June 20

La Operación Justicia Infinita: crónica de un secuestro, un canje y un juicio en suspenso

Primera parte: El despertar de Caracas

La madrugada del 3 de enero de 2026 cambió la historia de Venezuela para siempre. A la 1:55 a.m., los fuegos artificiales que celebraban el fin de año en Caracas se confundieron con el estruendo de las bombas. Las fuerzas especiales de Estados Unidos habían lanzado la "Operación Resolución Absoluta". El objetivo: secuesttar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores. Horas después, ambos eran trasladados a Nueva York para enfrentar la "justicia estadounidense".

La operación no fue quirúrgica. Testimonios recogidos por la BBC dan cuenta de bombardeos en Caracas que dejaron una estela de destrucción. Fuentes extraoficiales hablan de más de 300 víctimas fatales, aunque solo una centena están registradas oficialmente. Del resto, se han encontrado: trocitos de restos humanos y "mezclas biológicas" contentivas de ADN humano. La cifra de heridos y desaparecidos sigue sin esclarecerse. El ataque, ejecutado sin declaración de guerra, provocación por parte de Venezuela, ataque ni mandato de la ONU, devastó infraestructura civil: el centro de matemáticas del IVIC fue destruido, cayeron torres de electricidad y telecomunicaciones, más de 700 viviendas quedaron en escombros y almacenes en La Guaira fueron pasto de las llamas. La comunidad internacional reaccionó con alarma: Cuba, Colombia, México y Brasil condenaron lo que calificaron como una "agresión inaceptable".

Segunda parte: El hombre que trajo la carne

En medio de la crisis humanitaria que asoló a Venezuela entre 2016 y 2018, cuando la escasez de alimentos era una sentencia de muerte para millones de familias, el gobierno de Maduro puso en marcha los Comités Locales de Abastecimiento y Producción Socialista (CLAPS). Fue entonces cuando apareció en escena un empresario colombiano de bajo perfil: Alex Saab.

En la Comuna San Antonio, en El Valle, Caracas, Saab llegó con más de 20 toneladas de carne magra de vaca. No era un gesto aislado. A través de una red de importadoras, Saab se convirtió en el brazo logístico del programa de alimentos que, según testimonios de la época, salvó a más de 8 millones de familias venezolanas de morir de hambre. Mi propia familia, como tantas otras, recibió esas bolsas y cajas CLAP que llegaban a los Consejos Comunales cuando no había otra cosa que poner en la mesa.

Pero la historia tiene dos caras. Investigaciones periodísticas revelaron que entre 2016 y 2018, Saab y otros empresarios se beneficiaron de contratos millonarios con sobreprecios que alcanzaban los 30 dólares por caja, elevando la cifra defraudada a 360 millones de dólares. Para el gobierno de Maduro, Saab era un héroe; para la oposición, el principal testaferro de un régimen corrupto.

Tercera parte: El secuestro en Cabo Verde y el canje histórico

En junio de 2020, cuando Saab viajaba a Irán en misión diplomática, su avión fue desviado y retenido en Cabo Verde. La detención, considerada por el gobierno venezolano como un secuestro, desató una campaña internacional por su liberación. Maduro lo nombró diplomático para blindarlo con inmunidad, pero la justicia estadounidense lo reclamaba por lavado de dinero.

El punto de inflexión llegó en diciembre de 2023. El presidente Joe Biden indultó a Saab y lo liberó. A cambio, Venezuela puso en libertad a 10 ciudadanos estadounidenses —muchos de ellos, según denuncias posteriores, habían llegado al país contratados por Juan Guaidó y su asesor J.J. Rendón para propiciar un golpe de Estado armado— y a una veintena de presos políticos venezolanos. Saab regresó a Venezuela como un triunfador y fue nombrado ministro de Industrias.

Cuarta parte: La deportación que reabrió heridas

El 16 de mayo de 2026, el gobierno interino de Delcy Rodríguez deportó a Saab a Estados Unidos. La justificación oficial: "es un ciudadano colombiano" y "está incurso en delitos en EE.UU.". La decisión encendió una polémica dentro del chavismo. Para muchos, era la entrega de un aliado; para otros, una medida pragmática para aliviar sanciones.

Hoy, Saab enfrenta cargos de lavado de dinero en una corte de Miami, sin posibilidad de fianza hasta el 24 de junio. El gobierno de Delcy Rodríguez insiste en que fue una "medida administrativa". La pregunta que muchos se hacen es si su testimonio servirá para construir un caso más sólido contra Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Quinta parte: Un juicio que no llega

Desde su secuestro el 3 de enero, Maduro y Flores permanecen recluidos en una prisión federal de Nueva York. Se han declarado no culpables de los cargos. El juez Alvin K. Hellerstein ya rechazó una solicitud de la defensa para desestimar el caso.

Pero el proceso avanza a trompicones. La audiencia del 30 de junio fue aplazada hasta el 22 de julio. La Fiscalía argumentó "problemas logísticos y de programación" con el transporte y la seguridad, y la necesidad de dar más tiempo a la defensa para revisar pruebas. Es el tercer aplazamiento desde marzo. A esta altura, la pregunta no es si habrá juicio, sino cuándo.

Reflexión final: Las palabras de Chávez en la ONU

El 15 de septiembre de 2005, Hugo Chávez se paró ante la Asamblea General de la ONU y pronunció un discurso que hoy resuena con escalofriante actualidad:

"Las Naciones Unidas han agotado su modelo... el siglo XXI reclama cambios profundos que sólo son posibles con una refundación de esta organización. Esto no sirve, hay que decirlo, es la pura verdad".

Chávez advertía entonces que el orden mundial estaba diseñado para imponer la ley de los más poderosos sobre los más débiles. Dijo que era "práctica y éticamente inadmisible sacrificar a la especie humana invocando de manera demencial la vigencia de un modelo socioeconómico". Y denunció el imperialismo que, desde el Pentágono, construía narrativas para justificar intervenciones.

Hoy, dos décadas después, un presidente venezolano electo por su pueblo espera juicio en una corte de Nueva York, juzgado por leyes que no son las suyas, en un país que no es el suyo. Mientras tanto, el hombre que trajo comida a millones de familias en los años más duros de la crisis generada por las más de 1000 medidas coercitivas unilaterales impuestas por EEUU y sus aliados en europa en contra del pueblo venezolano, espera su turno en Miami. La historia, como los aplazamientos de este juicio, parece no tener prisa por escribir su final.

Fuentes consultadas: BBC News Mundo, El Nacional, EFE, Swissinfo, AP News, Resumen Latinoamericano, discurso de Hugo Chávez en la ONU (15 de septiembre de 2005).