Somos lo que leemos
Hay algo que hago a diario y quisiera recomendárselo a todos: Lean. Un amigo hace poco me comentó una frase la cual, por cierto, me encantó, que reza: "Somos lo que leemos".
Me he dado cuenta que cada dia se va haciendo mas dificil hablar con la gente de temas variados, con algo más de profundidad que solo alcanza el que ve mas allá de titulares de articulos de redes sociales y reality shows. Siempre se termina en los mismos temas, en las mismas opiniones sin pensamiento critico, sin cuestionamiento de la realidad. Tal parece que es una masa pensante compacta a la cual se le prohíbe hablar de ciertos temas y pensar de manera diferente.
En mi caso personal, debo admitir que en algun momento toqué ese fondo. Seamos sinceros: ¿Quién no? Cuando terminé el preuniversitario tuve una epifanía. Ví que aun tenía 18 años, que tenía muchos libros y, sin embargo, si había leído más de 2 era mucho. Gracias doy de haberme dado cuenta temprano. Ahí empezó mi camino con la lectura. Leer me ha permitido expandir mis horizontes. Ha logrado abrirme la mente y, de lo que más me alegro, ha ido aclarándola. Debido a la lectura hoy puedo, siquiera, dar una opinion medianamente basada ámbitos como la política o la religión. Sin embargo, y esto es llamativo, mientras más leo más me paro a pensar: "Cuanto me falta por aprender aun...".
Hoy, más que nunca, es muy fácil acceder a literatura, y muy buena. Audiolibros, libros electrónicos, librerías, etc. En vez de scrollear la red popular de turno, podéis dedicarle una hora al día al menos, como yo, a leer un buen libro. Verán como su salud mental y su cultura mejoran.