
Prisioneros en su propio hogar: el drama de vivir sin ascensor

Imagina a una mujer mayor que ha vivido toda su vida en el mismo edificio. Sus hijos crecieron allí. Cada mañana saludaba a los vecinos y horneaba pasteles para sus nietos. Pero un día, las escaleras se convirtieron en una trampa. El dolor en las piernas hizo que salir de casa fuera como escalar una montaña.