Mi papá me presume con sus viejos amigos
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Papa me presumía mostrando fotos mías desnuda y provoco la admiracion y el deseo entre los viejos
Mi papa me presume con sus amigos
Esa noche, mi papa llego con dos amigos, estuvieron platicando y tomando. Yo de vez en vez les llevaba alguna botana. A veces alcanzaba a escuchar a los señores decirle que yo ya estaba muy guapa y sexi a pesar de mi corta edad.
Mi papa se esponjaba como pavorreal y les afirmaba que sí, que en verdad ya me había puesto muy linda y cachonda. Ellos afirmaban y decían que ya tenía unos ricos pechitos y cosas así. Como verán en mis fotos actuales, ya desde pequeña pintaba para tener unos ricos senos.
Así eran los comentarios entre mi papa y sus amigos, llego el momento en que ya estaban algo tomados y mi papa les mostro fotos mías que me había tomado con su cel cuando yo dormía.
Yo eso no lo sabía, pero el muy cabron, aprovechaba que dormía y me desnudaba y me tomaba fotos, y, la verdad, tan chiquita y ya me veía bien cachonda uwu.
Los señores se empezaron a calentar y se manoseaban la verga mirando mis fotos y diciendo una serie de barbaridades acerca de mí. Mi papa, en lugar de molestarse, se mostraba orgulloso de mi y ya en su peda, les mostro algunas fotos donde me ponía su verga bien parada en la boca.
Eso fue el detonante, los viejos ya no se aguantaron, se sacaron la verga y le decían a mi papa que me llamara y se las chupara. Mi papa también ya estaba bien caliente también y le valió madre y me llamo.
Al entrar a la sala donde estaban ellos, cual sería mi sorpresa al ver que los tres ya la traían de fuera y se la manoseaban.
Ven hija, me decía mi papa, a mis amigos y a mí nos gustaría que vinieras a jugar con nosotros. Yo, inocente, sin saber a qué se referían, me acerque y ellos me la dieron a acariciar.
Ya la tenían bien dura y parada y, la verdad, yo sentía muy rico lo caliente de esos enormes pedazos de carne bien calientes y palpitando en mis manos. Esa sensación en verdad me gusto, me gustó mucho, se sentía bien rico, así que se las estuve acariciando a mi gusto un buen rato.
Al rato, uno de ellos me la acerco a la boca pidiéndome que se la chupara, yo no entendía bien a que se refería, entonces mi papa, me hizo abrir la boca y prácticamente el me metió la enorme verga de ese viejo en la boca y me dijo que la chupara con cuidado para no morderla.
Yo se la empecé a chupar notando como ese pervertido se estremecía y se retorcía de placer, yo me sentí muy contenta al ver que al hombre ese le gustaba como se lo hacía, así que, orgullosa de mi labor, le eché más ganas para darle gusto.
Luego, mi papa y el otro viejo me pidieron que se lo hiciera a ellos, al ver como el primero disfrutaba de lo lindo. Así que, se las estuve chupando bien rico a los tres pervertidos.
Si sentirla en mis manos fue delicioso, sentirlas dentro de mi boca, fue maravilloso ufff. Así que me prendí a ellas como becerrita y les di una buena chupada de verga a todos ellos, hasta que se vinieron dentro de mi boca llenándomela toda de su leche caliente y tirándome algunos chorros en la cara y en las tetitas.
Todos quedaron asombrados y más que satisfechos de la magnífica labor que yo había hecho con ellos y quedaron de regresar otro día.
Así pasaron muchos días en que mi papa los llevaba a casa y entre todos me la daban a chupar y a mí como que me empezó a gustar y ya me la tragaba todita. Para los que no lo sepan, por lo menos a mí, me encanta tragarme la leche de los viejos. Fue ahí que empecé a agarrarle el gusto a los señores mayores, es decir a la verga.
Al paso del tiempo, ya me quitaban la blusita y me manoseaban las tetitas, a veces me las chupaban también entre todos y finalmente me tiraban la leche, tantito en la boca y tantito en las tetitas, no sé por qué, pero eso les calentaba y les encantaba a los tres viejos pervertidos.
Tiempo después, ya me encueraban toditita y en lo que le mamaba la verga a uno, los otros me lamian el sexo y las tetas y luego cambiaban posiciones. A mí ya de plano me empezaba a gustar el jueguito ese. Sentir su lengua rasposa chupándome el sexo y las tetas, hacían que me retorciera de placer y se las chupaba con más gusto.
Como que ya los viejos esos ya me estaban pervirtiendo. Yo sentía como que me estaba volviendo adicta a esos juegos y, la verdad, me encantaba. Esperaba ansiosa los fines de semana en que los amigos de papa nos iban a visitar.
Meses después de la primera vez, ya se la había chupado a un montón de señores, ya que los viejos amigos de mi papa habían corrido la voz de lo putita y dispuesta que yo era, además de lo rico que lo hacía.
En una ocasión, mi papa me dijo que yo ya me había puesto bien buena y que sus amigos ya querían coger conmigo. Así que él me dijo que él quería ser el primero, antes de entregarme a sus amigos. Así que me estuvo preparando y capacitando hasta que, un buen día, finalmente logro por fin meterme todita su enorme verga.
Para mi sorpresa, esa primera vez me puse una venida tremenda, eran mis primeros orgasmos y la verdad los disfrute como loca. Mi papa me cogía súper rico y me calentaba lo máximo. Cuando el considero que yo ya estaba lista, empezó a llevar a sus amigos para que ellos también me disfrutaran.
Llego el momento que ya me habían metido la verga la mayoría de sus viejos amigos y yo, inesperadamente y, para mi sorpresa, aquello me gustaba demasiado. En ese entonces nunca había cogido con ningún chico, puros viejos pervertidos, para mi fortuna, la mayoría tenían unos buenos vergones y me hacían disfrutar de lo más rico, no sé cómo, pero esos viejos lograban hacerme venir tremendo, me sacaban enormes orgasmos interminables y eso, a mí me encantaba.
Aparte de encantarme como me cogían esos viejos, claramente me di cuenta de que ya me había vuelto adicta a la verga. Así que, cuando entre a Prepa, me dejaba coger por todos mis maestros, cosa que tanto a mi como a ellos nos encantaba, a mí, demasiado.
©Moemiiau 227926