Sueño casi olvidado

Al despertar, recordaba mucho del sueño, aunque ya en ese momento tenía la sensación de haber olvidado una buena parte de la trama. Algo inquietante sucedía, algo que, además, parecía clave en mi vida, quizá. Tomé el teléfono y, como pude, escribí algunas líneas, pero el cansancio me venció de nuevo antes de que pudiera desarrollar más de cuatro líneas. Cuando volví a despertar, lo había olvidado todo. Esta era la única pista:

Bajaba a la red de alcantarillado a través de un boliche. Ahí abajo, en aquellos túneles húmedos y sombríos, se hallaba el portal que me llevaba al otro mundo.