Me calenté viendo a mi hijastro y a mi amiga
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Una tarde después de un accidente llegué a mi casa sin esperar a terminar masturbándome hasta correrme viendo a mi hijastro coger con una de mis amigas...
Les cuento cómo un día, al llegar a mi casa, le encontré a mi hijastro cogiéndose a mi amiga en nuestra alberca. Esto pasó hace ya varios años, pero cada que lo recuerdo no puedo controlarme y termino tocándome. Bien, yo después de mi primer divorcio conocí a un hombre mayor que yo y después de 2 años nos casamos; mi marido tenía 3 hijos de los cuales todos eran mayores; uno vivía con él y con el cual fue que llegué a compartir la casa.
Javier, o Javi como le decíamos, cuando yo llegué tenía 19 años. Iba al gimnasio e, igual que su padre, era alto y muy simpático; él nunca se mostró disgustado de que su papá se haya vuelto a casar o que yo haya llegado a vivir a su casa, así que desde el principio nos llevamos bien. Él solía salir mucho de noche y yo intermediaba con mi marido para que no lo molestara en exceso, haciendo que Javi cada que salía me conversara primero a mí para que interceda con su papá.
Mi vida era completamente relajada; vivíamos en una casa grande con piscina, mi marido me satisfacía sexualmente y emocionalmente además de darme todo lo que yo le pedía. Todo el ambiente era excelente, pero siempre mis amigas cuando llegaban a visitarme o a reuniones que hacíamos siempre jugaban con lo apuesto y varonil que era mi hijastro y, aunque yo no daba continuación a la conversación, ellas siempre susurraban en lo musculoso que era o que cuántas novias tenía. Una de esas era mi amiga Sofía, una casada que recién se había operado todo el cuerpo quedando con una silueta sexy que después descubrí que era la fascinación de Javi.
Un día salimos con mi esposo a comprar cosas para la reunión que hice días después por mi cumpleaños y Javi se quedó en la casa. Toda la mañana y tarde fue agotadora, que incluso mi esposo llamó a Javi para que se pidiera de comer porque nosotros íbamos a comer en la calle. Hasta ahí normal, hasta cuando a eso de las 2 de la tarde nuestro carro se quedó dañado en plena avenida y para llamar a los seguros necesitábamos unos documentos que estaban en la casa. Por más que llamamos a Javi no contestaba, así que tuve que agarrar un Uber e ir de regreso a mi casa mientras mi esposo se quedó en el carro. Al llegar todo estaba en silencio como siempre e ingresé a mi casa sin ver a absolutamente a nadie por la casa; al principio llamé a Javi para evitar cualquier encuentro inoportuno, pero al ver que nadie me respondió subí al dormitorio a recoger los papeles y tampoco había rastros de él ahí.
Al principio pensé que había salido de la casa para algún lado, pero cuando me asomé desde la cocina al patio descubrí a una mujer de espalda sentada en el filo de la piscina. Al principio no la reconocí y solo veía el diminuto traje que mostraba el culote y buenas curvas de su cuerpo, hasta que Javi salió de la ducha de la piscina con un bóxer que se le marcaba todo y esta mujer al girar para verlo me deja ver su cara: era nada más que Sofía jalándolo hasta agacharlo para darle un largo beso.
Me quedé rígida del asombro al ver a mi amiga y a mi hijastro besarse, pero lo siguiente fue aún peor: Javi se lanzó a la piscina y nadó un rato hasta que, acercándose a donde estaba Sofía, la jaló y la sumergió en el agua, a lo que ella, mojada y entre risas, se agarró del cuello de Javi y comenzó a besarlo. Era la primera vez que veía a Javi en una escena así, pero no puedo negar que despertó algo en mí verlo como le agarraba las tetas a Sofía hasta sacarle el traje de baño. Por primera vez le veía las tetas completas a mi amiga, pero por la nula reacción de Javi me imagino que para él no era la primera vez, sino que estaba más concentrado girándola hasta tenerla de espalda y le comenzó a besar el cuello, la cara, sin dejar de pasarle las manos por todo el cuerpo, hasta que desde mi lugar vi como Javi la jaló a la parte más honda de la piscina y la arrimó al filo para después de unos besos comenzar a embestirla.
Desde mi posición no podía ver con claridad el acto, pero los movimientos de ambos, las caras de Sofía cada que él chocaba con ella mostraba qué no me equivocaba. Era la primera vez que veía en persona a otros cogiendo y el hecho de conocerlos me hizo entrar en calor. Es que la cara de placer que hacía Sofía mientras que Javi no paraba de moverse y de besarla era una escena muy excitante, además que en ese mismo rato por primera vez vi le vi a Javi con la verga dura mientras llevaba a Sofía hasta las escalinatas donde siguió cogiéndosela.
Mi corazón comenzó a latir rapidísimo cuando vi a Javi completamente desnudo; su musculoso cuerpo, su verga con corto vello y la dimensión de su verga me dejó boquiabierta. Su verga era más grande que la de su papá, era larga siquiera unos 18 cm con el glande a la vista, unos testículos que por el agua se veían comprimidos pero igual lucían grandes y, aunque de grosor la de mi esposo sí era más gruesa, la verga de Javier combinaba perfecto con su cuerpo.
Quedé embrutecida procesando las imágenes de la verga de Javi que me perdí cómo se acomodaron, pero al regresar a ver ya estaban en las escalinatas de la piscina vuelta cogiendo. Ahora Sofía estaba brincando encima de Javi gimiendo fuerte que incluso se podía escucharla a lo lejos; Javier la agarraba de la cintura haciendo que le brinque más y más fuerte y Sofía en su máximo placer brincaba agarrándose las tetas, apretándoselas o haciendo su cabeza para atrás y para adelante. Sofía estaba en su clímax con cada embestida, gemía más y más que incluso agarrándose del filo de la piscina seguía gimiendo con la boca abierta y con los ojos cerrados mientras él solo suspiraba.
Pero aunque todo lo que había visto hasta ese momento era sexy, al ver como Javi la levantó y, girándola mientras la subía al filo de la piscina, la comenzó a embestir con las piernas de Sofía a sus hombros, me provocó comenzar a tocarme las tetas por debajo del vestido. En ese momento me olvidé por completo que quien ahora me estaba calentando era mi hijastro y solo me fijé en cómo el agua recorría por sus músculos y al chocar con el cuerpo de ella chispeaban para todos lados; y el punto de quiebre fue cuando comenzó a chuparle la chepa a Sofía.
Verlo así agachado tan erótico, mojado, rojo y con una amplia sonrisa mientras le pasaba la lengua por toda la chepa a Sofía, mientras ella con la cara tapada por sus manos se retorcía de placer con cada lengüetazo, me descontroló por completo que como un impulso autónomo ya tenía mi mano en mi chepa masturbándome. Con cada segundo que pasaba era más excitante lo que veía: Javi, después de estarle chupando la chepa a Sofía por un rato y terminar dándole unos chupetones en las tetas, comenzó a embestirla en misionero. Se la cogía con la fuerza que solo un joven podía tener y que hace tanto tiempo no veía o peor recibía. Sofía gemía y gemía agarrándolo del cuello o incluso poniendo sus manos en el abdomen musculoso y bien trabajado de Javier.
Con cada movimiento de Javier y viendo cómo con sus embestidas movían las tetas de Sofía con fuerza, me tocaba más y más rápido imaginándome que esa verga entraba era en mi chepa. Me comencé a tocar incluso las tetas con mi otra mano sin perder de vista cómo, abriéndole las piernas, Javier se la continuaba cogiendo con fuerza, incluso sacando por completo su verga mostrándola toda brillosa y vuelta se la metía con fuerza haciendo que Sofía grite sin cesar.
Solo viéndolos ya estaba a punto de correrme, pero cuando vi que cambiaron de posición, ahora él acostándose en el filo de la piscina y sosteniendo su verga durísima y babosa mientras que Sofía se levantaba y acomodaba su gran culo en forma de sentadilla para írsela metiendo, fue lo mejor. Al primer sentón que le produjo un gemido fuerte a Sofía me comencé a orinar; no me corrí porque ya había experimentado orgasmos y todo, pero solo boté algunas gotitas que se sintieron tan placenteras que ni aún así dejé de ver mientras aún tenía mi mano en mi chepa.
Sofía mientras tanto no paró de cabalgar encima de Javier moviéndose como una experta y gimiendo con cada movimiento; además de un poco de envidia me entró la curiosidad de qué cara ponía mi esposo en esa posición mientras yo lo cabalgaba porque mientras Sofía le cabalgaba con fuerza, las caras de Javier eran un poema. Entre aguantándose para no correrse y disfrutando viendo esas grandes tetas rebotar, su cara era de completo placer que yo nunca había visto en mi esposo y, sin pensar que la escena se podía poner más caliente, Javi agarrándola del cuello comenzó él a penetrarla con fuerza haciendo que ella pegara unos gritos y solo se sostenga con su manos en sus grandes pectorales mientras él seguía embistiéndola fuerte hasta que en un instante sacó su verga y comenzó a botar grandes chorros de leche.
El semen de Javier era tanto y tan espeso que cayeron con fuerza en el culo de Sofía quien, sin parar de gemir y completamente despeinada, se giró y comenzó a chupárselo con Javier todavía jadeando. Así estuvo hasta que Javi le hundió por completo la verga en la boca de ella y ella no dijo o hizo nada; se la chupó hasta que suspirando Javier se acostó estirando todo su cuerpo y ella le dio un chupón final en su verga.
Desde mi lugar vi como ellos completamente mojados, despeinados y rojos de algunas partes de su cuerpo se pusieron a conversar y yo salí de mi casa sin hacer ningún ruido para que no se dieran cuenta que estuvo alguien espiándolos. Mientras caminaba hasta encontrar un taxi, ya que en el que llegué se había ido, iba pensando en todo lo que vi y cómo reaccioné dejándome llevar por mis peores impulsos y comencé a sudar hasta que llegó un taxi y por fin fui hasta donde mi marido que ya tenía rato esperándome.
Para no hacerle más larga la historia, Javier nunca se enteró que yo llegué y los encontré porque cuando llegué con mi esposo él no estaba en casa y yo cambié las horas agregando una historia más de que cuando llegué no había nadie y él solo dijo "es que en ese rato salí con unos compas". Como siempre no le refuté nada y tampoco nunca le reclamé nada a Sofía aunque a veces le lanzaba unos punzadas, pero nunca ella me dijo nada y yo tampoco le pregunté.
Les dejo mi correo si quieren hacer sus aportes: Relator.osxcuro@hotmail.com si tuvieron experiencias similares, tambien experiencias de voyerismo, swingers o alguna relacionada con algun familiar me las pueden tambien contar. Déjenme sus comentarios.... no se olviden de calificar.