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Ven tío, tocame

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Sigue cariño, dale un buen espectáculo al muchacho me dijo mi Tío mientras él se tocaba su tremenda verga sobre el pantalón.

—Buenos días— decimos a la vez mi mamá y yo al momento de entrar a la casa de mi abuela.—Buenos días— nos contestan a coro los invitados.— ¿En qué te podemos ayudar?— le digo a mi abuela, para poder desayunar todos, ya que, mis parientes son tan flojos que no mueven un tenedor ni en defensa propia.Con mama iniciamos a hacer el desayuno, no era nada complejo pero para todas las personas resultaba más lento de lo normal; cuando todo estaba servido nos sentamos en la mesa con los demás.— ¿Y qué es lo que nos querían decir?— lo comente al aire, por que odiaba el falso ambiente “familiar”.— ¿Qué te imaginas?— me dijo mi prima en el momento que me mostraba su mano y en el dedo anular resplandecía un hermoso anillo de compromiso.— ¡Felicidades!— fue lo que atinamos a decir, ya que el prometido nunca fue de nuestro agrado ya que era de la moda “ella gana más, ella mantiene”.

Iniciamos con el típico “protocolo” de besos, abrazos y felicitaciones en festejo a la próxima unión.— ¿Ya tienes todo?— le pregunté a mi prima.— Pues referente a eso, quiero que seas una de mis damas de honor— me dijo jugando con su desayuno sin mirarme.—…— yo casi escupía mi desayuno, por la noticia, mientras la veo con asombro y tratándome de recuperar por la noticia.—Te quiero conmigo en el altar ese día— me dijo sonriendo y empezando a buscar algo en su celular.— ¡Mira! Es este el vestido que usarás, será color vino— me dice mientras me enseña una imagen.

El vestido era hasta el piso con una inmensa abertura en una de las piernas, la tela era muy vaporosa por lo cual alcanzaba a ver las piernas de la modelo, un par de tiras se cruzaban en el estómago y de ahí esas mismas cubrían los senos, lo único que sujetaba al vestido eran unas finas tiras que rodeaban el escote inmenso que se encontraba en la espalda, estoy casi segura que llega a un poco arriba de mi culito, es tan profundo y dejaba mucha piel al descubierto; ya me veía usando ese vestido sin nada abajo ya que todo se marcaria y me refiero a todo solo con la idea me empezaba a calentar, al saber que era muy “accesible” a quien deseara descubrirlo.

— ¿Segura que quieres esa cosa para mí? Es muy sexy pero yo no tengo el cuerpo de esa chica— le dije después de haberle escupido el jugo en la cara a mi primo quien estaba enfrente, al ver ese bellísimo vestido.—No te preocupes, si consigo la talla adecuada para ti ¿Te lo pondrías?— me dijo guiñandome el ojo.— ¡Por supuesto!— le dije en un grito.— Entonces vámonos a que te lo pruebes— me dijo levantándose de la mesa y tomando las llaves del carro.

Tome mi celular, mis llaves y mi fiel encendedor; me despedí de la familia y me encamine a su carro, estaba a punto de subir en el asiento del copiloto cuando una voz nos detuvo.

—Las acompaño— nos dijo mi tío.—Pero papá era salida de chicas— le dijo a mi tío en un bohin.— No seas exagerada yo manejo y pasate para atrás que tu prima se quede de copiloto— nos dijo sin dejar un momento para reclamar.

Sin decir nada me senté en el lado del copiloto, me puse el cinturón el cual marcaba por completo la división de mis senos, hacía que se notara por completo mi brasier y los dos grandes senos que parecían como si se quisiera salir de su lugar. Cada movimiento que realizaba el carro, mi brasier decidía dejar ver un poco más de mis pechos yo solo intentaba mantenerlos en su lugar lo más disimulado que pudiera pero había decidió jugar con mi calentura previa y dar un buen espectáculo, en cierto momento descubrí a mi Tío viendo mis senos sin disimulo lo cual hizo llegar una agradable sensación a mi parte baja; ya no me molestaba por acomodarme las prendas, me sentía nerviosa por la nueva situación pero la excitación ganaba más.Al momento de llegar a un semáforo el conductor de al lado me vio y se lamió los labios al bajar su vista a mis senos, yo seguí el camino que sus ojos y tenía uno de mis pezones fuera del brasier el cual estaba parado y súper duro, el cambio de luces nos permitió avanzar y yo salir del trance.

—Ya ves lo que provocas— me dijo mi tío mientras seguía conduciendo.— ¿De qué habla?— le dije intentando regresar mi pezón a su lugar de aprisionamiento.—Nada olvídalo— me dijo sonriendo de lado y siguiendo con nuestro camino.

Trataba de acomodar mis pezones en su lugar cuando lo descubrí ya mirando sin descaro mi acción, lo cual me incitó a masajear con más descaro mis pezones, de reojo veía a mi prima enojada viendo hacia la ventana y sus audífonos al máximo.

—No te preocupes no ve nada, tu sigue lo que estás haciendo— me dijo cambiando de velocidades.

Seguí amasando mis senos solo para complacer su vista, me estaba excitando tanto que mis pezones querían atravesar el encaje que los mantenía prisioneros; con una sutil mirada me señalo la parte de debajo de mi cuerpo lo cual entendí sin más explicaciones, lleve mi mano y empecé a acariciar mis piernas, poco a poco llegaba a mi entrepierna la cual se encontraba ya humedad.Él sonrió a mis acciones y me ínsito a seguir tocándome, la situación me estaba poniendo cada vez más mojada; abrí un poco más mis piernas para poder tener un mejor acceso, metí mi mano debajo del leggins encontrando mi tanga súper mojada, la hice a un lado y encontré mi clítoris súper grande, deseoso por ser tocado lo cual no dude en hacerlo.La sensación era lo máximo, estar semi-abierta de piernas, con una mano masturbándome y la otra jalando mi pezón sin compasión era lo más morboso que algún día pensé hacer a plena luz del día, lo único que podía era mantener mi boquita cerrada para que no saliera ningún gemido de placer.

En un semáforo un limpiavidrios se acerca a nuestro automóvil y se quedó viendo la escena que estaba dando al masturbarme “públicamente” él solo sonrió y seguía “según” haciendo su trabajo mientras yo seguía torturando mi clítoris, la emoción de que alguien desconocido por completo me estuviera viendo me estaba haciendo mojarme aún más.

—Sigue cariño, dale un buen espectáculo al muchacho— me dijo mi Tío mientras él se tocaba su tremenda verga sobre el pantalón.

Yo solo asentí, aproveche el momento ya que ahora limpiaba de mi lado el vidrio; baje un poco más mi mano lo cual hizo que entrara un poco de mi dedo en mi húmedo coño; el cual solo pedía más que un simple dedo quería una verga que lo rompiera, que le dejara llena de leche, que la llenaran con un trozo de carne que la partiera.Seguí maltratando mi pezón duro por la excitación, lo jalaba, lo apretaba, lo retorcía, este pedía que alguien lo lamiera, lo mordiera, lo hiciera disfrutar, que lo mamaran; esto era la gloria.Mientras seguía esparciendo todos mis jugos por mis labios vaginales, yo deje de pensar por completo solo me concentre en darme placer, poder llegar a mi orgasmo, venirme como la puta que soy; olvide por completo mi entorno que incluía al limpia parabrisas y a mi Tío.

El semáforo cambió, lo cual no le agrado al chico que estaba viendo el espectáculo.

—Princesa, que mala eres, el chico quería seguir viendo— me dijo en un susurro mientras se tocaba con su mano libre su gran verga.—Ya mero llegamos— me dijo señalando el camino.

Yo aumente el ritmo, metía y sacaba mi dedo de mi húmedo coñito estaba desesperada por quitarme mi leggins y abrirme de piernas justo ahí, que el tablero me ayudara a tener mis piernas en alto y bien abiertas, que de mi coñito escurriera todos mis juguitos con el cual mojar la piel de los asientos.Sin importar que dejaba por completo mi seno fuera del encaje que lo tenía retenido, mi otra mano decidió torturar y masturbar mi clítoris lo más rápido que podía, lo presionaba, lo jalaba, lo frotaba en círculos, lo masturbada en ese punto que me volvía loca, deseaba una boca que me comiera todo mi coñito en ese momento, que me mordiera mi botón, que me lo chupara, que me lo lamiera mientras me metiera sus dedos en mi coñito y que tocara mi punto para poder darle todos mis jugos en su boca.Iba y venía de la realidad a lo que mi coño pedía lo único que se podía oír en el carro era el típico ¡Plop! del juego de todos mis juguitos, los cuales seguían encharcando más y más mí ya mojado coñito; volteo hacia ver a mi querido Tío, como buscando algo, veo el deseo reflejado en mis ojos mientras con lentitud se masturbada su gran verga.Como me gustaría tenerla dentro de mí, castigando mi coñito tragón, castigando a su putita, dándole su ración de leche a su gatita.

—Correte princesa— fue lo único que escuche, antes de venirme con una gran chorro de fluidos vaginales y conteniendo el gemido en mi garganta para no “delatarme”, moje el asiento donde estaba y mi leggins presentaba una gran mancha de humedad; quede toda vencida en el asiento, todavía con un pecho fuera de mi blusa y una mano dentro de mí.....

—Eli, despierta, ya llegamos— alguien me decía, mientras me movía y sentía un ligero roce en mi coñito.— ¿Qué?— dije toda asustada y dando un susto por el miedo.—Ya llegamos— me decía mi tío quien tenía su mano muy cerca de mi coñito, si quería movía un dedo y lo tocaría, claro si él quisiera.— Te quedaste dormida— me dijo al momento de ver mi cara de shock.— ¡¿Ha?! okey— es lo único que le atine a decir, al darme cuenta que estábamos muy cerca y su mano está en un lugar muy cerca. Empiezo a parpadear y caer en cuenta que todo fue un sueño, un maldito sueño húmedo.

— ¡¿Pero qué demonios fue eso?!— me digo mientras voy quitándome el cinturón de seguridad y mi prima me abre la puerta ya que está impaciente por que me pruebe el vestido.—Vamos, por aquí— me dice mientras mi prima tira de mí y siento el rozar de mi leggins y tanga súper mojada por lo que acaba de pasar.—Iré a estacionar el carro chicas— nos gritó mi Tío, mientras yo solo me dejaba llevar por mi prima loca.Lo único que atine a ver antes de que se fuera, fue su mirada posada en mi culo, pero fue tan vago que pensé que era una mala jugada de aun mi mente confundida.

—Estoy loca y caliente— fue lo único que pensé antes de entrar a la tienda de moda.