.</p>
  <p id="DBPW">Selena por fin se corre entre gemidos intensos, su cuerpo convulsiona de puro placer, y hasta Sonia deja de besarla y retrocede al notarla en ese estado.</p>
  <p id="2Luj">Daniel sigue bombeando un poco más. Nota llegar el orgasmo en oleadas que le suben desde la columna hasta la base del pene, para luego derramarse por el glande en chorros fuertes y potentes, que casi rompen el depósito del condón.</p>
  <p id="1QQS">Se sale con cuidado para no derramar el semen, aunque la toalla está empapada de una mezcla de sangre del himen de Selena, y fluidos, y se tumba boca arriba junto a las dos, que se abrazan a su padre.</p>
  <p id="54c4">Sonia no se ha corrido, pero no le importa, sabe que será la próxima en probar la polla de su padre.<br />© <a href="https://movil.todorelatos.com/perfil/1453606/" target="_blank">yo mismo</a></p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/xcrfLT3-Q1j</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/xcrfLT3-Q1j?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/xcrfLT3-Q1j?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>¿Aún se le levanta a tu abuelo? (2)</title><pubDate>Tue, 20 May 2025 06:13:22 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img3.teletype.in/files/a5/25/a525f1b9-f6bd-445e-b325-5e6ae7e748ab.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img4.teletype.in/files/b9/cb/b9cb6f52-26aa-49e4-90d9-9ffafa764f1c.jpeg"></img>Nieta y abuelo esperaron a que los padres de Juanita se marcharan a trabajar. Estaban ansiosos, y Fernando, encantado. Cuando todo esto había comenzado, él creyó que fue por casualidad, pero dudaba de que a su edad y después de tanto tiempo sin sexo, su cuerpo ya no reaccionase.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="hQHb" class="m_original">
    <img src="https://img4.teletype.in/files/b9/cb/b9cb6f52-26aa-49e4-90d9-9ffafa764f1c.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="MxRO">Nieta y abuelo esperaron a que los padres de Juanita se marcharan a trabajar. Estaban ansiosos, y Fernando, encantado. Cuando todo esto había comenzado, él creyó que fue por casualidad, pero dudaba de que a su edad y después de tanto tiempo sin sexo, su cuerpo ya no reaccionase.</p>
  <p id="GRoy">Pero lo hizo. Y se dio cuenta de que cada día le costaba menos. Imaginó que el sexo era como montar en bicicleta. Que nunca se olvida. Aunque lo pensó mejor y se dijo que de bicicletas nada. Que todo era obra de su preciosa nieta. Que se le levantaría a un muerto, como en cierta manera, así había sido.</p>
  <p id="H07q">Y ahora, estaba esperando a quedarse solo con ella, para hacer el amor. Estaba como un chaval en su primera cita. Nervioso, expectante.</p>
  <p id="nGvY">Por fin, su hijo y su nuera se marcharon, y se quedaron solos. No hizo más que oírse la puerta cerrarse, y Juanita se abalanzó sobre él y le empezó a sobar la polla sobre el pantalón.</p>
  <p id="umKB">-Ay, mi&#x27;jita. Espera un poco, que pueden volver.</p>
  <p id="ldLR">-Abuelito, que me derrito. Llevo todo el día con el coño chorreando. Ummm, ya la tienes durita.</p>
  <p id="Xr3F">Estaban en el salón, en donde veían la tele cuando los demás se fueron. Juanita bajó la cremallera y con dificultad sacó la enorme polla de su abuelo.</p>
  <p id="GAmY">-Cada día me gusta más tu polla, abuelo.</p>
  <p id="6lVk">Se acurrucó a su lado, agachó la cabeza y empezó a darle besitos en la punta de la polla, subiendo y bajando una mano a lo largo del grueso tallo. Fernando miraba, atento a cualquier ruido, a la puerta principal, por si su hijo o su nuera aparecieran de repente. Tuvo que cerrar los ojos cuando sintió como su nieta se metía la polla en la boca y empezaba una lenta mamada.</p>
  <p id="9zn8">-Aggggg y a mí me gusta cada vez más tu boquita.</p>
  <p id="CTeJ">La cabeza de la muchacha subía y bajaba lentamente. Le lengua serpenteaba alrededor de la gruesa verga.</p>
  <p id="qAJg">-No te vayas a correr, ¿Eh?</p>
  <p id="q3Du">-Uf, pues como sigas chupándomela así no respondo.</p>
  <p id="9XYK">-Sólo un poquito más. Un poquito más.</p>
  <p id="dK3s">Juanita siguió con su mamada. Estaba muy cachonda, imaginando lo que iba a sentir cuando aquella hermosa polla se metiera en su coño. Lo notaba mojado, casi palpitando de anhelo. Sin dejar de mamar, soltó la polla y llevó la mano hasta su coño, metiéndola por dentro de las bragas. Se corrió enseguida, resoplando con la boca llena de polla, teniendo espasmos sobre el sofá.</p>
  <p id="geCG">Se sacó la polla de la boca cuando aún su cuerpo estaba tenso. No quería arriesgarse a hacer correr a su abuelo, pues sabía que le sería muy difícil, si no imposible, que mantuviera la erección.</p>
  <p id="N3Nn">-Vamos a la cama abuelo. Quiero que me folles bien follada. ¿Tú lo deseas? ¿Deseas follarte a tu nietita?</p>
  <p id="nnVg">-Mi&#x27;jita, me moriría feliz después de haberte follado.</p>
  <p id="euWo">-Jajaja. No quiero que te mueras, abuelito. Sólo que me folles con esta tremenda trompa.</p>
  <p id="9bM5">Lo agarró por la polla y, polla en mano, lo llevó hasta el dormitorio de él. Se quedaron de pie, junto a la cama.</p>
  <p id="Bzjo">-¿Me desnudas, abuelo?</p>
  <p id="xDCp">Con calma, Fernando fue quitando prenda a prenda. Y cada vez que le quitaba una, la besaba en la boca. Cuando la tuvo completamente desnuda, se separó un poco y la miro.</p>
  <p id="lfc5">-Quién me iba a decir a mí que a estas alturas de mi vida tendría a una mujer como tú delante de mí, desnuda y...dispuesta a</p>
  <p id="9otL">-A que me folles bien, follada -dijo Juanita sin dejarlo terminar - Ahora me toca a mí.</p>
  <p id="Z8wI">Le quitó la camisa, le abrió el cinturón y le sacó los pantalones y los calzoncillos. Miró a su abuelo. No tenía el cuerpo de los jovencitos con los que solía salir. Sus carnes no eran prietas. Su vello era casi todo blando. Pero ningún joven la excitaba como su abuelo. Ningún joven que conocía tenía entre las piernas una polla tan preciosa y enorme como la que ella tenía en la mano.</p>
  <p id="wO8I">Se arrodilló.</p>
  <p id="fBXE">-Acaríciame la cara con tu polla, abuelito.</p>
  <p id="J6Dq">Eso le encantaba a los dos. A Fernando mirar como ella cerraba los ojos mientras le pasaba la polla por la frente, por las mejillas, por los labios. Le encantaba cuando la dejaba reposando sobre la cara de Juanita, cubriéndosela toda. Y a ella le volvía loca sentir su calor, su peso. Se metía uno a uno sus huevos en la boca. Lamía todo el tronco, acariciándolo con la lengua. La mayor parte del tiempo, sin usar las manos. Sólo con su lengua, con su boca. Ella, mientras, se acariciaba las tetas, se frotaba el clítoris. Y se corría de placer.</p>
  <p id="aeoG">Pero ahora no estaban allí por una mamada. Estaban allí para que él se la follara.</p>
  <p id="gYZl">-Siéntate al borde de la cama - pidió Juanita.</p>
  <p id="GXfo">Cuando Frenando lo hizo, ella buscó en sus pantalones, que él había tirado en el suelo, y sacó el preservativo. Sonriéndole, lo abrió con los dientes y lo sacó del envoltorio.</p>
  <p id="9BAb">-Agárrate la polla.</p>
  <p id="heRB">Fernando se la agarró, manteniéndola bien firme. Juanita puso el condón en la punta. Parecía un gorrito de varias tallas menor para aquella cabezota.</p>
  <p id="XKew">-Uf, creo que es pequeño - dijo Juanita.</p>
  <p id="zIRY">-¿Sabes?</p>
  <p id="zYbr">-Dime.</p>
  <p id="fgxK">-Es el primer condón que me voy a poner.</p>
  <p id="x3wT">-¿En serio?</p>
  <p id="cNnA">-Sí.</p>
  <p id="NgaR">No era el primer condón que Juanita ponía sobre una polla dura. Pero era el primero que ponía sobre una polla así. Empezó a tirar con los dedos, desenrollándolo. Le costaba mucho. La polla era demasiado gruesa para ese condón. Tiró con más fuerza, y sin querer, una de sus uñas lo rompió.</p>
  <p id="RjTc">-Mierda - se quejó Juanita.</p>
  <p id="jAka">-Ops, parece que se ha roto. Dame otro y lo intento yo, que tengo las uñas más pequeñas.</p>
  <p id="jzlN">-No tengo más.</p>
  <p id="NwGe">-COÑO!</p>
  <p id="NBk9">-Podría ir a la farmacia a por más.</p>
  <p id="44Za">Miró la hora. Las farmacias estaban cerradas y tendría que buscar la de guardia. No había tiempo. Miró a su abuelo. Miró la deseada polla.</p>
  <p id="mzt1">-No importa. Fóllame a pelo.</p>
  <p id="bMlA">-Pero...mi&#x27;jita. Soy viejo, pero mi pólvora todavía puede...estallar.</p>
  <p id="Kkpx">-Abuelito, no me voy a ir de aquí hasta que me claves la polla hasta el fondo de mi coño. Ya nos ocuparemos de lo demás después.</p>
  <p id="9Ouz">Decidida se levantó y se acostó en la cama. Abrió sus piernas y le mostró a su abuelo su precioso coño, mojado, brillante, anhelante. Se lo abrió con los dedos.</p>
  <p id="lu1V">-No puedo más, abuelo. Fóllame...</p>
  <p id="TTRP">¿Qué hombre en sus cabales se puede negar a semejante petición? Fernando no se negó. Sin importarle las posibles consecuencias, se puso entre las piernas de Juanita. Agarró su polla y la pasó de arriba a abajo a lo largo de su rajita. La chiquilla gimió de placer.</p>
  <p id="fYsc">-Agggggg que caliente estoy...</p>
  <p id="r4gI">-Juanita... te voy a follar.</p>
  <p id="QxQe">-Siiiiiiiii siiiiiiiii siiiiiiiiiiiiii</p>
  <p id="WPfq">Puso la gorda cabezota de su polla en la entrada de la vagina de Juanita. Se miraban a los ojos. Ella los tenía entornados. Respiraba por la boca. Estaba a la espera de sentir la invasión.</p>
  <p id="jODW">Él empezó a empujar. Entró la punta. Juanita apretó los dientes y cerró los ojos. Un empujón, y un poco más de polla se metió dentro de ella. Podía sentir como las paredes de su vagina se separaban para dar paso al enorme invasor, como se distendían rindiéndose.</p>
  <p id="LaEK">Otro empujón. Juanita se arqueó sobre la cama. La vagina de la chica apretaba con fuerza la polla, transmitiéndole a Fernando un inmenso placer. El siguiente empellón consiguió meter media polla dentro del coño. Y consiguió hacer correr a Juanita, que apretaba con fuerza los dientes para no gritar.</p>
  <p id="JbMU">Fernando no se paró. Siguió empujando, poco a poco, hasta que la punta de su polla topó con el fondo de la vagina de Juanita. Aún quedaban dos o tres cm. fuera. Se quedó quieto, mirando a su nieta.</p>
  <p id="FeuU">Cuando su orgasmo cesó, Juanita abrió lentamente los ojos.</p>
  <p id="ZQ6W">-Abuelo...como te siento. Jamás me había sentido tan llena. Parece que...mi coño vaya a reventar.</p>
  <p id="r0gG">-¿Te duele, mi vida?</p>
  <p id="BGsd">-Ummm no...Sólo siento... placer.</p>
  <p id="mzPz">Fernando se agachó y la besó. Ella lo rodeó con sus brazos y con sus piernas, como temiendo que se escapara. Él no tenía la menor intención de escapar.</p>
  <p id="Ehwl">-Fóllame...fóllame...</p>
  <p id="iluX">Con exasperante lentitud, Fernando empezó a moverse. Sacaba un poco su polla y la volvía a clavar a fondo. Juanita se contorsionaba de placer bajo él.</p>
  <p id="mOAz">-Aggg dios mío... que... placer...</p>
  <p id="waqh">Con los demás chicos, ella necesitaba que se la follaran con fuerza, metiendo y sacando sus pollas ron ritmo, mientras más rápido, mejor. Con su abuelo, no era así. El lento movimiento del hombre era suficiente para colmarla de placer. La enorme polla frotaba con fuerza las paredes de su vagina. Arrastraba su clítoris al entrar y al salir. El placer era tan intenso que Juanita volvió a correrse.</p>
  <p id="qCyu">-Ummm agggg fóllameeee..así...</p>
  <p id="b7zO">Y eso es lo que hizo su abuelo. Follársela sin parar, intensamente, pero con calma. Conocía la gran facilidad que su nieta para alcanzar el orgasmo, y se dedicó a mirarla correrse una y otra vez mientras la follaba. El placer que él mismo sentía también era maravilloso, pero se concentraba al máximo en no correrse. No quería que pasara ningún accidente del que luego se pudiesen arrepentir.</p>
  <p id="LHxH">Los orgasmos de la chica eran cada vez más fuertes, más intensos, y Fernando sabía que tendría uno más intenso, más prolongado, el último antes de quedar agotada sobre la cama. La siguió penetrando, buscando ese último y definitivo orgasmo, con la esperanza de aguantar sin correrse.</p>
  <p id="bcOw">Llegó. Juanita cerró los ojos. Su espalda de separó totalmente de la cama. Todos los músculos de su cuerpo se pusieron en tensión, impidiendo que respirara. Su vagina, empezó a tener fuertes espasmos. Durante largos segundos, Juanita estaba en otra dimensión, hasta que su cuerpo se quedó flojo, cayendo sobre la cama.</p>
  <p id="eCbV">Volvió a respirar. Su cabeza estaba hacia un lado. No se movía salvo por el sube y baja de su pecho. Estaba... hermosa.</p>
  <p id="kxSQ">Fernando, con suavidad, retiró su polla. Cuando la sacó, Juanita gimió y se dio la vuelta, quedando encogida sobre la cama. Él se acostó a su lado. Juanita, sin abrir los ojos, se apoyó contra él, poniendo su cabeza sobre su pecho y rodeándolo con sus uno de sus brazos.</p>
  <p id="k55K">Pasaron un par de minutos, en silencio. Él le acariciaba el cabello.</p>
  <p id="IHqZ">-Abuelo. Jamás había sentido un placer así. Ha sido algo... tan intenso. Creí que me moría de gusto.</p>
  <p id="Q2l6">-Me ha encantado darte placer, mi vida. No es nada en comparación con lo que tú has hecho por mí.</p>
  <p id="1d8F">Juanita fue consciente de algo.</p>
  <p id="nqOT">-Abuelo... no te has corrido.</p>
  <p id="SR5b">-Es que no pude. Tenía miedo.</p>
  <p id="PzeR">Y era lo que más deseaba. Hacerle el amor de manera total a su amada nieta. De manera completa. Hasta el final. Hasta vaciarse dentro de ella.</p>
  <p id="N0y9">Pero no pudo.</p>
  <p id="UXSs">Juanita llevó la mano que rodeaba el pecho de su abuelo hacia su polla. Aunque había perdido un poco de su dureza, seguía siendo una poderosa herramienta. La empezó a acariciar y volvió a tomar su dura consistencia.</p>
  <p id="mjMF">-Ahora déjame a mi darte placer, abuelito. Déjalo todo en mis manos. Y en mi boca.</p>
  <p id="muZJ">Durante los siguientes 15 minutos, Juanita le hizo la mejor mamada de su vida, tanto para él como para ella. Se esmeró en darle el máximo placer, y cuando por fin Fernando se corrió, Juanita se bebió hasta la última gota de su abundante semen. Siguió chupando y lamiendo un rato más.</p>
  <p id="LaJW">Volvieron a abrazarse, y se quedaron en la cama mucho rato, abrazados.</p>
  <p id="II0M">+++++++</p>
  <p id="8g2J">Al día siguiente, Juanita entró en la facultad. Vio a lo lejos a Luz, sentada en la cafetería. Se acercó hacia ella, y cuando estaba cerca, fingió caminar con dificultad, con los muslos separados, como si estuviera escocida.</p>
  <p id="VFBF">-Cabrona. No me digas que... - dijo Luz, al verla así.</p>
  <p id="XpFi">-Ummmmm</p>
  <p id="fxvQ">-Ja&#x27;puta.</p>
  <p id="rH9I">-Jajajaja.</p>
  <p id="y2A0">-Cuenta. ¿AL fin te folló ese misterioso hombre?</p>
  <p id="wR1E">-¿Que si me folló? Luz, jamás me había sentido, ni creo que me sentiré, tan llena de polla. Parecía que se me iba a salir por la boca.</p>
  <p id="vAjB">-Uf.</p>
  <p id="zojM">-Sí, Uf. Casi me desmayo de placer.</p>
  <p id="Y5XH">-¿Cuándo me vas a presentar a esa maravilla?</p>
  <p id="P41a">-Nunca.</p>
  <p id="skRL">-Zorra. No te lo voy a robar.</p>
  <p id="apmE">-Jajaja. No insistas.</p>
  <p id="2TiM">-Eres mala, Juana.</p>
  <p id="dpWc">-¿Mala yo? jajajaja. Chao</p>
  <p id="PHAO">Y la dejó allí, llena de preguntas, de curiosidad, preguntándose quién podía ser ese misterioso hombre. Tenía que saberlo. Tenía que saber quién era. Así que esperó a la hora de la salida a Juanita.</p>
  <p id="pYOj">-Oye, Juanita. ¿Quedamos esta tarde?</p>
  <p id="P0PC">-No puedo.</p>
  <p id="hv1v">-¿Has quedado con él?</p>
  <p id="z63q">-Jajaja. Puede que sí. Puede que no.</p>
  <p id="KNZa">-Que te den.</p>
  <p id="OcJO">Luz vio como Juanita se alejaba. Y trazó su plan. Se apostaría en frente de su casa. Cuando Juanita saliese para verse con el hombre misterioso, la seguiría. Y si él venía a buscarla, lo vería. Así que después de comer, salió corriendo hacia la casa de Juanita. Sabía que sus padres salían sobre las cuatro, por lo que antes de esa hora no pasaría nada.</p>
  <p id="b0ZP">Se escondió y esperó. Esperó. Y siguió esperando. Juanita no bajaba. Y nadie sospechoso subió.</p>
  <p id="rNVi">-&quot;Esta jodía se está quedando conmigo&quot; - pensó, mirando desde su escondrijo.</p>
  <p id="3I3P">Cuando se cansó de esperar, se marchó. Ya cogería a esa mentirosa al día siguiente.</p>
  <p id="z9ij">Justo en frente de ella, en la casa de Juanita, en la cama de su abuelo, su amiga estaba a cuatro patas sobre la cama. Fernando, detrás de ella, se la follaba, haciéndola gemir y correrse una y otra vez. Y esa vez, Fernando se corrió a gusto dentro del caliente coño de su nieta. Ella, previsora, había comprado una caja entera de condones extra grandes.</p>
  <p id="0nwi">++++++</p>
  <p id="uGjw">Con los brazos cruzados, Luz esperaba en la entrada de la facultad la llegada de Juanita. La vio llegar y la vio volver a hacer aquel gesto como de caminar con dificultad, riéndose. Esperó, seria, a que llegara.</p>
  <p id="WKn8">-Hola Luz.</p>
  <p id="LeGY">-Hola... mentirosa.</p>
  <p id="60DE">-¿Mentirosa?</p>
  <p id="0WEO">-Sí, mentirosa. Sé que ese hombre no existe.</p>
  <p id="2SAQ">Juanita la miró, extrañada.</p>
  <p id="TI14">-¿Y eso? ¿Por qué te iba a engañar?</p>
  <p id="V85E">-No sé, dímelo tú. Pero lo que sí sé es que no existe. Estuve ayer por la tarde en frente de tu casa, esperando verte salir. Y nada.</p>
  <p id="RAlH">Juanita se estremeció, pero no se le notó. Pensó con rapidez.</p>
  <p id="OhN2">-Quizás no me viste salir.</p>
  <p id="Yv6l">-No saliste, cabrona.</p>
  <p id="79Hb">-Ummm. Quizás salí por el garaje, para que nadie me viera salir de cosa. O...quizás...</p>
  <p id="pGJH">-¿Qué?</p>
  <p id="LXw6">-Quizás ese hombre misterioso sea un vecino de mi propio edificio.</p>
  <p id="sbZo">Luz la miró, entornando los ojos, escrutándola.</p>
  <p id="ojKN">-Que te den, niña. A mí ya no me la das. Si no quieres salir conmigo, me lo dices y en paz. Pero no te inventes hombres misteriosos de enorme polla. Adiós.</p>
  <p id="AIPK">Se dio la vuelta y dejó a Juanita con la boca abierta. Juanita no pudo reprimir una carcajada, que hizo que Luz se diera la vuelta y le echara una gélida mirada.</p>
  <p id="ExUv">Juanita rió con más ganas.</p>
  <p id="a6JC">-&quot;Pobre luz. Pero se lo tiene merecido&quot;.</p>
  <p id="aPyQ">Cuando, esa tarde, se lo contó todo a su abuelo, los dos se partieron de risa. Y más se rieron cuando Fernando le contó lo que se le había ocurrido.</p>
  <p id="6H06">++++++</p>
  <p id="nIxW">Luz se tomaba un café, sola, en la cafetería de la facultad. Juanita apareció y se sentó a su lado.</p>
  <p id="UMdP">-Hola Luz.</p>
  <p id="xXiA">-Hola. ¿Otra tarde con tu maravilloso amigo imaginario?</p>
  <p id="K0Ov">-Sí.</p>
  <p id="FpJk">-Ya está bien, ¿No? Vete a la mierda.</p>
  <p id="LqxZ">-Ven conmigo. Quiero enseñarte algo.</p>
  <p id="sdij">-¿Qué?</p>
  <p id="WPdO">-Aquí no. Ven.</p>
  <p id="BX2A">Juanita se levantó. Luz la siguió. Su curiosidad era más fuerte que su enfado. Las dos chicas fueron hasta un lugar solitario, en donde verían si alguien se acercaba.</p>
  <p id="gB4h">-¿Y bien? ¿Qué me ibas a enseñar? - preguntó, con desdén, Luz.</p>
  <p id="VDJ0">Juanita, en plan misterioso, abrió su bolso y sacó su móvil. Apretó una serie de botones y se lo dio a Luz.</p>
  <p id="6hhD">-Pulsa este botón.</p>
  <p id="H4So">En la pantalla del móvil había una foto de Juanita, de medio cuerpo, mirando a la cámara. Cuando Luz pulsó el botón, se percató de que era un video, no una foto</p>
  <p id="F1fj">-Hola Luz - dijo la Juanita del video - Piensas que soy una mentirosa, y no lo soy. Te presento a mi hombre misterioso. Bueno, más bien, a mi polla misteriosa.</p>
  <p id="UwEl">En ese momento, por la izquierda de la pantalla empezó a aparecer una enorme polla, que se acercó a la cara de Juanita. Solo se veía parte de la polla. Ninguna otra parte del hombre. Aún así, Luz se dio cuenta de que era una polla descomunal.</p>
  <p id="yO2q">Cuando el día anterior Fernando le contó a su nieta lo que se le había ocurrido, Juanita no lo dudó un instante. Buscaron el ángulo preciso, hicieron un par de ensayos y grabaron el video. Juanita se arrodilló de perfil al teléfono, que había dejado sobre una mesa. La idea era que sólo se viese la polla, nada más, para que Luz no sospechase de nadie en concreto.</p>
  <p id="mfZ1">-¿Te parece esto una polla de mentira, inventada? - decía Juanita en el video, mirando a la cámara y por tanto a los ojos de Luz.</p>
  <p id="7QD9">Luz, con los ojos como platos, miraba como Juanita empezaba a rozar aquel pollón con la cara, mirándola. Como la besaba. Cómo se agachaba, abría la boca y empezaba a chuparla. Levantó un momento la vista hacia la Juanita real, que sonreía.</p>
  <p id="3B7d">-Mira la pantalla. Sólo me cabe la punta de la polla en la boca.</p>
  <p id="YWKT">-Joder, Juanita. Vaya polla.</p>
  <p id="vFDO">Volvió a mirar. La Juanita del video se esmeraba en chupar aquella maravilla. Parecía una película porno, y de las buenas.</p>
  <p id="wbXS">-Bueno, Luz - dijo Juanita desde el móvil, sacándose la polla de la boca - Ya has visto bastante. Ahora me voy a tumbar en la cama para que me claven este pollón bien dentro del coño. Adiós.</p>
  <p id="sL5w">El video terminó. Luz seguía mirando la pantalla, con la boca abierta. Juanita le quitó el móvil de las manos y lo guardó en el bolso.</p>
  <p id="mx40">-Nunca más me llames mentirosa.</p>
  <p id="8CMW">-No... nunca más. Joder. Juanita.</p>
  <p id="o0MD">Se dio la vuelta y se fue a clase, dejando a una congelada Luz mirar cómo se iba. Cuando reaccionó, Luz no fue a su clase. Fue directamente a uno de los baños. Se encerró, se bajó los vaqueros, las bragas y se hizo una intensa paja recordando la inmensa polla que su amiga mamaba en el video que acababa de ver. Si hubiese habido alguien más en el baño, la hubiesen oído gemir de placer cuando se corrió.</p>
  <p id="Ft7J">-&quot;Necesito esa polla. Joder&quot; - pensó Luz subiéndose los pantalones.</p>
  <p id="F7h3">++++++</p>
  <p id="tLxc">Sobre las cuatro de la tarde, justo antes de que los padres de Juanita se marcharan, sonó el timbre. La madre fue a abrir.</p>
  <p id="z3x9">-Hola Luz.</p>
  <p id="yNlr">-¿Está Juanita?</p>
  <p id="cjwa">-Sí, pasa. Está en el salón, viendo la tele.</p>
  <p id="Ke5m">Los padres aprovecharon y se marcharon, cerrando la puerta. Luz se acercó al salón. Juanita estaba allí con su abuelo.</p>
  <p id="cU5t">-Hola Juanita. Tu madre me dijo que pasara. Hola, don Fernando.</p>
  <p id="OYiu">-Hola Luz - saludó el hombre, mirando a la chica. En verdad, un bombón de mujer.</p>
  <p id="zE4R">Juanita aprovechó para encararse con Luz.</p>
  <p id="3dpF">-¿Has venido a disculparte?</p>
  <p id="ulIM">-¿Eh? ¿Disculparme? ¿Por?</p>
  <p id="sVi9">-¿Cómo por? Por lo del otro día con mi abuelo.</p>
  <p id="1D2r">-Ah, eso.</p>
  <p id="9vKq">Luz ni se acordaba de aquello. Aún no entendía por qué Juanita se había enfadado tanto. Sólo fue una broma, algo sin malicia alguna. Pero ya que estaba allí, se giró hacia el abuelo de Juanita.</p>
  <p id="AYcz">-Don Fernando, siento lo del otro día. No fue mi intención ofenderle. Le ruego que me perdone.</p>
  <p id="38jR">Juanita la miró, asombrada. Parecía que lo tenía ensayado. Fernando también la miró. Al principio, en el primer momento, se había sentido ofendido. Pero después, gracias a aquella pregunta, había surgido todo con Juanita.</p>
  <p id="aGVj">-Está bien - contesto - olvidado.</p>
  <p id="NIv2">Luz se giró de nuevo hacia Juanita, ignorando a Fernando. Él aprovechó para mirarla. Alta, morena, con aquellos vaqueros que resaltaban su figura. Deseaba que se diera la vuelta para poder mirarle el magnífico culo, sin duda, lo mejor de la chica.</p>
  <p id="oYTy">-¿Podemos hablar? - dijo Luz dirigiéndose a su amiga.</p>
  <p id="2cEO">-Dime</p>
  <p id="VPnN">-No, aquí no. En... privado</p>
  <p id="QaNZ">-Vamos a mi cuarto.</p>
  <p id="AxbO">Cuando las chicas se alejaron, Fernando pudo contemplar a placer aquel soberbio trasero, redondito, respingón, que se mecía al son de sus caderas. Notó que la polla se le empezaba a poner dura</p>
  <p id="uoVw">-&quot;Joder. Hace unos días estabas muerta y ahora te estás volviendo una descarada&quot; - se dijo para sus adentros, sonriendo.</p>
  <p id="9yPR">Se quedó en el salón esperando. Juanita y Luz volvieron a los 10 minutos.</p>
  <p id="SYzP">-Bueno, no te prometo nada, Luz. Ya veremos.</p>
  <p id="pvhl">-Vale. Dime algo pronto, ¿Eh?. Me voy. Hasta la vista, don Fernando.</p>
  <p id="zJgw">-Adiós, Luz.</p>
  <p id="MiRL">Juanita la acompañó a la puerta, cosa que aprovechó Fernando pare volver a recrearse en su culito. Incluso se acarició la polla por encima del pantalón.</p>
  <p id="eNfp">Oyó cerrar la puerta y luego pasos a la carrera. Era Juanita, que venía corriendo. Se lanzó sobre él, sentándose a su lado y llevando la mano directamente a su polla.</p>
  <p id="QoaZ">-Vaya, abuelito. Ya la tienes dura. ¿Es por mí?</p>
  <p id="Im1V">-Claro que es por ti, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="Fnrg">Juanita le bajó la cremallera y le sacó la hermosa polla. Empezó una suave paja.</p>
  <p id="GL2W">-¿Seguro? Me fijé en como mirabas a Luz. No le quitaste ojo de encima.</p>
  <p id="dGG9">-Bueno, es una chica hermosa.</p>
  <p id="VrKr">-¿Te gustaría follártela?</p>
  <p id="7WxE">Su polla contestó por él, poniéndose más rígida en la mano de Juanita.</p>
  <p id="AnFB">-¿Sabes a que vino? A suplicarme que le presente al hombre misterioso. Me dijo que esta mañana, después de ver el video, tuvo que hacerse un pajote en el baño. Que tiene el coño empapado desde entonces y que no se saca esa polla de la cabeza.</p>
  <p id="LOex">Juanita se agachó y empezó a chuparla, pasando la lengua alrededor de la punta.</p>
  <p id="poPv">-Ummm mi&#x27;jita.</p>
  <p id="MMe0">-Dime abuelito. ¿Te gustaría follarte a Luz?</p>
  <p id="vZAR">-Aggg ¿Te molestaría que lo hiciera?</p>
  <p id="3igt">-Claro que no, tonto. Me encantará ver cómo le clavas tu enorme polla en su coño</p>
  <p id="3G04">-Pues...sí, quiero follarme a tu amiga.</p>
  <p id="Ldox">Fernando cerró los ojos y se imaginó a aquella preciosa chica desnuda, ofrecida. Se imaginó acariciando y besando su tentador culito. Y mientras gemía, imaginándolo, sentía la boca de Juanita subir y bajar por su polla.</p>
  <p id="2EGm">La idea y la boca de su nieta fueron demasiado, y se empezó a correr en la boca de Juanita, cogiéndola por sorpresa. Pero ella se repuso rápido y se tragó con gusto el abundante semen que su abuelo de echó en la boca.</p>
  <p id="p3Ir">Como compensación, Juanita quiso una buena comida de coño. Fue más que satisfecha, corriéndose sin parar contra la experta boca de su abuelo.</p>
  <p id="6G2h">Después de descansar, se pusieron a hablar.</p>
  <p id="HokU">-Parece que la idea de follarte a Luz te puso muy caliente. Te corriste rápido.</p>
  <p id="2Bec">-Sí, lo siento.</p>
  <p id="GVtI">-¿Qué te gusta de ella?</p>
  <p id="86he">Fernando se lo contó y se pusieron a planear como lo harían. Se pusieron de acuerdo en un plan.</p>
  <p id="crrc">-Abuelo, se te está poniendo dura otra vez! Luz te pone, ¿eh?</p>
  <p id="mkyk">-Uf, parece que sí.</p>
  <p id="EUb7">-Yo también estoy cachonda otra vez. Fóllame, abuelito.</p>
  <p id="Wc9M">Le puso un condón, se puso a cuatro patas sobre el sofá, con las piernas hacia afuera. Fernando, de pié, se puso detrás de ella y le clavó la polla hasta hacer fondo. La sensación de ir metiendo su polla y notando como las paredes vaginales se abrían para dejarle paso era algo que no se cansaría nunca de sentir. La agarró por las caderas y empezó a follarse a su querida y caliente nieta.</p>
  <p id="at7t">Miraba como su polla distendía el coño, como cuando se la sacaba arrastraba la piel, y como cuando se la metía, la arrastraba hacia el lado contrario</p>
  <p id="gQtY">Juanita gemía de placer sintiéndose así de llena. Llena de polla.</p>
  <p id="C7ko">-Llámala y díselo.</p>
  <p id="mgnu">-¿A Luz?</p>
  <p id="t43F">-Sí.</p>
  <p id="zY1d">La chica alargó la mano, buscando su móvil en el bolsillo de su pantalón, tirado sobre el sofá. Lo cogió y marcó el nº de su amiga.</p>
  <p id="z8AV">-¿Juanita?</p>
  <p id="gIyx">-Ummm, Sí..hola Luz.</p>
  <p id="cdKC">-¿Hablaste con él?</p>
  <p id="FEst">-Sí... estoy en su casa, y me está...aggggg me está follando Luz. Me está llenando el coño con su enorme polla.</p>
  <p id="wF91">-Joder... ¿Tienes su polla en tu coño?</p>
  <p id="hlVA">-Uf, sí Luz. La mete... agggggg y...la saca... despacito.</p>
  <p id="FrtO">Luz estaba en su casa, en su habitación. Oír a su amiga gemir mientras era follada la puso tan caliente que se empezó a masturbar mientras la oía. Ni siquiera se quitó el pantalón. Sólo lo desabrochó y se lo bajó un poco. Las bragas, se las dejó.</p>
  <p id="avlE">-Agggg..Luz...creo que....me voy a ...correr...Su polla no deja de...follarmeeeee.</p>
  <p id="kkA2">Oyendo como Juanita se corría, Luz también se corrió, cerrando con fuerza sus muslos alrededor de la mano que frotaba su coño. Oyó los gemidos y suspiros de su amiga, y luego como decía.</p>
  <p id="KycL">-No pares...Fóllame más. No dejes de clavarme esa polla</p>
  <p id="myQn">Eran amigas, y se lo contaban casi todo. Juanita le había dicho que solía correrse muchas veces si se la follaban bien follada. Y ahora lo estaba comprobando. Con los ojos cerrados, sus dedos frotando su coño, oyó como Juanita se corría una y otra vez.</p>
  <p id="vOBP">-¿Qué dijo? - preguntó Luz después de uno de los orgasmos de Juanita.</p>
  <p id="NFHq">-Dice...que....te conoce de vista. Que le gustas mucho...aggggg.</p>
  <p id="iuev">-¿Eso dijo?</p>
  <p id="nQIt">-Sí...dijo que quiere... follarte, Luz. Quiere clavarte la polla en el coño, Luz. Quiere que le hagas una buena mamada, Luz.</p>
  <p id="CIQo">-Ummm Juanita...me estoy haciendo una paja oyéndote.</p>
  <p id="AWTp">-Lo sé, Luz. Oigo como gimes. Pero..hay una condición.</p>
  <p id="kTnR">-¿Condición? ¿Qué condición?</p>
  <p id="H6yy">-Me dijo que le encanta tu culito. Que es lo que más le gusta de ti, Luz. Y que sólo te follará si le dejas...aggggg...clavarte....agggggg ....la polla....ummmmm en el culoooo.</p>
  <p id="DMH6">Ese fue el último orgasmo de Juanita, el que la dejaba sin fuerzas. Luz la oyó gemir y después, durante un rato, sólo su respiración por el auricular. Al fin, volvió a hablar.</p>
  <p id="Tgz4">-¿Qué, Luz? ¿Quieres que te folle bien follada como me ha follado a mí?</p>
  <p id="KBAD">Luz no era virgen en ningún sentido. Había tenido sexo anal varias veces, algunas bastante placenteras. Pero siembre había sido con pollas normales, no aquella enorme cosa que tenía el hombre misterioso.</p>
  <p id="Gqgm">-Sí, coño, claro que quiero.</p>
  <p id="c924">-¿Estás dispuesta a dejarte follar el culito?</p>
  <p id="3ns2">-Joder...sí. Necesito esa polla.</p>
  <p id="jMzj">-Bueno, ya hablaremos. Ahora voy a hacerle una merecida mamada, que él aún no se ha corrido.</p>
  <p id="OwoX">Colgó.</p>
  <p id="z0A0">Luz, en su cama, volvió a masturbarse hasta correrse otra vez. Al fin iba a sentir aquella polla dentro. Aunque eso significase que le rompieran el culo.</p>
  <p id="pb95">Aunque Juanita lo intentó, no consiguió que su abuelo se volviera a correr.</p>
  <p id="emQl">-Déjalo, mi&#x27;jita. No se puede luchar contra la naturaleza.</p>
  <p id="nvfA">++++++++</p>
  <p id="vrs1">A la mañana siguiente, Luz esperaba a Juanita. Estaba nerviosa.</p>
  <p id="tINZ">-Hola Juanita.</p>
  <p id="FPYW">-Hola Luz.</p>
  <p id="TgWl">-Qué fuerte lo de ayer, ¿Eh?</p>
  <p id="c7Nq">-Jajaja. Sip. Mi abuelo esta tarde no va a estar en casa, así que he hablado con quien ya sabes y nos veremos en mi casa, sobre las 4:15. ¿Quieres... venir?</p>
  <p id="M87g">Los lindos ojos de Luz se iluminaron.</p>
  <p id="U71y">-Uf, claro que sí.</p>
  <p id="HVvC">-¿Recuerdas la condición, no?</p>
  <p id="mfx4">-La recuerdo - respondió la chica poniendo una de sus manos en su culo, como tapando la entrada.</p>
  <p id="HJvO">-Jajaja. No te preocupes, mujer. Que es un caballero y no te hará daño.</p>
  <p id="GUmc">-Pero es que la tiene tan gorda.</p>
  <p id="bS7p">Juanita se acercó y le susurró al oído.</p>
  <p id="16zU">-No veas cómo se le puso cuando le dije que aceptabas. Dice que arde en deseos de... llenarte el culito de polla, que nunca le ha dado por el culo a una preciosidad como tú.</p>
  <p id="QlWe">Luz se estremeció toda. Deseo y miedo a la vez. Ganaba el deseo.</p>
  <p id="Mnjt">-Entonces quedamos esta tarde. Vente sobre las 4:20, ¿Ok?</p>
  <p id="MogH">-Vale. Joder, estoy deseando tener esa polla en mis manos.</p>
  <p id="oPU3">-No la vas a tener sólo en las manos. Jajajaja</p>
  <p id="mPiv">-Cabrona.</p>
  <p id="B5uf">-Hasta luego, guapa.</p>
  <p id="OPzd">+++++++++</p>
  <p id="bsDg">A las 4, los padres de Juanita se fueron, y ella y su abuelo empezaron a prepararlo todo. Condones, crema lubricante... Se fueron al salón, Juanita le sacó la ya dura polla y empezó a hacerle una paja, lenta, para mantenerlo excitado.</p>
  <p id="N7Oz">Sentada a  su lado, con la cabeza apoyada en su hombro, subía y bajaba su mano a lo largo del grueso tallo. Fernando estaba tan cachondo por lo que iba a pasar que de la punta de su polla salía líquido pre seminal, que Juanita repartía luego con el pulgar.</p>
  <p id="8ahh">-Uf, abuelo, nunca la habías tenido tan dura.</p>
  <p id="Gf8s">-Estoy muy excitado, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="F8OH">-Se nota, se nota.</p>
  <p id="HxqD">Iba a tener a dos preciosa jovencitas para él solito. Jamás pensó que le pasaría algo así, y menos a su edad. Nada menos que dos preciosidades a las que dar placer y de las que recibirlo. Y además, poder follarse el precioso culito de Luz. Iba a ser el primer culito que se follaba.</p>
  <p id="6oEF">A las 4:20 en punto sonó el timbre.</p>
  <p id="b0D9">-Bueno, abuelo, vete a tu cuarto.</p>
  <p id="TNcs">-Voy mi&#x27;jita</p>
  <p id="4hXj">Juanita fue a abrirle a Luz.</p>
  <p id="EElz">-Qué puntual. Pasa.</p>
  <p id="d3lF">-Estoy que me derrito</p>
  <p id="KZZs">-Ven conmigo.</p>
  <p id="Yaza">Luz la siguió hasta el salón.</p>
  <p id="RaIo">-¿Ya llegó?</p>
  <p id="jjDT">-Sí, nos espera en mi cuarto.</p>
  <p id="UgxH">-Joder. Si hasta me tiemblan las piernas.</p>
  <p id="F9LT">-Jajaja, Luz. Ni que fuera la primera vez que te van a follar.</p>
  <p id="XkXH">-Me siento casi como la primera vez.</p>
  <p id="wvai">Juanita cogió algo del sofá. Parecía un paño negro.</p>
  <p id="M4e6">-Te voy a vendar los ojos, Luz.</p>
  <p id="SC2t">-¿Y eso?</p>
  <p id="yZu2">-Son sus deseos.</p>
  <p id="JYQX">-Pero yo quiero verlo.</p>
  <p id="QaxT">-Lo verás, te lo aseguro.</p>
  <p id="MdAi">-Está bien.</p>
  <p id="xfg2">Juanita se puso detrás de Luz y le vendó los ojos, asegurándose de que no veía nada. La cogió de una mano y la guió hasta donde las esperaba Fernando.</p>
  <p id="6pCB">Entraron en la habitación y cerraron la puerta.</p>
  <p id="4lj5">-Bien, ya estamos aquí - dijo Juanita.</p>
  <p id="0QnG">Luz tenía los sentidos restantes alerta. Oyó claramente la respiración de él. Sus pezones se endurecieron, haciéndose visibles tras la camisa. Su coño empezó a palpitar.</p>
  <p id="F435">-Arrodíllate, Luz - ordenó Juanita - Pon las manos a tu espalda.</p>
  <p id="utlN">Obedeció. Se arrodilló y oyó pasos. Él se acercaba. El corazón latía, desbocado, en su pecho.</p>
  <p id="5LgC">Casi pudo sentir el calor del cuerpo del hombre misterioso. Y lo primero que notó fue el olor de su polla. Instantes después, algo rozó sus labios. Era la polla. Casi se corre.</p>
  <p id="HG5D">El hombre empezó a pasarla aquella polla por la cara, acariciándola. Sentía su suavidad, su calor, su peso, su olor.</p>
  <p id="BX6c">-Chúpale la polla, Luz</p>
  <p id="fboy">Abrió la boca y empezó a mamar. Pudo sentir con la boca el calibre de aquel pollón. Como Juanita, sólo pudo meterse un poco más de la punta. Quería tocarla con las manos, apretarla. Llevó las manos hacia ella, pero Juanita se lo impidió.</p>
  <p id="QACV">-Por ahora, nada de manos.</p>
  <p id="ysQ4">El hombre se movía lentamente hacia adelante y hacia atrás, follándole la boca. Lo oyó gemir. A su lado, Juanita miraba la erótica imagen que tenía delante. Luz, su amiga, con los ojos vendados, vestida, arrodillada y con la enorme polla de su abuelo en la boca.</p>
  <p id="hLt9">Juanita miró a su abuelo, que gozaba de la mamada de Luz. Se sonrieron y ella movió la cabeza, asintiendo. Había llegado la hora.</p>
  <p id="SOrK">-Como ves, Luz, la respuesta es sí. Aún se me levanta la polla.</p>
  <p id="UKfT">Luz se quedó petrificada. Reconoció la voz. Pero no podía ser. Era la voz del abuelo de Juanita.</p>
  <p id="3FHy">-Quítate la venda, Luz - dijo Juanita.</p>
  <p id="sRxX">Cuando sus ojos pudieron ver, delante de ella, con una enorme polla saliendo de su pantalón, estaba, sonriente, Fernando. Giró la cabeza y miró a Juanita, que también, sonriente, la miraba.</p>
  <p id="fJZ9">-¿Te gusta la polla de mi abuelo, Luz?</p>
  <p id="exde">Juanita se acercó y se arrodilló al lado de la otra chica, que aún seguía sin articular palabra. Juanita la cogió una mano y la llevó hasta la polla. Luz la agarró.</p>
  <p id="pG0c">-Uf, que dura está. Y que...grande.</p>
  <p id="QXfR">-Chúpala Luz. Mámale la polla a mi abuelo.</p>
  <p id="3zso">Sin soltarla, Luz acercó su boca y volvió a chuparla. Juanita miraba ahora la escena en primer plano. Acercó su boca y empezó a lamer la parte del tronco libre. Luz la soltó y Juanita pudo chupar a gusto, bajando y subiendo a lo largo de la polla.</p>
  <p id="twLg">Fernando no se creía la suerte que tenía. Dos preciosas mujeres, arrodilladas delante de él y chupándole la polla. El placer físico se mezclaba con el psicológico, llevándole poco a poco al éxtasis. Luz le miraba, con una expresión en los ojos de admiración, con la boca abierta al máximo, tragándose la punta de su polla. Juanita, pasaba la lengua arriba y abajo, llegando casi hasta la boca de Luz.</p>
  <p id="jL86">Una de las veces, llegó.</p>
  <p id="FSHB">-Déjamela un poquito - dijo</p>
  <p id="gY0V">Luz se la sacó de la boca y Juanita se la metió. Luz lamió como Juanita hiciera antes. Fernando, maravillado, sólo gemía.</p>
  <p id="vX5C">Las chicas se fueron intercambiando la polla. Una mamaba mientras la otra lamía. Fernando agarró con suavidad sus cabezas.</p>
  <p id="94T2">-Ahora, las dos a la vez.</p>
  <p id="WXQM">Aquello no lo iba a aguantar mucho. Las dos bocas en la punta de su polla, las dos lenguas. Juanita y Luz llegaban incluso a lamerse la una a la otra. Eso excitó aún más a Fernando.</p>
  <p id="BGtR">-Ummmm que lindas sois. Mi&#x27;jita... ¿Le das un besito a Luz?</p>
  <p id="Sr3k">Ella se miraron. Tenías los labios brillantes por sus salivas. Acercaron sus bocas y empezaron a besarse, tiernamente, eróticamente. La polla rozaba sus mejillas. Fernando notó que estaba a punto de correrse. Le hubiese encantado hacerlo sobre aquellas dos preciosas caritas, verlas relamerse luego su semen la una a la otra, pero temía que si se corría, su polla perdiese su dureza. Así que se separó y se sentó en la cama. Las chicas seguían besándose.</p>
  <p id="uTku">-Quítense la ropa - pidió.</p>
  <p id="iO9E">Verlas desnudarse la una a la otra fue algo que no olvidaría el resto de su vida. Su polla no dejaba de palpitar. Cuando las dos estuvieron desnudas, Juanita lo miró.</p>
  <p id="lPBz">-¿A quién de vas a follar primero, abuelo?</p>
  <p id="kFuw">-¿Las invitadas primero, no? - dijo Luz.</p>
  <p id="Aq61">Entre las dos terminaron de desnudar al Fernando. Luz no apartaba la vista de la enorme polla que se la iba a follar. Y que la iba a encular.</p>
  <p id="PAbl">-Está bien, abuelo. Fóllatela primero a ella.</p>
  <p id="riEi">Luz casi salta de alegría. Se subió en la cama, se tumbó boca arriba y abrió las piernas.</p>
  <p id="SU4U">-Venga Fernando. Clávame esa maravilla de una vez.</p>
  <p id="RKG6">-¿Haces los honores, Juanita? - dijo Fernando a su nieta.</p>
  <p id="iaBo">Juanita cogió un condón y diestramente encapuchó la soberbia polla, la cogió y la dirigió a la entrada del coño de su amiga. Le pasó la gruesa cabezota arriba y abajo, haciéndola gemir.</p>
  <p id="jlxj">-Fóllatela abuelo. Llénale el coño de polla.</p>
  <p id="5G26">Lentamente. Fernando fue dejándose caer sobre Luz, haciendo que su polla se abriese paso en su mojada y caliente vagina. La chica, como hizo Juanita la primera vez, cerró los ojos al sentir como aquella enormidad empezaba a llenarla. Y como pasara con Juanita, la polla topó con el fondo del coño antes de entrar del todo.</p>
  <p id="gso6">-Aggggggggggg que..polla....parece que ..se me vaya a..salir...por la ..boca.</p>
  <p id="StOX">Comenzó la follada. Como siempre, lenta, pausada, pero intensa. Luz sentía como la polla frotaba con fuerza las paredes de su vagina, a pesar de que jamás había estado tan lubricada.</p>
  <p id="XWoD">Juanita miraba, acariciándose el coño. Veía la polla entrar y salir del coño de Luz. Veía su cara llena de placer. Y veía cómo su abuelo miraba a su amiga. Se agachó y la beso. Luz le devolvió el beso, juntando sus bocas, entrelazando sus lenguas.</p>
  <p id="vgOd">A pesar de que Luz era tan echada para adelante, tan escandalosa a veces, en el sexo era muy tranquila a la hora de correrse. Nunca gritaba. Casi ni gemía. Sólo se ponía tensa, con los ojos en blanco mientras su cuerpo se contorsionaba de placer.</p>
  <p id="gH7U">Así la vio Juanita, con los dientes apretados, las manos aferradas a las sábanas, corriéndose en un prolongado orgasmo. Fernando también se dio cuenta de que Luz se estaba corriendo por como los músculos de su vagina se contraían con fuerza alrededor de su polla. Se concentró en no vaciarse dentro de ella. A duras penas, lo consiguió.</p>
  <p id="J7QZ">Cuando Luz se relajó, Fernando poco a poco le sacó la polla del coño. La chica no reaccionaba. Estaba como ida.</p>
  <p id="n6SF">-Ahora me toca a mí, abuelo. Fóllame a mí también.</p>
  <p id="uaeo">-Ay, mi&#x27;jita. Ya no soy un chaval. Necesito descansar.</p>
  <p id="KFeS">-De eso nada.</p>
  <p id="2Zlg">Juanita hizo que su abuelo se tumbara en la cama, boca arriba, al lado de Luz. Lo montó, agarró la polla y se sentó sobre ella, clavándola hasta el fondo de su coño. Nunca se cansaría de la sensación de la primera embestida, cuando la polla de su abuelo separa las paredes vaginales llenándola de dura carne.</p>
  <p id="O6M6">Con los ojos cerrados, Juanita empezó a moverse, a rotar sus caderas buscando aún mas roce. Su clítoris se frotaba contra la base de la polla. Gemía de placer. Gemidos que aumentaron cuando su abuelo empezó a acariciarle las tetas con las dos manos.</p>
  <p id="PM9P">-Aggg abuelito, nunca me cansaré de tu polla. Ummmm como te siento.</p>
  <p id="1HO7">Luz se fue reponiendo. Miró la morbosa escena de la nieta montando a su abuelo, siendo follada por la polla que casi la mata de placer. Se incorporó un poco para no perderse detalle. Juanita estaba hermosa. Su cabello alborotado, los ojos cerrados, los labios resecos. Ella no se corría tan seguida como Juanita, pero se excitaba rápido.</p>
  <p id="Vott">Se tocó el coño, notándolo distendido por la tremenda verga que le habían metido. Se acarició mirando como Juanita se movía sensualmente, con la cabeza levantada hacia el techo. Miró a Fernando, me acariciaba las tetas de su nieta, y la miraba con cara de placer.</p>
  <p id="rulV">Luz se levantó y se puso sobre el hombre, con las rodillas a cada lado de su cara, mirando hacia Juanita. Acercó su coño a la boca de Fernando y se estremeció de placer al sentir la lengua lamerla.</p>
  <p id="CG8h">-Ummmmm eso es, Fernando, cómeme el coño.</p>
  <p id="03BL">Juanita miró hacia ella. Las dos mujeres se miraron a los ojos. Las dos con el placer que estaban sintiendo reflejado en la cara. Se acercaron la una a la otra, hasta que sus bocas casi se rozaban.</p>
  <p id="LDBf">-¿Te gusta mi abuelito, Luz? Si no es por ti, no habríamos descubierto su polla.</p>
  <p id="bbyq">-Me encanta su polla, Juanita.</p>
  <p id="ZQTr">No pudieron seguir hablando. Sus bocas se juntaron y empezaron a besarse. Primero con suavidad, pero enseguida con pasión, abriendo las bocas, invadiéndolas con sus lenguas,</p>
  <p id="MYqS">El primer orgasmo de Juanita la hizo estremecer, gemir en la boca de Luz. Y el siguiente fue igualmente amortiguado en la boca de su amiga. Todos menos el último, ese definitivo. Luz no pudo amortiguarlo porque ella también se estaba corriendo mientras Fernando tenía su clítoris atrapado entre sus labios, aunque tuvo que abrir la boca para poder beber los abundantes jugos que Luz destiló sobre él.</p>
  <p id="wQv2">Las dos chicas, abrazadas, cayeron hacia un lado de la cama. Respirando hondo, agitadamente. Felices. Igual de feliz que Fernando, que se incorporó para poder admirarlas.</p>
  <p id="KUsi">Sus bellos cuerpos. Y se fijó en el precioso culito de Luz. Si era bello ceñido en los pantalones, así, desnudo, era una obra de arte. Su polla, aún enfundada en el condón, palpitaba sobre su barriga.</p>
  <p id="zWsg">A los pocos minutos, las chicas empezaron a reaccionar.</p>
  <p id="Z0Ex">-Ummm Luz...mi abuelito no se ha corrido. Mira su pollita como está. ¿Me ayudas a vaciarle la pollita?</p>
  <p id="DfXh">-¿Pollita? Juanita, pero si es el pollón más hermoso del mundo.</p>
  <p id="wnCY">Juanita le quitó el condón. Las dos chicas se acurrucaron entre las piernas de Fernando y se la empezaron a chupar. Una la cabezota y otra uno de los huevos. Una subía hacia la punta mientras la otra bajaba hasta la base. Y Fernando, mirándolas. Aquello era placer con mayúsculas.</p>
  <p id="v5ij">Empezó a gemir, cada vez más próximo al orgasmo. Deseaba ver como las dos chicas compartían su corrida, como besaban su polla mientras ésta se vaciaba en sus labios.</p>
  <p id="jBGN">De repente, Luz se paró.</p>
  <p id="7DD0">-¿Qué hay del trato? -dijo.</p>
  <p id="ioXO">-¿Qué trato? - preguntó Juanita.</p>
  <p id="xkqO">-Mi culito. Me dijiste que tu abuelo deseaba mi culito.</p>
  <p id="WmB3">Fernando la miró. Claro que lo deseaba, pero no quería hacerle daño a la bella joven.</p>
  <p id="vfJK">-No hace falta, Luz - dijo - Me estáis matando de placer con vuestras boquitas.</p>
  <p id="gPfC">-Un trato es un trato, Fernando.</p>
  <p id="ziaA">-¿Estás segura?</p>
  <p id="Jnx9">-Uf... asustada... pero...joder... también quiero saber lo que se siente al estar ensarta así.</p>
  <p id="Ei74">La polla de Fernando se puso más rígida. El corazón se le aceleró un poco más.</p>
  <p id="ldxk">-¿Quieres follarme el culito, Fernando? ¿Quieres rompérmelo con tu polla?</p>
  <p id="dzRK">-Uf, claro que quiero.</p>
  <p id="3b69">-Pues venga, antes de que me arrepienta.</p>
  <p id="5tp1">Se dio la vuelta, poniendo el culo en pompa. Fernando no se pudo resistir a acariciarlo. Suave, cálido, redondito. Acercó su boca y besó las nalgas.</p>
  <p id="G1vV">Luz gimió. De placer y de miedo.</p>
  <p id="Jqjy">-Mi&#x27;jita. Tráeme la crema.</p>
  <p id="jQNM">-Sí abuelo.</p>
  <p id="FRwt">Juanita también quería verlo. Aquello iba a ser algo grandioso.</p>
  <p id="UctM">Con delicadeza, Fernando empezó a ponerle crema en el ano a Luz. Empezó a meter un dedo, luego dos, y finalmente, tres, dilatando, distendiendo.</p>
  <p id="IoBy">Después, se untó bien la polla con más crema. Cuando todo estuvo listo, se arrodilló detrás de Luz.</p>
  <p id="R55z">-¿Lista?</p>
  <p id="g8ye">-Uf, no. Pero empieza.</p>
  <p id="A1DH">Sentada al lado de Luz, Juanita vio como su abuelo acercaba su polla al culo de Luz. Como ponía la cabezota contra el pequeño orificio.</p>
  <p id="XGQa">-&quot;No va a entrar&quot; - pensó.</p>
  <p id="oArc">Fernando apretó. Y para asombro de todos, la punta de la polla entró.</p>
  <p id="crTA">-Agggggggggggg - se quejó Luz.</p>
  <p id="8VUd">-¿Te duele?</p>
  <p id="Riw0">-Un poco...pero... no la saques. Espera un poco.</p>
  <p id="KK2G">Durante unos segundos, no hubo movimientos. Luz se acostumbraba al grosor, relajando el esfínter.</p>
  <p id="EEqy">-Ahora...métela...despacito.</p>
  <p id="tZOd">Agarrado a las caderas de la chica, Fernando empezó a empujar. La polla entraba poco a poco, ayudada por la crema. Luz apretaba los dientes, intentando no quejarse de dolor. Un dolor soportable.</p>
  <p id="pNsV">La polla siguió entrando, entrando, hasta que los muslos de Fernando chocaron contra las nalgas de Luz. Era la primera vez que Fernando metía toda su polla dentro de una mujer. La primera vez que la metía en el culito de una mujer.</p>
  <p id="lE7T">-Joder, Luz. Te ha clavado todo su pollón en el culo. - dijo, admirada, Juanita.</p>
  <p id="16C6">-Lo...sé... Agggg..no te muevas aún. Deja que me acostumbre.</p>
  <p id="xcUL">Se concentró en relajar los músculos. El dolor empezó a ceder, y el placer a aumentar.</p>
  <p id="zKuY">-Ummmm uf...como te siento, Fernando. No te muevas...déjame a mí.</p>
  <p id="DR0y">El hombre se quedó quieto. Luz, muy despacito, empezó a moverse hacia adelante, haciendo que la polla saliese de su encierro. La sacó más o menos hasta la mitad. Y empujó en el sentido contrario, volviendo a clavársela toda.</p>
  <p id="hRws">-Agggggggg cómo me llenas. ¿Te gusta Fernando? ¿Te gusta darme por el culo?</p>
  <p id="lsHa">-Sí,...uf..Luz...que apretadita estas.</p>
  <p id="KvUc">Ella empezó a moverse más deprisa. La polla entraba y salía, transmitiendo un intenso placer a los dos. Incluso Juanita, que se masturbaba mirando, gemía de placer.</p>
  <p id="97bN">-Así...fóllame...encúlame....mátame con tu polla...agggggggggggg</p>
  <p id="UIju">Ahora fue Fernando, asiéndola firmemente por las caderas, el que se movió, follándola, enculándola a placer. Luz llevó una mano hasta su coño y se pajeó sintiendo como la polla entraba y salía de ella cada vez más deprisa.</p>
  <p id="EfPb">-Aggg Luz...no puedo..más... me voy a correr....</p>
  <p id="2zWz">-Síiiiiiiiiii siiiiiiiiiiiiii dame tu leche...lléname el culito de lecheeeeeeeeeeee.</p>
  <p id="WYVk">En el interior de su cuerpo, Luz lo sintió. Primero, en su ano, que notó como la polla tenía como un espasmo. Instantes después, el calor repentino del semen. Luz, en silencio, empezó a correrse.</p>
  <p id="m5Bw">Los dos cuerpos parecían uno solo, gozando al unísono, pero fueron acompañados por los gemidos de Juanita, que también se estaba corriendo.</p>
  <p id="Hwga">Luz cayó hacia adelante. Fernando, agotado, cayó a su lado. Y al otro lado, Juanita.</p>
  <p id="9IXi">El hombre quedó entre las dos mujeres. Ninguno decía nada. Ninguno se movía. Cuando las chicas pudieron moverse, se acurrucaron contra aquel hombre que tanto placer las había dado. Colocaron sus cabezas sobre el pecho de Fernando, una a cada lado. Él las rodeó con sus brazos.</p>
  <p id="DIll">Luz acercó su cara y besó la mejilla de Fernando. Él la miró y la besó en la boca. Giró la cabeza y besó a Juanita.</p>
  <p id="sfYW">++++++++</p>
  <p id="e56O">Cuando al día siguiente las dos chicas se encontraron en la facultad, las dos se pusieron a caminar con las piernas separas, como escocidas. Rompieron en una sonora carcajada.</p>
  <p id="lKFf">Luz miró a un lado. Luego al otro. Sacó algo de su bolsillo. Algo envuelto en platina.</p>
  <p id="HL3m">-Mira lo que le quité a mi padre - dijo</p>
  <p id="0MkF">Juanita abrió el paquetito. Dentro, varias pastillas azules.</p>
  <p id="8sD8">-¿Qué es?</p>
  <p id="ttyL">-Viagra.</p>
  <p id="PZlQ">FIN</p>
  <figure id="PyZe" class="m_original">
    <img src="https://img1.teletype.in/files/c5/f8/c5f880ed-45d6-40af-a397-f29e4cd0be53.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="CU7F">© holandes errante</p>

]]></content:encoded></item><item><guid isPermaLink="true">https://teletype.in/@thekronos/u3k1-LPwc04</guid><link>https://teletype.in/@thekronos/u3k1-LPwc04?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos</link><comments>https://teletype.in/@thekronos/u3k1-LPwc04?utm_source=teletype&amp;utm_medium=feed_rss&amp;utm_campaign=thekronos#comments</comments><dc:creator>thekronos</dc:creator><title>¿Aún se le levanta a tu abuelo? (1)</title><pubDate>Tue, 20 May 2025 06:08:13 GMT</pubDate><media:content medium="image" url="https://img3.teletype.in/files/a5/25/a525f1b9-f6bd-445e-b325-5e6ae7e748ab.png"></media:content><category>Incest</category><description><![CDATA[<img src="https://img2.teletype.in/files/16/0e/160e0c76-17d2-496f-a674-9359c2ef4406.jpeg"></img>Fernando estaba en el salón viendo la tele cuando vio pasar a Juanita, su nieta, dirigiéndose a la puerta. Al poco, ella regresó con Luz, una de sus amigas.]]></description><content:encoded><![CDATA[
  <figure id="QANy" class="m_original">
    <img src="https://img2.teletype.in/files/16/0e/160e0c76-17d2-496f-a674-9359c2ef4406.jpeg" width="960" />
  </figure>
  <p id="XAHK">Fernando estaba en el salón viendo la tele cuando vio pasar a Juanita, su nieta, dirigiéndose a la puerta. Al poco, ella regresó con Luz, una de sus amigas.</p>
  <p id="gpyY">-Abuelo, me voy al cuarto a escuchar música con Luz.</p>
  <p id="UO2G">-Vale, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="ijcM">Cuando las dos jovenzuelas le dieron la espalda, no pudo evitar mirarlas. A Luz ya la conocía de otras veces. Era una preciosa joven, de culito espectacular, y como lo sabía, lo hacía resaltar con ajustados pantalones, que sumados a unas camisas apretadas, la hacían apetecible. Juanita, su nieta, también era hermosa, aunque distinta a su amiga. No era tan espectacular, pero en cierta manera, era más atractiva.</p>
  <p id="gFPO">-&quot;Juventud, divino tesoro&quot; - se dijo mirando come se meneaba el culo de Luz.</p>
  <p id="3Kf6">Fernando, viudo desde hacía años, vivía en casa de su hijo. Eran 4 en la casa. Él, Juanita, su hijo y su nuera, la bruja. Bueno, no tan bruja. Había accedido a que viviera con ellos, y no lo trataba mal, la verdad. Pero las tradiciones hay que respetarlas.</p>
  <p id="Ab2m">Siguió viendo la tele, que era casi lo único que hacía últimamente. Al poco le llegó el sonido de la música de las chicas.</p>
  <p id="iSq3">-Se van a quedar sordas. Coño. - dijo, subiendo el volumen del televisor.</p>
  <p id="naZg">En el cuarto, Juanita y Luz se tumbaron en la cama y empezaron a hablar. Es extraño que a pesar del volumen de la música se entendieran, pero seguramente era un buen entrenamiento paras las discotecas. ¿Cómo si no iban a entender al galán de turno?</p>
  <p id="m7te">Empezaron a hablar de sus cosas. Chicos, por supuesto. Que si Manolito estaba bien bueno, que si Juan era un sobón y un pesado.</p>
  <p id="lEBd">-La otra noche - contaba Luz - estaba con Juan en su coche. Nos enrollamos. Ya sabes lo pesado que se pone, pero esa noche me cogió con la guardia baja. Me calentó, así que le saqué la polla y le casqué una paja. Joder, Juanita, además de pequeña, no tiene aguante. Se corrió enseguida.</p>
  <p id="hJNH">-Jajaja, Luz. ¿Qué pasó luego?</p>
  <p id="CNLj">-No me hables. Con tanto besuqueo y manoseo me había puesto cachonda. Así que le pedí que me devolviera el favor. Mierda, el muy capullo no sabe ni tocar un coño. Ahí, dale que te pego todo el rato. ¿Sabes lo que hice?</p>
  <p id="yXDW">-Jajajaja. No. ¿Qué hiciste?</p>
  <p id="pMCn">-Fingir que me corría para que ese desgraciado me dejara en casa. Y encima él se creyó que había quedado como un machote. Al día siguiente me llamó para volver a quedar.</p>
  <p id="dX2d">-Jajajaja, Luz. Si lo que no te pase a ti no le pasa a nadie. ¿Quedaste con él?</p>
  <p id="Fnxr">-Claro que no. Lo mandé a la mierda.</p>
  <p id="0gfg">Las dos chicas rieron con ganas. De las dos, la más lanzada era sin duda Luz. Juanita era más, digamos, tranquila. Escucharon un rato la música en silencio hasta que Luz, de sopetón, preguntó.</p>
  <p id="04Hz">-Oye... ¿Crees que a tu abuelo aún se le pone dura?</p>
  <p id="DVMu">-¿Quéeee?</p>
  <p id="uzIl">-Que si aún se le levanta la polla.</p>
  <p id="wrZX">-Joder Luz, y yo que sé.</p>
  <p id="SE4U">-¿Qué edad tiene?</p>
  <p id="9Be3">-Creo que 68 ó 69.</p>
  <p id="VHSJ">-Me pregunto si a esa edad aún se les pone dura a los hombres.</p>
  <p id="7zkN">-Luz, a veces me dejas perpleja. ¿A qué viene eso ahora?</p>
  <p id="cdMO">-Y yo que sé. Se me ocurrió de repente. Pero seguro que sí. O no. No sé. ¿Para eso es la viagra no?</p>
  <p id="Q4QT">-Será.</p>
  <p id="Nr7f">-Es viudo, ¿No? ¿Sale con alguien? ¿Tiene novia?</p>
  <p id="z1RD">-No creo. Apenas sale de casa.</p>
  <p id="e5a7">-Pues me gustaría saberlo, jeje</p>
  <p id="roqL">-¿El qué?</p>
  <p id="4cox">-Si se le pone la polla dura. ¿Por qué no se lo preguntas? En plan...científico.</p>
  <p id="5Vnq">-Tú estás loca, Luz. ¿Cómo le voy a preguntar a mi abuelo si se le pone la polla dura?</p>
  <p id="mUMq">-jeje, es verdad. Quedaría rarito. Se lo preguntaré yo.</p>
  <p id="41Nk">-No te atreverás. -dijo Juanita mirando a su amiga. Conociéndola, se temía lo peor.</p>
  <p id="A1ie">-A que sí!</p>
  <p id="sILb">Entre risas, Luz se levantó y salió corriendo hacia el salón. Juanita la siguió, para detenerla. La agarró por el brazo, y entre trompicones y risas de Luz, entraran en el salón. Fernando se sobresaltó.</p>
  <p id="w8Tq">-Déjense de jueguitos, que ya no son unas niñas. Se van a dar un golpe.</p>
  <p id="E4eV">-Perdona, abuelo. Pero es que esta Luz es una idiota.</p>
  <p id="Xhez">-Don Fernando. ¿Le puedo hacer una pregunta?</p>
  <p id="Ekra">-LUZ! - gritó Juanita - No seas estúpida.</p>
  <p id="KcrW">Luz se zafó del brazo que la sujetaba se acercó al hombre.</p>
  <p id="pX0Z">-¿Qué pregunta es esa?</p>
  <p id="cskY">-Verá, es que...Juanita se preguntaba una cosa. - dijo, mirando pícaramente a Juanita.</p>
  <p id="pZgd">-Te mato, Luz. Yo te mato.</p>
  <p id="vV4f">-¿Qué pregunta, mi&#x27;jita? - dijo el abuelo, mirando a su nieta.</p>
  <p id="0Pn4">-Nada abuelo. Tonterías de esa loca.</p>
  <p id="Ezxd">Juanita se acercó otra vez a Luz, la cogió por el brazo y tiró de ella, para llevársela otra vez al cuarto.</p>
  <p id="g6bJ">-Juanita quiere saber si aún se le pone la polla dura.</p>
  <p id="wCOt">Fernando se quedó petrificado. Juanita se quedó petrificada, y Luz se volvió a zafar de su agarre. Se volvió hacia el abuelo, que tenía una expresión de asombro y vergüenza en la cara.</p>
  <p id="Aq1o">-¿Qué? ¿Aún se le levanta?</p>
  <p id="7dTp">-Luz, eres una imbécil - gritó Juanita. - Cállate ya.</p>
  <p id="s7Jn">-¿Qué pasa? Sólo quiero saberlo. - Mirando a Fernando, insistió - ¿Me lo va a decir, don Fernando?</p>
  <p id="3ORN">Fernando no sabía que decir. Aquella endiablada muchacha parecía querer reírse de él. Lo miraba, con una burlona sonrisa en los labios. Y entonces, la muy jodía se llevó las manos a las redonda tetas, empezando a tocarse.</p>
  <p id="gLRZ">-¿Se le pone dura mirando a una jovencita como yo? Mire que tetitas tengo. Los chicos me dicen que son preciosas. ¿Le parecen bonitas mis tetas, don Fernando?</p>
  <p id="bAUO">Juanita miraba la escena, paralizada. ¿Cómo podía comportarse así Luz?. Miró a su abuelo, que tenía los ojos clavados en su amiga. Y la mirada de su abuelo era triste. Juanita comprendió que se sentía humillado.</p>
  <p id="8fVx">-¿Ya se le está levantando, don Fernando? ¿Le pone cachondo mirarme?.</p>
  <p id="zUc7">Ni Juanita ni Fernando se esperaban el siguiente movimiento de Luz, la cual, con rapidez, se acercó al sillón donde él estaba sentado, alargó una mano y le sobó la polla por encima del pantalón.</p>
  <p id="m5VF">-Ummm, no. Blandita. El pajarito está muerto. - dijo, solemne, Luz.</p>
  <p id="3OT0">Juanita pudo al fin reaccionar. Se acercó furibunda a su amiga, la cogió del brazo y la arrastró hasta la puerta de la casa. La abrió y de un empujón, la echó de la casa.</p>
  <p id="45dt">-Joder, Luz, te has pasado.</p>
  <p id="4GKG">-Bah, no seas cría. No ha pasado nada, tonta.</p>
  <p id="ZTNC">-Lo has humillado.</p>
  <p id="CjjJ">-¿Yo? ¿Por sobarme las tetas delante de él? ¿Por tocarle la fofa polla? Jajajaja. Para muchos sería un regalo.</p>
  <p id="NQ2N">-Vete a la mierda. Ya hablaremos.</p>
  <p id="KIyL">Dio un portazo.</p>
  <p id="qpvT">-&quot;Jodía Luz. En valla lío me ha metido&quot; - pensó mientras volvía al salón, a disculparse con su abuelo. Pero al entrar, no lo encontró. Se había ido a su habitación. Ella se acercó y tocó la puerta.</p>
  <p id="K9ID">-Ya se ha ido esa loca, abuelo. ¿Puedo pasar?</p>
  <p id="ukW6">-No, déjame en paz, Juana. Yo os habéis reído bastante por hoy.</p>
  <p id="7Rmc">-Pero...no fue culpa mía. Fue todo por ella.</p>
  <p id="7lpi">-Vete.</p>
  <p id="3kNJ">Juanita volvió a su cuarto, apenada. Casi se pone a llorar. Quería mucho a su abuelo, y lo que había hecho Luz fue horrible.</p>
  <p id="5DXC">Fernando se quedó en su cuarto hasta la hora de la cena. Durante ésta, apenas habló, y después volvió a su cuarto.</p>
  <p id="N6kU">-¿Qué le pasa a tu abuelo? - le preguntó su padre.</p>
  <p id="uqRr">-No..no sé - respondió, desviando la mirada.</p>
  <p id="wIQz">Más tarde, todos se fueron a acostar. La casa quedó oscura y en silencio.</p>
  <p id="0u7J">Juanita no podía dormir, pensando en su abuelo. Tenía que hablar con él, disculparse, pedirle perdón por el comportamiento de Luz y por no haberla parado a tiempo. Sin encender la luz, se levantó y descalza, salió de su cuarto. A tientas, llegó hasta la habitación de su abuelo. Sin llamar, abrió la puerta y entró, cerrándola detrás de ella.</p>
  <p id="b8zf">-Shhhh, abuelo..¿Duermes? - preguntó, acercándose a la cama.</p>
  <p id="6KHm">Fernando, sorprendido, encendió la luz de la mesilla, para descubrir a su nieta, que se acercaba a su cama.</p>
  <p id="YthG">-Tengo que hablar contigo, abuelo. Me siento fatal por lo de esta tarde. Por favor, perdóname. No fue mi intención. Fue...Luz.</p>
  <p id="DUs1">-Lo sé. No te preocupes, ya se me pasará.</p>
  <p id="cayP">Juanita llegó junto a la cama y se sentó. Fernando estaba bajo la sábana. Y cuando se fijó en su nieta, se tensó.</p>
  <p id="AJgD">La chica llevaba un pijama corto, pues era verano. Cortísimo. Su barriga quedaba al aire, hasta por encima del ombligo. La parte de arriba era una camiseta ajustada, como una segunda piel, que hacía que sus juveniles pechos quedasen bien definidos. La aureola de los pezones era claramente visible bajo la fina tela. La mirada de Fernando fue fugazmente a la parte de abajo.</p>
  <p id="OSUk">También era corta, ajustada, casi parecían más una braguitas que un pantalón de pijama. Juanita dormía siempre así cuando hacía calor. No se dio cuenta de cómo iba cuando salió hacia la habitación de su abuelo. Si se hubiese percatado, se habría puesto una bata o un camisón, pero estaba tan preocupada y deseando disculparse, que se había levantado de la cama tal y como estaba.</p>
  <p id="GPip">Seguía hablando a su abuelo, pidiéndole disculpas, pero él no la escuchaba. La miraba. Trataba de no hacerlo, pero no podía quitar los ojos de aquella preciosa chiquilla.</p>
  <p id="pK1h">-Hablaré con Luz y le exigiré que te pida disculpas, o nunca más entrará en esta casa.</p>
  <p id="VD1N">Fernando seguía sin escuchar. Cuando Luz le había hecho la pregunta de marras no le contestó. Si lo hubiese hecho, le habría respondido que no, que ya no se le ponía dura. Que aunque aún le gustaba mirar a las mujeres, hacía mucho tiempo que él ya no sentía excitación sexual, no al menos hasta el punto de tener una erección. Que esa parte de su vida había muerto con su mujer.</p>
  <p id="V54A">El corazón empezó a latirle con fuerza. Notó algo. La presencia de su preciosa nieta, vestida de aquella manera tan sexy, estaba haciendo que un parte que creía dormida para siempre, empezara a levantar cabeza (nunca mejor dicho).</p>
  <p id="MErq">Se le estaba poniendo dura la polla. Encima, estaba desnudo, sólo tapado con la sábana. Trató de concentrarse, de evitar por todos los medios que su polla siguiera creciendo. No quería que Juanita se diera cuenta.</p>
  <p id="gvd0">Pero entonces, Juanita se movió. Fue algo natural, sin premeditación. Seguía hablando y se puso más cómoda, abriendo un poco las piernas. Fernando no quiso mirar, pero sus ojos se movieron solos.</p>
  <p id="MlkG">-&quot;JODER&quot; - pensó.</p>
  <p id="NHoQ">El pantalón del pijama se pegaba al coñito de Juanita. Pudo ver claramente su rajita, dibujada tras la tela, separando en dos la zona. Aquello fue demasiado. La polla se llenó de sangre y empezó a levantarse. Miró asustado como la sábana comenzaba a elevarse.</p>
  <p id="pFk5">Juanita seguía hablando, ajena a todo. Pero de repente, se calló. Tenía los ojos clavados en la tienda de campaña que su abuelo tenía a la altura de las caderas. La boca se le quedó en forma de &#x27;O&#x27;. Sus ojos fueron de la sábana a los ojos de su abuelo y de nuevo hacia abajo. Fernando se encogió de hombros y dijo.</p>
  <p id="gaOq">-Jeje, pues parece que sí. Aún se me levanta.</p>
  <p id="mBM7">-A... buelo. Uf!</p>
  <p id="YWq1">Los dos se quedaron mirando hacia el monte Everest que le había crecido a Fernando entre las piernas. Entonces, Fernando se fijó en las tetas de su nieta. Miró los pezones. Hubiese jurado que se le marcaban más que antes. ¿Estaría ella excitada también? Ese pensamiento terminó por endurecer al máximo su polla.</p>
  <p id="oXqP">-Lo siento, mi&#x27;jita. Pero es que...estás tan... hermosa.</p>
  <p id="Z80l">Juanita se miró. Y comprendió. Era casi como si estuviera desnuda.</p>
  <p id="8yKS">-¿Se te ha puesto así... por mí?</p>
  <p id="4TPy">-Me temo que sí.</p>
  <p id="43ky">El corazón de Juanita también latía con fuerza. Lo que se escondía debajo de esa sábana la atraía como una luz atrae a una polilla. Lentamente, alargó una mano hasta que llegó a la sábana. La cogió y empezó a tirar de ella. La sábana empezó a bajar por el cuerpo de su abuelo. Descubrió su pecho, velludo y canoso, después su barriga....</p>
  <p id="LUwU">-Mi&#x27;jita... no creo que debas hacer eso.</p>
  <p id="Osnf">Juanita no se detuvo. Tenía que verla. Tenía que ver lo que había debajo de la sábana. Apareció el vello púbico. Un último tirón y ante ella quedó la polla de su abuelo.</p>
  <p id="9mbi">-Joder, abuelo. Vaya pollón.</p>
  <p id="Ieiw">Entre las piernas de Fernando, dura como una roca, estaba su polla. Debido a la edad, y aunque estaba dura, no se levantaba del todo. Además, su tamaño tampoco ayudaba. Era una polla grande, gruesa, venosa. Una polla que en su juventud le había dado muchas alegrías.</p>
  <p id="cEKP">-Hacía mucho tiempo que no se me ponía así.</p>
  <p id="v4dY">Ambos miraban la enorme verga, que debido a la excitación, daba pequeños saltitos solo. Juanita sintió los pezones duros, y el coño se le mojaba con rapidez. Tenía los labios resecos y se mordía el inferior.</p>
  <p id="oID6">-¿La puedo tocar?</p>
  <p id="2xLJ">-Ay, mi&#x27;jita. No es correcto.</p>
  <p id="ffcl">-Sólo un poquito. Para ver cómo...está de dura.</p>
  <p id="i9vR">Fernando miró como una de las manos de su nieta se acercó hasta su polla, y con dedos temblorosos, la agarró. La manita no abarcaba todo el grosor.</p>
  <p id="wzAq">-Joder, abuelo. No puedo juntar los dedos.</p>
  <p id="RuRO">-Agggg.</p>
  <p id="lhHQ">-¿Te duele?</p>
  <p id="2t9d">-No no....no me duele.</p>
  <p id="DUlE">La chica no soltó su presa. La sentía palpitar en su mano, dura, caliente. Su coño empezó a mojar su pantaloncito. Juntó las piernas y las frotó entre sí, estimulando su clítoris. Empezó a mover la mano que asía la tremenda polla.</p>
  <p id="wBW6">-Ummmm mi&#x27;jita...esto no está bien. Pero...que rico....</p>
  <p id="GmLb">-¿Te gusta, abuelo?</p>
  <p id="2QfR">-Sí... me gusta. No me acuerdo de la última vez que....que hicieron algo así.</p>
  <p id="bImm">-¿Te refieres a una paja?</p>
  <p id="FocQ">-Agggg sí, una....paja.</p>
  <p id="y60Q">-¿Quien te la hizo? ¿La abuela?</p>
  <p id="bEuC">-No. Ella estaba muy enferma al final. Fue...</p>
  <p id="x4oL">-¿Quien fue? Dímelo, porfa. Dime quien fue la última persona que te hizo una paja.</p>
  <p id="SSQK">-Fue la chica que teníamos en casa para ayudarnos. Ella fue la última.</p>
  <p id="NveH">-No. jeje. La última soy yo.</p>
  <p id="Q7Ew">-Sí...ummm la última eres tú.</p>
  <p id="QKzd">-Tienes la polla más grande que he visto, abuelo.</p>
  <p id="3QJE">La paja fue lenta, profunda. La mano subía hasta la punta y agarraba la gorda cabezota. Luego bajaba por el tronco, para volver a subir. Fernando, apoyado en los codos miraba como su linda nieta lo masturbaba. Placeres olvidados que creyó nunca más sentir, se apoderaron de su cuerpo. De la punta de su polla manaba líquido transparente que lubrificó a la mano de Juanita, haciéndola deslizarse con más facilidad.</p>
  <p id="plzZ">-Aggggg mi&#x27;jita...que gusto. Me voy a correr.</p>
  <p id="hyhi">-Sí, sí. Córrete abuelito. Déjame ver como sale leche de tu enorme polla.</p>
  <p id="uPzq">La polla se puso más dura. Empezó a tener espasmos. Y entonces, Fernando empezó a correrse. Su leche salía abundante por la punta de su polla, pero sin fuerza. Se deslizaba por la mano de Juanita, que no dejaba de subir y bajar. Ella tenía cierta experiencia en pajas, y con cada espasmo, apretaba y subía la mano, haciendo que el semen saliese con más facilidad.</p>
  <p id="DeKV">Fernando gozó de su primer orgasmo en años, mirando con los ojos entornados como aquella angelical nieta suya lo hacía estremecer con su manita. Temió tener un infarto y quedarse tieso. Al menos moriría feliz, se dijo.</p>
  <p id="goWX">La polla dejó de manar. Juanita tenía los dedos llenos de leche. El pubis de su abuelo tenía un charquito blancuzco. La polla empezó a perder dureza.</p>
  <p id="Igz2">-Estabas llenito, ¿Eh abuelo?</p>
  <p id="tUfj">-Sí. Muchos años almacenando.</p>
  <p id="v9pB">-¿Te ha gustado la pajita?</p>
  <p id="4gGR">-¿Pajita? Ha sido un pajote en toda regla. Y me ha encantado. Gracias, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="CkL5">-De nada abuelo. Es lo mínimo que podía hacer por ponerte la polla dura, Jajaja.</p>
  <p id="Q4HP">La chica soltó la polla. Se miró la mano, que goteaba semen. Fernando le pasó un paquete de pañuelos de papel. Cogió unos cuantos y se limpió la mano y también el pubis de su abuelo. La polla, morcillona, descansaba sobre uno de los muslos del hombre.</p>
  <p id="rTcW">-Vaya tranca que tienes abuelo. La abuela se lo debía de pasar en grande, ¿eh?</p>
  <p id="VF5B">-Bueno, no creas. Tu abuela era bastante estrechita y al principio nos costó horrores hacerlo. Pero al final creo que sí, que llegó, que llegamos, a gozar bastante.</p>
  <p id="kkH9">-Abuelo...</p>
  <p id="9xAe">-Dime mi&#x27;jita.</p>
  <p id="virP">-Estoy cachonda. Mira.</p>
  <p id="iuaI">Juanita abrió sus piernas, mostrándole a su abuelo la mancha de humedad que se había traspasado de su coño al pijama.</p>
  <p id="zbMj">-Ummm, mi cosita linda tiene el coñito mojado. ¿Quieres que tu abuelo te devuelva la pajita?</p>
  <p id="55wl">-Sí, sí, porfa.</p>
  <p id="r7o0">Recordó lo que le contó Luz que le había pasado con Juan, que tuvo que fingir su orgasmo para terminar rápido. Ella no tuvo que fingirlo.</p>
  <p id="DnL9">Su abuelo la hizo acostar a su lado y se pegó a ella. Le puso la mano en la barriga, acariciando. Ella se estremeció. La mano empezó a bajar, lentamente, hasta llegar a su coño. Primero acarició por fuera, pasando un dedo a lo largo de la rajita. Después, se metió por dentro, desde arriba y acaricio el pubis, de escaso vello. Juanita no dejaba de gemir, cerrando los ojos y gozando de aquellas maravillosas caricias.</p>
  <p id="m81P">Por fin, los dedos llegaron al coño. Lo abrieron y se pasearon a lo largo  ancho de los labios vaginales, pero evitando tocar el inflamado clítoris. Eso hacía que Juanita se desesperara, gimiera, menease las caderas buscando aumentar el roce.</p>
  <p id="CG9p">-Agggg abuelito....que rico.</p>
  <p id="6eMC">-¿Te gusta lo que te hace tu abuelo, mi&#x27;jita?</p>
  <p id="rquW">-Ummm me encanta. Qué bien lo haces.</p>
  <p id="TbDn">El dedo corazón se adentró en la caliente raja de la chica. Escarbó con suavidad dentro de su vagina. Salió y subió, hasta llegar al clítoris, el cual fue atrapado entre dos dedos. Fernando empezó un suave frotamiento que provocó que Juanita empezara a gemir más fuerte, a arquear su espalda sobre la cama y, finalmente, estallar en un intenso y largo orgasmo. Él no dejó de frotar, en círculos, alrededor del clítoris, y cuando ella dejó de correrse, paró de frotar, quitando los dedos de la zona sensible, como había aprendido de su mujer.</p>
  <p id="32cW">Pero su nieta no era su mujer. Ella cogió su mano, y la apretó contra su coño.</p>
  <p id="HVEB">-Más...abuelito..más...más,</p>
  <p id="Ktzn">Fernando, sorprendido y encantado, volvió a masturbar la linda muchacha. Sus dedos estaba muy mojados, y ella se contorneaba, se contorsionaba sobre la cama, con los ojos cerrados y una expresión de placer en su rostro. Él la miraba, acariciándola sin parar, hasta que la chica volvió a tensarse y estallar en un nuevo e intenso orgasmo. Tuvo que llevarse una mano a la boca para no gritar. Cuando el orgasmo pasó y su cuerpo se recuperó, miró a su abuelo, con los ojos brillantes.</p>
  <p id="5oqE">-Ummmm no pares...dame más placer.</p>
  <p id="WGqi">Fernando intensificó las caricias. Juanita parecía insaciable. Pedía más y más.  Le metió dos dedos en la vagina, que chorreaba, y con el pulgar le frotaba el clítoris. Metía y sacaba los dedos, follándola. Ella se retorcía, gozando como nunca hasta ese momento.</p>
  <p id="HhD4">El tercer orgasmo fue el definitivo. Todo su cuerpo se tensó durante largos segundos, con los músculos agarrotados, los puños cerrados, los dientes apretados, la respiración cortada. Parecía como si hubiese tocado un cable de alta tensión.</p>
  <p id="KF09">Juanita cayó sobre la cama, empapada en sudor, sin fuerzas. Ya no pidió más. Había quedado satisfecha.</p>
  <p id="tujt">Su abuelo sacó la mano lentamente, abandonando el tierno coñito. Se la miró, mojada de los abundantes jugos de su nieta. La acercó a su nariz, y aspiró el aroma. Un aroma que hacía tantos años que no olía. Miró hacia abajo, hacia Juanita, que estaba acurrucada en la cama, con los ojos cerrados, sin moverse. La estuvo mirando durante varios minutos.</p>
  <p id="ESb1">-&quot;Quien fuera joven&quot; - pensó.</p>
  <p id="QAhq">Juanita abrió los ojos y le miró. Sonrió.</p>
  <p id="W9o5">-Abuelo... casi me matas de placer. Uf... nunca había gozado tanto de unos dedos.</p>
  <p id="60jP">-¿No tienes novio?</p>
  <p id="mTdG">-Bueno, formal no. He tenido algunos rolletes. Pero ninguno me ha tocado como tú.</p>
  <p id="XGAj">-Jeje, debe de ser la experiencia. Dicen que es un grado. Deberías volver a tu cama. Es tarde.</p>
  <p id="R5oY">-Ummm, sí... me muero de sueño.</p>
  <p id="SfDz">Juanita se levantó de la cama. Antes de irse le dio a su abuelo un beso. Primero en la mejilla. Después, tiernamente en los labios y se marchó. Fernando la miró marchar. Su redondo culete, de amplias nalgas que se meneaban sensualmente hacia los lados. Apagó la luz y cerró los ojos.</p>
  <p id="DS1t">Jamás pensó que a estas alturas de su vida le pasaría algo como lo que acababa de ocurrir. Que una linda jovencita lo excitase, No sólo eso, sino que lo masturbara hasta hacerlo llegar a un maravilloso orgasmo y que después él hiciera lo mismo por ella. Y lo más asombroso, todo había sido con su adorada nieta.acr</p>
  <p id="qwJO">Juanita se metió en su cama y enseguida se durmió hasta que el despertador la hizo levantar. Ducha rápida, desayuno a toda prisa y se marchó para la facultad, pero antes, fue al cuarto de su abuelo. Él estaba ya despierto.</p>
  <p id="FdKm">-Buenos días, abuelo.</p>
  <p id="hjHD">-Buenos días, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="F6uW">-¿Has dormido bien? - preguntó Juanita con pícara sonrisa.</p>
  <p id="FZcb">-Estupendamente. ¿Y tú?</p>
  <p id="mS3b">-Como un lirón. Me acosté... relajadita.</p>
  <p id="EtDw">-jeje, y yo.</p>
  <p id="iFbY">Los padres de Juanita estaban en la cocina, desayunando. Ella miró hacia la puerta, para cerciorarse de que no estaban por el pasillo, y metió la mano por debajo de la sábana, llevándola directamente hasta la polla de su abuelo.</p>
  <p id="wqrY">-¿Cómo está tu pollita hoy?</p>
  <p id="6kUx">-Dormida.</p>
  <p id="iHip">Juanita la agarró. Estaba fofa. La abarcó con su mano, y la acarició.</p>
  <p id="ceLj">-Ay, mi&#x27;jita. Que ya no soy un chaval. Lo de anoche fue un milagro. No creo que se levante otra vez.</p>
  <p id="GjND">-Ummm, ya veremos, ya veremos. Bueno, me voy a clase. Hasta luego, abuelo.</p>
  <p id="HAy8">Fernando vio como Juanita salía corriendo. Se levantó la sábana y miró a su dormida polla.</p>
  <p id="IuFY">-Jodía. En otros tiempos si una joven como Juanita te hubiese tocado, le habrías saltado un ojo al levantarte de golpe... y mírate ahora. Mustia. Joder con la vida, leche!.</p>
  <p id="ffWP">+++++</p>
  <p id="144Z">Camino de la facultad, en el autobús, Juanita pensaba en la polla que tuvo en la mano la noche pasada. La polla de su abuelo. Recordó lo cachonda que se puso al ver aquella cosa tan grande, tan gruesa. Tenía que volver a verla, a tocarla. No pudo evitar reírse al pensar que como no se le pusiera tiesa otra vez, le daría un bote entero de viagra a su abuelo.</p>
  <p id="ADH3">Andaba hacia su clase cuando Luz apareció de repente, a su lado. Le dio un suave golpe hombro contra hombro y caminó junto a ella.</p>
  <p id="CSuD">-¿Qué? ¿Se te pasó ya el enfado?</p>
  <p id="Luv0">-Te pasaste tres pueblos, Luz. ¿Cómo se te ocurrió semejante estupidez?</p>
  <p id="Iqy8">-Y yo que sé, chica. Me entró curiosidad. ¿Cómo está el viejo?</p>
  <p id="wPvp">-Está bien. Pero espero que la próxima vez que lo veas, le pidas disculpas.</p>
  <p id="r3Kf">-Jajaja. ¿Disculpas? ¿A un hombre por preguntarle por su polla? ¿Por tocársela?</p>
  <p id="AgH4">-Pues sí. ¿No se te ocurrió pensar que a lo mejor con su edad ya no puede? ¿Y que se sentiría humillado si una chica le hace esas preguntas?</p>
  <p id="mijH">-Bueno, no pensé en eso.</p>
  <p id="LBEa">-Ese es el problema contigo, Luz. Que nunca piensas antes de actuar.</p>
  <p id="fjNq">-Ta&#x27; bieeeen. Le pediré disculpas por sobarle la polla a tu abueeeelo. Jajaja.</p>
  <p id="zRiH">Juanita la dio por perdida. Esa Luz era incorregible. Decidió no contarle nada de lo que pasó con su abuelo. No sabía con qué locura podría salirle.</p>
  <p id="TQio">La mañana pasó lente. No se concentraba en las clases. En su mente sólo había sitio para aquella polla palpitante. Deseaba que diera la hora de comer, para ir a casa y estar a solas con su abuelo.</p>
  <p id="rFV8">-¿Quedamos esta tarde? - preguntó Luz.</p>
  <p id="fR1M">-¿Eh? ah..no no...tengo cosas que hacer.</p>
  <p id="Fg0M">-¿Qué cosas?</p>
  <p id="Etvt">-Pues cosas, no te jode. Ni que tuviera ahora que darte explicaciones de lo que hago o dejo de hacer.</p>
  <p id="Kl2j">-Uyuyuyuiiii. Has quedado con un chico para echar un polvo, ¿No?</p>
  <p id="SCbL">-Pues no, graciosa, no.</p>
  <p id="p2PH">-Sí, sí. Bueno, espero que me lo cuentes todo mañana. Con pelos y señales. Aaaaadios.</p>
  <p id="4MXr">Y tal como vino, se fue, de repente. Juanita se marchó para casa.</p>
  <p id="NfXa">Durante la comida, no dejaba de echarle miraditas a su abuelo. Sonrisitas.</p>
  <p id="lYjR">-¿Has quedado hoy con Luz, tesoro? - le preguntó su madre.</p>
  <p id="2UzR">-No. Hoy tengo cosas que hacer. Me quedaré en casa. Así le haré... compañía al abuelo.</p>
  <p id="ZJMX">-Ay, mi&#x27;jita. Por mí no te molestes.</p>
  <p id="wLWE">-No es molestia, abuelo. - respondió, con una pícara sonrisa que hizo erizar el vello a Fernando.</p>
  <p id="i93D">Terminó el almuerzo. Su padre se echó una cabezadita viendo el telediario mientras las mujeres recogían la cocina ( todo muy moderno, repartiendo las labores del hogar) y Fernando salió al balcón a ver pasar a la gente por la calle.</p>
  <p id="8xEz">Por fin, su madre y su padre se fueron y Juanita se quedó a solas con su abuelo. Fue a buscarlo al balcón, pero no estaba. Fue al salón, tampoco. Lo encontró en su cuarto.</p>
  <p id="Sbbm">-¿Qué haces aquí, abuelo?</p>
  <p id="4RqC">-Nada...me iba a echar un poco a dormir</p>
  <p id="q7RT">Juanita se sorprendió. Él nunca dormía por las tardes.</p>
  <p id="3p4J">-¿No estarás huyendo de mí, abuelito?</p>
  <p id="TSth">-Claro que no mi&#x27;jita - mintió.</p>
  <p id="Wokd">Sí que huía un poco de ella, por miedo. Por miedo a que si Juanita intentaba algo, él no pudiese responder. Miedo a que lo de anoche hubiese sido flor de un día. Se quedó sentado en su cama, mirando como su nieta se acercaba a él y se sentaba a su lado.</p>
  <p id="jCoJ">-Abuelito, no me puedo sacar tu polla de la cabeza. Necesito volver a verla. ¿Me la enseñas?</p>
  <p id="4g6o">-Juanita, no sé si volverá a ponerse en forma.</p>
  <p id="Ynlq">-¿Por qué no? Anoche se puso muy en forma.</p>
  <p id="LXgv">-Lo sé, pero ya no soy joven.</p>
  <p id="9vaS">Dejó de hablar cuando una de las manos de Juanita se acercó a su paquete y empezó a acariciarlo, mirándole a los ojos y sonriendo. Se dejó acariciar. Su hombría estaba en juego, así que se esforzó por que la polla se le levantase, pero mientras más se concentraba, peor. Sentía la mano acariciar su fofa herramienta, sin que diera signos de despertar.</p>
  <p id="O1jz">-Lo siento. No se va a levantar.</p>
  <p id="Znmm">-Abuelito... ummmm tengo el coñito muy mojado. Mira cómo se me notan los pezones en la camisa. ¿Te parezco guapa?</p>
  <p id="NAiE">-Eres preciosa, Juanita. Adorable.</p>
  <p id="p3ea">La chica bajó la cremallera, metió la mano y sacó la durmiente polla. La acarició, la descapulló, esperando que aquello fuera tomando forma, pero sólo consiguió que se hinchara muy ligeramente.</p>
  <p id="A3z3">-Espera un segundo. No te muevas de aquí.</p>
  <p id="AcI6">Juanita salió corriendo y a los pocos minutos regresó con un pijamita parecido al de la noche anterior, igual de ajustado, sin nada debajo. Se quedó en la puerta, mirando a su abuelo.</p>
  <p id="q3nB">-¿Así mejor?</p>
  <p id="kC4P">-Uf, mi&#x27;jita. Eres la cosa más linda que he visto nunca.</p>
  <p id="l50x">Contoneándose sensualmente, se acercó otra vez a su abuelo y volvió a acariciarle la polla, pero nada. Sólo se puso un poco morcillona.</p>
  <p id="d0ON">-Lo siento, Juanita. Déjalo ya, por favor.</p>
  <p id="v9ES">-De eso nada, abuelo.</p>
  <p id="e5iV">Si algo tenía Juanita era cabezonería. No se iba a dar por vencida tan fácilmente. Lo hizo levantar y se arrodilló delante de él. Le abrió el cinturón, desabrochó el botón y el pantalón cayó hasta los tobillos.</p>
  <p id="E6CN">-¿Qué haces, mi&#x27;jita?</p>
  <p id="Qu5g">-Tú déjame a mí, abuelito.</p>
  <p id="Z2R5">Le bajó los calzoncillos. Delante de ella quedó su fláccida polla. La miró. Levantó la vista y miró a Fernando. Con una sonrisa en los labios, acercó su cara a la polla y empezó a acariciarla con sus mejillas.</p>
  <p id="LRPZ">-Venga, pollita linda, ponte durita para mí.</p>
  <p id="lRYk">Su abuelo miraba, embelesado. Aún con la polla así, medio muerta, la imagen de aquella joven, arrodillada delante de él y pasándose su polla por la cara era algo sublime. Le daba besitos, se agachaba un poco y se la pasaba por la frente.</p>
  <p id="vKBI">-Ummm que calentita está, y que suave. Me encanta sentir tu polla en mi cara, abuelito.</p>
  <p id="L68D">-Mi&#x27;jita... eres... increíble.</p>
  <p id="joUM">Fernando se olvidó de todo, de tratar de lograr una erección, de &#x27;cumplir&#x27;, y se dedicó a gozar de la maravillosa visión de la linda y sonriente joven que lo estaba acariciando de una manera tan erótica.</p>
  <p id="a2bE">Y entonces, la polla empezó a responder. Se empezó a llenar de sangre, a aumentar de tamaño, de grosor. Juanita empezó a sentir como aumentaba de peso.</p>
  <p id="lAoE">-Mira abuelo, se está despertando.</p>
  <p id="pK3s">-Ay mi vida. Se la despertarías a un muerto.</p>
  <p id="SWpx">En menos de un minuto, la tremenda polla de Fernando estaba en todo su esplendor. Juanita la hizo descansar sobre su cara, y se la cruzaba de lado a lado. La sentía caliente, palpitante. Se separó un poco para poder verla mejor.</p>
  <p id="heFl">-Wow, abuelo. Me encanta tu enorme polla.</p>
  <p id="Azqb">Acercó la mano derecha y la agarró. Luego, la mano izquierda. Sobraba un trozo de polla. Empezó una suave paja, mientras Fernando entornaba sus ojos, gimiendo de placer.</p>
  <p id="g3Eo">Casi se le para el corazón cuando Juanita acercó su boca y le dio un beso en la punta.</p>
  <p id="8eY3">-Aggggg Juanita... mi niña...</p>
  <p id="dz89">-Besar esta hermosura.</p>
  <p id="AeR7">Juanita ardía. El coño le mojaba el pijama. Recordó algo que había visto en una película y que le encantó a un par de novios a los que se lo hizo. Soltó la polla y se puso de cuclillas. La enorme polla, por la edad y el tamaño, penduleaba hacia abajo. Llevó sus manos a sus muslos y las dejó allí, mientras, lentamente, pasaba su lengua a lo largo del tronco de la polla. Tenía a cabeza levantada y Fernando tenía una visión en primer plano de la cara de su nieta, de su lengua recorriendo su polla. Jamás, en su larga vida, había visto algo tan erótico y sensual.</p>
  <p id="WwGS">Se equivocó. Lo que hizo seguidamente Juanita lo era aún más. Abrió su boca y empezó a chuparle la polla, con sus ojos clavados en los suyos. La gruesa polla distendía la boca de la muchacha, que aunque lo intentó, solo pudo meterse una pequeña parte de la dura estaca en la boca. Cuando empezó a subir y bajar su cabeza, mamado la polla, Fernando creyó estar en el cielo.</p>
  <p id="1aNq">-Ummm Juanita... me vas a matar de placer.</p>
  <p id="9SCS">Ella siguió con su lenta mamada, moviendo la lengua alrededor de la cabezota de la polla, chupando con fuerza. De vez en cuando se la sacaba y la recorría con la lengua, hasta llegar a los colgantes huevos. Deshacía el camino recorrido por el otro lado y seguía chupando.</p>
  <p id="2j4r">Fernando, en pie. Juanita, casi sentada en el suelo delante de él, con la cabeza levantada, mamando lentamente su polla, mirándolo, sin dejar de mover su lengua alrededor del glande. El hombre no sólo veía los ojos, la dulce boca, los labios, la lengua. Más abajo sobresalían sus tetas, con los marcados pezones.</p>
  <p id="axIZ">Las piernas de Fernando le flaqueaban. Era demasiada tensión.</p>
  <p id="UZIL">-Mejor me siento, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="l86E">Se movió hacia atrás, sacando la polla de la cálida boca y se sentó en el borde de la cama. Juanita, sin levantarse, se acercó y se puso entre sus piernas. Con la boca, buscó la polla y volvió a engullirla. Le encantaba sentir la boca así de llena. Llena de una gruesa polla. Le hubiese encantado poder tragársela más, metérsela más dentro de su boca, pero era imposible.</p>
  <p id="dcVk">Puso sus manos en los muslos de su abuelo, volvió a clavar sus ojos en los del más que maduro hombre y empezó a mamar en serio, subiendo y bajando la cabeza, serpenteando con la lengua. Fueron largos minutos de intensa felación, que acercaron poco a poco al hombre al orgasmo.</p>
  <p id="C6pC">-Agggg Juanita....para... que me vas a hacer correr.</p>
  <p id="MBje">Juanita no paró. Siguió mamando, lamiendo, chupando. El cuerpo de su abuelo se empezó a tensar. Estaba llegando al punto sin retorno.</p>
  <p id="0qMj">-Ummmm Mi&#x27;jita... para... para...que... me... corro</p>
  <p id="aILy">No paró. Lo miró con ojos brillantes, y Fernando se dejó ir. Los dedos de los pies se le agarrotaron. Cerró con fuerza los de las manos. Apretó los dientes y estalló. Su polla empezó a tener espasmos, y cada espasmo de placer lanzaba dentro de la boca de Juanita espesa y caliente leche. No salía con fuerza. Manaba con tranquilidad, pero el placer era muy intenso.</p>
  <p id="AAEv">Cuando Juanita notó que se acababa el orgasmo, llevó sus manos a la base de la polla y las subió, apretando, para sacar hasta la última gota de semen que hubiese.</p>
  <p id="ctMv">Despacito, se sacó la polla de la boca, apretando los labios para que no se le escapase ni una sola gota. Generalmente, cuando estaba con un chico, no se solía tragar sus corridas. Pero con su abuelo era distinto. Lo deseaba.</p>
  <p id="uepS">Primero, abrió la boca para enseñársela. Le enseño como su lengua era una isla en un mar blanco. Cerró la boca, y fue tragando, despacito. Luego, se relamió y volvió a abrir la ahora vacía boca.</p>
  <p id="0kAM">-Ummm, que rica lechita tiene mi abuelito - dijo, sonriendo</p>
  <p id="PdO5">Fernando no podía ni hablar. Se limitó a sentir latir su vetusto corazón y aquella maravillosa mujer que le sonreía entre las piernas, su adorada nieta, la primera mujer que se bebía su semen.</p>
  <p id="d6oi">-Abuelito...</p>
  <p id="6KtY">-Dime, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="T6lc">-Me quema el coñito. Tu polla me pone muy caliente. Casi me corro cuando me empezaste a llenar la boca de esa rica leche.</p>
  <p id="Jbdi">-Levántate, preciosa.</p>
  <p id="rS4R">Juanita obedeció, quedando de pie entre las piernas abiertas de Fernando. La recorrió la mirada.</p>
  <p id="Ja1g">-¿Puedo acariciarte?</p>
  <p id="OtOJ">-Claro, abuelo. Lo que quieras.</p>
  <p id="ASVF">Llevó sus manos a sus redondas tetas, sobre el pijama. Las acaricio con dulzura, notando los duros pezones. Juanita se acercó a él, le cogió la cabeza y lo atrajo hacia ella. Fernando metió las manos por debajo de la blusa y las llevó a las desnudas tetas. Se estremeció al notar su dureza, su firmeza. Era una delicia pasar sus manos por ellas, apretarlas con suavidad entres sus dedos, pellizcar los duros pezones.</p>
  <p id="58zx">-Ummmm que bien sabes acariciar, abuelo.</p>
  <p id="KAg5">No era impetuoso como los jóvenes con quienes salía Juanita. No le apretaba y sobaba las tetas con prisas. Iba con cuidado, despacito. El coño le palpitaba.</p>
  <p id="qn4i">Cerró los ojos cuando sintió bajar una de las manos, que fue hacia atrás, hacia su culito y fue también acariciado con dulzura.</p>
  <p id="zgJ4">Se estremeció cuando lentamente, le fue bajando el pantaloncito del pijama, que cayó hasta los tobillos.</p>
  <p id="069u">La manera en que él la miraba le llegó al alma. La miraba con devoción, con admiración. Ella misma se quitó la parte de arriba, quedando completamente desnuda ante su abuelo.</p>
  <p id="vBKj">-¿Soy guapa, abuelo?</p>
  <p id="27Tq">-Uf, eres la cosa más linda del mundo. Eres...perfecta.</p>
  <p id="snmi">-Bueno, me sobran unos gramitos aquí - dijo, apretando un pequeño michelín de la barriga.</p>
  <p id="Yko3">-Quita, quita. No te sobra nada. Dichosa juventud que quiere parecerse a esas escuálidas modelos que ven en la tele.</p>
  <p id="rs3I">Miró el pubis de su nieta. Casi depilado, sin pelos. Tan distinto del de su querida esposa, salvaje, a la antigua. Pero era hermoso. Recordó como olía la noche anterior. Ahora, deseaba saber cómo sabía.</p>
  <p id="uRxz">-¿Sabes mi&#x27;jita? Hay algo que le encantaba que le hiciera a tu abuela, y a mí hacérselo.</p>
  <p id="HtYj">-¿Qué cosa, abuelo? ¿Me lo harás a mí?</p>
  <p id="FeP2">-Es lo que más deseo ahora. Acuéstate en la cama.</p>
  <p id="t2oc">Juanita se lanzó, más que acostarse. Se tumbó en la cama, boca arriba, y abrió sus piernas. Fernando no pudo sino admirar aquel juvenil y hermoso sexo, abierto, mojado, sonrosado. Con sus manos, empezó a acariciarle los muslos, acercándose lentamente aquel atrayente coñito.</p>
  <p id="8Wgq">-¿Qué le hacías a la abuela que tanto le gustaba?</p>
  <p id="OcrX">-Esto.</p>
  <p id="asBm">Fernando se acercó al coño, sacó la lengua y dio un lametón, de abajo a arriba. Juanita sintió como si una corriente eléctrica le atravesase el cuerpo.</p>
  <p id="RAFD">-Agggggggggggg Abuelito...¿Es lo hacías a la abuela?</p>
  <p id="oQ3q">-Sí.</p>
  <p id="a8qH">Él se acomodó, tumbándose boca abajo. Empezó a lamer los labios vaginales, a llenarse la boca con su exquisito sabor. Juanita llevó sus manos a su cabeza y empezó a acariciarlo, empujándolo con suavidad hacia ella.</p>
  <p id="YIKD">-Ummmm que rico...así que la abuelita Carmen le gustaba que le comieras el coño.</p>
  <p id="Gk8G">-Ujummmm</p>
  <p id="XrBK">Recorrió cada pliegue, cada centímetro. Lamió y chupó el clítoris. Se ayudaba de su nariz para frotarlo, estimularlo. No era la primera vez que le comían el coño a Juanita, pero desde luego, sí la mejor.</p>
  <p id="FOWe">Los muchachos solían hacerlo con prisas, como preludio a una mamada o a un polvo. Su abuelo se tomaba su tiempo, iba con calma. Sentía la lengua hacer círculos alrededor de su clítoris, apenas rozándolo. La sentía penetrar en su vagina</p>
  <p id="540l">-Aggg abuelito..que rico...me voy a correr en tu boca...</p>
  <p id="fYwh">-Hazlo mi&#x27;jita. Dame todos tus ricos juguitos.</p>
  <p id="ftZK">Juanita se empezó a tensar. Sus músculos se fueron agarrotando hasta que su espalda se separó de la cama, arqueándose. Empujó con fuerza la cara de su abuelo contra su coño y estalló, intensamente, mojándole la cara. Fernando buscó, ávido, esos olorosos y sabrosos jugos con su boca.</p>
  <p id="Tki3">Si hubiese sido su esposa la que acababa de correrse en su boca, habría parado. o ella, con suavidad, lo hubiese separado de su sensible coño. Pero no era su esposa, sino su nieta. Y por lo que pasó la otra noche, siguió lamiéndola.</p>
  <p id="YDZe">Ella siguió gimiendo, meneando las caderas, frotando su coño contra su cara, contra su boca, hasta que a los pocos minutos, volvió a correrse, con más intensidad.</p>
  <p id="uQ6P">-Agggggg abuelito...que... rico...</p>
  <p id="lWTD">No hizo falta que se lo pidiese. Siguió, y siguió, incansable, haciéndola tener orgasmo tras orgasmo, cada uno más fuerte que el anterior, hasta que al quinto o sexto, Juanita tuvo el definitivo, el que la dejó sin visión, sin respiración, sumida en puro placer.</p>
  <p id="5oR7">Su abuelo supo que ya era el momento de parar. Apartó la cara de donde había estado tantos minutos, y miró hacia arriba. Juanita estaba como dormida, con los ojos cerrados, una ligera sonrisa en los labios. Era una chiquilla tan hermosa.</p>
  <p id="sX4v">La miró, sin hablar, durante unos minutos, hasta que ella empezó a reaccionar. Abrió sus ojos y lo miró.</p>
  <p id="HxlH">-Abuelo. Jamás había sentido nada así. Gracias.</p>
  <p id="bqeW">-Para mí ha sido un placer, mi&#x27;jita.</p>
  <p id="57I2">Se sentaron los dos en la cama, mirándose, riendo.</p>
  <p id="abLq">-Vaya dos - dijo Fernando.</p>
  <p id="cXQb">-Jajaja. Sip.</p>
  <p id="HLww">Y entonces, de repente, Juanita se acercó y lo beso. En la boca. Un beso de mujer a hombre, no de nieta a abuelo. Llevó una mano a su polla, acariciándola.</p>
  <p id="KV3B">-Ahora sí que no se va a levantar, Juanita.</p>
  <p id="nkM1">-Bueno, puedo esperar. Seguro que mañana la levanto otra vez.</p>
  <p id="KaSo">-Jajaja. Vas a mandar a tu abuelo a la tumba, chiquilla.</p>
  <p id="K43R">-Jajajaja, no creo.</p>
  <p id="uyLY">++++++</p>
  <p id="mGjR">Esa noche, Fernando se fue a la cama feliz, contento, pensando en la maravillosa mujercita que era su nieta. Pensó en como hubiese sido su vida si la hubiese encontrada de joven. No es que la vida con su amada Carmen hubiese sido mala, al contrario, pero nunca había conocido a una mujer como Juanita, tan sensual y erótica, tan llena de vida.</p>
  <p id="OXXd">Generalmente, le costaba dormirse y ponía la radio. Esa noche no le hizo falta. Cerró los ojos y en seguida se durmió.</p>
  <p id="LvuN">++++++</p>
  <p id="MCyP">Sintió que alguien le tocaba el hombro.</p>
  <p id="BEEE">-¿Eh? ¿Qué pasa?</p>
  <p id="Mpp5">-Abuelito, soy yo - oyó decir en voz baja a Juanita, en la oscuridad.</p>
  <p id="2d0L">-¿Qué quieres, mi&#x27;jita?</p>
  <p id="Tsij">-Es que...no podía dormir, abuelito.</p>
  <p id="oPzO">-¿Te encuentras mal?</p>
  <p id="JiF0">-No, mal no. Estoy..cachonda. ¿Me lo comes otra vez?</p>
  <p id="y1ig">-Claro, preciosa. Ven aquí.</p>
  <p id="2L2U">A oscuras, Juanita se subió en la cama, buscó el cuerpo de su abuelo y se puso sobre él, con las rodillas a cada lado de la cabeza. Lentamente fue bajando, hasta que a Fernando le llegó el intenso aroma de su excitado coño.</p>
  <p id="n3Wn">El hombre alargó las manos para acariciarla, y se dio cuenta de que estaba desnuda.</p>
  <p id="XrUD">-Pero..Juanita... ¿Estás loca? ¿Y si se despiertan tus padres?</p>
  <p id="mWiw">-Cómeme el coño, abuelito. Lo necesito.</p>
  <p id="kpcX">Fernando no pudo seguir hablando. Juanita le puso el coño en la boca. Sólo pudo lamer, chupar, oyéndola gemir. Fue una lenta y sabrosa comida de coño, que hizo estremecer a la chica y tener varios orgasmos, apretándose las tetas, pellizcándose los pezones.</p>
  <p id="zZCa">Al final, se quedó un rato tumbada junto a su abuelo. No habían encendido la luz.</p>
  <p id="wUtn">-Te quiero mucho, abuelito - le dijo, acariciando su fláccida polla.</p>
  <p id="fkTI">-Y yo a ti, Juanita.</p>
  <p id="52ur">-¿Crees que se pondrá en forma?</p>
  <p id="URWu">-No, no lo creo. Quizás mañana</p>
  <p id="4XIL">-Ok. Tenemos una cita, pues. Hasta mañana.</p>
  <p id="awzo">En la oscuridad, se besaron. Juanita probó su sabor de los labios de su abuelo. Se levantó y se fue a dormir.</p>
  <p id="VIFt">Los dos se durmieron enseguida.</p>
  <p id="v3Nq">+++++++</p>
  <p id="lmJQ">-¿Qué tal ayer? ¿Folla bien? - preguntó Luz.</p>
  <p id="ORjg">-¿Folla bien quién?</p>
  <p id="NP61">-¿Quién va a ser? El chico con el que estuviste ayer follando por la tarde.</p>
  <p id="dFov">-No estuve follando con ningún chico. Estuve en casa, estudiando.</p>
  <p id="UHTB">-Y yo que me lo creo. ¿No me lo vas a decir?</p>
  <p id="cyhM">-No seas pesada, Luz.</p>
  <p id="q93U">-¿Fue con Juan? ¿Con Luis? O...¿Con alguien que no conozco?</p>
  <p id="axoV">-Fue con tu padre.</p>
  <p id="Bd6I">-Jajajaja. Ya le gustaría, ya. No te quita ojo cuando vas a casa.</p>
  <p id="s5Oy">-¿En serio?</p>
  <p id="YaP2">-No me cambies de tema. Venga, cuenta, cuenta.</p>
  <p id="LuRD">Estaba claro que no la iba a dejar, pero tampoco estaba dispuesta a contarle la verdad. Así que decidió ponerle los dientes largos.</p>
  <p id="FGtc">-Está bien. Estuve con alguien. No lo conoces.</p>
  <p id="w73R">-¿Está bueno?</p>
  <p id="Ptfg">-Ummm, tiene su atractivo, sí.</p>
  <p id="WelC">-¿Que tal folla?</p>
  <p id="TcNC">-Pues...no lo sé. Pero es el mejor comecoños que he conocido. Me hace derretir con su boca.</p>
  <p id="JNim">-Joder, que suerte, tía. Yo no consigo encontrar a un buen lamedor.</p>
  <p id="I9Cc">-Y....</p>
  <p id="OJ10">-¿Y qué? No me dejes así.</p>
  <p id="H4ir">-Su polla...</p>
  <p id="HTzQ">-¿Qué le pasa a su polla?</p>
  <p id="x94V">Juanita puso sus manos describiendo el tamaño de la polla.</p>
  <p id="FVmq">-¿Quéee? No me lo creo - dijo Luz, con los ojos abiertos como platos.</p>
  <p id="OiBa">-Uf, no puedo abarcarla con los dedos. Y Sólo me puedo meter la punta en la boca.</p>
  <p id="23WG">-Me lo tienes que presentar.</p>
  <p id="6AUL">-Jajajaja. Ni loca. Me voy, que llego tarde a comer.</p>
  <p id="FYGx">Salió corriendo, dejando a una estupefacta Luz tras ella.</p>
  <p id="QDyd">++++++</p>
  <p id="YSPq">Es tarde, Fernando no huyó de su nieta. Esperaba que llegase la hora de estar a solas con ella. Aunque no se le levantase, al menos podría comerle ese jugoso y tentador coñito. Podría darle placer.</p>
  <p id="RCil">Pero se le levantó. Con las caricias y los besos de Juanita, su polla se puso dura como una piedra. Los dos se desnudaron y formaron un 69 en la cama de Fernando.</p>
  <p id="SF6y">Cuando él se corrió en la boca de su nieta y ella bebió con placer todo lo que él le dio, ella se había corrido ya varias veces sobre la cara de su abuelo, quien la siguió lamiendo hasta hacerla correr en ese último orgasmo que la dejaba sin fuerzas sobre la cama.</p>
  <p id="IexP">Y por la noche, la esperó despierto, regalándole otra placentera serie de orgasmos.&#x60;</p>
  <p id="R2Ed">++++++</p>
  <p id="vqih">-¿Quién es ese portento de la naturaleza?</p>
  <p id="Xprw">-No insistas, Luz. No te lo voy a decir.</p>
  <p id="Nyu2">-Cabrona. Lo quieres solo para ti. Tremenda polla hay que compartirla con tu mejor amiga.</p>
  <p id="1kFx">-Ja!</p>
  <p id="4tSa">-¿Ya te la metió en el coño? ¿Qué se siente?</p>
  <p id="Rf5k">-No, aún no. Pero no tardará.</p>
  <p id="WkVG">++++++</p>
  <p id="CSNY">Después de comer, nieta y abuelo se echaban miraditas cómplices, esperando a quedarse solos y dar rienda suelta al placer.</p>
  <p id="DlCr">Fernando estaba sorprendido. Se sentía excitado. Notaba que su polla estaba un poco dura, sólo con pensar en que en poco tiempo tendría a su preciosa nieta para él.</p>
  <p id="tAJx">Se le puso dura del todo cuando Juanita se le acercó y le enseñó algo que tenía en un bolsillo. Un preservativo.</p>
  <p id="g4NQ">-¿Estás segura, mi&#x27;jita?</p>
  <p id="CmWo">-Abuelito, ardo en deseos de que me llenes el coño con tu polla.</p>
  <p id="bES0">CONTINUARÁ.</p>
  <p id="gKIM">© holandes errante</p>

]]></content:encoded></item></channel></rss>