Discipulado
February 16, 2025

Discipulado 1.05 Las dos naturalezas del creyente

Esc Disc M01: Creciendo en la gracia de Dios

Lección 05: Las dos naturalezas del creyente

OBJETIVOS:

1.- Comprender que clase de personas éramos, antes de creer en el Señor

2.- Reconocer nuestra nueva condición, luego de haber creído

3.- Identificar los componentes/elementos del ser humano

4.- Comprender la lucha interior que libra el creyente

5.- Conocer como podemos vencer en esta batalla

EL VIEJO HOMBRE Y EL NUEVO HOMBRE

Efesios 4:22-24 dice: “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”.

La palabra de Dios, La Biblia, hace referencia a varios términos que deben ser bien definidos, aclarados y comprendidos por el nuevo creyente.

Estos términos o conceptos son:

  • el viejo hombre y el nuevo hombre
  • la carne y la vida por el espíritu
  • viejos odres y nuevos odres
  • vieja naturaleza y nueva naturaleza

¿Qué significan estas definiciones o conceptos? ¿cual es la diferencia?

y por otro lado ¿que significa "naturaleza"?

Comencemos por definir lo que es naturaleza:

Como se defina esta palabra tan importante, determina cómo uno ve la distinción entre el "hombre viejo" y el "hombre nuevo" y su correspondiente obrar en la vida del cristiano.

La naturaleza es un carácter o constitución inherente, en particular del universo en su conjunto . En este sentido general, la naturaleza se refiere a las leyes, elementos y fenómenos del mundo físico, incluida la vida. Este es la definición con respecto a "La Naturaleza", como elemento físico.

La naturaleza puede referirse a aquello que caracteriza a un ser. Por ejemplo: «El hecho de comerse a sus propios hijos está en la naturaleza de varios animales», «Nunca dejará de comportarse así, la rebeldía forma parte de su naturaleza».

La naturaleza humana

Así, pues, existe el concepto de naturaleza humana. Con él, lo que se intenta expresar es que cualquier hombre o mujer tiene una serie de características que son inherentes a todos los seres humanos y que irremediablemente están en relación con lo que son sus formas de pensar, de actuar e incluso de sentir.

Sin embargo, una forma de ver la "naturaleza" Bíblica, es entenderla como una "capacidad" dentro de un creyente, algo que está en el, es parte de su esencia. Así, el viejo hombre se interpreta como la antigua forma de vida, la de un inconverso. En este sentido, el cristiano tiene dos capacidades que compiten dentro de él -la antigua capacidad para pecar y la nueva capacidad para resistir el pecado, ya que el ahora, luego de aceptar a Jesucristo como su salvador, disfruta de una nueva naturaleza..

La gran mayoría de los nuevos creyentes, luego de haber recibido a nuestro Señor Jesucristo como salvador, descubren en su nuevo caminar, como comienzan a tener experiencias en su corazón que los hacen sentir mal, confrontados y no comprenden que sucede.

Por momentos la persona, se vuelve paciente, amorosa y dócil pero en otras ocasiones se vuelve celosa, individualista, mal humorada, perversa.

Quienes pasan por estas experiencias, sufren severos altibajos en su vida diaria, algunas veces parecen estar en la cima de la montaña, y otras sumidos en un valle muy profundo. Los creyentes que se encuentran con estas condiciones no comprenden, por que

  • por momentos sienten paz, gozo,
  • y en otras: tristes, culpables, impacientes, inseguros, deprimidas.

Entonces ¿Qué es lo que sucede, que les está pasando?

Anteriormente, la persona era muy insensible, a tal punto que podía pecar, hacer cosas malas, y no sentirse mal por ello. Por ejemplo, mentir. Pero ahora, cuando peca, el creyente se siente culpable, y en condenación.

Aunque sabemos, que hemos sido perdonados y que estos fueron lanzados a lo profundo del mar, el creyente al poco tiempo, se encontrará cometiendo el mismo pecado y se sentirá indigno por que ha vuelto a pecar. Les parece natural repetir y caer en el pecado, sin poder controlarse.

Al estar en esta condición, dichos creyentes se encontraran en algún momento llenos de remordimientos. Hacen votos, se imponen reglas, pero los hechos son contrarios, y vuelven a caer y sus esperanzas de llegar a ser santos se desploman.

Comienzan abrigar muchas dudas sobre si podrán alcanzar la santidad y salvación, y comienzan a condenarse a si mismos y muchos casos los lleva a juzgar a otros igualmente, tratando de justificarse.

Entonces, piensan que nunca han sido regenerados ni han nacido de nuevo, como dice en:

1 Juan 3:9 dice: "Todo aquel que ha nacido de Dios no comete pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque ha nacido de Dios".

Veamos algunas de las consecuencias de estas creencias en nuevo creyente:

  • a.- Muchos cristianos se sienten confundidos al pensar que si continúan cayendo en pecado tal vez significa que no han sido verdaderamente regenerados
  • b.- Esta confusión puede llevar a una desilusión y desaliento tan profundos que las emociones que experimentan no pueden ser completamente expresadas ni siquiera con lágrimas.
  • Puesto que estos creyentes han experimentado muchos fracasos deciden mantenerse en alerta constante resueltos a luchar hasta el final contra el pecado que habita en ellos
  • Se recuerdan a sí mismos continuamente que deben permanecer vigilantes temiendo que sus antiguas debilidades puedan volver a atacarlos intentan mejorar en aquellas áreas en las que han caído repetidamente en el pasado
  • han decidido despojarse del pecado que tan fácilmente nos enreda como dice en heb 12:1
    • "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado "
  • por supuesto esto les ayuda mucho en cuanto a su conducta externa sin embargo el pecado que mora en ellos sigue tan activo como antes, no han logrado sofocar su energía y a la postre dichos creyentes fracasan nuevamente

Consideremos el caso de alguien que Procura dominar su mal genio después que un creyente, o alguien, se da cuenta de que su pecado recurrente consiste en que fácilmente da rienda suelta a su enojo. Sin embargo, procurar de controlarse en todo momento, esta tarea resulta muchas veces agotadora, desgastante y tarde o temprano terminará sucumbiendo ante esa debilidad.

A la postre fracasan nuevamente. Cuando es tentado, ante la tentación de el enojo, sabe que debe contenerse, ser amable, pero por otro lado dentro algo le dice que debe responder al agravio y hacer justicia, defenderse y castigar tal comportamiento.

Debemos estar consciente, como lideres, discipuladores, que esta clase de conflictos internos, experimentan los nuevos creyentes, y estos se encuentran confundidos, ante las tentaciones externas, como las internas, y que con mucha frecuencia, el resultado es el fracaso en lugar de la victoria.

Debemos comprender, que este tipo de experiencias, son normales y necesarias dentro del nuevo creyente, como parte de regeneración y transformación.

o acaso amados hermanos, ¿no hemos sufrido nosotros mismos esta clase de conflictos internos en nuestro crecimiento con el Señor?

Entonces para podernos ayudar en esta tarea, necesitamos comprender la clase de persona que éramos antes de recibir a nuestro Señor Jesús en nuestro corazón.

Sabemos que el hombre está compuesto de 3 partes: Espiritu, alma y cuerpo.

  • El Espíritu es lo que nos permite tener comunión con Dios, con nuestro Padre celestial.
    • Esto es un elemento exclusivo solo del hombre
    • Los animales, no pueden adorar al Señor, por que no tiene espiritu
  • El alma: es el asiento de la personalidad: Allí se encuetran nuestras rasgos de la personalidad, las emociones, los pensamientos y la volunta para tomar decisiones y actuar
  • El cuerpo: Es el elemento que nos permite interactuar con el mundo natural: Aqui operan los sentidos, que nos permites percibir e interactuar con lo externo natural.

Cuando Dios creo al hombre, lo que creo con una conciencia de si mismo, con la capacidad de tener comunión con Dios. El hombre tenia un espíritu y eso lo hacía diferente del resto de la creación.

El hombre,. además, poseía un alma, lo que le hacía diferente de los ángeles, que son espíritu.


La parte central del hombre, era y es su espíritu, y en aquel momento controlaba su alma y cuerpo. El hombre vivía totalmente en función de Dios. Sus emociones, acciones, cuerpo, estaban sujetas a la voluntad de Dios con el único propósito de obedecerle, adorarle y glorificarle.

Entonces vino la caída del hombre, lo que no eliminó estos componentes o elementos en el hombre, sin embargo, el orden de ellos fue alterado. Entonces el espiritu quedó dominado por el alma y esta por sus muchas tendencias y deseos. El cuerpo generó estos apetitos, y el hombre se deja seducir por ellos y les complace.

El espiritu dejó de controlar al hombre y este de agradar o buscar la voluntad de Dios. Ahora el cuerpo lo dirige fin de satisfacer sus múltiples concupiscencia. En la Biblia, a estos apetitos de les denomina "la carne".

Esta "carne" llega a convertirse en la naturaleza del hombre caido. Desde los tiempos de adán, todo el que es nacido de esta cimiente, lleva en si esta "naturaleza pecaminosa", llamada "carne".

LA CARNE:

Pablo quien reconoció abiertamente una lucha personal con su naturaleza pecaminosa, dice:

"Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.

Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.

Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?" (Romanos 7:14-24).

Pablo afirma en su carta a los Romanos que había algo "en los miembros" de su cuerpo que él llama "mi carne", que produjo dificultad en su vida cristiana y le hizo prisionero del pecado.

Martin Lutero, en su prólogo al libro de Romanos, comentó sobre el uso de Pablo de la palabra "carne" diciendo:

  • "Tú no debes comprender 'carne', por lo tanto, como si sólo fuera 'carne' que está conectada con la falta de castidad, pero Pablo usa 'carne' de todo el hombre, cuerpo y alma, razón, y todas sus facultades incluidas, porque todo lo que está en él anhela y se esfuerza para la carne".
  • Los comentarios de Martín Lutero señalan que "la carne" equivale a afectos y deseos que van en contra de Dios, no sólo en el área de la actividad sexual, sino en todos los ámbitos de la vida.

El hecho de la naturaleza pecaminosa se enseña en muchos lugares en las Escrituras, tales como la declaración de David, "He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre" (Salmo 51:5). David no quiere decir que él era el producto de una aventura adúltera, sino que sus padres le transmitieron una naturaleza pecaminosa

La Biblia dice que la naturaleza del hombre, tanto física como espiritual, eran buenas, sin embargo, ambas fueron afectadas negativamente por el pecado. El resultado final del pecado es una naturaleza que a menudo se denomina la "carne" en las Escrituras — algo que se opone a Dios y busca gratificación personal y pecaminosa.

La Manifestación y Lucha con la Carne

¿Cómo se manifiesta la carne en los seres humanos?

La Biblia responde a la pregunta de esta manera:

"Y manifiestas son las obras de la carne, que son:

adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios" (Gálatas 5:19-21).

Ejemplos del resultado de la carne en el mundo son evidentes. Consideremos unos tristes hechos tomados de una encuesta reciente sobre el efecto de la pornografía en los Estados Unidos. Según el estudio, cada segundo en los Estados Unidos:

• $3.075,64 se gasta en la pornografía

• 28.258 usuarios del Internet están viendo pornografía

• 372 usuarios del Internet están escribiendo los términos de búsqueda para adultos en motores de búsqueda

Y cada 39 minutos, un nuevo video pornográfico está siendo creado en los Estados Unidos. Dichas estadísticas subrayan la declaración hecha por el profeta Jeremías, quien lamentó que

"Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá?" (Jeremías 17:9).

Las Consecuencias de vivir en la Carne

La Biblia dice que vivir en la carne produce una serie de consecuencias desafortunadas.

En primer lugar, la Escritura declara que aquellos que viven según la carne, y que no desean cambiar o arrepentirse de su conducta pecaminosa, experimentarán la separación de Dios en esta vida y en la siguiente:

• "¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte." (Romanos 6:21)

• "Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis" (Romanos 8:13)

• "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna"(Gálatas 6:7-8)

Además, una persona se convierte también en un esclavo de su naturaleza carnal:

"¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?" (Romanos 6:16).

Esta esclavitud siempre conduce a un estilo de vida destructivo y conducta deteriorada. Como el profeta Oseas dice,

"Porque sembraron viento, y torbellino segarán" (Oseas 8:7).

Entonces

¿Un cristiano tiene dos naturalezas?

Como hemos podido comprender, el hombre al llegar a recibir a Jesús como su Salvador, ya viene con una naturaleza, heredada del hombre caído.

El Viejo Hombre está constituido por:

  • Experiencias. (traumas)
  • Cultura.
  • Historia.
  • Carácter.
  • Temperamento.
  • Memoria.
  • Maneras de vivir.
  • Maneras de pensar. Paradigmas.
  • Relaciones personales.
  • Agenda. Sueños. Proyectos.
  • Pecados pasados. Debilidades. Iniquidad.
  • Logros personales. Victorias obtenidas por fuerzas personales.
  • Bondad y amor humano.


En el momento de la conversión, el cristiano recibe una nueva naturaleza. Es instantáneo, automático y esto es por gracia.

Ahora el creyente, en cambio, tiene la capacidad para la santidad, porque el Espíritu de Dios vive dentro de él o ella. Él todavía tiene la capacidad para el pecado, pero él ahora tiene la capacidad de resistir el pecado y, lo que es más importante, el deseo de resistir y vivir piadosamente.

Cuando Cristo fue crucificado, el viejo hombre fue crucificado juntamente con él, dando como resultado que el cristiano ya no es un esclavo del pecado (Romanos 6:6).

"y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia" (Romanos 6:18).

La santificación, por otro lado, es el proceso por el cual Dios desarrolla nuestra nueva naturaleza, lo que nos permite crecer en santidad con el tiempo.

Este es un proceso continuo con muchas victorias y derrotas en la medida que la nueva naturaleza batalla con el "tabernáculo" en el que reside el viejo hombre, la vieja naturaleza, la carne.

El hecho es que obedecer a la carne siempre resulta en quebrar la ley moral de Dios. Sin embargo, en un sentido muy real, una persona nunca puede romper la ley moral de Dios, aunque sin duda lo que si puede hacer es desobedecerla. Pero el desobedecerla, trae irremediablemente consecuencias, como hemos mencionado anteriormente.

Dios nos ama, por gracia nos perdona, continuamente nos da nuevas oportunidades para regresar a sus caminos, pero no nos libra de las consecuencias de deosbedecer Su ley.

Ahora bien, al estudiar estas naturalezas respondemos a los dos (2) primeros objetivos:
a.- conocer quienes éramos antes de recibir a Jesús en nuestras vidas
b.- y quienes somos ahora al recibirlo como nuestro Señor.

Entonces, como nuestra vieja naturaleza, basada en los deseos de la "carne" trata de dirigirnos, pero la nueva naturaleza, por el Espiritu Santo, nos conduce hacer lo que agrada a Dios, nuestro ser entra en un conflicto interior, entre estas dos naturalezas: una batalla.

El nuevo creyente, debe ahora reconocer que, al recibir a Jesús como su Salvador, entra en una guerra interior, batalla por el control de su ser. La buena noticia, es que no estamos solos.

Entonces, que hacemos para enfrentar o afrontar esta batalla.

Lo que no Debemos Hacer

Un cristiano simplemente no puede permitirse vivir descuidadamente, ni tampoco tomar el pecado a la ligera. Aunque Dios es misericordioso y está dispuesto a perdonarnos nuestros pecados, eso no significa que nos librará de las consecuencias o nos castigará.

Hay cosas que no debemos hacer si queremos evitar consecuencias graves:

1.- No debemos pecar intencionalmente.

Desobedecer a Dios deliberadamente es un acto de rebeldía y puede traer sobre nosotros la mano castigadora de Dios. Él no castiga a Sus hijos cada vez que hacen algo malo. Dios no es así. Él ama a Sus hijos y es benigno y paciente con ellos. David dijo:

No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen (Salmo 103:10–11).

David reconoció que Dios es muy misericordioso y sumamente paciente con Sus hijos.

Pero hay otro aspecto en este asunto. Aunque reconocemos que Dios tiene mucha paciencia e indulgencia con nosotros, debemos también darnos cuenta de que un solo acto de desobediencia intencional puede tener graves y permanentes consecuencias.

Fue un solo acto de desobediencia del primer hombre y la primera mujer que trajo el pecado y la muerte a este mundo, junto con todo el sufrimiento, dolor y tragedia resultantes del pecado. Y un solo acto de desobediencia nuestro puede tener consecuencias trágicas que duran toda la vida, y afectar a muchas personas.

Un joven, hijo de padres cristianos, buscó a una mujer inmoral y tuvo relaciones sexuales con ella. De este único contacto, él contrajo una enfermedad venérea. Recibió atención médica, pero la enfermedad no fue controlada. En menos de tres años ya se había muerto.

2.- No debemos vivir bajo el control de la carne.

Vivir conforme a la carne es ceder a tus deseos y apetitos carnales. La Biblia nos advierte en cuanto a ésto.

Sansón es un ejemplo de las consecuencias de vivir controlado por la carne. Sansón fue elegido por Dios para ser el libertador de su pueblo. Dios le dió habilidades especiales y fuerza para llevar a cabo grandes proezas. Pero Sansón no controló sus deseos carnales.

Sansón mantenía una relación inmoral con una mujer filistea llamada Dalila. El comportamiento de Dalila dejaba en claro que ella intentaba traicionarlo entregándolo en manos de sus enemigos. Sansón lo sabía. También sabía que él estaba obrando mal, sin embargo continuó sus relaciones con Dalila. No hay duda que Dios habló al corazón de Sansón muchas veces con respecto a su comportamiento.

Al final Dalila logró su plan de entregar a Sansón en manos de sus enemigos. Sansón pensó que podía hacer uso de su fuerza extraordinaria para vencer a sus enemigos como lo había hecho antes. Pero el Señor lo había abandonado y ya no era más fuerte que cualquier otro hombre. Los filisteos le sacaron los ojos, lo encadenaron y lo pusieron en una prisión a moler grano.

Los relatos de las experiencias de David y de Sansón, como también los de otros personajes en el Antiguo Testamento, se escribieron para que podamos aprender de ellos. La Biblia dice:

Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos (o advertirnos) a nosotros… (1 Corintios 10:11).

La lección que aprendemos de la historia de Sansón es ésta: No debemos vivir según la carne. La Biblia dice:

Porque si vivís conforme a la carne, moriréis… (Romanos 8:13).

Dios quiere que nos Juzguemos a Nosotros Mismos

Cuando estamos haciendo algo que a Dios no le agrada, Él nos habla primero por medio de nuestra conciencia. Luego por Su Palabra y por el Espíritu Santo, Dios se dirige a mostrarnos el error de nuestros caminos. Dios puede enviarnos un amigo y fiel cristiano para advertirnos. Dios quiere que nosotros confesemos y abandonemos nuestros pecados para no tener que juzgarnos Él. La Biblia dice:

Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados (1 Corintios 11:31).

Si no nos juzgamos a nosotros mismos, entonces Dios tiene que juzgarnos. Él nos castiga porque nos ama demasiado como para permitirnos andar en desobediencia. La Biblia dice:

Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo (1 Corintios 11:32).


Podemos concluir entonces, que estas son algunas de las razones por las que los creyentes son alentados

  • a hacer morir las obras del cuerpo (Romanos 8:13),
  • hacer morir aquello que hace que un cristiano peque (Colosenses 3:5),
  • y a dejar de lado otros pecados tales como ira, enojo, malicia, etc. (Colosenses 3:8).

Todo esto para decir que el cristiano tiene dos naturalezas - la vieja y la nueva - pero la nueva naturaleza necesita renovarse continuamente (Colosenses 3:10).

  • Esta renovación, por supuesto, es un proceso de por vida para el cristiano.
  • Aunque la lucha contra el pecado es constante, ya no estamos bajo el control del pecado (Romanos 6:6).
  • El creyente es verdaderamente una "nueva criatura" en Cristo (2 Corintios 5:17),
  • y es Cristo quien finalmente nos "rescatará de este cuerpo de muerte. Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro" (Romanos 7:24-25).

Venciendo la Carne

La Biblia proporciona un proceso de tres pasos para vencer la carne y restaurarse a una relación correcta con Dios.

PASO 1: El primer paso es un camino de honestidad donde una persona reconoce su comportamiento pecaminoso y su vieja naturaleza, delante de Dios.

Esto implica estar de acuerdo con lo que dice la Biblia acerca de todos los nacidos de padres humanos: las personas son pecadoras y entran al mundo en una relación rota con el Dios que les hizo:

• "Dios, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?" (Salmo 130:3).

• "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros" (1 Juan 1:8,10).

PASO 2: El siguiente paso es caminar en el Espíritu, que implica clamar a Dios para la salvación y recibir Su Espíritu Santo que faculta a una persona a vivir correctamente delante de Dios y no obedecer los deseos de la carne.

Esta transformación y nueva vida se describen en varios lugares en las Escrituras:

• "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gálatas 2:20).

• "Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro"(Romanos 6:11).

• "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne" (Gálatas 5:16).

• "Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos" (Gálatas 3:27).

• "Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne" (Romanos 13:14).

• "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu" (Efesios 5:18).

• "En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti" (Salmo 119:11).

PASO 3: El último paso es un camino de muerte, donde la carne se muere de hambre de sus deseos para que eventualmente muera.

Aun cuando una persona nace de nuevo por el Espíritu de Dios, él debe entender que aún posee la vieja naturaleza con sus deseos que batallan con la nueva naturaleza y los deseos que provienen del Espíritu. Desde un punto de vista práctico, el cristiano DELIBERADAMENTE evita alimentar la vieja naturaleza carnal y en su lugar practica nuevos comportamientos que son impulsados por el Espíritu:

• "Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre" (1 Timoteo 6:11).

• "Huye también de las pasiones juveniles" (2 Timoteo 2:22).

• "Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado" (1 Corintios 9:27).

• "Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría" (Colosenses 3:5).

• "Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos" (Gálatas 5:24).

• "Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado" (Romanos 6:6).

• "Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad" (Efesios 4:20-24).

CONCLUSIONES:

Reflexione sobre cada uno de estos puntos.

1.- Aunque la lucha será muy real y larga(algo que la Biblia aclara), los cristianos tienen la seguridad de que Dios les traerá el éxito final sobre la carne.

2.- ES NUESTRA RESPONSABILIDAD, en esa lucha interna entre dos leones, que el victorioso, será aquel al que más alimentemos.

3.- Todo creyente tiene dos naturalezas en su interior, y tenemos que entender esto si queremos avanzar y progresar como cristianos

4.- No perdemos la naturaleza vieja, cuando nacemos de nuevo.

5.- La carne no mejora despues que somos salvos y aceptamos al Señor. Nunca puede ser cambiada ni mejorada.

Veamos 1 juan 3:9 "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios."

También dijo: "Todo lo que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" Juan 3:6

6.- La naturaleza nueva viene de Dios

7.- La naturaleza nueva no puede pecar

8.- La naturaleza nueva disfruta de las cosas de Dios: Pablo dice que su hombre interior se deleitaba en la ley de Dios

Romanos 7:22 "Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;"

9.- Solo el Espíritu Santo puede darnos el poder para vivir como Dios desea que vivamos. No podré vencer la tentación ni sobre el pecado, solo por que se que Dios ha perdonado mis pecados.

10.- Dado que la naturaleza pecaminosa del hombre no puede cambiar, Dios introdujo el maravilloso camino de la redención y la regeneración.

11.- Esta regeneración es una obra exclusiva del Espíritu Santo

12.- Una persona que no ha sido regenerada, está muerta en sus pecados.

13.- Las dos naturalezas provienen de fuentes muy distintas, y ambas difieren totalmente, en funcionamiento.

14.- La nueva naturaleza es santa, divina y celestial.

15.- Cuando la nueva naturaleza es débil, terminamos cediendo ante los deseos carnales y fracasando en las luchas internas.

16.- No queda otra opción que hacer morir la carne, y esto ya Jesús lo hizo por nosotros en la cruz. Nosotros, debemos ejercitar nuestra voluntad y fe. Si caminamos conforme al Espíritu, la carne no tendrá influencia en nosotros.

17.- Hasta que no seamos libre de este cuerpo de pecado, no seremos libre de la vieja naturaleza.

EJERCICIO MENTAL:
Enumera las obras de la carne. Imagine un mundo donde todos se comporten de esta manera. ¿Como sería? ¿Te gustaría vivir en este mundo? Discuta esto como un grupo


Luego, enumera el fruto del espíritu. Imagina un mundo donde todos tuvieran esta fruto. ¿Como sería? ¿Te gustaría vivir en este mundo? Discuta esto como un grupo.

"Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" (Filipenses 1:6).

Génesis 1:31a, Entonces Dios contempló todo lo que había hecho, y vio que era muy, pero muy hermoso. (NBV)


REFLEXIONEMOS:

ENLACES:

Formulario para responder las preguntas y reflexiones de la lección:
https://forms.gle/Kup1S9WRrXCAq5vt8

Siguiente lección:
Lección anterior: Esc Disc_M01_L04 La importancia de relacionarnos con Jesús

REFERENCIAS:

https://ubdavid.org/

R.C.Sproul

editorialdinamica.com

Ch.Spurgeon

Lección Disc_M01.05

COPTLP: Discipulado modulo 01