August 14, 2017

Karelandía

by Karel Alejandro Parra Lerma
by Karel Alejandro Parra Lerma
Karelandía

Karelandía es un lugar frío, casi desértico. Un lugar de personas sin rumbo, heridas y solas. Un lugar sin aire, sin risas ni sonrisas. Poca es el agua que aquí fluye, pero se respira la paz y un falso arte. Los bosques florecen con el abono de las palabras de las personas que no saben escuchar, que no saben olvidar ni amar. Son personas incapaces de entender y de soñar. Seres que no pueden ver más allá.

Aquí las fronteras no existen y los limites no nos frenan. Los viajeros vienen a burlarse, otros a curarse. Huyen de casa a refugiarse en la falsedad o verdad de mis palabras, palabras que yo no sé si escribo porque quiero o porque debo.

Ellos, nuestros viajeros, se sienten reales. Se sienten vivos, comprendidos. Por aquí no existen los falsos reflejos, ni los nombres sin identidad. Los pasos errantes nos llevan siempre a algún lugar. Aquí caminamos juntos, caemos juntos y nos levantamos. Soñamos y cumplimos. Creamos nuestro destino. Dejamos sordo al ruido.

Karelandía es mi sueño, nuestro sueño, y vuelvo después de tanto tiempo. Después de tanto miedo. He vuelto porque mis sueños me mantienen escribiendo.

Solo en este lugar puedo ser yo mismo. Aquí vivo mi ilusión y la escribo, puedo gritar lo que siento dentro.

Necesito transmitir algo, Algo que nadie puede callar porque no utilizo la voz para contarlo.

Este es mi camino. Ésta es mi utopía. Mi horizonte. Mi manera de vencer al mundo.

Hagamos esto posible, Kareliano. Rompamos la barrera de lo irreal; de lo imposible, de lo incierto. Callemos juntos los demonios. Liberemos nuestras cadenas y seamos libres. Tan libres como nunca lo hemos sido. Solo confía.

Confía. confía en ti, en mi. En lo que juntos podemos lograr.

Confía en lo que eres, en lo que soy, en lo que somos.

Confía en mis palabras, en mis silencios.

Confía en la oscuridad, que cabemos todos.

Confía en la luz, que algunas veces nos sabe ocultar.

Confía en nuestros errores, que alguna vez hemos de acertar.

Y más que confiar, debemos hacer. Hagamos entonces, Kareliano, y quédate.

Quédate con lo que te haga sentir vivo, sereno, completo.

Quédate solo con aquello que te de ganas de luchar; con lo que te recuerde quién eres y nunca lo vuelvas a olvidar.

Quédate si sientes que con este aire respiras; si te renueva. Si te da fuerzas, si te da calor.

Quédate, siéntate, prepárate un café e iniciemos juntos este maravilloso viaje.

Soy Karel 2017.