Clase de natación
Estaba de vacaciones en un hotel, era verano... tú estabas en el mismo hotel, pero yo no te había visto antes.
Saqué una cita para instructor privado de lecciones de natación, pero me quedé dormida y llegué tarde a la cita. Al llegar a la segunda piscina que era techada, y privada, te veo ahí en traje de baño y asumo que eras tú el instructor.
Como iba con prisa no me acomodé del todo bien mi traje, uno de mis pezones se asoma apenas poquito y a ti no se te va el detalle, llego a saludarte mientras me pongo el gorro de nadar y hablo sin notar nada más que la hora de mi tardanza.
- Perdóname, llegué un poco tarde, pero estoy muy lista para la lección de natación, dime qué hacer, voy ya mismo al agua?-
Me miras debatiéndote entre si decirme la verdad o no, mientras yo me meto a la alberca, sin darte mucho tiempo a responder.
- Lista, sé flotar y algunas cosas básicas, te muestro para que me enseñes a mejorar mi técnica...-
Empiezo a nadar, como puedo, como sé, cero técnica y tú notas que mi traje se mete en mi culo y es cuando decides que no me dirás la verdad; es más, te metes al agua conmigo.
Yo no me doy cuenta porque nadaba hacia el lado contrario, cuando doy vuelta y regreso te veo en el agua cuando casi choco contigo, solo te veo de la cintura para arriba con los brazos cruzados mirándome. Unos brazos musculosos que no había notado antes. No sé si tu cara es de molestia por que lo hago mal o de extrema concentración por algo que no entiendo.
Me pongo de pie y me acerco a ti para escucharte mejor, sacando el agua de mis oídos.
- Empezaremos por el principio - dices tú, como si fueras experto en todo y yo te miro con atención sin saber que en tu mente ideas mil planes - flota boca abajo... -
Yo floto boca abajo y te acercas a mí.
- Descuida, yo te sostengo - dices pasando tus manos por abajo de mí para sostenerme, una mano en mis pechos y la otra muy cerca de mi vulva, yo me sorprendo al sentir tu tacto, pero no me retiro
- Lo primero que tienes que hacer es sacar más la cola, estás muy dentro del agua... así - Y con tu mano me levantas tocándome muy sutilmente mi entrepierna, yo me sonrojo, sentir a un extraño tocarme así me pone caliente, pero no sé si es normal en una clase de natación.
tTu mano entra con más confianza entre mis piernas, tu dedo se atora en mi traje, pero no digo nada, me tocas con tanta sutileza que parece un accidente.
- También debes tener el pecho más recto.. -
Mueves mi traje para que "accidentalmente" se salga no solo mi pezón, si no toda mi teta.
Yo intento moverme para acomodar mi traje, pero levantas un poco más tu mano de mi entrepierna y tu dedo pulgar entra entre mis labios.
Yo me remuevo y eso hace que el otro pecho se me empiece salir también y que tu dedo llegue más profundo.
- Tienes qué hacer lo que te diga para aprender, ¿no quieres aprender bien? -
- Entonces debo darte un masaje aquí - sobas mis pechos y yo comienzo a darme cuenta que lo que sentía en mi costado, no era tu abdómen... estás durísimo y me pongo aún más caliente. Siento que me mojo aún más.
- ¿No debería aprender a flotar también boca arriba? - pregunto con falsa inocencia y en voz muy baja para evitar gemir.
Lames tus labios y sonríes de lado.
Y yo me giro sin salir de tu dominio... mis pechos quedan mirando al cielo, tus manos una en mi espalda y la otra en mis nalgas, yo tengo las piernas apretadas presionando mi clítoris.
- Estás muy rígida - me dices -Suelta las piernas-
Yo no lo hago porque no sé de qué hablas, así que sueltas mi espalda y yo sigo flotando con una de tus manos en mis nalgas y la otra separándome las piernas desde el frente.
- Abre aquí... - acaricias mis labios.
Con una mano aprietas mis nalgas y jalas mi traje para que se meta más entre mis piernas y con la mano de arriba acaricias mis labios que se marcan más por cómo estás jalando mi traje, separas mis labios, el traje se me hunde en medio de ellos y mis labios quedan expuestos. Yo gimo depacito. Y tú sonríes triunfal, sabes que me tienes a tu gusto.
- Estos trajes no son los mejores para nadar...-
Tienen algunas fallas que pueden reducir la velocidad, por ejemplo aquí - frotas mi entrepierna y yo me vuelvo un poco más loca, notas que la humedad no es por la alberca... metes el dedo en el traje "para sacarlo", pero en realidad me frotas muchísimo y yo no paro de gemir.
¿Cómo no noté antes tu acento? No lo sé, pero ahora noto que mexicano no eres y eso me pone aún más deseosa y te obedezco, me siento en la orilla de la alberca y tú te colocas entre mis piernas tocandome justo bajo los pechos que siguen expuestos
-Aquí está tu diafragma, es donde controlas la respiración para nadar mejor - presionas de abajo arriba y mis pechos saltan en tu mano y luego me empujas con gentileza para que me acueste a la orilla de la alberca.
- Ahora solucionaremos lo de tu traje, pero necesitamos secarlo primero, pero no te preocupes, yo sé cómo secarlo rápido -
Acercas tu boca a mi entrepierna y comienzas a comerme, haciendo a un lado mi traje de baño para tener un mejor acceso a mis jugos.
Yo ya no puedo parar de gemir me vengo una y dos y tres veces en tu boca y metes tus dedos en mí y me vengo dos veces más, pero sigo tan caliente que no puedo más. Me levanto y jalo hacia arriba, te beso saboreando mis jugos en tu lengua. Puedo sentir tu verga durísima pegada a mi entrepierna y te frotas fuerte.
Yo gimo de nuevo en tu boca y con las piernas te abrazo acercándote más.
- Ya métemela, no me tengas así-
Sonríes triunfal, la sacas de tu traje
- Eso quería escucharte decir, putita -
Yo me muerdo la boca al verte erecto, con deseos y sintiendo que no puedo esperar más. Y entonces me la metes y en ese instante de sentirte completamente dentro de mí me vengo de nuevo.
Comienzas un mete y saca profundo y voráz, ya perdí la cuenta de las veces que me vine y sigo queriendo más de ti, no hay espacio para pensar porque solo podemos sentirnos, estoy tan mojada que se escuchan tus estocadas con liquidez, yo ya parezco una muñeca de trapo pues me corrí tanto que mis músculos no responden y tú sales de mí y te corres sobre mi vientre, mis tetas y mi cara.
Yo me quedo un poco adormilada y me susurras al oído
-Vístete que ya vienen el instructor con el siguiente grupo… te veo en el 507.-