Discipulado
February 11, 2025

Discipulado 1.04 La importancia de conocer a Jesús

Escuela discipulado
Modulo 01: Creciendo en la gracia de Dios
Lección 04: La importancia de conocer a Jesús

OBJETIVOS
1.- Conocer el origen y la naturaleza de Jesús

2.- Identificar la diferencia entre creer en Jesús y solo estar de acuerdo o concordar con su existencia y obra.

3.- Definir lo que significa creer en Jesús

4.- Estar en capacidad de responder a la pregunta ¿Quién es este Jesús que me salvó?

  1. El Origen y naturaleza de Jesús

Su naturaleza divina

Para comprender sobre la naturaleza de Jesús, debemos ahondar en su doble naturaleza:

a.- el Jesús hombre y b.- el Jesús divino.

Jesús, el hombre, nace de una mujer, María, pero no proviene o es engendrado como cualquier otro humano, fue concebido por el Espíritu Santo. Esta es una verdad, que todo creyente debe abrazar como miembro de la iglesia cristiana.

Sobre el Nacimiento de Jesús el Mesías

18 Este es el relato de cómo nació Jesús el Mesías. Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de que la boda se realizara, mientras todavía era virgen, quedó embarazada mediante el poder del Espíritu Santo.

19 José, su prometido, era un hombre justo y no quiso avergonzarla en público; por lo tanto, decidió romper el compromiso[a] en privado.

20 Mientras consideraba esa posibilidad, un ángel del Señor se le apareció en un sueño. «José, hijo de David—le dijo el ángel—, no tengas miedo de recibir a María por esposa, porque el niño que lleva dentro de ella fue concebido por el Espíritu Santo.

21 Y tendrá un hijo y lo llamarás Jesús,[b] porque él salvará a su pueblo de sus pecados».

22 Todo eso sucedió para que se cumpliera el mensaje del Señor a través de su profeta:

23 «¡Miren! ¡La virgen concebirá un niño!
Dará a luz un hijo,
y lo llamarán Emanuel,[c]
que significa “Dios está con nosotros”». Mateo 1:18-23

Estos pasajes son la evidencia de como de manera sobrenatural y por el poder del Espíritu Santo, María pudo concebir a Jesús.

Pero muy importante aquí, es el hecho que Jesús, por su madre tiene naturaleza terrenal, pero por ser concebido por el Espíritu santo de Dios, tiene naturaleza divina. No fue engendrado por acto de hombre y mujer. Madre terrenal y Padre celestial.

No hay pecado en El. Aunque es Dios en carne humana, fue y es perfecto.

Salmo 51:5

Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre.

El segundo aspecto que debemos conocer de su naturaleza, es el hecho que el existía desde antes de la fundación del mundo. El existía, antes de ser concebido en María.

Sobre su supremacía: Cristo es supremo y el unigénito

14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados.

15 Cristo es la imagen visible del Dios invisible.
Él ya existía antes de que las cosas fueran creadas y es supremo sobre toda la creación
16 porque, por medio de él, Dios creó todo lo que existe
en los lugares celestiales y en la tierra.
Hizo las cosas que podemos ver
y las que no podemos ver,
tales como tronos, reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible.
Todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1:14-16

Tres aspectos sobre Jesús nos habla esta pasaje:

a.- Jesús es la imagen visible del Dios Todo poderoso en quien creemos. Una imagen, un reflejo exacto del Padre

b.- El ya existía desde antes de la fundación de todas las cosas: Está por encima de todo, es supremo sobre todo lo creado.

c.- y por medio de EL y para El "todo fue creado".

Como creyentes debemos tener la firme convicción de estas 3 grandes verdades.

Ahora ¿Qué se entiende por supremacía?: Preeminencia, superioridad jerárquica.

La supremacía es el estado en el que se tiene la máxima autoridad . Un rey gobernante tiene supremacía sobre su reino. Cuando un grupo domina a otro, tiene supremacía.

La supremacía de Jesús:

  • Jesús es la imagen del Dios invisible.
  • Jesús es el primogénito de toda la creación.
  • Jesús es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
  • Jesús es el principio, el primogénito de entre los muertos, para ser en todo el primero.
  • Jesús es el único Hijo de Dios que comparte la misma naturaleza divina de Dios.
  • La supremacía de Cristo es su preeminencia sobre los profetas del Antiguo Testamento. Aquellos profetas hablaron la Palabra de Dios, pero Cristo es la Palabra de Dios, El es el verbo hecho carne. No es un simple profeta dentro de una larga lista. Él es el Profeta por excelencia.
  • Jesús es Rey, el Rey de reyes.

Hablar de “supremacía” es hablar de lo que está “por encima” o “sobre” los demás. Alcanza el nivel de lo que es “súper”. En nuestro lenguaje se refiere a aquello (o aquél) que es lo más grande en poder, autoridad o rango. También se usa para describir aquello (o aquel) que tiene la mayor importancia, relevancia, carácter o logro: lo máximo.

Hebreos comienza con la certificación de que Cristo es la suprema revelación de Dios:

“Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder” (He. 1:1-3a).

Cristo como Sumo Sacerdote supremo.

Los sumos sacerdotes de la antigüedad no eran más que sombras de la realidad que había de venir. Los sacrificios de la antigüedad se ofrecían con regularidad; Cristo ofrece el verdadero sacrificio y lo hizo una vez y para siempre. Los antiguos sacerdotes ofrecían objetos distintos a ellos mismos. El Sumo Sacerdote Supremo se ofreció a sí mismo, sacrificio perfecto. Él es el sujeto y, a la vez, el objeto del supremo sacrificio de expiación.

Finalmente, el sacerdocio de Cristo difiere de aquél de la antigüedad en el que Cristo sirve tanto de Sumo Sacerdote como de Rey.

En el Antiguo Pacto, el rey debía venir únicamente de la tribu de Judá. Los sacerdotes debían ser consagrados de la tribu de Leví (según Aarón).

Pero Jesús no era levita. Era un sacerdocio diferente, según un orden distinto: el orden de Melquisedec. Este aparece de forma extraña ante Abraham en su condición de rey y sacerdote a quien éste rinde obediencia. Hebreos argumenta que Abraham es mayor que Leví, y Melquisedec es mayor que Abraham y por tanto mayor que Leví. La condición de sumo sacerdote y rey eternos se da a Cristo en cumplimiento del Salmo 110. (lea el salmo 110)

Sobre el nombre de Jesús de Nazaret

Si alguna vez un nombre tuvo importancia, es el nombre de Jesús. La Escritura dice que Jesús ha recibido "un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra" (Filipenses 2:9-10).

¿Por qué es tan poderoso el nombre de nuestro Señor? ¿Qué significa el nombre de Jesús?

Para el mundo actual, se trata de Jesús de Nazaret o Jesucristo. Sin embargo, todas estas denominaciones son fruto de la tradición cristiana. Jesús es la versión griega del nombre original hebreo, Yeshua. Jesucristo supone la fusión de dos conceptos, el nombre propio y el de la palabra griega jristós, “ungido”, traducción a su vez del hebreo meshiah.

Por su parte, Jesús de Nazaret indica el lugar de residencia o nacimiento, quizás incluso una especie de apodo si, en lugar de Nazaret, se entiende como Nazareno, Nazireo, Nazir, aquel que se consagraba a Dios mediante un voto personal y se comprometía a no cortarse el cabello, y a no consumir licor ni alimentos impuros, tal como se describe en Jueces 13, 4-7 a propósito de Sansón.

Sin embargo, ninguna de estas formas refleja el modo habitual de nombrar a alguien en la Judea del siglo primero. Lo normal es que fuese conocido como Yeshua bar Yosef (Jesús, hijo de José) en su forma aramea (bar en lugar del hebreo ben), pues el arameo era la lengua que se hablaba en aquel tiempo, mientras que el hebreo había quedado como lengua litúrgica, de un modo similar al latín en el mundo católico actual.

El nombre Jesús, que fue anunciado a José y María por medio de los ángeles (Mateo 1:21; Lucas 1:31), significa "Yahvé salva" o "Yahvé es la salvación". Traducido del hebreo y el arameo, el nombre es Yeshua. Esta palabra es una combinación de Ya, una abreviatura de Yahvé, el nombre del Dios de Israel (Éxodo 3:14); y el verbo yasha, que significa "rescatar", "liberar" o "salvar".

De esta información, podemos concluir, que el nombre Jesús, proviene del latin, derivado del griego, lengua muy utilizada al momento de escribirse los evangelios. El nombre de Jesús era bastante popular en la Judea del siglo primero. Por esta razón, a nuestro Señor frecuentemente se le llamaba "Jesús de Nazaret", diferenciándolo de su casa natal, la ciudad de Nazaret en Galilea.

Veamos el siguiente cuadro:

Al hablar de Jesús solía referirse a él como Iesoûs Christós, “Jesús el ungido”, que se contrajo en el nombre de Jesucristo. Su nombre, como es en arameo, es "Yeshua".

Ahora bien, ¿por que es importante el nombre de alguien, y en este caso el de Jesús?

Por que el nombre habla de su identidad, misión, propósito. El nombre representa lo que alguien es.


"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos". Galatas 4:4-5

Dios envió a su hijo, y cumplió la ley, pero con un propósito.

Dios envió a Jesús para salvarnos (Juan 3:17). El significado del nombre de Jesús — "Yahvé salva" — revela su misión (salvar y liberar) y Su identidad como Salvador del mundo. Al mismo tiempo, el carácter común del nombre de Jesús subraya su humanidad y humildad. El Hijo de Dios se despojó de Su gloria para convertirse en un hombre humilde (Filipenses 2:6-8).

El nombre de Jesús es importante por su significado y por quién representa. Hay poder y autoridad en la persona de Cristo Jesús, y, por supuesto, la persona es designada por el nombre. Más que con otros nombres, asociamos el nombre de Jesús con Su carácter distintivo, Su calidad y Su obra, como se ve en las siguientes verdades bíblicas:

1.- La salvación es sólo en el nombre de Jesús: "Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:11-12; .

2.- El perdón de los pecados se recibe en el nombre de Jesús: "De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre" (Hechos 10:43; véase también Hechos 22:16).

3.- Los creyentes son bautizados en el nombre de Jesús: "Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo'" (Hechos 2:38; ver también Mateo 28:19; Hechos 8:12,15-16; 10:48; 19:5).

4.- Las sanidades y los milagros se realizaban en el nombre de Jesús: "Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros" (Hechos 3:16; ver también los versículos 6-8 y Hechos 4:30).

5.- Jesús enseña a los creyentes a orar en Su nombre; es decir, a orar, en Su autoridad, el tipo de oración que Él haría: "Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré" (Juan 14:13-14; ver también Juan 15:16; 16:23-24).

6.- Con todo, Jesús hace honor a Su nombre. El nombre de Jesús nos recuerda el poder, la presencia y el propósito del Cristo resucitado. Nos asegura que la intención misericordiosa de Dios es salvarnos.

7.- Nuestro Señor Jesús trajo a Dios a la humanidad y ahora lleva las personas a Dios a través de la salvación que Él compró. En la Biblia, cuando la gente hablaba o actuaba en nombre de Jesús, lo hacían como representantes del Señor con Su autoridad. La vida misma del creyente debe vivirse en el nombre de Jesús (Colosenses 3:17) y de esta manera darle gloria a Dios: "para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo" (2 Tesalonicenses 1:12).

Todo lo antes mencionado, nos permite comprender la importancia del nombre de Jesús, Yeshua, y de usarlo responsablemente, para glorificarle.

2.- Diferencia entre creer en Jesús y estar de acuerdo o concordar con el.

La mayoría de las personas, concuerda en la existencia de Jesús, su paso por la humanidad, su legado como maestro, sus enseñanzas, pero solo creen en un Jesús histórico. Lo conocen y creen El, solo intelectualmente.

Otros, y son muchos, lo rechazan, lo desprecian, a pesar de reconocerlo intelectual e históricamente. Esto nos conduce a comprender la diferencia entre creencia y fe.

Comprender la diferencia entre fe y creencia es crucial para una comprensión más profunda de la teología cristiana y el bienestar espiritual. Aunque estos términos a menudo se usan indistintamente en la conversación casual, la Biblia proporciona distinciones matizadas que enriquecen nuestra comprensión de lo que significa vivir una vida agradable a Dios.

Para empezar, la creencia generalmente se entiende como una aceptación intelectual de un hecho o verdad. En el contexto del cristianismo, la creencia se refiere a aceptar la verdad del Evangelio, reconociendo que Jesucristo es el Hijo de Dios, que murió por nuestros pecados y resucitó.

Santiago 2:19 dice: "Tú crees que hay un solo Dios. ¡Bien! Incluso los demonios creen eso, y tiemblan."

Este pasaje destaca que la mera creencia, o asentimiento intelectual, no es suficiente para la salvación. Incluso los demonios creen en la existencia de Dios, pero esta creencia no se traduce en una relación con Él ni resulta en salvación.

La fe, por otro lado, va más allá de la mera aceptación intelectual. La fe implica confianza y dependencia de Dios, lo que lleva a una relación transformadora con Él.

Hebreos 11:1 define la fe como "la confianza en lo que esperamos y la seguridad de lo que no vemos."

La fe, por lo tanto, abarca la creencia pero también incluye confianza, compromiso y acción. No se trata solo de estar de acuerdo con los hechos sobre Dios, sino de confiar en Su carácter y promesas, y vivir de una manera que refleje esa confianza.

Para entender mejor la diferencia entre fe y creencia, es útil considerar las palabras griegas utilizadas en el Nuevo Testamento. La palabra para creencia es "pistis," que también puede traducirse como fe. Sin embargo, el contexto en el que se usa "pistis" a menudo determina si se refiere a una mera creencia o a una fe más profunda y confiada. Otra palabra griega, "peitho," significa persuadir o confiar, indicando un aspecto más relacional de la fe. Esta confianza relacional es lo que diferencia la fe de la mera creencia.

La fe implica una confianza relacional que impacta todos los aspectos de nuestras vidas. Es una confianza dinámica y viva en Dios que afecta nuestras decisiones, acciones y actitudes.

La creencia, aunque necesaria, es estática e intelectual. La fe, sin embargo, es activa y relacional. Es la diferencia entre conocer sobre alguien y conocer a alguien personalmente.

3.- ¿Qué significa creer en Jesús?


Partiendo de estas definiciones, entonces tenemos que, creer en Jesús contiene tres(3) elementos:

1.- Conocimiento

Nuestra fe debe estar basada en las verdades de la salvación. Lea Romanos 10.9-14.

  • En primer lugar, Jesucristo es Dios. Nuestro Salvador declaró ser uno con el Padre (Jn 10.30). Si tan solo fuera otro hombre, ¿Cómo podría salvarnos?
  • En segundo lugar, antes de ser salvos, cada persona es un pecador y vive separada de Dios.
  • En tercer lugar, Jesucristo murió en la cruz por nuestros pecados.
  • Y, en cuarto lugar, el Señor resucitó de la tumba y vive hoy. Su resurrección corrobora lo que proclamó. De no haber resucitado, ¿Cómo podría ser el Señor de nuestra vida?

2.- Convicción

Esta palabra significa estar convencido por completo de algo. Saber los detalles de cómo podemos ser salvos no nos ayudará, a no ser que pongamos nuestra confianza en Cristo. En el evangelio de Juan, el Señor declara que el Espíritu Santo convencerá al mundo de pecado (Jn 16.7-11). Debemos estar del todo convencidos de que necesitamos a Dios y persuadidos de que por medio de su muerte, Jesucristo pagó por nuestros pecados, para que pudiéramos tener una relación personal con nuestro Padre celestial.


3.- Confianza:

Debemos depositar nuestra confianza en Él y rendir nuestra vida ante su voluntad; no solo basta con decir que creemos que existe.

C.S. Lewis proporciona valiosas ideas sobre la relación entre fe y creencia. En su libro "Mero Cristianismo," Lewis explica que la fe no es meramente aceptar doctrinas.

La fe también implica una entrega de la voluntad a Dios. No se trata solo de creer que Dios existe, sino de confiar en Él con nuestras vidas y someternos a Su señorío. Esta sumisión es evidente en la vida de Jesús, quien, en el Jardín de Getsemaní, oró:

"No sea como yo quiero, sino como tú quieres" (Mateo 26:39).

La fe de Jesús en el Padre lo llevó a someterse a la voluntad del Padre, incluso hasta el punto de morir en una cruz.

En resumen, la creencia es una aceptación intelectual de la verdad, mientras que la fe es una confianza relacional que lleva a la acción.

Por lo tanto, ¿Qué significa creer en Jesús?

Creer en Cristo es tener la convicción de que Él es quien la Biblia dice que es. Que cumplirá sus promesas. Que hará lo que ha prometido. Y esto nos conduce a tener una relación personal y eterna con el Hijo de Dios. Por lo tanto, Jesús es mi Señor.(Ch Stanley)

La voluntad de Dios es que tengamos seguridad absoluta de nuestra relación con Cristo.

1 Juan 5.13 nos dice: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna”.

Versículo tras versículo en el Nuevo Testamento se nos exhorta a creer en Jesucristo. En otras palabras, debemos depositar nuestra confianza en Él. Y usted nunca podrá confiar en alguien, a quien no conoce.

  • Juan 1.12: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.
  • Hechos 16.31: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”.
  • Romanos 1.16: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”.
  • Romanos 5.1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
  • Efesios 2.8,9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”.

No solo debemos conocerlo y tener una convicción interna, sino que debemos también depositar nuestra confianza en Jesucristo. La fe no puede heredarse de nuestros padres, pues es una decisión personal.

Consecuencias de no confiar en Jesucristo

  • En la vida personal: Aquellos que solo saben que Jesucristo existió, no son salvos. A nivel espiritual, caminan en tinieblas (Jn 12.46). Esa persona nunca podrá ser un buen testimonio de una vida en Cristo.
    • Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
  • En la vida de la iglesia: Las personas se caracterizan por:
    • Ser con frecuencia la causa de conflictos.
    • Actuar como espectadores de la vida de la iglesia.
    • Poner límites a la fe y negarse a permitir que influya en su estilo de vida.
    • Intentar servir a nivel espiritual, sin contar con el poder del Espíritu Santo.
    • Irritarse cuando se les habla del evangelio.
    • Afligirse y confundirse al sentirse insatisfechos con las expectativas que tenían de la iglesia.
  • En la eternidad. Compareceremos delante de la presencia de Dios para ser juzgados (He 9.27).
    • Si una persona fallece sin haber confiado en Jesucristo para que sus pecados sean perdonados, las Sagradas Escrituras nos dicen que no podrán entrar por su propia justicia al reino de los cielos. Una fe intelectual en Dios no es suficiente; y nadie, si no ha confiado en Jesucristo como su Señor y Salvador, es lo bastante bueno para evitar la condenación eterna.

4.- ¿Quién es este Jesús que me salvó?

El 4to objetivo de esta lección, es que usted, yo, quien hace este discipulado pueda responder a esta gran pregunta

¿Quién es Jesús en su vida, no quien es El, sino quien es en su vida diaria?

¿Cómo impacta mi vida, conocer quién es El?

¿Cómo influye en mi estilo de vida, saber quien es "Yeshua"?

¿Qué piensa sobre como puede determinar esta fe en Jesús, sobre su destino eterno?

¿Cómo puedo relacionarme mejor con El para conocerle?

¿Cómo puedo ayudar a otros a relacionarse y conocer a Jesús?

Mateo 16:13 Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo, les preguntó a sus discípulos:

—¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre[a] ?

14 —Bueno—contestaron—, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen Jeremías o algún otro profeta.

15 Entonces les preguntó:

—Y ustedes, ¿Quién dicen que soy?

16 Simón Pedro contestó:

—Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.

17 Jesús respondió:

—Bendito eres, Simón hijo de Juan, porque mi Padre que está en el cielo te lo ha revelado. No lo aprendiste de ningún ser humano.

REFLEXIONEMOS:

ENLACES:

Formulario para responder las preguntas y reflexiones de la lección:
https://forms.gle/f3Gq5Ye5mwPbsZes8

Siguiente lección:
Lección anterior: Esc Disc_M01_L03 ¿Somos deudores?

REFERENCIAS:

https://mediterraneoantiguo.com
https://www.gotquestions.org

R.C.Sproul

Ministerio en contacto. C. Stanley

Lección Disc_M01.04

COPTLP: Discipulado modulo 01