PRONUNCIAMIENTO DE LA UBCh MANUELA ÁLVAREZ DE SOSA I
"¡Chávez vive, la lucha sigue!"
A la militancia bolivariana, al pueblo de Caracas y a la conciencia antiimperialista del mundo:
Hoy, sábado 23 de mayo de 2026, nos dirigimos a la Patria con el corazón encendido de rabia bolivariana y la dignidad en alto. Hemos visto, con nuestros propios ojos y sobre el cielo sagrado de Caracas, la consumación de una afrenta: la ejecución del simulacro de evacuación del ejército de los Estados Unidos. Dos aeronaves de guerra, venidas de la cubierta de un buque de asalto imperial, sobrevolaron nuestra ciudad y aterrizaron en la antigua sede diplomática, en una operación que no fue de preparación, sino de exhibición de fuerza, de intimidación y de profanación de nuestro espacio soberano.
No nos llamemos a engaño. Esto no fue un "protocolo regular". Fue la materialización de una amenaza en un momento de máxima vulnerabilidad inducida. Lo ejecutan ahora, ¿y por qué ahora? Porque creen que el gigante bolivariano está herido de muerte. Lo hacen con el presidente en ejercicio Nicolás Maduro Moros secuestrado, arrancado del pueblo por una conspiración que busca decapitar la Revolución. Lo hacen para enviar un mensaje de terror a la compañera Delcy Rodríguez, nuestra presidenta encargada, a quien hoy, más que nunca, le decimos con firmeza espartana: ¡No estás sola! Las bases chavistas te rodeamos como un escudo de millones. La amenaza que pesa sobre ti no hará sino multiplicar nuestra determinación de lucha.
Y en esta hora oscura, la acción de nuestro Gobierno Bolivariano debe ser leída en clave de resistencia. El anuncio inicial, dado a conocer por el canciller Yván Gil, fue un acto de transparencia y de denuncia anticipada, una jugada para poner al descubierto la maquinación imperial ante los ojos del mundo. La posterior eliminación del comunicado, que la contrarrevolución mediática quiso presentar como una debilidad, fue en realidad un acto de dignidad: un mensaje de que Venezuela no se presta a la coreografía de una falsa legalidad. No se rectifica lo denunciado, se desenmascara al agresor. Al borrar ese anuncio, el Gobierno desconoció la narrativa imperial que pretendía pintar un acto de guerra como un trámite burocrático autorizado. ¡Larga vida a esa audacia!
Hoy, el enemigo usó el cielo de Caracas para intimidarnos, pero se equivocó de pueblo. Aquí estamos los herederos de Manuela Álvarez, los hijos de la Patria Buena, los soldados de aquel juramento que hicimos junto al Comandante Eterno bajo el Samán de Güere: no daremos descanso a nuestros brazos ni reposo a nuestras almas hasta quebrantar la amenaza.
Por eso, desde la UBCh Manuela Álvarez de Sosa I, convocamos a toda la militancia:
- A declararnos en Estado de Alerta y Movilización Permanente en todo el territorio.
- A rodear con nuestro fervor militante las sedes del poder legítimo, protegiendo a la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
- A denunciar, casa por casa, la nueva modalidad de intervención que se disfraza de "ayuda humanitaria" o "simulacro de evacuación".
- A mantenernos cohesionados, disciplinados y listos, porque la Patria nos necesita más unidos que nunca.
Que sepan los halcones de Washington: nuestra soberanía no es una instalación para sus prácticas militares. Nuestro cielo no es una pista de aterrizaje para las águilas de la guerra. Caracas es territorio de paz, pero también es un bastión inexpugnable de quienes juraron vencer. Hoy, como ayer, resuena la voz del Gigante Eterno: "Nosotros somos la vanguardia de un continente en revolución". Mientras tengamos vida, no pasarán.
¡Libertad para el presidente Nicolás Maduro!
¡Fuerza y temple para la presidenta Delcy Rodríguez!
¡Independencia, Socialismo y Patria!