Estudiante destacada: Chizoba Nzeakor, Nigeria
Criada en Enugu, una ciudad marcada por la geografía y la industria, Chizoba aprendió desde pequeña que las ciudades cuentan historias. Hoy, como estudiante de maestría en estudios urbanos digitales, explora cómo los datos y la tecnología pueden rediseñar esas historias para un mundo en rápida urbanización, especialmente en África. Continúа leyendo para saber más sobre ella y su inspirador trabajo.
¿Podrías presentarte y decirnos de qué parte de Nigeria eres?
Soy Chizoba Nzeakor, estudiante de maestría en el Instituto de Diseño y Estudios Urbanos. Soy orgullosamente igbo, originaria de la zona este de Nigeria, concretamente del estado de Enugu. La ciudad de Enugu es conocida por su hermoso paisaje montañoso y su clima relativamente fresco. Tras el descubrimiento de carbón en 1909, se convirtió en un centro administrativo clave durante el régimen colonial. Crecer con esta mezcla de historia, geografía e identidad moldeó mi perspectiva de las ciudades como sistemas vivos moldeados por la cultura, la política y la infraestructura.
¿Qué te inspiró a explorar los estudios urbanos digitales?
Gracias a la beca Open Doors, tuve múltiples opciones dentro del programa de Ciencias de la Tierra y Ambientales, desde ecología hasta petróleo y gas. Sin embargo, los estudios urbanos digitales me llamaron la atención de inmediato: el programa combinaba datos, tecnología, sistemas urbanos, sostenibilidad e inteligencia espacial de una manera que se percibía como orientada al futuro y con relevancia global. Vi que no solo me permitiría comprender las dimensiones sociales y políticas de las ciudades, sino que también me proporcionaría sólidas competencias técnicas, desde el análisis geoespacial hasta el modelado urbano basado en datos.
En el sector del clima y la sostenibilidad, especialmente trabajando entre el Sur Global y el Norte Global, creo que esta combinación me posiciona de forma distintiva. No solo hablaría de sostenibilidad conceptualmente, sino que la diseñaría, mediría, modelaría e implementaría técnicamente. Esa comprensión me ayudó a tomar una decisión clara.
¿Qué es lo que más te fascina de cómo la tecnología moldea la vida urbana?
Es cómo los sistemas invisibles influyen en las realidades visibles. La tecnología moldea los patrones de movilidad, la eficiencia en la gestión de residuos, la distribución energética, el desarrollo de viviendas e incluso la interacción social. Una ciudad hoy en día no es solo hormigón y acero; también es algoritmos, capas de datos, gemelos digitales y redes de sensores. En regiones de rápida urbanización como Lagos u otras megaciudades africanas, la tecnología puede profundizar la desigualdad o cerrar brechas sistémicas. Esa tensión me fascina. La pregunta no es si la tecnología moldeará la vida urbana —ya lo hace—, sino con qué intencionalidad la diseñamos.
Para quienes no estén familiarizados con el campo, ¿cómo explicarías los estudios urbanos digitales en términos sencillos?
Buena pregunta: los estudios urbanos digitales son el estudio de las ciudades mediante tecnología y datos. En pocas palabras, significa comprender cómo funcionan el transporte, la vivienda, la gestión de residuos, la energía y los espacios públicos, y utilizar herramientas digitales para analizarlos y mejorarlos.
Utilizamos herramientas como los sistemas de información geográfica (SIG), el análisis de datos, las imágenes satelitales y el modelado digital para detectar patrones invisibles a simple vista. Podemos cartografiar la congestión del tráfico, medir la contaminación, simular el crecimiento urbano o analizar el acceso a servicios como escuelas y hospitales.
Si la planificación urbana tradicional se pregunta: "¿Cómo deberíamos diseñar las ciudades?", los estudios urbanos digitales se preguntan: "¿Cómo pueden los datos y la tecnología ayudarnos a diseñar ciudades mejores, más inteligentes y sostenibles?". En esencia, se trata de lograr que las ciudades sean más eficientes, inclusivas y resilientes al clima mediante el uso de evidencia en lugar de suposiciones.
¿Has trabajado en algún proyecto académico o personal que te haya hecho sentir orgulloso o entusiasmado con tu campo?
Mi tesis es mi bebé. Ha sido un viaje de dos años, desde la definición del diseño de la investigación hasta la superación de los desafíos técnicos y el perfeccionamiento de la metodología, pero cada etapa me ha fortalecido como investigador.
Lo que más me enorgullece no es solo el resultado académico, sino también su impacto. El público al que ha llegado, las conversaciones que ha suscitado, el producto resultante y la red de personas que creyeron en la visión y contribuyeron de diversas maneras: todo eso le da un significado especial, y me entusiasma ver cómo seguirá evolucionando y generando impacto en los próximos años.
Participas activamente en iniciativas de liderazgo juvenil. ¿Cómo comenzó ese camino?
Empezó temprano, incluso en mis días en la iglesia y las comunidades juveniles. Soy optimista por naturaleza y profundamente creyente, y siempre que me encuentro en comunidades, suelo ocupar puestos de liderazgo, a veces sin buscarlos activamente. Para mí, el liderazgo siempre se ha sentido orgánico, no estratégico.
Desde la infancia, me inspiraron figuras como Patrice Lumumba y Nelson Mandela, líderes que defendieron firmemente la justicia y la dignidad a pesar de la adversidad. Su valentía moldeó mi visión del mundo. ¡Yo también he tenido mi propia cuota de adversidad!
¿Qué significa el liderazgo para ti personalmente?
Para mí, el liderazgo es servicio. Mi comprensión del liderazgo está profundamente influenciada por mi fe. Mi modelo a seguir es Jesucristo, no de forma simbólica, sino en el sentido práctico del liderazgo de servicio. Él lideró sirviendo, apoyando a los demás, defendiendo la verdad y actuando con compasión.
El liderazgo se trata de responsabilidad y de crear oportunidades para que otros crezcan, protegiendo a los vulnerables y usando la influencia para promover la justicia y la dignidad. Los líderes son servidores. Uno de mis profesores, Andrey Drozhzhin, es un buen ejemplo de líder.
¿Con qué frecuencia tienes que asumir el liderazgo durante un desafío?
Como fundador de Climate Technology Solutions, asumir el liderazgo durante los desafíos se ha convertido casi en parte de mi día a día. Liderar una startup no es para los débiles. Hay días en que desempeñas varias funciones a la vez: estratega, investigador, comunicador, recaudador de fondos, líder técnico y, a veces, incluso ancla emocional del equipo.
¿Qué ha sido lo más sorprendente de estudiar en el extranjero?
Uno de los aspectos más sorprendentes y estimulantes de estudiar en el extranjero, especialmente en Rusia, ha sido la flexibilidad para trabajar mientras estudio. Realmente valoro que se puedan hacer ajustes para adaptarnos a las rutinas laborales de los estudiantes. Esto refleja la comprensión de que los estudiantes no solo son aprendices, sino también profesionales que desarrollan sus carreras y se mantienen a sí mismos. Me ha permitido aplicar lo aprendido en tiempo real y conectar la teoría con la práctica.
¿Vivir en un nuevo entorno cultural ha cambiado tu perspectiva sobre las ciudades y la vida en comunidad?
Para empezar, me encanta San Petersburgo. Vivir aquí no ha cambiado necesariamente mi perspectiva sobre las ciudades, pero sí ha profundizado mi comprensión de cómo las ciudades nos moldean profundamente. He llegado a apreciar que la forma en que interactuamos con una ciudad evoluciona en función de su cultura, ritmo y carácter espacial.
Ahora, en mi cuarto y último semestre en la ITMO, comenzamos con asignaturas como Psicología de la Interacción con el Entorno Urbano y Movilidad Sostenible. Estas asignaturas hicieron mi experiencia aún más personal. La forma en que me muevo, socializo y experimento los espacios públicos en Abuya, Nigeria, es muy diferente a cómo me relaciono con San Petersburgo, Sochi o incluso Dubái. Cada ciudad tiene su propio ritmo, su propio lenguaje de diseño y sus propios códigos sociales. Sin siquiera decidirlo conscientemente, empiezas a adaptar tus rutinas, a cambiar tu ritmo, y tu relación con el espacio se transforma.
¿Cómo te gustaría contribuir al desarrollo urbano en Nigeria?
Construyendo sistemas urbanos resilientes al clima basados en datos. Nigeria se urbaniza rápidamente y ciudades como Lagos y Abuya enfrentan desafíos complejos. Mi objetivo es integrar la tecnología en la gobernanza urbana y la planificación de infraestructuras, garantizando que el desarrollo no solo sea rápido, sino también inteligente y sostenible.
Quiero diseñar soluciones que combinen datos espaciales, modelado digital y sistemas descentralizados para mejorar la prestación de servicios, especialmente en la gestión de residuos, la movilidad y la monitorización ambiental. El desarrollo urbano en Nigeria debe pasar de la planificación reactiva a sistemas predictivos y basados en la evidencia. Quiero formar parte de esa transición.
¿Cuáles son tus planes personales para el futuro?
Me encanta vivir la vida al máximo. En el futuro, me veo trabajando en la intersección de la investigación, la tecnología y la política. Planeo seguir desarrollando soluciones urbanas innovadoras a través de Soluciones Tecnológicas para el Clima, a la vez que avanzo académicamente en la investigación. Mi visión a largo plazo es construir modelos escalables que puedan replicarse en las ciudades africanas, combinando herramientas digitales, resiliencia climática y gobernanza inclusiva.
En definitiva, quiero que mi trabajo contribuya a que las ciudades no solo sean más inteligentes, sino también más justas, eficientes y responsables con el medio ambiente.