Discipulado
February 28, 2025

Discipulado M01.L07 Nuestros Fundamentos: La palabra de Dios

Esc Disc M01: Creciendo en la gracia

Lección 07: Nuestros fundamentos: La palabra de Dios

OBJETIVOS:

1.- Comprender la raíz de los fundamentos teológicos

2.- Identificar las 5 "solas" de la reforma protestante

3.- Conocer la importancia de "sola scriptura"

4.- Reconocer que debemos honrar a Dios al recibir aceptar y obedecer, su palabra.

5.-

1.- La reforma protestante

Los fundamentos bíblicos y teológicos son los principios básicos de la fe cristiana, que se basan en la Biblia y en el estudio de Dios. Estos principios guían a los cristianos a vivir vidas que honren a Dios y sirvan a los demás.

Aunque no todos los teólogos sean pastores, ¡todos los pastores deberían ser teólogos! De hecho, ¡todos los cristianos deberían ser teólogos! Si esto te resulta sorprendente, incluso chocante, quizá sea porque tienes un concepto de la teología demasiado cerebral, académico, y negativo. La teología, en su sentido más básico, es el estudio de Dios. ¿Qué puede ser más importante que eso? (1)

Existen diferentes tipos de teología, entre ellos

  • la teología bíblica,
  • la teología sistemática,
  • la teología histórica,
  • la teología filosófica,
  • la teología pastoral,
  • y la teología práctica.

En los estudios teológicos se hace una diferencia entre la teología sistemática y la teología bíblica. ¿Cuál es la diferencia?

La teología bíblica se centra en:

(1) el desarrollo progresivo de la revelación; o sea, la forma en que Dios fue dando cada vez más revelación a lo largo de los siglos;

(2) el orden cronológico de los libros bíblicos; y

(3) el hilo conductor de toda la Biblia: Cristo y el evangelio.

La teología sistemática, en cambio, recoge y resume lo que enseña toda la Biblia sobre cualquier tema, independientemente de la línea de tiempo. Sencillamente, es la sistematización de la enseñanza de la Biblia por temas.

La teología sistemática se puede dividir en una serie de secciones o apartados. Una clasificación bastante sencilla y popular divide la teología sistemática en seis grandes secciones:

  1. Bibliología (la doctrina de la Biblia misma)
  2. Teología propiamente dicha (la doctrina de Dios)
  3. Antropología (la doctrina del ser humano, incluyendo la doctrina del pecado)
  4. Soteriología (la doctrina de la salvación)
  5. Eclesiología (la doctrina de la iglesia)
  6. Escatología (la doctrina de las últimas cosas)

Esta división no es perfecta, pero es lógica y sencilla, y cubre la mayor parte de la enseñanza de la Biblia.

Ahora bien ¿Por que es importante esto?

La importancia de conocer las doctrinas bíblicas es:

  • (1) para no creer en falsas enseñanzas y encontrarnos desobedeciendo a Dios;
  • (2) para enseñarlas a otros, de manera que cumplamos el mandamiento de Jesús de ir y hacer discípulos.

Como podemos notar entonces, la base teológica del estudio de Dios, es La Biblia, Su Palabra y las enseñanzas de Jesús. Con el transcurrir de los años, desde la iglesia primitiva, se han generado cambios en las estructuras de la dirección de la iglesia que Cristo dejó, lo que ha llevado a malas concepciones e interpretaciones, así como la aplicación.

Se conoce como Reforma protestante —o, simplemente, Reforma— al movimiento religioso cristiano iniciado en el Noroeste de Europa en el siglo XVI por Martín Lutero, que presentó un desafío religioso y político al papado y la autoridad de la Iglesia católica, llevando a un cisma dentro de ésta para dar origen a numerosas iglesias y corrientes religiosas agrupadas bajo la denominación de protestantismo.

La Reforma tuvo su origen en las críticas y propuestas con las que diversos religiosos, pensadores y políticos europeos buscaron provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia católica, además de negar la jurisdicción del papa sobre toda la Cristiandad; para los protestantes el papa es solo el «obispo de Roma» y sus doctrinas religiosas serán conocidas como papismo y las políticas como cesaropapismo. El movimiento recibirá posteriormente el nombre de Reforma protestante, por su intención inicial de reformar el catolicismo con el fin de retornar a un cristianismo primitivo o puro

En el siglo XVI se produjo una gran crisis en la Iglesia católica en la Europa Occidental a causa de las numerosas acusaciones de corrupción eclesiástica, simonía y falta de piedad religiosa que aireó la imprenta, y se originaron muchas guerras de religión, que cesaron al fin en 1648. Sin embargo, esta gran crisis contaba con profundas raíces en el pasado.

Tras muchos conatos anteriores, el hecho puntual que desencadenó la Reforma fue la venta de bulas de indulgencias para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma (en 1517, el papa León X había ofrecido unas indulgencias que el monje dominico Johann Tetzel había vendido con una mercadotecnia tan aterrorizadora e insolente por Alemania, que motivó al monje agustino y maestro de Teología Martín Lutero a escribir sus Noventa y cinco Tesis.

Esto dio lugar a la Reforma protestante en Europa, la cual provocaría finalmente que la cristiandad occidental se dividiese en dos: una, situada al sur de Europa, era liderada por la Iglesia católica, la cual, tras el Concilio de Trento, se reivindicó a sí misma como la verdadera heredera de la cristiandad occidental, expulsando cualquier disidencia y sujetándose a la jurisdicción del Papa, llamado por los protestantes obispo de Roma.

La otra mitad, al norte, fundó varias comunidades eclesiales propias, generalmente de carácter nacional para rechazar, en su mayoría, la herencia cristiana medieval y buscar la restauración de un cristianismo primitivo idealizado fundado en la fe más que en las obras , por lo que la Biblia debía traducirse a la lengua vulgar para que cada cual la interpretase según su índole.

Hasta ese entonces, la Biblia, no se difundía ni era accesible para el común de la gente o el creyente. Era exclusividad de los sacerdotes, monjes.

Las indulgencias


En este tiempo estalló un gran escándalo en Alemania a causa de la cuestión de las bulas de indulgencias, concepto de la teología católica consistente en que ciertas consecuencias del pecado, como la pena temporal del mismo, pueden ser objeto de una remisión o indulgencia concedida por determinados representantes de la Iglesia y bajo ciertas condiciones, pero pagando por ello; esta remisión se materializaba en un documento-factura llamada bula de indulgencias.

La reforma protestante es importante para la iglesia en el Siglo XXI porque nos recuerda lo que somos, es decir, necesitamos recordar lo que la iglesia es en este mundo que tiene cegado el entendimiento por satanás (2 Co. 4:3-4).

Pablo en 2 Timoteo 3:16 menciona algo muy importante sobre lo que la iglesia es: Columna y baluarte de la verdad.

Columna de la verdad

Esta es una descripción arquitectónica, y debió significar mucho para Timoteo en Éfeso, ya que el gran templo de Diana tenía 127 columnas (W. Wiersbe). Es decir, la iglesia es aquello que sostiene la verdad, la iglesia es donde la verdad existe, es en la iglesia donde la verdad está presente.

Baluarte de la verdad

No sólo la iglesia sostiene la verdad, sino que es aquella por medio de la cual la mentira no es resistida. La iglesia es una muralla, una fortaleza.

Somos la iglesia que enarbola la bandera de la verdad y con ella misma se convierte en una muralla.

La iglesia del siglo XV estaba completamente llena de mentira, de ahí que desde el siglo V hasta el siglo XIV se lo conozca como el periodo del oscurantismo.

Oscurantismo es la práctica deliberada de evitar que determinados hechos y conocimientos sean difundidos a la población.

El pueblo de Dios no tenía acceso a la Palabra de Dios, por eso la iglesia católica quería matar a Lutero por haber traducido la Biblia del Latín al Alemán.

Somos columna y baluarte de la verdad si y sólo si tenemos a la Palabra de Dios como nuestra única autoridad.

La reforma Protestante es importante en el Siglo XXI debido a que nos recuerda lo que debemos anunciar.

El gran empeño de los reformadores fue volver a las Escrituras para que sean ellas las que gobiernen la vida de la iglesia. "Sola Scriptura".

Necesitamos transmitir las verdades del evangelio a todos, debemos ser fieles a las Escrituras y así encargar a otros. Debemos anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable, aquel que nos sacó del oscurantismo (V-XIV) para ponernos en la iluminación (XVIII-XIX).


Resumiendo, El movimiento protestante, con el correr de los años se fue expandiendo y basado en las 95 tesis de Lutero, fue siendo documentado, y producto de este crecimiento se llegó a formular lo que son los fundamentos del movimiento protestante: A estos se les conoce como las "5 solas".

  • SOLA SCRIPTURA:
  • SOLUS CHRISTUS:
  • SOLA GRATIA:
  • SOLA FIDE:
  • SOLI DEO GLORIA:

2.- Las 5 "SOLAS" de la reforma

Lo que comenzó con una simple protesta de parte de Martín Lutero, en contra de una serie de prácticas religiosas de parte de la iglesia de Roma, culminó siendo un movimiento transformador de la Iglesia y de toda la sociedad. Este movimiento, denominado como la Reforma, se expandió por los próximos 200 años, cruzando el océano y llegando a Norteamérica. Las cinco “Solas” que vamos a ver resumieron la teología propulsada por la Reforma.

Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la catedral de Wittenberg el 31 de Octubre de 1517. Por ello esta fecha se considera el día de la reforma.

Por años, los teólogos de la Reforma cuestionaron y cambiaron el entendimiento de la salvación del hombre que la iglesia católica abrazaba, junto con toda la teología relacionada al plan de redención. Con el paso del tiempo se hizo necesario resumir todo ese nuevo entendimiento teológico, con tal de que otros pudieran visualizarlo de una manera sencilla, pero no simplista. Esto dio origen a estas cinco famosas frases:

  • SOLA SCRIPTURA: La Palabra de Dios es la máxima autoridad en materia de fe y práctica. Por tanto, nada que contradiga la revelación de Dios puede regular la vida del creyente (Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:3).
  • SOLUS CHRISTUS: La salvación se encuentra solo en Cristo, excluyendo así todo otro camino para llegar a Dios (Hechos 4:12).
  • SOLA GRATIA: La salvación es un don de Dios. Por tanto, es algo que el pecador recibe de forma inmerecida basada en los méritos de Cristo alcanzados durante su vida, muerte y resurrección (Efesios 2:8).
  • SOLA FIDE: La salvación solo puede ser recibida cuando ponemos nuestra fe en Aquel que murió por nosotros, excluyendo la posibilidad de que nuestras obras puedan contribuir (Efesios 2:8-9, Romanos 3:28).
  • SOLI DEO GLORIA: El propósito de la salvación que recibimos es glorificar a Dios; poner de manifiesto las excelencias o virtudes de su carácter (Efesios 1:4-6; 1 Pedro 2:9).

Cinco solas es la denominación conjunta para cinco frases en latín que surgieron durante la Reforma protestante y resumen las creencias teológicas básicas de los reformadores o protestantes que entraban en contraposición con la doctrina católica.

La palabra latina sola significa en español “solo” o “solamente”. Las cinco solas expresaban cinco creencias fundamentales, que los reformadores entendían como pilares esenciales para la vida y práctica cristianas.

Estas frases en latín, representan el corazón de la teología reformada, y resumen verdades no negociables del evangelio. La fortaleza de una iglesia depende de las verdades que la sustentan, y de ahí que toda iglesia bíblica necesite no solo abrazar estos principios, sino también proclamarlos de una manera que garantice que estos sean pasados a la próxima generación. (3)

Ahora bien, durante el desarrollo de esta discipulado, hemos cubierto dos de ellas
Solo cristo y sola la fe.

En esta lección, estaremos desarrollando "Sola Scriptura" o solo las escrituras.

2.- "Sola Scriptura"

Sola scriptura fue el “grito de guerra” de la Reforma Protestante.

El primer argumento católico en contra de la Sola scriptura es que la Biblia no enseña explícitamente la Sola scriptura. Esto es, los católicos argumentan que, “La Biblia, en ningún lugar establece que sea la UNICA guía autorizada para la fe y la práctica.”.

Esto ha dado origen a que se establezcan otros conceptos y definiciones sobre la autoridad o el orden de esta autoridad.

Esta declaración enseña que sólo la Palabra de Dios, La Biblia, es la única regla de fe y de conducta que rige la vida del creyente. A diferencia de tantas religiones, sectas y herejías que han existido en la historia del hombre, el cristianismo legítimo sólo deposita sus principios y formas en las Sagradas Escrituras lejos de la tradición, filosofías humanas o cualquier otra fuente ajena a la revelación divina.

El principio de la autoridad de las Sagradas Escrituras es el fundamento de la legítima Iglesia Cristiana y no acepta otra fuente. Es la eterna Palabra de Dios que ha permanecido inmutable aún en medio de descréditos, intentos de exterminio, fábulas y acérrimos enemigos.

  • “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35)

Esta declaración realizada por su propio autor, nuestro Señor Jesucristo, muestra de manera clara la inmutabilidad y eternidad de la Palabra de Dios, la cual no esta sujeta al tiempo ni al espacio, ni siquiera vulnerable a las vicisitudes de la existencia. La Biblia permanecerá invicta aún en medio de los ataques de los sabios incrédulos.

  • “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2° Timoteo 3:16-17)

La palabra traducida como inspirada en el griego es «Theopneustos», que significa «exhalar»; es como decir que la Biblia fue exhalada por Dios. Es esa inspiración de parte de Dios que nos obliga a poner la Biblia por encima de toda otra autoridad, opinión o declaración humana.

Los Reformadores afirmaban que todo lo que se cree y practica debe tener como fundamento la sola Palabra de Dios. El Papa, la Iglesia, la Tradición, los Concilios NO pueden estar por sobre la autoridad de las Escrituras ni tampoco a la par con ellas.
Los reformadores creyeron un peligro de muerte no tener una regla autorizada, la cual solamente fue hallada en la Biblia.

  • “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12)

Los Reformadores afirmaron por tanto que:

  • La Biblia es lo único que debe regir la conciencia del ser humano
  • La Biblia es la única regla de fe para la Iglesia debido a que ella es la Palabra de Dios.
  • No hay necesidad de otra revelación para la Iglesia, debido a que todo lo que uno necesita para ser creyente se encuentra en las Escrituras y sólo en ellas.
  • No existe ninguna otra regla de fe infalible fuera de las Escrituras, pues ellas son “inspiradas por Dios”, literalmente “del aliento de Dios”.
  • Las Escrituras nos revelan TODO lo que necesitamos saber para nuestra salvación.
  • Toda tradición debe someterse a una autoridad superior y esa autoridad superior son las Escrituras y sólo ellas.

SOLA SCRIPTURA significa que la Biblia es:

  • Inspirada por Dios.
  • Está completa en sí misma.
  • Es inerrante; no contiene errores.
  • Es infalible, y por tanto incapaz de fallar.
  • Es la autoridad suprema; por encima de todo.

Sólo la Palabra es nuestra guía

  • Salmos 119:105 – “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”

Sólo la Palabra es muestra de ser discípulos

  • Juan 8:31 – “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos”

Sólo la Palabra quedó para nuestra esperanza

  • Romanos 15:4 – “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”

El canon de la Palabra está cerrado

  • Apocalipsis 22:18-19 – “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”


Algunos ejemplos contrarios a la “SOLA SCRIPTURA”

Iglesia Católica Romana

“La tradición, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según el plan prudente de Dios, están unidos y ligados, de modo que ninguno puede subsistir sin los otros; los tres, cada uno según su carácter, y bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas”

Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días

“Como compañero de la Biblia, el Libro de Mormón es un testigo de la divinidad de Jesucristo y de Su función como el Salvador del mundo. El Libro de Mormón restaura verdades claras y preciosas que se han perdido de la Biblia. Cuando estudiamos el Libro de Mormón, se esclarece nuestro entendimiento de las doctrinas de la Biblia

Reflexionemos

La Escritura solamente es la regla inerrante de la vida de la Iglesia, pero muchas iglesias de hoy le han quitado a la Escritura su función de autoridad, ya que en la práctica se guían con mucha frecuencia por la cultura. Las técnicas terapéuticas, las estrategias de mercadeos y el ritmo del mundo del entretenimiento y de los medios de comunicación tienen mucha más influencia sobre las necesidades, el funcionamiento y los objetivos de la iglesia que la Palabra de Dios.

En la medida en que la autoridad bíblica ha sido abandonada en la práctica, las verdades bíblicas se desvanecen de la realidad cristiana y las doctrinas bíblicas van perdiendo importancia; así la Iglesia poco a poco se ha despojado de su integridad, autoridad moral y dirección.

En lugar de adaptar la fe cristiana para satisfacer las necesidades que sienten los consumidores, debemos proclamar la Palabra como única medida de verdadera virtud y el evangelio como el único mensaje de verdad salvífica.

Las Escrituras deben transferirnos de nuestras necesidades percibidas a nuestras necesidades reales, y debe liberarnos de nuestra miopía de vernos a nosotros mismos a través de las imágenes seductivas, clichés, promesas, y prioridades de la cultura de las masas.

La única manera de poder comprendernos correctamente a nosotros mismos y ver las provisiones de Dios para suplir nuestras necesidades es a la luz de la verdad de Dios.

La Biblia, por consiguiente, debe ser enseñada y predicada en la iglesia. Los sermones deben ser exposiciones de la Biblia y sus enseñanzas, y no expresiones de las ideas y opiniones de la época y culturas. No debemos ir más allá de la verdad que Dios nos ha dado.

El trabajo del Espíritu Santo en la experiencia personal no puede estar desconectado de las Escrituras, ya que el Espíritu de Dios NO habla en forma contraria o independiente de ella. Sin las Escrituras nunca hubiésemos sabido de la gracia de Dios en Cristo. La Palabra bíblica, no las experiencias espirituales, es la base de la verdad.

3.- La importancia de "solo scriptura"

Nombres como Martín Lutero, Juan Calvino y Juan Knox siguen siendo conocidos hoy, cinco siglos después de su muerte. A través de sus escritos y sermones, estos valientes Reformadores —y otros como ellos— dejaron un legado perdurable para las generaciones de creyentes que les han seguido.

Pero el verdadero poder de la Reforma no surgió de un solo hombre o grupo de hombres. Sin duda, los reformadores adoptaron posturas audaces y se ofrecieron como sacrificios por la causa del evangelio. Pero, aun así, el arrollador triunfo del avivamiento del siglo XVI no puede atribuirse en última instancia ni a sus increíbles actos de valor, ni a sus brillantes obras de erudición. No, la Reforma solo puede explicarse por algo mucho más profundo: una fuerza infinitamente más potente que cualquier cosa que los simples mortales puedan producir por sí solos.

Como todo verdadero avivamiento, la Reforma fue la consecuencia inevitable y explosiva de que la Palabra de Dios se estrellara como un tsunami masivo contra las delgadas barricadas de la tradición fabricada por el hombre y la religión hipócrita.

Cuando la gente común de Europa tuvo acceso a las Escrituras en su propio idioma, el Espíritu de Dios utilizó esa verdad atemporal para convencer sus corazones y convertir sus almas. El resultado fue totalmente transformador, no solo para las vidas de los pecadores individuales, sino para todo el continente en el que residían.

El principio de Sola Scriptura (solo la Escritura) fue la forma en que los Reformadores reconocieron que el poder imparable detrás del explosivo avance de la reforma religiosa era la Palabra de Dios impulsada por el Espíritu.

  • Para los Reformadores, Sola Scriptura significaba que la Biblia era la única Palabra divinamente revelada y, por tanto, la verdadera autoridad del creyente para la sana doctrina y la vida piadosa.
  • Entendían que la Palabra de Dios era poderosa, transformadora de la vida y totalmente suficiente “para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Ti. 3:16–17).
  • Al igual que los padres de la Iglesia que les habían precedido, consideraban con acierto que la Palabra de Dios era el fundamento autorizado de su fe cristiana. Adoptaron la inerrancia, infalibilidad y exactitud histórica de las Escrituras sin cuestionarlas, sometiéndose gustosamente a su verdad divina.

Aunque formaban parte de una gran agitación social, los Reformadores comprendieron que la verdadera batalla no era por la política, el dinero o la tierra. Era una lucha por la verdad bíblica. Y a medida que la verdad del evangelio resplandecía, empoderada por el Espíritu Santo, encendía las llamas del avivamiento.

Honrando al Autor de la Palabra

Ese espíritu de compromiso sin concesiones por la Palabra de Dios está ausente en el panorama evangélico actual. Aunque muchos dicen defender la primacía de las Escrituras, las tendencias populares en la Iglesia tienden a dejar a un lado la normativa de la Palabra de Dios, suavizando la verdad o suprimiéndola por completo para atraer al mundo.

Pero seamos claros:

  • cualquier movimiento que no honre la Palabra de Dios no puede legítimamente pretender honrarlo a Él.
  • Si hemos de reverenciar al Soberano omnipotente del universo, debemos someternos totalmente a las cosas que Él ha dicho (He. 1:1–2).
  • Cualquier otra cosa es tratarlo con desprecio y rebelarse contra Su señorío. Nada es más ofensivo para el Autor de las Escrituras que ignorar, negar o distorsionar la verdad que Él ha revelado (Ap. 22:18–19).
  • Maltratar la Palabra de Dios es tergiversar a Aquel que la escribió. Rechazar sus afirmaciones es llamarle mentiroso. Ignorar su mensaje es despreciar lo que el Espíritu Santo inspiró.

Como revelación perfecta de Dios, la Biblia refleja el carácter glorioso de su Autor.

  • Debido a que Él es el Dios de la verdad, Su Palabra es infalible.
  • Debido a que Él no puede mentir, Su Palabra es inerrante.
  • Debido a que Él es el Rey de reyes, Su Palabra es absoluta y suprema.
  • Aquellos que desean agradarle deben obedecer Su Palabra.
  • Por el contrario, aquellos que no honran las Escrituras por encima de cualquier otra verdad deshonran a Dios mismo.

Debido a que los Reformadores reconocieron a Jesucristo como la única Cabeza de la iglesia, se sometieron gustosamente a Su Palabra como la única autoridad dentro de la iglesia.

Así, reconocieron lo que todos los verdaderos creyentes a lo largo de la historia han afirmado —que solo la Palabra de Dios es nuestra regla suprema para la vida y la doctrina. En consecuencia, también se enfrentaron a cualquier autoridad falsa que pudiera intentar usurpar el lugar que le corresponde a las Escrituras; y al hacerlo, expusieron la corrupción de todo el sistema Católico Romano.

Defendiendo la fe

Los creyentes de hoy también están llamados a defender la verdad contra todos los que intentan socavar la autoridad de las Escrituras.

Como escribió Pablo: “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Co. 10:5).

Del mismo modo, Judas instruyó a sus lectores a “contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Jud. 3). Al referirse a “la fe”, Judas no aludía a un conjunto indefinible de doctrinas religiosas, sino a las verdades objetivas de las Escrituras que conforman la fe cristiana (cp. Hch. 2:42; 2 Ti. 1:13–14).

Los autores del Nuevo Testamento no descubrieron las verdades de la fe cristiana a través de experiencias religiosas místicas. Más bien Dios, con finalidad y certeza, entregó un cuerpo completo de revelación en las Escrituras. Cualquier sistema que pretenda una nueva revelación o una nueva doctrina debe ser descartado como falso (Ap. 22:18–19).

La Palabra de Dios es totalmente suficiente; es todo lo que los creyentes necesitan para contender por la fe y oponerse a la apostasía dentro de la iglesia.

Desde el principio, la batalla entre el bien y el mal ha sido una batalla por la verdad. La serpiente, en el Jardín del Edén, comenzó su tentación cuestionando la veracidad de las palabras de Dios. Poner en duda la revelación directa de Dios ha sido la táctica de Satanás desde entonces (cp. Jn. 8:44; 2 Co. 11:3–4).

Con la eternidad en juego, no es de extrañar que las Escrituras reserven sus palabras más duras de condena para aquellos que ponen mentiras en la boca de Dios. La serpiente fue inmediatamente maldecida en el Jardín del Edén (Gn. 3:14), y a Satanás se le habló de su inevitable perdición (v. 15).

En el Israel del Antiguo Testamento, la falsa profecía era un delito capital (Dt. 13:5, 10), un punto vívidamente ilustrado por la matanza de Elías de los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal tras el enfrentamiento en el monte Carmelo (1 R. 18:19, 40). Pero los israelitas a menudo no expulsaban a los falsos profetas; y al acoger el error en su seno, también invitaban al juicio de Dios (Jer. 5:29–31). Considere la actitud del Señor hacia aquellos que cambiarían Su Palabra verdadera por una imitación falsa:

“Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto! Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel. No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová.

Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos. ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado? Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Jehová el Señor.

Estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Jehová el Señor” (Ez. 13:3–9; cp. Is. 30:9–13; Jer. 5:29–31).

El punto de ese pasaje es inconfundible: Dios odia a los que tergiversan Su Palabra o dicen mentiras en Su nombre.

El Nuevo Testamento responde a los falsos profetas con la misma severidad (cp. 1 Ti. 6:3–5; 2 Ti. 3:1–9; 1 Jn. 4:1–3; 2 Jn. 7–11).

Dios no tolera a quienes falsifican o fingen la revelación divina. Es una ofensa que Él toma personalmente, y Su retribución es rápida y mortal. Sabotear la verdad bíblica de cualquier manera —añadiéndole algo, quitándole algo o mezclándola con el error— es invitar la ira divina (Gá. 1:9; 2 Jn. 9–11). Cualquier distorsión de la Palabra es una afrenta contra la Trinidad y especialmente contra el Espíritu de Dios por Su íntima relación con las Escrituras.

Martín Lutero lo expresó así: “Siempre que oigas a alguien jactarse de que tiene algo por inspiración del Espíritu Santo y que no tiene fundamento en la Palabra de Dios, no importa lo que sea, dile que eso es obra del diablo”[1].. Y en otro lugar: “Todo lo que no tiene su origen en las Escrituras, ciertamente es del mismo diablo”[2].

El grito de guerra de Sola Scriptura se remonta a una época pasada, que podría parecer anticuada e irrelevante. Pero la Iglesia de hoy debe reavivar el compromiso de los Reformadores con la pureza y la autoridad de la Palabra de Dios, y defenderla enérgicamente de la corrupción y el incumplimiento. La verdad de Dios está en el punto de mira de un mundo enamorado de su pecado, y debemos comprometernos aún más a defender las Escrituras como la verdadera norma y la autoridad final.

5.- Beneficios de la autoridad de la Biblia

La autoridad de la Biblia tiene varios beneficios, entre ellos:

  • Unifica a los cristianos: La Biblia es una fuente común de revelación divina que une a los cristianos de diferentes tradiciones y orígenes.
  • Orienta la vida moral: La Biblia guía las decisiones morales y el comportamiento ético.
  • Promueve el crecimiento espiritual: La Biblia fomenta el crecimiento espiritual y la obediencia.
  • Proporciona sabiduría y dirección: La Biblia ofrece sabiduría y dirección, consuelo y esperanza.
  • Enseña la verdad: La Biblia es inspirada por Dios y enseña la verdad.
  • Ayuda a conocer a Dios: La Biblia ayuda a conocer a Dios y a recordar la relación con Él.
  • Ayuda a reflexionar: La Biblia ayuda a reflexionar sobre los motivos y actitudes.
  • Ayuda a conocerse a uno mismo: La Biblia revela lo que hay en el corazón y en la mente.
  • Ayuda a seguir la voluntad de Dios: La Biblia ayuda a conocer y seguir la voluntad de Dios.
  • Ayuda a reconocerse en Cristo: La Biblia ayuda a reconocerse en Cristo.

REFLEXIONES Y CONCLUSIONES

1.- Sola Scriptura significa simplemente que toda la verdad necesaria para nuestra salvación y vida espiritual se enseña de manera explícita o implícita en la Escritura.

2.- La Escritura es, por tanto, la norma perfecta y única de la verdad espiritual.

3.- Las escrituras son el soporte fundamental, junto con el Espíritu Santo, para la edificación

4.- Las escrituras nos ayudan a conocer a Dios

5.- Las escrituras nos enseñan como estar en paz con Dios

6.- La máxima autoridad: SOLO LA ESCRITURA, sin acompañamientos de tradiciones, consejos o concilios, ni de lideres papales.

7.- Aceptar este principio de SOLA SCRIOTURA, es aceptar igualmente que ella ha sido totalmente inspirada por Dios. Esto es, todo lo que ella dice, es Dios quien lo dice

8.- Cuando usted lee la Biblia, con la disposición correcta, esta escuchando a Dios hablarle.

9.- Si la Biblia es inerrante e infalible, es por consiguiente totalmente confiable

10.- Dios cumplirá cada una de las profesáis promesas y juicios en ella descritos y ordenados.

11.- Solo la Biblia tiene autoridad sobre la conciencia de los hombres.

12.- No existe exclusividad para entender y discernir la palabra de Dios.

13.- La Biblia es suficiente para cumplir plenamente el propósito para el cual Dios la inspiró. Para alcanzar salvación, santidad, edificar, consolar

14.- Es reconocer que la Palabra de Dios, por medio del Espíritu Santo, está para llevarnos a Jesucristo.

Salmos 12:6-7

  • "Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces".

Proverbios 8:19-22

  • "Lo que yo doy es mejor que el oro más refinado; lo que yo ofrezco es mejor que la plata más fina".

REFLEXIONEMOS:

  • Hermano, Lee tu Biblia, medita en ella
¿

ENLACES:

Formulario para responder las preguntas y reflexiones de la lección:
https://forms.gle/93VhR6frmDfpTxGP7

Siguiente lección:
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REFERENCIAS:

Wikipedia
(1) Coalición por el evangelio
(3) Dr. y Pr Miguel Nuñez

R.C. SProul

(4) menap.cl

Lección Disc_M01.07

COPTLP: Discipulado modulo 01