January 20, 2022

¿Por qué pagar por algo, si podemos descargarlo gratis?

Foto del diario OnCubaNews

Vivo en Cuba. Hasta hace unos años jamás conocí lo que era el copyright, simplemente pensaba que cada cual era libre de utilizar el contenido a su antojo: Después de todo :¿Que daño haría? Las mismas películas que salían en los cines las teníamos en el paquete semanal en cuestión de dias, la música también. Los programas con exorbitantes licencias están al alcance de un crack.

Muchas de estas prácticas están condicionadas por el país, no podemos separar los pies de la tierra. De no ser por el paquete semanal Palmas y Cañas y la Mesa Redonda (programas televisivos cubanos de entretenimiento e informacion política respectivamente) hubieran sido líderes en audiencia durante los numerosos años de censura informativa que han transcurrido. Sin embargo, la piratería comienza a ser un problema cuando tenemos la opción de hacer las cosas bien, y aun así elegimos el mal camino.

Los cubanos de la isla irrumpimos en el internet de manera masiva hace poco, y aun muchos no han logrado comprender las infinitas posibilidades que este representa. Me atrevo a decir que muchas personas tienen el sistema operativo Windows pirata, otros usan apks o programas descargados de sitios de muy baja reputación cuyos nombres en ruso traducidos al español posiblemente sean: "Lleve su ransomware aquí que nos los quitan de las manos". Otros tienen la suerte de emigrar y jamás pagan los pocos dolares que cuestan la suscripción a Spotify o Netflix. Lo llevamos en la sangre.

Hace pocos años yo era de los mas acérrimos defensores de esa filosofia, sin embargo, crecí. Cuando empiezas a entender la importancia del trabajo, de como funciona la sociedad y el justo intercambio de valor entre pares es que ves con otros ojos esas malas costumbres. La clave para comprender todo es darte cuenta que detrás de cada producto hay un creativo, un emprendedor, decenas o cientos de horas de trabajo, tiempo y esfuerzo muy valioso. Esas personas que despectivamente hablan de los precios que ponen las empresas y que viven pirateando a dos manos realmente no se han puesto en el lugar del creador cuando vandalizan su obra.

Hay una alternativa gratis para casi todo. Y para lo que no, una de muy bajo costo. Solo hay que despertar ese sentimiento de conciencia en si mismo. La sensación de pagar por el esfuerzo de alguien y obtener un producto digital legalmente es reconfortante. Hacer las cosas bien debería ser la norma, y no la excepción.

Un saludo a quienes me acompañaron hasta el final, nos leemos en Telegram 😄