Today

Mi suegro llega, me encuentra en calzón y me coge

Tiempo estimado de lectura: [ 4 min. ]

Diego había ido con los niños al cine. Me quedé sola en el departamento. Mi suegro llegó y me encontró en ropa interior, no me resistí y cogimos.

Como vivimos cerca y Diego es hijo único, nosotros tenemos llave de la casa de mis suegros y ellos de nuestro departamento. Por seguridad y comodidad, desde siempre hemos tenido esa práctica.

El jueves, luego de cenar, Diego se fue con los niños al cine. Me quedé sola en casa. Como esta haciendo calor en Lima, me quedé solo en calzón y brasiere. Comencé a ordenar un poco el depa, lavé los servicios de la cena. Me senté un rato a ver tv en la sala.

Estaba viendo la tv cuando abrieron la puerta del departamento. Era mi suegro. Me puse de pie y estaba sólo en ropa interior. Me sorprendió verlo y me sentí un poco incómoda que me encuentre así vestida.

Entró raudamente y me cogió de la cintura.

- Así quería encontrarte Nicole.

- ¿Usted sabía que estaba sola?

- Si, hace un rato hablé con Diego y me dijo que estaba entrando al cine con los nenes. Supe que estabas sola. Me dieron ganas de verte

- ¿Sólo de verme?

- Sabes que no perrita, de verte y cogerte

- ¿y si no quiero?

- Se que siempre quieres

En el corto intercambio de palabras sus manos habían bajado a mis nalgas. Sus labios buscaron los míos y mientras me manoseaba empezamos a besarnos.

La sorpresa inicial pasó a ser deseo. Mucho deseo. Le desabroché la correa y el jean, le bajé el pantalón y el bóxer. Mientras me manoseaba, cogí su pene, aún flácido, pero tan grande que me mataba solo tenerlo así en mis manos.

Cogió mi cabeza y me empujó hacia el piso. Me arrodillé. Comencé a lamerle su pene y a chuparlo. Demoró en ponerse duro. Supuse había cogido durante el día o anoche. Con mi suegra o alguna de sus amiguitas. Estaba bien lavadito, sospeche venía de un hotel. Me sentí más puta.

Quise preguntarle, pero suele ser reservado con sus cosas. Me quedé con la duda.

Cuando su pene se puso duro ya no me importo nada. No puedo ponerlo todo en mi boca, pero eso me excita. El de Diego entra todito y la diferencia es notable.

Estuve arrodillada no se cuantos minutos. Engolosinada con su verga. El seguía con los pantalones abajo y no se había sacado la camisa. Cuando me levanté quise volver a besarlo y no lo acepto. Debo ir a casa después me dijo.

Debí molestarme. No pude.

Acomódate en el sofá me dijo. Con la voz y el tono dominante que usa cuando estamos solos. Cuando estamos todos es amable y dulce. Cuando estamos solos cambia totalmente. Eso me agrada y me hace comprender bien cual es mi lugar. Soy su nuera, la esposa de su único hijo; pero cuando estamos solos, únicamente la putita sumisa que su enorme verga tiene emperrada.

Me acomodé como perrita. Como sabía que el quería. Se colocó detrás de mí. Sentí sus dedos ensalivar mi concha. Si lo necesitaba. Estaba excitada pero no había lubricado casi nada. Otras veces sentía mi vagina hecha una sopa. Esa vez no. Su saliva me vino bien. Antes que termine de pensar en eso ya la había metido toda.

Ay Nicole, que rica eres. Ay Nicole, que concha tan ajustadita tienes. Hay Nicole como me haces desearte. Hay perrita, eres la mejor nuera del mundo. La mejor.

Sus palabras, sus empujones me llevaron al modo puta. Comencé a hablar también. Si don Alberto si, soy su puta. Don Alberto soy su perra. Don Alberto lléneme de leche. Don Alberto soy su perra, su perra, su perra, crúceme.

No era un diálogo. Era él hablando y yo hablando. Pero en la interacción el morbo fue subiendo. Llegué al punto en el que necesitaba su verga en el culo.

Se lo dije. Don Alberto, métamela al culo.

No lo pensó. Mientras la sacaba de mi concha me ensalivó el culo. Sobó la punta de su verga unos instantes. Como te abres sola perra de mierda. Como tu culo pide verga puta de mierda.

La empujo. En un instante tenía su enorme verga, quizás el doble de tamaño que la de mi esposo, dentro. Me descontrolé. Le dije que ÉL era mi macho, que ÉL era mi marido. Que ÉL era mi hombre.

Fue una penetración de mucho rato, muchos minutos. Sin parar ni cambiar de posición. Yo como perra en el sofá de la sala de mi casa. El de pie detrás de mí, con los pantalones abajo, pero todo lo demás puesto.

Tuve tres orgasmos y luego ya no podía aguantar. Me empezó a arder. Comencé a pedirle que se venga. Que me llene de leche.

En tu boca Nicole. En tu boca. Empezó a decirme.

Me ardía el culo de tanto rato que me estaba cogiendo. Le dije que si. Que si. Eso lo aceleró y comencé a gemir para que se venga en mi culito. Pero viejo pendejo y zorro, la sacó un instante antes. Me hizo levantar y arrodillar. Manejando mi cuerpo con sus manos. Puso su verga en mi boca. Sabia a culo a caca a sudor a todo. Me dio algo de asco, pero antes que lo piense mucho eyaculó.

Miré el reloj y había pasado más de una hora desde que llegó. Se fue al baño y se lavó la verga sobre el lavatorio. Se secó con la toalla. Me dio un beso en la mejilla y se fue.

Tuve que lavar la toalla y limpiar y desinfectar el lavatorio. Luego me metí a duchar.

©NicoleLima37