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September 30, 2025

Relato misterioso - Capítulo 2. Cabaña en el bosque

Relato escrito por @epifranio miembro del grupo de Valentina Erótica

Evelyn llegó a casa de su amiga Marilyn, que la esperaba con ansia, hacía tiempo que no se veían muy a su pesar, y tenían muchas ganas de verse.

La casa estaba escondida en el bosque, a la orilla de un lago precioso, era un lugar que Mary usaba como refugio para escapar del estrés de la ciudad.

Prepararon la comida y comieron juntas poniéndose al día del tiempo que llevaban separadas. Cuando terminaron, empezaron a trabajar en los signos antiguos que Evy había encontrado en aquella gruta.

Los signos tenían formas de cosas naturales, algo similar a una hoja, una estrella….

Tras observarlos detenidamente, Mary vio claros signos de que podía ser la descripción de alguna oración a algún Dios o Dioses muy valioso para aquella gente.

Estuvieron investigando entre las 2 toda la tarde, no acababan de descifrar aquellos signos, y se estaban frustrando. Evy buscó en su mochila de nuevo por si se le había escapado alguna referencia en el diario de su amigo, y se topó con el cacho de tela que se había llevado de la cueva.

-          ¿Qué es eso? - Preguntó Mary

-          Esto, un cacho de tela que había tras el altar, no estoy segura de a quién puede pertenecer. Parece de una camisa moderna, podría ser de Charles, pero eggg que…

-          Es que…. ¿qué?

-          No sé, cuando llegué parecía que las trampas las habían vuelto a colocar, el pasillo estaba muy limpio, y no sé, me huele mal.

-          Trae a ver que le eche un vistazo a ese cacho tela.

Examinándolo entre sus dedos notó algo duro, lo colocó a trasluz de la lámpara y se vio un cuadradito. Aquel cacho tela era un bolsillito y dentro parecía haber algo.

Sacó un pequeño papel y descubrieron un mapa pintado a todo correr, con alguna inscripción a mano. Evy reconoció ahí la letra de Charles. Había estado allí, la pista era fiable.

Habían encontrado el siguiente paso a seguir en su búsqueda. Se tranquilizó un poco, Charles podía estar en peligro, seguramente, o incluso muerto, pero ella ya estaba más cerca de encontrarlo a él y a los Ametsaks.

Recogieron todo, y se dispusieron a cenar, La botella de vino espumoso comenzó a hacer estragos, y Mary comenzó a reírse.

-          ¿Qué te ha pasado ahora?

-          Que me he acordado de antes, de tu “egggg” madrileño que siempre me ha parecido gracioso. Jajajajaja

-          Cabrona, te voy a dar

-          Mmmm ¿Tú y cuántas más?

Evy se levantó de la silla y se acercó a Mary para hacerle cosquillas y vengarse por su burla. En unos segundos se quedó quieta mirándola a los ojos.

-          Te echo mucho de menos.

-          Yo también, no sabes cuánto añoro tus caricias.

En ese instante Evy besó a Mary, que correspondió entrelazando su lengua a la de ella.

Se levantaron de la mesa deseosas y se sentaron frente a la chimenea que ayudaba a que, dentro de la casa, no entrara el frio de la nieve de fuera.

Comenzaron a desnudarse al calor del fuego, besándose y sonriéndose.

Cuando terminó Mary de quitarle la última prenda a Evy, se levantó, cogió un bol de la mesa donde habían cenado.

-          Ahora toca comernos el postre.

Mary cogió una fresa del bol en una mano, y la nata en la otra, puso un poco de nata en el cuello de Evy que esperaba nerviosa, y con la otra mano pasó la fresa recogiendo la crema para metérsela en la boca a Evy que lamió la nata antes de darle un mordisquito a la fresa, que después acabaría de comer la propia Mary. Prosiguieron untando la nata en los senos erectos de Evy, y comiéndoselas fresa a fresa a modo de cuchara. Cuando no quedaron fresas, Mary relamió con gracia la nata sobrante en el cuerpo de Evy, que se estremecía al contacto de la húmeda lengua.

Evy separó a Mary de ella, echándola hacia atrás, y la echó un chorrito de vino espumoso en los labios, que escurrieron un reguero que bajó por el cuello de Mary, regando el canalillo de ésta y llegando hasta su ombligo, donde Evy no dudó en recoger el vino a lametones, desde abajo hacia arriba despacito, llegando a sus pezones que uno primero y después el otro fue absorbiendo con sus labios dándole besitos de pez, que excitaron aún más a su compañera. Subió por el cuello hasta la boca de su amante que ya no pudo quedarse quieta y rodeo a Evy con sus brazos empujándola encima de ella.

Las manos de las dos recorrían el cuerpo de la otra como en una lucha por ver quién daba más caricias. Mientras que sus lenguas también libraban una fiera batalla.

Evy empezó a bajar a besos por el cuerpo de Mary hasta su pubis, que tampoco dejo sin besar, después sonrió mirándole a los ojos a su chica, y la dio un fuerte pero lento lametón de abajo arriba por toda su rajita. Repitió la acción y se paró en su clítoris, besándolo, y estimulándolo con su lengua. Mary se retorcía de placer y se masajeo su pecho con una mano para apaciguar un poco esas sensaciones de su entrepierna, mientras que con la otra ayudaba a su amiga con su trabajo guiándola.

No aguantó mucho más así, se revolvió en la alfombra y se puso a la “altura” del coñito de Evy creando un 69 de lado, que visto desde arriba recordaba al uroboros, Así estuvieron las 2, comiéndose la una a la otra, mientras las manos de una masajeaban los senos de la otra, hasta que a Mary le empezaron a temblar las caderas en un orgasmo que deseaba desde hacía semanas. Evy se tumbó boca arriba al lado de su recién corrida chica y la dio un besazo tierno en la boca que la supo a gloria. Durante ese beso sintió que las manos de Mary atacaban sus glúteos y su vagina.

Mary consiguió que también Evy llegara al clímax haciendo círculos con la yema de sus dedos, sin separar sus labios en aquel eterno beso.

Ahora exhaustas las 2, al lado de la chimenea, recobraron el aliento.

Se había hecho tarde y se fueron a la habitación a dormir, Evy no pasó por la habitación donde en principio iba a dormir ni a por el pijama, esa noche iba a dormir con el amor de su vida de nuevo.

Desayunaron al día siguiente y Mary le comentó que no podía ir a buscar ni a su amigo ni a la civilización ella sola, y que si había alguna organización como sospechaban detrás de aquello, tampoco era buen plan que cogiese un avión.

-          Mientras te despertabas y levantabas he hecho unas llamadas, y algunas personitas del grupo se han apuntado. Nos vamos en crucero hacia el país tropical ese que Charles había apuntado en su mapa.

-          ¿Cómo? Explícame que has maquinado guapa, que aún estoy dormida.

-          Pues que mañana sale un crucero hacia donde quieres ir. Diremos que estamos de despedida conjunta, porque no solo iremos nosotras dos, ya sabes que estos se apuntan a cualquier juerga. Creo es la mejor tapadera para que nadie sospeche de ti, por lo de las trampas y eso.

-          ¿Y quiénes vienen?

-          Eso es sorpresa. Por cierto, con lo que llevas en la mochila no te va llegar, tendrás que rebuscar algo de ropa en mi armario, y no olvides bikinis.

-          Y… ¿Hasta mañana qué hacemos?

-          Pues fuera hace un frio del carajo, así que desayuna fuerte que tendremos que quedarnos juntitas en casa, y hay que recuperar el tiempo perdido.

Fran