June 7

A cinco meses de la extinción del derecho internacional: invasión a Venezuela

El secuestro que cambió la región

En la madrugada del 3 de enero de 2026, EE.UU. utilizando un comando Élite de fuerzas especiales estadounidenses, una flota de 150 aviones de combate, 15 helicópteros, un submarino nuclear, el portaviones mas grande del planeta con su flota de apoyo y otros buques de guerra como el "Iwo Jima" con mas de 1.200 misiles y otras armas de asalto que jamas habían sido probadas, invadió Venezuela ejecutando una agresión militar en Caracas no provocada.

La denominada "Operación Resolución Absoluta", con un saldo de 200 personas muertas y mas 150 heridos, la destrucción de infraestructura militar y civil, entre ellas mas de 700 viviendas, almacenes en el puerto de La Guaira, antenas de operadoras de celular, torres de transmisión de electricidad, un centro de matemáticas en el IVIC, que culminó con el secuestro del presidente en ejercicio Nicolás Maduro y su esposa, primera dama de la República: la diputada Cilia Flores. Tras ser trasladados a Nueva York, ambos se declararon "no culpables" ante el tribunal federal de Manhattan por graves cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos explosivos.

El mundo reaccionó de inmediato. La ONU convocó una sesión de urgencia en la que su secretario general, António Guterres, advirtió que las acciones militares "constituyen un precedente peligroso" y violan la soberanía establecida en la Carta de las Naciones Unidas.

Una nueva presidenta y un dilema constitucional

Dos días después del secuestro, Delcy Rodríguez —hasta entonces vicepresidenta ejecutiva y mano izquierda de Maduro— asumió como presidenta encargada ante la "ausencia forzosa" del mandatario. Su discurso de juramentación fue amargo: "Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano".

Sin embargo, su mandato enfrentó un dilema constitucional clave: la oposición exigió elecciones anticipadas, malinterpretando unos artículos constitucionales al cumplirse 90 días de la "ausencia absoluta" del presidente, un plazo límite que la Constitución establece para un mandato interino.

La comunidad internacional se divide

El episodio generó fisuras en el escenario global. Mientras Rusia y China condenaron enérgicamente la operación como una violación del derecho internacional, los aliados europeos de Washington evitaron una condena frontal. América Latina también se pronunció: Brasil, (que ahora enfrenta amenazas de EEUU con intervención al estilo de la que realizo en Venezuela) calificó la intervención de "flagrante violación de la Carta de la ONU".

El petróleo como botín de guerra

En en contexto del asedio a Venezuela en el Caribe, durante el mes de diciembre de 2025, Donald Trump publicó en su red social (16/12/2025) "Truth Social", una carta donde entre otras cosas: "asume que el petróleo, tierras y riquezas mineras de Venezuela son de su propiedad. Y en consecuencia, Venezuela debe entregarle todas sus riquezas de inmediato", así lo reseñó BBC. Poco después de la invasión, en un giro geopolítico, el gobierno de Donald Trump flexibilizó algunas medidas coercitivas unilaterales de las 1.034 impuestas a las y los venezolanos desde diciembre de 2014 según el Observatorio venezolano antibloqueo, mediante una licencia que permite transacciones comerciales condicionadas. La medida, que allanó el camino para que empresas estadounidenses como Chevron operen en el país, estuvo acompañada de condiciones estrictas como cuentas bancarias controladas por Washington, según la Orden Ejecutiva 14373 del 9 de enero de 2026.

Técnicamente, la custodia operativa de los fondos la tiene el Departamento del Tesoro, pero la autoridad política de liberación es el Secretario de Estado. Esto es coherente con la naturaleza de la IEEEPA (International Emergency Economic Powers Act), que faculta al presidente a "dirigir y obligar" transacciones con bienes de gobiernos extranjeros cuando hay una emergencia nacional declarada, pero delega en el Ejecutivo (en este caso, el Secretario de Estado) la administración de la finalidad de esos fondos.

Así que sí, Marco Rubio, como Secretario de Estado, es quien tiene la llave para decidir qué se hace con ese dinero, lo que equivale a una administración indirecta pero efectiva de los ingresos petroleros venezolanos

Mientras tanto, la economía venezolana muestra signos dispares: aunque se proyecta un crecimiento de dos dígitos para 2026, la inflación se mantiene desbocada.

La oposición se rearma y ¿negocia la transición?

A finales de mayo, la opositora María Corina Machado —quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 2025— impulsó el "Manifiesto de Panamá", una propuesta de negociación con el gobierno encargado de Delcy Rodríguez y con la participación de Estados Unidos. El acuerdo busca restaurar la democracia mediante elecciones presidenciales libres y la liberación de presos políticos. Machado, que ha expresado su intención de regresar al país antes de que termine 2026, quiere posicionarse como figura central en la transición.

La defensa de Maduro suma una pieza de peso

El pasado 5 de junio, en un movimiento estratégico que ha captado la atención mediática, (menos en Venezuela) la defensa de Nicolás Maduro sumó a la abogada penalista Anna Estevao, quien integró el equipo que defendió al rapero Sean "Diddy" Combs en su juicio federal en Nueva York. Estevao, especializada en litigios penales federales, se incorporó al equipo encabezado por Barry Pollack —conocido por haber representado a Julian Assange— en un caso que enfrenta a la justicia estadounidense con acusaciones de narcoterrorismo que pesan sobre el mandatario venezolano.

Mientras se acerca la próxima audiencia clave fijada para el 30 de junio, la presencia de Estevao podría marcar un antes y un después en la estrategia legal de Maduro, que enfrenta uno de los procesos judiciales más complejos y mediáticos del año.

Una agenda silenciada

A pesar de la magnitud de los acontecimientos, existe una agenda que, por intereses políticos, económicos o mediáticos, ha procurado minimizar el tratamiento de la situación de Maduro y el impacto real de su secuestro en la región. Mientras unos sectores alzan la voz para que estos hechos no queden en el olvido, otros callan estratégicamente.

Lo cierto es que Venezuela transita por horas decisivas. La incorporación de Anna Estevao a la defensa de Maduro no es un detalle menor: es la confirmación de que, aunque el poder se reconfigura, el destino del líder venezolano sigue siendo un factor determinante en el tablero geopolítico mundial. El juicio continúa, y con él, la atención internacional.