Bambú: acero vegetal.
El bambú, esa planta milenaria que tanto aporta a la biodiversidad de nuestro planeta está hoy de cumpleaños. Cada 18 de septiembre se rinde homenaje a la que es considerada como uno de los recursos agroforestales más relevantes del mundo.
El principal precedente para la creación de este día mundial lo constituyó la celebración del VIII Congreso Mundial del Bambú en Bangkok, el 18 de septiembre de 2009. En dicho evento el Departamento Forestal de la Realeza de Tailandia declaró ese día como el escogido para su celebración.
A partir de esa fecha en aquellos países que cultivan esta noble planta, se le rinde tributo y educación, mediante la ejecución de actividades educativas, de desarrollo industrial y jornadas de sensibilización en la población acerca de las ventajas y beneficios del bambú desde el punto de vista ecológico.
El bambú o bambusiodeae es una planta milenaria de grandes proporciones, originaria de China y perteneciente a la familia de las gramíneas, cuyo tallo puede medir hasta 25 metros de altura. Se trata de una de las plantas de crecimiento más rápido del planeta, pues mientras un árbol maderable demora en crecer entre 15 y 20 años, un bambú apenas necesita cinco. Además, una hectárea sembrada de ese cultivo es capaz de capturar 62 toneladas de dióxido de carbono al año, cifra muy superior en comparación con las plantaciones de eucalipto o pino.
Debido a la dureza de su tallo es conocida como "acero vegetal" en varias regiones del mundo. Posee más de mil doscientas especies (tropicales a templadas) y se localiza en casi todos los continentes, especialmente en la India, Sudamérica y el sur de África, exceptuando en Europa y la Antártida. Requiere de mucha humedad y la luz directa del sol, para su crecimiento y expansión.
En Cuba a pesar de que el clima de no es el ideal para su desarrollo, se ha logrado cultivar en varias regiones del país.
En ese sentido la isla prevé potenciar el uso del bambú, planta con posibilidades de aplicación en más de mil quinientos usos de interés económico, social y cultural, De acuerdo con especialistas de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF), esta especie constituye un excelente recurso utilizable con diversos fines en la agricultura, la industria, vivienda, confección de muebles, instrumentos musicales y fuente de energía.
Precisamente en mayo del 2018 sesionó en la provincia de Camagüey, el simposio internacional El bambú y el desarrollo sostenible. El evento estuvo auspiciado por la Dirección Forestal Flora y Fauna Silvestre del Ministerio de Agricultura, el Grupo Agroforestal y el Instituto de Investigaciones Agroforestales, y tuvo como objetivo que los conocedores de esa especie en el mundo y en Cuba aporten sus experiencias y resultados en su manejo.
Por tal razón se incrementan las zonas donde se cultiva, se le está dando un mayor uso en diversas ramas sobre todo en el turismo y en la confección de diversos artículos.
Una de esas utilidades es precisamente en la pesca. Debido a sus grandes prestaciones y versatilidad, la caña de bambú refundido sigue siendo muy apreciada en la pesca.
Fabricar una vara de pesca de bambú se puede tardar más de 100 horas en mano de obra desde que se corta el bambú hasta que sale el producto terminado; ya que la fabricación profesional lleva unas terminaciones bastante detalladas.
Tips a tener en cuenta a la hora de fabricar tu caña de pescar de bambú:
• Lo primero que debes averiguar, es que el árbol de bambú de dónde vas a cortar la caña, esté en perfectas condiciones de salud, es decir, que no presente desgastes visuales de deterioro en la planta.
• El largo aproximado que debes cortar la caña, es de 2 metros aproximadamente. Si deseas más larga puedes hacerlo, todo va a depender, de cuál es la distancia que necesitas, para que tu carnada caiga en la zona de pesca que escogiste. Si la distancia es cercana, puedes cortar la caña de pescar de aproximadamente metro y medio, y si la distancia es más larga, puedes cortarla de unos 3 metros, siempre cuidando que te sea cómodo el agarre de la empuñadura y no te canse mucho el brazo en los repetidos lances.
• Después de cortar la caña de bambú, tienes que dejarla secar al solo, al menos 4 días, o hasta que notes que se ha secado completamente. Al secarse, el bambú pierde mucho peso, y pasa del color verdoso natural, a un color marrón; esto será muy útil para ti, pues podrás sostener por mucho más tiempo la caña de pescar en tu mano.
• La caña debe haberte quedado seca, de color marrón, y con cierta forma arqueada, de esta manera, sentirás mejor las picadas y podrás sacar tus capturas del agua con mucha más facilidad.
• Si en la punta de la vara, donde vas a colocar tu hilo de pescar, existe alguna irregularidad, puedes lijarla con una lija fina, para que no exista roce con el hilo, y así evitas perder capturas por la rotura de este.
• Nunca coloques hilo de pescar de más de 15 lbs en tu caña de pescar hecha de bambú.
• Debes utilizar un plomo de tamaño pequeño, para ayudar al cebo a llegar al fondo, pero sin que interfiera en hundir la boya que colocaste.
• El grosor de la caña de pescar de bambú, no debe ser muy gruesa, y al contrario de las cañas de pescar convencionales, la de bambú, debe tener una cierta rigidez para lograr mayor efectividad de capturas.